Gameplay comentado de Sheepy: A Short Adventure: un peluche que cobra vida viaja por unas instalaciones subterráneas en ruinas y por el cielo
ゲーミングボーイTraducido del 日本語
En este vídeo, un comentarista que usa voces de VOICEROID juega de principio a fin al juego de acción en 2D Sheepy: A Short Adventure. Un peluche que cobra vida en un vertedero explora un mundo decadente y devastado. Mientras lee los mensajes dejados en distintos lugares, el jugador va descubriendo qué hacía bajo tierra una empresa llamada Belge. El comentarista valora muy positivamente la obra, sobre todo su pixel art y el uso de la música, y destaca como su momento más memorable el nivel en el que se recorre una pendiente a toda velocidad.
Inicio: del vertedero al mundo subterráneo
La historia comienza cuando un peluche abandonado en un vertedero cobra vida. El comentarista dice: «Si esto fuera Donkey Kong, seguro que habría algo a la izquierda», y explora el lado izquierdo del punto de partida. Tal como sospechaba, encuentra un objeto coleccionable que desbloquea un logro.
En el capítulo 1, «El primer paso», el peluche se adentra en un misterioso mundo subterráneo guiado por los mensajes de un trabajador que buscaba la entrada con ayuda de unos planos. Los subtítulos mencionan el género del juego y señalan que «aparecen mecánicas de todo tipo». Los mensajes que dejaron los trabajadores bajo tierra pasan de «Esto es tan grande que me voy a perder» a «Algo no va bien» y «Esto se nos escapa de las manos». El comentarista interpreta este cambio como una señal de que la historia empieza a tomar un cariz inquietante.
El primer jefe y el doble salto
Durante la exploración, el peluche encuentra otro peluche con un cuchillo clavado. Algo de color morado lo posee y comienza el combate contra el jefe. El comentarista observa sus patrones de ataque, descubre que basta con atraer al enemigo hacia los pinchos para acribillarlo y consigue la victoria. La recompensa es la habilidad del doble salto.
Justo después de derrotar al jefe, una misteriosa sombra morada se acerca por detrás. El comentarista supone que quizá era esa la presencia peligrosa sobre la que advertían los trabajadores. El peluche cae junto a ese monstruo a las profundidades.
Descenso: la zona clausurada y la empresa Belge
El capítulo 2, «Descenso», empieza con el peluche, que ha caído a gran profundidad, recobrando el aliento a base de pulsar botones repetidamente. En los niveles inferiores de las instalaciones a las que llega no hay nadie. Al leer los registros que quedaron, se descubre que la zona ya había sido clausurada y que todos habían sido evacuados.
Al seguir bajando en ascensor, aparece la advertencia: «Está prohibido descender a la Zona 3 antes de recibir el servicio autorizado». Aquí se revela que las instalaciones las gestionaba una empresa llamada Belge. Aun sabiendo que se trata de unas instalaciones clausuradas, el comentarista decide seguir adentrándose.
Capítulo 3: las oficinas y los cristales luminosos
En el capítulo 3, el peluche avanza por lo que parecen haber sido las oficinas de Belge. Hay registros como «Este proyecto supera con creces lo que imaginábamos» y «Pase lo que pase aquí, a estas alturas todos habrán muerto», y el comentarista comenta que quizá aluden a la catástrofe que sufrieron las instalaciones. Cuando aparece una sala de control por el camino, bromea: «Qué sala de control tan chula; esto es lo que les gusta a los chicos, ¿verdad?».
Más adelante aparecen unos cristales que brillan al tocarlos. Un registro dice: «Estos cristales se encuentran en excavaciones de la era antigua, pero ¿por qué crecen en masa aquí? No tiene precedentes. Tiene que haber alguna razón». A partir de esto, el comentarista plantea que Belge quizá descubrió este yacimiento y estaba desarrollando algún proyecto en el lugar.
Tras atravesar un andén de metro abandonado, el peluche encuentra el mensaje de una mujer que parece ser investigadora. Dice: «Esos cristales no se formaron de manera natural». El comentarista opina que los cristales parecen entrañar un peligro similar al de la radiactividad.
Ruinas antiguas y un nivel de carrera cuesta abajo
A medida que avanza más hacia las profundidades, disminuyen las construcciones artificiales y aparecen las ruinas de una civilización antigua. Los registros dicen: «Quién iba a pensar que encontraríamos las ruinas de una civilización antigua tan bajo tierra» y «Parece que aprovechaban los cristales, pero ¿cómo lo harían?». En una especie de altar donde se venera un cuerno quedan rastros de la investigación de unos arqueólogos, pero parece que todos ellos han muerto.
