El último en salir del supermercado: 100 clientes, 250.000 dólares y un final que cambió las reglas

Abrir en YouTube ↗
Resumen

MrBeast compra un supermercado y anuncia a quienes están comprando que el último en salir ganará 250.000 dólares. El video sigue durante más de dos meses a las personas que aceptaron quedarse, y muestra cómo las alianzas, los sabotajes, el aburrimiento y la distancia con sus familias fueron dejando fuera a casi todos. Al final, en lugar de coronar a un ganador, el desafío se convierte en otro distinto.

15 min de lectura
0:12

El anuncio y la decisión de quedarse

Según MrBeast, después de comprar el supermercado puso todos los productos con un 50 % de descuento, y eso atrajo a muchísima gente. Algunos participantes lo confirman: pensaban que solo iban por las ofertas. Él insiste en que no son amigos suyos sino clientes comunes, y varios ni siquiera sabían quién era (“¿De míster qué?”).

Cuando pregunta cuánto tiempo estarían dispuestos a quedarse por un cuarto de millón, las respuestas van de “hasta ser el último en salir” a “hasta el final del año”. Desde el principio aparece el conflicto con la vida real. Un recién graduado sin empleo no tiene nada que perder. Una empleada, en cambio, explica que si no vuelve a su trabajo la despiden, y su jefa le confirma que tiene que presentarse. A quienes no podían o no querían competir se les ofreció llenar el carrito gratis, y al enterarse muchos se fueron. La regla de eliminación era simple: quien pisara la línea roja de la salida quedaba fuera.

1:32

Fuertes, alianzas y la primera noche

Las alianzas aparecen el primer día. Un grupo de cuatro jóvenes construye junto al congelador un fuerte al que llaman Fort Freezy. Tiene un “sistema de seguridad de alta tecnología”, un objeto que, si alguien entra, debe moverse y despertarlos. Otro equipo encuentra vacía la oficina del gerente y se encierra allí con un refrigerador entero y un carrito. Al lado se instala una alianza de padre e hijo: el hijo dice que tiene escuela y trabajo, y el padre responde que pedirá vacaciones para quedarse un poco más. En frutas y verduras se instala un equipo llamado los Innovadores, con una integrante que hacía el reto con 11 semanas de embarazo.

La realidad de vivir allí se nota la primera noche. Las baterías empiezan a agotarse y no hay cargadores en el supermercado: alguien ofrece 10 dólares por uno. Los participantes podían usar cualquier cosa de la tienda y decidían si compartían sus recursos o los guardaban. Uno lo resume así: “La gente puede venir y tomar tus cosas. Es guerra”. Al terminar el primer día, MrBeast anuncia que quedan oficialmente 33 participantes. Más adelante dirá que empezaron 100.

4:32

Aprender a vivir en una tienda

Hacia el tercer día los concursantes improvisan camas en los estantes, almohadas con paquetes de servilletas y dos camas completas que MrBeast elogia como una idea inteligente. No todos comparten: un equipo hace dormir en sillas a algunos miembros. Otros no aguantan más. Una participante cuenta que hizo muchísimo frío, que no durmió nada y que quiere irse a casa.

Los que se quedaron entendieron que tenían que mantenerse activos. Montaron una estación de ejercicio con un banco improvisado para levantar peso, y uno dice que si no se va con el dinero, se irá “con un nuevo cuerpo”. También fabricaron una ducha colgando una manguera detrás de una puerta. Para el cuarto día ningún teléfono tenía batería, y las familias empezaron a ir a la entrada para saludar a través del vidrio. Unas novias cuentan que visitan a sus parejas cada dos días. Para entonces, según el video, ya se había ido más de la mitad.

