2000 concursantes, cuatro pruebas y 1000 plazas para Beast Games
MrBeast ミスタービーストMrBeast presenta este vídeo como la fase de clasificación de su serie de diez episodios en Prime Video, Beast Games. Comienza sentado sobre cinco millones de dólares, el premio que se llevará el ganador final, y ante 2000 concursantes. Les anuncia que la mitad quedará eliminada antes de que termine el vídeo. Los 1000 que pasen competirán en la serie por ese premio, que él describe como récord y capaz de cambiarle la vida a alguien. Para llegar a esa cifra organiza cuatro pruebas: una de fuerza, una de memoria y velocidad, una de estrategia con banderas y una final de confianza con sobornos.
Primera prueba: arrastrar una roca de 4500 kilos
En la primera prueba los 2000 participantes se dividen en cinco grupos de 400. Cada grupo debe arrastrar una roca de 4500 kilos hasta una línea de meta, y el último en cruzarla queda eliminado entero. Antes de empezar se oyen las estrategias de los concursantes, como poner a los más fuertes delante, y también sus dudas. Uno admite que no vale para esto. Otro dice que le duelen los brazos solo de mirar la roca.
En cuanto suena la salida, el equipo verde avanza con rapidez y celebra su llegada. Tres equipos alcanzan la meta y quedan atrás el amarillo y el rojo. Los del rojo se dan cuenta en plena prueba de que lo están haciendo mal e intentan corregir sobre la marcha, pero el amarillo llega antes. Así quedan eliminadas 400 personas de golpe.
MrBeast anuncia entonces que cada eliminado recibirá 2000 dólares por haber participado. Calcula que, a los tres minutos de vídeo, ya han repartido 800 000 dólares, y que con 2000 concursantes se entregarán 4 000 000 de dólares a lo largo de Beast Games solo por participar. El vídeo cuenta también que, al endurecerse las pruebas, algunos decidieron marcharse por su cuenta. Uno de ellos dice que ha aguantado 24 horas y que es el momento de irse. El narrador comenta que al menos se fueron con 2000 dólares, y que quizá fue lo mejor porque las pruebas iban a ser cada vez más intensas. El rótulo indica que quedan 1596 concursantes.
Segunda prueba: memorizar qué maletines salvan
Los cuatro equipos restantes (amarillo, verde, naranja y rosa) descubren que en la segunda prueba dejan de ser compañeros y pasan a ser rivales. Delante de ellos hay un campo de maletines. Unos llevan dentro la palabra «Salvado» y otros, «Eliminado». En una pantalla gigante se muestra durante muy poco tiempo un mapa con la posición de cada tipo. Los concursantes deben memorizar dónde están los maletines buenos y correr a coger uno antes que los demás. De cada equipo de 400, 50 acabarán con un maletín que los elimina.
Empieza el equipo rosa. Los concursantes intentan fijarse en referencias concretas, como «segunda fila» o «fila siete», y luego se lanzan en lo que alguien describe como un mar de gente. Varios no saben qué contiene el maletín que han cogido. Uno reconoce ante MrBeast que no tiene ni idea, aunque de eso dependa su oportunidad de ganar cinco millones. Al abrirlos, 350 ven el color verde y 50 el rojo. Algunos eliminados creían haber elegido bien. Los salvados lo celebran. Los eliminados recogen sus 2000 dólares y se marchan.
Después se recolocan los maletines para el equipo naranja, que repite el proceso. Algunos se organizan para repartirse las posiciones («hacemos uno, dos, tres, cuatro»). Luego le toca al verde. Mientras tanto, MrBeast insiste a los amarillos en que presten mucha atención, y se ve que estudian el mapa del verde todo lo posible.
