Viajar de pasajero, pasar pruebas y conducir en el Red Bull Ring: Michelle Khare se enfrenta a la Fórmula 1

Traducido del English

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Resumen

En este episodio de Challenge Accepted, Michelle Khare intenta descubrir cómo se entrenan realmente los pilotos de Fórmula 1 y cómo se compara con ellos alguien que fue deportista de competición. Tras seis meses de correos electrónicos, Red Bull invitó a Khare al Red Bull Ring, en Austria. El programa tenía cuatro partes: un viaje como pasajero en un auténtico coche de Fórmula 1, las pruebas físicas a las que se someten los pilotos de Red Bull en el Athlete Performance Center del equipo, ocho vueltas al circuito al volante de un coche de Fórmula 4 y, al final, diez minutos con Max Verstappen para mostrarle los resultados.

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Por qué la Fórmula 1 y por qué en lo personal

Khare presenta este deporte con algunas cifras: 24 carreras en 21 países de cinco continentes, una asistencia total de más de 6 millones de personas y velocidades máximas de más de 200 mph, que además lo convierten en uno de los deportes más peligrosos. Khare define la Fórmula 1 como «básicamente los Juegos Olímpicos de los ingenieros», con coches pilotados por los conductores más hábiles del mundo. Con solo 10 equipos en competición, Khare lo describe como el deporte más exclusivo de nuestro tiempo.

El episodio arranca en el Gran Premio de Fórmula 1 de Austin, Texas. Khare cuenta que más de 400.000 personas asistieron aquel fin de semana, con un calor intenso, para ver carreras que se deciden por centésimas de segundo.

El reto también tiene una vertiente personal. Antes de Challenge Accepted, Khare fue brevemente ciclista profesional y deportista de competición. Lo dejó tras un grave accidente y, poco después, le robaron todas sus bicicletas de competición. Verse entre aficionados entusiasmados con las carreras le recordó a Khare por qué le habían encantado, y esperaba que el proyecto reavivara parte de esa pasión. Khare también suponía que el ciclismo le serviría en algunos aspectos, ya que ambos deportes implican trazar curvas y aprovechar el rebufo, y quería ver cómo se compararía con pilotos reales de F1.

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La laguna legal: ir de pasajero en un F1 biplaza

Khare explica que, por lo general, los civiles no pueden conducir coches de Fórmula 1, que pueden costar hasta 15 millones de dólares. Sí pueden, en cambio, viajar en uno. Eso choca con otro problema: los F1 se construyen a medida en torno a un único piloto. La excepción que aprovechó Khare es un antiguo Fórmula 1 modificado para dos plazas. Siempre que al volante vaya un expiloto de F1, un pasajero puede vivir legalmente la experiencia del coche.

Ese piloto fue Patrick Friesacher, que corrió en la Fórmula 1 en 2005. Llevó a Khare por el Red Bull Ring, el circuito que acoge el auténtico Gran Premio de Austria. Khare no ocultaba sus nervios. La última vez que había experimentado unos 4 g fue en un avión de combate, y después vomitó unas tres veces. Friesacher señaló que el casco cerrado al menos mantendría contenido cualquier desastre. Antes de subir, Khare se puso ropa interior ignífuga, cuya existencia desconocía, y comparó que le abrocharan los arneses con que le amarraran a un cohete.

Durante el trayecto, el vídeo explica que un F1 moderno puede superar las 230 mph y que los pilotos pueden soportar hasta 5 g, sobre todo en las curvas, de forma muy parecida a un avión de combate. El vídeo también afirma que ningún dron existente podía seguir el ritmo de un F1, así que Red Bull diseñó su propio dron a medida para grabar las imágenes. Según el vídeo, ahora es el dron con cámara FPV más rápido del mundo.

Tras dos vueltas, Khare ya notaba la tensión en el cuello y sentía que los músculos cedían. Aun así, insistió en dar una tercera vuelta. Después, Khare dijo que había visto pasar su vida ante sus ojos y tocó el suelo con las manos un momento. Esa tensión en el cuello sirvió de preámbulo a las pruebas que vinieron después.

El vídeo señala brevemente que los pilotos soportan este tipo de fuerzas desde el Gran Premio de Gran Bretaña de 1950, y que la F1 es una competición tanto de ingenieros, mecánicos de boxes y estrategas como de pilotos. Deja deliberadamente al margen la ingeniería, remitiendo a los espectadores a un vídeo de Cleo Abram, y se centra en el desgaste que estas velocidades suponen para el cuerpo. El objetivo era una vuelta rápida en un Fórmula 4 con Khare al volante. Pero antes tenía que superar unas pruebas físicas que demostraran que podía soportar el esfuerzo.

