Alex y el supermercado: 45 días encerrado a cambio de 10.000 dólares diarios
MrBeast ミスタービーストMrBeast (Jimmy) compra un supermercado entero, con comida suficiente para abastecer a una ciudad, y deja dentro a un hombre elegido al azar, Alex. La oferta es sencilla: por cada día que Alex permanezca en la tienda recibirá 10.000 dólares en efectivo, entregados en un carrito. En teoría, el reto podría convertirlo en multimillonario si aguantara años. Alex acepta de inmediato y, al principio, no ve motivo para irse: "¿Por qué me querría ir? Puedo estar aquí por años". El vídeo sigue cómo cambia esa confianza a medida que pasan las semanas, se complican las condiciones y aparece la nostalgia por su familia.
Las reglas: una línea roja y cámaras en cada rincón
Alrededor del perímetro del supermercado hay pintada una línea roja. Si Alex la cruza, el reto termina y se va a casa con todo el dinero acumulado hasta ese momento. Para asegurarse de que no salga a escondidas, el equipo instala cámaras que vigilan cada centímetro de la tienda.
El primer día transcurre con calma. Alex elige un rincón del supermercado como base y cocina carne para cenar. Su razonamiento es que, si todos los días cena así de bien, podría pasar años allí.
El giro: pagar el dinero con productos de la tienda
A la mañana siguiente Jimmy llega con los primeros 10.000 dólares y le pide a Alex que los toque para confirmar la cantidad. Entonces presenta la condición oculta: para cobrar los 10.000 dólares de cada día, Alex tiene que entregarle a cambio 10.000 dólares en productos de la tienda. Eso significa que Alex debe planificar en qué orden deshacerse de las cosas para poder quedarse el mayor tiempo posible sin quedarse sin nada que vender.
Alex reacciona rápido. Para el primer día propone vender productos electrónicos, que son caros y no le sirven de nada: "No me puedo comer una tele". Jimmy le paga y le advierte que al día siguiente tendrá que tener preparado otro lote. Alex admite que esto "lo cambia todo" y que necesita una estrategia a largo plazo. Empieza por lo que menos le importa conservar: la comida y los artículos para perros, que suman ya 10.000 dólares por sí solos. Jimmy aclara al público que todo lo que Alex le vende se donará a la caridad, para que nada se desperdicie.
El cobro del día de la comida para perros muestra la escala del asunto: el total llega a 9.991,80 dólares y, con el último artículo, a 10.045. Jimmy bromea con la cantidad de mercancía y resuelve el traslado a la caja registradora con un efecto de edición al que llama "magia Beast".
Las primeras semanas: verduras, pañales y una ducha improvisada
Según la narración de Jimmy, los días siguientes fueron un alivio para Alex. El quinto día vende 10.000 dólares en verduras, que de todos modos se iban a estropear muy pronto. El sexto, una gran cantidad de pañales. Entre el séptimo y el noveno vende otros 30.000 dólares en productos. También descubre el almacén del supermercado y, como llevaba diez días sin bañarse, construye una ducha improvisada y un sistema para lavar.
Cuando Jimmy le pide que responda con sinceridad cuánto cree que va a durar, Alex calcula "al menos unos cien días". Jimmy reconoce que, según cuánto aguante Alex, este podría convertirse en el vídeo más caro que ha hecho, pero asegura estar preparado: "No me importa si duras un año, tengo el dinero".
Otro día Alex entrega más televisores. Jimmy se pregunta quién va a un supermercado a comprar una tele y le pregunta en broma si vació las cajas y las llenó de piedras para quedarse los aparatos. Alex responde con un "diablos", y Jimmy dice que confía en él, aunque señala que eso no era lo que le había preguntado.
La rutina se vuelve eficiente y aparece el "hombre dinero"
Hacia el día 11, según Jimmy, Alex se había vuelto muy eficiente eligiendo qué vender: ese día entrega 10.001,89 dólares en productos. Jimmy tiene que ausentarse para grabar otro vídeo en el que queda varado en una isla, así que otra persona se encarga de llevar el dinero. Lo llaman "el hombre dinero". Al recibir el pago, Alex cuenta que ya ha llegado a 100.000 dólares y se muestra convencido de que puede alcanzar el millón.
