Cinco amigos, una isla y un velero hecho con basura: el reto que terminó a 0,8 kilómetros de la meta
MrBeast ミスタービーストEl planteamiento del video es sencillo. Jimmy y cuatro amigos (Chandler, Nolan, Darius y Hase) quedan aislados en una isla del océano Pacífico. La única forma de salir es construir un velero y navegar varios kilómetros de mar abierto hasta otra isla. Jimmy explica que el reto nace de una pregunta que siempre se ha hecho: si sus amigos y él quedaran varados, ¿serían capaces de escapar? Lo que sigue es casi una semana de construcción con materiales recogidos en la isla, mucho calor, problemas de salud y una travesía de casi doce horas que se decide en los últimos minutos.
Un objetivo que parecía imposible
Al principio, Jimmy muestra al grupo el velero que deben construir. Para el espectador solo existe como animación 3D, y la primera reacción de un compañero es que es imposible. Jimmy responde que, si no lo construyen, no salen. Nadie del grupo ha navegado nunca.
Antes de pensar en el barco hay que montar un campamento y un refugio "para que la isla no nos mate antes de que escapemos". Tienen una caja con algunos artículos indispensables, entre ellos agua. Parece mucha, pero debe durar hasta que el velero esté listo, y Jimmy admite que no sabe cuánto tardarán, porque "en realidad, solo somos unos youtubers" intentando hacer un refugio desde cero. El primer día levantan una especie de casa del árbol, con Chandler subido haciendo nudos. La conclusión del grupo ya anticipa lo que viene: si el refugio costó tanto, el velero va a costar mucho más.
Esa noche encienden una fogata y hacen un plan. Nolan, Chandler y Jimmy reconocen que nunca han construido un velero. Por eso está Hase en el equipo: en un video anterior construyó una balsa.
El prototipo de Hase
La mañana del segundo día, mientras el resto se despierta, Hase ya está trabajando en una versión en miniatura del barco. Tiene dos cascos, unos baos encima y un mástil. Para la vela usa un trozo de la camisa de Nolan. Al ponerlo en el agua, el modelo flota.
Con un prototipo que funciona, el problema pasa a ser de escala. Según el video, necesitan algo unas 40 veces más grande que aguante casi media tonelada y los lleve hasta la otra isla.
Bambú, selva y animales peligrosos
El primer material que buscan es bambú, que según explican es muy ligero y ayuda a que el barco flote. El problema es que está en lo profundo de la selva. Antes de que el grupo entre, Hase convoca una "reunión de emergencia" para advertir de tres animales: la serpiente terciopelo, la serpiente bocaracá y la araña bananera de Brasil. Durante la recolección aparecen hormigas en la ropa, una colmena que alguien sugiere tocar (y que nadie toca) y un pájaro que sobresalta a todos. Alguien resume la sensación: "Todo aquí intenta matarnos".
La basura como única esperanza
El hallazgo clave de la exploración son unos contenedores azules arrastrados hasta la costa. El grupo considera que cualquier envase sellado "vale más que oro". La explicación que dan es que los barcos grandes pasan por la zona y tiran basura al océano, que termina en la isla. Su idea es reutilizarla para el velero, y uno de ellos lo resume así: "limpiamos las playas y escapamos". No todos los hallazgos sirven. Uno de los contenedores aparece completamente aplastado, pero otro está intacto, y quien lo encuentra dice que estaba a punto de sufrir un golpe de calor y que el hallazgo hizo que valiera la pena.
Al final del segundo día ya tienen materiales suficientes para empezar, pero el calor los ha dejado sin energía para construir. Jimmy calcula que, a ese ritmo, estarán en la isla un mes. Esa noche Nolan se despierta con una araña grande en la cama, lo que provoca un pequeño caos antes de volver a dormir.
Tercer día: sombra, un tercer barril y reparto de tareas
Para no "derretirse bajo el sol" otra vez, trasladan la zona de trabajo a un punto con sombra en otro lado de la playa. El objetivo es poder construir todo el día y no solo unas pocas horas. De camino, Chandler encuentra un tercer barril, lo que según el grupo aumenta la probabilidad de que el velero flote. Por fin tienen suficiente bambú y madera.
El reparto de trabajo cambia sobre la marcha. Chandler, cansado, se pone a grabar y Darius pasa a ser constructor. Con esa combinación, la estructura empieza a tomar forma, aunque el narrador recuerda el riesgo: si un solo nudo queda suelto y los golpea una ola, se hundirán en medio del océano. Hay bromas sobre llamar "castillo" a una parte del barco ("¿no le dicen así en náutica?"), se coloca la pieza de bambú que hará de cubierta y el barco por fin empieza a parecer un velero. Chandler elige un nombre para la embarcación, aunque el video no lo revela.
La marea como estrategia y la presión sobre Hase
A la mañana siguiente, Hase empieza a ver una posible ventaja en la marea. Cuando la marea sube y vuelve a bajar, arrastra el agua lejos de la costa, y eso puede llevarlos hacia el océano. También advierte del límite de ese plan: si ni el viento ni las corrientes ayudan, "podrían darme un motor y, aun así, no llegaríamos". Hase reconoce que siente que todos confían en su criterio y que, si logra la misión con personas que nunca habían navegado, atesorará el recuerdo el resto de su vida.
El plan del día es amarrar el "castillo" y buscar materiales para los remos. Hase rechaza hacer ya la vela: primero hay que comprobar si el barco flota. Como se considera el que mejor hace nudos, decide hacerlos y revisarlos todos.
El cuarto barril y el colapso de Nolan
Todavía falta un cuarto barril para que la estructura quede equilibrada. Jimmy comenta que la mayor parte del video consiste en buscar entre la basura, porque es su única esperanza de salir. La temperatura ronda los 38 grados. Tras dos horas registrando la playa, encuentran otro barril azul, pero hay que cargarlo más de un kilómetro y medio de vuelta.