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El Athlete Performance Center

El Red Bull Athlete Performance Center es un centro de entrenamiento y evaluación reservado a los deportistas de Red Bull. Khare había oído que era la única persona ajena a Red Bull a la que se había permitido hacer la prueba, y el miembro del personal confirmó que, hasta donde él recordaba, Khare era la primera persona en hacer la versión específica para la Fórmula 1. El centro dispone de los datos de Max Verstappen y de referencias de la Fórmula 1 que lo incluyen. El personal dijo que a Khare no se le diría qué punto de los gráficos correspondía a Verstappen.

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Resistencia en el volante

La primera prueba simula girar el volante de un F1 contra la fuerte resistencia que generan las fuerzas g en una curva. Khare tuvo que girar con toda la fuerza posible durante una simulación de la última curva de Baréin, mientras un entrenador le animaba a gritos todo el tiempo. Algunas carreras duran hasta dos horas, así que la prueba mide si un piloto es capaz de seguir generando fuerza durante mucho tiempo, no solo su fuerza máxima. Khare lo describió como «un curl de bíceps muy lento, pero haciendo cardio y con el máximo peso posible».

El gráfico mostraba a los pilotos de F1 de Red Bull en rojo, a los de F2 y F3 en verde, a los de F4 en azul y a Khare en morado. En fuerza, Khare obtuvo la puntuación más baja de todos los deportistas, como esperaba. En fatiga, donde cuanto más bajo mejor, Khare se llevó una sorpresa al superar a casi todos los pilotos de F1 registrados.

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Fuerza del cuello

A continuación tocó el cuello, medido con un transductor de fuerza durante un esfuerzo de 20 segundos, la misma duración que hace Verstappen. El viaje en el biplaza le había mostrado a Khare cuánta fuerza absorbe el cuello, y al principio agradeció la oportunidad de entrenarlo. Ese entusiasmo se desvaneció en cuanto empezó la prueba. Khare no llegó a completar los 20 segundos, y el evaluador sugirió que las agujetas del viaje anterior podían haber influido. Khare volvió a obtener la puntuación más baja de todos, incluidos los pilotos de Red Bull.

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VO2 máx.

La última prueba medía el rendimiento máximo y el VO2 máx. mediante una rampa progresiva en cinta. La velocidad se fijó en 14 km/h y la inclinación aumentaba un 1,5 % cada minuto mientras Khare pudiera aguantar. El evaluador explicó que el VO2 máx. refleja lo bien que el corazón y los pulmones aportan oxígeno a los músculos y es un indicador general de la forma física. Khare esperaba que al menos esta prueba le saliera bien. El evaluador dijo que el resultado más largo de un piloto de Fórmula 1 era de algo más de ocho minutos.

Una mascarilla medía el contenido de oxígeno y CO2 del aliento de Khare para estimar cuánto oxígeno consumía su cuerpo. El evaluador dijo que un cuerpo con mayor desarrollo aeróbico tiene más mitocondrias, un corazón más grande y más sangre, y que la mascarilla lo capta todo. Durante la carrera fue anunciando los progresos: frecuencia cardiaca de 173 a los dos minutos, la inclinación subiendo por el 3 % y el 4,5 %, y la observación de que Khare estaba llegando al punto de quemar casi exclusivamente carbohidratos. Cuando Khare se detuvo, sintió de inmediato que debería haber llegado más lejos. El evaluador dio una cifra de alrededor de 50 y dijo que los pilotos de Fórmula 1 suelen estar en torno a 60-65. Khare sigue considerando que su consumo máximo de oxígeno es bastante alto, pero no tenía claro que fuera a impresionar a Verstappen.

Cuando se le preguntó si Khare tenía una base suficiente para conducir un Fórmula 4, el evaluador dijo que, en cuanto a físico, fuerza y resistencia básica, sin duda debería ser capaz. Como Khare seguía sin saber qué puntos eran los de Verstappen, decidió que la única comparación directa sería una prueba de reacción contra Verstappen en persona.

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Instrucciones: sin ABS, sin control de tracción, con cambio manual

Para el reto final, Khare tenía ocho vueltas al Red Bull Ring en un Fórmula 4. Según Khare, los pilotos profesionales de F4 dan la vuelta al circuito en aproximadamente 1 minuto y 30 segundos, así que Khare se fijó el objetivo de hacer al menos una vuelta por debajo de 2 minutos.

Las instrucciones de Friesacher fueron tajantes. Todo en el coche debía hacerse con suavidad y delicadeza, porque no tiene ABS, ni control de tracción, ni dirección asistida, ni asistencia a la frenada. Además, no es automático, así que Khare tendría que cambiar de marcha, algo que nunca había hecho. Friesacher señaló marcas en la pista donde otros pilotos habían perdido el coche y se habían salido trompeando, y explicó que la parte trasera puede irse y el coche se pierde. Khare sacó como conclusión que el más mínimo error podía tener consecuencias devastadoras.

