Selva, desierto y Antártida: la carrera de tres equipos hacia sus helicópteros de rescate
MrBeast ミスタービーストEl reto se plantea en el primer minuto. Tres equipos parten al mismo tiempo desde tres de los entornos más hostiles del planeta: la selva amazónica, un desierto y la Antártida. Cada uno debe llegar a pie hasta su propio helicóptero de rescate, y el primero que lo consiga gana 100.000 dólares para sus madres. En la selva compiten Jimmy y su esposa Thea, a quienes acompaña Zach. En el desierto van Tareq y Nolan, y en la Antártida, Darius y Alison. Los tres recorridos son distintos, así que el avance se compara con una aplicación de rastreo que muestra qué porcentaje del camino lleva cada equipo. La pregunta del video es cuál de los tres entornos resulta más duro y si la estrategia sirve de algo frente al clima y el cansancio.
Ventajas y desventajas de cada entorno
Desde la salida, el video insiste en que cada terreno castiga de una manera distinta. En el desierto no hay sombra ni agua y el calor es extremo. Uno de los participantes dice que se siente "como un huevo en un sartén". Esa falta de agua obliga a cada integrante del equipo a cargar más de 15 kilos extra de agua en comparación con los otros equipos.
En el Amazonas hace calor y hay colinas, pero el peligro principal es la fauna. El equipo de la selva lee una lista de lo que puede matarlos: serpientes de cascabel, arañas errantes, jaguares, murciélagos y mosquitos portadores de enfermedades, hormigas bala, anacondas, inundaciones y enjambres de avispas. Lo resumen diciendo que su riesgo "es la muerte".
En la Antártida el problema es el frío, que les congela los dedos de los pies, y sobre todo la visibilidad. Desde el arranque dicen que no ven nada frente a ellos.
Primeras horas: arena, ventisca y un puente improvisado
Al poco de empezar, el rastreo muestra al desierto con un 6 % del recorrido, a la selva con un 4 % y a la Antártida con un 2 %. Cada equipo planeó su propia ruta y se orienta con una brújula en el teléfono y con el GPS. En la Antártida la visibilidad es tan baja que deciden montar el campamento cuanto antes. Lo presentan como una forma de descansar más que los demás, aunque más adelante reconocen que acampar temprano es una gran desventaja, porque los otros equipos siguen caminando mientras ellos pierden el día montando una tienda.
En la selva, el primer obstáculo es un arroyo. Jimmy advierte a Thea que si se mojan los zapatos van a sufrir el resto del video, así que lanza troncos sobre el agua y arma un pequeño puente para cruzar en seco. Después de atravesar maleza y terreno empinado necesitan una nueva fuente de agua. Usan una botella con filtro para bacterias y virus que les permite beber agua del Amazonas y le añaden electrolitos.
Tras horas de esfuerzo, la selva lleva apenas un 10 %, el desierto un 11 % y la Antártida un 7 %. En el desierto, Tareq y Nolan se motivan con cada duna, pero el peso empieza a notarse. A uno le duele demasiado la espalda y su compañero carga su mochila durante un tramo.
Un cañón, un esqueleto y la primera vez que Jimmy va en cabeza
El desierto cambia de paisaje y aparece un gran descenso hacia una zona plana. Tareq y Nolan se burlan de Jimmy y le dicen que cuando lleguen ahí "será tu final". Encuentran en el suelo un esqueleto que, a juzgar por el cráneo, no creen que sea humano. Más adelante se topan con un cañón enorme que tienen que rodear a toda prisa. Uno de ellos lo describe en broma como "el cañón más grande del mundo".
Mientras tanto, en la selva, Thea y Jimmy se refrescan con el aire del dron porque no tienen ventilador, y bautizan a una rana como "Ana la Rana". En ese momento la selva va al 15 %, el desierto al 20 % y la Antártida sigue estancada en el 7 %. Cuando ambos equipos de clima cálido alcanzan aproximadamente una cuarta parte del recorrido, la selva toma la delantera por primera vez. Jimmy supone que el desierto, que no responde por radio, se tomó un descanso.
La apuesta del desierto: tirar el agua
Al verse rezagados, Tareq y Nolan toman una decisión arriesgada. Empezaron con cuatro botellas de más de tres kilos cada una y deciden vaciar parte del agua para aligerar la carga. Ellos mismos dicen que tal vez sea el mayor error del video, pero que lo van a comprobar.
La primera noche: campamentos y llamadas por Starlink
Tras unas cuatro horas de caminata por la selva, Jimmy y Thea llegan al río que deben cruzar. Deciden acampar y construir una balsa por la mañana. Thea le recuerda a Jimmy que en ese río puede haber anacondas, posiblemente pirañas y tal vez caimanes. Jimmy admite que pensaba que el Amazonas sería más fácil.
En la Antártida, Darius y Alison están agotados por el simple hecho de haber montado la tienda, que fue lo único que hicieron en el día. Alison tiene el cabello congelado. Uno de ellos dice que desearía estar en el desierto. El desierto también acampa al caer la noche.
