Superar Dragon Quest III HD-2D Remake solo con el héroe: hasta derrotar a Baramos y a Zoma en el «Camino de espinas»

Traducido del 日本語

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Resumen

Este vídeo es el registro de cómo se completa Dragon Quest III HD-2D Remake (Dragon Quest III: Y entonces, hacia la leyenda…) solo con el héroe, sin añadir a un solo compañero, en la dificultad «Camino de espinas». La narración corre a cargo de Kotonoha Akane (A.I.VOICE). El propósito, expuesto al principio, es seguir la historia que conduce a la leyenda mientras se disfrutan las novedades visuales añadidas en el remake. No se trata de un simple vídeo de juego: la narradora explica con qué equipo y qué procedimiento se enfrentó a cada jefe, y qué resulta fácil y qué difícil al jugar en solitario. Aquí se recorre ese contenido en orden: el mundo superior, el mundo inferior y el final.

17 min de lectura
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El test de personalidad y la decisión de «no llevar compañeros»

El juego empieza con una escena en la que el protagonista, guiado por una voz misteriosa, va respondiendo preguntas. En los subtítulos la grafía del nombre del protagonista varía, pero se le llama con un nombre parecido a «Gral». Cuando le preguntan el nombre, la narradora dice «¿Respondemos con sinceridad?» y contesta «Gaming Boy», y añade que Gaming Boy nació el 20 de octubre de 2023 y que ya ha pasado un año. En el test de personalidad que sigue, el resultado es «pervertido», y la personalidad del protagonista queda como «chica sexy a la que le gustan los chicos más que a nadie». La narradora replica: «¿Pero qué demonios pretendía este?».

Tras despertarlo su madre, el protagonista va al castillo, donde el rey le ordena acabar con el archidemonio Baramos y le entrega dinero para los preparativos, diciéndole que «solo podrías acabar como tu padre, Ortega, así que busca compañeros en la taberna». Sin embargo, la narradora renuncia a buscar compañeros. Como motivo da una frase en tono de broma: «Añadir personal a un proyecto que va con retraso solo sirve para retrasarlo aún más».

Las ventajas de ir en solitario se explican de forma concreta durante la primera parte de la aventura. Aunque a primera vista parezca duro, las armas de ataque a todos los enemigos, como el bumerán o el látigo, son excelentes, así que la mayoría de los combates se resuelven solo con ellas. Como el héroe acapara toda la experiencia, también sube de nivel rápido. Además, no hay que romperse la cabeza con las vocaciones ni la trayectoria de los compañeros. Por estos motivos, la narradora concluye: «Hice bien en salir solo, sin duda».

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Romaria y la pirámide: Kandata y el Demonio del Nilo

El primer destino es Romaria, el reino del norte. El rey le dice que lo reconocerá como héroe si derrota al ladrón Kandata, que robó la corona de oro del castillo, y el protagonista parte a por él. En el combate contra Kandata, primero barre a sus secuaces con el ataque a todos del bumerán de cuchillas. Contra el propio Kandata usa el «Tajo de fuego», una técnica nueva introducida en esta entrega. Según explica la narradora, el Tajo de fuego tiene más potencia que el ataque normal y, como en este caso aprovecha la debilidad elemental del enemigo, el daño aumenta todavía más.

Después se dirige a la pirámide a por la Llave mágica. Allí le espera un esbirro del archidemonio, el «Demonio del Nilo». En este combate la narradora cambia de táctica. Los acompañantes a veces duermen al héroe, así que conviene acabar con ellos cuanto antes. Si solo se pensara en la eficiencia, sería mejor atacar a todos con el bumerán, pero teniendo en cuenta el riesgo de quedarse dormido, resulta más seguro derribarlos uno a uno con certeza: esa es su decisión. Tras deshacerse de los acompañantes, acaba con el jefe con unos seis Tajos de fuego.

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De Baharata a Portoga: la revancha con Kandata y la obtención del barco

En Baharata, la ciudad del este, unos secuestradores se han llevado a Tania, la nieta del anciano de la tienda de pimienta negra. El culpable vuelve a ser Kandata, que lo desafía diciendo: «Esta vez no perderé». La narradora bromea con que tiene un color más rojo oscuro que antes y parece encontrarse mal. Esta vez acaba primero con los secuaces usando el látigo de acero. Una vez derrotados todos, solo queda ir desgastando a Kandata con el Tajo de fuego.

