Siete días enterrado vivo: el reto de MrBeast bajo nueve toneladas de tierra

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Resumen

Jimmy (MrBeast) se propone pasar siete días dentro de un ataúd enterrado bajo unos 9.000 kilos de tierra. Desde el principio lo describe como lo más aterrador que ha hecho en su vida, y asegura que el reto es "100% real". También admite algo que marca el resto del video: subestimó gravemente lo difícil que iba a ser. Lo que empieza como una prueba de resistencia física acaba siendo sobre todo una prueba de aguante mental, con los amigos de Jimmy en la superficie alternando entre el cuidado y las bromas.

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El entierro y las condiciones de supervivencia

La secuencia inicial muestra cómo descargan la tierra sobre el ataúd. Jimmy dice que el techo tiembla, que siente la necesidad de sostenerlo con las manos y que está confiando su vida a esa caja durante una semana. Los amigos comentan desde arriba que probablemente es el peor miedo de la mayoría de la gente.

El equipamiento es escaso. Hay un maletín de comida con MREs (Meals Ready to Eat, raciones que según Jimmy se preparan añadiendo agua caliente y "se cocinan químicamente") y algunos snacks, un bidón de 19 litros de agua y un maletín de "esenciales" que preparó el equipo. Jimmy calcula que la comida podría acabarse mucho antes de los siete días. Además, el entierro tardó tanto que, apenas empezado el reto, ya necesitaba orinar, y enseña a la cámara, con cierta incomodidad, cómo resuelve el tema del baño ahí abajo.

Jimmy insiste en que el reto es extremadamente peligroso. Para evitar asfixiarse, tiene que haber gente vigilándolo en todo momento. Pasada la 1:00 de la madrugada, pide a sus amigos que siempre haya alguien junto a una radio para responder si necesita algo.

La estrategia de dormir y el primer choque con la realidad

El plan inicial era dormir lo máximo posible. Jimmy explica que, mientras duerme, no piensa en que está atrapado en una caja, y que dormir era clave "por su propia cordura". Reconoce que eso solo funciona la mayor parte del tiempo. Ya en la primera noche aparece una mosca dentro del ataúd.

La estrategia se viene abajo por un detalle que Jimmy había olvidado: sus amigos no iban a dejarlo dormir. Mientras Jimmy duerme, lo despiertan a gritos y le pintan la cara, y las bromas sobre "la mamá de Nolan" empiezan a repetirse a lo largo del video. Jimmy anticipa que la experiencia va a ser miserable.

Aburrimiento, comida y la cámara quirúrgica

Para matar el tiempo, Jimmy convierte sus pantalones en shorts y prueba un MRE. La pasta le sale crujiente. Mientras tanto, los amigos asan carne y se dan un festín sobre la tumba. En broma, dicen que comerán MREs por solidaridad, pero Jimmy asegura haber oído a Tareq decir "no" de fondo.

Jimmy llega a aburrirse tanto que golpea las paredes del ataúd por diversión hasta que le duelen los nudillos. Entonces se pone un calcetín en la mano para seguir golpeando. Dice estar desesperado por entretenerse.

En otro momento escucha ruidos fuertes arriba y se asusta, porque nadie le explica qué está pasando. Resulta que el equipo introdujo un tubo hasta la tumba, succionó la tierra y bajó una cámara quirúrgica para verlo desde fuera. Jimmy lo resume, con ironía, como un esfuerzo enorme solo para "verme sufrir".

La foto de la mamá de Nolan

Al final del segundo día, los amigos se van a la casa rodante y Jimmy abre el maletín de esenciales. Dentro encuentra una foto de la madre de Nolan. La broma recorre el resto del video: Jimmy se la pone en el pecho, más tarde dice que es "lo único que me mantiene cuerdo" y promete enmarcarla. Nolan pregunta qué tiene que hacer para que la tire.

En ese mismo tramo, Jimmy enumera lo que podría hacerle abandonar: perder esa foto, no poder hacer popó bajo tierra y, repetido varias veces en broma, el dolor de espalda. Añade que el reto ya se había vuelto muy difícil y apuesta a que empeoraría.

Lluvia, altavoces y tuercas flojas

Una tormenta con truenos despierta a los amigos, que corren a comprobar que Jimmy no haya quedado aplastado. Comentan que la lluvia hace la tierra mucho más pesada y que la escena parece más un funeral que un reto.

Para despertarlo, colocan 15 altavoces encima de la tumba y montan una fiesta. Jimmy siente el ataúd temblar y le duele la cabeza por las vibraciones. En medio de eso descubre algo que lo preocupa de verdad: una tuerca desatornillada en el lado derecho del ataúd, en la base. Pregunta si debería inquietarle que la estructura no esté atornillada a fondo. En el video no se ve una respuesta técnica; los amigos siguen con la música al máximo.

El túnel secreto

El ruido tenía otro propósito. Los amigos planean cavar un túnel hasta el ataúd y usan los altavoces, primero con música y luego con sonidos de construcción, para que Jimmy no oiga la excavadora. Desde abajo, Jimmy solo percibe un ruido fuerte y que nadie contesta el walkie. Concluye que o está a punto de morir o sus amigos están a punto de hacer algo tonto. Arriba, uno de ellos compara la maniobra con un videojuego, "excepto que podrías matar a alguien accidentalmente".