Desde la selva, conectados a Starlink, Jimmy hace una videollamada con los demás. Según su cuenta, él y Thea van al 40 %, Tareq y Nolan a un tercio del recorrido y la Antártida solo al 7 %. Darius y Alison prometen que al día siguiente serán los más rápidos. Jimmy dice que vigilará las posiciones por la noche para asegurarse de que nadie mienta y se ponga a caminar a escondidas.
Segundo día: la Antártida madruga y la selva construye una balsa
Por la mañana nadie se ha movido aún. La Antártida se pone en marcha primero y aprovecha que por fin pueden ver. El día anterior no veían ni lo que tenían delante, y ahora el paisaje está despejado. El desierto, por su parte, encuentra un río y lo celebra como si fuera un oasis.
En la selva, Jimmy se anticipa a los comentarios de quienes pregunten por qué no cruzan nadando: la corriente es tan fuerte que, con las mochilas, los arrastraría río abajo, pondría en riesgo sus vidas y, además, perderían la carrera. Necesitan una balsa. Las colchonetas inflables no aguantan todo su peso por sí solas, así que buscan algo a lo que atarlas y encuentran bambú. Jimmy cuenta que ya ha construido varias balsas, pero que la última vez tenía a un experto en supervivencia ayudándolos paso a paso. Esta vez le pregunta a Gemini cómo convertir colchonetas, bambú y cuerda en una balsa. La respuesta indica colocar dos troncos gruesos de bambú en paralelo, poner ramas en horizontal y apilar y asegurar encima las dos colchonetas. Más tarde también le pregunta cómo hacer un nudo corredizo. Como no les alcanza la cuerda, Thea propone usar los cinchos con los que habían atado las cámaras a los árboles para sujetar el bambú.
Jimmy compara el resultado con la balsa de un video anterior: aquella la construyeron en una semana, y esta en siete horas. La balsa no es lo bastante grande para los tres, así que Thea va encima con las mochilas mientras Jimmy y Zach se meten al agua y patalean como motor.
El atajo de la Antártida y el lecho seco del desierto
Mientras la selva trabaja en la balsa, Alison y Darius ven en la ruta un atajo que les permitiría llegar mucho más rápido. Reconocen el riesgo: si la bajada es demasiado empinada, podrían perder todo el desafío. Darius dice que está dispuesto a aceptarlo.
El desierto avanza por el cauce de un río que, según ellos, literalmente se secó. Por el camino encuentran un diente de tiburón. La explicación que reciben es que el desierto peruano fue en otro tiempo un océano poco profundo. Al revisar el rastreo, Tareq y Nolan ven que la Antártida avanza mucho y que ellos han recuperado el primer lugar. En la selva lo confirman con sorpresa: el desierto acaba de adelantarlos.
El cruce del río: la corriente manda
El cruce resulta mucho más difícil de lo previsto. La corriente es rápida y fuerte, los arrastra y los deja en medio del río cuando pretendían desembarcar en otro punto. Les queda más de un kilómetro y advierten que, si no logran empujar hacia la izquierda y alcanzar la orilla correcta, tendrán que caminar otras cinco horas. Entre gritos de "última oportunidad" y "no vamos a lograrlo", Thea toca fondo y consiguen arrastrar la balsa a tierra. Jimmy dice que le tiemblan las piernas. Uno de ellos lo califica como lo más loco y también lo más tonto que ha hecho en su vida.
El resultado tiene un costo. Llegaron a un punto distinto del planeado y el "atajo" acabó siendo más largo: según cuentan, se desviaron unos tres kilómetros. Cuando llaman a los demás, el desierto se sorprende de lo mucho que tardaron en cruzar, y en la selva se enteran de que el atajo de la Antártida funcionó tan bien que están a punto de superar a Jimmy. En ese momento, Tareq y Nolan van al 58 %, Jimmy y Thea al 47 % y Darius y Alison al 40 %. "Cualquiera podría ganar", concluyen.
El desierto suelta peso y camina de noche
Jimmy sugiere en broma a Tareq y Nolan que descansen un rato. Ellos responden lo contrario: abandonan la tienda y el saco de dormir, se quedan solo con lo imprescindible y planean caminar toda la noche para llegar antes que nadie al helicóptero. El esfuerzo se nota. Uno dice que suda por todas partes y que lo único que siente es dolor, y cuenta las colinas que les faltan, cinco en un momento dado. Al bajar una montaña, uno de ellos dice que fuerza mucho las rodillas y que por primera vez siente que su cuerpo no va al ritmo de su mente. Su compañero intenta calmarlo porque está hiperventilando.
La selva al límite
Jimmy y Thea van un 12 % por detrás del desierto y deciden acelerar. Thea quiere probar una fruta, pero le dicen que, aunque técnicamente es comestible, tiene semillas duras que pueden romper un diente, así que la descartan. Tras una hora de caminata sin parar, Jimmy vomita. Thea toma su mochila y sigue andando sin detenerse, tanto que más tarde dice que se le olvidó que la llevaba. Jimmy calcula que, en la hora y media transcurrida desde que cruzaron el río, el desierto pasó del 59 % al 72 %, y opina que es imposible que mantengan ese ritmo.
