100 personas, 20 días en el bosque y 250.000 dólares: ¿gana el conocimiento o los recursos?
MrBeast ミスタービーストMrBeast deja a 100 personas en medio de la naturaleza con una regla sencilla: el equipo que tenga más integrantes cuando llegue la ayuda se repartirá 250.000 dólares. Cincuenta visten de azul y son expertos en supervivencia. Los otros cincuenta visten de rojo y son amateurs que, según MrBeast, "tal vez no estén hechos para la naturaleza". La pregunta del video es qué pesa más en una prueba de supervivencia: el conocimiento o los recursos. A lo largo de unos 20 días, la respuesta que se va perfilando no es exactamente ninguna de las dos.
Dos puntos de partida desiguales
Como MrBeast daba por hecho que el equipo azul tendría ventaja, compensó al rojo antes de empezar. Les explicó el reto por adelantado y los llevó a una tienda a comprar lo que creyeran necesario. Compraron cuerda, una lona, un paquete de 24 botellas de agua y un encendedor ("fui directamente por el encendedor"). También compraron una tienda de campaña infantil, cosa que una participante celebró porque mide "como 1,65". Cuando MrBeast les preguntó si podrían vencer a profesionales, respondieron que eran "profesionales a nuestra manera", aunque uno admitió que solo imitaba lo que ve en las películas.
Los azules, en cambio, solo sabían que iban a participar en un video de MrBeast. Uno explicó que, sin saber a qué venía, se había preparado para cualquier clima, porque pensaba que los llevarían a Alaska. Otro contó que llevaba diez años practicando estas habilidades y que su plan era construir refugios con hojas y ramas, con "una buena capa de aislamiento". Varios expertos dijeron haber pasado largas temporadas en el bosque por gusto, uno de ellos hasta tres meses. Ante la pregunta de cuántas noches pensaban quedarse, respondieron: "Hasta el final. Hasta Navidad".
La primera noche contradice las expectativas
Durante la primera noche, la ventaja material del equipo rojo le facilitó mucho las cosas. Los expertos, en cambio, apenas pudieron dormir mientras bajaba la temperatura. Una participante dijo estar agotada y deshidratada; otro contó que el suelo estaba frío y todo húmedo. La única forma de abandonar era encender una bengala y esperar el rescate. Las dos primeras bajas fueron del equipo azul: una mujer agotada y un hombre de 66 años con dos prótesis de rodilla, que se disculpó con sus compañeros. MrBeast dijo que le sorprendió que los primeros eliminados fueran expertos, mientras los rojos disfrutaban de "una mañana preciosa" y hablaban de "tomarse un respiro del mundo".
Los expertos entendieron que debían mejorar sus refugios cuanto antes. Explicaron que no bastaba con juntar palos: había que cubrir la estructura con unos 30 centímetros de hojas, que mantienen seco el interior cuando llueve, y eso exigía el trabajo de todos. Construyeron refugios grandes donde dormían tres personas. Los rojos, por su parte, levantaron un techo con la lona para no dormir bajo la lluvia y proteger la comida, algo que sorprendió a MrBeast lo bastante como para bromear con "tomar nota para el próximo video de supervivencia".
Según la narración, los amateurs desperdiciaron pronto su ventaja, gastando energía sin avanzar demasiado, mientras el esfuerzo de los expertos empezaba a dar resultado. Tras la segunda noche, un experto aseguró que su refugio estaba "mejor que el Four Seasons" y otro dijo haber dormido "como un bebé" porque el refugio era cálido.
El hambre y la comida escondida
El problema de los rojos pasó a ser el estómago. Se habían comido sus snacks en los dos primeros días y ahora todos tenían hambre. En el equipo azul, el experto Seth organizó una "clase de recolección" que, según la narración, convirtió el bosque en un supermercado: enseñó qué plantas podían comerse como tentempié y construyó con palos una trampa para peces en el río cercano. Los amateurs probaron su equipo de pesca, pero solo sacaron basura.
Hacia el cuarto día, ninguno de los dos equipos tenía comida. MrBeast había previsto la situación: había escondido provisiones por todo el bosque, como remolachas y manzanas, que según él eran la cantidad mínima para sobrevivir si se racionaba bien. Ambos equipos las encontraron y montaron bancos de alimentos para repartirlas. Con esa comida, los expertos prepararon una gran cena.
Los expertos contra sí mismos
A partir de aquí, el principal obstáculo del equipo azul dejó de ser la naturaleza y pasó a ser la convivencia. Julia propuso esconder la comida porque no quería que "ellos" tuvieran el control. Temía que otros se la acabaran sin dejar nada a quienes, como ella, estaban dispuestos a pasar hambre. Randy sospechó de algunos compañeros y, tras su marcha, encontró en su refugio reservas escondidas, entre ellas papas fritas. Dijo que no aportaban al grupo y que se alegraba de que se hubieran ido, aunque reconoció el otro lado: para ganar, necesitaban que la gente se quedara. Para entonces habían perdido a cinco personas.
Las autoeliminaciones y las discusiones siguieron. Una participante se quejó de que once personas tuvieran que repartirse una manzana. Otro resumió el problema así: "Tienes a 50 expertos en esto, que son los más controladores y los más egoístas, todos quieren ser líderes". Luego se marchó. Al quinto día, los expertos tenían nueve miembros menos.
Los rojos, en cambio, juntaban y racionaban todo ("Aquí todo es de todos"). Uno que antes desayunaba seis huevos se conformaba ahora con una manzana "por el dinero". Aun así, el hambre les costó sus primeras seis bajas, entre ellas un participante que salió rumbo a un Waffle House. Los que quedaban decían que lo más duro era la comida, el sol y los bichos, "prácticamente todo". Admitían que dormían mejor porque sus estándares habían bajado, y creían que su refugio era mejor que el de los profesionales. Una participante del rojo predijo que los expertos estarían discutiendo porque cada uno cree saber más que los demás. El narrador confirma que no se equivocaba: en el campamento azul se decidía no comer ciertos días porque la comida no alcanzaba para 50 personas, y se defendían reglas más estrictas porque aquello "no es por comodidad, es por supervivencia".
Ninguno de los dos campamentos estaba en calma. En el rojo, la chef Brittney preparó un desayuno para frenar las salidas, pero las críticas fueron duras, algunos acabaron con dolor de estómago y otros pidieron irse a casa. En el azul, ni un círculo de tambores evitó las peleas, como una discusión sobre limpiar la mesa antes de cocinar. Una participante explicó que le costaba formar parte de un equipo porque "por naturaleza" se opone a las jerarquías, y hubo más abandonos. Cuando se acabaron las frutas del rojo y se quedaron sin desayuno, dos personas más se fueron; una de ellas echaba de menos las malteadas.
MrBeast anuncia entonces un cambio: los participantes no saben cuántos quedan en el equipo rival, y el público tampoco lo sabrá hasta el final.
El reto de las 50 latas
Desde un avión, MrBeast lanzó a cada equipo una bolsa con 50 latas de comida. El equipo que devolviera más latas sin abrir en 72 horas ganaría una recompensa; si empataban, nadie ganaría nada. Los rojos se contuvieron por estrategia: abrirlas delataría que estaban hambrientos, así que decidieron enterrarlas y prohibir que nadie las tocara, convencidos de que sus raciones bastaban para 72 horas. Los azules escondieron sus latas en el bosque para que solo unos pocos tuvieran acceso. Uno de ellos admitió que, si no podían abrirlas, seguramente varias personas se irían.