En su tiempo libre, Alex busca formas de entretenerse con lo que tiene a mano. Construye un "muro de bolas de queso". El día 13 decide mejorar su ducha: desmonta la anterior, usa cuatro estantes para reforzarla y la forra con bolsas de plástico para impermeabilizar las paredes. Jimmy comenta que Alex construyó literalmente una ducha funcional con piezas de la tienda, él solo.
Unos días después levanta una pared con todas las botellas de agua de la tienda para formar un fuerte hecho a mano, y se fabrica una cama con todo el papel higiénico. Alex la describe como muy acogedora. Mientras tanto, sigue escaneando productos. Jimmy dice sorprenderse de lo caras que son las tarjetas de cumpleaños, porque Alex consigue llegar a la cifra de 10.000 dólares de un día usando solo tarjetas.
El montacargas y una foto de Jimmy como compañía
Cuando Jimmy vuelve de la isla, Alex le pide ayuda para meter en la tienda el montacargas del almacén, porque le sería muy útil. Durante la maniobra Jimmy grita "¡No, la panadería no!", pero el montacargas termina entrando.
Poco después Alex encuentra una imagen de Jimmy y la coloca para que lo "observe" y lo ayude a no perder la cuenta mientras escanea otro lote, esta vez de 10.000,33 dólares. Jimmy lo interpreta en tono de broma como una señal de que Alex ya lo extraña. En los días siguientes, según la narración, la eficiencia de Alex llega al máximo gracias al montacargas, y le sobra tiempo para mejorar su cama.
Recalcular la meta: de un millón a 500.000 dólares
Aunque el objetivo inicial de Alex era llegar al millón (a lo que Jimmy responde "espero que no"), empieza a anotar en qué gastaría el dinero y se da cuenta de que no necesita quedarse tanto como pensaba. Explica que un millón de dólares está bien en teoría, pero que extraña pasar tiempo con sus hijos pequeños, cuyos cumpleaños llegan en los próximos dos meses, y que nunca se ha perdido ninguno. Tras pensar en qué invertiría el dinero, concluye que necesita al menos 500.000 dólares. En ese momento lleva 200.000, así que calcula que debe quedarse 50 días en total y dice que ya va casi por la mitad.
El día 22 vende todas las galletas Goldfish de la tienda, 10.000 dólares en total, y comenta que con eso podría alimentar a un ejército de niños. Jimmy le dice que prácticamente ya vive una vida normal, que le pagan 10.000 dólares al día por extrañar a su familia y que puede hacerlo el tiempo que quiera. Según la narración, el paso de los días ya casi no le afectaba.
Llega entonces el día en que tiene que vender toda el agua con la que había construido su fuerte. Como los estantes vacíos no se pueden vender, descubre que funcionan muy bien como muros y refuerza su "casa" con estanterías metálicas.
Día 30: la visita de la familia
Jimmy revela al público que, cuando compró el supermercado, dejó de pagar la factura de la luz, de modo que la electricidad se cortará en cualquier momento: dejarán de funcionar las neveras, las luces y muchas otras cosas, y el reto se volverá mucho más difícil. Antes de eso, el equipo decide que Alex merece una recompensa.
Para celebrar los 30 días, llevan a la tienda a su esposa, Sarah, y a sus hijos, y les permiten pasar el día juntos. Jimmy explica que Alex le había contado lo mucho que los extrañaba y que se sintió un poco mal. Alex les enseña la pista de carreras que había armado con cajas en el suelo y los niños se suben al "auto". Después de la despedida, Alex cuenta que verlos fue increíble, pero que lo dejó destrozado: sus hijos se veían muy distintos, porque "a esa edad, crecen en un parpadeo", y solo espera poder volver a casa a pasar tiempo con su familia.
Se va la luz
Una mañana, cuando Alex se dispone a escanear productos, las luces se apagan. Busca su linterna, pregunta si es una broma y se dirige a la cámara: "Houston, tenemos un problema". Jimmy llega y le explica que al comprar el supermercado le dieron un formulario para poner los servicios a su nombre y nunca lo rellenó. Las cámaras y las cajas registradoras siguen funcionando con un generador porque el equipo las necesita.