La tormenta deja fuera a la Antártida
En la Antártida, la calma de la mañana no dura. Se acerca una tormenta, el viento se intensifica y la visibilidad vuelve a empeorar hasta que ninguno de los dos sabe hacia dónde va. Hablan de ráfagas de 80 kilómetros por hora y advierten que un solo error puede dejarlos en una situación sin salida. Además, las gafas de uno de ellos dejan de funcionar. Al final tienen que detenerse y resguardarse. Darius le dice a Alison que cree que han perdido. Esperaban que la tormenta amainara, y resumen la experiencia diciendo que la madre naturaleza los hizo pedazos.
Llamadas a las madres y un rastreo a ciegas
En plena carrera, los participantes hablan con sus madres. La madre de uno de los integrantes de la selva le recuerda que beba suficiente agua y le dice que sabe que va a ganar. Nolan también habla con la suya, mientras su compañero bromea con que su madre no puede salvarlo ahí. Nolan describe su situación: cuesta arriba, con 27 kilos a la espalda y la arena hundiéndose en cada paso.
Entonces Jimmy hace una propuesta. Con la selva al 66 %, el desierto al 73 % y la Antártida a algo más de la mitad, plantea dejar de consultar el rastreo hasta que alguien gane. Todos aceptan, y el video también deja de mostrar los porcentajes a partir de ahí. Como ningún equipo sabe a qué velocidad van los demás, ninguno se atreve a parar.
Ya cerca del final, el desierto ve desde lo alto el lugar donde los recogerán, aunque aún les quedan dos kilómetros y medio. Encuentran una forma más fácil de bajar, a la que llaman "el hack", pero en el camino se les cae una botella y temen quedarse sin agua.
El helicóptero de hidratación
En ese punto, Jimmy les pide a todos que se detengan y miren al cielo. El helicóptero que se acerca no es el de evacuación, sino uno de "hidratación": Jimmy dice que, tras tanto esfuerzo, todos deben de estar deshidratados, y manda helicópteros con cajas de Pedialyte y palitos helados para cada equipo. En el desierto lo celebran como lo mejor que les ha pasado en el día, y en la Antártida dicen "por fin, electrolitos". Este tramo se presenta como un segmento patrocinado dentro de la carrera.
Ya rehidratados, Tareq y Nolan dejan atrás las mochilas para hacer el último tramo lo más ligeros posible. En la Antártida, Darius y Alison hablan con sus madres. Darius admite que se siente desanimado y su madre le recuerda que es un ganador. La madre de Alison le dice que no quiere que vuelva triste, sino con una gran experiencia, y Alison cuenta después que se siente diez veces mejor. Aun así, reconocen que la naturaleza no les deja ir a ningún lado.
La recta final
La selva entra en el último tramo convencida de que va codo a codo con el desierto, y lo hace sin una sola botella de Pedialyte ni agua. Jimmy dice que cada parte de su cuerpo quiere parar, pero que "la mente se rinde antes que el cuerpo", y avisa de que quizá vuelva a vomitar. En el desierto, un camarógrafo se cae y se oye "¡nadie deje de moverse!". Tareq y Nolan repiten que no piensan dejar que Jimmy gane, sin saber si él ya está viendo su helicóptero.
El resultado se decide por minutos. La selva llega primero, con 28 horas y 15 minutos. Jimmy toca el helicóptero y grita que han ganado. El desierto llega segundo, con 28 horas y 23 minutos, apenas ocho minutos después. Jimmy y Thea entregan el dinero a sus madres en una videollamada.
La Antártida llega cuando todo ha terminado. Al alcanzar el punto de recogida, Alison le dice a Darius que no hay nada ahí, y concluyen que llegaron un poco tarde. El equipo que más sufrió por el clima, primero con la falta de visibilidad del día inicial y después con la tormenta que lo obligó a detenerse, fue el único que no llegó a disputar el final.
Estamos en medio de la selva más letal del mundo. Y nosotros en el desierto. Y nosotros en la Antártida. Y vamos a competir entre nosotros en estos ambientes completamente diferentes.
Cada equipo tiene que llegar a su helicóptero de rescate, y el equipo que llegue primero gana 100 000 dólares para sus mamás.
Nadie de ustedes nos puede ganar. Ni siquiera puedo ver lo que hay en frente de mí. Empezamos en tres, dos, uno. ¡Suerte a todos!
Corran, rápido. Tenemos que vencerlos. Hago esto por mi mamá. No me importa lo que tenga que hacer. Vamos a ganar. Hay que ganar.
¡Oh, no! ¡Nolan! Nolan, no. Mal comienzo.
Cada equipo tiene sus ventajas y sus desventajas. El desierto, por ejemplo. Sin sombra, sin agua, un calor arrasador. Me siento como un huevo en un sartén caminando aquí. Eso significa que cada uno tiene que cargar más de 15 kilos extra de agua en comparación con los demás.
Y aquí en el Amazonas, hace calor, hay colinas y, lo más importante, espera un segundo. Una lista de todo lo que puede matarnos en el Amazonas.
¿Y qué hay en esa lista? Cascabel, arañas errantes, jaguares, murciélagos portadores, hormigas bala, anacondas, inundaciones, enjambres de avispas, mosquitos portadores. Entiendes el punto. Nuestro riesgo es la muerte. Ok.
Y en la Antártida, no se necesitan explicaciones. Se me congelan los dedos del pie. Hace muchísimo frío aquí. La verdad, no veo nada en frente de mí.