El octavo día marcó un contraste. Los rojos encontraron una vieja parrilla en el bosque y el cielo nublado les dio un respiro del sol; uno comentó lo increíble que resulta lo que un poco de comida y un cambio de clima hacen por la fuerza de voluntad. En el azul, uno tenía una reacción a la hiedra venenosa, las trampas seguían vacías y otro bromeaba con comerse la pasta de dientes. Saber que tenían 50 latas de guisantes, maíz y carne sin poder tocarlas, dijo uno, lo ponía "muy mal". Otro se topó con una serpiente mientras buscaba cangrejos.
La tormenta
Al final de ese día llegó una tormenta que, según se temía, podía traer un tornado. Un participante dijo que la temperatura bajó unos 15 grados en diez minutos. El viento se llevó la tienda de una integrante del equipo rojo y derribó otra, y varios de ellos se refugiaron en el avión. Los expertos se acurrucaron en sus refugios de hojas, convencidos de que el rojo lo estaba pasando peor. Aquella fue la noche más fría hasta entonces: al amanecer había escarcha en las hojas, en los árboles, en la caja del dinero e incluso en un asiento del avión. En el campamento rojo todo estaba inundado, incluida la fogata. La tormenta hizo que seis personas del rojo y dos del azul volvieran a casa.
Cuando MrBeast recogió las latas, ambos equipos devolvieron las 50 sin abrir, así que nadie obtuvo recompensa. La noticia cayó mal en los dos bandos. En el rojo, tres personas se fueron nada más conocer el resultado y pronto fueron cinco; una madre dijo que su "corazón de mamá" le pedía volver. En el azul los ánimos se hundieron: esa noche perdieron a tres personas y la falta de sueño y el hambre pesaban cada vez más.
Entre las bajas estuvo Seth. Explicó que había enseñado a todos a construir refugios que aguantaran cualquier clima, que se había esforzado para que todos tuvieran éxito y que creía que el azul ganaría, pero debía volver a atender su negocio. Otro experto contó que estaba perdiendo tanto peso que le quedaba poco margen antes de que su cuerpo empezara a fallar, y que no podían depender solo del arroz. Algunos, sin embargo, celebraban cada bengala porque con cada salida "el premio crece".
En el equipo rojo, las salidas obligaron a los que quedaban a asumir más responsabilidades. Tras la marcha de Brittney, otra participante se hizo cargo de la cocina con ayuda de sus compañeras y dijo haber demostrado que podía hacer más de lo que ella misma pensaba.
La segunda tormenta y la disputa por la lona
Una segunda tormenta trajo unas cinco horas de lluvia ininterrumpida. En el azul, la zona donde pensaban dormir se inundó y entró agua en una de las cabañas. La única lona del equipo estaba reservada para proteger los frijoles y el arroz, y quienes la custodiaban no dejaban que nadie se resguardara debajo. Otros insistían en que era un refugio comunitario. Uno llegó a decir que todos iban a perder la cabeza. Mientras tanto, una participante del rojo rellenó su botella, se metió en su tienda a leer y dormir, y describió esos días como "días de relleno".
El dilema de las cinco cajas
El día 14, MrBeast planteó un reto con cinco cajas idénticas frente a cada equipo. Cada caja revelaba un objeto de supervivencia. El primer equipo en pulsar su botón se lo quedaba y el otro no recibía nada; si ambos rechazaban un objeto, se pasaba a la siguiente caja. Si los dos rechazaban todas, ambos se llevaban todo.
El equipo de pesca fue rechazado; los rojos dijeron que en ese río no había peces y que no sabían pescar. Las ollas y sartenes de hierro fundido generaron dudas en el rojo, pero también las dejaron pasar con la esperanza de quedarse con las cinco cajas. Los chocolates rellenos de Feastables pusieron a prueba a ambos ("Esto es cruel"), y hubo que frenar a un participante que levantaba la mano. Los materiales de construcción no interesaron: los dos equipos ya tenían sus refugios.
Antes de la última caja, ambos equipos debatieron si el rival pulsaría. En el rojo, algunos creían que sí, porque el otro equipo no tendría motivos para ayudarlos, y otros querían ver primero el contenido. La quinta caja contenía filetes de Jack Link's y condimentos para todo el equipo. Patrick, del azul, pulsó el botón al instante mientras sus compañeros le gritaban que esperara. En el rojo nadie se atrevió porque "todos querían discutirlo antes".
La jugada dio al azul su primera ventaja en más de dos semanas, pero también lo dividió, porque Patrick había ignorado al grupo. Una participante vegetariana protestó y otro le advirtió que había hecho perder a mucha gente. Ambos equipos sufrieron bajas tras el reto. Aun así, los azules vivieron un raro momento de felicidad asando filetes, "mejor que cualquier Navidad", y uno dijo tener energía por fin gracias a la proteína. En el rojo, una integrante lamentaba no haber pulsado por las ollas: su comida tenía "cosas negras" porque no quisieron apretar el botón de los sartenes.
Cuando el dinero empieza a pesar
Cuando se acabó la carne, el azul se topó con otro problema: el dinero. Con cada salida crecía la parte del premio de quienes quedaban. MrBeast asegura que ya eran "miles de dólares", aunque sin revelar cifras. Según la narración, Trinh planeó aumentar su parte. Resurgió la pelea por la lona, con acusaciones de egoísmo. Un participante que dijo vivir de las "buenas vibras" y de hacer backflips para animar a los demás acabó encendiendo su bengala. Hubo también discusiones sobre quién comía y cuándo ("No le debo nada a nadie aquí"), y alguien acusó a una compañera de ser "la que menos aporta". Desde el campamento rojo se predecía que el azul se desintegraría tras los filetes.
En el rojo, en cambio, se llevaban bien y se animaban a trabajar juntos para vencer al azul. Un día escucharon los vítores del otro equipo y les pareció que sonaban como "pocas personas", lo que les dio esperanza. En el azul, uno insistía en que no pensaba perder aunque no supiera "cómo ni cuándo". Otro advertía que cada salida reducía sus opciones de ganar, y un tercero recordaba que, si se separaban, más gente se iría "como se fue Patrick". La discusión por el arroz se llevó a Joel, que se fue con "muy mal sabor de boca".
El contraste se acentuó. Los rojos pasaron un día relajado en el río y uno de ellos pescó un pez grande que limpiaron y cocinaron en equipo. En el azul, una confrontación subió de tono: una participante fue acusada de no aportar nada salvo "cocinar cosas que no saben a nada", y terminó yéndose. Otra dijo que cuando algo es bueno para ti sientes paz, y que ella ya no la sentía allí. MrBeast lo resume así: "Solo porque hayas aprendido a sobrevivir por tu cuenta en la naturaleza, no significa que puedas hacerlo en grupo". Mientras el rojo celebraba cinco días seguidos sin bengalas, en el azul se oía que Amelia se había ido y que Trinh era egoísta. Uno le recordó a quien festejaba que, si perdían por una sola persona, ese dinero también lo perdía él. Otro esperaba un reto o una extracción porque "necesitamos algo".
