Cumplir las promesas que uno se hace: el método de Hina para ganar confianza en sí misma

Abrir en YouTube ↗
Resumen

En este vídeo, grabado mientras limpia su casa, Hina, creadora del canal «Hina Channel», responde a una pregunta que le llega con frecuencia por Instagram: por qué hoy tiene mucha más confianza en sí misma que antes. Su respuesta es que verse más guapa o adelgazar da una seguridad pasajera, mientras que lo que de verdad la cambió fue cumplir, durante aproximadamente un año, las pequeñas promesas que se hacía cada día.

8 min de lectura
0:06

Un vídeo grabado sin maquillaje y limpiando con el estómago vacío

Hina empieza disculpándose por su aspecto. El día anterior se había sometido a un tratamiento en el dermatólogo, que le inyectó a mano un medicamento en la capa profunda de la dermis para estimular la piel. Durante las 24 horas siguientes no puede maquillarse, así que graba tal como está.

Mientras habla, practica lo que llama «tareas domésticas pekopeko»: limpiar la habitación con el estómago vacío. Según explica, las tareas del hogar y la limpieza son un buen ejercicio aeróbico, y lo recomienda tanto a amas de casa como a quienes viven solos. Su regla personal es que, si un día no tiene ganas de salir a caminar, limpia su habitación. Así, dice, consigue dos cosas a la vez: la habitación queda limpia y aumenta su motivación para trabajar. Añade, medio en broma, que las chicas que mantienen su habitación ordenada suelen gustar al sexo opuesto.

1:08

Por qué la belleza da una confianza efímera

Hina lleva ocho años subiendo vídeos e investigando sobre superación personal, modelado corporal y belleza, y lo ha probado todo en su propio cuerpo. De esa experiencia saca una conclusión: verse más atractiva o perder peso da algo de confianza, pero es una sensación del tipo «hoy estoy bien», mágicamente eficaz y a la vez muy breve. Pone un ejemplo: se corta el pelo, se maquilla bien y se ve muy linda, pero al día siguiente vuelve a sentirse deprimida.

Matiza que cada persona piensa de forma distinta y que puede haber gente que sí gane confianza por esa vía. En su caso, el efecto siempre se desvanecía. Por eso empezó a pensar que la confianza es algo más filosófico, parecido a la felicidad.

2:15

Cumplir las promesas que uno se hace

Lo que sí le funcionó fue asegurarse siempre de cumplir las promesas que se hacía a sí misma, algo que mantuvo durante aproximadamente un año. Según Hina, nada le dio tanta confianza, y además adquirió la capacidad de cuidarse a sí misma.

Describe varios ejemplos de esas reglas:

  • Cada mañana escribe una lista de tareas del día y se asegura de completar al menos una.
  • Decidió caminar con el estómago vacío todos los días.
  • Como influencer, publica en Twitter cada día.

Insiste en que el tamaño de la promesa no importa. Lo importante es perseverar en ella.

3:03

Autoeficacia y autoestima: la proporción 70/30

Al perseverar, explica, desarrolló un sentido de autoeficacia: la sensación de «puedo hacerlo yo misma», que nace de haberlo hecho de verdad. Para ella, la confianza en uno mismo depende sobre todo de esto. Según su propia estimación, la confianza se compone en un 70 % de autoeficacia y en un 30 % de autoestima.

La autoeficacia, añade, aumenta la disposición a asumir retos, y cuanto más se tiene, mayores son los retos que dan ganas de afrontar. También ayuda a cuidarse. Hina resume así cómo se sintió después: no perdonaría a nadie que le hiciera daño.

La autoestima la define como perdonarse a uno mismo, aceptarse incluso cuando no se es lo bastante bueno. Ese año de promesas cumplidas fue también, dice, el año en que mejoró su autoestima.

3:40

La etiqueta de «rara» que la persiguió

Para ilustrar el cambio, Hina cuenta algo personal. Desde siempre le han dicho que es muy extraña, sufrió acoso por ello y, ya de adulta, todavía se lo repiten. Ese comentario le afectaba profundamente. Llegó a pensar que quizá estaba enferma o que tenía algún daño cerebral por ser tan inusual, y cada vez perdía más confianza.