Al llevar la pimienta negra, el rey de Portoga le regala un barco y, por fin, se hace a la mar. Aquí se presenta el gran objetivo de la historia. El castillo del archidemonio está rodeado de escarpadas montañas rocosas y no se puede llegar a él ni por tierra ni por mar. Por eso, el plan consiste en reunir seis orbes para resucitar al ave inmortal Ramia y entrar por el aire. El primer orbe lo consigue en la casa de los piratas.

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Tedon, el Ombligo de la Tierra y Jipang: la búsqueda de orbes con Gigadein como arma principal

En Tedon, una aldea por la que vagan espíritus, aparece el «Guardián del Inframundo» ante la persona que intenta entregarle un orbe y lo ataca, diciendo que no se permite el paso a los vivos. A partir de aquí la narradora empieza a usar Gigadein, el hechizo de máximo nivel exclusivo del héroe. Al aprovechar además la debilidad elemental, causa un gran daño y consigue el segundo orbe.

En el Ombligo de la Tierra aparece un Warlock que codicia el orbe. Primero elimina con Gigadein a los acompañantes con aspecto de insecto y después derrota también al jefe. Según la narradora, esta mazmorra está concebida originalmente como una prueba que se afronta en solitario. Comenta que, para un protagonista que ha llegado hasta aquí solo, quizá haya resultado demasiado fácil. Con esto ya son tres.

En Jipang acaba con Yamata no Orochi, un monstruo que exige sacrificios humanos. Orochi no para de lanzar ataques de fuego, así que la narradora explica que conviene enfrentarse a él con equipo resistente al fuego. A eso añade una ventaja propia del juego en solitario: como no hay compañeros, basta con preparar la protección de una sola persona. Lo derrota solo a base de Gigadein. Al perseguir a Orochi, que había huido, hasta delante del santuario, descubre que Himiko, la que gobernaba el país, era en realidad el monstruo que devoraba a los sacrificados. Aunque es una revancha, el enemigo no se ha fortalecido demasiado, así que lo derrota con unos diez Gigadein y consigue el cuarto orbe.

17:39

Samanosa y el Boss Troll: el falso rey desenmascarado con el espejo

En Samanosa, donde se rumorea que algo no va bien, el protagonista acaba en el calabozo nada más ver al rey. La narradora piensa que «seguro que es el mismo patrón que la otra vez», se fuga enseguida y se enfrenta al rey en su dormitorio. Al reflejar su verdadera forma con el Espejo de Ra que tenía preparado, el rey resulta ser un Boss Troll que había cambiado de aspecto con el Báculo de transformación.

La narradora presenta a este jefe como un rival variado que, aunque a primera vista parezca de fuerza bruta, alterna Rukanan, Medapani, golpes críticos y otras acciones. Además, lo califica de «todo un cerebrito» que ha logrado grandes méritos en el ejército del archidemonio, como acusar falsamente y desterrar a una isla a Simon, un héroe que estaba a la altura del padre del protagonista. La forma de combatir es sencilla: basta con lanzar Gigadein una y otra vez y recuperar la vida perdida con Meditación. Al caer, el Boss Troll deja unas últimas palabras: «Con esta fuerza no tienes nada que hacer contra el gran archidemonio Baramos».

20:34

El Revenant del volcán y el asesino del padre

Al visitar el lugar de destierro de Simon, descubre que ya había muerto. Su última voluntad era que se arrojara la Espada de Gaia al volcán. Al llegar al volcán, le cierra el paso el guardián, un Revenant. El Revenant dice que, al ver al protagonista, recuerda a un humano al que tiempo atrás arrojó al magma. Como se supone que su padre, Ortega, murió en el volcán, la narradora entiende que este parece ser el asesino de su padre.

El Revenant lanza sin parar Merami y un hechizo que en los subtítulos suena como «Ragon», entre otros. Por eso, se presenta con equipo que refuerza la resistencia al fuego y a los hechizos y, como siempre, lo derrota lanzando Gigadein una y otra vez. En el santuario que hay al final del camino abierto al arrojar la Espada de Gaia, recibe el Orbe de plata.