La bengala final
A las tres semanas, MrBeast presentó el reto definitivo. Cada equipo recibió un mapa del campamento rival y marcó dónde esconder una bengala en él. El equipo que encontrara primero la bengala en su propio campamento decidiría cuándo terminaba el video: ese día, en cinco días o en diez, con un límite de dos semanas. MrBeast advirtió que dispararla no garantizaba la victoria, porque podían tener menos gente que el rival. Los rojos eligieron un punto muy lejano para obligar a los azules a caminar y quemar calorías.
Con los ojos vendados hasta la señal de salida, los rojos salieron sin plan, entre gritos de "¡Es un desastre!", mientras MrBeast les reprochaba no haberse organizado. Los azules, en cambio, se repartieron el terreno. Tras 20 días, Taylor, del equipo azul, encontró la bengala.
Los azules calcularon que quedaban ocho o nueve amateurs y decidieron dispararla de inmediato: "¡Ya esperamos 20 días!". En el rojo solo quedaba esperar que el rival se confiara teniendo menos gente. Al quitarse las vendas se confirmó la estimación: quedaban 11 en el azul y 9 en el rojo. El equipo azul ganó los 250.000 dólares, lo que, según MrBeast, significa que cada uno se va a casa con 22.000. A los nueve del rojo les dio 4.000 dólares a cada uno por haber aguantado tanto, para que nadie se fuera con las manos vacías. Una integrante del rojo reconoció que los rivales eran profesionales, pero dijo sentirse orgullosa de su equipo.
El video cierra con la conclusión de que, aunque tengas habilidades o muchos recursos, al final lo más importante es trabajar en equipo. Esa idea se reflejó en la forma en que los rojos compensaron su falta de experiencia con cohesión, y en cómo los expertos, pese a ganar, perdieron a la mayoría de sus miembros por conflictos internos más que por la naturaleza.
Acabo de dejar a estas 100 personas en medio de la naturaleza. Y el equipo que tenga más integrantes aquí cuando llegue la ayuda se repartirá los 250 000 dólares.
Los que llevan ropa azul son expertos en supervivencia, y los que llevan ropa roja son amateurs que tal vez no estén hechos para la naturaleza.
Equipo azul. Tomen sus mochilas y síganme.
¿Cuánto tiempo has aguantado en un bosque? ¿Mi récord? ¡Tres meses! ¿Por diversión? Sí. ¡No te pases!
¿Cuántos de ustedes han acampado antes? ¿Cuántos de ustedes sobrevivirían un mes aquí? No inventen, lo siento por los otros.
Sabía que el equipo azul tendría la ventaja. Por eso, antes de empezar, le expliqué el reto al equipo rojo y los llevé a una tienda para comprar lo necesario para sobrevivir.
A ver, muéstrame qué empacaste. Traje cuerda, y esta lona que está en el piso. ¿Compraste un paquete de 24 botellas de agua? Por supuesto.
Yo fui directamente por el encendedor. ¡Qué lista!
Pero el equipo azul solo sabía que iba a competir en un video de MrBeast.
Yo no sabía a qué venía, y me preparé para cualquier clima. Pensé que nos ibas a llevar a Alaska.
Para los refugios, vamos a construirlos con hojas y ramas, solo necesitan una buena capa de aislamiento.
Llevo diez años practicando estas habilidades, pero tengo que reunir un equipo de diez personas. Lo van a hacer ustedes. Para levantar los ánimos.
Compramos una tienda de niños. Por suerte, yo mido como 1.65.
Con todas las ventajas que tiene tu equipo, ¿crees que pueden vencerlos? Sí. Aunque ellos sean profesionales. No nos importa. Somos profesionales a nuestra manera.
Sí… Sí. ¡Sí! ¡Sí! ¡Lo conseguí!
Solo imito lo que hacen en las películas. ¿Ellos hacen esto por diversión?
¿Cuántas noches se van a quedar? Hasta el final. Hasta Navidad. Hasta que nos digan que nos vayamos.
Su hobby es sufrir en el bosque. Buenas noches.
Y durante la primera noche, quedó muy claro que la ventaja del equipo rojo les estaba facilitando mucho las cosas. A los expertos les costó mantener los ojos cerrados conforme iba descendiendo la temperatura.
Estoy tan agotada y deshidratada que no sé por qué sigo aquí.
La verdad, no pude dormir. El suelo estaba frío, todo estaba húmedo.
Y la única manera de salir de este reto es encender su bengala y esperar a que los rescaten.
Acabamos de tener a nuestra primera retirada. Una menos. Quedan 49. Pero ella no fue la única.
Perdón, amigos. Tengo 66 años, con dos prótesis de rodilla. Lo siento mucho.
Nos sorprendió que los dos primeros eliminados son expertos del equipo azul. Mientras los rojos usaban sus recursos para dormir al aire libre con estilo.
Es una mañana preciosa. Salió el sol. Qué suerte estar aquí fuera. Sí, es agradable tomarse un respiro del mundo a veces.
Mientras tanto, los expertos sabían que tenían que arreglar sus refugios cuanto antes, o perderían rápidamente a más personas.
La intención no era hacer estos refugios con un montón de palos y ya. Hay que cubrirlo con 30 centímetros de hojas. Va a requerir el trabajo de todos aquí. Las hojas, cuando empieza a llover, te mantienen seco.
¿Los tres duermen ahí adentro? ¡Sí! Bro, su fortaleza es enorme. ¿Y crees que va a aguantar con la lluvia? Solo hay una forma de saberlo.
Vamos a hacer el refugio. De esa forma, no vamos a dormir bajo la lluvia, le pondremos techo. Necesitamos mantener la comida a salvo y seca.
¿Ustedes lo hicieron? Sí. Hay que tomar nota para el próximo video de supervivencia. Pueden llamarme si quieren. Tal vez lo hagamos.
Y mientras los expertos aprovechaban al máximo sus recursos limitados, los amateurs desperdiciaban su ventaja rápidamente.
¿Esto es todo lo que han hecho? Solo prométanme que ninguno se va a morir. Lo prometemos. Tranquilo. Prometido.
Conforme el día avanzaba, los amateurs seguían desperdiciando sus recursos.
Ellos siguen esforzándose, gastando su energía, pero no van a aguantar.
Pero el esfuerzo de los expertos ya estaba dando frutos.
Miren esto. Está mejor que el Four Seasons. Vamos a pasar una noche mucho más agradable. Obvio.
Estamos afuera, en el bosque. Y dormí como un bebé. Fue porque hicimos un refugio genial. Era cálido.
El equipo rojo seguro tiene tiendas. Tienen sacos de dormir. Y nosotros, esto. Todos estamos aquí sin comer y pasándola bien. Falta la cuerda.
Mientras los expertos empezaron el día bien descansados y llenos de energía. ¡Sí, esa es la actitud! Sí. Los amateurs empezaron el suyo con el reto más difícil de la supervivencia: un estómago vacío.
¿No tienes un snack? ¡Ojalá!
