El último en salir del supermercado: 100 clientes, 250.000 dólares y un final que cambió las reglas
MrBeast ミスタービーストMrBeast compra un supermercado y anuncia a quienes están comprando que el último en salir ganará 250.000 dólares. El video sigue durante más de dos meses a las personas que aceptaron quedarse, y muestra cómo las alianzas, los sabotajes, el aburrimiento y la distancia con sus familias fueron dejando fuera a casi todos. Al final, en lugar de coronar a un ganador, el desafío se convierte en otro distinto.
El anuncio y la decisión de quedarse
Según MrBeast, después de comprar el supermercado puso todos los productos con un 50 % de descuento, y eso atrajo a muchísima gente. Algunos participantes lo confirman: pensaban que solo iban por las ofertas. Él insiste en que no son amigos suyos sino clientes comunes, y varios ni siquiera sabían quién era (“¿De míster qué?”).
Cuando pregunta cuánto tiempo estarían dispuestos a quedarse por un cuarto de millón, las respuestas van de “hasta ser el último en salir” a “hasta el final del año”. Desde el principio aparece el conflicto con la vida real. Un recién graduado sin empleo no tiene nada que perder. Una empleada, en cambio, explica que si no vuelve a su trabajo la despiden, y su jefa le confirma que tiene que presentarse. A quienes no podían o no querían competir se les ofreció llenar el carrito gratis, y al enterarse muchos se fueron. La regla de eliminación era simple: quien pisara la línea roja de la salida quedaba fuera.
Fuertes, alianzas y la primera noche
Las alianzas aparecen el primer día. Un grupo de cuatro jóvenes construye junto al congelador un fuerte al que llaman Fort Freezy. Tiene un “sistema de seguridad de alta tecnología”, un objeto que, si alguien entra, debe moverse y despertarlos. Otro equipo encuentra vacía la oficina del gerente y se encierra allí con un refrigerador entero y un carrito. Al lado se instala una alianza de padre e hijo: el hijo dice que tiene escuela y trabajo, y el padre responde que pedirá vacaciones para quedarse un poco más. En frutas y verduras se instala un equipo llamado los Innovadores, con una integrante que hacía el reto con 11 semanas de embarazo.
La realidad de vivir allí se nota la primera noche. Las baterías empiezan a agotarse y no hay cargadores en el supermercado: alguien ofrece 10 dólares por uno. Los participantes podían usar cualquier cosa de la tienda y decidían si compartían sus recursos o los guardaban. Uno lo resume así: “La gente puede venir y tomar tus cosas. Es guerra”. Al terminar el primer día, MrBeast anuncia que quedan oficialmente 33 participantes. Más adelante dirá que empezaron 100.
Aprender a vivir en una tienda
Hacia el tercer día los concursantes improvisan camas en los estantes, almohadas con paquetes de servilletas y dos camas completas que MrBeast elogia como una idea inteligente. No todos comparten: un equipo hace dormir en sillas a algunos miembros. Otros no aguantan más. Una participante cuenta que hizo muchísimo frío, que no durmió nada y que quiere irse a casa.
Los que se quedaron entendieron que tenían que mantenerse activos. Montaron una estación de ejercicio con un banco improvisado para levantar peso, y uno dice que si no se va con el dinero, se irá “con un nuevo cuerpo”. También fabricaron una ducha colgando una manguera detrás de una puerta. Para el cuarto día ningún teléfono tenía batería, y las familias empezaron a ir a la entrada para saludar a través del vidrio. Unas novias cuentan que visitan a sus parejas cada dos días. Para entonces, según el video, ya se había ido más de la mitad.
Xavian y el flotador: cómo empezó el caos
La quinta noche, Xavian entra en la base del Dream Team, el equipo del pasillo de lácteos, y daña un flotador inflable que usaban como cama. Lo descubren casi de inmediato. Josh, desde la zona de frutas, vio todo y se lo cuenta a Gunner. Cuando Xavian se entera de que Josh lo delató, dirige su atención al pasillo de frutas, y la noche termina en gritos, empujones verbales (“¿Eres un adulto o no?”) y un ataque a la base de los Innovadores que incluye la pérdida de sus Pop-Tarts.
El conflicto provoca salidas. Un integrante de los Innovadores admite que, si siguiera, no estaría dando todo de sí. Un miembro del Dream Team dice que aquello ya se salió de control y se va. Cuando le preguntan si su objetivo era causar caos, Xavian responde: “Caos organizado… aunque claramente no lo fue”. Reconoce que estaba un poco asustado y estresado.
Los “padres del supermercado” y el fin de una tregua
Tras un día de calma, el video muestra a Harry y Celestine, una pareja mayor a la que todos llamaban papá y mamá. Harry dice que, acostumbrado a entrenar con gente joven, conectó muy bien con los demás. Incluso cantó para el grupo. Se despiden porque tienen que volver con sus hijos y a su vida. Poco después se va también la participante embarazada, ya de tres meses, que tiene en casa un hijo de tres años y un esposo.
Según la narración, hasta entonces todos habían respetado el descanso de la embarazada y de la pareja mayor. Con ellos fuera, el equipo de la oficina del gerente decide que ese respeto se acabó. A las 3 y a las 4 de la mañana hacen ruido para que nadie duerma, y anuncian que lo repetirán todas las noches hasta que los demás se vayan. Lo consiguen: alguien abandona esa misma noche, y Tino se harta de Robbie y de todos y también se va.
Su salida provoca la unión de Fort Freezy y el Dream Team, que el narrador llama “el club de chicos” y que parecía una fuerza imparable. Pero Josh se lastima el pie durante una fiesta en la parte de atrás y decide irse: “Fue mi propio descuido”. Los ruidos nocturnos vuelven y provocan más abandonos. Con un efecto inesperado, eso sí: Juan podía dormir en medio del caos, así que se levantaba muy temprano para devolverles el favor. Hasta entonces no había causado problemas, y nadie sabía si lo hacía por estrategia o por aburrimiento. Otros reconocen que era difícil enojarse con él.