24:25

La ciudad del mercader y el último orbe

En una tierra sin explorar hay una persona empeñada en fundar una ciudad que busca a un mercader. La narradora dice «Vamos a secuestrar a cualquiera de nuestro pueblo natal» y, comentando en broma que el rey había dicho que en la taberna se intercambiaba gente, trae a un mercader. El nombre y lo que hubiera dentro daban igual.

Unos minutos después de entregar al mercader, ya ha surgido una ciudad con preciosas calles empedradas. Sin embargo, el mercader se topa con la férrea oposición de los habitantes y, al final, acaba en el calabozo. La reacción de la narradora se limita a un «Bueno, son cosas que pasan». El regalo que el mercader había escondido para el protagonista antes de ser encarcelado estaba en una mansión en ruinas, y era el último orbe. Con los seis orbes reunidos, Ramia resucita. Comentando que los susurros de las sacerdotisas son «extrañamente pegajosos», el protagonista consigue un medio para desplazarse por el cielo y se dirige a la fortaleza del archidemonio.

27:40

El combate contra el archidemonio Baramos

Baramos actúa hasta un máximo de tres veces por turno. Según la narradora, casi todas esas acciones no son golpes críticos sino ataques físicos normales, de unos 180 puntos de daño. De vez en cuando también usa hechizos como Merazoma, pero no tienen ningún efecto porque la resistencia del protagonista es alta. El patrón de acción que muestra la narradora es sencillo: usar Meditación cuando los PV bajan de la mitad y, el resto del tiempo, lanzar Gigadein sin parar. Derrota a Baramos con unos veinte Gigadein.

De vuelta en Aliahan, el rey alaba al protagonista por haber derrotado solo al archidemonio y celebra un banquete. Entonces aparece el gran archidemonio Zoma, que anuncia que él es quien domina el mundo de las tinieblas y que Baramos no era más que un subordinado. Su madre le dice «Ya no eres un monje, ¿verdad?» y vuelve a despedirlo, diciéndole que puede volver a casa siempre que esté cansado. El protagonista desciende al otro mundo, Alefgard.

34:41

Alefgard: Baramos Bros en la Torre de Rubiss

En busca del poder necesario para entrar en el castillo del gran archidemonio, visita la torre vinculada a Rubiss, el espíritu que, según se dice, creó esta tierra. Allí aparece Baramos Bros, que se presenta como «la mano derecha del gran Zoma». La narradora dice que es un Baramos de otro color y comenta: «¿Será su hermano menor?». Va con acompañantes, pero lo derrota simplemente lanzando Gigadein.

La narradora también da cifras concretas. Con Gigadein, los acompañantes caen con tres impactos y el jefe con catorce. El daño máximo recibido por turno ronda los 160, así que, intercalando alguna curación de vez en cuando, se le puede derrotar sin problemas. De hecho, lo derrota en el turno 16. Además, señala que este es el último combate en el que Gigadein brilla, y recuerda que ha sostenido la aventura durante mucho tiempo desde que consiguió el barco.

37:50

La despedida de su padre, Ortega

En el castillo de Zoma, el protagonista se encuentra con su padre, Ortega, al que creía caído en el volcán, luchando contra un monstruo. Ortega ya no puede ver ni oír, y le confía sus palabras sin saber quién es. Que había perdido la memoria, pero que ahora lo ha recordado todo; que se marchó dejando atrás a su esposa y a su hijo recién nacido, y que no pudo hacer nada propio de un padre. Y le pide que le transmita a su hijo de Aliahan: «Perdona a este padre que no pudo traer la paz al mundo. Quería verte crecido aunque fuera una sola vez». El vídeo muestra esta escena tal cual, y la narradora se limita a añadir que, tras la despedida, se dirigió hacia Zoma.

40:35

Tres combates seguidos contra los subordinados de Zoma

Zoma primero le lanza a tres de sus subordinados. A partir de aquí, la narradora cambia a la Espada de halcón. Ella misma la presenta como «un arma que vendían en la tienda de objetos del barrio».

