Siete días en el Ártico: MrBeast y su grupo intentan redimirse tras un fracaso de supervivencia
MrBeast ミスタービーストJimmy (MrBeast) abre el video con un desafío: él y cinco acompañantes pasarán siete días en el Ártico, con nada más que lo que llevan en las mochilas. El reto tiene una motivación declarada. El grupo falló en su último video de supervivencia, en el que, según Jimmy, se acercaron a una isla pero no llegaron. Este viaje es su intento de redimirse. Lo que sigue es una semana en la que el frío, la nieve y la falta de comida ponen en duda una y otra vez si el equipo podrá terminar.
Las condiciones: sin tiendas, una cueva de nieve y una bengala con precio
Desde el primer momento queda claro que no habrá tiendas de campaña. Jimmy explica que no pidió a nadie que las trajera porque el plan era construir un refugio de nieve sobre una capa de unos 60 centímetros. Ese refugio sería "nuestro hogar", y la reacción incrédula del grupo ("¿Vamos a dormir en la nieve?") marca el tono de los primeros días.
La salida existe, pero tiene un costo. Una vez al día un avión sobrevuela la zona. Quien quiera abandonar puede disparar una bengala e irse a casa, siempre que antes se afeite la cabeza. Esta regla aparece durante toda la semana como una tentación constante.
Día uno: refugio y fuego antes de que caiga la noche
El primer día tiene dos objetivos: construir un refugio y encender una fogata. El grupo insiste en la urgencia. Si no se resguardan antes del anochecer, dicen, pueden morir congelados, y la exposición al viento nocturno durante diez minutos basta para congelar a una persona. El refugio debe protegerlos del viento ártico y permitir que compartan el calor corporal.
Mientras unos cavan, Hase sale a buscar leña y vuelve con un árbol muerto, algo que considera un golpe de suerte. Cavar resulta más difícil de lo previsto, porque cuanto más profundo, más dura se vuelve la nieve. A dos horas de que se acabe la luz, la cueva existe pero apenas sirve: solo resulta "cómoda" si nadie estira las piernas, y Hase no cabe. Jimmy fija la prioridad del video en que nadie muera.
El grupo logra encender la fogata y obtiene agua potable derritiendo nieve. El agua no termina de calentarse porque siguen añadiendo nieve. Junto al fuego, la chaqueta y los pantalones de Chandler se prenden. Pasada la medianoche, la cueva sigue siendo demasiado pequeña: ni Hase ni el camarógrafo Darius caben dentro, y uno de ellos anuncia que dormirá afuera.
Una noche "como sardinas" y la primera oportunidad de rendirse
Jimmy describe esa primera noche como la peor que han pasado. El grupo durmió apretado en una cueva pequeña e incómoda, la cámara estuvo a punto de congelarse y por la mañana había escarcha sobre las mochilas. Hay quejas de pies congelados y dedos sin sensibilidad.
Entonces pasa el avión por primera vez y Jimmy ofrece la salida: "¡Es ahora o nunca! ¿Alguien quiere irse?". Pese a que algunos admiten haberla pasado muy mal, todos deciden conservar el cabello.
Día dos: ampliar la cueva, el problema del baño y la comida contada
La conclusión del grupo es que no aguantarán otra noche igual, así que dedican horas a agrandar el refugio. El objetivo es que cuatro personas duerman en un lado y dos en el otro. Jimmy bromea con que, si no lo logran, volverá a casa calvo. Darius sigue grabando en lugar de cavar, y se justifica diciendo que hace "lo que me dijeron".
Aparecen problemas que nadie había previsto. No hay dónde ir al baño: alguien esperaba que hubiera una tienda, que estaba en la lista de equipaje pero nadie empacó por falta de espacio. Un integrante sale a buscar un lugar alejado, con la idea de que hacerlo cerca del refugio atraería osos. En ese recorrido comenta lo inquietante que resulta ver siempre huellas de animales sin ver nunca al animal, y la sensación de que alguien los está observando.
El ánimo empieza a romperse. Alguien confiesa que ha estado pensando en disparar la bengala. Jimmy dice que el día dos se siente como el sexto o séptimo de un desafío normal y que no sabe si lo superarán, aunque se declara orgulloso del trabajo de sus amigos. Luego plantea el problema de fondo: trajeron comida para tres o quizá cuatro días, y si no empiezan a pescar y cazar, no sobrevivirán. También nota que su nariz se pone morada en algunas partes.
Congelación y el día en que el avión no puede venir
Esa noche la temperatura baja tanto que ni el refugio protege del congelamiento. Chandler no siente los dedos de los pies, que se ven blancos y pálidos. El grupo lo describe como una quemadura leve por frío y le calienta los pies en una axila para evitar que empeore.
Cuando alguien admite que estaba considerando afeitarse la cabeza para irse, llega la mala noticia: el piloto avisó que hay demasiada nieve y no puede volar. El grupo resume la ironía en una pregunta: el peor día del desafío es justo el único en que no se puede evacuar. La respuesta que reciben es que los días más riesgosos son precisamente aquellos en que el avión no puede venir.
Leña mojada, plumas y el primer intento de pesca
La nevada nocturna dejó toda la leña mojada, y el fuego, que normalmente no cuesta encender, se vuelve un problema. La solución son unas plumas que uno de ellos saca de su equipo. Con ellas logran la chispa y luego la llama. Para el grupo, sin fogata "el día no puede continuar".
Con el calor resuelto, la atención pasa a la comida. Hay un taladro para hielo y un lago congelado cerca del campamento. Chandler ya recupera el color, así que Nolan se queda a cuidarlo y trabajar en el refugio mientras Jimmy, Hase, Tareq y Darius salen a pescar. Eligen una de las manchas oscuras del hielo con la idea de que ahí será más delgado. Hase explica que hay que dejar que las cuchillas corten, sin empujar con fuerza.