Lo que pesa más que el dinero
Con o sin ruido, lo que afectaba a todos era que la vida fuera seguía avanzando. Una participante dice que el dinero le cambiaría la vida, pero siente que se está perdiendo mucho y que cuanto más tiempo pasa dentro, más culpa siente. El narrador señala que no ver a los hijos era una de las partes más difíciles del reto. Por eso le sorprende que Juan decida mandar a su hijo Ángel a casa para que vuelva a la escuela: “Es buen dinero, lo sé, pero él tiene que volver a la escuela”. Para MrBeast, eso demostraba lo decidido que estaba por su familia.
En ese momento el video plantea que estar solo quizá fuera una mejor estrategia, porque las alianzas dependían mucho de otros, y una persona tóxica bastaba para hundir a una comunidad entera.
El balón de básquet y la caída de Autumn
MrBeast explica que, al preparar el supermercado, agregó objetos útiles, como parrillas para cocinar, y otros de entretenimiento, como un aro de básquet. Según él, el básquet parecía lo único que mantenía entretenida a la gente, y sin él muchos probablemente ya se habrían ido. Xavian sabía exactamente dónde atacar. Su plan inicial era deshacerse del balón, pero quería “su propia escena” y decidió plantarlo en el basurero de Robbie para que lo culparan.
No contaba con que Autumn lo había visto todo. Ella les cuenta a los demás que Xavian tiró el balón y que el camión de basura se lo llevó. Pero en la confrontación Xavian lo niega, dice que estaba durmiendo, y la versión de Autumn empieza a tambalearse: aclara que no dijo haberlo visto directamente, sino que “tal vez lo hizo, tal vez no”. Los demás le recuerdan que lo afirmó sin ningún “tal vez”. Termina señalada como mentirosa y aislada en su esquina. Hasta Xavian se aleja de ella cada vez que se acerca.
Mientras tanto, la comida empieza a echarse a perder: el pan ya se estropeó y otros productos lo harán en 30 días. Juan cuenta que duerme bien porque estuvo en el ejército y durmió en trincheras, carpas vacías y camas de estructura metálica. Admite que extraña a Ángel y que, aunque al final cada uno ve por sí mismo, tener amigos ayuda. Autumn decide irse tras unas tres semanas porque su hijo la necesita. Después de verla salir, Robbie decide que 20 días ya era demasiado lejos de su hija: “No voy a estar aquí tres meses perdiéndome la vida de mi hija”.
Xavian se siente invencible y lo dice abiertamente. Según él, no odiaron a Autumn por mentir, sino que él hizo que la odiaran por decir la verdad, e incluso lloró mientras mentía. Pide “música de villano”. Los demás reaccionan con una mezcla de admiración y desconfianza: “Me cae bien Xay, pero no confío en él”.
El robo de las parrillas
El Dream Team ve en esa desconfianza una oportunidad. Junto con Fort Freezy decide controlar la comida, y como el supermercado tenía comida prácticamente ilimitada, apuntan a lo que todos necesitaban para cocinar: las parrillas. Para no quedar como sospechosos, el plan es culpar a Xavian. Cuando Fatima se va y quedan oficialmente en el top 10, organizan una ceremonia para todos como distracción.
Con todos reunidos, Colin finge estar en la ducha, sale y roba las parrillas a toda prisa mientras sus aliados entretienen al grupo y los demás lo llaman a gritos. Consigue la que el equipo de la oficina dejó afuera y otra guardada en el estante superior del pasillo del pan, y las esconde. La de Juan no la encuentra. Después llevan a todos al congelador para entrevistarlos uno por uno, y se aseguran de que Xavian sea el primero, para que fuera también el primero en volver al supermercado y pareciera haber tenido tiempo de “robar” las parrillas. Funciona: todos sospechan de él, aunque jura que no hizo nada. En privado, cuando le preguntan, dice que no fue él, que cree que le tendieron una trampa y que ojalá se le hubiera ocurrido a él, porque fue una idea brillante.
En ese momento, con un incentivo patrocinado por Square, MrBeast anuncia que cada jugador que saliera recibiría 5.000 dólares en efectivo y una caja de productos de negocios locales. Una integrante de los Innovadores acepta, con lo que se acaba ese equipo, y también Chris.
Juan contra todos y la última jugada de Xavian
Juan quedó con la única parrilla y se negó a prestarla. Los aliados responden con un ultimátum: “Si no comemos, tú tampoco”. Después de apartar productos para ellos, sacan del supermercado toda la comida que pueden. Gunner va más lejos y se lleva ollas y sartenes. Juan responde que puede comer galletas saladas y carne seca, que si lo respetan, él respeta. Al final se aísla el resto del día, mientras el grupo empieza a destrozar la tienda y alguien comenta: “Somos los malos”.
Tras casi 24 horas, el Dream Team intenta hacer las paces con Xavian, pero él no quiere un acuerdo. MrBeast aprovecha la tensión y pregunta quién quiere que el video sea más difícil. Cinco levantan la mano. La consecuencia: el día 30 se tapan con tablas las ventanas por las que veían a sus seres queridos, que según el propio MrBeast eran una enorme fuente de ánimo. Algunos lo llevaron mejor porque sus familias habían ido todos los días.
Xavian decide irse. Dice que mostró “lo bueno, lo malo y lo feo” de sí mismo, que no quiere ver más de lo feo y que detesta ser así. Pero no se va en silencio: quiere que todos duerman mal, así que roba los sacos de dormir del Dream Team. Esa misma noche se va también Gunner, que lleva más de un mes dentro. Quedan seis. Al final del día, las parrillas reaparecen y los sacos de dormir vuelven a su lugar.
Aburrimiento y ofertas para salir
Llega entonces el verdadero desafío: el aburrimiento. Duermen hasta no poder más, desmontan estantes, limpian, juegan. Uno dice que en dos semanas no ha pasado nada. Otros se dan cuenta de que llevan 40 días sin ver el mundo exterior ni abrazar a nadie. Aun así, aseguran que podrían quedarse uno o dos años.