Xavian y el flotador: cómo empezó el caos

La quinta noche, Xavian entra en la base del Dream Team, el equipo del pasillo de lácteos, y daña un flotador inflable que usaban como cama. Lo descubren casi de inmediato. Josh, desde la zona de frutas, vio todo y se lo cuenta a Gunner. Cuando Xavian se entera de que Josh lo delató, dirige su atención al pasillo de frutas, y la noche termina en gritos, empujones verbales (“¿Eres un adulto o no?”) y un ataque a la base de los Innovadores que incluye la pérdida de sus Pop-Tarts.

El conflicto provoca salidas. Un integrante de los Innovadores admite que, si siguiera, no estaría dando todo de sí. Un miembro del Dream Team dice que aquello ya se salió de control y se va. Cuando le preguntan si su objetivo era causar caos, Xavian responde: “Caos organizado… aunque claramente no lo fue”. Reconoce que estaba un poco asustado y estresado.

9:41

Los “padres del supermercado” y el fin de una tregua

Tras un día de calma, el video muestra a Harry y Celestine, una pareja mayor a la que todos llamaban papá y mamá. Harry dice que, acostumbrado a entrenar con gente joven, conectó muy bien con los demás. Incluso cantó para el grupo. Se despiden porque tienen que volver con sus hijos y a su vida. Poco después se va también la participante embarazada, ya de tres meses, que tiene en casa un hijo de tres años y un esposo.

Según la narración, hasta entonces todos habían respetado el descanso de la embarazada y de la pareja mayor. Con ellos fuera, el equipo de la oficina del gerente decide que ese respeto se acabó. A las 3 y a las 4 de la mañana hacen ruido para que nadie duerma, y anuncian que lo repetirán todas las noches hasta que los demás se vayan. Lo consiguen: alguien abandona esa misma noche, y Tino se harta de Robbie y de todos y también se va.

Su salida provoca la unión de Fort Freezy y el Dream Team, que el narrador llama “el club de chicos” y que parecía una fuerza imparable. Pero Josh se lastima el pie durante una fiesta en la parte de atrás y decide irse: “Fue mi propio descuido”. Los ruidos nocturnos vuelven y provocan más abandonos. Con un efecto inesperado, eso sí: Juan podía dormir en medio del caos, así que se levantaba muy temprano para devolverles el favor. Hasta entonces no había causado problemas, y nadie sabía si lo hacía por estrategia o por aburrimiento. Otros reconocen que era difícil enojarse con él.

12:37

Lo que pesa más que el dinero

Con o sin ruido, lo que afectaba a todos era que la vida fuera seguía avanzando. Una participante dice que el dinero le cambiaría la vida, pero siente que se está perdiendo mucho y que cuanto más tiempo pasa dentro, más culpa siente. El narrador señala que no ver a los hijos era una de las partes más difíciles del reto. Por eso le sorprende que Juan decida mandar a su hijo Ángel a casa para que vuelva a la escuela: “Es buen dinero, lo sé, pero él tiene que volver a la escuela”. Para MrBeast, eso demostraba lo decidido que estaba por su familia.

En ese momento el video plantea que estar solo quizá fuera una mejor estrategia, porque las alianzas dependían mucho de otros, y una persona tóxica bastaba para hundir a una comunidad entera.

13:41

El balón de básquet y la caída de Autumn

MrBeast explica que, al preparar el supermercado, agregó objetos útiles, como parrillas para cocinar, y otros de entretenimiento, como un aro de básquet. Según él, el básquet parecía lo único que mantenía entretenida a la gente, y sin él muchos probablemente ya se habrían ido. Xavian sabía exactamente dónde atacar. Su plan inicial era deshacerse del balón, pero quería “su propia escena” y decidió plantarlo en el basurero de Robbie para que lo culparan.

No contaba con que Autumn lo había visto todo. Ella les cuenta a los demás que Xavian tiró el balón y que el camión de basura se lo llevó. Pero en la confrontación Xavian lo niega, dice que estaba durmiendo, y la versión de Autumn empieza a tambalearse: aclara que no dijo haberlo visto directamente, sino que “tal vez lo hizo, tal vez no”. Los demás le recuerdan que lo afirmó sin ningún “tal vez”. Termina señalada como mentirosa y aislada en su esquina. Hasta Xavian se aleja de ella cada vez que se acerca.