Alex ya tenía apartados 60.000 dólares en productos para los próximos días, pero con el corte la prioridad cambia: hay que vender lo congelado. Jimmy y Chandler, del equipo, lo ayudan a escanear toda la carne; en un momento a Chandler se le escanea un producto dos veces. Jimmy le paga los 10.000 dólares y le anuncia que se va una semana a África para grabar un vídeo en el que construye 100 pozos. Alex pasa el resto del día apurándose para vender toda la comida congelada y que pudiera donarse, y se resigna a escanear a oscuras con la esperanza de que Jimmy vuelva a dar la luz pronto.
La oscuridad le pasa factura
Jimmy reconoce que el corte de electricidad afectó a Alex más de lo que esperaba, y comenta que la comida no era lo único que se estaba descomponiendo. Alex describe la tienda como "tierra de nadie". Para sobrellevar los días oscuros, abre una puerta corrediza del fondo para que le dé la luz en la cara y respirar aire fresco.
El día 36 lleva 360.000 dólares y se pregunta por qué parar ahora, pero su estado de ánimo es cada vez peor. Dice que ya no queda nada salvo carritos y montañas de dinero, que solo le queda esperar a que pasen los días y que lo más emocionante de su jornada es estar cerca de la línea roja. Se describe como "un tipo viejo, triste e infeliz" y afirma que no ha vivido nada más triste que vivir en un supermercado. Va muy adelantado con el escaneo y dice que ya no quiere hacer nada. Lo único que lo separa de su esposa y sus hijos, insiste, es esa línea, y la tentación de cruzarla se repite cada día.
Revisando paquetes que aún no había abierto encuentra cinco linternas de gas instantáneas, las enciende todas y logra iluminar el espacio. Con eso siente que puede volver a quedarse. Cuando Jimmy le lleva otros 10.000 dólares, Alex comenta que es una locura tener todo ese dinero y no poder hacer nada con él salvo mirarlo; Jimmy le responde que ni siquiera puede verlo porque está todo a oscuras y promete llevarle unas luces "para fines de la grabación". Al preguntarle qué hará el resto del tiempo, Alex dice que quiere aplastar todos los estantes con el montacargas, y lo hace.
La piscina del supermercado
Tras pasar un día entero limpiando los restos, Alex aprovecha el espacio libre para montar una piscina que encontró en la parte de atrás y la llena con una manguera. Cuando Jimmy regresa de África, más de una semana después, encuentra el lugar muy cambiado; Chandler le dice que hicieron "una pequeña remodelación" mientras no estaba. Alex se mete a la piscina con calcetines, Jimmy la encuentra helada y se tira de bomba. Alex cuenta que en la piscina normalmente solo le gusta flotar. Luego vuelven a la caja a cobrar el lote del día.
El accidente
Según Jimmy, a esas alturas Alex estaba muy cansado. Durante uno de sus viajes con el montacargas para mover cosas desde el fondo, intenta girar, pero la máquina se va hacia el otro lado y revienta la piscina. El agua inunda la tienda: se arruinan muchos productos, su base queda empapada y también el dinero. Alex, desesperado, dice que está perdido y que ya se quiere ir.
Cuando Jimmy entra, lo encuentra acostado y le dice que parece un hombre derrotado. A la pregunta de cuántas semanas le quedan, Alex responde que ya vive un día a la vez, según lo que pueda aguantar, y admite que si mañana encontrara una araña en su cama se iría "cien por ciento". Jimmy concluye que no le quedan muchos días. Al salir, Alex los invita a quedarse a pasar el rato; le responden que no y le dicen que es deprimente. El vídeo contrasta entonces cómo estaba la tienda al principio del reto y cómo está ahora.
Días 44 y 45: soledad y la decisión final
El día 44, ya anocheciendo, Jimmy todavía no ha aparecido y Alex espera sentado en su silla a que alguien le traiga el dinero. Cuando finalmente llega, no lo entrega una persona: Alex pregunta si Jimmy no podía haber enviado a un humano y comenta que es la primera interacción que tiene en todo el día. Interpreta que ni siquiera Jimmy quiere pasar un minuto allí de lo deprimente que es el lugar, y dice no poder culparlo. Repite cuánto extraña a su familia.