MrBeast vuelve y les pide elegir un líder. Juan gana la votación. Al líder le entrega 50.000 dólares que no puede quedarse, pero que puede repartir para que otros se vayan: 50.000 a una persona, 25.000 a dos o nada a nadie. Si nadie sale, nadie se lleva nada. Juan rechaza irse por 25.000. Finalmente ofrecen 30.000 más los 5.000 de Square, y uno de ellos acepta, diciendo que vivió muy buenos y muy malos momentos. Quedan cinco de los 100 iniciales.
El botón rojo y la mitad del supermercado
Con cinco concursantes, las lealtades se tambalean: uno dice que sigue siendo aliado de Colin, pero que cambiará de bando si lo considera necesario. MrBeast instala un botón rojo en el centro de la tienda: basta con que uno lo presione para que el video sea más difícil. Al principio nadie quiere tocarlo, pero algunos ven ventaja en hacerlo contra rivales que “pueden pasar una vida aquí”. Una vez convencido Jackson, Colin lo presiona.
La consecuencia es una nueva línea roja que parte el supermercado por la mitad. Tienen cinco minutos para llevarse lo que puedan del otro lado. Además del espacio, pierden la luz del sol, la ducha y el baño, que se sustituye por baños portátiles. Se preguntan cómo lavarán los platos y se cepillarán los dientes, y proponen usar Coca Zero y agua embotellada. Menos de 12 horas después, Colin pasa la mano por la nueva línea. Admite que fue “un acto impulsivo” y queda eliminado: “Pasas 50 días en un supermercado con un objetivo: no tocar la línea roja”.
Quedan cuatro. MrBeast dona la comida del otro lado de la línea, incluidos lácteos y queso, y dice que llegará a más de 10.000 personas necesitadas. Los concursantes se adaptan: Reyhan propone sacar agua del sistema de las frutas y verduras, lo desmonta con Juan y vuelven a ducharse con un balde. Cuando aparece un segundo botón, nadie quiere tocarlo; uno lo llama “maldito”. Según el video, aguantaron más de 50 días haciendo ejercicio, cocinando, jugando y haciendo amigos.
La decisión de un millón
MrBeast los cita a una semana para “una decisión de un millón”. Nadie sabe qué significa, y la espera los pone ansiosos. Algunos cuentan qué harían con el dinero: uno quiere devolverlo a la comunidad, otro dice que su familia lo necesita porque no tiene dinero y trabaja todo el tiempo. En medio de la tensión, los demás le organizan a Juan un cumpleaños con pastel, piñata y “ponle la cola al burro”. Juan les agradece: “Todos tienen un gran corazón”.
El día 67, MrBeast llega con un millón de dólares en efectivo y propone cambiar el video. Ya no sería “el último en salir del supermercado”, sino que volvería a llenar la tienda y el premio de un millón sería para ellos si se comían todo lo que hubiera. Ante el temor a engordar, promete un gimnasio, un nutricionista, un entrenador personal, camas y duchas. También dice que pasarían de enemigos a compañeros. Un participante duda por su esposa y sus dos hijos. Otro dice que la oportunidad no se repetirá y que el problema no es quedarse, sino comer y comer. Jackson responde que sí; Juan, “me quedo aquí”.
MrBeast da por terminado ese video: el premio sube a un millón, el supermercado se rellena y la nueva meta es comerse todo lo que hay en la tienda. Se despide con un “Nos vemos en un año”, sin mostrar cómo termina el nuevo reto.
Acabo de comprar este supermercado y tengo una gran sorpresa para todos.
¡Hola!
¡Miren, es MrBeast!
Atención, todos. Están dentro de un video de MrBeast. Quien salga de este supermercado al final ganará esos 250 mil dólares.
Esto va a estar interesante. No conozco a nadie. No son mis amigos. Son clientes comunes. Y seguro tienen muchas preguntas. Vamos a hablar con ellos.
¿Sabía que está en un video de MrBeast?
¿De míster qué?
¿Cuánto estarían dispuestos a quedarse por un cuarto de millón de dólares?
Hasta ser el último en salir. Hasta el final del año. Todo el tiempo que sea necesario.
¿Quién es MrBeast?
Te graduaste de la universidad y no tienes trabajo.
No tengo trabajo. Este es peligroso.
Pero otros en el supermercado sí tienen trabajo.
Si no salgo y regreso al trabajo, me despiden después de esto. Y tomé mi decisión porque sigo aquí.
Esta es mi jefa. Estoy tratando de decirle que tengo que quedarme aquí.
A ver, déjeme hablar con ella. Señora, ¿le dará la oportunidad de ganar?
Ella tiene que venir a trabajar.
Así que para cualquiera que no pudiera o no quisiera participar…
¿Se va a ir o quiere competir?
No, creo que yo no voy a competir.
Está bien, entonces llene el carrito porque sus compras son gratis.
No puede ser.
Disfrute sus compras gratis. Tenemos a la primera persona que se va.
Y cuando descubrieron las compras gratis, muchos se fueron.
Cuando pisen esa línea roja, quedan eliminados. Muy bien, está eliminada.
Están cayendo como moscas. Pero para los demás…
Hay que construir una casa.
No, eso ya es nuestro.
Armamos nuestra base. Queremos dos habitaciones y una más para dormir.
Es solo el primer día y ya hay alianzas. ¿Ustedes cuatro están en alianza? Sí.
No voy a defraudarte. No me defraudes. Mientras seamos equipo podemos con todo.
Se están construyendo fortalezas por todo el supermercado. Estos chicos sí construyeron un fuerte. Y le dicen Fort Freezy, porque está cerca del congelador.
Este será nuestro sistema de seguridad de alta tecnología. Si alguien entra, debe mover esto y despertarnos. Tenemos nuestra cama y nuestra alianza. Ya nos está vigilando el otro grupo.
Y si se preguntan cómo lo logramos… Después de que compré este supermercado, le puse un 50 % de descuento a todos los productos.