Y aunque ellos están siendo brutalmente destruidos en comparación con nosotros, a lo largo del video nos vamos a encontrar con diferentes obstáculos que podrían cambiar el curso de toda esta carrera.
MÁS ADELANTE...
¡Muchachos! ¿Cómo los trata el desierto? ¿Hace calor? Hace muchísimo calor aquí. Las mochilas pesan.
Los veo en la aplicación de rastreo. Llevan como 6 % del recorrido. Nosotros llevamos como el 4 %. Y la Antártida sigue en el 2 %. ¿Nuestro polvo les gusta? Creo que sí.
Esto no se ve nada prometedor, siendo sinceros. No se ve nada. ¿Quieres revisar la navegación? Sí, ¿por qué no?
Si tenían curiosidad, cada uno de nosotros planeó su propio camino, y tenemos una brújula en el teléfono. De acuerdo con mi brújula, tenemos que ir por aquí. ¿Seguimos el GPS? Sigamos el GPS.
Pero con una visibilidad tan baja, vamos a tener que armar el campamento cuanto antes. Pero ¿sabes qué? Vamos a descansar más que ellos.
Y mientras los de la Antártida enfrentaban los elementos naturales de su bioma, nosotros enfrentábamos nuestros propios desafíos.
¿Estás bien? Bien. El camarógrafo también juega. Casi se cae dos veces. ¿Estás bien? Sí, estoy bien. Ok.
No hay duda de que hace más calor en el desierto. Creo que nunca había sudado tanto en mi vida.
Tal vez ya lo sepas, amor, pero si pisamos el agua y nuestros zapatos se mojan, vamos a sufrir el resto del video. Sí. ¿Cómo vamos a cruzar? Yo me encargo de eso.
Mira, ese cayó perfecto. ¡Va otro! Consíguete un hombre que te construya un puente en el Amazonas. Ahora mi esposa puede cruzar el arroyito sin tener que mojarse. Eso es ingenio. Tú puedes.
¡Lo logramos! Tenía mucho miedo. Hay que seguir nuestro viaje.
Después de atravesar la maleza y caminar por un terreno traicionero… Esto está muy inclinado. …necesitábamos una nueva fuente de agua.
Amor, hay que buscar agua. ¡Esto está bonito! Esta botella actúa como un filtro de bacterias y de virus, así podemos beber agua del Amazonas. Y ya quedó, sostén esto. Lo agitamos un poco. Y ya tenemos electrolitos que saben deliciosos.
Después de horas de esfuerzo, solo llevábamos el 10 % del camino al helicóptero. El desierto iba en el 11 % y la Antártida seguía en el 7 %. Solo llevamos el 10 %. No llores. Alcancemos a los muchachos.
Cada que atravesamos una duna me siento aún más motivado. ¡Venga! Nuestro equipo va a ganar. ¡Vamos a ganar! Mi agua, mi agua. Sí. La necesitas.
Me duele demasiado la espalda. Te ayudo. Tú descansa. Ok. Gracias por llevar mi mochila. ¡Esto es mucho más fácil sin esas mochilas! Vamos por el equipo del desierto.
Literalmente estamos arrasando, vamos en primero. Está a punto de cambiar el terreno. Espero que sea más sencillo.
¡Guau, vean eso! Qué locura. Qué bonito paisaje. Ahora tenemos que bajar todo esto hasta esa parte plana. Jimmy, cuando lleguemos ahí, será tu final. Se acabó.
En este punto, tener que acampar temprano es una gran desventaja porque los otros equipos pueden seguir caminando. Desperdiciamos el día para hacer una tienda, y van a avanzar mucho más los otros.
Mientras los verdes luchaban por no pasar frío, nosotros teníamos el problema contrario. No tenemos ventilador, entonces nos refrescamos con el dron. Se siente increíble. Un poco de aire.
Esta rana está ahí de chill en una hoja. Miren qué bonita. Hay que llamarla Ana la Rana. Mi intención no era incomodarla.
Esta es la situación actual. Llevamos 15 %. El desierto, 20 %. En la Antártida, no sé qué están haciendo. Apenas llevan 7 %. Van muy atrasados.
Wow, eso del suelo es un esqueleto. Ni siquiera sé si es humano o no. A juzgar por el cráneo, no creo que sea humano. A juzgar por eso, está muerto. ¡Ganen 200 000 o muéranse en el intento!
Seguimos en primero, Nolan. Por muy poco. Tenemos que continuar. Si nos detenemos un momento, Jimmy nos alcanzará.
¡Ya viste! Bro, esto está intenso. ¿Lo tenemos que rodear? Si no quieres atravesarlo saltando. Vamos a tener que apresurarnos para rodearlo. ¿Cómo nos topamos con el cañón más grande del mundo? No lo sé. Me pregunto cómo les está yendo a Jimmy y a Thea.
Siento que llevo años caminando por la selva. El Amazonas es un infierno. Esto es intenso. Ya llevamos como una cuarta parte del recorrido y el desierto también.
Estamos muy cansados, pero por fin los alcanzamos, así que… no nos responden por el radio, pero voy a asumir que tomaron un descanso. Y por eso los alcanzamos.