En paralelo, Jimmy anuncia que ha superado las 50 horas bajo tierra y que ya lleva más tiempo enterrado que la última vez que hizo este reto. Cuenta que prometió a su médico moverse todos los días para evitar coágulos, porque, según le dijeron, pasar siete días acostado puede matar. Había pedido mancuernas y le dieron unas de un kilo. También dice que huele muy mal y que intenta no pensar en que podría morir al levantarse.

Sobre quién cavó el túnel, Kris comenta que no tiene certificación para hacerlo, y uno de los amigos asegura con ironía que se quedaron toda la noche cavando "y no le pagamos a ese tipo para que lo hiciera". Jimmy añade otra incomodidad: hay cámaras grabándolo en todo momento. Los primeros días no le molestaba, pero ahora la sensación de estar siempre observado empieza a pesarle.

Cuando el túnel llega al ataúd, los amigos saludan por una abertura y Jimmy bromea con que ve "la frente de Nolan". Le cuentan que el canal está a punto de llegar a los 200 millones de suscriptores y que probablemente lo hará mientras Jimmy sigue enterrado. Esa noche, Jimmy describe una sensación nueva: está muy cansado pero no puede dormir. Rompe a llorar sin saber por qué.

El quinto día: agotamiento mental

Al quinto día, Jimmy dice que no cree que los humanos estén hechos para estar acostados cinco días seguidos y que va a "actuar como si no estuviera deprimido". Cuando los amigos le preguntan qué ha hecho para divertirse, responde: "Nada, estoy en agonía mental". Cuenta que no tiene motivación ni fuerzas para prepararse la comida, en parte porque ir al baño ahí abajo le cuesta mucho. Todavía no ha hecho popó y quiere ver si aguanta los dos días restantes.

También relata que se orinó accidentalmente y que cortó la parte sucia de los shorts, que quedaron aún más cortos. Más adelante explica que ya gastó todas las botellas de orina, así que ahora se come una de las comidas y usa la bolsa vacía para orinar y la cierra. Admite que el reto le parece asqueroso y que quiere irse.

Los 200 millones de suscriptores desde el ataúd

Los amigos vuelven para celebrar que el canal está a punto de llegar a los 200 millones. Jimmy dice haberse sentido muy mal todo el día, pero que la noticia le da alegría. En un segmento patrocinado, el equipo le instala una conexión a internet para que pueda ver el contador en tiempo real a unos tres metros bajo tierra.

Mientras esperan la cifra, cada uno recuerda sus inicios. Nolan cuenta que antes era "solo un amigo random de Nebraska", y Karl repite la frase en broma. Otro recuerda que hablaban de esto sentados alrededor de una mesa y ahora tienen 200 millones de suscriptores. Chandler cuenta que, cuando empezó a trabajar ahí, eran unas siete personas y su puesto era el de conserje. Jimmy recuerda que empezó a hacer videos a los 11 años, que ahora tiene 25 y que nunca imaginó que el canal crecería tanto. Menciona los días en que publicaba videos sin tener literalmente ninguna vista y da las gracias a quienes los ven. El contador llega a los 200 millones y todos celebran.

Justo después le avisan de que tienen que desconectarlo, y Jimmy protesta porque todavía no ha podido llamar a su novia. Pide solo dos minutos para que sepa que sigue vivo, pero los amigos se van a comer. Jimmy vuelve a llorar sin saber del todo por qué: llegar a los 200 millones con el equipo fue divertido, pero ahora está de nuevo a solas y atrapado. Tras cinco días, dice no tener idea de cómo aguantará dos más.

Los padres de Nolan y la cuenta atrás

Arriba, los amigos comentan que Jimmy pasó de estar aterrorizado a estar amargado y ahora triste. Jimmy lo confirma: habla con ellos solo por el contenido, no tiene ganas de hablar y solo quiere salir. Nolan decide animarlo trayendo a sus padres. Jimmy aprovecha para preguntarles por anécdotas vergonzosas de Nolan. Cuentan que una vez les dijo que iba al baile de graduación y en realidad pasó un rato en casa del vecino, y que les gustaría que trajera a una chica a casa en Navidad. Jimmy dice que eso era justo lo que necesitaba, porque sabe que los comentarios del video se van a volver locos.

Después Jimmy da una orden clara: en exactamente 12 horas, todos deben empezar a cavar. Pregunta, medio en broma, qué harían si al levantarse se le forman coágulos y muere en el acto. Antes de dormir se emociona y dice que cree que nunca ha estado tan ilusionado por algo en su vida y que no puede esperar a ver la luz del sol. En la última noche, lo único en lo que piensa es si podrá sostenerse de pie cuando termine, porque no es normal pasar tanto tiempo acostado sin moverse.

La salida

Cumplidos los siete días, Jimmy pide que lo desentierren. Considera la espera final la peor parte del reto, por la impaciencia y por la tensión de no saber si le pasará algo al levantarse. Una excavadora retira la tierra, Jimmy ve por fin la luz del sol y dice que es difícil describir cómo se ve después de una semana sin verla. Vuelve a llorar sin poder evitarlo. Tal como predijo, los amigos comentan enseguida lo mal que debe oler.

Antes de que se ponga de pie, piden que baje un médico, que le pregunta si siente náuseas o mareos. Jimmy responde que no lo sabe. Al levantarse por primera vez en una semana, nota las piernas débiles y la sangre subiéndole a la cabeza, pero dice estar bien: "No morí". En la superficie lo espera una multitud, y el video termina con la celebración de los 200 millones de suscriptores que no pudo festejar bajo tierra.