Pensé que solo veníamos por ofertas del 50 %.
Y eso hizo que llegara muchísima gente. Y cuando llegó la primera noche en el supermercado, la realidad de vivir aquí empezó a sentirse.
¿Quién tiene cargador de celular? Tengo 10 dólares.
Estoy en videollamada con mi mejor amiga.
Tienes 20 %. Cuando tu batería se acabe, ya no hay más. No tenemos cargadores en este supermercado.
Tiene razón.
Los participantes podían usar cualquier cosa dentro del supermercado.
¿Tienen bolsas de dormir? Sí.
Y dependía de ellos compartir recursos o guardarlos.
La gente puede venir y tomar tus cosas. Es guerra.
Hola a todos. Quiero desearles una buena primera noche en el supermercado. Oficialmente quedan 33 participantes. Buena suerte. Espero que pasen una buena primera noche.
Nunca había dormido en un supermercado.
Durante los meses que pasarían en este supermercado, los participantes acabarían destruyendo los fuertes de los demás…
¿Qué está haciendo? ¡No! ¡No!
…y evitarían que otros durmieran.
Esta noche se va a poner intensa.
Están dispuestos a cualquier cosa…
Esta va a ser la mayor venganza del siglo.
…para vencer a la competencia. Este video puede durar lo que ellos quieran.
Fort Freezy creció mucho esta noche.
¡Fort Freezy! ¡Freezy Boys por siempre!
¿De verdad van a quedarse con toda la carne?
No creo que tengan opción. Si quieren negociar, podemos hacerlo.
Pero Fort Freezy no era el único en expansión. Ellos estaban en la parte trasera junto a las carnes, mientras otro equipo ya había encontrado un lugar bastante curioso para su base. Al encontrar la oficina vacía del gerente, la transformaron por completo.
Nos vamos a encerrar en esta oficina. Tenemos refrigerador entero y un carrito de supermercado.
Junto a la oficina del gerente, había una alianza formada por un padre y su hijo.
¿Van a tratar de competir o se van a ir?
Creo que me voy a ir. Tengo escuela y trabajo. Papá, ¿no tienes que trabajar?
Voy a pedir vacaciones, me quedaré un poco más.
Y en las frutas y verduras, un equipo que se hacía llamar los Innovadores, con una integrante que estaba haciendo este reto embarazada.
Tengo 11 semanas de embarazo.
Tal vez el primer bebé Beast.
Y también había equipos en distintos pasillos.
Están muy bien fortificados. Esto parece un apocalipsis zombi.
Sí, estamos listos. Estamos preparados.
Muy buenos días, compradores. Tenemos 250 mil en juego. Si no piensas quedarte una semana, mejor vete ya. Adiós.
Sí. Yo me voy a quedar aquí para siempre.
En la mañana del día tres, la gente empezó a encontrar distintas formas de dormir en el supermercado.
Miren, ya tienen dos camas completamente funcionales. Esto es inteligente. ¿Van a dormir en los estantes?
Sí, esta es completamente mi cama. Así es el nuevo lugar para dormir. El área de atrás está increíble. Hay algo lleno de servilletas… esto es una almohada bastante buena.
¿No están compartiendo camas? ¿Los están haciendo dormir en sillas? Sí, señor.
Pero algunas personas ya no podían soportar una noche más.
Hizo muchísimo frío anoche. No dormí nada. La verdad, es horrible. Quiero irme a casa.
La gente empezó a entender que si iban a vivir en ese supermercado, tenían que mantenerse activos.
¿Listos para entrenar? Listo.
Tenemos toda la estación de ejercicio. Este es nuestro banco. Hacemos levantamiento de banco. A ver, inténtalo, Nolan.
Esto realmente está funcionando muy bien.
La gente estaba aprovechando el espacio que tenía y los objetos que tenían para mantenerse activos.
Si no me voy con el dinero, me voy con un nuevo cuerpo.
Y si iban a entrenar ahí, también necesitaban bañarse.
¿Escuché que hicieron duchas?
Sí, aquí atrás de esta puerta. Está con vapor.
Colgamos esta manguera aquí. Y esta es la ducha. Solo la abrimos aquí.
Sí. Y así la cuelgan. Es nuestro hogar lejos de casa.
Como era el día cuatro y ningún teléfono tenía batería ya, las familias empezaron a extrañar a los participantes.
y fueron a verlos a la entrada para saludarlos a través de la ventana.
Sus novios están adentro, ¿cada cuánto los visitan? —Cada dos días. —Cada dos días. Los vienen a ver por el vidrio.
Pero algunos no perdían de vista su objetivo.
No voy a bajar la guardia ni salir de la base. Puede que sea exagerado, pero con 250 mil dólares, voy a ser tan cuidadoso como quiera.
Solo han pasado cuatro días y ya se fue más de la mitad.
Cuando gane este dinero, así voy a dormir siempre.
Pero solo una persona puede ganar la competencia. Entonces, en la noche cinco, Xavian entró a la fortaleza del Dream Team y dañó un flotador inflable que estaban usando como cama. Lo cual ellos notaron casi de inmediato.
No.
Descubrimos que a alguien se le hizo gracioso reventar los inflables. Estamos reparándolo… Lastimaron a mi perezoso.
Josh, desde la zona de frutas, fue testigo del ataque al flotador inflable y fue a reportarle a Gunner quién era el culpable, de inmediato.
Reventaron mi inflable… y me dijeron que un tipo con traje verde lo apuñaló sin razón.
Cuando Xavian notó que Josh lo delató, cambió su atención hacia el pasillo de frutas.
Perdón. ¿Qué tal si nos quedamos todos despiertos? Esta noche nadie duerme.
¡Nadie va a dormir hoy! No me toques, no me toques. —No me toques… —Estás loco. ¿Eres un adulto o no? ¿Eres un adulto o no? —¿No eres adulto? Actúa como tal. —¿Tú eres un niño? ¿Quién está actuando como niño?
Después, cuando los demás vieron lo que hizo Xavian, llevaron el conflicto a su base.