El equipo rojo se pasó los dos primeros días devorando sus snacks. Y ahora… Todos tenemos hambre. Hoy tenemos mucha más hambre. Hoy vamos a salir a buscar comida y agua.
Mientras tanto… ¡La clase de recolección empieza ya!
Gracias a los conocimientos del experto en supervivencia, Seth, el equipo azul pudo convertir su bosque en un supermercado.
Pueden recoger esto y comérselo como un snack.
Construyó una trampa para peces con palos para ponerla en el río cercano. Mientras tanto, los amateurs probaron su equipo de pesca, pero su única habilidad era pescar basura.
Pero para el cuarto día, la situación con la comida ya no era para reírse.
Atención, 4-9, ya no hay comida. ¿Cuánta comida queda, alguien sabe? Ya no nos queda comida.
Voy a comer de esto toda la noche. Vamos a ir a buscar.
Como una bolsa de papas dura 45 minutos como mucho… ¿Qué es esto? También tenía un plan para eso. ¡Remolachas! ¡Manzanas!
Dejé provisiones ocultas por todo el bosque. ¡Miren! La cantidad mínima de comida para sobrevivir si la racionan bien.
Apuesto a que hay de todo en estos bosques. Solo tenemos que saber buscar.
Encontré un montón de comida en el bosque. Hoy vamos a cenar muy bien.
Ambos equipos crearon bancos de alimentos para distribuir la comida.
Yo creo que vamos a estar bien por un tiempo. Siempre y cuando todos trabajemos juntos. Es muy importante que nadie empiece a pelearse con los demás.
Pero en el equipo azul, Julia tenía un plan diferente.
Hay que esconderlo. No quiero que ellos tengan el control. Van a acabarse la comida, y no va a quedar nada para nosotros, que estamos dispuestos a pasar hambre, porque ellos no quieren hacerlo.
Con la comida de los escondites, los expertos prepararon una gran cena.
¿Prepararon cena? Qué locura.
Y la tensión subió al máximo.
Estamos haciendo lo mejor que podemos. No todos van a estar felices, pero no podemos hacerlos felices si no se comunican con nosotros.
¡Adiós! ¡Buenas noches!
Oigan, ¿dónde está su refugio?
Las sospechas de Randy revelaron un nuevo obstáculo en este reto.
¡No es cierto! ¿Esto en serio? ¡Papas!
Sus propios compañeros.
Miren esto. Son las reservas que encontramos en su refugio cuando se fueron. No estaban contribuyendo al grupo, y siendo sincero, qué bueno que se fueron. La otra cara de la moneda es que necesitamos que se queden porque hay que ganar este juego.
Randy tiene razón. El equipo que tenga más integrantes al final de esta competencia va a ganar y va a repartirse el premio de 250 000 dólares.
Perdimos a cinco personas. No quiero que ninguno se elimine mañana. ¿Ok?
Pero a pesar de su discurso motivador…
Nunca me había pasado que no pudiera confiar en mis compañeros.
Marco, ¡no lo hagas!
Las autoeliminaciones no pararon.
¡Listo!
Y también las discusiones.
No pueden decidir qué van a comer los demás. Hay 11 personas aquí, y nos toca una manzana. Qué ridículo.
Tienes a 50 expertos en esto, que son los más controladores y los más egoístas, todos quieren ser líderes. Al menos para mí, esto terminó. Me largo.
Apenas es el quinto día, y como los expertos tienen nueve menos, van a tener que aprender a llevarse bien para sobrevivir a este juego.
¡A comer! Ustedes aún no se han comido su manzana.
La estrategia del equipo rojo de reunir y racionar los recursos les estaba ayudando a sobrevivir.
Solo pueden tomar una. Aquí todo es de todos. Gracias.
Yo solía comer seis huevos por la mañana, y ahora solo como una manzana. Pero por el dinero…
Pero no todos se resignaban a comer solo una manzana al día.
No hay mucha comida. Hay poca energía. Muy poca.
No me he sentido bien hoy, y mi cabeza me está doliendo. Solo quiero el bufet de Waffle House.
¿Por qué tenías que hablar, bro? Sí, ya se me antojó también.
El hambre le trajo al equipo rojo sus primeras seis eliminaciones.
Waffle House, tu muchacho ya va en camino.
¿Qué es lo más difícil para ustedes? La comida. Y el sol. Y los bichos. Prácticamente todo.
¿Qué están haciendo de este lado? Tengo toda una mansión aquí. Somos cuatro personas.
¿Cómo han dormido? Hemos mejorado bastante, pero es porque nuestros estándares se redujeron.
¿Cómo creen que su refugio se compara con los de los profesionales? El nuestro es mucho mejor. Está mejor.
¿No les preocupa que pueda llover, o el agua, porque están en una pendiente? Yo no sé. Creo que soy ingenuamente positiva.
Va a ser un video fácil para ustedes. Yo no estaría tan segura. ¡Jimmy! Jimmy, no lo digas así.
¿Cómo creen que su experiencia se compara con la del otro equipo?
Yo creo que la mayoría de ellos ya se fue a casa. Si todos son expertos, probablemente están discutiendo sobre qué hacer porque todos creen que saben más que los otros.
Y no estaba equivocada.
Hoy no deberíamos de comer. Esto no alcanza para 50 personas.
La comunidad lo decidió… Si queremos llegar hasta el final, tenemos que empezar a seguir reglas un poco más rigurosas.
No es por comodidad. Lo sé. Es por supervivencia.
Y las eliminaciones continuaron en ambos equipos.
Voy a comer en nombre de todos ustedes.
Y para evitar que saliera más gente, al día siguiente, la chef del equipo rojo, Brittney, se animó a preparar el desayuno.
¡Prueben un poco! No… Lo siento, chicos.
Y las críticas de comida no fueron… Un asco. Las más amables.
Me duele el estómago y ya no quiero comer más. ¡Me quiero ir a casa!
Exacto, amiga.
Ayuda.
Después de días de tensión, el equipo azul empezó la mañana dejándose llevar.
Pero ni siquiera un círculo de tambores pudo detener las peleas.
Lo entiendo, pero pueden limpiar la mesa antes de cocinar… Ok, a ver, tranquilízate.
Mejor lo resolvemos más tarde. Voy a ir a caminar. No, puedes quedarte a escuchar… Tú no eres nadie para decirme qué hacer.
Para mí es muy difícil ser parte de un equipo. Por naturaleza, yo me opongo a las jerarquías.
Y una vez más, eso trajo aún más eliminaciones.
¡Déjenlos comer manzanas!
No me siento parte… Me rindo.
Y en el equipo rojo…
Se acabaron las frutas, ya nos quedamos sin desayuno.
Y perder el desayuno fue demasiado para dos miembros más del equipo rojo.
No, no, espera, no lo hagas. No, no, no, no, no.
Extraño las malteadas. Tengo muchas ganas de una malteada.
Y así como ellos no saben quién queda en el equipo rival, hasta el final de este video, ustedes tampoco sabrán.
Lo que vamos a hacer es un cambio radical en el video.
No se pasen… ¿Qué está pasando? ¿Qué viste? ¿Es Jimmy? Gracias a Dios.
Cuando toque la bocina, tiren la bolsa.
Va un poco rápido. Tengo miedo.
