Escapar de la Cámara de Tortura China de Houdini en seis semanas: el intento de Michelle Khare

Traducido del English

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Resumen

Michelle Khare se propuso escapar de la Cámara de Tortura China, el número que Harry Houdini hizo famoso y que ella considera uno de los más mortíferos de la magia. Estaría sumergida boca abajo, esposada, con una sola bocanada de aire para salir. No es maga. Se dio seis semanas para aprender a forzar cerraduras con escapistas y a contener la respiración con apneístas, y después realizar el escape ante el público. El video plantea si alguien ajeno al mundo de la magia puede lograrlo en ese plazo, y ella pasa buena parte del tiempo sin estar segura de poder hacerlo.

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El truco original

Khare explica que, hace más de un siglo, Houdini quedaba suspendido boca abajo con los pies inmovilizados en un cepo y luego lo bajaban a un tanque lleno de agua hasta el borde. Tenía que escapar de la cámara cerrada antes de quedarse sin aire, y realizó el número hasta su muerte, la noche de Halloween de 1926. Para replicarlo, ella necesitaría contener la respiración durante varios minutos y forzar cerraduras reales estando invertida y bajo el agua.

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El entrenamiento respiratorio y sus peligros

De su preparación respiratoria se encarga Lance Lee-Davis, especialista en apnea a quien presenta como titular de un récord Guinness. El primer ejercicio es la respiración segmentada, que va acumulando aire hasta una inhalación máxima. Se llena el vientre todo lo posible, luego el pecho, y después se elevan los hombros para añadir volumen pulmonar. A continuación viene la respiración de purga, una exhalación más rápida al ritmo de una cuenta («Purga, dos, tres, cuatro»), que recorre el diafragma, el pecho y los hombros.

Khare explica que la respiración de purga prepara el cuerpo para la apnea al expulsar CO2. Bien hecha, dice, puede mejorar el tiempo de apnea. Hecha sin supervisión en el agua, puede provocar la pérdida del conocimiento y, en algunos casos, la muerte en aguas poco profundas. Lo califica como uno de los entrenamientos más peligrosos que ha intentado. Lee-Davis explica que, cuando los niveles de oxígeno bajan lo suficiente, la persona entra en hipoxia y puede sufrir convulsiones leves. La pérdida del conocimiento es la principal preocupación de seguridad, según Lee-Davis, «porque así es como la gente se ahoga de verdad». Lee-Davis se encarga de su seguridad en cada sesión.

Durante una apnea, el cuerpo de Khare empieza a dar sacudidas. Lee-Davis las identifica como contracciones y dice que eso es saludable. El consejo es aceptar la incomodidad, algo que Lee-Davis resume con el dicho de los marines «abraza lo que apesta». Khare admite que no se siente segura y que le abruma todo lo que tiene que aprender en pocas semanas.

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Aprender a abrir esposas en el Magic Castle

El trabajo respiratorio era solo la mitad del problema. Khare también tenía que dominar con soltura la apertura de cerraduras y esposas reales. La invitaron al Magic Castle de Hollywood, un club exclusivo gestionado por la Academy of Magical Arts, para conocer a Gabriella Lester, especialista en escapismo. Lester empezó a hacer espectáculos sobre el escenario a los 12 años. A los 14 se convirtió en una de las personas más jóvenes en realizar el escape de la camisa de fuerza boca abajo, y a los 18 hizo su primera aparición en televisión en Penn & Teller: Fool Us.

Lester explica cómo funcionan las esposas de doble cierre. El primer cierre se activa cuando la esposa se cierra e impide que salga de la muñeca. El segundo es un bloqueo adicional que se activa con la parte trasera de la llave, la cual empuja una barra para que el muelle no pueda moverse y los dientes queden fijos. Lester describe el trinquete como «dos escaleras que van en direcciones distintas»: los dientes enfrentados son los que impiden que la esposa se vuelva a abrir. Para vencerlo se necesita una cuña, una pieza plana de metal que se introduce entre los dientes. Aquí, la cuña es una horquilla. Khare aprende a hacerlo en su propia muñeca, con la palma hacia arriba y contra el cuerpo, metiendo la horquilla y levantando con el otro dedo. Consigue abrir una esposa y bromea con que no tiene ni idea de cómo lo hará boca abajo bajo el agua.