El día 45, Chandler describe a Alex como "hundido en aburrimiento", dando golpecitos con un bate en el suelo. Jimmy comenta que sentiría lástima por él si no fuera porque ya ha ganado 450.000 dólares y puede irse cuando quiera. Le lleva otros 10.000 dólares y, cuando le pregunta cuántas semanas le quedan, Alex responde que ya no sabe si aguantará otra hora. Jimmy le muestra todo el dinero acumulado, el "mar de dinero" de 450.000 dólares, y le anuncia una sorpresa que podría ayudarlo a decidir: Sarah.
Alex llora al verla; Sarah le pregunta por qué no lleva zapatos ni camisa, y Jimmy aclara entre risas que él no se los quitó. Alex le enseña la lista de cosas en las que quiere usar el dinero, y ella dice que no puede ni imaginar algo así. Alex comenta que siente que podría quedarse otros cinco días y le pregunta si cree que vale la pena. Tras hablarlo, plantean las opciones: seguir para ganar todavía más dinero o quedarse con lo que ya ganó. La conclusión es que no vale la pena quedarse, y Alex decide irse.
Mientras sacan el dinero, Jimmy le recuerda que en cuanto pise la línea roja todo se acaba, y le ofrece volver a meter el dinero y seguir si quiere. Alex le dice que lo regrese todo, pero enseguida aclara que era broma. Cruza la línea: tras 45 días en el supermercado, sale con 450.000 dólares. Jimmy lo felicita y, para cerrar, se va a buscarle una camiseta.
Acabo de comprar todo este supermercado, que incluye alimentos para una ciudad entera, y luego decidí atrapar a este tipo random en el interior. Y por cada día que vivas aquí, te daré 10 mil dólares en un carrito.
Qué locura, hermano, acepto.
Te lo doy en 24 horas. Ok.
Este reto puede hacer que Alex se vuelva multimillonario y, en teoría, significa que podría quedarse años aquí. Y todo empieza ahora.
Jimmy se fue. ¿Por qué me querría ir? Puedo estar aquí por años. Es hora de ir por la despensa, baby.
Ahora, si Alex cruza esta línea roja que pintamos alrededor del perímetro del supermercado, el reto termina y se va a casa con lo que haya juntado. Y para asegurarnos de que no salga, es importante señalar que tenemos bastantes cámaras vigilando cada centímetro del supermercado.
Para mi cena del día uno, creo que cocinaré carne. Creo que aquí será mi base, en este rincón del supermercado. Si todos los días ceno igual de bien, podría pasar años aquí. Día uno completado, los veo en la mañana.
¿Alex? Hola. ¿Puedes tocarlos y confirmar que son 10 mil dólares?
Sí son. Sí, te creo.
Ahora te presento el giro del reto. En resumen, para ganar los diez mil dólares diarios, tienes que darme diez mil dólares de productos de la tienda. Así que tienes que planear en qué orden deshacerte de las cosas para quedarte el mayor tiempo posible.
Ok. Y por suerte, hay muchos productos electrónicos allá que son muy caros para el día uno.
De hecho, es una buena idea. No me puedo comer una tele, así que no sirve de nada.
Muy bien. Ten tu dinero. Te veré mañana con otros 10 mil dólares en efectivo. Tendrás que planear qué más venderme.
Esto lo cambia todo. Tengo que armar una estrategia para el futuro. Tengo que elegir todas las cosas de las que voy a deshacerme. Alimento y artículos para perros. Jimmy no me va a pagar por comer estas cosas, lo juro. Ya tengo 10 mil dólares en comida de perros. Ya me voy a descansar, despertaré temprano porque tengo que preparar más productos mañana. Tengo mucho trabajo que hacer.
Alex. ¿Qué onda, Jimmy? ¿Eso es lo que me vas a vender hoy? Hoy será comida para perros.
Vean todo esto, nos tomará una eternidad sacarlo de aquí. Espera, podemos hacer eso de... Te dejaré aplaudir la transición, hazlo.
Y ya está. Todo llegó a la caja registradora. Está increíble el efecto, ¿no? Me encanta la magia Beast.