El viento les impide ver, y en el campamento la tormenta sepulta la "cocina" y buena parte del equipo para cocinar. En el lago perforan unos 76 centímetros, "como medio Tareq", sin llegar al agua. El taladro es demasiado corto para un hielo tan grueso. Con la ropa empapada y riesgo de hipotermia, regresan sin nada. Jimmy dice que volver sin comida le recuerda el fracaso del video anterior y promete no fallar otra vez.
Ramas de abeto para resistir la noche
El día tres termina con la moral muy baja. Alguien pide que lo noqueen y lo despierten el día siete, y todos tienen la ropa y las manos mojadas antes de una noche que esperan muy fría. Se repite la advertencia de que, cuando el agua se congela alrededor del cuerpo, uno muere.
La respuesta es cortar ramas de un abeto cercano para armar una cama que aísle del suelo, porque el contacto con la nieve empeora el frío nocturno. Hase vuelve cargado de ramas, y Jimmy lo compara con un regalo de Navidad. Por primera vez, el grupo espera dormir sin pasar frío toda la noche.
Día cuatro: dron, esquís y un río lejano
El día amanece soleado y con optimismo, pero pronto se anuncia una ventisca. Además, la comida está por acabarse si no pescan algo. Para elegir mejor el lugar, usan el dron de Darius y buscan hielo sobre agua en movimiento, con la idea de que ahí será más delgado. Identifican un río grande, que según ellos tendría más peces, pero llegar exige cruzar un lago y luego un bosque.
Para el lago usan esquís de fondo, y ni Jimmy ni Darius saben esquiar. Para el bosque cambian a raquetas de nieve. En el camino ven huellas que Hase identifica como de alce, enormes a juzgar por el tamaño, y deciden desviarse hacia donde no haya alces. Jimmy se cae en un agujero y queda sostenido por una rama.
Mientras tanto, Nolan y Chandler siguen agrandando el refugio en el campamento. Cuando pasa el avión, ambos sienten la tentación de disparar la bengala: uno admite que tenía el dedo en el gatillo. Desde el río, Jimmy dice que el campamento está demasiado lejos para saber si la dispararon.
En el río el hielo tampoco cede. El agujero ya tiene la profundidad del brazo de Jimmy y aún no hay agua. A Jimmy se le moja una bota al caer junto al río, sus pies se ponen rojos y luego morados, y los calienta en la axila de Darius. Tras unas tres horas en el frío y con nubes de tormenta, decide volver: "Creo que es hora de aceptar el hecho de que otra vez fallamos". Al llegar al campamento, el resumen es que cavaron un hoyo de dos metros durante cuatro horas, sin pescado. La reacción de uno de los que esperaban fue: "Debí disparar la bengala. No tenemos comida". Lo único positivo es la cueva ampliada, donde ya nadie choca con nadie al dormir.
Día cinco: la última comida y una apuesta peligrosa
Al quinto día queda una sola comida. Comen unos snacks de carne que habían reservado, y después prácticamente se quedan sin alimento, en medio de una tormenta y sin avión de rescate. Jimmy admite que incluso salir a pescar es ahora sumamente peligroso, porque la nieve húmeda los empapará. Por eso pide a quienes se quedan que preparen una "estación de emergencia" con agua caliente, ya que da por hecho que alguien volverá con hipotermia.
Su motivación vuelve a ser el fracaso anterior: no quiere fallar en otro video. Esta vez el grupo de pesca va sin esquís para cargar menos peso, aunque eso alarga el trayecto, y el sendero que trazaron el día anterior quedó cubierto por la nieve.
En el campamento, quienes se quedaron reconocen que "todos los que sabían qué hacer se fueron" y no saben encender fuego con leña empapada. Lo resuelven abriendo un árbol muerto que está seco por dentro, rascando esa madera para obtener material inflamable. Chandler consigue la llama.
En el río retoman el agujero anterior, raspando los lados para que el taladro llegue más lejos, mientras Hase busca hielo más delgado donde se juntan los ríos o donde el agua se agita más. Hase lo plantea como una suposición. Jimmy repite su razonamiento: comer da calor, sin comida llega el frío, con el frío la hipotermia, "y se acabó". Finalmente encuentran un punto con unos veinte centímetros de hielo y empiezan a pescar con comida congelada como cebo, sabiendo que puede tomar horas.
El pez que se escapó y los dos que no
Tras horas sin picadas, Jimmy confiesa que se muere de frío, que empieza a perder la fe, y que sin calorías el día siguiente será muy duro y quizá tengan que terminar el reto si el clima empeora. Dice que odia fallar y que no quiere fallar dos desafíos seguidos. En medio de ese monólogo, algo pica. Jimmy saca el pez, pero se le escapa de la mano y cae al agujero. Alguien recuerda que nunca había intentado agarrar uno así. Hase razona que si hay uno, hay muchos, y les pide volver al agua.
El siguiente intento sale bien: Jimmy saca un pez con cuidado, y poco después llega un segundo. Lo resume así: "¡Después de siete horas de pesca, tenemos dos pescados!". Al volver, el campamento tiene fuego y agua listos. Asan el primer pescado esa noche y guardan el segundo para el día seis. Alguien dice que nunca había comido un pescado tan fresco.
Día seis: diversión y una reflexión sobre una década de videos
Con comida y el peor tramo superado, Jimmy dedica el sexto día a la diversión. Cuando aparece el avión, bromea con disparar la bengala por lo mucho que se van a divertir, y anuncia una sorpresa para quienes lleguen al séptimo día. Uno de los que estuvo a punto de irse agradece que hayan pescado algo. Otro califica el reto como el más difícil que ha hecho, y lo baja al segundo lugar cuando le recuerdan unos pepinillos que tuvo que comer hace siete años.