¡Entrega! Entrega especial.
¡Qué es eso! ¡Corran, corran, corran! ¿Qué es eso? ¿Qué? ¡Estás loco!
Ahora voy con los profesionales.
Creo que es el sombrero de Jimmy. ¿Es en serio? Tienen una bolsa de comida.
Hola, equipo azul.
Vamos a descubrir si pueden trabajar juntos como un equipo, o si esto los va a separar.
Lee lo que dice. Ok.
Ambos equipos tienen 50 latas de comida. El equipo que me devuelva más latas sin abrir en 72 horas gana una recompensa.
Si ambos equipos empatan… Si ambos equipos empatan… Ninguno gana nada. Ninguno de los dos gana.
¡Vamos a comernos todo! ¡Sí!
El problema es que si la abrimos pensarán que estamos muertos de hambre. Creen que tenemos hambre.
Creen que tenemos hambre. Vamos a enterrar esa cosa o algo. Sí, vamos a enterrarlo. Hay que ser disciplinados. Nadie toque la comida. Nadie puede hacer trampa.
Yo propongo que no la tocamos porque tenemos raciones suficientes para aguantar 72 horas. ¿Puedo comer solo una? No, señora.
Esconderemos las latas en el bosque para que solo unos cuantos tengamos acceso a ellas.
Estoy estresado por la comida y la situación de la pesca. Creo que tenemos que ser pacientes. ¿Que si creo que varias personas podrían irse después de hoy si saben que no vamos a poder abrir esas latas? Por supuesto.
Está saliendo el sol. Día ocho. Es un bonito día nublado. Les mostraré. Por fin, un respiro del sol. Encontramos esta vieja parrilla en el bosque.
Y eso por ahora los mantenía con mucho ánimo. Es increíble lo que un poco de comida y un cambio en el clima le hacen a la fuerza de voluntad. Pero, por desgracia, al equipo azul no le estaba yendo tan bien.
Tengo una reacción a la hiedra venenosa. Bro, el hambre es brutal. Día ocho y aún no hay nada en las trampas. Estoy a punto de comerme mi pasta de dientes.
Cómo se me antoja comer una de esas latas. Si te soy sincero, yo me acabaría una lata de carne. Saber que tenemos 50 latas de comida, guisantes, maíz, carne… me pone muy mal.
Buscando cangrejos. Vi a mi izquierda algo que creí que era una rama, y luego vi que empezó a moverse. Me di la vuelta y me quedé… ¡Una serpiente!
Pero para el final del día, la suerte de ambos equipos empezó a cambiar.
Hay cambio de planes. Va a haber una tormenta enorme. Puede que sea un tornado. Tenemos que irnos. Voy a mi refugio. ¡Esto va a estar bueno…!
Se acerca una gran tormenta. Se ve de miedo. Bajó la temperatura, como 15 grados en unos diez minutos. Hubo un viento inesperado. Siento que todo el refugio se va a caer.
Tengo un imper… ¿Eso es un trueno? Ahí viene la lluvia.
Por fin llegó la lluvia. Todos se dirigen a sus refugios. La tormenta viene con mucha fuerza. Es hora de tomar una siesta.
Si me lo preguntan, creo que esta lluvia va a ser un punto de quiebre para mucha gente.
Hay una tormenta superfuerte. Nos acurrucamos en el refugio. No creo que al equipo rojo le esté yendo tan bien como a nosotros. Esto hace que el reto sea mucho más interesante.
Tuvimos que regresar al avión. Mi tienda voló por los aires. ¿Qué está pasando? No sé si volver al avión, pero creo que todos los demás ya están ahí. Nuestra tienda colapsó. Me quiero ir a casa.
Ahora espero que 250 mil dólares sean suficientes para motivarlos a seguir.
Odio esto. Me estoy volviendo loca.
Cuando se pone difícil, solo tengo que recordarme: “Literal, estoy en un video de MrBeast compitiendo por mucho dinero. Y me tengo que quedar”.
Ok. Creo que ya no está lloviendo. La temperatura descendió bastante. Hace frío. Es hora de salir a ver cómo están todos.
Anoche fue la noche más fría que hemos pasado aquí. Se nota por la escarcha en las hojas, la caja de dinero, los árboles. Estaba helado.
Qué frío hacía anoche. Ya sáquenme de aquí. ¿Alguna vez pensaron que verían un asiento de avión congelado? Qué fuerte, ¿no?
Me siento mal. Muero de hambre. No sé si pueda aguantar otra noche así. La buena noticia es que, si pasamos frío, el equipo rojo también va a pasar frío.
Todo el lugar está inundado. Esa era la fogata. Hacía mucho calor ayer. ¿Qué está pasando aquí?
La lluvia hizo que el reto fuera mucho más difícil…
¡Soy libre!
…y provocó que seis personas del equipo rojo…
MrBeast, nunca más volveremos a acampar. Nunca más volveremos a acampar.
…y dos del equipo azul…
Más vale que ganen.
…volvieran a casa.
Esperemos que la tormenta los distraiga lo suficiente para no usar la comida enlatada. Hoy hay recompensa, con suerte van a darnos otras 50 latas.
Estoy esperando a que llegue la noche para saber si ganamos el desafío. Creo que a todos nos encantaría comernos esas latas.
¿Qué hay en nuestro itinerario hoy, chicos? Puedo hacer cerámica con quien guste.
Si no lo ganamos, no va a ser un buen día para el equipo rojo.
Bolsa asegurada.
¿Cómo están todos? ¡Ya quedan pocas personas! ¿Me pueden traer sus latas cerradas? Como lo prometimos. Ok. Gracias por las latas. Su walkie-talkie. Les aviso cuando tenga las otras latas.
Ok, vamos a ver cómo van los profesionales. Hola. ¿Siguen enterradas? ¡Claro! Aquí están. Ok. Patrick, ¿puedes ayudarme a llevarla? Eres muy fuerte. Sí. Ok, aquí tienen.
Equipo azul, ¿hay algo que quieran decirle al equipo rojo?
Ok. ¿Cuántas latas se comieron? ¿En serio quieren que les digamos? Sí.
Esos rojos se creen muy listos. Se comieron todo. Sí, justo por eso pregunté, equipo azul. Te oyes enojado y hambriento, amigo.
Equipo rojo y equipo azul. Ya tenemos los resultados del reto de las 50 latas. Delante de mí hay dos bolsas. Yo digo que empecemos revelando los resultados del equipo azul. El equipo azul me acaba de entregar…
El hambre es brutal. Se me antoja comer una de esas latas. Saber que tenemos 50 latas de comida… Sí. …me pone muy mal.
50 latas de comida. Tiré dos. Pero 50. Y el equipo rojo, los amateurs… también me devolvieron 50 latas de comida. O sea que ningún equipo recibe una recompensa.
¡Qué sorpresa! Bengala. Bengala. Bengala. No, literal, bengala.
El equipo azul se ve bien. El equipo rojo está muy enojado con el resultado. No puede ser, vean. Literal, acabo de revelar los resultados, y tres personas acaban de salir.
Fue divertido.
Se están desmoronando, tengo que ir para allá. ¿Qué demonios está pasando? Espera, ¿vas a encenderla?