Lester lo relaciona con los inicios del propio Houdini. Trabajó en una cerrajería, algo que Lester describe como sus raíces esenciales como artista. Lester cree que Khare también debería empezar por fundamentos sencillos antes de pasar al tanque, por muy complejo que pueda llegar a ser el arte de abrir cerraduras.

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Houdini como un conjunto de habilidades inconexas

Khare dice que antes del proyecto no conocía nada de la historia de Houdini. Enumera lo que aprendió: antes de ser mago fue boxeador aficionado y vivió en la carretera con un circo ambulante, y hay quien sostiene que ayudó al Servicio Secreto a identificar falsificadores. Traza un paralelismo con su propia serie, en la que asume una serie de desafíos sin relación entre sí. Houdini, dice, tomó habilidades aparentemente aleatorias, las juntó y creó algo más grande que él mismo. Este se convierte en el tema al que vuelve al final.

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Práctica bajo el agua y pánico

Después necesitaba aprender las particularidades de distintos modelos y marcas de candados y manipularlos bajo el agua. Sus primeras sesiones subacuáticas fueron en una pecera en su patio trasero, y la sensación era completamente distinta a la de las esposas en tierra firme, porque su cuerpo flotaba.

Lo más difícil, dice, era evitar el pánico. Lee-Davis explica que, como apneísta, nunca piensa en contener la respiración ni en el tiempo, y simplemente se mantiene en el momento. A Khare le ocurre lo contrario: tiene que mantener la calma sabiendo que el reloj corre, y «en cuanto algo sale mal, empiezo a ponerme histérica». Un tanque en el patio solo podía llevarla hasta cierto punto, y necesitaba una cámara de tamaño real.

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Construir un tanque con Mark Rober

Una cámara de tortura acuática no se puede comprar. Según sabe su equipo, solo existen unas pocas, y el video muestra una que se vendió en subasta por 300.000 dólares. Así que reunió un equipo para construir la suya, lo que la llevó hasta el ingeniero y youtuber Mark Rober, en CrunchLabs. Rober aceptó y le pidió que lo hiciera «factible».

En lo que Khare llamó «el comité de cerebros de los magos», planteó el objetivo: hacer algo parecido al truco de Houdini pero, como haría un buen mago, añadirle cosas, transformarlo y hacerlo suyo. Houdini actuaba detrás de una cortina. Lo bajaban al tanque, se alzaba una cortina y, unos minutos después, aparecía de pie sobre el tanque, de modo que nadie lo veía dentro. Artistas modernos lo han hecho a plena vista, y Khare no quería cortina. Rober coincidió en que, cien años después, la visibilidad es el camino a seguir.

Entonces la lluvia de ideas se desbocó: pirañas, anguilas eléctricas, tiburones, un tanque giratorio con vista de 360 grados, un tanque suspendido en el aire con cristal arriba y abajo, un tanque dentro de otro tanque, barras de fuego, y tostadoras y secadores de pelo que descendían lentamente hacia el agua a medida que se agotaba el tiempo. Rober bosquejó un tanque de pirañas con una trampilla. Alguien señaló que no está permitido transportar pirañas entre estados y añadió: «no me preguntes cómo lo sé».

Cuanto más descabelladas eran las ideas, dice Khare, más parecía todo un simple truco publicitario. El grupo decidió que el corazón de la ilusión ya estaba ahí: el riesgo real de ahogarse. Alguien del grupo habló de Kristen, «Lady Houdini», que ha realizado el escape más de 600 veces. Durante una actuación en un medio tiempo sufrió una pequeña convulsión, tuvieron que ayudarla a salir y estuvo a punto de morir. Lo que querían decir era que, incluso después de cientos de repeticiones, estar bajo el agua y dando vueltas durante más de un minuto acaba afectando. Aunque haya un rescatista preparado, un rescate sigue llevando tiempo.

Tras dos horas, se decidieron por cinco elementos:

  1. Sin cortina. El escape ocurre a plena vista, sin trucos visuales.
  2. Esposas en las muñecas.
  3. Una cadena de acero con candado que le inmoviliza los brazos.
  4. Una tapa que hace a la vez de cepo para los pies y se los inmoviliza.
  5. Un último candado que cierra el tanque desde fuera.