En el primer combate, contra la Hidra Rey, como no tiene ninguna debilidad destacable, ataca con Tajo de halcón. Para no acabar como su padre, también lleva resistencia al fuego, y la derrota tras golpearla durante un buen rato. El segundo combate es la revancha contra Baramos Bros. A diferencia de la vez anterior, no tiene acompañantes. Como el Tajo de fuego, que aprovecha su debilidad, hace algo más de daño que el Tajo de halcón, lo despedaza con el Tajo de fuego.

Sobre el tercer combate, contra Baramos Zombi, la narradora afirma que fue el jefe más poderoso de esta aventura. Se debe a que tiene una regeneración automática de 300 por turno y causa varios cientos de puntos de daño o más de una vez. Por eso, la narradora optó por la estrategia de protegerse primero con Astron y seguir lanzándolo hasta que el enemigo se quedara sin PM.

Al parecer, aunque se quede sin PM, Baramos Zombi sigue eligiendo hechizos, de modo que ataca con menos frecuencia. Si recibe menos golpes, también se reducen los turnos dedicados a curarse, y resulta más fácil causar más daño del que regenera. Según los cálculos de la narradora, teniendo en cuenta el daño reflejado por la armadura y las acciones de curación, su potencia de ataque media es de unos 650 por turno. Descontando la regeneración automática, eso supone restarle unos 350 por turno. De hecho, lo derrota tras intercambiar golpes durante aproximadamente un minuto.

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El combate contra el gran archidemonio Zoma y sus impresiones sobre el equipo de resistencias

En el combate final, primero retira la barrera de Zoma con la Esfera de Luz que le confió la Reina Dragón. La narradora explica que también se le puede derrotar sin usar la Esfera de Luz, pero que, como parece que llevaría mucho tiempo, esta vez la usa sin complicarse. Como puede aprovechar su debilidad elemental, aquí también lucha con el Tajo de fuego. También comenta que luchar contra el archidemonio con ataques propios de un héroe está bien, porque da la sensación de «estar haciendo de héroe».

Zoma domina los ataques de frío, pero como la resistencia al hielo del protagonista es altísima, apenas le afectan. Aquí la narradora expone su visión de la saga. Antes había pocos medios para conseguir resistencias elementales, pero en los Dragon Quest recientes el equipo se ha vuelto más completo, así que a partir de entonces dejaron de aparecer archidemonios que solo usan el frío. Quizá Zoma también debería replantearse su repertorio de ataques de frío para adaptarse a la era Reiwa. En ese sentido, su impresión es que Zoma es un archidemonio retro que conserva el aire de otra época.

Sin embargo, cuando su vida baja, cambia su patrón de acción y sus ataques se vuelven de golpe mucho más intensos. Hubo momentos en que, con dos Bagicross y un ataque normal, le quitó unos 600 de una sola vez. La narradora aconseja mantener la vida alta, porque el Zoma de la segunda mitad es bastante feroz, y comenta también que, si llegaran tres golpes críticos seguidos, seguramente moriría. Al final, el combate se decide en un solo turno, y Zoma perece dejando estas últimas palabras: «Mientras haya luz, también habrá oscuridad. Alguien volverá a surgir de las tinieblas, pero para entonces tú serás viejo y ya no estarás vivo».

50:56

El final y la valoración general de la narradora

En el final, el rey de Tantegel elogia al protagonista diciendo que la lucha en solitario debió de ser muy dura. Explica que, quizá porque el gran archidemonio ha perecido, el agujero que comunicaba con el mundo original se ha cerrado, pero que Alefgard también empezará su andadura como un mundo con luz, y le concede al protagonista el título de «Erdrick», prueba de que es un verdadero héroe.

La valoración general de la narradora es breve. Pese a recorrer el Camino de espinas, el héroe pudo salvar el mundo él solo. Se mantiene intacto el excelente diseño de niveles del original y se han incorporado muchísimas mejoras que parecen aumentar la resolución del mundo, de modo que, incluso ahora, más de treinta años después de su lanzamiento, se pudo disfrutar muchísimo. Y concluye que ese desenlace agridulce, que deja un poso de nostalgia, le parece un final muy propio de Dragon Quest.

Al final del vídeo se incluye una escena posterior a los créditos. El vídeo termina con la escena en la que un personaje que se hace llamar Hargon jura ante la «reina»: «Criaré a vuestro hijo hasta convertirlo en un gran dragón que gobierne el mundo».