En la última ronda llega la trampa que MrBeast dice tener reservada. Los amarillos usarán el mismo patrón que el verde, pero el mapa solo se mostrará unos segundos. Algunos concursantes se quejan de que es absurdo. Según el comentario, la estrategia del amarillo acaba siendo simplemente correr, y ninguno parece seguro de su elección. Tras abrir los maletines, los que ven verde pasan a la siguiente prueba. Uno de los clasificados le pregunta a MrBeast qué se siente al ganar. El rótulo indica que quedan 1400 jugadores.
Descanso y motivaciones
Entre pruebas, el vídeo muestra a los participantes yéndose a dormir tras un día largo. Algunos bromean con dormir junto al dinero para «manifestarlo», y un grupo repite que juegan, duermen y ganan juntos. Otros explican lo que los mueve. Una concursante dice que hará lo que haga falta por su familia y que está dispuesta a cualquier cosa para ganar.
Tercera prueba: 1400 personas y 1100 banderas
Las reglas de la tercera prueba son sencillas. En el terreno de juego se colocan banderas y hay que coger una para pasar. Hay 1100 banderas para 1400 personas, así que 300 quedarán eliminadas. Las banderas se reparten en rondas con un número distinto en cada una hasta capturar las 1100. Quien cruce la línea roja y no consiga bandera queda eliminado. Cada ronda empieza con una bocina.
La tensión está en elegir el momento. En la primera ronda solo hay diez banderas, y MrBeast sugiere que quien no esté seguro se quede atrás y espere a tener más posibilidades después. Una concursante explica que no irá ni en la primera, ni en la segunda, ni en la tercera. Al final solo salen doce personas. Dos de ellas chocan yendo a por la misma bandera, y el resultado son diez banderas capturadas y dos eliminados. MrBeast comenta que la gente es muy lista: él creía que saldrían cientos.
En la segunda ronda hay 50 banderas. Aparece entonces la coordinación: grupos de concursantes se reparten las banderas de antemano por número («yo voy a por la 47», «la 49 es mía»). MrBeast advierte que, si alguien no cumple lo pactado, todos perderán la oportunidad. Se capturan las 50 y quedan eliminadas cinco personas. Él insiste en que cuanto más esperen, menos probabilidades tendrán.
En las rondas siguientes salen muchos más. Según el comentario, la mayoría de quienes cruzan consiguen bandera y los eliminados son pocos (en una ronda se habla de unos ocho). MrBeast se dirige a los que se quedan atrás pensando que esperar hasta el final les da ventaja y les dice que ya no lo ve tan claro, porque cada vez quedan menos banderas. Mientras tanto, en primera fila se siguen pidiendo números concretos, como la 307, la 274 o la 284. En un momento dado se descubre que hay gente que espera a propósito porque está compinchada y se turna para que todos consigan bandera. MrBeast no le encuentra lógica: con cinco millones en juego, predice que al final se traicionarán, porque alguien tiene que irse.
A medida que bajan las banderas, la tensión sube. Hay carreras al límite, una concursante tropieza sola y MrBeast califica esta prueba como la más loca que han hecho nunca. Cuando quedan 179 personas y 100 banderas, retiran 50 y plantean el dilema de las dos últimas rondas: salir ya o arriesgarse en la final. Tras esa ronda quedan 115 personas para las últimas 50 banderas.
El «yay» de Karl
En ese momento decisivo, MrBeast dice haber cometido el peor error posible: darle el micrófono a su amigo Karl. Karl grita «¡Yay!», los concursantes entienden «ya» y salen corriendo antes de la bocina. Karl insiste en que dijo «yay». MrBeast le reprocha primero que acaba de eliminar a 50 personas y después que su «yay» ha eliminado a 31. El vídeo recuerda que durante toda la prueba quedó claro que las rondas empiezan con la bocina, no con Karl gritando. Karl, por su parte, se pregunta por qué salen cuando habla él.
La ronda final se juega con normalidad tras la cuenta atrás y se captura la bandera número 1100. MrBeast felicita a los 1100 que pasan a la prueba final, que anuncia como la más despiadada hasta entonces.