El esfuerzo pasa factura. Nolan no llevó agua y empieza a sentir hormigueo en los dedos y a ver borroso; dice que se desmayará si intenta cargar el barril. Mientras tanto, encuentran en la costa una pieza metálica con la idea de encender fuego debajo para derretir plástico y moldear remos. Darius aparece cargando el barril azul, algo que otro miembro del grupo describe como "una de las cosas más bonitas" que ha visto. Nolan, en cambio, necesita ayuda y agua urgente. El grupo vuelve con el barril y un timón, y el narrador lo considera uno de los momentos en que entendieron que necesitarían el esfuerzo de todos. El precio es alto: ya han gastado más de la mitad de sus reservas de agua, así que no pueden quedarse mucho más tiempo.
La prueba de flotabilidad
Con los cuatro barriles fijados a una base como sistema de flotación, toca colocar los baos. Hay que repetir el mismo nudo en los 17 baos y en ambos lados, y todo depende de que esa cuerda aguante en el océano. Llegan a lo que llaman un momento crítico. Pueden seguir construyendo y "rezar para que funcione", con el riesgo de que todo se desate ya en el mar, o pueden detenerse y comprobar primero si la estructura flota. Eligen la segunda opción. La balsa flota y el grupo celebra. Jimmy dice que es la primera vez en todo el video que siente que pueden lograrlo.
En ese punto, Jimmy reflexiona sobre el canal. Explica que hoy hacen muchos videos con sets enormes, cientos de participantes y premios como un millón de dólares, y que a veces echa de menos esto: que lo dejen en una isla con cuatro amigos para construir un velero. Reconoce que es uno de los videos más difíciles, con calor e insectos, pero dice que se está divirtiendo mucho y que no sabe por qué dejaron de hacer videos así.
Vela, remos y quillas en una carrera contrarreloj
Lo que tienen todavía es una balsa, no un velero; falta algo que capte el viento. La urgencia aumenta. Casi no queda agua y Nolan cuenta más de 60 picaduras solo en brazos y manos. Dice que no sabe cuánto más podrá aguantar si no se van al día siguiente.
No todo sale bien. El intento de derretir plástico fracasa aunque el agua llegó a hervir, y lo admiten con humor: para entender el porqué, mejor ver a Mark Rober, porque aquí verán a "un grupo de idiotas sobrevivir en una isla". Pasan entonces a otro plan. Hase explica que la quilla sirve para que el barco vaya en línea recta "incluso cuando no quiere". Los remos se hacen atando piezas a palos; el primer prototipo parece más una bandera que un remo, pero terminan con cuatro. Hase prepara con bambú delgado una vela que describe como cangreja, "igual que los antiguos polinesios", y después hay que abrir el hueco para el grátil, una pieza que, si falla, rompe toda la vela.
Hase explica el motivo de la prisa. Con la luna nueva habrá mareas extremas, y si salen mientras la marea baja, los arrastrará directamente hacia la isla. Si terminan ese día, el siguiente será perfecto. Con menos de 12 horas antes del cambio de marea, izan la vela por primera vez y funciona. Siguen trabajando de noche y, cerca de la medianoche, el agotamiento se nota: Chandler ya no sabe bien en qué está trabajando y concluye que "cree" que está haciendo un timón. Al final terminan. Más adelante cuentan que construyeron el barco en seis días, trabajando 12 horas diarias.
El zarpe y las primeras horas en el mar
Antes de salir, Jimmy reconoce que solo piensa en volver a casa y ver a su familia, y que la única forma es ese velero improvisado. El grupo hace una especie de promesa en voz alta: cuando se cansen, cuando se cansen más y cuando quieran dejar de remar, la respuesta será siempre "seguir remando".
Al entrar al agua, la corriente es ideal y los arrastra mar adentro. Hase advierte que esa ayuda durará poco: en unas horas entrarán en un canal donde la corriente los empujará de lado hacia el mar abierto, así que deben acercarse todo lo posible a la isla antes. Despliegan la vela y alcanzan alrededor de un kilómetro por hora. Les faltan más de ocho kilómetros y la isla todavía no se ve.
A los 20 minutos ya hay cansancio y mareos. Queda claro que si los cuatro remeros reman sin parar se agotarán antes de llegar al canal, así que Hase organiza rotaciones de 15 minutos con tres personas remando y una descansando. A los 45 minutos calculan que llevan alrededor del 20 % del trayecto. Entonces llegan los problemas: se rompe un remo, se cae una parte del barco, Hase cae al agua y la embarcación empieza a girar fuera de rumbo. Tienen que remar con fuerza en un lado para corregir la dirección hasta que vuelven al rumbo correcto.
El canal
Con el avance llega el desgaste: deshidratación, sol intenso, dolor de hombros y cuerpo. El canal resulta tal como Hase advirtió, con más corriente y más viento, y los arrastra hacia el sur. Hay un desacuerdo táctico. Hase pide a Darius que deje de remar para no virar hacia el viento; Darius replica que si deja de remar cinco segundos, el barco se va hacia el otro lado.
Durante horas, según el narrador, la corriente los lleva a la izquierda, luego a la derecha y después los hace girar en círculos, hasta que se dan cuenta de que no han avanzado nada. Están demasiado lejos para volver y demasiado decepcionados para continuar. A las seis horas, Darius no ha descansado ni un segundo, Hase lleva todo el tiempo al timón y sosteniendo la vela, Jimmy está mareado y Chandler se ha quedado dormido. Como Chandler y Jimmy ya no pueden seguir, la misión queda en manos de Hase, Nolan y Darius.
Darius informa que la isla está a 5,6 kilómetros. Hase explica que, si el viento sopla en la dirección adecuada, podrán navegar con la corriente y el viento a favor, pero que retrocedieron tanto al principio que primero tendrán que "subir una cuesta para poder bajarla". A las siete horas, cuando dejan de remar, empiezan a retroceder hacia el Pacífico. Alguien propone sacar la bengala de rescate y otro no se opone. Darius, que ha remado casi sin parar las siete horas, dice que ya no aguanta más. Alguien resume la frustración: la isla está justo enfrente, "tan cerca, y a la vez tan lejos".
Un empujón inesperado de la marea
Tumbado en el barco, Jimmy recuerda la promesa de seguir remando y sus propias palabras de dos días antes sobre lo mucho que echaba de menos este tipo de retos. En ese momento, cuenta, la naturaleza los empuja "de forma milagrosa". La marea empieza a subir y los gira hacia la isla sin ningún esfuerzo. Sin darse cuenta, cruzan oficialmente el canal.