Jimmy hace una pausa para reflexionar. Cuenta que llevan casi una década haciendo videos de supervivencia como este, con algunos de los peores momentos de su vida y también algunos de los mejores, como contar chistes en la cueva, desconectados de la sociedad. Atribuye a sus amigos que un video que "en teoría, debería ser horrible" tenga momentos increíbles. También agradece al público y recuerda que de niño soñaba con la vida que hoy vive. La jornada termina entre bolas de nieve, deslizamientos en trineo y unos s'mores que Hase guardaba para la última noche.
Día siete: el giro final
Antes de dormir, Jimmy adelanta que no se irán en helicóptero, sin aclarar cómo saldrán. La mañana del séptimo día bromea con que "nos queda una semana aquí", pero luego les pide salir de la cueva con sus cosas para ver la sorpresa. No se irán sin limpiar toda su basura. La última bengala no llama a ningún helicóptero, sino a una manada de perros de trineo que viene a recogerlos. Alguien lo describe como "lo más ártico que haya visto".
El video cierra con el grupo partiendo en trineo tras siete días en el Ártico. Los peces llegaron solo al quinto día, después de siete horas de pesca, y nadie disparó la bengala para rendirse. Así cumplen el objetivo que Jimmy se había propuesto tras el fracaso anterior.
Vamos a estar atrapados en el Ártico por los próximos siete días y lo único que tenemos para sobrevivir es lo que hay en nuestras mochilas.
—Con cuidado. —Me tropecé. Estamos sobre 60 centímetros de nieve. Tenemos que construir un refugio porque va a hacer mucho frío en la noche. —Oye, ¿adónde vamos? —Síganme.
Y el frío es solo el principio. Todo está fatal. Nada nos sale bien. Te va a dar hipotermia. Los dedos de mis pies se están poniendo morados. Vamos a necesitar un milagro.
Fallamos en el último video de supervivencia. Por eso ahora mis cinco amigos y yo queremos redimirnos. No les pedí a mis amigos que trajeran tiendas porque…
—¿Qué está haciendo? —¿Qué es eso? Este va a ser nuestro hogar. —¿Vamos a dormir en la nieve? —Sí.
Hoy tenemos dos objetivos: crear un refugio y encender una fogata. Caven más profundo. ¿Y tú solo vas a decirnos qué hacer? Vinimos por más palas.
Porque cuando se pone el sol aquí en el Ártico… Oigan, si no nos resguardamos antes de que oscurezca, podemos morir congelados. No se espanten. Hace tanto frío por la noche que la exposición al viento por diez minutos te puede congelar.
Tengo que apresurarme a conseguir leña. Entre más cavamos, más dura se vuelve la nieve. Los demás están trabajando en el refugio. El propósito del refugio de nieve es protegernos del viento ártico y que podamos compartir nuestro calor.
Ya me estoy cansando. Vamos a estar a menos cero esta noche. Necesitamos esto. O si no vamos a perder los dedos por congelación. Tenemos que avanzar mucho más rápido.
Este está muerto. Tuve mucha suerte. Conseguimos leña, baby. Oigan, volvió Hase. Ahora que Hase regresó, hay que ver si cabemos en el fuerte.
No se ve muy espacioso. Tenemos un refugio para esta noche. Y es muy cómodo. Si no estiramos las piernas, sí. Yo no quepo adentro.
Nos quedan dos horas de luz solar, no vamos a poder dormir así. Tal vez no sea cómodo para estas divas, pero al menos no vamos a morir. Y esa es nuestra mayor prioridad: que nadie muera en este video.
Por eso, seguimos luchando contra el anochecer para ampliar el refugio, que era más o menos habitable, e intentar encender un fuego.
La fogata va a ser enorme esta noche, eso me emociona. Primero hay que encenderla. Yo no creo que quepamos todos aquí. Hay que seguir cavando.
Ya encendió. Ya puedo quitarme los guantes. Ahora que encendimos la fogata, ¿saben qué vamos a hacer? —Sostenlo. —Ok. ¿Qué vamos a cocinar? ¿Qué estás haciendo? Ahora ve a ponerlo en el fuego, y tenemos agua potable.
Es un buen momento para celebrar, pero el sol ya se está poniendo. —Sí, exacto. —¿Ya está lista la casa? No. Para nada, bro. Justo ahora creo que caben dos o tres cómodamente.
A ver a qué sabe el agua. Danos a todos. Uno creería que está caliente, pero como siguen añadiendo nieve, se enfría.
Cuidado. ¡Mi chaqueta se prendió fuego! ¡Tus pantalones! ¿Qué? Mi pantalón sí se estaba quemando.
Es más de medianoche, entonces, en teoría es el día dos, y sé que todos quieren irse a dormir, pero la casa no es lo suficientemente grande. Hase no cabe en ella, y tampoco nuestro camarógrafo, Darius. Voy a dormir afuera.
El primer día, logramos encender la fogata y nos metimos en la pequeña e incómoda cueva como sardinas. Y vaya que fue la peor noche que hemos pasado.
Bro, la cámara literalmente… Estuvo a punto de congelarse. Fue una noche horrible. Hacía mucho frío. Hay escarcha encima de las mochilas y de todo.
Esta cámara me está congelando la mano… Ten. No tengo guantes, Chan. No tengo guantes. Está demasiado fría. Maldición. Mis pies se congelan. No siento los dedos.
¡Miren allá! ¿Ven ese avión? ¡Miren arriba, chicos! Todavía no pasan siete días, ¿qué vamos a hacer?
Una vez al día ese avión va a sobrevolar la zona. Y si alguno quiere disparar la bengala e irse, puede hacerlo. Pero tiene que afeitarse la cabeza antes de hacerlo.
Entonces, ¿si disparo esta bengala ahora, me voy a casa? Después de que te afeites. ¡Es ahora o nunca! ¿Alguien quiere irse? Anoche la pasé muy mal. ¿Nadie se va? Nos vemos mañana.