Lo que está en juego: la serie
Antes de la última prueba, un concursante dice que, más allá de las locuras, para él es un momento histórico: siempre podrá decir que salió en un vídeo de MrBeast. MrBeast describe la serie a la que optan. Según él, cada episodio es más fuerte que su vídeo más fuerte de YouTube, han construido una ciudad entera, van a regalar una isla privada y habrá los mayores premios de la historia del entretenimiento. Los 1000 que superen esta prueba entrarán en el programa.
Cuarta prueba: plataformas, confianza y sobornos
Los concursantes se dividen en grupos de 100, cada uno sobre una plataforma. MrBeast aclara que esta prueba no va de fuerza ni de velocidad, sino de confianza. Al final, uno de ellos traicionará a todo su equipo. La regla es que, si alguien se baja de la plataforma, queda eliminado él y también todos los demás de su plataforma.
Al formar los grupos ya se nota la desconfianza. Algunos no conocen a nadie con quien comparten destino. Una concursante dice que es deprimente que su supervivencia dependa de esa gente. Otros aseguran que nada les hará traicionar a su equipo. Incluso se oye que alguien ha comentado medio en broma que saldría barato, por diez mil. Al principio los grupos responden con cánticos, como «¡Sí al buen rollo, no al soborno!» o «¡Este equipo no hace tratos!», cuando MrBeast todavía no ha ofrecido nada.
MrBeast reconoce que no suele ponerse nervioso antes de grabar, pero que esta prueba le da ansiedad: una persona se va a llevar un pastón y 99 van a quedarse muy tristes. Presenta tres sobornos, aunque aclara que aún no están en juego. El primero es de 5000 dólares, y un concursante responde que eso no es un Tesla. El segundo es de 50 000. El tercero, de un millón de dólares, que alguien señala que es literalmente una quinta parte del premio.
Al arrancar el cronómetro de diez minutos se ofrecen los 5000 dólares a quien quiera cambiar a sus 99 compañeros por ese dinero. Nadie los acepta. Los equipos gritan que no los quieren, y MrBeast reinicia el cronómetro y descarta la oferta. Según el narrador, para este grupo la traición claramente vale más de 5000 dólares.
El salto antes de tiempo
Cuando se acerca la oferta de 50 000 dólares, el narrador describe que todo el estadio cambia: en todas las plataformas hay gente acercándose al borde, preparándose para saltar. El vídeo intercala entonces las motivaciones de los concursantes: una madre que dedica el esfuerzo a su bebé de siete meses, Layla; alguien que quiere terminar la carrera; otro que piensa en una protectora; otro en una casa para su padre veterano; otra persona cuya casa se quemó; y varios que dejaron su trabajo para venir.
La regla anunciada es que, cuando empiece el tiempo, el primero en tocar el suelo se llevará los 50 000 dólares. Pero una concursante de la plataforma seis salta antes de que arranque el cronómetro. MrBeast reacciona con incredulidad y repite que el tiempo no había empezado. Por eso ella no se lleva el dinero, pero su salto elimina igualmente a su plataforma. Cuando la concursante pregunta si no se lo lleva, le confirman que no. MrBeast lamenta que 99 personas no competirán por cinco millones por ese salto y comenta que al menos podría haber esperado al millón. Sus compañeros no se creen la traición y se muestran destrozados. Se les comunica la eliminación y se les dirige a la salida.
Cierre: 1000 clasificados
Con esa plataforma fuera, el rótulo y el narrador dan por cerrada la fase con 1000 concursantes, que según MrBeast se han ganado un hueco en el concurso más grande de la historia. El vídeo no llega a mostrar si alguien habría aceptado el soborno del millón. Termina anunciando que lo que viene en Beast Games será más duro que esta última prueba, y que uno de esos 1000 se irá con cinco millones de dólares.
Estoy sobre cinco millones de dólares, y compitiendo por ellos… ¡Abrid las puertas! …tenemos a estos 2000 concursantes.