Darius informa que faltan 4,6 kilómetros y el grupo decide intentarlo una vez más. Tras más de ocho horas remando, con quemaduras de sol, hambre y mucha sed, siguen adelante. La distancia baja a 4, a 2,7, a 1,6, y luego a 1,3, 1,1 y 0,9 kilómetros. Alguien grita "¡Tierra a la vista!".
El último cambio de marea
La euforia llega antes de tiempo. Quedan 20 minutos para el siguiente cambio de marea, y el video vuelve a mostrar la advertencia de Hase: sin viento ni corriente a favor, ni un motor bastaría. Estiman que están a medio kilómetro, pero si la corriente los arrastra, pasarán de largo la isla y "el video está arruinado". Ya se están desviando demasiado a la derecha. Llevan once horas en el barco.
Con el 95 % del trayecto completado y casi sin fuerzas, el viento cambia por completo y aparece una fuerte brisa cruzada. Discuten si bajar la vela. Un miembro del grupo siente que los empuja hacia el sur; otro cree que sin ella no podrán vencer al viento. Siguen remando con todo. Alguien dice que remará con las manos si hace falta. Pero la marea cambia y el agua que antes los empujaba ahora los aleja, sin que puedan hacer nada. Quedan a 0,8 kilómetros. Uno de ellos lo resume: "Podíamos haber nadado".
El final: perder en el último cinco por ciento
El reto está perdido. Tras casi 12 horas remando y navegando en el barco improvisado, concluyen que, de haber sido 20 minutos más rápidos, habrían llegado a la isla. Alguien dice que todos podían haberlo hecho mejor, y finalmente lanzan la bengala.
Jimmy califica este reto como el más difícil que ha hecho en el canal y dice que perder estando tan cerca, porque la marea cambió en el último cinco por ciento, lo hace aún más duro. Dice que odia perder, que siente que está decepcionando a su audiencia y que lo lamenta mucho. Promete que en el próximo reto no fallará y se despide antes de subir al helicóptero.
Nos quedamos atrapados en esta isla en medio del océano Pacífico. Y la única manera de salir de esta isla es construir un velero y después navegar por kilómetros de mar abierto hasta esa otra isla.
¿Por qué? Porque les gusta vernos sufrir. Empecemos de una vez. ¡Venga!
¿Qué estamos buscando? Cosas para hacer un velero. Espera, ¿alguno ha navegado antes? No. No. Pero sé que necesitamos un campamento. Sí, ya estoy sudando. Creo que este es un buen lugar para acampar. Sí, hay que hacerlo.
Ustedes no pueden verlo porque es una animación en 3D, pero es lo que tenemos que construir. Es imposible. Si no lo construimos, no saldremos. Creo que en serio te volviste loco.
Antes de empezar a construir el velero, debemos juntar materiales y empezar a hacer un refugio para que la isla no nos mate antes de que escapemos.
La razón por la que hacemos este reto es una duda que tengo: si mis amigos y yo nos quedáramos varados, ¿seríamos capaces de escapar? Sí, todos los jóvenes se preguntan eso.
Y para no llegar a viejos en esta isla… Hasta ahora, el fuerte se ve muy bien. Descargamos la caja, que tiene algunas cosas indispensables.
Parece bastante agua, pero tiene que durar hasta que quede el velero. Y no sé cuánto tiempo nos va a tomar, porque solo somos unos youtubers intentando hacer un refugio desde cero.
Idealmente, va más alto. Chandler, tengo una idea. Ok, ahí voy. Ok. Tú puedes. Oye, Chandler, ¿cómo va ese nudo? No me mates. Ya está. Bájame. ¿Cómo lo bajo ahora? Inclínate.
Si nos costó hacer el refugio, imagina cuando hagamos el velero. Sí. No inventes. Nos va a tomar un rato. Súper. Sí, esto va a tomar un rato.
Pero eso solo fue el comienzo. Nadie se esperaba que este reto pudiera llevarnos más allá de nuestro límite, poniendo a prueba nuestra voluntad de sobrevivir.
Estoy viendo borroso… Hay que remar. ¡Una ola, está enorme!
Comenzó a anochecer muy rápido, así que encendimos una fogata con mucho cuidado. ¡Suéltalo! Y luego elaboramos un plan.
Nolan, ¿has construido un velero? No. Chandler, ¿tú sí? No. No, yo tampoco. Por eso está Hase aquí, porque en un video anterior, él hizo una balsa. Y mañana empezamos a construir el velero. ¡Con todo! ¡Sí! No tengo idea de cómo lo haremos. Pero tenemos que salir de aquí.
Es el primer día, ya hicimos un refugio. Es como una casa del árbol. Tengo muchas ganas de navegar con un grupo de gente que no ha navegado antes.
Como Hase es el único que sabe lo que hace, la mañana del segundo día… Él era el único trabajando en el barco.
Hase, ¿qué estás haciendo, bro? Trato de salir de aquí. Todos aquí acaban de abrir los ojos, y tú estás construyendo. ¿Qué estás haciendo?
Esta es la versión miniatura. Tenemos dos cascos. Encima, tenemos estos baos, y justo aquí está nuestro mástil. ¿Qué hay de la vela?
Nolan, danos tu camisa. ¿Por qué la mía? No necesito toda la camisa. Oye, te la voy a dar. No me amenaces, ¿ok?
Veamos si flota. ¡Sí flota! ¡Flota!
Ya tenemos un prototipo que funciona, pero necesitamos algo 40 veces más grande, que aguante casi media tonelada y nos lleve hasta esa isla. Nos quedaremos aquí hasta lograrlo.
Pues pongamos manos a la obra. Primero, hay que recolectar materiales. ¿Saben qué necesita un buen velero? Bambú. El bambú es muy ligero, lo que hace que flote. Será muy útil si podemos encontrar suficiente.
Pero todo el bambú está en lo profundo de la selva, y sé qué tipo de peligros nos acechan ahí.