Al tocar el cuerno, el peluche adquiere la capacidad de acelerar en el aire. Justo después de obtener la habilidad aparece una larga recta, la música cambia de golpe y comienza un nivel que parece una carrera. El comentarista dice que la sensación de velocidad de esta escena es irresistible. Además, señala que los puntos de salto colocados a lo largo del recorrido están perfectamente sincronizados con el ritmo de la música. Afirma que este tipo de puesta en escena, en la que la música y la narrativa van de la mano, le hace notar la influencia de Celeste, el juego de escalada de montaña en 2D.
Capítulo 5: el espacio aéreo restringido y el accidente de Belge
El capítulo 5 transcurre en un espacio aéreo restringido donde aparece la advertencia: «Abandone la zona de inmediato para evitar exponerse al aire contaminado». El comentarista decide investigarlo también.
En esta zona se encuentran los registros de dos personas con posturas distintas. El del lado inversor dice que, si el experimento tiene éxito, Belge se convertirá en un abrir y cerrar de ojos en la mejor empresa del mundo, y que, como inversor, no puede perderse este momento histórico. El del lado científico dice lo siguiente: muchos científicos preveían este accidente. Belge obligó a iniciar el experimento por el bien de los inversores, pero era prematuro. Espera que su muerte no sea en vano y que esta investigación lleve a la humanidad por el buen camino.
A partir de estos registros, el comentarista supone que Belge intentó aprovechar los cristales con fines industriales, pero se lanzó a un experimento de demostración sin haber investigado lo suficiente y provocó un gran accidente.
El combate contra el oso de peluche y la habilidad de flotar
En esta zona reaparece el oso de peluche y comienza un combate contra el jefe. Como el oso salta y luego ataca, el comentarista se dedica durante un rato a esquivar. Aprovecha los momentos en que el oso se queda quieto para golpearlo con un ataque de embestida y repite esto para ir acumulando daño. Al ganar, el cristal se rompe y el oso se retira.
Aquí se obtiene la habilidad de flotar en el aire durante un breve tiempo. Usándola, el peluche va subiendo cada vez más alto y, al tocar una fuerza misteriosa, asciende de un tirón todo el largo camino que había descendido hasta llegar al cielo.
Capítulo 6, «La cima»: el final del viaje para devolver el poder
En el capítulo 6, «La cima», el peluche llega al pie de una montaña. Detrás brilla una aurora. A mitad del sendero de montaña está el último mensaje de un explorador que había llegado hasta allí. Tras completar el duro ascenso con las habilidades obtenidas, en la cumbre se alza un misterioso monumento de piedra con una forma parecida a la del propio peluche.
En el monumento está escrito: «Pequeño, has llegado hasta aquí. Para poner fin a tu viaje, debes devolver el poder que se te concedió». En una especie de altar hay cuatro pilares, y cada vez que se toca uno se enciende una luz.
Mientras el peluche va tocando los pilares, aparece el oso de peluche y emite una luz morada. Sin embargo, el oso de peluche pasa a proteger a la oveja de peluche. Mientras tanto, el comentarista sigue tocando los pilares. Cada vez que se enciende la luz de un pilar se le arrebata un poder, y va perdiendo las habilidades obtenidas hasta entonces en este orden: flotar, embestida y doble salto. Mientras la presencia morada, a la que el comentarista llama «señora Energía Oscura», intenta impedírselo desesperadamente, se hace necesario llegar a un candelabro situado arriba a la derecha que no se puede alcanzar sin la habilidad de flotar. El comentarista lo supera recibiendo a propósito un ataque de la señora Energía Oscura para que lo lance por los aires. Tras perder también el doble salto y después de una escena en la que el oso sale despedido, el peluche vuelve al centro a duras penas, «¡aúpa, aúpa!», y la historia llega a su fin.
La valoración del comentarista
Tras terminar el juego, el comentarista resume la obra como una pequeña historia en la que un peluche que ha cobrado vida va descubriendo los misterios de un mundo decadente. Valora como excelentes el detallado pixel art, la música llena de atmósfera, la puesta en escena y el trabajo de cámara, y afirma que el juego condensa una experiencia divertida en poco tiempo. Tras señalar que hubo muchas más escenas de las que pudo comentar, concluye que lo que más le marcó fue, sin duda, la emoción de la escena en la que se recorre la pendiente a toda velocidad.
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