No. ¿En serio vamos a hacer eso? Sí, vamos a hacerlo.
En ese punto, ya no entendía qué estaba pasando.
¡Las Pop-Tarts! ¡Las Pop-Tarts, no! ¡No!
Pasó algo bien loco. El caos era total en el área de ventas.
¿Vieron eso? Eso es lo que hace un niño.
Si quieres participar en esto, tienes que estar comprometido al 100 %. Y siendo honesto, si yo siguiera, no estaría dando todo de mí.
Pero los Innovadores no eran los únicos afectados. El equipo del pasillo de lácteos, que se hacía llamar Dream Team, tenía un miembro más afectado que los demás.
Esto ya se salió de control. Me voy. Está bien, bro. ¡Y está fuera!
Es difícil creer que todo empezó cuando Xavian perforó un flotador.
¿Dirías que tu objetivo era causar caos? Caos organizado… aunque claramente no lo fue.
Todo estaba muy tenso. Estaba un poco asustado, algo estresado.
Luego de un día entero de calma después del caos, la tienda se sentía más tranquila.
Buenos días, buenos días.
Parte de eso era Harry y Celestine, que ya eran como los padres del supermercado.
Como estoy acostumbrado a entrenar con gente joven, conectamos muy bien. Todos le dicen mamá a ella y a mí papá.
No voy a mentir, hicimos una amistad para toda la vida aquí.
Incluso se reunieron para escuchar a Harry cantar.
Es una canción vieja.
Te amo. Baby, baby, baby, baby, baby, baby, baby, babe. De verdad te amo.
—Buenos días a todos. —Buenos días.
Tenemos que regresar con nuestros hijos… a nuestra vida. Gracias a todos por todo lo que han hecho por nosotros. La pasamos muy bien, de verdad. Los vamos a extrañar.
—¡Adiós! ¡Los quiero! —¡Adiós!
Me dijeron que estás pensando en salirte. Sí, me voy. —¿De verdad te vas? —Sí. —¿Y por qué? —Estoy embarazada de tres meses. Tengo un hijo de tres años y un esposo en casa.
—Ahí va la futura mamá. —Mamá primeriza.
Todo el mundo había respetado a la madre embarazada y a la pareja mayor, dejándolos dormir tranquilos. Pero ahora que se fueron, el equipo de la oficina del gerente decidió que ese respeto había terminado.
Son las 3 de la mañana. Vamos a divertirnos.
Harry no está aquí… lo extrañamos mucho. Pero esto es lo que queríamos hacer desde hace días.
Son las 4 de la mañana. Vamos, chicos, hagan ruido.
Bueno, amigos, yo me voy de aquí.
Y no se detuvieron con una eliminación.
Vamos a tener que hacer esto todas las noches hasta que se vayan. Si les cuesta dormir esta noche, les aseguro que les va a costar dormir todas las noches el resto de la semana.
Nosotros no nos vamos a ir, así que ahora es su oportunidad de irse. Están perdiendo el tiempo si siguen sentados aquí en este supermercado.
No tengo trabajo.
El ruido constante estaba volviendo a todos locos.
Ya no soporto a Robbie. Ya no me interesa participar con nadie. Estoy cansado de todos.
Y eso fue suficiente para llevar a Tino al límite.
Y cuando él se fue… La salida de Tino provocó la unión del Fort Freezy y el Dream Team, convirtiéndolo en el club de chicos.
—Fort Freezy y Dream Team están juntos. —Parecía una fuerza imparable.
Voy a salir de aquí con 250 mil. A mí me gusta ganar. No me voy a ir de aquí sin pelear.
Pero no salió como lo esperaban.
—Fiesta en la parte de atrás. —¡Josh, cuidado con tu pie!
Fue mi propio descuido… me tengo que ir. Es hora.
Y al caer la noche, los ruidos habían regresado.
—Esta noche va a ser terrible, Eldin. —¿Listos para concentrarse? ¡Nadie duerme! ¡Nadie duerme!
¡Ahí están! El mal vuelve a hacer ruido.
De verdad quieren sacar a todos del supermercado.
Decidí que ya no quiero quedarme aquí. No, yo me voy. Lo siento. Ya no puedo más.
Pero todo este ruido tuvo un efecto inesperado. Porque Juan podía dormir en medio de todo este caos, así que se levantaba muy temprano para devolverles el favor.
El horario de sueño de Juan es una locura.
—No. No, no, no, no, no. —¿No juegas? —Demasiado ruido. —¿No? ¿Por qué?
Hasta este punto Juan no había causado problemas. Así que nadie sabía si lo hacía por estrategia o solo aburrimiento.
—¿Está haciendo eso para molestarnos? —Esa es la única razón. Es difícil estar molesto con él.
Juan, cállate. Buenos días.
Pero con o sin ruido, una cosa que afectaba a todos era la dura realidad de que la vida afuera de esa tienda seguía avanzando.
¿De verdad no te arrepientes de no ver a tu hijo?
Este dinero me cambiaría la vida, pero siento que me estoy perdiendo mucho. Los extraño todos los días. Mientras más tiempo paso aquí, más culpa siento por quedarme.
Era obvio que no pasar tiempo con sus hijos era una de las cosas más difíciles de este reto.
Entonces, cuando Juan decidió enviar a su hijo a casa… —Tiene que irse. —Sí, me voy pronto. …no podía creerlo. Tiene que volver a la escuela. Y esto demuestra lo decidido que estaba por su familia.
Es buen dinero, lo sé, pero él tiene que volver a la escuela. Adiós, Ángel. ¡Te quiero! Lo voy a extrañar… Todos lo vamos a extrañar.
Y empezaba a parecer que estar solo aquí incluso podía ser una mejor estrategia. Es lo que dijiste. Es lo que dijiste.
Porque al final, todas estas alianzas dependían mucho en los otros para sobrevivir. Estaba viendo comunidades completas formándose. Gunner, ¿quieres un sándwich de pollo? Aun así, una persona tóxica basta para hundir a la comunidad.