Mi corazón de mamá me dice que me vaya.
Ya son cinco. Al final no consiguieron la comida. ¿Te arrepientes de no comerte las latas? Eso fue un golpe bajo.
Los ánimos cayeron por completo en el equipo azul. Creo que va a haber bengalas esta noche.
Los adoro a todos y a cada uno de ustedes, pero me voy a mi casa.
Esto ya se puso deprimente.
Los ánimos están muy bajos en la bestia azul esta mañana. Anoche perdimos a tres personas. La falta de sueño es dura.
La falta de sueño es dura. El hambre es dura. Y tenemos problemas con el tema de la comida. Todo el tiempo tengo hambre.
Y mientras Seth intentaba animar al equipo, no todos estaban de buen humor.
La verdad, prefiero que me pateen en las bolas a seguirlo oyendo.
Nos podríamos quedar aquí muchas semanas. Debo regresar con mi esposa y mi hija.
Patrick y Malik se están dando un abrazo muy fuerte, yo solo espero que no sea otra conversación sobre irse de aquí.
¡Eso! Los voy a extrañar. Qué mal…
Hola, amigos, me voy a ir hoy.
—¿Sabes todo lo que aportaste al equipo? —Lo sé.
Les enseñé a todos cómo hacer refugios que aguanten cualquier clima. Me esforcé mucho para que todos tuvieran éxito. Y creo que el equipo azul va a ganar. Tengo que volver a atender mi negocio. Me da tristeza irme. Pero mi negocio es mi prioridad.
—Te queremos, Seth. —Te queremos, Seth. ¡Eres el mejor! Amigo, tú eres el más experto de todos.
Seth encendió una bengala. Nos enseñó mucho a todos.
Mucha gente no quiere hablar sobre eso. Ni modo, es lo que es. Y se tienen que ir muchas personas. Tampoco es fácil porque no sabemos qué pasa del otro lado.
He notado que estoy perdiendo mucho peso, y no me queda mucho peso que perder antes de que mi cuerpo empiece a fallar.
No podemos confiar solo en el arroz que tenemos, así que vinimos a probar suerte.
Me está empezando a doler el cuerpo, me duelen las caderas. Me harté.
—¿Estás lista para irte? —Estoy más que lista.
Descansa en paz, Mona. No te olvidaremos.
No se murió. Quiero su ración de frijoles.
¡Bengala!
Qué bueno que haya más gente yéndose, porque…
—Cada vez que alguien se va… —El premio crece.
Y con menos gente, el equipo rojo tuvo que empezar a asumir más responsabilidades.
Nuestro grupo tiene algo que demostrar. Creo que van a darlo todo.
Desde que se fue la chef Brittney, tengo que hacer su trabajo yo. Las chicas picaron cebollín y zanahorias, y siento que vamos bien. ¡Está fácil! Sí se puede. He demostrado que puedo hacer más de lo que yo misma pensaba.
Como es mi cumpleaños, voy a darles a varias personas que se suscriban cualquier cosa que quieran. Puede ser un auto, sus vacaciones soñadas o incluso puedo pagar su renta. Solo tienen que suscribirse y comentar lo que quieren, y voy a elegir ganadores al azar en los próximos 30 días. ¡Buena suerte!
Se acerca una gran tormenta, y creo que mucha gente podría irse esta noche.
Este es el Airbn-Beast. Sí, esta es la entrada. Bloquea el viento.
Ya está empezando a llover. ¿Crees que esto es impermeable? Creo que es resistente a la lluvia.
Va a empezar a llover, y estoy reforzando mi puerta, voy a usar todo este follaje para llenar los huecos.
Pero justo después de que me fui, empezó a llover a cántaros durante horas y horas.
Llevamos unas cinco horas con esta lluvia ininterrumpida. Tenemos los zapatos empapados, también los calcetines y nuestra ropa. Donde planeábamos dormir se inundó.
Hay agua dentro de mi cabaña. Parece que no era impermeable. Voy a ponerme bajo la lona.
Lo único que cabe bajo la lona son frijoles y arroz.
Entonces ¿no vas a dejar que la gente se quede aquí? Literal, es nuestro único refugio.
Ok, entiendo. Usaron la única lona que había. Y ahora no dejan que nadie la use. La única lona que tenemos. ¿Ni siquiera puedo pararme abajo? Eso está mal.
—Esa lona fue designada para poner nuestra comida… —Como refugio comunitario. —No, es para proteger los frijoles y el arroz. —Pero era un refugio comunitario.
Ok, escucha lo que te digo. Están buscando alternativas para poder sacar la comida y alojar a la gente ahí. Eso es lo que quieren hacer.
Pero era un refugio comunitario.
Creo que todos vamos a perder la cabeza. Nuestro campamento está superinundado. Esto tiene que terminar. Solo espero que los rojos hayan pasado por algo similar.
Rellené mi botella de agua. Ahora me voy a sentar en mi tienda, a leer y dormir. Estos días son los más sencillos. Para nosotros, son días de relleno.
Mientras los rojos esperaban en calma a que dejara de llover, mi reto del día 14 podría decidir quién tomaría la delantera.
Concursantes, acérquense. Pónganse junto a las cajas. Equipo azul, ¿cómo vamos?
—¡Sí! —Qué bien.
Un juego idéntico de cajas se colocó delante de ambos equipos. Vamos a ir abriendo una por una y revelaremos un objeto vital de supervivencia. Si ambos equipos lo rechazan, solo entonces se revela el siguiente objeto. Y el equipo que presione su botón primero puede quedarse con el objeto. Si deciden quedarse con esa caja, ellos no ganan nada.
—¿Tiene sentido? —Sí.
¡Majd, Tareq, abran la primera caja! Caja número uno. Equipo de pesca.
No hay peces en ese río. No sabemos pescar. Eso es inútil.
—¿Prefieren no quedárselo? —No lo queremos. ¿Nadie va a presionar ese botón?
Yo voy a derribar al que intente apretar ese botón.
—¿Están seguros? —Sí.
Como dijeron que no a la primera caja, Tareq, revela la segunda caja. Ollas y sartenes de hierro fundido.
Ollas de hierro. Chef, ¿tú qué opinas? Yo creo que tenemos algo así, ¿no? Hay que presionarlo para que no les den nada.
Les recuerdo que si el otro equipo lo toma, ustedes no reciben nada. Y si ambos equipos rechazan todas las cajas, entonces, ambos equipos se llevan todo.
Podemos ganar todo. No lo presionen. Podríamos conseguir las cinco cajas.
—Ellos también las tienen… —¿Ok, sí o no? —No. —¿No?
Rechazaron la caja número dos.
Olvídenlo. No nos falta nada de eso.
Revelen la caja número tres. Chocolates rellenos de Feastables.
—¡Feastables! —¡Qué les parece!
Esto es cruel. Es simplemente cruel.
Son chocolates rellenos. De crema de maní. De chocolate con leche.
Se me está haciendo agua la boca.
Los otros pueden presionarlo. Podrían presionar el botón, chicos. No lo hagas, Carlos. Baja la mano.
—Por favor, chicos. —Yo digo que no.
—Tres. Dos. Uno. Se fue. —Cierra esa caja. Se cerró.