El vídeo añade contexto sobre el tiempo de reacción: un piloto medio de F1 reacciona en unos 200 milisegundos, mientras que una persona media como Khare tarda entre 500 y 600. También señala que una trayectoria típica en la F1 empieza en el karting durante la infancia, como la de Verstappen, y asciende por la Fórmula 4, la Fórmula 3 y la Fórmula 2, y que cada nivel desarrolla la habilidad y el temple.

El F4 tiene tres pedales: el acelerador a la derecha y, después, el freno y el embrague. Para subir de marcha se usa la leva derecha del volante y para bajar, la izquierda. Friesacher iría delante en otro coche, desde donde Khare podría oírle mejor por la radio, y Khare le seguiría. Khare señala que había aprendido a conducir el coche cinco minutos antes, después de casi perder el conocimiento como pasajero ese mismo día.

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Ocho vueltas

Solo arrancar ya fue difícil. Khare tenía que soltar el embrague despacio y en el momento justo, y el primer intento fue demasiado rápido. En la primera vuelta, Friesacher le fue guiando por radio: cuándo pasar de primera a segunda, cómo sentir el pedal de freno («muy caliente y duro», según lo describió), cuándo frenar y reducir, dónde acelerar en las rectas y cómo trazar una línea limpia y salir por las dos últimas curvas. Khare cuenta que esta primera vuelta le ayudó a familiarizarse con el control del coche, las reducciones y la frenada.

Cuando Khare intentó ir más rápido, aparecieron los problemas. Frenó demasiado tarde al entrar en una curva, luego se desvió de la trazada de Friesacher, y él le preguntó por radio adónde iba. Khare cuenta que cuanto más rápido iba, más control perdía, y que Friesacher se puso más firme porque un pequeño error podía provocar un accidente. Sus indicaciones pasaron a centrarse en la velocidad: frenar más tarde, llevar más velocidad en curva, pisar el acelerador un poco antes, pero seguir frenando con fuerza antes de la curva. También le pidió a Khare que mostrara más confianza.

En las cinco últimas vueltas, Khare intentó pisar a fondo. Friesacher le instó a concentrarse, centrarse, ir progresando con más suavidad y completar una buena vuelta. La sexta vuelta fue la mejor de Khare. Apretar más en las siguientes vueltas creó nuevos problemas. Khare cuenta que no dejaba de subestimar cuánta frenada necesitaba una curva a mayor velocidad, y que una mala frenada le costó tiempo en la séptima vuelta. Eso dejaba una última vuelta para intentar bajar de 2:00.

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El encuentro con Max Verstappen

Khare disponía de diez minutos con Verstappen, cuyo día está programado minuto a minuto, y no quería ni desperdiciar el tiempo ni hacer el ridículo. Khare le enseñó los gráficos del Athlete Performance Center. Antes de ver nada, Verstappen dijo que probablemente él no sería el punto más alto.

En la fatiga con el volante, Verstappen calificó el resultado de Khare de «muy bueno». Explicó que los pilotos de F2, F3 y F4 de la comparación también son bastante fuertes. Sobre la prueba de VO2 máx. en la cinta, dijo que Khare lo había hecho mejor que la mayoría y lo atribuyó a la práctica del running.

Después llegó el tiempo por vuelta. Khare señaló que la mejor marca de Verstappen en ese circuito es de aproximadamente 1 minuto y 3 segundos, algo que él confirmó como más o menos correcto. La mejor vuelta de Khare en el F4 fue de 2:17 (indicado en la transcripción como «217»), así que no logró el objetivo de bajar de 2:00. Verstappen señaló que un F4 es considerablemente más lento y preguntó a Khare si lo había disfrutado. Khare respondió que había sido genial y distinto a todo lo que había vivido, aunque admitió que su conducción todavía necesitaba mejorar. La respuesta de Verstappen fue que lo más importante es pasarlo en grande y disfrutar de la conducción, y que si de verdad te apasiona, a partir de ahí puedes llegar más lejos.

Khare había preparado la prueba de reacción como sorpresa. En la prueba con una mano, el resultado de Khare fue de unos «3 in», que Verstappen calificó de muy bueno. Después lo hizo Verstappen y obtuvo unos «2 in». Khare respondió que por eso él es el mejor piloto del mundo.

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Lo que se llevó Khare

La reflexión final de Khare es que a Verstappen no parecía importarle mucho lo bien que lo hubiera hecho. Lo que quería saber era si se había divertido. Khare lo relaciona con el resto del fin de semana: la pasión de los aficionados y la camaradería entre los pilotos, incluso de equipos distintos. Khare afirma que la experiencia le ayudó a redescubrir el espíritu de las carreras y por qué le encantaban, años después de su propio accidente y del robo de sus bicicletas. Khare termina con la idea de que el espíritu de las carreras no tiene que ver realmente con datos y tiempos por vuelta, sino con la emoción del viaje.