Verán, cuando construí este supermercado, agregué muchos objetos útiles, como estas parrillas para cocinar comida, y cosas divertidas, como este aro de básquet, que parecía ser lo único que mantenía entretenida a la gente. Si no pudieran jugar básquet, muchos probablemente ya se hubieran ido. Eso significaba que Xavian sabía exactamente dónde tenía que atacar.
No me había ensuciado las manos en un rato. Mi plan original era tomar el balón de básquet y deshacerme de él. Sin estrés, sin problemas, todo en paz. Pero quiero tener mi propia escena donde yo sea la estrella del show. Así que voy a plantar la pelota en el basurero de Robbie, para que si lo buscan, dirán: "Robbie, eres tú". ¡Adiós!
Y esa mañana, todo estaba en silencio. Y con eso quedó claro que algo estaba pasando.
—Oye, ¿viste la pelota de básquet? —No, no la he visto. Alguien se llevó nuestro balón. Tiene que estar por aquí. Lo vamos a encontrar.
Es curioso cómo lo único que los mantiene despiertos en la mañana también es lo único que los mantiene cuerdos en el día. Aquí nadie es inocente ahora mismo. Y como era de esperarse, sin eso la estaban pasando bastante mal.
Bro, qué horror. —Ustedes no se llevaron el balón, ¿no? —Hemos estado durmiendo todo el día. ¿Tienes el balón? —¿Lo tienes tú? —No, no lo tengo. ¿Quién lo tiene?
Y ahora Xavian podía ver cómo las alianzas empezaban a romperse, siendo la única persona que realmente sabía dónde estaba. O eso pensó.
—Ya sé quién se llevó el balón. —¿Quién? Xavian… Lo puso en el bote de basura.
Cuando Xavian tiró el balón, no se dio cuenta de que Autumn lo estuvo observando todo ese tiempo.
Eso es ridículo. Nos vio jugar todos los días con él. Ese balón era nuestro único entretenimiento. —¿Les vas a decir? —Sí, les voy a decir ya.
El balón desapareció y también la basura. Xavian lo tiró. —¿Qué? —¿Dónde está? ¡Xavian, ven!
Oye, Xavian. Dicen que tiraste nuestro balón.
¿Autumn dijo que yo tiré el balón de básquet? Pero si yo estaba durmiendo.
Ella dijo que te vio tirarlo al basurero, y que los del camión vinieron por la basura y el balón.
¿Quién de la basura? No he visto a nadie sacar la basura.
Yo no dije que te vi hacerlo directamente. Dije que tal vez lo hiciste, tal vez no.
No hubo ningún “tal vez” en la. Dijiste que Xavian lo tiró, punto.
Ojalá alguien me explicara por qué me están culpando a mí. Es muy tonto que hagas algo así. ¿Por qué tonto? Es una competencia.
Está roja como tomate. Ya la atraparon mintiendo. Todos aquí, incluido Xavian, están en tu contra ahora. No debí decirte nada.
—¿Soy el villano? —Obvio.
Aunque Xavian tenía la intención de culpar a Robbie, el error en su plan acabó convirtiendo a otra persona en el nuevo objetivo, y eso la estaba afectando muy rápido.
Autumn se dio cuenta de que nadie le habla y está aislada en su esquina. —Sí, incluso Xavian. —No le voy a hablar nada. Cada vez que se acerca, yo me alejo.
Oye… ¿estás enojado conmigo? No quiero hablar, no quiero hacer nada. No quiero estar aquí.
El reto se vuelve cada vez más difícil para los participantes. Toda esta comida se va a echar a perder en 30 días. El pan también ya se echó a perder hoy.
A ver, muéstrame el lugar. Esta es la parte que más me gusta… y aquí está mi cama. ¿Duermes bien?
Sí, estuve en el ejército, y tenía que dormir en trincheras, carpas vacías y camas hechas solo de estructuras metálicas. No me gustaría competir contra él.
—¿Extrañas a Ángel? —Sí. Al final, cada quien ve por él, pero ayuda tener amigos para sobrellevarlo.
El dinero no reemplaza el tiempo. Pero por eso es más difícil, porque dejé mi trabajo por esto… pero ya quiero ver a mi hijo. Creo que ya estoy lista para irme. Mi hijo me necesita, y tres semanas es mucho tiempo lejos de un hijo para cualquier mamá.
Y después de ver a Autumn salir para volver a casa con su hijo, Robbie decidió que estar aquí 20 días ya era demasiado tiempo lejos de su hija.
Yo pensé que podía ganar esto sin duda, pero no voy a estar aquí tres meses perdiéndome la vida de mi hija. Se acabó. Ahí van 250 mil dólares… es una locura.
Lo dije desde que entré al supermercado, todo era un plan calculado. Absorbí todo el odio de Robbie y terminé convirtiéndome en otra persona. Así que, dicho eso… Nos vemos.
Al ver que Autumn se llevó toda la culpa por el robo del balón, Xavian se sentía invencible.
La destrozaron… No porque odiaran a Autumn por mentir, sino porque yo hice que la odiaran por decir la verdad. Pongan música de villano.
Parece que Xavian quería ser el villano del supermercado. Y quería que todos lo supieran.
Me puse a llorar mientras les mentía… y aun así la gente no cree que puedo mentir entre lágrimas. Das miedo.
Me cae bien Xay, pero no confío en él. Les dije a los chicos que tengan cuidado con él. —Bueno, pero nadie confía en él. —No.
Y el Dream Team tenía un plan para aprovechar eso. Decidimos que tenemos que controlar la comida.
Como están en un supermercado, con prácticamente comida ilimitada, se aliaron con Fort Freezy y apuntaron al objeto que todos necesitaban para comer.
¿Qué tal si les quitamos las parrillas? Nos podrían inculpar, si nosotros tenemos parrillas. ¿Qué tal si le echamos la culpa a Xay? Sí, esa es la mejor opción. Tenemos que culpar a Xay.
Y cuando Fatima se fue y ya estaban oficialmente en el top 10, idearon un plan perfecto para robar todas las parrillas.