Hase convocó una reunión de emergencia. ¿Qué pasa? Antes de que entren en la selva, deben estar atentos a estas cosas: la serpiente terciopelo, la serpiente bocaracá y la araña bananera de Brasil. ¿Es en serio? Sí, estaremos bien. Vamos a recolectar bambú.
Oye, tengo hormigas en la camiseta. ¿Qué pasaría si toco esta colmena? No, no, no lo hagas. No, nunca haría eso. Todo aquí intenta matarnos, en serio. ¿Qué es eso? ¡Es un pájaro!
Bro, mira estas cajas para meter cosas. Sí, esto tiene que servir para algo, ¿no? Eso espero. Vamos a tardar un poco en regresar.
¡Oigan, trajeron bastante! ¡Sí! Sí. Esto sirve. Cualquier envase, si está sellado, vale más que oro.
Los barcos grandes pasan por aquí y tiran basura al océano, que luego llega a esta isla. Y nosotros podemos reutilizar la basura. Hay que usarla para hacer un velero. Sí, así limpiamos las playas y escapamos.
Debe haber más cosas olvidadas por ahí. Hay que buscar en toda la isla. Esta cosa debe ser perfecta. ¿Eso es lo que creo que es?
Encontré otro de esos contenedores azules, pero está completamente aplastado. Qué triste. ¡Oye, Jimmy! Mira esto. Amigo, tenemos que ver si flota. ¿Flota? Sí, flota. Ok, está enorme.
Otro contenedor azul. Este se ve intacto. No puedo creerlo. Está a punto de darme un golpe de calor, pero esto hace que valga la pena.
Ya tenemos suficientes materiales para empezar a construir el velero, pero con el calor, no tenemos energía para empezar la construcción hoy.
Empiezo a sentir que no hemos avanzado mucho hoy. No puedo creer que el tipo del pez en la cabeza diga eso. ¡Cómo te atreves, turista! Te pasaste de la raya.
¡Velero a la de tres! Uno, dos, tres. ¡Velero! ¡Velero!
Día dos, todos están agotados. Jimmy, ¿estás satisfecho con lo que logramos hoy? A este ritmo, vamos a estar aquí un mes. Descansen, amigos. En la mañana, tenemos que construir un velero. Buenas noches.
No se pasen. Nolan despertó con una araña en la cama. Ahí está, ahí está. ¡Está enorme! Es peligrosa. ¡Nolan, rápido! ¡Viene por mí! ¿Qué quieres que haga? ¡Sáquenla! ¡No sé a dónde la lanzaste!
Ya lo resolvimos. ¿Puedes volver a dormir y dejar de llamar la atención? No sé si podré dormir. Buenas noches. Sigue merodeando por aquí.
La mañana siguiente, no teníamos ganas de derretirnos bajo el sol igual que ayer, así que mudamos nuestra zona de trabajo a la sombra, en otro punto de la playa.
No hay palabras para el calor que hace en esta isla. Tenemos que ir a un lugar con sombra para poder construir todo el día, en vez de solo unas cuantas horas.
Y de camino al nuevo lugar… ¡Una mina de oro! Chandler vio el tercer barril,
Lo que hará más probable que nuestro velero flote.
Los chicos están cansados de buscar materiales, pero por fin tenemos suficiente bambú y madera para construir un buen velero.
¡Vamos a construirlo! ¡Hay que hacerlo! ¡Ahora sí! ¡Sí, bro! ¡Vámonos de aquí! Lo antes posible, por favor.
Sé que no parece gran cosa, pero este montón de palos y basura se va a convertir en un velero. Pero nos va a costar mucho trabajo.
Ya me cansé. ¡Dame eso! Darius, te toca, haz algo. Yo voy a grabar. Chandler va a grabar. Yo te grabo. ¿Quieres que yo…? ¿Chandler? Tomaré un descanso.
¿Acabas de sustituir al camarógrafo? Corre, ve a ayudarlos. ¡Sí, lo hizo! Darius, ven a ayudarnos. Bueno. Ok, espero que sepas construir un barco. Nosotros no.
Con Darius como nuestro nuevo constructor y Chandler detrás de la cámara, la balsa por fin va tomando forma. Pero si solo uno de estos nudos queda suelto y nos golpea una ola… Nos hundiremos en medio del océano.
¡Es hora de construir el castillo! ¿Qué castillo? ¿No le dicen así en náutica? No lo sé. ¿Por qué lo llaman castillo? Porque somos nobles. No se confundan, todos aquí son unos plebeyos. Solo digo.
Esta pieza de bambú es la cubierta del barco. Y por fin empieza a parecer un velero. Sí, se ve increíble. Qué bien. ¡Sí! ¡Miren eso! ¡Vamos!
Podemos atar todo, alinear los palos, montar la vela, o podemos ir a cenar. Vamos a cenar. A cenar, 100 %. Ok.
¿Tenemos un nombre para el barco o vamos a esperar? ¿Vamos a esperar? Chandler, dame un nombre. Ok, ese es el nombre. Cielos.
A la mañana siguiente, Hase empezó a notar una posible ventaja en la marea.
La marea sube, luego vuelve a bajar y arrastra el agua lejos de la costa. Así que podemos aprovechar para que nos lleve hacia el océano. Pero, si ni el viento ni las corrientes ayudan… podrían darme un motor y, aun así, no llegaríamos.
Y siento que todos confían en mí. Así que, si logro la misión y realmente cumplo lo que nos propusimos, con personas que nunca habían navegado, atesoraré este recuerdo por el resto de mi vida.
Amigos, ¿cómo se sienten? Cansados. Me duele mucho el cuerpo. Harto de tener arena en todo el cuerpo. Me siento bien. Dormí muy bien. Cállate.
Los objetivos de hoy son claros. Hay que amarrar el castillo, buscar materiales para hacer remos. ¿Luego hacemos la vela? No. Hay que probarlo para ver si flota. Y si flota, ya hacemos la vela. Si no flota, me voy nadando.
Cuando Chandler y yo fuimos a buscar materiales, noté que… La mayor parte de este video es sobre nosotros buscando en la basura, intentando encontrar lo necesario para un velero. Y es que la basura es nuestra única esperanza de salir de esta isla… Por eso todavía necesitamos ese cuarto barril.