Por primera vez en el video, Jimmy va a la cabeza. Nos tomó demasiado tiempo. Tenemos que hacer algo. Empezamos con cuatro de estas, todas pesan más de tres kilos. Vamos a aligerar la carga.
Ay, qué mal. No es nada fácil hacer esto, la verdad.
Tal vez sea el mayor error de este video, pero vamos a averiguarlo.
Luego de cuatro horas de caminar por esta peligrosa selva, por fin estábamos cerca del río.
Eso sonó mal. No pasa nada. No peso tanto como tú. Esta rama aguanta mi peso.
Estamos avanzando mucho. Seguimos delante de los del desierto. Nos duele todo, estamos cansados. Vamos a tomarnos un pequeño descanso aquí. Amor, vamos a ganar. ¡Sí! Estoy muy orgulloso de ti. Yo estoy orgullosa de ti. Estoy muy cómodo. Yo también.
Quisiera saber cómo la están pasando los chicos. ¿Cómo va todo adentro, Alison?
¡No inventes, Darius! ¡Mi cabello! Sí, está hecho un desastre. Literal está congelado. ¡Ya me voy a meter!
Estoy cansado. Esto es un poco más extremo de lo que esperaba. Fue muy cansado montar una simple tienda. Fue lo único que hicimos. Me siento muy cansado. Cómo desearía estar en el desierto.
Se hace de noche, ya casi no hay luz. Tenemos que acampar. Este va a ser un buen lugar para la tienda. Creo que merecemos descansar.
¡Ya llegamos al río! Ok, este va a ser el plan. Vamos a acampar… Ok. Sí. En la mañana… Construiremos una balsa… Ok. Y vamos a atravesar este río. ¿Te refieres al que tiene anacondas, posiblemente pirañas y tal vez hasta caimanes? Sip. Ok. Sí, ok.
Pensé que el Amazonas era más fácil, pero no inventen, está difícil. Hay que construir una balsa mañana. Es más difícil de lo que creía. Seguiremos la orilla del río para encontrar un buen lugar para acampar. ¿Qué tal ahí? Sí, se ve bien.
¡Hora de armar el campamento! Mi espalda me duele, no siento los hombros, pero tenemos una tienda. Manos a la obra.
Vamos a inflar los colchones. Solo tienes que soplar justo ahí. Ok.
Ahora que no estamos rodeados de árboles, ya pude conectarnos a Starlink. Hay que llamar a los otros.
¡Hola! ¡Hola! ¿Cómo están? Thea y yo vamos al 40 %. Tareq y Nolan están como a un tercio del recorrido. ¿Y ustedes llevan 7 %? ¡No se preocupen! Vamos a volver mañana y vamos a ser los más rápidos. Ok, que descansen. Buenas noches. Cuídense.
Estamos en segundo lugar. Mañana tenemos que acelerar. Estamos muy cómodos en esta tienda. Voy a estar atento a sus posiciones para asegurarme de que no nos mientan y no empiecen a caminar. Y luego, tal vez duerma como unas dos horas. Nos vemos en la mañana.
Parece que todos siguen durmiendo. No se han movido. Sí, nadie se ha movido aún. Ya despertamos y vamos a arrancar en los próximos minutos. Tenemos que ir a toda velocidad si queremos recuperar terreno.
Al menos es hermoso. Al fin podemos ver. Sí. Ayer no veíamos ni lo que teníamos en frente.
Tenemos que aprovechar que los otros todavía no despiertan, y que ahora sí podemos ver. Sí, por supuesto. Cuando despierten, van a quedar sorprendidos. Ya salió el sol. Hay que irnos.
Thea y Jimmy son un buen equipo, pero… Son unos perdedores. ¡Mira, ahí hay un río! ¡Estamos en un oasis! Es increíble. ¿Crees que el río de Jimmy se ve así?
De hecho, el nuestro era un poco más grande. Y para todos los que van a comentar: «¿Por qué no lo atraviesan nadando?», ¡vean lo fuerte que es esa corriente! Con las mochilas, la corriente nos arrastraría río abajo, poniendo en riesgo nuestras vidas. Y lo que es peor… Perderíamos sin duda. Entonces necesitamos hacer una balsa.
Esos colchones no van a poder soportar todo nuestro peso. Necesitamos atarlos a otra cosa. El bambú es perfecto. Esto de aquí parece bambú. ¡Buen trabajo! Parece la balsa de alguien que se quedó a medio camino.
Ya he construido varias balsas. Aunque la última vez había un experto en supervivencia ayudándonos en cada paso, esta vez traje a un experto en todo lo que imaginen. ¡Oye, Gemini! ¿Cómo convierto colchones, bambú y una cuerda en una balsa?
Aquí hay una guía sencilla para armar tu balsa: coloca los dos troncos gruesos de bambú paralelos entre sí. Coloca las ramas de madera horizontalmente. Apila las dos colchonetas inflables una encima de la otra y asegúralas bien.
Ok, Alison, parece que justo aquí, si vamos por este camino, es como tomar un atajo. Vamos a llegar mucho más rápido. Es algo arriesgado. Soy un ganador… Entonces vamos. Yo siempre me arriesgo. Esto puede ayudarnos a alcanzarlos o incluso rebasarlos. Pero si es muy empinado, podemos perder todo el desafío. Estoy dispuesto a aceptar el riesgo.