Todos eligieron conservar su cabello. Estaba claro que para que sobreviviéramos siete días aquí en el Ártico… Si paso otra noche como la de anoche, no sé si voy a poder aguantar. Teníamos que ampliar nuestro refugio.
Darius, ¿por qué estás grabando? Ven a ayudarnos. Solo estoy haciendo lo que me dijeron.
Somos seis. Nuestro objetivo es que podamos dormir cuatro personas así, y dos más del otro lado. Si no lo logramos, me voy a ir a casa calvo. Esto se ve increíble. ¡No se pasen!
Trabajamos en nuestro refugio durante horas, pero nos dimos cuenta de la realidad.
¿Cómo vamos a hacer popó? Pensé que habría una tienda. ¿Pero no la trajiste? Estaba en la lista de equipaje. ¿Por qué no la empacaron? Yo no tenía espacio en mi mochila. —¿Cómo hacemos popó? —¡No haremos! ¡Todo está fatal! ¡Nada nos sale bien!
Me enviaron a buscar dónde hacer popó. Sí, si lo hacemos en el refugio, obviamente atraeríamos osos. Lo más creepy de todo esto es que siempre veo huellas de animales, pero nunca veo al animal. Eso me hace pensar que el animal me está observando, y eso no me gusta.
En este momento, no estoy pensando nada bueno. He estado pensando bastante en disparar la bengala. No sé. No…
No puedo creer que apenas sea el día dos. Se siente como el sexto o séptimo día de un desafío normal. Es uno de esos retos que no sé si vamos a superar.
Mis amigos han estado trabajando sin descanso, y solo quiero decir que estoy orgulloso de ellos. Espero que esta noche podamos dormir bien en el refugio, porque el problema que aún no discutimos es que trajimos tres o tal vez cuatro días de comida. Y si no empezamos a pescar y cazar, no vamos a sobrevivir.
Todavía no es el día tres y creo que se me está congelando la nariz. Se está poniendo morada en algunas partes. Entonces, este va a ser un video interesante.
Cuando cayó la noche, la temperatura había bajado tanto que ni nuestro refugio pudo protegernos del peligro de congelación.
No siento mis dedos. —¿Sientes cuando te toco? —Apenas.
Tienes los pies helados. ¿Ves lo blancos que están? Sí, se ven muy pálidos. Eso no está bien. Mételo en mi axila. Mi dedo gordo no tiene la punta tan plana.
Chandler tiene una quemadura leve por frío, y tenemos que calentarlo rápido antes de que sea algo grave. Pero para su mala suerte, la madre naturaleza nos tenía preparada otra sorpresa.
¿Alguien quiere afeitarse la cabeza para irse? Yo sí lo estaba considerando. Pues qué pena, porque el piloto me dijo que hay demasiada nieve. No puede volar.
Sí, aguanten. No se pongan en riesgo hoy. ¿Me estás diciendo que el peor día del desafío hasta ahora es el único día en el que no puedo evacuar? Lo que quiero decirles es que los días que son más riesgosos para ustedes son justo cuando el avión no puede venir.
No inventen… ¿Pues cuánto nevó anoche? Definitivamente cambió el clima. No se ve prometedor. Y este era nuestro campamento. Hace mucho frío hoy.
Nuestra mayor prioridad era calentarnos con una fogata. Rápido. Normalmente no es difícil. Pero la nevada de anoche nos trajo un nuevo problema. Está mojada. Toda la leña está mojada. Qué mal.
Tengo una idea. Sacó las plumas. Sí, ponlas ahí. Toma esto. El maestro de las plumas. Sin esta fogata, el día no puede continuar.
Funcionó, sacó una chispa. ¡Las plumas funcionan! Tengo que protegerlo con mi vida. Por favor, por favor, que funcione. Calor. ¡Lo logramos!
Nos estamos enfocando en el calor, pero más bien deberíamos enfocarnos en conseguir comida o algo. Traje algo que podría ayudar. Es un taladro. Fun fact… Cerca del campamento hay una capa de hielo sobre un lago. Y vamos a usar el taladro para hacer un hoyo e intentar pescar algo.
Pero antes de partir, hay que ver cómo está Chandler. Se ve mejor. Está recuperando el color. Hase y yo tenemos que ir por comida. ¿Quién se va a encargar de cuidarlo mientras no estamos? Yo puedo cuidarlo, si quieren. Gracias, Nolan, por ayudarme. De nada, amigo.
Vamos a ver si podemos pescar algo. Buena suerte. Nos vemos. Oye, Nolan. Cuida bien a Chandler. Trabajaremos en el refugio. Gracias. Cuídense. No se mueran.
Vamos a una de esas manchas oscuras. Ok. Tal vez el hielo sea más delgado. ¡Hace frío! ¡Hay mucho viento! El camino de regreso con el viento en la cara va a ser horrible.
¡Ok, justo en este lugar! Oye, Darius, ¿puedes grabar esto? Para que vean que no es broma lo que digo, literal, acampamos sobre el hielo. ¿No nos vamos a hundir? Claro que no. Es hielo grueso. Está muy frío.
¿Puedo intentarlo? Sí. La idea es que no empujes con fuerza. Deja que las cuchillas lo corten. Tareq, ayúdame. No veo nada, hay mucho viento.
¿Qué tan grueso es el hielo? Espero que no tan grueso. Estamos a punto de averiguarlo. Esto es brutal. Venga. No te detengas. Ok.
¿Quieren ver qué tanto llevamos? Sí, hay que ver. Mira. ¡Qué loco! ¡Se ve profundo! Amigo. ¡Mira! ¡Vamos superbién! ¡Mis ojos!
El clima aquí afuera es peor de lo que hubiéramos imaginado. Me temo que nuestra situación acaba de empeorar. Nuestra cocina quedó completamente cubierta de nieve. Y perdimos la mayor parte del equipo para cocinar. Voy a ver si puedo recuperarlo. Sí, está nevando demasiado fuerte. Los otros están pescando. Espero que nos den algo de cenar.