Nos falta uno. Ese lado va a quedar raro. Sí, nos falta un cuarto barril. Sí. Realmente creo que en este punto vamos a tener que caminar hasta que lo encontremos.
Quiero que sepan que ahora mismo estamos a unos 38 grados. Estoy sudando. Esta isla es insoportable.
¿Cómo te fue, Chandler? ¿Conseguiste lo necesario? Creo que no está de buen humor.
Aprovechamos las fortalezas de todos. Un solo nudo mal hecho y todo se podría desmoronar. Soy el mejor para hacer nudos de todos los que están, así que yo voy a ser quien los haga y los revise.
Seguimos buscando un barril azul. Llevamos dos horas registrando la playa. Esto es ridículo.
Espera, mira eso. ¿Viste algo? No te creo. No es cierto. ¡Ven aquí! ¡Eso! No puede ser. Qué bien. Hay que llevarlo de vuelta por más de un kilómetro y medio.
Creo que me voy a desmayar. ¿Estás bien? No creo que pueda cargarlo. Te lo prometo. Me voy a desmayar si intento llevarlo. Debería haber traído mi agua.
Encontramos una cosa de metal justo en la costa… Y vamos a hacer una fogata debajo para derretir trozos de plástico, con lo que vamos a moldear los remos.
Ok. Ahora vamos a buscar más leña, a ver qué pasa con el plástico.
No traer el agua fue una mala idea. Sí, siento el hormigueo en los dedos y estoy viendo borroso. Te lo juro, hace mucho calor.
¡Darius! ¡Darius! ¡Darius! ¡Darius!
No voy a ir a buscar nada. Ni voy a cargar nada después de esto.
¡Hase! ¡Hase! Es una de las cosas más bonitas que haya visto. Darius viene hacia acá con un barril azul.
Hase, creo que Nolan necesita ayuda. No se ve muy bien. Tranquilo, amigo. Aquí estoy. Tranquilo. Se va a desmayar. Agua. Necesito agua. Toma, toma agua. Hidrátate.
Pero al menos regresó con un barril y un timón. Lo valió. Creo que vamos a salir de esta, Nolan. ¿Nolan?
Fue uno de los momentos en los que nos dimos cuenta de que necesitaríamos el esfuerzo de todos para lograrlo. Agotamos más de la mitad de nuestras reservas de agua, así que no podemos quedarnos aquí mucho más tiempo. Y ahora que tenemos el último barril que necesitábamos, es hora de acabar con esto.
Todos los barriles ya están fijados en una base. Estos serán los mecanismos para mantenernos a flote y están perfectamente atados. Esperemos. Si no lo están, nos vamos a hundir. Y tendremos que empezar desde cero.
Eso ya está hecho, es hora de poner los baos. Este es el nudo que tenemos que repetir en los 17 baos. Bien. Y tenemos que hacerlo en ambos lados.
Y lo rompiste. Confiamos que esta cuerda va a sostener todo mientras atravesamos el océano.
Ahora estamos en un momento crítico. Tenemos dos opciones. Seguir construyendo, rezar para que funcione. Y si se desata cuando salgamos, estamos perdidos. O podemos descansar, poner esto en el agua… Y primero ver si flota antes de seguir con esto.
Veamos si flota. Vamos a nadar. Hay que hacerlo. Ok.
¡Todo este tiempo en una isla nos trajo hasta este momento! ¡Venga! Vamos a confiar en estos nudos. Vamos a navegar hacia esa isla de allá.
Y lo rompiste. No soy experto en botes, ni nada de eso. Yo solo sé algunas cosas.
¡Sí flota! ¡Sí flota! ¡Eso, baby! ¡Sí! ¡El velero realmente flota! ¡Sí! ¡Sí! Pasó la prueba de flotabilidad. Qué locura.
Ahora, imagínenlo con un piso de verdad, una vela, los timones y los remos. Amigos, vamos a lograr esto.
Amigos, vamos a lograr esto. Llegaremos a esa isla. Esta es la primera vez en todo este video en la que siento que podemos lograr esto.
En este canal, hacemos muchísimos videos en los que usamos sets enormes, tenemos cientos de participantes y regalamos grandes premios, como un millón de dólares. Y, la verdad, a veces sí se extraña esto, que te dejen en una isla con tus cuatro amigos y hacer un velero.
Sí, hace calor. Hay insectos. Claro que es uno de los videos más difíciles, no me malentiendan, no es fácil, pero esto es muy divertido, amo pasar tiempo con los chicos. Antes hacíamos videos como este todo el tiempo, y no sé por qué ya no lo hacemos, pero me voy a divertir muchísimo.
Si nos apresuramos en este par de días, tendremos un velero. Y así, pasado mañana, si la corriente ayuda, podemos zarpar hacia la isla. Pero, como verán, nos falta una pieza importante de este rompecabezas. Ahora mismo, tenemos una balsa, no un velero.
Básicamente, debemos hacer algo que capte el viento para llevarnos por el océano. Así que hoy… Haremos la vela. Tenemos que salir de aquí. Casi no tenemos agua. Nolan se ve mal. Sus picaduras me tienen preocupado.
Tengo más de 60 picaduras solo en los brazos y en las manos. Sinceramente, si no nos vamos mañana, no sé cuánto tiempo más podré aguantar.
Me voy a asegurar de que acabemos. Nos vamos mañana.
Fallamos. No pudimos derretir el plástico. El agua literalmente hervía. En teoría, ¿no debería haber hervido el plástico? Así hago los fideos. No lo entiendo, pero para eso vean Mark Rober, no a nosotros. Sí. Aquí verán a un grupo de idiotas sobrevivir en una isla.
¿Qué dijiste? Verán, lo que la quilla logra es que el barco vaya en línea recta, incluso cuando no quiere.
Perfecto. Tengo un nuevo plan, Chandler. Mira esto, ¿lo ves? ¿Entiendes lo que te estoy diciendo? Ahora, ponlo de lado. Tenemos un remo.
Tenemos que atarlo. Ustedes entienden. Es solo un prototipo. Veamos cómo funciona. ¿No es triste que el remo parezca más una bandera que un remo? Hay que atarlo con más fuerza. Sí, hicimos cuatro de estas bellezas. Vamos a remar.