Estuvo difícil, estuvo difícil.
Abran la cuarta caja. Materiales de construcción.
—No. —No. —Podrían construir más refugios. —Ya los construimos. Eso es muy fácil.
Hasta ahora, ambos equipos han rechazado todas nuestras cajas. Yo consideraría la próxima caja. Si nadie lo presiona en ambos equipos, ustedes se llevan todo.
Si nadie lo presiona en ambos equipos, ustedes se llevan todo. Pero si ellos lo presionan en esta última caja, ustedes no ganan nada.
—No creo que vayan a presionar el botón. —Yo creo que sí. —¿Crees que lo hagan? —Sí. —¿Por qué lo piensan? —Si no, vamos a estar a mano. —Es cierto. —¿Por qué querrían ayudar a alguien que no tiene tantas cosas a conseguirlas?
Lo que debemos hacer es que no les demos algo que les haga falta.
—Duda. ¿Tú no presionarías el botón? —No. Hay que ver qué hay en esa caja. —Sí, pero como quiera nos lo vamos a quedar.
No quieren que lo tomemos, seguro presionan el último botón. Yo pienso lo mismo. Porque esos tipos no quieren darnos nada. ¿Y qué? No necesitamos nada. No pasa nada. Esto puede darles la ventaja a ellos. Tenemos que presionarlo en la próxima caja.
Majd, Tareq, revelen la última caja. Filetes Jack Link's y condimentos para todo su equipo.
—No se pasen. —No puede ser. Voy a presionarlo. ¡Espera, espera! —¡No, no! —¡No! ¿No van a hacerlo?
—¡Qué…! —¡No! ¿Lo presionaste? Lo presionó inmediatamente. El equipo azul lo presionó. —¿Qué? —El equipo azul lo presionó de inmediato. —Espera, ¿qué? —¿Qué están haciendo? El equipo azul lo presionó y los dejó sin nada.
¿Nadie tuvo las agallas de presionarlo? Porque todos querían discutirlo antes. Todos dijeron: «No, no lo presiones aún». Ya no… ya no quiero estar aquí.
Y aunque la reacción de Patrick le dio la ventaja al equipo azul, el hecho de que los ignorara inmediatamente los dividió.
No eres bueno escuchando, ¿verdad? —¡Soy vegetariana! —¿Y a mí qué?
Tal vez por la decepción de haber perdido el reto…
Perder esto es un asco. No presionamos el botón.
O simplemente porque no los escucharon…
Te puedo asegurar que perdiste a muchas personas. ¡Pues, váyanse a su casa!
Tanto el equipo rojo como el azul perdieron a varios jugadores. Pero para los azules, esta fue la primera vez que tuvieron la ventaja sobre sus rivales.
Y así, por primera vez en más de dos semanas, el equipo azul disfrutó de un rayo de felicidad.
¿Quién quiere cocinar su filete ahora? Los filetes se ven muy buenos. ¡Mejor que cualquier Navidad! Mejor que Acción de Gracias.
Tengo energía porque comí proteína. Todo está saliendo como queríamos.
Pero el equipo rojo no la estaba pasando tan bien.
¡Quería esas ollas! Habrían sido muy útiles. Le dije: «Isaiah, por favor, confía en mí». Literal, tenemos cosas negras en la comida porque no quisieron apretar el botón de los sartenes. Ya me cansé. Ya no puedo más.
Pero cuando se acabó la carne, el equipo azul encontró un problema nuevo.
¡Esto es por plata! No soy una persona sociable… ¡Solo quiero más dinero! Pero ahora que se fue tanta gente, es mucho dinero.
Y como cada vez queda menos gente, su parte de los 250 000 dólares, si es que ganan, está aumentando. Ustedes no saben cuánto aumenta porque no saben cuánta gente queda. Pero créanme, ya se está convirtiendo en mucho dinero. Miles de dólares.
Por lo que Trinh tramó un plan para aumentar su parte del dinero.
¿Cuándo vamos a salir de aquí?
Trinny está empezando a sacarme de quicio.
¡Salgo en un video de MrBeast!
Creo que la supervivencia ya no es el aspecto más difícil.
¡Qué egoístas, se llevaron la lona! ¡Yo no la tomé! ¿La tomó Sonny? ¿Por qué no usamos la lona para hacer un refugio para todos? ¿Quieres desmontar el refugio…? Eres todo un caso. Me parece increíble que tú, de todas las personas, me digas que soy egoísta. Aunque no me dejes hablar…
Mi carrera gira en torno a la buena energía, las buenas vibras, no creo en los días malos. Si mis compañeros están tristes, intento hacerlos reír, hago un backflip. En serio pensé que había hecho todo para ganar.
Perdón, chicos.
Prendieron una bengala porque oímos gritos, y luego aplaudieron. Hubo gritos y aplausos. Obvio prendió la bengala. —Yo creo que su equipo se va a separar, sobre todo después de los filetes, ya no tienen nada. —Sí. Podemos ganar, seguro.
También quiero batatas. Tú ya almorzaste, y nadie más ha comido. Voy a comer si tengo hambre. No tengo que darte explicaciones. No le debo nada a nadie aquí. Ella es la que menos aporta al equipo.
Esa última pizca de toxicidad… Gracias, es justo lo que necesitábamos, ya podemos irnos de aquí.
No me caía bien.
Pero en el equipo rojo realmente se llevaban bien.
¡Si todos trabajamos juntos, podemos ganar esto! ¡Podemos vencer al azul! Eso espero. —Gracias. —No es nada.
¡No se pasen! ¡No! Quiero llorar.
Hay que trabajar en equipo, sin ser egoísta. Todos aquí están dispuestos a arriesgarse. Vinimos aquí a ganar, así que… Tenemos un equipo muy fuerte.
Pero el equipo azul tal vez no pensaba lo mismo.
Si empezamos a separarnos, se van a ir, como se fue Patrick, es la realidad.
Todos estamos de acuerdo en que coma arroz. Yo no escuché esa conversación. Literal, tuvimos la conversación ayer sobre el arroz. Yo no la oí ni participé.
Solo quiero irme con la victoria, pero siento que me voy a ir con un muy mal sabor de boca. Se siente horrible y no quiero estar amargado.
Lo siento mucho, Joel.
Me alegro mucho de que se hayan ido.
¿Escucharon eso? Oí lo que creo que son las porras de los azules. Sí. Sonaban como pocas personas, ¿no? También escuché eso. ¿Encendieron dos bengalas?
Estamos atascados de por vida. Sabemos que no, tenemos las bengalas, pero eso sería perder, y yo no pierdo. Vamos a ganar. No sé cómo. No sé cuándo, pero vamos a ganar esto.
Entre menos gente tenemos, menos posibilidades de ganar. Cada vez es más difícil. Pensé que quizás esto se iba a poner más fácil. No fue así.
Mientras el equipo azul se desmoronaba, el equipo rojo estaba cada vez más unido. No solo sobrevivían, la pasaban bien.
Es hora de relajarse, chicos. Vamos a pasar el día en el río. A veces tienes que verle lo bueno a lo malo.
Qué falsa, eres una maldita farsa.