¿Qué les parece? ¿Van como 76 centímetros? ¿O más? Eso es como medio Tareq, entonces 76. Sí, claro. Tenemos que pescar algo aquí, porque si no, los días cinco y seis, no vamos a estar tan felices.
Miren lo profundo que es. Este es mi brazo. Miren esto. Espero que no falte mucho para el agua, o si no esta cosa ya no va a girar. Venga. Venga. Ya casi. Falta poco. Crucen los dedos.
¡Tengo hambre! ¡Muero de hambre! No, no, no, no. No. Físicamente no podemos seguir perforando. El taladro es demasiado corto. Así de gruesa es la capa de hielo. Entonces, ¿no podemos pescar? Creo que aquí no.
Como nos percatamos de que el hielo era muy grueso, y que nos podía dar hipotermia porque nuestra ropa estaba empapada, tuvimos que regresar.
Haber regresado sin comida me trae muchos recuerdos. Recuerdos de nuestro último video de supervivencia, en el que fracasamos. Les doy mi palabra de que en nuestro próximo reto, no voy a fallar otra vez. No voy a fallar otra vez. No voy a fallar otra vez. No voy a fallar otra vez. No voy a fallar otra vez.
Hola, amigos. ¿Pescaron algo? No. Me siento muy decepcionado. Sí. El día de hoy ha sido terrible. La moral del grupo está muy baja. ¿Alguien me puede noquear y despertarme el día siete? Qué loco, ¿no? Apenas es el día tres. Faltan cuatro días.
Y todo aquí, incluidas mis manos, está empapado. Y va a hacer mucho frío esta noche. Sí, eso no es nada bueno. Cuando el agua se congela alrededor de ti, te mueres.
Ok, escuchen. Estamos empapados, nuestra ropa también. Esta noche va a hacer mucho frío. A alguien le va a dar hipotermia a menos que hagamos algo ahora.
¿Ven ese abeto de ahí? Vamos a ir a cortarle las ramas para hacer una cama, y darnos un poco más de aislamiento para dormir. Hace mucho frío por la noche, y es peor si tienes contacto con el suelo. Estas me sirven. Son buenísimas para una cama.
Ya llegó Hase. ¡Hase! ¿Quién quiere? Yo quiero. Aquí tengo muchas más.
Cuando Hase llegó con las ramas, se sintió como un regalo de Navidad. Parecía que esta vez no pasaríamos frío durante toda la noche. Esto nos va a salvar la vida. Gracias. No pasa nada. Estamos bien. Es todo lo que importa. Hoy voy a dormir muy bien.
¡Qué día! Se ve hermoso. Qué bueno que el clima esté mucho mejor hoy. Qué bien se siente el sol. Hoy es el día en el que algo por fin nos sale bien.
Parece que tendremos mal clima. ¿Qué? ¡El clima! ¿Ven esa oscuridad? Es una ventisca. ¿Ventisca? Ventisca. Tenemos que apresurarnos. Y para empeorar las cosas…
Se nos va a acabar la comida hoy si no pescamos algo. No nos queda mucha comida.
—Sí, dame un segundo. —No.
Y para encontrar un mejor lugar para pescar hoy, vamos a usar el dron de Darius.
Sube la palanca izquierda. Ok.
Vamos a buscar hielo que tenga agua en movimiento. Si ven agua en movimiento, el hielo es más delgado.
Sí, ese es definitivamente un río. ¿Ven esa pequeña curva de ahí? Es un río grande. Un río grande tiene más peces.
Se ve bastante lejos. Hay que cruzar un lago y luego un bosque para llegar al río.
—¿Todos pueden caminar hasta allá? —Sí. Y luego hay que pescar y traer los peces. Yo digo que salgamos cuanto antes.
Tranquilos, chicos, tengo un arma secreta.
Jimmy, ¿tú sabes esquiar?
Pues no. —No sé ni lo que estoy haciendo. —Sí, se nota.
Trajimos equipo de esquí de fondo para hacer más fácil la caminata. Excepto para mí y Darius.
Odio esto.
Tienen que deslizarse, deslícense. ¿Nos deslizamos? Sigan deslizándose. Van muy bien. Esto es muy divertido. ¡Vamos por esos peces!
No se detengan. Sí se puede. Buen trabajo, chicos. Estoy orgulloso.
—Oye, Darius. —Sí. ¿Puedes intentar no caerte tanto?
Vamos a guardar estos esquís. Para atravesar el bosque, vamos a usar raquetas de nieve, para que podamos caminar sin problemas. De acuerdo con el dron, el río está por aquí. Vamos por nieve poco profunda.
Y si se dan cuenta… ¿Otra vez? —Perdón, ¿qué estabas diciendo? —Qué oportuno. ¿Qué, qué nieve?
—Miren cuántas huellas de animales hay. —Sí. Estas huellas que se van hacia el bosque no son nuestras.
—¿De qué son, Hase? —De alce. —Con esas patas. ¿Qué tan grandes son? —Son enormes. A juzgar por las huellas, son bestiales.
Yo digo que vayamos por allá, donde no haya alces.
Más vale que los peces salten del agujero en el hielo. He hecho el ridículo demasiadas veces como para regresar sin pescado.
¡Chandler! ¿Sí, qué? —Súbete los pantalones. —Estoy sudando.
Jimmy dijo que ampliáramos este lugar. Voy a hacerle una mansión.
Hace frío. No es fácil, estamos cansados. No.
Esta es nieve densa. Tenemos que atravesarla. Sé que el río está por allá. Ya casi llegamos. No se detengan.
¿En cuánto tiempo vas a volverte loco? Ya casi.
—¡Oigan, ya vi el río! —¡No es cierto! No puede ser. —¿No es una belleza? —Es increíble. Vamos a pescar.
Mi pierna está atascada en un agujero. Yo te ayudo. La rama es lo único que impide que me caiga.