Lo que estáis viendo es el comienzo de algo inédito en la historia. Dos mil personas van a competir en una serie de pruebas por participar en mi serie de diez episodios en Prime Video, Beast Games.
Damas y caballeros, mirad a vuestra izquierda y a vuestra derecha. Mil de vosotros estaréis eliminados cuando acabe este vídeo, pero de la mitad que paséis a los Beast Games, uno de vosotros saldrá con un premio récord que podría cambiarle la vida: cinco millones de dólares.
Y nuestro primer juego es… ¡que baje el telón! 4500 kg. El primer reto pondrá a prueba vuestra fuerza.
¿4500 kilos? ¿Qué? Me duelen los brazos de mirarlo.
Necesito que forméis cinco grupos de 400 personas. El último grupo en cruzar con esa roca de 4500 kilos la línea de meta quedará eliminado. ¡A por ello! ¡Agrupaos!
Los fuertes delante, esa es la estrategia. ¡Este equipo va a trabajar duro, a destruir sueños y a minar morales! Ahora en serio, yo no valgo para esto.
400 estáis a punto de ser eliminados. ¡Irse a casa no es una opción! Gente, ¡esto es por cinco millones! ¡Que no nos eliminen!
Tres, dos, uno. ¡Ya! 4500 kg.
¡Tirad! ¡Eso es! ¡Vamos! Lo tenemos. ¡Tirad! ¡Joder, Jonathan, tira! ¡Corred! ¡Corred! ¡Tirad! ¡Vamos!
La última roca en subir queda eliminada. ¡Vamos! ¡Corred!
Ostras, qué velocidad, ha sido de locos. ¡Viva el equipo verde! ¡Toma ya!
Tres equipos han alcanzado la meta. Faltan el amarillo y el rojo. ¿Quién se irá a casa?
¡Vamos, rojos! ¡Vamos perdiendo! ¡Un, dos, tirad! ¡No! ¡Lo estamos haciendo mal! Lo estamos haciendo… ¡Seguid! ¡Corred! Hay que ir para atrás. Para atrás. 4500 kg. ¡No!
Ha llegado el amarillo. Ay, no. El rojo ha perdido la oportunidad de llevarse cinco millones.
Tío, mira que me lo dije. Aguanta la primera ronda.
Equipo rojo, siento que os hayan eliminado, pero para animaros, os vamos a dar 2000 dólares por participar. A todos. Todos y cada uno de vosotros os llevaréis 2000 dólares por venir.
Eso es, llevamos tres minutos de vídeo, y ya hemos dado 800 000 dólares. Y, con un total de 2000 concursantes, vamos a repartir 4 000 000 $ a lo largo de los Beast Games solo por participar.
Las pruebas se endurecieron y algunos decidieron irse a casa antes… Es el momento de irse. He aguantado 24 horas, un día.
Al menos se fueron con 2000 dólares, que igual fue lo mejor porque estas pruebas van a ser cada vez más intensas.
Quedan 1596 concursantes.
Enhorabuena por superar el primer reto. 4500 kg. ¿No os flipan vuestros equipos? Equipo amarillo, ¿a que os queréis? Verde. Naranja. Rosa. Pues siento deciros que en el segundo reto no seréis compañeros, sino rivales.
Traed los maletines. Solo el equipo rosa. Poneos alrededor del borde rojo, venga.
Delante tenéis un montón de maletines. En unos pone «Eliminado», en otros, «Salvado». En la pantalla gigante mostraremos muy rápido qué maletines salvan y cuáles eliminan. Debéis memorizar dónde están los maletines que os salvarán y haceros con uno antes que el resto.
Pensad rápido y corred más rápido aún, porque de los 400 de cada equipo 50 de vosotros acabaréis con un maletín que os elimine. Veamos el mapa.
Segunda fila. Siete. Es la fila siete. Espero que tengáis un maletín en mente. Tres, dos, uno. ¡Ya!
