Tres huevos, 90 ml de dashi y enrollar aún blando: cinco trucos para un dashimaki tamago esponjoso
El dashimaki tamago, la tortilla japonesa enrollada, es fácil de estropear: se rompe a mitad del rollo o se dora de forma desigual. Mori, del canal de cocina Cuaderno de cocina, sostiene que basta con acertar en cinco puntos, de la proporción de ingredientes al reposo, para que salga esponjosa en una sartén doméstica.
Tres huevos, 90 ml de dashi y poco condimento

La proporción de Mori es 90 ml de dashi por cada tres huevos, unas dos cucharadas por huevo. Más dashi da una textura más suave, pero la mezcla queda más líquida y cuesta enrollarla, así que a quien empieza le conviene partir de aquí.
Cortar las claras en lugar de batir
Para mezclar los huevos, mantén las puntas de los palillos en el fondo del bol y muévelos de lado a lado, cortando las claras. Los grumos de clara que queden se convierten en vetas blancas en la tortilla.