Mientras tanto, la comida empieza a echarse a perder: el pan ya se estropeó y otros productos lo harán en 30 días. Juan cuenta que duerme bien porque estuvo en el ejército y durmió en trincheras, carpas vacías y camas de estructura metálica. Admite que extraña a Ángel y que, aunque al final cada uno ve por sí mismo, tener amigos ayuda. Autumn decide irse tras unas tres semanas porque su hijo la necesita. Después de verla salir, Robbie decide que 20 días ya era demasiado lejos de su hija: “No voy a estar aquí tres meses perdiéndome la vida de mi hija”.

Xavian se siente invencible y lo dice abiertamente. Según él, no odiaron a Autumn por mentir, sino que él hizo que la odiaran por decir la verdad, e incluso lloró mientras mentía. Pide “música de villano”. Los demás reaccionan con una mezcla de admiración y desconfianza: “Me cae bien Xay, pero no confío en él”.

18:49

El robo de las parrillas

El Dream Team ve en esa desconfianza una oportunidad. Junto con Fort Freezy decide controlar la comida, y como el supermercado tenía comida prácticamente ilimitada, apuntan a lo que todos necesitaban para cocinar: las parrillas. Para no quedar como sospechosos, el plan es culpar a Xavian. Cuando Fatima se va y quedan oficialmente en el top 10, organizan una ceremonia para todos como distracción.

Con todos reunidos, Colin finge estar en la ducha, sale y roba las parrillas a toda prisa mientras sus aliados entretienen al grupo y los demás lo llaman a gritos. Consigue la que el equipo de la oficina dejó afuera y otra guardada en el estante superior del pasillo del pan, y las esconde. La de Juan no la encuentra. Después llevan a todos al congelador para entrevistarlos uno por uno, y se aseguran de que Xavian sea el primero, para que fuera también el primero en volver al supermercado y pareciera haber tenido tiempo de “robar” las parrillas. Funciona: todos sospechan de él, aunque jura que no hizo nada. En privado, cuando le preguntan, dice que no fue él, que cree que le tendieron una trampa y que ojalá se le hubiera ocurrido a él, porque fue una idea brillante.

En ese momento, con un incentivo patrocinado por Square, MrBeast anuncia que cada jugador que saliera recibiría 5.000 dólares en efectivo y una caja de productos de negocios locales. Una integrante de los Innovadores acepta, con lo que se acaba ese equipo, y también Chris.

23:41

Juan contra todos y la última jugada de Xavian

Juan quedó con la única parrilla y se negó a prestarla. Los aliados responden con un ultimátum: “Si no comemos, tú tampoco”. Después de apartar productos para ellos, sacan del supermercado toda la comida que pueden. Gunner va más lejos y se lleva ollas y sartenes. Juan responde que puede comer galletas saladas y carne seca, que si lo respetan, él respeta. Al final se aísla el resto del día, mientras el grupo empieza a destrozar la tienda y alguien comenta: “Somos los malos”.

Tras casi 24 horas, el Dream Team intenta hacer las paces con Xavian, pero él no quiere un acuerdo. MrBeast aprovecha la tensión y pregunta quién quiere que el video sea más difícil. Cinco levantan la mano. La consecuencia: el día 30 se tapan con tablas las ventanas por las que veían a sus seres queridos, que según el propio MrBeast eran una enorme fuente de ánimo. Algunos lo llevaron mejor porque sus familias habían ido todos los días.

Xavian decide irse. Dice que mostró “lo bueno, lo malo y lo feo” de sí mismo, que no quiere ver más de lo feo y que detesta ser así. Pero no se va en silencio: quiere que todos duerman mal, así que roba los sacos de dormir del Dream Team. Esa misma noche se va también Gunner, que lleva más de un mes dentro. Quedan seis. Al final del día, las parrillas reaparecen y los sacos de dormir vuelven a su lugar.