Es como un mar de gente. Madre mía.
Ojalá sea lo que creo que es, y si no, buscaré a un culpable.
¿Qué hay en el maletín? Ni idea. Tu oportunidad de ganar 5 000 000 $ depende de si este maletín te salva o te elimina, ¿y no tienes ni idea? Justo. Mucha suerte.
Ahora que todos tenéis un maletín, es hora de que descubráis vuestro destino. ¿Os dejará el maletín que tenéis delante continuar u os costará estos cinco millones que podrían cambiaros la vida? Tres, dos, uno. ¡Abridlos!
Enhorabuena a los 350 que veis el color verde. Los 50 que veis el color rojo estáis eliminados. Sintiéndolo mucho, tenéis que ir a la salida.
Creía que era verde. No me lo esperaba. Me veía salvado. Salvado. Me he salvado de verdad. Toma ya. Estoy salvado. Qué pasada.
Equipo rosa, podéis volver a la fila. Eliminados, recoged los 2000 dólares y salid.
Con 50 participantes eliminados del equipo rosa, movemos los maletines y mandamos al equipo naranja al mismo destino. Equipo naranja, ¿estáis preparados? Poned el mapa.
Id delante, yo atrás. Vale. Qué nervios. Hacemos uno, dos, tres, cuatro. Tres, dos, uno. ¡Ya!
Dios, estoy temblando. ¿Te fías? Por Dios, que sea verde.
Veamos quién seguirá compitiendo por cinco millones de dólares. Abridlos. ¿Qué tenéis?
¡Toma! ¡Toma! ¡Vámonos! Salvado. ¡Toma!
Los ganadores del naranja pasan y les damos a los eliminados sus 2000 dólares, claro. Muchas gracias. A ti. Dios.
Y mandamos al verde a la guillotina. Mostrad el mapa.
Voy a por este. Yo voy allá.
Amarillos, ¿estáis nerviosos? Prestad atención, es muy importante. Miradlos. Están estudiándolo todo lo posible. ¡Ya!
¡Toma! ¡Sí! Tres, dos, uno. ¡Abridlos! ¿Qué os ha salido?
Mientras otros 50 jugadores del verde se iban, yo tenía algo malévolo reservado para esta última ronda.
Amarillos, os dije que prestarais atención, ¿no? Amarillos, prestad atención, es muy importante. Vais a usar el mismo patrón que el verde. Pero solo vamos a mostrar el mapa unos segundos.
Tío, no me lo creo. Qué mal. Es absurdo.
Colocaos en el borde. Sí, concentración a tope. Enseñad el mapa. Voy a ir a por ese, a por el primero. ¡Ya! ¡Vamos!
La estrategia ha sido correr. Ninguno parece seguro.
Todos tenéis maletín. Veamos si vais a competir por cinco millones o a marcharos. Tres, dos, uno. Abrid los maletines.
Madre mía. ¡Toma ya!
A los que os haya salido verde, ¡pasáis al siguiente reto!
¡Tengo una pregunta! ¿Qué? ¿Qué se siente al ganar?
Aquí termina el reto número dos. A descansar un poco antes del siguiente. Quedan 1400 jugadores.
Tío, qué día más largo… Por fin a dormir. Vamos a dormir con el dinero. Vamos a manifestarlo. Jugamos juntos, dormimos juntos, ganamos juntos.
Descansad. En el próximo reto necesitaréis fuerzas.
Haré lo que haga falta por mi familia y por los míos. Estoy dispuesta a hacer cualquier cosa para ganar.
Enhorabuena a los 1400 que habéis llegado hasta aquí. Aún quedan dos retos más si queréis participar en mi nueva serie de Prime Video, Beast Games.
Las reglas del tercer reto son sencillas. Colocaremos banderas en el terreno de juego delante de vosotros. Tendréis que coger una bandera para pasar. Sois 1400 y hay 1100 banderas. Es decir, 300 acabaréis eliminados.