Hace poco, tomando algo con unos chicos que se dedican a un trabajo parecido al suyo, volvieron a decirle: «Eres rara». Antes se habría hundido pensando «supongo que lo soy». Esta vez pensó: «Desde mi punto de vista, los raros son ustedes». Aclara que no lo dijo en voz alta, pero que poder pensarlo supuso un gran crecimiento para ella.

5:01

Lo que significa ser protagonista de la propia vida

A raíz de esa escena, Hina dice que entendió por fin la frase «debes ser el protagonista de tu propia vida», que casi todo el mundo ha escuchado alguna vez. Se dio cuenta de que ella es el personaje principal de su vida, y la sensación le dio una descarga de adrenalina.

Ahora no permite que las palabras de otros abran grietas en su vida, y siente que su camino se ha vuelto mucho más firme. Eso, concluye, es la confianza.

Quien reduce una vida a una palabra

Hina se pregunta por qué a algunas personas les resulta tan fácil decir cosas que niegan la vida de los demás. Ella no lo hace. Cuando ve una forma de pensar distinta, le parece estupenda, quiere tomarla como referencia o imitarla, y le admira que alguien haya llegado a esa idea. No la ve como algo extraño.

Por eso le parece extraño que alguien resuma la vida de otra persona con una sola palabra, «rara», y se pregunta qué pretende quien hace daño de esa manera. Su razonamiento es que nadie puede cambiar el pasado ni las décadas que ha vivido, y que si alguien cambiara radicalmente ahora, dejaría de ser esa persona. De ahí su conclusión: «para mí, ustedes son raros».

6:54

«Neutralizar» los juicios ajenos

Hina reconoce que ponerse más guapa, mejorar como persona o cambiar el aspecto con maquillaje o cirugía estética puede dar mucha confianza. Pero si se quiere resolver el problema de fondo, para ella este es claramente el camino, sobre todo porque ve a muchísima gente sufriendo por ello.

Explica que ya le sale de forma natural «neutralizarlo» todo, tanto la mentalidad que se fija en los defectos como la que se fija en los méritos. Pone el ejemplo de alguien que le impone su opinión aunque ella intenta no imponer la suya. Le sorprende, porque pensaba que la forma de pensar de la gente cambia a lo largo de la vida, y esa persona era muy contundente. Pero si lo mira «con un sistema de puntuación», concluye que esa persona tiene mucha confianza en sí misma, lo cual es algo bueno, y que probablemente se debe a que cumple a diario las promesas que se hace. Ese es el tipo de neutralización que practica.

7:33

Para quien no tiene confianza ni puede esforzarse

Hina subraya que esto es algo que cualquiera puede hacer gratis para lograr un cambio de fondo, y que lo comparte porque en las preguntas había mucha gente realmente preocupada. Dice entender ese sentimiento: al principio ella tampoco tenía confianza. Recurre al dicho de que la hierba del vecino siempre es más verde, y cuenta que ella no la veía verde, sino «iridiscente». Cuando estaba deprimida se quedaba paralizada, sentía tantos celos que no podía hacer nada y se ponía triste. Asegura que incluso alguien así puede cambiar.

A quienes se sienten mal porque no consiguen esforzarse, les da dos claves: el truco está en seguir intentándolo cada día, como una forma de hacerse feliz, y en no ponerse metas demasiado altas. Si se entiende eso, dice, cualquiera puede intentarlo.

8:19

Una propuesta, no una garantía

Hina cierra con un matiz: cada persona piensa a su manera, y no afirma que este método vaya a dar seguridad necesariamente a todo el mundo. Solo espera que anime a quienes tienen dudas a intentarlo un poco, porque podría ser una oportunidad que les cambie la vida. Al terminar, señala que gracias a la limpieza durante la grabación el espejo y el lavabo han quedado relucientes, y que hablar le ha sentado bien.