La clave del diseño es que, una vez que abre el candado junto a los tobillos, libera los grilletes de las piernas. Entonces puede sacar las manos por dos agujeros en la parte superior para buscar el último candado. Rober le dio su «sello de aprobación». Cuando le preguntaron por el presupuesto, Khare dijo que lo iban a «averiguar». Resultó ser muy caro.

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La primera prueba completa: dos minutos y medio

Khare expone los cuatro obstáculos: las esposas, un candado con cadenas, un candado en el interior de la tapa y el candado de los pies en el exterior de la tapa. Su apnea activa, es decir, la que se mantiene mientras uno se mueve y gasta energía, era de unos 90 segundos. Lo ideal sería superar todos los candados en menos de 60 segundos. En su primer intento de hacerlos todos seguidos, fuera del agua, tardó dos minutos y medio. Concluyó que necesitaba mejorar muchísimo su apnea o ser mucho más rápida abriendo candados, y pronto, porque el tanque ya construido llegaba en dos días.

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Colgada boca abajo: la prueba del equipo de especialistas

Cuando llegó el tanque fabricado, la seguridad pasó a ser la prioridad. El equipo recurrió a Steve Brown, a quien Khare presenta como miembro del equipo de especialistas de Avatar. Brown describe actuar bajo el agua como algo que da mucho miedo y califica el número como algo que solo unas pocas personas de la industria pueden hacer. Brown admite sentir algunos nervios y dice: «No conozco a nadie que haya hecho esto que no sea mago». La tarea de Brown ese día era detectar cualquier cosa que pudiera salir mal antes de que ocurriera de verdad.

Izaron a Khare boca abajo por los tobillos sujeta a la tapa con cepo. Dice que no hay nada cómodo ni tranquilo en ello, con la sangre y la presión subiéndole a la cabeza. Sentía presión en la parte posterior de los tendones de Aquiles y en el empeine, y le preocupaba clavarse astillas de la parte de madera. Brown sugirió mantener la configuración tal cual, ya que cierta incomodidad es inevitable cuando todo el peso del cuerpo cuelga de los tobillos. También tuvo que comprobar si podía hacer un abdominal invertido, que necesitaría para alcanzar el candado del interior de la tapa que le libera los pies. Recalca que esa fue una de sus pocas oportunidades de entrenar con el tanque antes de la actuación.

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Luchar contra el reloj y empeorar

A medida que avanzaba el entrenamiento, Khare se frustraba porque sus tiempos de apnea iban empeorando. Trabajaba con dos tipos de apnea. En la estática, se contiene la respiración y se apaga el cuerpo por completo. En la activa, se sigue en movimiento. Un mal día, Lee-Davis le dijo que reconociera que no era su mejor jornada y que los peores días suelen ser los que más enseñan.

Describe «el enemigo del reloj» como su lucha central. Se considera muy orientada a objetivos y quiere alcanzar tiempos concretos. Que le digan que deje de pensar en el reloj y se deje llevar «suena bonito en una clase de yoga y es absolutamente horrible cuando no puedes respirar». Lee-Davis le dijo que su lenguaje corporal mostraba que se dejaba abrumar por la sensación, y que intentarlo es luchar, que es la respuesta equivocada en esos momentos. Khare dijo que sentía que tenía que relajarse a base de fuerza de voluntad. Lee-Davis respondió que no podía adoptar el enfoque de un atleta y apretar los dientes. Tenía que rendirse a ello.

Una de las personas que la entrenaban dijo que le costaría salir de su propia cabeza y citó una frase atribuida a Houdini: «mi cerebro es la llave que me libera». En cuanto Khare lograra incorporar ese tipo de monólogo interior, le dijo, se le daría de maravilla.

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Un récord estático y la brecha de la apnea activa

Finalmente alcanzó 3:38 en apnea estática. Señala que el récord personal de Houdini, según se informa, es de 3 minutos y 30 segundos. Enseguida lo matiza: una cifra estática podría no significar nada para el desafío final, porque lo que cuenta es la apnea activa, que es naturalmente más corta. Su apnea activa rondaba entonces el minuto y medio.