Colocaremos un número diferente de banderas en cada ronda hasta que se capturen las 1100. Una vez crucéis la línea roja, si no cogéis una bandera, quedaréis eliminados. O coges una bandera o te piras. Adiós, 5 000 000 $.
Voy a ir a todo correr hasta una bandera y a cogerla superrápido.
Solo hay diez banderas en la primera ronda, y vosotros sois muchos más. Si no estáis seguros, es el momento de quedaros atrás y esperar a tener más posibilidades más tarde.
No iré en la primera ni en la segunda. Muy lista. Ni en la tercera.
Empezamos la primera ronda. ¿Y si vais a por la misma? Ya puede correr. En cuanto suene la bocina, empezará la ronda.
Mira. Están corriendo. Allá va. Eran poquísimos. Esos dos van a por la bandera uno. Se han chocado. ¡Toma! ¡Dale ahí, número 10! ¡Sí, señor, número 10!
Diez banderas atrapadas y dos personas eliminadas. Gracias por venir. Y para los diez que habéis cogido una bandera, enhorabuena. Os habéis asegurado pasar al siguiente reto.
Solo salieron 12. Ya. La gente es muy lista. Creía que irían cientos. Hemos empezado flojo. Ahora va a ser de locos.
En la segunda ronda vamos a colocar 50 banderas y mucha gente va a acabar eliminada.
¿Esta vez vais todos? Sí. ¿Os las repartís? Sí. Yo voy a por la 47. La 49 es mía. Yo la 24. Yo quiero la 24.
Eligen bandera y buscan una estrategia, pero si alguien no lo cumple, todos perdéis cinco millones. Ronda dos. Hay 50 banderas sobre el terreno.
¡Allá van! Ha ido con todo. Madre mía, qué de gente yendo a por banderas. Es de locos. Quedan pocas banderas. ¿Quién cogerá la última? ¡Madre mía! ¡Toma! ¿Has visto al 20? Eso es. Vamos ahí.
50 banderas capturadas y cinco personas eliminadas. Recordad, cuanto más esperéis, menos probabilidades tendréis.
Vamos allá. Ahí salen. Ostras, tú.
Parece que la mayoría de los que cruzaron la línea roja cogieron bandera y que muy pocos acabarán eliminados. Creo que hay ocho eliminados.
Os veo aquí atrás. Estáis pensando que, si esperáis al final, tendréis más posibilidades. Pero ya no lo veo claro.
Y con la gente en primera fila pidiéndose banderas… Yo la 307. 274. Yo la 284. Es suya. No sé, iré a por la que sea. …cada vez quedan menos banderas. O sea, que la probabilidad de conseguir una es cada vez menor.
Qué locura. Madre mía. ¡No! ¿Quién cogerá la última? ¡No! ¡Ostras!
La gente estaba esperándose porque estaban compinchados. El grupo quiere que la ponga aquí. Se turnaban para que todos cogieran bandera.
No tiene lógica. ¿Por qué son tan majos? Son cinco millones. Al final os traicionaréis. Alguien tiene que irse. Alguien tiene que irse.
Mientras siguen las rondas y baja el número de banderas, la intensidad va subiendo.
Uy, van las dos. Te has tropezado sola. Ya, lo sé. ¿Estás bien? Sí.
O sea, este es el reto más loco que hemos hecho nunca. Dios, de locos. ¡Toma! Madre mía. ¡Toma ya!
Así estaba la línea al empezar el reto y miradla ahora. Quedáis 179 y solo hay 100 banderas. Vamos a reducir el número. Sacad otras 50 banderas.
Aquí viene la estrategia. Solo quedan dos rondas. Así que podéis salir ahora o arriesgaros en la ronda final. La duda es: si esperáis otra ronda, ¿tendréis más o menos posibilidades? Vamos a divertirnos.