28:45

Aburrimiento y ofertas para salir

Llega entonces el verdadero desafío: el aburrimiento. Duermen hasta no poder más, desmontan estantes, limpian, juegan. Uno dice que en dos semanas no ha pasado nada. Otros se dan cuenta de que llevan 40 días sin ver el mundo exterior ni abrazar a nadie. Aun así, aseguran que podrían quedarse uno o dos años.

MrBeast vuelve y les pide elegir un líder. Juan gana la votación. Al líder le entrega 50.000 dólares que no puede quedarse, pero que puede repartir para que otros se vayan: 50.000 a una persona, 25.000 a dos o nada a nadie. Si nadie sale, nadie se lleva nada. Juan rechaza irse por 25.000. Finalmente ofrecen 30.000 más los 5.000 de Square, y uno de ellos acepta, diciendo que vivió muy buenos y muy malos momentos. Quedan cinco de los 100 iniciales.

36:46

El botón rojo y la mitad del supermercado

Con cinco concursantes, las lealtades se tambalean: uno dice que sigue siendo aliado de Colin, pero que cambiará de bando si lo considera necesario. MrBeast instala un botón rojo en el centro de la tienda: basta con que uno lo presione para que el video sea más difícil. Al principio nadie quiere tocarlo, pero algunos ven ventaja en hacerlo contra rivales que “pueden pasar una vida aquí”. Una vez convencido Jackson, Colin lo presiona.

La consecuencia es una nueva línea roja que parte el supermercado por la mitad. Tienen cinco minutos para llevarse lo que puedan del otro lado. Además del espacio, pierden la luz del sol, la ducha y el baño, que se sustituye por baños portátiles. Se preguntan cómo lavarán los platos y se cepillarán los dientes, y proponen usar Coca Zero y agua embotellada. Menos de 12 horas después, Colin pasa la mano por la nueva línea. Admite que fue “un acto impulsivo” y queda eliminado: “Pasas 50 días en un supermercado con un objetivo: no tocar la línea roja”.

Quedan cuatro. MrBeast dona la comida del otro lado de la línea, incluidos lácteos y queso, y dice que llegará a más de 10.000 personas necesitadas. Los concursantes se adaptan: Reyhan propone sacar agua del sistema de las frutas y verduras, lo desmonta con Juan y vuelven a ducharse con un balde. Cuando aparece un segundo botón, nadie quiere tocarlo; uno lo llama “maldito”. Según el video, aguantaron más de 50 días haciendo ejercicio, cocinando, jugando y haciendo amigos.

41:06

La decisión de un millón

MrBeast los cita a una semana para “una decisión de un millón”. Nadie sabe qué significa, y la espera los pone ansiosos. Algunos cuentan qué harían con el dinero: uno quiere devolverlo a la comunidad, otro dice que su familia lo necesita porque no tiene dinero y trabaja todo el tiempo. En medio de la tensión, los demás le organizan a Juan un cumpleaños con pastel, piñata y “ponle la cola al burro”. Juan les agradece: “Todos tienen un gran corazón”.

El día 67, MrBeast llega con un millón de dólares en efectivo y propone cambiar el video. Ya no sería “el último en salir del supermercado”, sino que volvería a llenar la tienda y el premio de un millón sería para ellos si se comían todo lo que hubiera. Ante el temor a engordar, promete un gimnasio, un nutricionista, un entrenador personal, camas y duchas. También dice que pasarían de enemigos a compañeros. Un participante duda por su esposa y sus dos hijos. Otro dice que la oportunidad no se repetirá y que el problema no es quedarse, sino comer y comer. Jackson responde que sí; Juan, “me quedo aquí”.

MrBeast da por terminado ese video: el premio sube a un millón, el supermercado se rellena y la nueva meta es comerse todo lo que hay en la tienda. Se despide con un “Nos vemos en un año”, sin mostrar cómo termina el nuevo reto.