Para cerrar esa brecha, Lee-Davis añadió cardio hipóxico, intervalos de ejercicio realizados sin respirar, que Lee-Davis llama entrenamiento de tolerancia al CO2. Khare practicó aguantar la respiración todo lo posible mientras recorría una pista de obstáculos. Su apnea activa subió a una media de unos dos minutos. La pregunta era si podría abrir cuatro candados boca abajo en el tanque en dos minutos.

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El ensayo: rendirse a 1:30

El día antes de la actuación, todo el equipo hizo un ensayo con el atrezo colocado y el tanque preparado para una entrada invertida. Antes de entrar, la suspendieron de la tapa y la desplazaron sobre el tanque para practicar apneas boca abajo. Surgieron varios problemas. El cepo de hierro soportaba casi todo su peso corporal por los tobillos, algo que describió como extremadamente doloroso, y alguien sugirió añadir espuma alrededor de los tobillos. Comprobaron si podía oír los avisos de tiempo por un walkie-talkie. Cuando abría los ojos, las luces la desorientaban. Dice que son detalles que el público nunca nota pero que tienen un efecto «astronómico», y el equipo tenía 24 horas para solucionarlos.

El ensayo también aclaró los números. Su apnea empieza en el momento en que la bajan al tanque, antes de que el escape haya empezado realmente. Entrar en el tanque cuesta unos 20 segundos. Eso deja aproximadamente 1:40 para los candados, unos 25 segundos por candado, lo que según ella es abrir candados muy rápido y sin margen de error.

No logró escapar. Se rindió a 1:30. Después describió «un inmenso síndrome del impostor»: ella no es Houdini, y quién se creía que era para intentar esto. Tras seis semanas de entrenamiento, ni siquiera alcanzaba sus marcas de la piscina, y al día siguiente tendría una sola oportunidad.

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La actuación final

La actuación se montó como un espectáculo de magia, presentado por Sam Reich. Entre bastidores, Khare cuenta que leyó un libro entero sobre Houdini en un día y cita su frase favorita: la disposición de Houdini a intentar cualquier cosa nacía de su sed insaciable de conocer cada aspecto del mundo del espectáculo y de su astuta capacidad para tomar habilidades inconexas y usarlas en su beneficio. Antes de que saliera, Lee-Davis le recordó que, en cuanto se tumbara en la mesa, el mundo sería suyo, todo se ralentizaría a su ritmo y cada inhalación y exhalación sería una liberación.

Reich abrió con un aviso de seguridad, pidiendo al público que mantuviera la calma y permaneciera en sus asientos si algo salía mal, ya que los equipos de rescate y médicos estaban preparados. Se llevó las llaves consigo. Le dijo al público que la apnea de Khare en los ensayos había alcanzado un máximo de dos minutos y que cualquier cosa más allá de eso podía significar un desastre. También advirtió a los espectadores de YouTube que no intentaran esto en casa.

Tras la cuenta atrás, entró en el agua y empezó a correr el cronómetro. Siguiendo los comentarios de Reich: primero sacó una horquilla de su vestuario y la desdobló para abrir las esposas. La primera esposa cedió rápido. La segunda le dio más problemas, pero lo consiguió. El candado del pecho, que según Reich era el que más le había costado en los ensayos, volvió a frenarla antes de abrirlo. Luego tuvo que quitarse las cadenas por encima de la cabeza. Con 1:30 transcurrido, la cadena seguía dando problemas, y entonces se soltó. Quedaban dos candados, el de los pies y el del tanque. Reich señaló que estaban «peligrosamente cerca de los 2 minutos», más allá de todo lo que había hecho en los ensayos. Los grilletes de las piernas se soltaron y solo quedó el candado de la tapa, con el equipo de seguridad preparado. La transcripción termina el escape con aplausos, pero no indica un tiempo final.

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Lo que se llevó de la experiencia

Khare cierra con el tema que extrajo de la biografía de Houdini. Dice que él le enseñó a encontrar el poder en combinar las habilidades que te hacen ser quien eres, y que cualquiera puede triunfar por muy rebuscados o aleatorios que parezcan sus talentos. Su serie a menudo la ha hecho sentirse como alguien «que sabe un poco de todo y no domina nada». Dice que empieza a ver cómo eso a menudo puede ser mejor que dominar una sola cosa.