Y salen. ¡Van a por ellas! ¡Coge una bandera! Quedan pocas banderas. Ahí va, ahí la tiene. La ha cogido, la tiene.
Quedan 115 personas en la línea. Esta va a ser la última ronda. Sacad las 50 banderas que quedan. Quedan 115 personas. Solo 50 van a conseguir llegar a este lado.
Con su participación en los Beast Games en juego, todo el mundo estaba listo para nuestra última ronda. Muy atentos. Están a tope. Irán a por todas.
Y en ese momento crucial de la competición, cometí el peor error que podría haber cometido. Le di el micro a mi amigo Karl.
¡Yay! ¡Hay que darle caña a esto! ¿Qué he hecho? Han pensado que decías «ya», Karl. He dicho «yay». Tío, acabas de eliminar a 50 personas. He dicho «yay».
Durante todo el reto, ha estado muy claro que la bocina es lo que inicia las rondas. Y no Karl gritando «yay». ¡Yay!
Muchas gracias, Jimmy. Yo no tenía el micro. La hostia. Qué bestia. Tronco, Karl solo ha dicho «yay». Tu «yay» ha eliminado a 31 personas. Era la bocina. ¿Por qué salen cuando hablo yo?
Y por último, la bandera 1100. Esta ronda y se acaba el reto. La última ronda de este reto. Cinco millones de dólares en juego. Tres, dos, uno.
¡Madre mía! ¡Corre! ¡Ostras! Han cogido la última bandera.
Enhorabuena a los 1100 que pasáis al reto final. El reto más despiadado hasta ahora.
Quedan 1000 personas. Un reto para Beast Games.
Aparte de hacer cosas muy locas, esto es un momento histórico que siempre podré recordar, siempre podré mirar atrás y decir: «Tío, salgo en un vídeo de MrBeast».
Los 1000 que superéis este reto final pasaréis a competir en nuestra serie de 10 episodios en Prime Video. Cada episodio de la serie es más fuerte que el vídeo más fuerte que haya hecho en YouTube.
La escala del programa es de locos. Hemos construido una ciudad entera. Vamos a regalar una isla privada y los mayores premios de la historia del entretenimiento. Pero, entre vosotros y mi programa Beast Games, se interpone el último reto.
Necesito que os dividáis en grupos de 100. Este reto no tiene nada que ver con la fuerza o la velocidad. Este reto va de confianza. A quien elijáis podría costaros vuestra plaza en los Beast Games y la oportunidad de ganar 5 000 000 $. Al final de este reto, uno de vosotros traicionará a todo vuestro equipo.
Busco confianza, pero es difícil confiar cuando no conoces a la gente. Que nadie se una a esta fila y no os marchéis. Queremos compis.
No sé quién es, nunca hemos hablado. No se fían, vienen aquí y tampoco se fían. No me fío. Es deprimente que mi supervivencia en esta competición dependa de esta gente.
¿Quién se ha unido el último? Uno de los tíos está diciendo: «Oye, diez mil, salgo barato». No nos fiamos.
No puedes fiarte de todos, pero yo confío en mí y ya está. Confío en el grupo que tenemos. No creo que nadie ceda. Iremos al programa sí o sí. Con gente que va a ir a Amazon. Nada me hará traicionar a mi equipo.
Es la hora del reto número cuatro. En breve van a dejar de aplaudir. 5 000 000 $.
Desde este momento, si os salís de la plataforma, quedaréis eliminados vosotros y el resto de gente de la plataforma. Todos conocéis las normas. Buena suerte.
No saldré de esta plataforma por nada. Solo tenemos que durar más que los otros grupos. Más te vale no pirarte. Me cabrearía que flipas. ¿Qué harías?
Lleváis un minuto y seguís todos. Bien. ¿Quién es el eslabón débil aquí? ¡Nadie!
¿Cómo va esta esquina? ¡No queremos dinero, Jimmy! No os lo he ofrecido. ¡Sí al buen rollo, no al soborno! Vale. ¡Ganaremos, ya lo creo! Me encantan los cánticos.