De hecho, ya me duelen los hombros, y tenemos que hacer esto durante horas.
Necesito bambú delgado y resistente. Esta de aquí es la vela. Vela cangreja, igual que los antiguos polinesios. Entiendo.
Y cuando Hase terminó de atar la vela a los mástiles, llegó la hora de hacer el hoyo para el grátil de la vela. Si eso falla, toda la vela se rompe. Sí, esto va a ser interesante. Sí.
Cada uno de nosotros asumió una tarea para ser eficientes como una máquina bien aceitada.
Dame tu camisa. Gracias. Estoy haciendo las quillas. Espero que esta vela funcione. Casi termino con el remo. Esta cuerda está atascada. No sé si vamos a terminar esto.
La última parte de la construcción era de vida o muerte si realmente queríamos llegar a esa isla mañana. Porque… Tenemos mareas extremas con la luna nueva. Si aprovechamos mientras la marea está bajando, nos va a arrastrar directamente hacia esa isla. El timing es perfecto. Si terminamos esto hoy, mañana será absolutamente perfecto.
Y con menos de 12 horas para que cambie la marea, seguimos esforzándonos. Llegó la hora de izar la vela. ¡Sí! Funciona… ¡Sí! ¡Oigan, tenemos viento!
Los remos… Es muy resistente. …están listos. De hecho, se ve muy bien. Están listos.
El viento va a golpearla para que avancemos. Pero si no nos gusta la dirección del viento, solo jalamos la cuerda. La vela se va. Buen trabajo.
En poco tiempo, se va a hacer de noche. Tenemos como una hora y media para hacer lo que falta antes de que anochezca. Y seguimos trabajando horas durante la noche, esforzándonos hasta estar completamente agotados.
Ya casi es medianoche. A ver cómo vamos. Chandler, ¿en qué estás trabajando? La verdad no sé. ¿Cómo se llama? Parece que nuestro cerebro ya no está funcionando. ¿Estoy haciendo un timón? Solemos dormir a esta hora. Estoy haciendo un timón, creo.
Voy a usar una sierra. ¿Estás bien?
Terminamos. Por fin acabamos. En este punto, habíamos hecho todo lo posible juntos para salir de esta isla de una vez por todas.
Mientras descansaba por la noche, lo único en lo que podía pensar era en salir de esta isla, volver a casa, ver a mi familia. Pero la única forma de regresar con ellos es en este velero improvisado a través de un océano de peligros infinitos.
Hoy, el destino de nuestras vidas está en manos de la madre naturaleza. Al final del día, estaremos en esa isla. Y lo único que nos separa de su poder es este velero y nosotros mismos.
¡Venga! Miren el océano. Por fin vamos a hacerlo, bro. No puedo creerlo. Después de una semana de trabajar sin parar, este fue el resultado que pudimos lograr. Es hora.
Antes de que zarpemos y acabemos en esa isla o en medio del océano Pacífico como el Titanic… El Titanic estaba en el Atlántico. Ya lo arruinaste.
Me gustaría contarles sobre Typeless. Un teclado de voz inteligente que convierte tu voz en un texto perfecto en cualquier app. Y como no es imposible que nos ahoguemos en el océano, enviémosle a Tareq un mensaje.
Tareq, vamos a navegar a una isla. Y si no lo logramos, te odio. Sí.
Y gracias a Typeless, verán que traduce el mensaje, elimina todas las muletillas que digas y reestructura tu oración. Qué bien. Yo utilizo muchas muletillas. De hecho, sí.
Tareq, soy Chandler. ¿Dónde estás? Te necesitábamos. ¿Lo ves? Todas las muletillas que usaste ya no están. Tienes razón. Y con buena puntuación.
Tareq, te estoy mensajeando con Typeless, disponible para iOS y Android, así como en Mac y Windows. Elimina las muletillas, reestructura tus oraciones y hace que escribas cuatro veces más rápido. Escanea este código QR y no volverás a escribir, con Typeless.
¿Quién está listo para salir de esta isla? ¡Sí! Cuando se cansen, ¿qué es lo que van a hacer? Seguir remando. Cuando se cansen más, ¿qué es lo que van a hacer? Seguir remando. Cuando quieran dejar de remar, ¿qué es lo que van a hacer? ¡Seguir remando! «Remen» a la de tres. Uno, dos, tres. ¡Remen! Yo no tengo remo.
La hora de la verdad. Cielos. Está fría. Ok. Ya no hay marcha atrás, chicos.
Está fría. Ok. Ya no hay marcha atrás, chicos. Y es ahora o nunca. La corriente es ideal. ¡No inventes, me está succionando!
Preparen los remos. Remen como nunca habían remado. Remen, remen, remen. Vamos, tenemos que salir de aquí. Lado derecho, remen más. Es lo que intento.
Nolan, ¿cómo vas tú? Mal. Esto no funciona. Sigue remando. ¡Remen!
Qué tortura, este va a ser el día más largo del mundo. O llegamos a esa isla o morimos. La marea está ayudando. Llegaremos, mantengan el ritmo.
La corriente tiende a llevarnos mar adentro, y eso nos ayuda. Pero esta corriente no nos ayudará por mucho, porque dentro de pocas horas entraremos en este canal, donde la corriente va a empujarnos de lado directamente hacia el mar abierto. Y tenemos que usar todo lo que tenemos ahora para acercarnos lo más posible a la isla.
¡Despliega la vela! ¡Cuidado! Ok, a ver si podemos aprovechar el viento y navegar a la isla. Aquí vamos, ya está soplando la brisa. Tienes razón. Eso es. ¡Vamos a un kilómetro por hora! No es muy rápido, pero vamos a lograrlo.
Puede que no lo parezca, pero en realidad nos estamos moviendo. Esta es la distancia a la que estamos de la isla hasta ahora, y aún ni siquiera se ve la isla. Eso es porque aún nos faltan más de ocho kilómetros y no tenemos ni idea de cuánto nos llevará.
Llevamos 20 minutos, ¿cómo está todo el mundo? Ya estoy muy cansado. Mal. Estoy bastante mareado. Lo siento, chicos. Tienen que remar todo el tiempo.