El desierto es tan seco que el río, literalmente, se secó. Y vamos por donde solía estar antes. ¡No puedo creerlo! ¡Los vamos a alcanzar, Jimmy!
Los demás se están moviendo. Okey. Oye, Gemini. ¿Cómo hago un nudo corredizo?
Tienes que hacer un lazo con tu cuerda, cruzando el extremo móvil sobre la parte fija y pásalo por el lazo que hiciste.
Por suerte, mis amigos fueron un poco menos productivos con su Gemini.
¡Esto es un diente de tiburón! ¿Por qué hay un diente de tiburón aquí? La respuesta breve es que el desierto peruano solía ser un océano poco profundo. Tareq, esto es muy emocionante.
Vamos por el camino correcto. Pero esto no es nada fácil. Tengo un poco de frío y estoy sudando. Pero aun así, confío en nuestro nuevo plan. Y vamos a alcanzarlos.
Antártida. Están avanzando mucho. Espera, Nolan. Vamos ganando. Primer lugar. Solo imagina la cara de Jimmy cuando vea que lo alcanzamos.
¡Amigos! ¡Qué! Acaban de pasarnos. Ok, tenemos que terminar esta balsa.
¡Sí! Toma, amigo. Toma los cinchos que usaste para atar las cámaras a los árboles, y úsalos para sujetar el bambú. Ahora júntalas.
¡Sí! Lista. ¿Qué les parece nuestra balsa? Es de mi tamaño. No es como la que construimos en el video de la balsa. Pero no tenía una semana. Tenía siete horas.
Espero que las anacondas piensen que somos un gran depredador y nos dejen en paz. No nos hemos bañado, no creo que quieran comernos. No tenemos buen sabor.
Esta balsa no es lo suficientemente grande para los tres, pero vamos a subir las mochilas con Thea, y Zach y yo vamos a tener que mojarnos.
Ok, todavía floto. ¡Todo listo! ¡Nos vamos! ¡Sí!
La corriente está… ¿Debería estar pataleando? ¡No! ¡Thea! ¡Tú rema! Entendido. ¡Yo soy el motor! Vamos bien. Estamos avanzando. ¡La orilla está cerca! Sigan pataleando.
¡La orilla está cerca! Sigan pataleando. ¡Esto es lo más loco que he hecho en mi vida! ¡También es lo más tonto que he hecho en mi vida! ¡Puedo ver la orilla! ¡Buen trabajo!
Se siente la corriente. ¡Va muy rápido! Y vaya que está fuerte. Se supone que íbamos a desembarcar allá. Y estamos en medio del río. La corriente no quiere que nos detengamos. Está muy fuerte.
Intenta remar más fuerte, amor. Eso hago. Hay que pedalear más fuerte. Falta más de un kilómetro. La corriente no quiere que nos detengamos.
¡Miren eso! Deberíamos ir hacia allá. ¡Ok! Hay que llegar allá. Tenemos que empujar hacia la izquierda. Si no empujan con fuerza, tendremos que caminar otras cinco horas. ¡Estoy dando todo lo que tengo!
Es más profundo. No paren. Casi llegamos. Es para allá. ¡No se rindan! ¿Cuánto falta? Última oportunidad. Si fallamos, se acabó. Está ahí, falta poco. No vamos a lograrlo.
¡Zach, toqué el piso! ¡Tira, amor, tira! ¡Vamos! ¡Llegamos! ¡Lo hicimos! Siéntate, Jimmy. Me están temblando las piernas. ¡Se logró!
Desafortunadamente, llegamos a un punto distinto, y el atajo resultó ser más largo.
Hola, acabamos de atravesar el río. ¿En serio se tardaron tanto en cruzar? Nos desviamos como por tres kilómetros. Todo salió mal.
Antártida, ¿cómo va todo? Quiero un atajo como ese, ¿no? Escuchen, chicos… Bro, van volando. Están a punto de pasar a Jimmy. Yo dudo que tengan más atajos como ese.
En este momento, Tareq y Nolan van al 58 %. Nosotros, al 47 %, y Darius y Alison, con su increíble atajo, van al 40 %. Cualquiera podría ganar.
Oigan, ¿por qué no descansan un rato? Ya saben, diviértanse. ¡No, no vamos a parar, amor! ¡Hay que seguir! No va a parar para nada. No, obvio va a seguir.
Hay que dejar la tienda y el saco de dormir. Ya no nos sirven. Tomamos solo lo que es imprescindible y a seguir. Seguimos toda la noche y lleguemos al helicóptero primero que ellos. Ok, me agrada. Jimmy nos está pisando los talones.
Está brutal. Creo que estoy sudando por todas partes. No dejes de caminar. No importa qué tan cansados estemos, no le voy a dar a Jimmy la satisfacción de ganar. Estamos a punto de enviarlos hasta el último lugar. Solo tenemos que seguir yendo recto un poco más.
Tenemos que llegar hasta la cima de una montaña para que nos rescaten. Nos costó mucho trabajo llegar aquí, pero valió la pena por esta vista. Sí. Esto está precioso.
Con cuidado, descendemos por esta gran montaña. ¿Estás bien? Estoy forzando mucho las rodillas. Es la primera vez que siento que nuestros cuerpos no van al ritmo de nuestra mente.