¡Este equipo no hace tratos! No he ofrecido nada. Pero lo haré. No nos va a comprar. ¿Alguien quiere salir? ¡No! Pues voy a por un montón de dinero. Ahora vengo.
No me suelo poner nervioso antes de grabar, pero esto me está dando ansiedad. Una persona se va a llevar un pastón y 99 personas van a ponerse muy tristes. Va a dar muchísima pena.
Os he traído tres sobornos. No los estoy ofreciendo aún. No están en juego, ¿vale? Solo quiero enseñároslos. Mi primer soborno, que no está vigente. Destapa el primer soborno. 5000 $. Son cinco mil dólares.
¿No? No es un Tesla, tío. Si eso no os vale… os daré 50 000 dólares.
Y si por alguna razón los 1100 rechazáis los 5000 y los 50 000 dólares… Destapad la tercera oferta. 1 000 000 $. ¡Ostras! Un millón de dólares. Es literalmente un quinto del premio.
Cuando arranque el tiempo, el soborno de los 5000 dólares entrará en juego. Si queréis intercambiar a 99 jugadores por 5000 dólares, ahí los tenéis. Que arranque el cronómetro.
Está controlado, creo. Solo espero que alguien de otro equipo esté dispuesto a irse.
¡Cinco mil dólares! ¡No! ¿Cinco mil? Intento darle a alguien cinco mil pavos. ¡No! Nadie quiere 5000 dólares. Cinco mil dólares no es nada. Son cinco mil pavos. No los quiero. ¿Cinco mil? ¿Ahora mismo? ¡No los queremos! ¡No los queremos!
Ningún equipo ha querido los cinco mil. Parece que a nadie le interesan. Reiniciad el cronómetro. Volved a poner los 10 minutos. No los quieren. Esta oferta está descartada.
Para este grupo de 1100 personas, la traición vale más de 5000 dólares, claramente, pero cuando íbamos hacia el siguiente soborno de 50 000, todo el estadio empezó a cambiar. La gente en todas las plataformas empezó a acercarse al borde, preparándose para saltar. Porque todos compiten con algo en mente.
Esa cantidad de dinero te cambia la vida. A mi bebé de 7 meses, Layla, te quiero, hago esto por ti.
¿En qué gastarías cinco millones? En acabar la carrera. En una protectora. En una casa para mi padre veterano. En una casa, la mía se quemó. Dejé el curro para venir. ¿Quién dejó el trabajo? ¿Por qué hicisteis eso?
Han rechazado 5000 dólares, pero 50 000 dólares son otra historia. Ahora la cosa se pone interesante. Cuando empiece el tiempo, el primero en tocar el suelo se lleva 50 000 dólares.
Pero no pensé que la oferta fuera tan irresistible como para que alguien saltase antes de tiempo.
¿Qué? ¿Qué? No, no ha empezado aún. Dios. ¡El cronómetro no ha empezado! Se ha bajado. No va a llevárselo porque no había empezado, pero se ha bajado. No.
No había arrancado el cronómetro. ¿No me lo llevo? No, el cronómetro no había empezado. Madre mía.
Noventa y nueve personas no competirán por cinco millones porque ha saltado. Lo siento, pero se ha bajado. Al menos espera al millón.
Su equipo no se creía que los hubiera traicionado y estaban destrozados por no poder participar en los Beast Games.
Plataforma seis. Es… Pierde ella y nosotros. Estáis eliminados. Lo siento, se ha bajado. Tenéis que ir a la salida. Lo siento.
El último juego fue salvaje, pero nada comparado con a lo que están a punto de enfrentarse estos 1000 concursantes.
¡Se han ganado un hueco en el concurso más grande de la historia! Uno de ellos se irá con cinco millones de dólares, pero antes de eso, tendrán que competir en los Beast Games.
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