Estaba claro que si todos los cuatro remábamos sin parar durante horas… No, ya tengo los brazos cansados. No siento envidia de ustedes, chicos. Nos íbamos a agotar antes de llegar siquiera al canal.
Vamos en dirección contraria al viento, eso es una locura. Y como capitán del velero… Lado derecho, sigue remando. Eso hago. Remen sin parar. Me duele la espalda, así que voy a remar acostado.
Hase ideó una estrategia. Creo que este estilo de remo no funciona, chicos. Vamos a hacer rotaciones de 15 minutos para que puedan descansar un poco. Vamos con tres a la derecha. Nolan, ven acá. Sí.
Nos turnamos para remar y dejamos descansar a una persona. Yo estoy en mi descanso. Me duele mucho el hombro. Jimmy, ¿podemos cambiar? Me toca ir a remar al frente. Venga, chicos. Por fin avanzamos. Es ahora o nunca, baby.
Llevamos aproximadamente 45 minutos y parece que llevamos un 20 %. Pero ahora, a medida que nos acercábamos al canal, las cosas estaban empezando a empeorar.
No. Se rompió el remo. Se rompió su remo. Bro, es un problema serio. ¡Lo sé! Voy a volver a meterlo aquí, espero que funcione. No, no va a funcionar. Pero no sé, tengo que seguir remando.
Y por si eso no fuera suficiente… No. Hase, no. Se cayó parte del barco. Y hasta Hase se cayó. Tengo que seguir remando. Lo siento, chicos. Hay una baja.
Y para colmo de todo, ni siquiera íbamos en la dirección correcta. Esperen, nos estamos girando. Siempre que nos desviemos del rumbo, tenemos que remar. ¿Listos? Aquí vamos. Empujen con más fuerza. Remen lo más que puedan.
El viento también está aumentando. Estoy haciendo todo lo que puedo… Entre más rememos, más giramos. Muy bien. Eso es, chicos. Ya estamos girando. Muy bien, ya vamos bien. Estamos yendo en la dirección correcta. Navegamos.
Tuvimos un comienzo difícil, pero por fin estamos avanzando. No hay nadie más con quien prefiera estar atascado en medio del océano remando. Ni yo.
Sí, nos hemos alejado mucho de la isla de la que venimos. Ya ni siquiera puedo ver la playa. Básicamente tenemos el camino despejado. Aún nos falta mucho. Y vaya que nos queda mucho por delante. Porque entre más avanzábamos, más nos cansábamos.
Lo sé. Estoy deshidratado. Chandler, ¿cómo vas, amigo? No te ves muy bien. ¿Te sientes bien? Me siento mal.
No sé qué tan lejos estamos. Siento que llevamos horas, al menos dos horas. Y construimos un barco en solo seis días, 12 horas por día, así que estamos exhaustos.
No sé por qué, ya no siento el hombro. Chandler, necesito que tomes mi lugar. Estoy viendo estrellas, porque me duele todo el cuerpo. Más barritas de carne.
Bro, el sol está a todo. Nos estamos achicharrando bajo el sol. Esto es insoportable. A este punto, de verdad no sé si lo vamos a lograr o no.
Pero como les dije desde el inicio, la corriente a la que nos enfrentaremos en este canal es tan fuerte que hará todo lo posible por llevarnos de lado, hacia el peligroso mar abierto. Y ahora, no estábamos a horas de distancia, sino a minutos.
¡Nos están llevando las olas! Este es el canal. Estamos en mar abierto ahora mismo. Quiere arrastrarnos más.
Darius, para ya mismo. Detente. No sigas remando. No lo entiendes. Si dejo de remar por cinco segundos, vamos a ir hacia allá. Lo sé, pero vamos a virar hacia el viento, y eso es lo que no queremos. Estamos a punto de girar… Ok, chicos. Vamos.
Tenemos que cruzar el canal. Es donde hay más corriente y más viento, y vamos a impedir que nos lleve hacia el sur para que podamos llegar al otro lado.
Yo no he dejado de remar. Oye, siento que estamos empezando a perder fuerza. No, no estamos perdiendo fuerza. Es nuestro segundo aire, venga. No paren, no paren, no paren. ¡Remen! En eso estamos, en eso estamos.
Estoy remando tan fuerte como puedo. Por eso te quiero. ¡Remen! Estamos agotados. En serio, pero no nos rendiremos. ¡Remen! Siento que voy a vomitar.
Rendirse no es una opción. Trabajamos demasiado para perder aquí. Estoy seguro de que lo lograremos. No tengo dudas.
Mis brazos están muy débiles. Siempre han estado débiles. Bro, no me hagas ir hacia allá. Voy a voltear este velero. ¡Me oíste!
Durante muchas horas, la corriente nos llevó sin piedad a la izquierda. ¡Todos juntos, todos juntos! Nos arrastró a la derecha… Remen. Tenemos que retomar el rumbo. Y nos hizo girar en círculos. Estoy muy mareado. ¡Venga! Todos juntos, al mismo tiempo.
Nos dimos cuenta de que no habíamos avanzado nada. Siento que nos quedamos un poco estancados. Estamos atrapados. Aquí, en medio del océano, empezábamos a sentirnos derrotados.
¿Creen que haya tiburones debajo de nosotros? Obviamente.
A estas alturas, estábamos demasiado lejos para volver. Y aún más decepcionados para continuar. Creo que Jimmy está a punto de vomitar.
Creo que Jimmy está a punto de vomitar. Y creo que Chandler está dormido.
¿Qué? Llevamos seis horas turnándonos los remos. Darius no ha pasado ni un segundo. Hase ha estado timoneando y sosteniendo la vela. Y Jimmy está mareado. Y todos estamos agotados. Ya no puedo seguir remando.
Como Chandler y yo no podíamos seguir, esta misión ahora está en manos de Hase, Nolan y Darius.
Darius, eres un crack. Gracias, bro. La isla está a 5.6 kilómetros de aquí. Si el viento sopla en la dirección adecuada desde la isla, navegaremos con la corriente y el viento. El problema es que retrocedimos tanto al principio que, en esencia, subiremos una cuesta para poder bajarla.
