Siete batidos de proteínas al estilo Frappuccino: las recetas caseras de Hina para la dieta y la piel

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Resumen

En este vídeo, Hina, del canal de dieta y ejercicio Hina Channel, comparte las recetas de batidos de proteínas que dice tomar a diario. Su planteamiento es directo: con estas recetas, asegura, ya no hace falta ir a Starbucks ni a Tully's, porque las versiones caseras con proteína imitan sus bebidas heladas favoritas. Según explica, sirven para los días de antojo de dulce o cuando la dieta empieza a flaquear. Como cada batido se prepara el mismo día en que se bebe, el vídeo está grabado en varias jornadas distintas, y el aspecto de Hina (pelo, maquillaje) cambia de un segmento a otro.

11 min de lectura

Más allá de las recetas, se repiten algunos criterios: usar bebidas vegetales sin azúcar en lugar de agua, preferir edulcorantes de origen vegetal como la stevia frente a los artificiales, añadir mucho hielo para lograr la textura de Frappuccino y cuidar la salud intestinal.

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Frappuccino de moca oscura con chispas de chocolate

La primera receta busca reproducir el Frappuccino de chocolate y moca oscura de Starbucks. La base son 200 ml de leche de almendras, que Hina elige por su fibra y vitamina E y porque la considera suave para el intestino. Al ser un fruto seco, le recuerda a una leche aromática. Insiste en comprarla sin azúcar, porque el dulzor de la bebida debe venir de la proteína y del plátano.

Después añade mucho hielo, que según Hina es lo que convierte el batido en un Frappuccino. Si no gusta tan frío, propone usar un plátano congelado o reducir el hielo. El ingrediente que da el carácter de moca es un chocolate 100 % cacao, sin mantequilla ni azúcar, del que echa dos puñados. Hina destaca que es rico en polifenoles y lo considera bueno para la piel. También añade un plátano, que describe como la fruta ideal por sus oligosacáridos y su fibra, aunque aclara que la receta funciona sin él.

La proteína de este primer batido es una de sus favoritas. Hina cuenta que últimamente se ha vuelto más exigente con el origen de sus proteínas. Esta es orgánica y procede de guisantes, por lo que la recomienda a quienes no toleran bien el suero de leche. Está endulzada con stevia y lleva superalimentos como acai, semillas de chía y quinoa. La presenta como una proteína pensada para la actividad intestinal, fabricada por la misma empresa que produce KitKat y Milo, con sabor a dulce de chocolate. Según Hina, está buena incluso tomada sin batir. Sobre el resto de proteínas del vídeo, dice que todas le parecen buenas y que cada cual puede usar la que prefiera.

Al probarlo, Hina se deshace en elogios y comenta de pasada que últimamente hace estiramientos diarios del trapecio y cuida la postura para que el cuello parezca más largo y el rostro más pequeño.

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Frappuccino de latte con miel y leche al estilo Tully's

La segunda receta imita el Honey Milk Latte de Tully's, una de sus bebidas favoritas del momento. La base combina 100 ml de leche de soja sin azúcar ni endulzantes y 100 ml de café negro. Si se quiere más café, Hina sugiere llegar a 200 ml. De la soja destaca las proteínas, las isoflavonas y los oligosacáridos, y la considera buena para la piel, el pelo, los músculos y el control del peso. Del café dice que vale cualquiera mientras no lleve azúcar, y le atribuye un efecto quemagrasas.

Como limpia su máquina de hielo con ácido cítrico, ese día usa hielo comprado en el supermercado. La cantidad depende del gusto, aunque a ella le gustan las bebidas tipo Frappuccino muy heladas. Añade una cucharada de miel con inulina, que según Hina mejora el entorno intestinal y favorece la evacuación. También explica que la miel, al digerirse, se convierte en oligosacáridos y enzimas suaves para el organismo. El cacao es opcional, y quien lo use puede sustituir el 100 % por uno del 70 %.

La proteína de esta receta es la de chocolate negro de NATURECAN, endulzada con stevia, que en esta combinación sabe sencillamente a café. Hina cuenta que publicó la receta en Instagram y que tuvo muy buena acogida. Una persona le escribió por mensaje directo: «Ahora puedo tomar proteínas. Gracias». Al final se la da a probar a su mánager, apodado «PI». Según Hina, su reacción fue genuina, sin exagerar, y confirmó que sabía igual que la bebida de Tully's.

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Frappuccino de matcha con chispas de chocolate

Un día con muchas ganas de un Frappuccino de Starbucks, Hina prepara la versión de matcha. Vuelve a los 200 ml de leche de almendras y explica por qué la usa siempre en lugar de agua: la vitamina E es un nutriente que el cuerpo no produce, presente en aguacates y almendras, y si va a tomar proteína quiere aprovechar para obtener nutrientes que el organismo no fabrica por sí mismo.

La proteína es un matcha orgánico endulzado con stevia, comprado hace poco porque le atrajo la foto del envase. Añade chispas de chocolate sin azúcar por la textura y, de nuevo, mucho hielo. Hina describe estos batidos como «un sérum de belleza bebible».

Esta receta incluye una precisión sobre el plátano. Si el batido se toma por la mañana, recomienda añadirlo, porque a su juicio aumenta la absorción de la proteína y aporta fibra, potasio, vitaminas y carbohidratos. Ese día no lo pone porque es de noche, después del entrenamiento. En su lugar añade moringa, a la que dedica un largo elogio con cifras comparativas. Según enumera, la moringa tiene 10 veces más potasio que el tomate, 5 veces más magnesio que las espinacas, 7 veces más proteína que la leche, tanto zinc como las vieiras, el doble de hierro que la carne de res, 20 veces más calcio que la leche, 21 veces más fibra que la lechuga y 22 veces más GABA, un compuesto relacionado con el sueño, que el arroz integral germinado. También contiene aminoácidos. La llama «árbol milagroso» y «la hoja más nutritiva del mundo».