Tenemos $9,991.80 y, con el artículo final, ahora tenemos 10,045 dólares.
Algo que deben saber es que cada artículo que Alex me vende, literal, lo donaremos a la caridad. Tranquilos, nada de esto se va a desperdiciar.
Los siguientes días fueron un alivio para Alex. En el día cinco, me vendió 10 mil dólares en vegetales.
Todos los vegetales se van a echar a perder muy rápido.
El día seis, me vendió muchos pañales, y los días siete, ocho y nueve me vendió otros 30 mil dólares más en productos. Incluso descubrió el almacén del supermercado y, como no se había bañado en 10 días, construyó su propia ducha improvisada y un sistema de lavado.
Hola, ¿cómo va todo? ¿Qué onda, Jimmy? Ahora sí, responde sinceramente. ¿Cuánto tiempo crees que vas a durar? La verdad, yo creo que al menos unos cien días. Vaya.
Dependiendo cuánto tiempo dure Alex, este podría volverse el video más caro que he hecho, pero estoy bien preparado.
No me importa si duras un año, tengo el dinero. Quién puso todo eso ahí es lo que quiero saber. El banco. Te ganarás esto cuando tenga mis 10 mil dólares en artículos.
Muy bien, hoy tengo más televisiones. ¿Quién va a un supermercado a comprar una tele? ¿Por qué están aquí?
Alex, dime la verdad, ¿vaciaste estas cajas, las llenaste con piedras y te quedarás las teles? Diablos… Confío en él. Aunque eso no fue lo que le pregunté.
Cerca del día 11, Alex se volvió muy eficiente al elegir qué artículos vender.
$10,001.89.
Y como tuve que irme a grabar un video donde me quedé varado en una isla...
Esto no es muy cómodo, pero recemos para poder dormir aunque sea media hora.
Hicimos que alguien más dejara el dinero para Alex. Lo llamamos el hombre dinero.
Es el hombre dinero. Gracias, señor. 100,000 dólares. Seguro que puedo llegar al millón.
Y lo que hacía con el resto de su tiempo para mantenerse entretenido era interesante.
Estoy construyendo un muro de bolas de queso. Ya quedó. La muralla de bolas de queso.
En el día 13, Alex decidió mejorar su ducha.
La voy a destruir, amigos. Lo que voy a hacer es usar esos cuatro estantes para reforzar la ducha. A trabajar.
Voy a usar estas bolsas de plástico, lo voy a forrar así. Y ahora son muros a prueba de agua.
Sí tienen que admitirlo. Este hombre literalmente construyó una ducha funcional con piezas de la tienda, él solo.
Y ahí está. La ducha está lista. Hora de probarla.
Ya han pasado unos días más. Voy a construir una pared.
La verdad no creí ver esto, pero Alex literal usó todas las botellas de agua que había en la tienda para construir un muro para su fuerte hecho a mano. Incluso hizo una cama con todo el papel higiénico y la verdad se ve cómoda.
Es muy acogedor, creo que me quedaré dormido aquí.
Tengo que seguir escaneando, llevo un rato echándole un ojo a esas cosas. Las tarjetas son muy caras.
La verdad me sorprende lo caras que son las tarjetas de cumpleaños, porque Alex pudo alcanzar su marca de 10 mil dólares usando solo tarjetas. Y cuando regresé de grabar el video de la isla…
¡Hola, Jimmy! Cuánto tiempo.
Alex quería ayuda para usar el montacargas del almacén de la tienda.
La verdad, si lo tuviera en la tienda, sería súper útil.
Ok. ¡No, la panadería no! Sí. Ya entró. ¡Eso! Disfruta tu montacargas. Te veo mañana.
Aunque solo ha pasado un día desde que me vio, parece que Alex ya empieza a extrañarme. O al menos, es la única explicación para lo que está a punto de hacer.
Vi esta imagen de Jimmy por aquí. Tú y yo vamos a pasar mucho tiempo juntos. Me va a observar para cuidar que no pierda la cuenta. Y aquí voy, a escanear otros 10 mil. $10,000.33.