Qué falsa, eres una maldita farsa. Tú eres un asco, no sabes cuánto… ¿Me vas a dejar hablar? Literalmente no haces nada que aporte, además de cocinar cosas que no saben a nada. En serio, es la peor comida, la verdad. Y lo siento, pero tenía que decirlo.
—¿Vas a estar bien? —No. No creo. —¿Quieres ir conmigo a caminar? —Sí. Esas mujeres son malas.
Creo que pescó algo. ¡Sí! ¡Se ve muy grande! Oye, ¡buen trabajo!
Lo siento.
Lo limpiamos en equipo, y ahora lo vamos a preparar. ¡Pescado!
—De verdad son muy groseras. —Son muy malas. Quiero irme hoy. Al final, no gané el reto de MrBeast, pero lo di todo. —No importa, te quedaste mucho tiempo.
¿Quieren un tenedor? Está muy bueno. —¡Está rico! —¿En serio? —Sí.
Cuando algo es bueno para ti, sientes paz. Y yo ya no siento paz estando aquí.
¡Sáquenme de aquí!
Solo porque hayas aprendido a sobrevivir por tu cuenta en la naturaleza, no significa que puedas hacerlo en grupo. ¡Vamos a ganar!
Ya llevamos cinco días consecutivos sin ninguna bengala.
Amelia se fue, y creo que Trihn es muy egoísta. Si nos falta uno, porque los rojos ganaron por una persona, y tú estás aquí festejando… tú también estás perdiendo ese dinero.
Es que hay mucho menos personas. En un momento, había 50 profesionales. Ojalá mañana sea día de retos o de extracciones, necesitamos algo.
Tres semanas en el bosque, veamos cómo les va. ¡Equipo rojo! ¿Cómo les va a todos? ¡Hola, equipo azul! ¿Quieren un desafío? —Sí. —Sí.
Amateurs, ¿por qué creen que tengo esto? ¿Ahí nos van a rescatar?
Este es un mapa del campamento rojo. Y esta es una bengala. Van a marcar dónde esconderían esta bengala en su campamento. Y el equipo que encuentre primero la bengala decide cuándo termina el video disparándola. Pueden terminarlo hoy. O tal vez en cinco días. En diez días, cuando ustedes quieran. Y el otro equipo no va a tener control sobre eso.
Estoy nerviosa. Si disparan la bengala en ese tiempo, todavía pueden perder. No pierdan eso de vista. ¿Y qué tal si se la quedan dos semanas? Entonces, tienen problemas mentales.
Eso queda fuera del límite. Vamos a ponerla aquí. Hagamos que caminen más para que quemen muchas calorías. —Sí. —Sin duda, en un lugar muy lejano. ¡Sí! No puede ser.
Ok, aquí estaba la equis. —Aquí vamos. —¿Sí? ¿Ahí? Ahí va a quedar, aquí vamos.
Aquí es justo donde marcaron la equis. Su bengala se queda aquí. Veamos si la encuentran primero.
El primer equipo en encontrar la bengala va a decidir cuándo termina este video. ¿Están listos? —¡Sí! —¡Sí! ¡Tres! ¡Dos! ¡Uno! ¡Quítense las vendas, buena suerte!
¡Hora de irse! ¡Apúrense! ¡Encuéntrenla! —Cielos. —¡A dónde voy!
¡Ok! ¿Cuál es el plan, amateurs? ¿Cuál es el plan? ¡No veo nada! Oye, ¿a dónde…? ¿Cuál es el plan? El terreno, lo dividimos. ¿Ya acordaron a dónde van a ir todos, entonces? Yo me voy a la región más lejana.
—¡Oigan, chicos, chicos, esperen! —¿A dónde vamos? ¿No se les ocurrió ningún plan cuando les vendé los ojos? ¡Es un desastre! ¡Esperen! No saben lo que hacen.
Ya tienen un plan. Están decididos a ser los que encuentren la bengala. Me voy a la esquina más lejana. Tú ve hacia los muelles, yo voy al otro lado. ¡Encuentren la bengala!
¡Tengo que ir por más agua! ¿Y si el equipo azul la encuentra mientras tú vas por agua? Se toma su tiempo, no está mal. Seguramente, ellos no están ni cerca.
Estoy bastante cerca del límite. Estoy en el límite. Ok, aquí estoy buscando la bengala. Voy a encontrarla, voy a encontrarla. Hermano. ¡Estoy en medio del bosque!
Ya encontró a su compañero. Nadie entró en esa esquina. Fueron a la derecha. Si tú te vas por ese lado, yo voy de este lado.
Voy a bajar por el muelle. Literalmente, busca donde quieras. Puedes echar un vistazo. Para ver hacia adentro. De verdad quiero encontrar esta bengala. Todos estamos concentrados en encontrar la bengala.
No había ni una cámara siguiéndome, puede ser una señal de que no estoy en la zona correcta. Pero espero que encontremos la bengala primero.
Se ve prácticamente… todo el terreno, y no la veo. Y tampoco la veo aquí. —¿Alguien ve algo? —No. Aquí no. ¡Yo tampoco! No sé dónde buscar.
¡Creo que está ahí! Dime que es broma. —Sí, es broma. —Jimmy. Creo que ya busqué en todos lados. No está… Creo que se vería.
Esperen, ¿qué es eso?
Ya la encontraron. ¿La encontraron? Sonaron la sirena. Tal vez fue nuestro equipo. Espero que la hayamos encontrado.
Estos concursantes han pasado los últimos 20 días en el bosque perdiendo compañeros… Sáquenme de aquí. Me da tristeza irme. Las alianzas fueron llevadas hasta el límite… —¿Eso es un trueno? —¡Ahí viene la lluvia! Para este momento exacto.
¡Aquí está, la encontré! Aquí está, la tengo. La tengo, aquí está, aquí está. Soy Taylor, la tengo, aquí está, la tengo. ¡La tengo, la tengo! ¡Sí, la encontré!
La encontraron, nos ganaron ellos. ¿Cuántas personas creen que quedan de los amateurs? ¡Nueve! ¡Ocho!
Solo espero que piensen: “Bueno, ya ganamos”. Y que cuando disparen la bengala, nosotros tengamos más gente. ¿No hay ni una probabilidad de que sean más?
¿No hay ni una probabilidad de que sean más?
Tal vez, pero no lo creemos.
¿Y si esperan hasta mañana?
¡No, ya esperamos 20 días! Sí.
¡Dispara la bengala, dispara la bengala!
Después de 20 días, todo se reducía a esto. El equipo con más participantes se lleva el dinero.
¡Tres! ¡Dos! ¡Uno! ¡Quítense las vendas!
Tenían razón. Quedan 11 en el equipo azul, pero solo nueve en el equipo rojo. ¡Equipo azul, acaban de ganar 250 000 dólares!
¡Cálmense, se volvieron locos!
Nos da gusto, pero…
¿Qué les digo? Ellos son profesionales, pero estoy orgullosa de nosotros.
Le vamos a dar a cada uno 4000 dólares por haber aguantado tanto. Nadie se va con las manos vacías.
¡Todos ellos se van a casa con 22 mil dólares!
Aunque tengas habilidades o muchos recursos, creo que al final lo más importante es trabajar en equipo. Gracias por ver este video.
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