Al probarlo, dice que con nata montada encima nadie sabría que no es de Starbucks. Para quien lo quiera más dulce, sugiere miel o plátano. Hina se declara una genia de los batidos nutricionalmente equilibrados y fáciles de beber, y bromea con que quiere colaborar con Starbucks. Calcula que este batido contiene unos 26 g de proteína.

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Batido de plátano y sésamo negro

Este segmento está grabado como desayuno, después de caminar y bañarse, con poco tiempo antes de una larga cita en la peluquería. La base es la habitual: 200 ml de leche de almendras, hielo y plátano. Hina repite que combinar plátano con proteína ayuda a absorberla más rápido.

La proteína es el latte de sésamo negro de NATURECAN, de un negro intenso porque lleva carbón en polvo. Está endulzada con stevia y es su favorita. Añade chispas de chocolate y una cucharada de moringa, que incluye por la salud intestinal y la piel, aunque aclara que no es imprescindible. Para reforzar el sabor a sésamo, propone añadir sésamo molido, con lo que el batido se parece al batido de plátano y sésamo negro de las panaderías. Con moringa sabe a matcha y sin ella, a café con leche de sésamo negro. Hina insiste en que no hace falta imitar nada para que esté rico.

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Reflexión sobre la alimentación: sin restricciones extremas

Tras esta receta, Hina explica su enfoque. Últimamente intenta cuidar más su cuerpo, pero advierte que restringirlo todo hace la vida difícil, sobre todo cuando salir a comer con amigos o las comidas normales se complican. Su consejo es elegir, cuando se pueda, alimentos con menos edulcorantes artificiales o con edulcorantes de origen vegetal, y productos sin aditivos. Cuenta que va reduciendo los aditivos poco a poco y que se guía por lo que le sienta bien, «por instinto». Para justificarlo recurre a la idea de que el intestino es el «segundo cerebro» y de que lo que se come puede influir en la piel, el tono muscular y la salud mental.

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Batido rico en proteína de plátano y chocolate

La quinta receta vuelve a los 200 ml de leche de almendras. Hina bromea con que el público ya estará cansado de oír que tiene fibra y vitamina E. Añade una cucharada de la proteína sabor plátano de NATURECAN, mucho hielo y un plátano muy maduro, lleno de manchas de azúcar, sobre el que bromea diciendo que podría convertirse en fósil. Completa con unas dos cucharadas de miel y una taza de chispas de chocolate 100 % cacao. Al terminar admite que le faltó hielo.

Lo recomienda a los amantes de los batidos de plátano y vuelve a destacar los polifenoles del cacao. Calcula unos 23 g de proteína y cuenta que lo bebe mientras trabaja.

En este segmento Hina habla también de cambios personales. Explica que modificó su dieta bajo la supervisión de un especialista en salud intestinal, centrándose en recetas beneficiosas para el intestino. Desde entonces, según relata, se siente más saciada y con menos antojos, su piel ha cambiado, se le han quitado los talones secos y, aunque últimamente prepara mucha tarta de queso, tiene la sensación de que le cuesta menos engordar. Lo presenta como su experiencia personal, no como un resultado medido.

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Batido de kinako

La sexta receta usa 200 ml de leche de soja sin azúcar, que según Hina aporta unos 10 g adicionales de proteína, junto con hielo y una taza de kinako (harina de soja tostada) sin azúcar, que también sube la proteína. Dice que sirve cualquier kinako que se tenga en casa.

La proteína es una de sabor kinako con semillas de chía, moringa e inulina, endulzada con azúcar moreno y fructooligosacáridos, que Hina considera muy buenos para la actividad intestinal. Echa cuatro cucharadas. Señala que no es cara, unos 3000 yenes, pero que solo aporta unos 12 g de proteína por ración, y que por eso la complementa con la leche de soja. Opcionalmente añade plátano por la fibra, el potasio, las vitaminas y los carbohidratos. El resultado le recuerda a una leche de kinako. Hina dice que este tipo de recetas hace la dieta más divertida y fácil.

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Batido de lassi de mango con toque de tarta de queso

La última receta aparece al final y no figura en el índice del vídeo. Hina la prepara un día en que, tras caminar, le da pereza hacer el desayuno. Se inspira en el lassi de mango de los restaurantes de curry, aunque reconoce que el resultado le quedó más rico de lo previsto, con un sabor a queso crema.

Usa 200 ml de leche de almendras y abundante hielo, porque al ser una bebida con mucho cuerpo el hielo la equilibra. La proteína es la de sabor tropical de NATURECAN. Añade dos cucharadas de yogur. Para quien esté a dieta sugiere un yogur búlgaro bajo en grasa, y advierte que el griego lo espesará. El sabor le recuerda a su helado favorito de Häagen-Dazs de piña y queso crema, y se pregunta, entre risas, si no se ha alejado demasiado del lassi. Completa con mango y un plátano. Aquí aclara que el mango sustituye el papel del azúcar, y repite que combinar carbohidratos y proteínas ayuda a que los nutrientes lleguen antes al músculo, algo que considera importante para un cuerpo delgado.

Lo describe como un postre rico, parecido a una tarta de queso. Cierra el vídeo diciendo que tiene tantas recetas que recomendar que la lista se le ha alargado hasta siete días, y anima a beber estos batidos en lugar de comer dulces.