Mañana vamos a hacer una ceremonia con todos. Decidieron hacer una ceremonia del top 10 como distracción para robar las parrillas. Para la ceremonia del top 10 vamos a traer a todos aquí.
Cuando se apaguen las luces… ¡Fuera luces! ¡El top 10!
Una vez que despejaron el área de ventas… Vengan, vengan todos acá. Todos estaban reunidos, excepto Colin.
—Oye, amigo, ¿estás listo? —Sí, ya voy. Bien, Colin se está vistiendo, creo. Todos aquí. De menor a mayor todos, empezando por Xay.
El área ya estaba libre para que Colin saliera de la ducha y fuera a robar las cuatro parrillas antes de que alguien se diera cuenta de cuánto tiempo había estado ausente. Rápidamente tomó la parrilla que el equipo de la oficina dejó afuera, pero el tiempo se estaba agotando.
—¿Ya están todos? —No, falta Colin. ¡Colin! Date prisa, Colin. —Ya voy.
Con dos de las parrillas aseguradas, Colin se dirigió al lugar de Juan. Pero desafortunadamente, esa era la única parrilla que no sabían dónde estaba.
¿No viene Colin? ¿Dónde está Colin? ¿Y Colin? ¿Dónde está?
Mientras Colin se esforzaba por encontrar la parrilla, el resto de su alianza hacía todo lo posible por distraer a los demás.
—¿Y qué hacemos ahora? ¿Nos quedamos aquí y lo esperamos? —Quería decirles una cosa. No recuerdo qué era.
Luego corrió al pasillo del pan para robar el suyo, que se encontraba en el estante superior. Y el último paso fue esconder las parrillas y volver corriendo con el grupo.
¿Entonces, qué hacemos? Nos falta Colin. ¿Dónde está Colin? —¿Estás listo? —Sí.
Ahora que Colin estaba de vuelta, tenían que culpar a alguien por todas las parrillas desaparecidas.
Xay, ven aquí. Así que llevaron a todos al congelador y los entrevistaron uno por uno.
¿Tienes suficiente aguante para ser el último concursante?
Era importante que Xavian fuera el primer entrevistado. Gracias. Así sería el primero en regresar al supermercado, donde pasaría suficiente tiempo para “robar” las parrillas. Todas excepto la de Juan.
—No encontré la de Juan. —¿Es en serio? ¿No lo encontraste? —Bro, literal busqué en todos lados. —Todo iba muy bien. Pensé que estarían los cuatro. Esto cambia todo. Vamos a tener que pensar en un plan.
Poco después de la ceremonia, Eldin notó que su parrilla no estaba.
¿Y nuestra parrilla? ¿Alguien la movió? ¿Se la llevó Gunner? Tal vez fue Gunner. ¿Tenemos la nuestra?
—Juan, ¿tienes tu parrilla? —Sí. —¿La tienes? —Sí. —Alguien se llevó la nuestra.
—No está. —No te pases. No puede ser.
Tal como lo planearon, todos ahí sospechaban de Xavian.
—¿Qué te llevaste? —¿De qué hablas? —Nos falta algo. Las parrillas. —No, bro, yo no tengo ni idea. Lo juro por Dios. He estado aquí todo el tiempo. —Todas nuestras parrillas se perdieron, excepto la de Juan. —Yo no me robé ninguna parrilla.
Parecía que el plan de Bryce y Colin había sido un éxito. —Te lo dije. —Qué buena movida. Porque los que no lo sabían, sospechaban lo mismo.
Sabía dónde estaban. Da miedo. Xay es muy bueno mintiendo. —¿Crees que fue él? —Sé que fue él.
Como pueden ver, no fue nada fácil llegar hasta aquí y formar parte del top 10. Es por eso que Square, el patrocinador de este video, les tiene una pequeña sorpresa. Square ayuda a los negocios locales de todo el mundo.
Por eso, como recompensa por haber llegado al top 10, cada vez que un jugador salga del supermercado, va a recibir una caja de regalo con productos de negocios locales a los que Square y yo apoyamos, además de 5000 dólares en efectivo. No van a irse con las manos vacías, gracias a Square.
Gracias, Square.
Y ahora que lo saben, ¿alguno de ustedes quiere irse y aceptar la oferta en este punto? —Yo me quiero ir. —¿Ya te quieres ir? —Sí.
Si se va, va a ser el fin del equipo de los Innovadores. ¿Alguien más o solo ella?
Me voy a ir de aquí con 250 mil. Eso, Freezy Boys por siempre. Un saludo a los Freezy Boys.
Quiero ganar, pero si me van a sobornar, preferiría que lo hagan cuanto antes.
—Sí, yo también me quiero ir. —¿En serio? Chris, ¿tú también te quieres ir? —Sí. —¡Chris, no! Chris. —Creo que estoy listo. —Bueno, chicos, llévenlo afuera.
Y recuerden, ahora los que se van ganan todos estos productos de negocios locales. Y gracias a Square, también van a recibir 5000 dólares en efectivo.
Los dos salieron. Fue brutal.
Su familia está justo del otro lado. ¿Quieren ir a saludarlos?
—¿Qué se siente volver a verlos? —Increíble. Miren qué lindo. —Gracias por venir. —A ti. —Adiós, cuídense. —Muchas gracias. Diviértanse en el mundo exterior.
—Ok. Entre tú y yo, ¿en serio las robaste? —No, yo no me las robé. —Entonces, ¿quién lo hizo? —Colin fue el último en llegar con el grupo para la ceremonia.
—Espera, ¿estás diciendo que te tendieron una trampa? —Sí. —¿Para culparte? —Sí. Ojalá se me hubiera ocurrido a mí. —¿En serio? —Sí, la verdad, fue una idea brillante.
Como Juan era el único que tenía una parrilla y el plan de Bryce y Colin se quedó a medias… —Esto cambia todo. —Vamos a tener que pensar en un plan. …decidieron sacarle provecho a su parrilla, con la esperanza de que eso lo llevara al límite.