Solo respira, bro, tú solo respira. Inhala por la nariz, exhala por la boca, a un ritmo constante. No. Estás hiperventilando.
El Amazonas realmente es muy hermoso. ¡Mira esa fruta! ¿Qué es eso? Se ve muy sabrosa. ¿Esta planta es comestible? Técnicamente es comestible, pero la fruta tiene semillas duras y oscuras que pueden romperte un diente. Perdón, amor. No se puede.
Literal, se avecina una tormenta. Sí, ya sé. Ya estoy sintiéndola en la cara. La visibilidad está empeorando. No te detengas, tú puedes. Tal vez nos estamos exigiendo demasiado, pero eso no me importa.
¡El desierto no acaba! Lo único que siento es dolor.
¡Hormigas rojas! No te pases. Y, por lo que veo, tienen mucha prisa. Vamos un 12 % detrás del desierto, así que vamos a ir a toda velocidad. Solo pienso en avanzar. Me pregunto qué estarán haciendo.
¡Todavía nos faltan cinco colinas! Esto es lo peor del mundo. ¡Sí, te lo juro, nada puede ser peor que esto! Pensé que era la última colina grande.
El viento ya se está intensificando, eso me preocupa bastante. Vamos a llevarnos hasta el límite para ganar por nuestras mamás. ¡Por supuesto! Sin descanso. Aunque literal no veo nada enfrente de mí. Yo tampoco veo nada. Ni siquiera sé a dónde voy. ¡No, está fatal!
Y aunque ellos tuvieron que caminar en medio de una tormenta de nieve, caminar sin parar durante una hora llevó a nuestros cuerpos al límite absoluto.
Jimmy está vomitando.
Yo la llevo. Es mi turno. Dámela. Listo. ¡Qué alivio! ¡Mi espalda se siente libre sin eso! Ella me consiente ahora. Ven conmigo, princesa, yo te ayudo. Te ves como una niña yendo a la escuela. Me siento como una niña yendo a la escuela.
A pesar de los problemas, Nolan, lo vamos a ganar, bro. Vamos a terminar esto hoy. Hay que hacer lo que sea necesario. ¡Vamos!
Ella es mi mamá. ¡Hola, hola! No olvides tomar suficiente agua y protegerte. Sí. Pero yo sé que vas a ganar. ¿Entendiste? ¡Esto se termina este día!
Hay ráfagas de 80 kilómetros por hora. ¡Oh, no! Podemos meternos en una situación aún peor que la anterior. ¡Qué fue eso! Y un solo error puede ponerte fácilmente en una situación que no tiene salida. Mis gafas no funcionan. No veo nada.
¿Cómo pasó eso? No lo sé. ¡No! Alison, ¡creo que perdimos! ¡Qué mal!
La visibilidad está empeorando tanto que tenemos que detenernos. No podemos hacer nada, tenemos que resguardarnos. Creí que podíamos lograrlo. Aún tenía la esperanza de que esta tormenta acabara. La madre naturaleza nos hizo pedazos.
Thea lleva la mochila y no para. Olvidé que llevaba la mochila. No hemos parado. Hace una hora y media acabamos de cruzar el río.
Desde entonces, fueron del 59 % al 72 %. Qué locura. Es imposible que mantengan ese ritmo. Van a tener que descansar pronto.
Hace calor. Tenemos sed. Esta mochila pesa. Todo lo que hacemos es caminar sin descanso en esta enorme planicie. Este desierto es brutal. Me cansé. Qué no daría por un cubito de hielo. Esto es demasiado esfuerzo físico. Sí.
Nolan. ¡Mamá! ¿Cómo estás? ¿Cómo están los dos? Pienso mucho en ustedes. Tu mamá no puede salvarte aquí, Nolan.
Cuesta arriba con 27 kilos en la espalda, la arena se hunde con cada paso. No hay nada más difícil que esto, bro.
Escúchenme, les tengo una propuesta. Vamos al 66 %. Ustedes, al 73 %. Antártida va a un poco más de la mitad. ¿Y si, a partir de ahora, no lo actualizamos hasta que alguien gane? Me agrada. Me parece una gran idea. Está bien. Sí, estamos de acuerdo. Todos lo aceptaron, buena suerte a todos. La van a necesitar.
Buena suerte a todos. La van a necesitar.
Al igual que ellos, ustedes tampoco van a saber cuánto nos falta. ¡Sigamos!
Ninguno de nosotros sabe qué tan rápido van los otros, entonces ya no podemos parar. Vamos más rápido. Hay que llegar. ¡No vamos a perder!
¡Ma, esto es para ti! Mi misión es ganar. No vine a hacer amigos. Es una mujer con convicción. Tengo que ganar por mi mami.
¡No te pases, qué viento tan fuerte! Se ve todo el desierto desde aquí arriba. ¡Es increíble! Justo de ese lado es donde van a recogernos.
Vamos, hay que ganar. Esto es por nuestras mamás y sobre todo para que Nolan no gane en vez de nosotros.
Me pregunto si los del desierto se esfuerzan tanto como nosotros. Te juro que siento que mis piernas ya no pueden más. ¿En serio? Sí, bro. Me cansé. Aún nos faltan dos kilómetros y medio. Tenemos que terminar.