Y a pesar de sus esfuerzos, no íbamos a llegar allá si no cooperaba todo el equipo.
Siento que no estamos avanzando. Estoy temblando. Literalmente, tiemblo. Ya llevamos siete horas aquí. Esta cosa no se ha movido como todos esperábamos.
Pensé que lo íbamos a lograr. También yo. Estábamos avanzando bastante. Y en momentos como este, que no remamos, empezamos a retroceder. Ahora nos está arrastrando hacia el océano Pacífico. Creo que es hora de que saquemos la bengala. No voy a decir que no.
Bro, en serio no puedo seguir. Yo he remado casi sin parar durante las siete horas que llevamos. Ahora… No lo sé, ya no puedo. No aguanto un segundo más.
Lo peor es que, literal, está enfrente. Es tan cerca, y a la vez tan lejos.
Antes de que zarpáramos, todos hicimos una promesa. Cuando quieran dejar de remar, ¿qué es lo que van a hacer? ¡Seguir remando!
Recostado sin ánimos en este velero, comencé a pensar en lo que les dije hace dos días. A veces sí se extraña esto, que te dejen en una isla con tus cuatro amigos, y hacer un velero. Esta última semana me he divertido mucho.
Y justo cuando me estaba volviendo a ilusionar, de forma milagrosa, la madre naturaleza nos empujó.
No sé si lo notaron, pero estamos girando hacia la isla, sin ningún esfuerzo. Porque está subiendo la marea. Y nos está arrastrando hacia la costa.
Y en ese momento, sin darnos cuenta, oficialmente atravesamos el canal.
Darius, ¿nos estamos acercando? Faltan 4.6 kilómetros. ¿Les gustaría intentarlo una vez más? Creo que vale la pena. Lo voy a dar todo. Tal vez diga lo contrario, pero hasta que lo haga, nunca voy a rendirme.
Remen a la de tres. Uno, dos, tres. Remen. Parece que podemos lograrlo.
Llevamos más de ocho horas remando. Tenemos quemaduras de sol, tenemos hambre, mucha sed, pero nos negamos a rendirnos.
Ok, chicos, ya solo nos faltan cuatro kilómetros. Si seguimos remando, llegaremos. ¿Alguien piensa que no lo vamos a lograr? 2.7. El estimado dice que nos falta menos de un kilómetro. ¿No te emociona estar tan cerca? ¡Sí! Remen, remen.
Darius, ¿te acuerdas cuando esa cosa decía 4.1? Claro que sí. Dice 1.6. Y miren lo cerca que está ahora esa isla.
¿Qué sigue después de 1.4? 1.3. ¿Qué sigue después de 1.2? 1.1. ¿Y qué sigue después del 1? 0.9. ¡Ya casi llegamos, ya casi llegamos! ¡En serio estoy muy feliz! ¡Tierra a la vista!
Pero nos ilusionamos mucho antes de tiempo, porque justo delante había un último cambio de marea.
Quedan 20 minutos antes de que cambie la marea. Casi se nos acaba el tiempo. Si ni el viento ni las corrientes ayudan… podrían darme un motor y, aun así, no llegaríamos. Llegó la hora, deben darlo todo. Deben darlo todo. ¡Remen!
Esta es la recta final, así que es de vida o muerte. Probablemente estamos a medio kilómetro, pero si la corriente nos lleva, vamos a pasar de largo la isla, y el video está arruinado.
Nos desviamos demasiado a la derecha. ¡No, vamos a pasarla! ¿Te estás riendo? Venga, chicos, más energía. Esto es lo último. Son los últimos 15 minutos. Venga. Remen, remen todos. Remen.
Once horas en este barco. No vamos a perder ahora. ¡Remen! Es ahora o nunca. Ya vimos la isla. Podemos llegar allá. Háganlo juntos. Trabajo en equipo. ¡Remen! Quedan 10 minutos. Creo que voy a vomitar.
Pero cuando llevábamos el 95 % de avance, y casi nada de fuerza, todo salió mal.
El viento cambió totalmente. Hay una fuerte brisa cruzada. ¿Deberíamos bajar la vela? Siento que la vela nos está empujando hacia el sur. No creo que podamos vencer al viento sin ella. Pero ¿no sabes de dónde viene el viento? El viento nos está dando en la cara. Creo que debemos izar la vela. Eso no tiene sentido para mí. Nos estamos alejando más.
Cinco. Remen más fuerte o no llegaremos. Lado derecho, más fuerte, más fuerte. Aquí vamos. Cuatro. ¿Por qué el océano es tan difícil? Tres. Hay que empujar. Dos. Remen.
Remaré con la mano, si hace falta. Viene ola, viene ola… Venga. Solo remen tan fuerte como puedan. ¡Remen! Eso hago, bro. Remen. Vamos. Vamos. Vamos.
Me preocupa que ya no estemos avanzando.
La marea cambió y nos arrastró lejos. El agua que antes nos estaba empujando ahora nos estaba alejando. Y no había nada que pudiéramos hacer.
Estuvo muy cerca. ¿Nos estamos alejando? Estamos a 0.8 kilómetros. Podíamos haber nadado. Entonces, ¿perdimos el reto?
Se acabó. Lo siento, chicos. No puedo creerlo.
Estábamos muy cerca de la isla. Y ahora nos alejamos y vemos cómo lo que intentábamos lograr se nos escapa de las manos. Creo que voy a llorar.
A pesar de todo nuestro esfuerzo, no lo logramos. Maldita sea. Casi lo logramos.
Después de casi 12 horas remando y navegando en este barco improvisado…
Si hubiéramos sido 20 minutos más rápidos, estaríamos en esa isla. Casi llegamos. Lo siento, chicos. Todos podíamos hacerlo mejor. Lancemos la bengala. Odio estas cosas.
Este es el reto más difícil que haya hecho en este canal. Y que hayamos perdido estando tan cerca, todo porque la marea cambió en el último cinco por ciento, hace que sea más difícil. No sé qué decirles. Odio perder, no me gusta esta sensación. Y siento que los estoy decepcionando. Lo siento mucho, pero les doy mi palabra, en nuestro próximo reto, no voy a fallar.
Me voy a subir a este helicóptero, nos vemos después.
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