¿Cómo creen que estén los demás en el campamento? Espero que estén trabajando.
¡Casi…! Miren eso. Eso es muchísima nieve.
Chandler descubrió un nuevo método para el techo. Es un milagro. Esa es la pila más grande del mundo.
Oigan. Sé que ya tienen otro método. Pero, por favor, no derrumben el techo. Ese pedazo es gigante. No sabemos lo que estamos haciendo.
—Supongo que es aquí. —Justo aquí. Ok.
Todo ese recorrido que acaban de ver fue porque suponemos que este hielo es más delgado. A ver qué tan mal nos va.
Vamos, Jimmy, vamos. Vamos, Jimmy, vamos. —Vamos, Jimmy… —¿Eres mi animador o algo? No, tú sigue, me gusta.
Bro, si tienes tanta energía, ven, úsala en esto. Demasiada energía. Ok, vas tú. Aquí vamos.
Vamos a pescar algo. Los chicos van a comer bien esta noche. También mañana. Y la noche siguiente. Comeremos bien el resto del video. Tal vez solo lo digo para animarme porque ya invertimos mucho tiempo en esto, energía y calorías, y… estoy cansado.
Chicos, llegó el avión. ¿Ya llegó? ¿Y la bengala?
Hicimos el refugio. Y otras cosas. Creo que podemos dispararla. Sí, la podemos disparar e irnos a casa. ¿Está cargada?
¡Saluden! Es el avión. Holi.
¿Saben? Ahora sí ya me dio tentación. Tenía el dedo en el gatillo. Casi lo hago. Yo también tengo ganas de irme. Pues podríamos… Ya, hay que hacerlo. Podemos acabar con este sufrimiento. Hay que irnos todos. Vamos a dejar nuestro cabello en el suelo y ya.
Espero que los demás no estén pelones en ese avión. Siendo honesto, el campamento está muy alejado. Es imposible saber si dispararon la bengala.
Cuida tus ojos.
El hoyo es del tamaño de mi brazo, y todavía no hemos llegado al agua. Tal vez tengamos el mismo problema que tuvimos ayer. La ciencia dice que esto es un río, debería ser más delgado. Pero de momento, no parece más delgado.
Mis zapatos están empapados. Cuando me caí junto al río, mi bota se llenó de nieve mojada. Y ahora… —Muero de frío. —Quítate los calcetines y escúrrelos. Sí, se ven rojos.
—¿Puedo poner mi pie en tu axila? —Sí.
Mis pies se están empezando a poner morados. Entonces, los puse en la axila de Darius para calentarlos. Gracias, Darius. Este es el último lugar en el que esperaba tener tu pie.
¿Sabes qué me gustaría? Que esté lista la fogata y un chocolate caliente cuando regresemos. Sí. Creo que esperas demasiado de ellos.
Después de pasar tres horas en el frío… Hase, amigo. …supe que teníamos que regresar.
Si no regresamos, lo digo en serio, alguien podría salir herido. Creo que es hora de aceptar el hecho de que otra vez fallamos.
Las nubes indican que se avecina una tormenta. Y nosotros aquí, justo en medio de la nada. Tenemos que regresar al campamento. Espero que ellos hayan tenido más suerte que nosotros.
Ya me estoy imaginando la cara de Nolan y Chandler cuando se enteren de que no van a comer esta noche.
—¿Cómo les fue? ¿Están bien? —Cavamos un hoyo de dos metros, durante cuatro horas, pero empezó a hacerse tarde.
¿O sea que no trajeron pescado? No se preocupen, cuando volvamos mañana, vamos a cavar hasta encontrarlos. Me voy a ir a acostar.
Debí disparar la bengala. No tenemos comida. Día cuatro, sin comida.
Ok, tranquilícense todos. Sé que estamos desanimados y no tenemos pescado. Cuando vean la cueva se van a sentir mejor.
—¿Te gusta? —Se ve increíble. Bro, esta esquina es mucho más grande. El objetivo es que nadie incomode a nadie esta noche.
—Gracias. —Ahora tenemos suficiente espacio para que no choquemos entre nosotros.
Hoy fue un día difícil. Necesito una victoria.
Hasta ahora, solo bam, bam, bam. Hoy fue muy cansado. Quiero darles las gracias por ampliar el refugio. Ahora hay mucho espacio entre Nolan y yo. No vamos a volver a chocar. Me voy a dormir porque tengo que volver a hacer esto de nuevo mañana… Súper.
Es el día cinco y ya solo nos queda una comida. Pero trajimos unos snacks para resolver esta situación: los palitos de carne de Jack Link’s. Y con seis gramos de proteína, son perfectos para darnos un boost de energía para el día.
—Darius, cómete el mío, bro. —¡Gracias! Si no estuviéramos en el frío Ártico, iríamos a Walmart, que es donde ustedes pueden encontrarlos.
Desafortunadamente… Después de estos palitos, prácticamente nos quedamos sin comida. Y en una tormenta. No va a venir el avión. No tenemos rescate. Nos quedamos solos.
Tenemos que pescar. Pero, por desgracia, la nieve está húmeda. Si salimos, nos empapamos. Incluso salir a pescar ahora es sumamente peligroso.
Vamos a regresar otra vez hasta ese río para pescar. Podemos asumir que, cuando regresemos, alguien va a tener hipotermia. —¿Qué? —Por eso ustedes tienen que estar preparados con agua caliente. Básicamente, preparen una estación de emergencia. —Es muy peligroso. —Ok, estoy listo.
Fuera de broma, conozco a mis amigos. Y si no pescamos nada, van a estar muy molestos mañana. Fallamos en el último video. Nos acercamos a la isla, pero no llegamos. No quiero fallar en otro video, entonces tenemos que pescar algo. —Claro que sí.