Esto es mucho más fácil. Este era el hack. ¡Ay, se salió mi botella! No. Tenemos que terminar pronto, o moriremos de sed. Esto es urgente.
Todos dejen de moverse. Ok. Miren arriba. Veo un árbol. Un segundo, voy a cambiar de lugar. ¿Ese es nuestro transporte? Ese no es el helicóptero de evacuación. Solo es el de hidratación.
Sé que han trabajado muy duro y, por estadística, deben estar deshidratados. Claro que sí. Entonces, les voy a enviar helicópteros para que les lleven unos Pedialyte y todos podamos rehidratarnos.
¡Lanzó una caja! ¡Wow, Darius, mira! ¿Qué es…?
Pedialyte ayuda a reponer líquidos y electrolitos, lo que nos ayudará a arrasar con el resto del reto.
¡Llegaron! Está muy profundo. Nos va a tomar diez minutos llegar ahí, perdón. ¡Sí, no! ¡Me caigo encima de Alison! ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Por fin! Electrolitos.
¡Qué locura! ¡Esto es increíble! ¡Ya la vi! ¿Por qué está tan lejos? ¡Ya la vi! ¡Palitos helados! ¿Puedo tomar uno? Obviamente. ¡Claro que sí! Uno para el camarógrafo. ¡Ahí está! ¡Necesito uno! Salud. Salud.
Bro, mira esto. ¡Eso! ¡Mira cuánto Pedialyte! Qué maravilla. Pedialyte es lo que necesitas si tienes que rehidratarte y reponerte. ¡Wow, tiene muy buenos ingredientes!
¡Estos palitos helados son deliciosos! Sí, ya sé. ¡Hasta el fondo! Lo necesitamos para el resto del viaje, hermano. Fue lo mejor que nos pasó hoy, en serio. Estoy de acuerdo.
Pedialyte ya no tiene colorantes, pero sigue estando igual de rico. Si lo quieren comprobar, escaneen este código QR o vayan al link de la descripción. Puedes comprarlo en Amazon ahora. Y, si usan el código “BEAST40”, les dan 40 % de descuento. Vayan a comprar.
Creo que estoy listo para terminar este recorrido. Ahora sí estamos hidratados. Sí. Yo digo que lo demos todo hasta el final.
Vamos a dejar las mochilas. No volveremos por ellas. Asegúrate de no dejar nada. ¿Ya estás listo? Sí. Estoy listo. Eso es todo.
Solo quería llamarte y mostrarte las horribles condiciones aquí. Me siento algo desanimado por nuestras circunstancias.
Sabes que eres un ganador.
Mamá de Darius.
Vas a salir adelante. No quiero que regreses triste,
Mamá de Alison.
quiero que regreses con una gran experiencia. Ahora me siento diez veces mejor porque sí estaba un poco triste. La madre naturaleza no nos deja salir a ningún lado.
Ok, no hay vuelta atrás. Esta es, literal, la recta final. Algo me dice que estamos codo a codo con los del desierto. Tenemos que aguantar el dolor.
Nos fuimos sin un solo Pedialyte, ni agua ni nada. ¡Hago esto por ti, mamá! Está entre nosotros y Jimmy. No dejaré que gane.
Está de subida. ¡Me arde! Siento que el corazón se me va a salir del pecho. Solo hay un ganador. Y, al otro lado de la colina, está nuestro helicóptero. Vamos a ganar, papi.
Cada parte de mi cuerpo está cansada y quiere parar. Pero la mente se rinde antes que el cuerpo. Así que vamos a seguir. Tal vez vomite otra vez.
¡Nolan! ¡Ahí está! ¡Está ahí! ¡Sí! ¡Se logró! ¡Ven aquí! ¡Abrázame! Hay que vencer a Nolan y a Tareq. Sobre todo a Nolan.
Dame la cámara, yo llevo la antorcha. Camarógrafo caído. ¡Nadie deje de moverse! ¿Estás bien? Todo bien. Ok.
No podemos saber si Jimmy está cerca. Tal vez está viendo su helicóptero. ¡Lleguemos antes! No pienso dejar que Jimmy gane.
Miren, creo que es aquí. Estamos cerca. Está demasiado cerca. Mamá, si estás viendo esto, te voy a conseguir los cien mil. ¡Ya lo vi! ¡Ya vi el dinero! ¡Cien mil para nuestras mamás, ahí está! Literalmente voy a llorar, bro.
1. Selva: 28 horas y 15 minutos.
¡Llegué! Lo toqué. Ganamos.
2. Desierto: 28 horas y 23 minutos.
Literalmente voy a llorar, bro. No siento mis piernas. Quién fuera tú, amor, yo sí siento mis piernas… Y se siente horrible. ¡Vamos a darles el dinero a nuestras mamás!
¡Hola, mamá! Felicidades. ¡Ganamos! ¡Gracias, Thea! ¡Gracias, Jimmy! Son las mejores mamás del mundo. Gracias por vernos.
¡Darius! No hay nada ahí. Creo que perdimos…
¡Suscríbete y dale a tu mamá un abrazo!
Parece que llegamos un poco tarde.
Traducción: Braian Castaño.
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