Siete días varados en una cueva: el intento de MrBeast y sus amigos de llegar hasta la cámara de gusanos luminosos

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Resumen

Jimmy (MrBeast) presenta este reto como algo fuera de lo común: descender en rapel cientos de metros hasta una cueva que, según dice al principio, se extiende varios kilómetros bajo tierra, y quedarse allí junto con sus amigos durante siete días. Lo acompañan Karl, Mack y Shawn, además de Joel, un guía de supervivencia y de cuevas. El hilo del video es si el grupo consigue sobrevivir en un entorno siempre húmedo, frío y oscuro y, sobre todo, si logra recorrer la cueva hasta el final. Jimmy adelanta su conclusión desde el principio: esos siete días serían "los más difíciles" de sus vidas.

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El descenso y la primera regla: alejarse del punto de rapel

Jimmy describe la bajada como "lo más aterrador" que ha hecho en su vida. Una vez abajo, la primera decisión es apartarse del lugar donde aterrizaron. Si llega una tormenta, explica, toda esa zona podría inundarse "como un océano" y ahogarlos. Por eso se adentran en la cueva en busca de un terreno plano para acampar antes de que oscurezca, porque sin campamento, según Jimmy, "estamos acabados".

Encuentran una zona elevada en la boca de la cueva que los protegería de una posible inundación. Jimmy la llama "perfecta", pero otro del grupo lo corrige: la palabra justa sería "con esto basta". El tono del video se mantiene así todo el tiempo, alternando el peligro con bromas entre amigos.

Primer día: cargar provisiones y colgar hamacas

El primer día se va en trasladar las provisiones que les habían dejado. Cada bolsa pesa 36 kilos, y el terreno es tan irregular que tardan casi cuatro horas en llevarlo todo al campamento. Cuando terminan, ya está oscuro y solo les queda tiempo para lo mínimo.

Taladran agujeros en la roca para fijar cuerdas y, con ayuda de Joel, cuelgan las hamacas. A Jimmy le inquieta que una cuerda tan fina sostenga su peso, aunque luego reconoce que la hamaca es mucho más cómoda de lo que esperaba. Recuerda que la cueva mide unos 2,5 kilómetros de profundidad y que, en realidad, solo han acampado en la entrada. La exploración queda para el día siguiente.

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Segundo día: goteras, un agujero de 12 metros y la "mega lona"

La primera noche sale mal. Uno dice que durmió "horrible" y otro que no durmió nada. El problema es que el techo de la cueva gotea sin parar, y aunque habían puesto una lona encima, el agua seguía cayendo sobre las hamacas. Jimmy propone unir todas las lonas en una sola gran cubierta para dormir secos.

Mientras tanto descubren que junto a la hamaca de Jimmy, justo donde se baja de ella, hay un agujero de 12 metros de profundidad. El grupo se divide: Jimmy y Shawn se quedan a mejorar el campamento, y Mack y Karl bajan al agujero para comprobar lo peligroso que es. Para que el espectador no se pierda en un lugar donde todo parece igual, el video muestra un mapa con la distancia entre los exploradores y la base.

En el campamento surge un problema práctico: uno de los sacos de dormir huele a orina, y Jimmy saca una lección: "no rentes sleeping bags". Mack y Karl, por su parte, llegan al fondo del agujero y, aunque ya deberían haber vuelto, siguen avanzando. Así se topan con un río y bromean sobre cruzarlo, sin saber que ese río atraviesa toda la cueva y que más adelante tendrán que recorrerlo.

Al volver encuentran un campamento nuevo, con techo y con la fogata trasladada a un pequeño hueco en la roca. Según Jimmy, las rocas retienen el calor y protegen del agua que gotea. Ese goteo provoca una discusión absurda: alguien lo llama "pipí", otro insiste en que no es lluvia porque arriba no hay nubes sino roca, y acaban bautizándolo como "pipí de roca".

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Tercer día: el primer intento hacia el fondo de la cueva

Después de una noche más seca, el grupo intenta llegar al final de la cueva guiado por Joel. Jimmy recuerda que solo están al principio de una cueva enorme y que el objetivo es llegar al final "sin morir, por supuesto".

El recorrido alterna pasos muy estrechos, donde alguien llega a dudar si cabe, con cámaras tan grandes que necesitan una bengala para verlas. La bengala resulta tan brillante que los deslumbra, y Jimmy admite después que no la usaron "de la manera más efectiva". Joel los guía por cada apoyo, indicándoles dónde poner los pies.

Entonces llega el cambio importante: a partir de cierto punto deben ponerse trajes de neopreno, porque el resto de la expedición transcurre en un río helado. Jimmy explica que los trajes son lo único que evita la hipotermia. Para seguir hay que meterse en el río, avanzar contra los rápidos por un pequeño agujero en la roca y pegarse a la pared izquierda, como indica Joel. Jimmy duda de si cabe y en un momento Joel le pide que salga del agua. Lo más difícil, cuenta, es que en agua helada cuesta muchísimo sujetarse a las rocas. Mack y Karl pasan después, con miedo, animados por los demás.

Al superar el obstáculo calculan que solo han recorrido el 10 % de la expedición y que les quedan más de dos kilómetros. Insisten en que deben seguir moviéndose porque, mojados, la temperatura corporal bajará rápido. Jimmy añade otra preocupación: cada centímetro avanzado es un centímetro que habrá que desandar para volver al campamento. Más adelante aparece una telaraña sin araña a la vista, y los demás le dicen a Jimmy que seguro está encima de él. Jimmy compara la cueva con uno de sus videos: "cuanto más avanzas, más difícil se pone". Y reconoce que sin Joel "estaría muerto".