¿Qué es lo que vamos a hacer? —¡Traer pescado! —¡Traer pescado! Díganlo con ganas. ¿Qué es lo que vamos a hacer? —¡Traer pescado! —¡Traer pescado! —¡Pues vamos a pescar! —¡Venga!
Nos vemos luego, chicos. Con cuidado. ¿Alguien sabe encender una fogata?
Como había una tormenta, decidimos no usar esquís para cargar menos equipo. Pero nos va a tomar más tiempo llegar. Ojalá que salga como esperamos. El camino que trazamos hasta el río está completamente cubierto por la nieve. No te preocupes, sí llegamos. Vamos a caminar hacia allá durante mucho tiempo.
¿Cómo se enciende una fogata? Lo vamos a averiguar. Toda la leña está empapada. ¿La leña mojada no se enciende? Necesitan agua caliente cuando regresen… ¿Qué hacemos? Todos los que sabían qué hacer se fueron. Tenemos que averiguar cómo se hace.
Llevamos un tercio. Nos faltan dos. ¿Y nuestro sendero? Desapareció por completo. Aquí está. —Ya lo vi. —Sí. Aquí fue donde me quedé atorado ayer.
—Jimmy, ¿estás bien? —Estoy bien. Y volvió a pasar hoy. —Rápido, chicos. —Vamos con todo. Hoy vamos a llevar pescado.
Vamos a usar este árbol muerto de aquí, justo está seco por dentro. ¿Qué era lo que queríamos, Chandler? Buscar leña seca. Venga. Eso es. —¡Sí, lo abriste! —¡Lo logramos! Ok, vamos adentro.
Ya que tenemos la leña seca, vamos a intentar rasparla para obtener la cosa que enciende el fuego. Es lo único seco que tenemos.
Ahí está. Qué emoción. Aquí vamos. Ven, pececito, pececito. Vamos a pescarlos. —¿Ese es el taladro? —Es el árbol que dejé. Como en Excalibur, ¿ves? Ok. Ok. No. Está congelado.
Ok, el hoyo sigue aquí. Manos a la obra. Vamos a empezar raspando los lados para que el taladro pueda llegar más lejos.
Mientras tú picas el hielo, voy a ver si encuentro una capa más delgada. Puede ser donde se juntan los ríos. Tal vez es donde se agita más el agua. Eso adelgaza el hielo. Supongo.
Vamos a necesitar un milagro. Tenemos que pescar algo. Comer nos da calor. Si no comes, te da frío. Si te da frío, te da hipotermia, y se acabó. Solo una victoria.
—¡Jimmy! —¿Qué? —¡Lo hicimos! —¿En serio? Son como veinte centímetros. Déjame ver. Quiero verlo con mis propios ojos. Es perfecto. Que sea el primero, pero no el último, ya podemos pescar.
El cebo es comida congelada. A ver si pica algún pez. Es mejor si hacemos bastantes hoyos para pescar. Nos esforzamos demasiado como para que no pique. Y ahora esperamos. —Aunque estemos en el lugar correcto… —Puede tomar horas. Puede tomar horas.
Ya quiero pescar. —¿Tienes algo, Darius? —No.
Oigan. ¿Saben qué? Voy a ser sincero… Me estoy muriendo de frío. Empiezo a perder la fe en que algún pez vaya a morder el anzuelo. Y me preocupa que si no pescamos algo ahora, por la falta de calorías, pasaremos mucho frío mañana… Y puede que tengamos que terminar el reto si el clima empeora.
Y no lo sé… No lo sé, pero no me gustaría fallar en dos desafíos seguidos. Yo no soy así. No saben cómo odio fallar, entonces… Me voy a quedar aquí el tiempo que sea necesario, y voy a llevar pescado porque quiero triunfar por ustedes.
¡Espera! ¿Picó algo? ¡No, no lo creo! ¡Van a pensar que es fake! Qué raro. ¡Atrapaste uno! ¡Atrapaste uno! —¿Tenemos uno? —¡Jimmy, pescaste uno! ¡De verdad, pescaste uno! ¡Jimmy! ¡Lo pescaste durante tu monólogo! —¡Es increíble! ¡Jimmy! —¡No!
Sácalo. Sí. Rápido. Lo tengo en la mano. ¡No! ¡No me hagas esto! No, ¿lo dejaste ir? No, es… No. No, no, no.
Lo tenía en la mano. —Estaba en el labio. —Sí, venía como de lado. Sí. Ok, otra vez, va de nuevo. Ok, así es con estos peces: si pescaste uno, es porque hay muchos. Hay que regresar al agua. Si hay uno, hay muchos. Vamos a pescar algo, Jimmy. Te lo prometo, no vamos a fallar otra vez.
No. Esto está mal. —No es nada. Tengo un guante de repuesto. —Sí. Estoy bien, estoy bien, ustedes sigan pescando. Todos a pescar.
Lo siento, Jimmy. Sí, no te preocupes. —Estuve a punto de meter la mano yo. —No… Es que, la verdad, nunca había hecho eso. Nunca había intentado agarrar uno.
Jimmy, no lo sueltes. —Lo tienes, lo tienes. —Sí. Ok, Jimmy. Hazlo con cuidado. Con cuidado, velo subiendo. ¡Eso, Jimmy! —¡Lo hicimos! —¡No te pases! Esto… ¡Pescamos uno! ¡Casi lo tiro en el agua!
Ok, listo. Hay que volver a intentarlo porque si hay uno, hay más. —Ok. Ok. Vamos a usar esto.
Espero que Jimmy y los demás estén bien. Queremos tener todo listo antes de que lleguen, porque supongo que pescaron algo.
—¿Listo para hacer una fogata, Chandler? —Casi. Muy bien, sigue así. Sigue así. ¡La encendiste! ¡Tenemos fuego!
Ok, logramos encender el fuego. Solo tenemos que hacer que crezca. Hay que seguir alimentándolo.
