Infernax en la ruta del bien: recorriendo una patria dominada por demonios con magia y el apoyo de pájaros
ゲーミングボーイTraducido del 日本語
Este vídeo es un gameplay comentado que recorre hasta el final Infernax, un juego de acción en 2D de estética de terror gótico en el que los demonios campan a sus anchas por todo el país. En esta obra, el destino del reino cambia según las decisiones del protagonista, y el jugador optó por acumular buenas acciones con el objetivo de alcanzar el mejor final. Mientras avanza centrándose en los combates contra jefes, expone sus opiniones sobre la relación entre la mecánica del salto y la ubicación de los puntos débiles, y sobre la relación entre el comportamiento aleatorio de los enemigos y la creación de vídeos.
La anomalía que esperaba al duque a su regreso
La historia comienza cuando un joven duque, agotado tras una dura batalla, regresa a su patria. Sin embargo, durante su ausencia se han producido sucesos extraños en torno a un misterioso libro, supuestamente escrito por un loco y que encerraría un enorme poder. Cuando parecía que por fin podría descansar en casa, en su patria merodeaban monstruos siniestros. El jugador presenta la introducción del juego, según la cual la aventura del duque no termina, sino que da paso a un nuevo comienzo.
El primer combate es la escena en la que un hombre al que el duque intentaba ayudar se transforma en un monstruo. El protagonista, un guerrero cruzado, lucha con escudo y arma. El jugador se metió por debajo de este enemigo y fue acumulando ataques poco a poco hasta derrotarlo. A continuación llega la noticia de que el castillo más cercano está siendo atacado, y se une a la defensa. El jefe que aparece aquí parece haber venido solo a tantear la situación, y se retira tras recibir unos pocos golpes. El duque y los suyos lo persiguen y lo acorralan durante la investigación de los alrededores. El enemigo no se había recuperado de las heridas del combate anterior y, con el apoyo de los soldados, cae tras unos pocos golpes. No obstante, este enemigo tampoco es más que uno de tantos esbirros. El verdadero origen del mal parece ocultarse tras un sello, y para romperlo hay que recorrer los castillos de las distintas regiones.
Los jefes de los castillos que custodian el sello
En cada castillo aguarda un jefe, y con cada jefe derrotado el sello se va debilitando. El primer jefe es un enemigo al que le salen ojos del vientre; el jugador atacó su punto débil, la cabeza, mientras tenía cuidado con esos ojos.
El jefe del segundo castillo es un demonio con una boca en el vientre que combate sin levantarse del trono. Se le ataca aprovechando las plataformas situadas delante, y en este combate resulta útil el escudo. El escudo solo bloquea los proyectiles cuando se coloca a la misma altura que ellos, y el jugador lo valora como una buena mecánica de ataque y defensa. Sin perder de vista las lanzas que llegan desde arriba y desde los lados, siguió atacando al jefe hasta derrotarlo.
Por el camino, también le encargan acabar con un demonio que se ha instalado en un sótano. A este jefe no se le puede alcanzar directamente, así que hay que combatirlo a distancia. La dinámica consiste en devolver las esferas rojas que lanza el enemigo para que impacten en sus ojos, y además se puede usar una sola vez la magia del rayo recién aprendida. Destruyó en orden los ojos de arriba y de abajo y lo derrotó. Según el jugador, este jefe no tiene relación con la misión principal. Aun así, lo propio de una persona íntegra es atender las peticiones de la gente, y es aquí donde expone su planteamiento: esta vez acumulará buenas acciones para aspirar al mejor final.
La mecánica del salto y la ubicación de los puntos débiles
En el castillo junto al mar, el duque se enfrenta a un demonio que parece una fusión de bestia y humano. Los ataques solo hacen daño en el ojo del vientre, así que hay que sincronizar el ataque durante la caída del salto. El jugador señala que en este juego no se puede regular la altura del salto. Según él, la ubicación del punto débil del jefe está pensada precisamente para aprovechar esa mecánica. Al no permitir golpearlo en cualquier parte del cuerpo y limitar el punto débil al vientre, el juego gana en profundidad, y el jugador comenta que este diseño le pareció excelente.
Cómo usar la magia y cómo lidiar con el comportamiento aleatorio
El jefe del cuarto castillo es un demonio rechoncho de cuyo vientre asoma un gran ojo. Según el jugador, el mejor momento para atacar es justo después de que lance las bolas de fuego, y como también se le puede atacar el vientre, utilizó la magia del rayo para golpearlo junto con los esbirros. La magia de ataque es práctica, pero consume mucho PM, por lo que es difícil usarla de forma continuada. El jugador comenta que había visto pociones de PM en una tienda por el camino, así que también podría ser buena idea abastecerse de ellas antes del combate.
En este combate, el jugador también habla de cómo lidiar con la aleatoriedad del juego. Según él, intentar conseguir un desarrollo adecuado para el vídeo se convierte en otra forma de jugar, y eso resulta divertido. Es más entretenido de ver un desarrollo en el que el enemigo muestra acciones variadas que uno en el que repite la misma una y otra vez. Si se le derrota pronto, el vídeo queda con un ritmo ágil y una duración cómoda de ver. Como el comportamiento del enemigo no es completamente aleatorio y se puede controlar hasta cierto punto, para que el combate resulte divertido hay que pensar en cómo inducirlo. En opinión del jugador, cuando se piensa en grabarlo para un vídeo, también se puede disfrutar de estos aspectos.