La retirada: demasiado tiempo grabando

Tras tres horas, Joel les da la mala noticia: el agua está muy alta y han tardado demasiado, así que deben volver al campamento. Jimmy intenta protestar, pero le recuerdan que no se discute con el experto en seguridad. Jimmy admite el motivo del retraso: perdieron demasiado tiempo grabando y jugando con bengalas, y tendrán que intentarlo otro día.

Ese día solo recorrieron el 20 % de la cueva. Jimmy asegura que llegarán al final en los días que quedan, y los demás responden con escepticismo ("lo dudo", "eso no va a pasar"). La idea es descansar el cuarto día e intentarlo de nuevo el quinto.

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Cuarto día: una ducha helada y el plan de Joel

Tras una tercera noche "horrible", todos quieren lo mismo: una ducha caliente. Llevan tres o cuatro días sin ducharse. Lo único posible es volver hasta el punto de rapel, donde empieza el río, y lavarse en agua helada. Uno dice que nunca había sentido así su cerebro. Para secarse el pelo usan el dron como secador, y funciona.

Luego Joel les muestra el mapa de la cueva y les explica el plan. La vez anterior se detuvieron por la velocidad del agua, pero las lluvias han disminuido y quizá al día siguiente puedan llegar al final. El recorrido incluye volver a pasar los mismos rápidos, saltar desde acantilados y esquivar rocas afiladas. Si superan todo eso, llegarán a la cámara de gusanos luminosos. Jimmy le pide a Joel que no les describa cómo es, porque quieren que sea una sorpresa. Esa noche preparan s'mores junto al fuego para recuperar energía.

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Quinto día: el segundo intento, más rápido y más peligroso

Jimmy describe este viaje como uno de los más peligrosos de su vida. Atribuye el avance más rápido a lo aprendido el tercer día y a que esta vez se centraron menos en grabar. Además de Joel, llevan a otro experto.

Al pasar el punto donde se detuvieron el tercer día, la cueva se estrecha y la corriente se vuelve más fuerte. Joel les indica que usen las paredes y escalen. Llega un momento en que no tocan el fondo, y Jimmy explica lo que eso implica: si alguien se suelta, la corriente lo arrastra. Desorientado y casi sin ver, Jimmy le pregunta a Joel qué hacer, y Joel le indica que se meta en un hueco donde la corriente es más suave.

El primer obstáculo serio es una zona donde el agua circula de tal manera que, si alguien cae, lo arrastra al fondo y lo atrapa ahí. Cuando Jimmy pregunta si podrían morir, la respuesta es "sí". Jimmy comenta que la fuerza de la corriente se nota en que fue ella la que excavó la cueva, y que la escalada es más difícil de lo que esperaba.

También hay un momento de alivio: Joel salta desde un acantilado para demostrar su experiencia y Mack anuncia que lo imitará, diciendo que después de todo lo que Jimmy le ha hecho pasar eso no lo asusta. Al final no salta, porque tienen que seguir o no llegarán al final.

Después avanzan corriente abajo entre rocas afiladas sumergidas que no se ven, en zonas donde vuelven a perder el fondo. Jimmy cuenta que, a cada paso, la cueva se vuelve más oscura y estrecha, hasta el punto de hacerles dudar si llegarán. Él mismo dice sentirse exhausto y, en un momento, uno del grupo bromea con rendirse y dejar a los demás.

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La cámara de gusanos luminosos

Tras más tramos agotadores, llegan por fin a la cámara de gusanos luminosos. Joel les explica que todas las luces del techo son pequeños gusanos bioluminiscentes. Las reacciones van de "esto no parece que sea la tierra" a compararla con la Vía Láctea. Jimmy afirma que esa vista hizo que todo valiera la pena.

Pero el viaje no ha terminado, porque deben volver al campamento. El regreso es más fácil, porque solo tienen que dejarse llevar por la corriente, y el video lo muestra acelerado. Aun así, todo el viaje dura tanto que llegan al campamento ya en el sexto día. Mientras tanto, Shawn, que se había quedado, cuenta que está agotado y preocupado por la tardanza. Al llegar, el grupo solo tiene energía para descongelarse junto al fuego y comer algo.

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El balance de Jimmy: más difícil que sus otros retos de siete días

A pesar del agotamiento, Jimmy cuenta que le costó mucho dormir. Compara la experiencia con otros retos que ha hecho: siete días en aislamiento, siete días enterrado vivo y siete días en una balsa. Y dice que esto fue más difícil que todos ellos. Sus razones son concretas: estar siempre empapado y con frío, y golpearse constantemente contra las rocas. Afirma que el 90 % del tiempo en la cueva se sintió miserable.

Aun así, matiza que hubo momentos divertidos, como superar rápidos a 90 metros bajo tierra o reírse con sus amigos en las hamacas imitando ruidos de ballena. Su conclusión es que, en buena compañía, esa cueva "húmeda, fría, rocosa y miserable" puede convertirse en el viaje más hermoso de sus vidas.

La salida y el agradecimiento a Joel

Antes de irse deben recoger absolutamente todo. Ya en la boca de la cueva, sorprenden a Joel con 50.000 dólares neozelandeses como agradecimiento: 10.000 por cada persona que, como dice Jimmy, no dejó morir. Después de siete días, el grupo sale por fin de la cueva.