En los siguientes días, la eficiencia de Alex estaba al máximo gracias a su nuevo montacargas. Hasta le dio tiempo de mejorar su cama y se ve bastante bien.
Esto está mucho mejor.
Y aunque el objetivo original de Alex era ganar un millón de dólares...
Creo que puedo llegar al millón. Espero que no.
Empezó a registrar en qué gastaría el dinero y se dio cuenta de que no necesita quedarse tanto como creía.
Un millón de dólares está bien, en teoría. Pero extraño pasar tiempo con mis pequeños. Sus cumpleaños están cerca, en los próximos dos meses. Y nunca he faltado a sus cumpleaños. Y después de pensar en qué voy a invertir todo ese dinero, me di cuenta de que necesito al menos 500 mil dólares. Pero hasta ahora solo tengo 200 mil. Así que en total tengo que estar aquí 50 días. Ya casi voy a la mitad.
En el día 22, Alex decidió deshacerse de todas las galletas Goldfish de la tienda.
No puede ser. Aquí hay 10 mil dólares de puras Goldfish. Podría alimentar a un ejército de niños.
Muy bien. Gracias, señor.
Prácticamente ya vives una vida normal, ¿verdad? Te pagan 10 mil al día por extrañar a tu familia. Sí. Y puedes hacerlo el tiempo que tú quieras. Sí. Y puedes hacerlo el tiempo que tú quieras. El tiempo que tú quieras. El tiempo que tú quieras.
Como pueden ver, el pasar de los días ya casi no le afecta a Alex. Pero eventualmente llegó el día donde tuvo que vender toda el agua que utilizó para su fuerte y, como no podía vender los estantes vacíos de la tienda, se dio cuenta de que sirven muy bien como muros.
Voy a reforzar la casa con estanterías metálicas.
El camino así es.
Como pueden ver, Alex se siente muy a gusto ahora. Pero lo que no sabe es que, cuando compré este supermercado, dejé de pagar el recibo de la luz. Así que en cualquier momento toda la energía se va a cortar y no servirán las neveras, ni las luces, ni muchas cosas más. El reto se va a poner muy difícil. Pero para motivarlo un poco antes de que las cosas se pongan locas, creímos que Alex merecía una recompensa.
¿Te emociona ver a tu papá? Sí. ¿Ya listos para entrar? Sí. En serio creo que va a llorar, no se espera esto.
Alex, te tenemos una sorpresa. Hola. Mis bebés. Te trajimos invitados especiales. Hola, pequeño.
Ayer me contaste lo mucho que extrañas a tu familia y me sentí un poco mal. Para celebrar estos 30 días, te dejaremos pasar el día con ellos.
Qué bonito eres, mi pequeño... Papi, tengo que hacer pipí.
¿Qué hacen todas esas cajas en el suelo? Hice una pista de carreras. ¿Y es ese el auto? Sí. Oye, ¿y se pueden subir? ¿Te gusta, hijo? Ahí están.
Aún no puedo creer que estén aquí. Lo sé. Papi. Ven aquí.
Hoy vi a Sarah y a mis niños, y fue increíble. Sarah estaba igual de hermosa que siempre.
Te amo. Te amo. Adiós. Adiós, campeón, te quiero.
Me rompieron. Cuando vi a mis hijos, la verdad se veían muy diferentes. Es que a esa edad crecen en un parpadeo. Solo espero poder volver a casa, pasar tiempo con mi familia.
¿Qué onda? Mejor me levanto y empiezo a escanear cosas. Vamos a... ¿Qué pasó? ¿Por qué se apagan las luces? ¿Ahora qué están planeando? ¿Dónde está mi linterna? Es un chiste, ¿verdad? Houston, tenemos un problema. ¿Usted hizo esto, señor?
Toc, toc. Se ve muy siniestro aquí adentro. Me cortaron la luz, Jimmy.
Sí, cuando compré este supermercado, me dieron un formulario para poner los servicios a mi nombre y nunca lo llené. Las cámaras y las cajas registradoras están conectadas a un generador porque las necesitamos. Entonces, ¿qué es todo esto de aquí?
Ya tenía apartados 60 mil dólares, hasta ahora. Qué bien. Pero asumo que ahora que se fue la luz vas a vender las cosas congeladas. Sí, las cosas cambiaron. Tenemos que escanear todo. Vamos a deshacernos de estas carnes.