¡Hase, tenemos algo! Sigue tensándola. Tira, tira despacio. Ténsala bien. No la sueltes. No la sueltes. Tenemos algo. ¡Tenemos algo! ¡Voy a sacarlo! ¡Sí!
—¡Otro más! —¡Jimmy! —¡Qué buena cena! —¡Sí!
Hace horas que no tomo agua. Me duele la cabeza. No sé qué es lo que está pasando, pero tengo pescados.
¡Después de siete horas de pesca, tenemos dos pescados! ¡Vamos a celebrar con los demás! —¡Vamos! —¡Sí!
Listos para calentar la nieve. ¡Hase va a estar orgulloso de nosotros! Cuando regrese, va a decir: “¿Ya lo hicieron ellos?”. Ya encendimos la fogata. Tenemos lista el agua. ¡Solo nos falta un pescado!
¡Enciendan la fogata! ¿Eso que veo es pescado? —¡Ya tenemos todo listo! —¡Sí!
Oigan, ya sé qué están pensando. Hase, trae la bolsa azul. ¡Espero que no sea una broma! ¡Familia! ¡Trajimos la cena! —¡Sí! —¡Sí! —¡Se logró! —¡Victoria!
El pescado número uno se está asando. ¡Sí! —Oigan, buen trabajo. —Buen trabajo.
¡Ahora sí! El pescado está listo. —¿Quién tiene hambre? —¡Yo! —¡Yo! —¡A comer!
No se preocupen, tenemos otro pescado para aguantar todo el día seis.
Qué rico. ¡Me encanta! Nunca había comido pescado tan fresco, y sabe delicioso.
¿Pueden creer que estamos comiendo pescado aquí, en medio del Ártico? Obviamente y lo estoy disfrutando. Lo veo, lo creo, lo disfruto. —Lo sueñas. —Todo eso.
Señores, ¿qué les pareció el pescado? —Estaba delicioso. —¡Sabía increíble!
Mañana tengo planeado algo divertido para ustedes. Pero, antes de contarles, Chandler, ¿puedes decir “corre time-lapse”? Corre… Corre time… Corre… —No, te van a cortar en post, dilo todo. —Corre time…
¡Miren todos! ¡Ahí viene el avión! No quiero preocuparlos, pero voy a disparar la bengala. Porque me preocupa lo mucho que nos vamos a divertir hoy.
Después de cinco días agotadores, creo que se merecen un poco de diversión. Y si llegan al séptimo día, tengo una sorpresa para ellos.
Qué bueno que pescaron algo, casi me voy antes de tiempo. Se los juro. Este es el reto más difícil que he hecho. ¿Más que la vez que tuviste que comer pepinillos hace siete años?
Aquí va. Se lo comió, se lo comió. Mastícalo. Vamos, tú puedes.
Es el segundo reto más difícil que he hecho.
Hemos hecho videos de supervivencia como este desde hace casi una década.
Me voy a sentar bajo el agua 24 horas seguidas.
Mostrando varios de los puntos más bajos de mi vida.
¿Qué estamos haciendo? Y siento que voy a vomitar.
Como hace un par de días durante la tormenta. Creo que esto está empeorando.
Pero también varios de los mejores momentos de mi vida.
¡El bote de verdad flota! —¡Sí! —¡Sí!
Estuvimos en la cueva contando chistes, desconectados de la sociedad. Me la paso muy bien cuando grabo estos videos. Solo quería dedicarles un saludo a mis amigos, porque ellos son la razón por la que un video como este que, en teoría, debería ser horrible, tiene muchos momentos increíbles, y estoy muy agradecido con ellos.
Tal vez no hace falta decirlo, pero obviamente también estoy muy agradecido con ustedes. Cuando era un niño, siempre soñé con tener la vida que estoy viviendo.
¡Hola a mí en diez años! Espero que sigas en YouTube.
Entonces, muchísimas gracias. Voy a aventarles una bola de nieve.
¡Tareq! ¡Empújame! —¡Vuela, Jimmy! —¡Ayuda!
Ok. Ahora estoy empapado. El día seis es un diez de diez.
Estuve guardando estos s'mores para la última noche. Y llegó el momento. ¡Amigos! —¡Tengo un regalo! —¿Qué? —¡Se ve delicioso! —Oye, Nolan, pásame uno.
—¡Salud, amigos! —¡Salud! ¡Salud! Qué gran forma de cerrar con el chocolate más rico del planeta.
Gracias, Hase. A dormir. Nos vemos en la mañana para la sorpresa. ¿Qué? Digamos que no nos vamos a ir en helicóptero. ¿Qué? Pero ¿sí nos vamos a ir? Depende. Ya verás. ¿Qué?
¡Es el día siete! —Sí. —¡Sí! ¡Sáquennos de aquí!
Aquí va el giro del video. ¡Nos queda una semana aquí! ¡Basta! Yo me largo. ¿Cuál es la sorpresa? Cuando salgamos de esta cueva con nuestras cosas, van a verla. Hay que salir ahora.
—Pero no nos vamos a ir hasta que limpiemos toda nuestra basura. —Ok.
Corre time-lapse. Tareq, tú no tienes ese poder. ¡Corre time-lapse!
—¡Sí! —¡Sí! ¡Vámonos! —¡Vamos a casa! —¡Lo logramos! ¡Traigan la sorpresa!
Esa bengala acaba de enviar la señal, pero no al helicóptero. A una manada de perros árticos.
¡Qué hermosos! ¿Qué? ¡Es lo más ártico que haya visto! ¡Son muchísimos perros!
Sí, por fin, estoy listo para irme a casa.
—Perritos. Hola, perritos. —¿Cómo están perrito?
Llegó mi transporte. ¡Vamos a casa, baby! Después de siete días en el Ártico… ¡nos vamos a casa!
¡Nos vamos a casa! Me muero por darme una ducha caliente.
Y si les gustó este video, no olviden suscribirse. Gracias por quedarse.
Esto es genial. ¡Así se termina un video!
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