En el último castillo, un gran demonio surge de unas aguas residuales verdes. El demonio se sumerge y escupe bolas de fuego. A partir de aquí, el jugador empezó a usar dos nuevas magias recién aprendidas: un conjuro de invocación que llama a unos pájaros y otro que potencia el arma. Declara que la era del combate cuerpo a cuerpo termina aquí y que, a partir de ahora, luchará con ataques a distancia mediante la magia. Repitiendo la dinámica de atacar al enemigo cuando sale a la superficie, acabó con toda su vida.
Desvíos: revanchas, encargos y bifurcaciones
Una vez rotos los cinco sellos, ya se puede asaltar la base del enemigo, pero antes el jugador recorrió las distintas zonas. Un hombre sospechoso con el que se cruza de noche se transforma de repente en lobo. Como dispone de ataques a distancia, le basta con atacar mientras huye, y los pájaros invocados también picotean al enemigo por su cuenta. El jugador lo derrota rápidamente mientras dice: «Me da un poco de pena».
Además, el alma de un demonio que permanece en esta tierra resucita un cadáver, y se produce una revancha contra el primer jefe. Está más fuerte que la vez anterior, pero las cartas del jugador también han mejorado, así que no le supuso demasiada dificultad. En el palacio luchó contra un jefe que se desplaza con un gancho. Este jefe es invulnerable la mayor parte del tiempo, y solo se le puede dañar durante un instante justo después de engancharse. El jugador probó a invocar a los pájaros, pero no hicieron nada y se limitaron a picotear los cadáveres.
Mientras atendía las peticiones de la gente, también se encontró con una bifurcación. En una escena en la que combate contra un demonio en el que lo ha convertido la persona a la que intentaba detener, el jugador añade que existe una ruta en la que se colabora con el bando de los demonios y que, en ese caso, también se puede disfrutar de la corrupción. Esta vez eligió la ruta de darle una paliza. En el combate aéreo los pájaros brillaron, ya que destruyeron ambas manos del demonio mientras este hablaba, de modo que solo quedaba atacar el cuerpo principal.
La sede de la secta y el Necronomicón
En la sede de la secta, el duque se enfrenta a un gólem gigante con el rostro del líder de la secta. Solo se le puede dañar en la cara, así que hay que ajustar la posición con saltos para que los proyectiles impacten. Tras este reino actuaba en la sombra una misteriosa secta. Al parecer, el libro llamado «Necronomicón», que fue llevado a la secta, es lo que ha sumido al país en este estado. Al recuperar el Necronomicón, se abre la entrada al infierno donde aguarda el cabecilla de los demonios. El duque rompe el último sello y se adentra en el infierno.
Seis combates seguidos en el infierno
En el infierno, primero hay que enfrentarse a seis subjefes y después llega el combate final contra el cabecilla. El jugador comenta que los subjefes no son demasiado fuertes, así que avanzará con buen ritmo.
En el segundo combate aparecen a la vez dos jefes ya enfrentados anteriormente. Como resulta complicado que ataquen los dos a la vez, concentró los ataques en uno de ellos para llevar el combate a un uno contra uno. Uno de ellos cayó con una facilidad inesperada, y el jugador recuerda que menos mal que no compartían la barra de vida. En el tercer combate, cuando parecía que iba a ser una versión mejorada de un jefe anterior, apareció un jefe nuevo, algo que alegró al jugador. Como es peligroso estar a la misma altura que este jefe, luchó procurando no cruzar la mirada con él en la medida de lo posible. Tenía poca resistencia y, según el jugador, bastaron unos pocos ataques para derrotarlo.
El cuarto y el quinto combate también fueron combinaciones de dos jefes anteriores. En el cuarto, concentró los ataques en el que tenía menos vida cuando se intercambiaban de lado. Al jefe del quinto combate le cuesta atacar en su punto débil, pero esta vez los pájaros atacaban por él, así que fue sencillo. Cuando se le acabó la magia a mitad del combate, lo derrotó golpeándolo directamente. El jefe del sexto combate parecía fuerte a simple vista, pero lo superó sin especiales dificultades. Por cierto, durante esta serie de combates hubo varias ocasiones en las que los pájaros invocados salieron disparados antes de que empezara el combate.
El jefe final, Bafomet, y el final
En lo más profundo del infierno aguardaba Bafomet, la encarnación del demonio. Con la ayuda de los pájaros, el jugador lo derrotó a base de lanzarle sin descanso luz sagrada. Sobre el aspecto característico de este demonio, el jugador explica que se dice que representa la unión de principios opuestos, como humano y bestia, hombre y mujer, o el bien y el mal.
En el final, el duque victorioso contempla la luz que cae del cielo. El duque une fuerzas con Henry de Tarso (o un personaje cuyo nombre suena así) para destruir el Necronomicón. Mientras observa cómo el libro queda reducido a cenizas, el duque se da cuenta de que la lucha aún continúa. Por ello, decide reunir a guerreros de fe profunda y formar una unidad para purificar un mundo mancillado por el mal. Mientras el duque viva, la mano del mal ya no volverá a alcanzar este reino: así concluía la historia.
Impresiones tras terminar el juego
El jugador concluye que el diseño del juego, con una nostalgia que recuerda al antiguo Castlevania II, es magnífico, y que lo disfrutó muchísimo como una obra que recrea la acción de 8 bits con un estilo moderno. Al parecer, además de la ruta del bien que jugó esta vez, hay otros finales, y cerró el vídeo diciendo que también tiene ganas de ver un futuro en el que este reino quede completamente arruinado.
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