Chandler, ¿alguna vez trabajaste de cajero? Espera, lo escaneaste dos veces, espera. Voy a ayudarles a escanear la carne. Aquí está nuestro recibo de carne.
Aquí están tus 10 mil, gracias por la carne. Y por cierto, Alex, me iré a África por una semana.
Para este punto, otra vez tuve que salir para grabar un video en África, donde fui a construir 100 pozos.
El pozo número uno es todo un éxito.
Alex pasó el resto del día apurándose a vender toda la comida congelada para que pudiéramos donarla.
Voy a escanear cosas en la oscuridad a partir de ahora. En serio espero que Jimmy encienda la luz pronto.
No mentiré, quedarse sin electricidad afectó a Alex más de lo que yo pensaba. Creo que la comida no era lo único que se estaba descomponiendo.
Esta tienda se está convirtiendo en tierra de nadie. Voy a la parte de atrás. Voy a abrir esta puerta corrediza y dejar que la luz me dé en la cara, respirar aire fresco, porque esto no está funcionando. Sí, qué lindo. Gracias a esto, podré pasar los días oscuros.
Es el día 36. Ya tengo aquí 360 mil dólares. ¿Por qué parar ahora? Seguiré cargando estos carritos. Aún hay mucho que llevar. Solo hay carritos y montañas de dinero. Hay que esperar, esperar a que pasen los días.
La parte más emocionante de mi día es estar tan cerca de la línea roja. Soy solo un tipo viejo, triste e infeliz. No había pasado nada más triste en mi vida que… vivir en un supermercado.
Café, comida y miles de billetes. Estoy muy adelantado en escanear productos. Ya no quiero hacer nada.
Todo lo que se interpone entre mi esposa, mis hijos y yo es esta línea de aquí. Que no haya luz, estar tan cerca de la línea roja, saber que puedo ir a ver a mi familia. Es muy tentador, y así es cada día.
Sé que hay muchos paquetes ahí que todavía ni siquiera he revisado. Algunos vasos, bolsas de hielo. Pero qué... Miren lo que encontré. ¿Linterna de gas QuickPack instantánea? Qué bien. Tengo cinco de estas. Ya las encendí todas. Están a su máximo brillo ahora. Sin duda están alumbrando todo el espacio muy bien. Siento que ya puedo quedarme aquí otra vez.
Alex, ¿estás aquí? ¡Hola! ¿Son otros 10 mil? Sí. Perfecto, bro.
Es una locura tener todo este dinero, pero que no pueda hacer nada con él mientras estoy aquí, excepto quedarme viéndolo. Y tampoco puedes verlo porque está todo oscuro.
Voy a traerte unas luces. ¿En serio? Para fines de la grabación. Está bien.
¿Qué harás el resto del tiempo que estés aquí? Algo que sin duda quiero hacer es aplastar todos los estantes con el montacargas.
Bro, cuánta destrucción.
Después de pasar un día entero limpiando, Alex aprovechó el espacio que se liberó para armar una piscina que encontró en la parte de atrás.
Aquí vamos. Voy a arrastrar la manguera hasta aquí, meterla en la piscina y, en algún momento mañana, tendremos una piscina de supermercado.
Pasó más de una semana y Chandler no me ha dicho qué hicieron mientras yo no estaba. El lugar se ve muy diferente. Dios. Abre las puertas ya, tengo que verlo.
¿Qué le pasó a todo esto? Hicimos una pequeña remodelación mientras no estabas. Ahora todo tiene sentido.
¿Me enseñas la piscina? Sí. ¿Te quieres meter? ¿Entras con calcetines? Sí. Qué asco. Está helada. Cañonazo.
¿Y qué haces normalmente en la piscina? Solo me gusta flotar. Estuvo bueno y todo, pero tenemos que ir a pagar. Gracias por la comida. Disfruta tu piscina.
Voy a tomar todo lo que hay en la parte de atrás, lo traeré hasta acá, lo organizaré y, quién sabe, tal vez encuentre algo divertido.
No es ningún secreto que en este punto Alex estaba muy cansado. Y mientras estaba haciendo sus viajes en el montacargas, pasó algo inesperado.
¡No! ¡No! ¡Por Dios! ¡No! ¡No! No puede ser.
Estaba tratando de girar, pero se fue para el otro lado. No puede ser. Mi dinero se empapó. Muchos productos se arruinaron. Todo está inundado aquí. También mi base, está por todo el supermercado. Bro, ya estoy perdido. Ya me quiero ir.
Vamos a entrar. ¡Alex! Amigo… ¿Por qué está tan húmedo aquí? Sí. Alex. Tu carruaje dorado te espera. Sigues acostado. ¿Estás bien, bro? Sí, todo bien aquí. Te ves como un hombre derrotado.
Sí, reventé la piscina. ¿Cómo se revienta una piscina? Estaba conduciendo para dejar unos paquetes y traté de girar, pero esa cosa se fue en sentido contrario, y yo así de: ¡No! ¿Y todo esto se mojó?
¿Cuántas semanas más te quedan? ¿Semanas? Ya estoy viviendo un día a la vez, depende de cuánto tiempo pueda aguantar. Así que si ves una araña en tu cama mañana, ¿te vas? Cien por ciento, sí.
No creo que le queden muchos días. Esto se acaba pronto. ¿Oigan, quieren venir a pasar el rato conmigo? La verdad no. Eres deprimente.
Así se veía la tienda cuando Alex empezó el reto. Y así se ve la tienda ahora.
Es el día 44. Ya casi oscurece afuera. Jimmy no ha venido hoy. Y tengo cosas que quiero vender. Voy a mover esas cosas para atrás. Y espero que alguien me traiga los 10 mil dólares de hoy, tal vez se les olvidó o algo pasó.
Está muy solitario aquí. Solo voy a sentarme en mi silla hasta que me traigan el dinero.
Bro, ¿qué? ¿Es en serio? ¿Estás ahí, Jimmy? Esta es la primera interacción que tengo en todo el día. ¿No pudiste enviar a un humano? Gracias por el dinero.
Ni siquiera Jimmy quiere venir aquí por un minuto. Así de deprimente es este lugar. La verdad es que no lo puedo culpar. Esto está horrible.
Dios, no saben cuánto extraño a mi familia.
Es el día 45 y, Chandler, ¿cómo dirías que le va? Está hundido en aburrimiento. Pega golpecitos con el bate en el suelo. Me sentiría mal por él, excepto porque ya ganó 450 mil dólares y puede irse cuando él lo decida.
Alex. Hola. Te vimos en las cámaras. Y te ves muy triste. Sí, estoy aburrido. Aquí tienes 10 mil dólares. ¿Ya estás mejor? Ayuda un poco.
¿Cuántas semanas te quedan ya? Ya no sé si me quede otra hora, Jimmy. ¿En serio? Ven, vamos a ver el mar de dinero que tienes. Es todo el dinero que has ganado hasta ahora. 450 mil. ¿Dirías que estás contento con eso?
Dame un segundo, tengo una sorpresa que puede ayudarte a decidir.
¿Qué? ¿Es en serio? Hola, amor. ¿Qué te pasa? No llores. No puedo evitarlo.
Ok. ¿Por qué no traes zapatos? ¿Y tu camisa? Para que quede claro, yo no le quité los zapatos. No sé por qué no trae sus zapatos.
Estas son las cosas en las que quiero usar el dinero. ¿No es una locura? Ni siquiera puedo imaginar algo así. Siento que puedo quedarme otros cinco días. ¿Tú crees que lo vale?
¿Qué decidieron? Pensamos en las opciones. Ganar un mar de dinero. Quedarte el mar de dinero que ya ganaste. La verdad, no vale la pena quedarse, así que me voy. Entonces vamos a sacar este dinero.
Alex, en cuanto pises la línea roja, se acabó. Puedo volver a meter el dinero y seguimos.
Es tu decisión.
Está bien, regrésalo todo. Ok, metan todo otra vez.
Era broma.
Por fin. Alex pasó 45 días en la tienda y al final salió con 450 mil dólares. Felicitaciones, Alex. Voy a buscarle una camiseta.
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