Mañana no la presto. Díganle a los demás.
No está funcionando. Ok. Si no comemos, tú tampoco. Preparen un camión, chicos. Vamos a sacar toda la comida del súper. Esto no es una broma. Es un ultimátum.
Después de juntar varios productos para ellos, claro… No quiero volver a ver otra sardina en mi vida. …empezaron a sacar toda la comida que pudieron del súper. Y al día siguiente, Juan no se veía nada contento.
Se llevaron toda la comida. La comida es para todo el mundo, ¿no? ¿Chicos?
¿Qué persona le diría a alguien: “Ya no pueden cocinar”? Mañana no cocinan. Diles a todos los chicos.
No es mi culpa que se hayan llevado las otras parrillas. No es mi culpa.
Pues así como no quieres compartirla, podemos sacar la comida por la puerta de atrás y donarla. —¿Es lo que quieren? Ok. —Ok. Muchas gracias.
Pero Gunner quería llevarlo todavía más lejos, y se robó los utensilios. Adiós, ollas.
—¿Qué están haciendo? —No más ollas. —No hagas eso. No lo hagas, amigo. —Tú eres el siguiente.
—Solo te pedimos usar tu parrilla. —No me interesa, dije que no. —Y perdiste tus sartenes. ¡Qué mal!
¿Entiendes? ¿Entiendes lo que es “no”? Yo puedo comer galletas saladas. Puedo comer carne seca.
Si tú me respetas, yo te respeto. —Yo no te respeto para nada. —Ok.
Y una vez que sacaron todo, empezaron a destrozar el supermercado.
Después de eso, parece que Juan prosiguió a aislarse por el resto del día.
Vives lo suficiente para convertirte en villano…
Todo el supermercado estaba al borde de la anarquía total y absoluta.
Hannah me iba a regalar su olla, así que no hay razón para que yo la haya robado, roto o perdido.
Eso es lo que hacemos. Somos los malos.
Y esto fue su punto de ruptura.
¿Qué tal, chicos? ¿Por qué no despiertan? ¡Huelan las rosas! ¿O qué tanto decían antes? Vuelvan, por favor, me gustaba mucho más esa versión de ustedes.
Pero después de casi 24 horas, el Dream Team decidió que ya era suficiente.
—Oye, Xay, ven aquí. Quiero hablar contigo. —No me molesta platicar.
Primero, te pido una disculpa. No nos hagamos la vida imposible, hay que estar tranqui. ¿No te parece?
Sí. Eso es lo que quería. Solo quiero estar tranquilo.
—¿Quieres llegar a un acuerdo sobre esto o…? —No, la verdad, no.
—¿Por qué no te pones en nuestro lugar? —Lo estuve, ya lo estuve. —¿Por qué no te pones en su lugar? —No, tú cállate. Escúchame bien, él fue el que empezó.
Esta es su estrategia. Pero a él le sale mejor.
Las cosas se ponen tensas, y voy a proponerles una opción que puede complicar mucho más las cosas. Eso depende de ellos. Veamos qué deciden.
Levanten la mano, y quiero que lo piensen bien, si quieren que haga el video más difícil. Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Muy bien.
—Vayan por las tablas. —Entendido.
Durante todo este desafío, ver a sus seres queridos por la ventana ha sido una enorme fuente de ánimo. Así que, para el día 30…
Si tienen personas queridas afuera, yo me despediría mientras pudiera. Pónganlos encima.
—Lo siento. Lo siento, perdóname. —Ellos votaron para hacerlo más difícil. Esta es la consecuencia.
Lo siento.
Mira qué linda. Me siento mal por ella.
Mi familia y la de Eldin han venido todos los días, así que no fue tan complicado.
Pronto va a terminar. Antes para unos que para otros.
Creo que me voy a ir y… Pero voy a llevarme sus sleeping bags.
—Voy a llorar. —No, tranquilo.
Siento que mostré todos los aspectos de mí mismo. Lo bueno, lo malo y lo feo. Y no, no quiero quedarme y ver más de lo feo. Detesto ser así. Lo odio. Lo odio.
Xavian tomó una decisión, pero no se iba a ir en silencio.
Yo quiero mi venganza. Créeme. Quiero que todos duerman mal cuando me vaya. Quería tener una mejor despedida.
Así que entró en la base del Dream Team y les robó sus sacos de dormir.
¡Nunca vas a ganarme!
—No me importan los sacos de dormir, mientras se vaya y yo gane, es lo único que importa. —Lo sé. Me siento tan aliviado.
Solo ten en cuenta que yo gané la batalla.
Pero Xavian no fue el único que se fue esta noche.
Llevo más de un mes aquí, y estoy listo para salir.
Se va Gunner.
—Te quiero, amigo. —Te quiero, bro.
Hice recuerdos, me divertí, pero ya me quiero ir.
¡Top seis, baby!
Al final del día, el plan del Dream Team funcionó.
—Así que devolvieron las parrillas… —Tenemos todas.
Pudieron meter sus sacos de dormir de regreso.
Xay, te tengo una noticia. Aunque te hayas ido, nunca vas a ganar.
Y parecía que otra vez había paz. Pero pronto llegó el verdadero desafío.
—Estamos muy aburridos. —No saben cuánto. Necesitamos acción. Por favor.
Estaban luchando contra el aburrimiento con todo lo que podían. Como quedarse dormidos…
—Me desperté a las 4:00. —Aquí no hay más que hacer que dormir.
Yo duermo hasta que, literalmente, ya no puedo dormir. Así paso el tiempo.
¿Quieres ir a mover los estantes?
Estaban activos desmontando estantes, limpiando y haciendo juegos. Pero a pesar de todos sus esfuerzos…
Soy superbueno en esto.
En algún momento, el aburrimiento se hizo insoportable.
No ha pasado nada en estas dos semanas, y probablemente siga siendo así.
Así como la idea de todo lo que se habían perdido.
No puedo creer que llevemos 40 días encerrados. No hemos visto el mundo exterior. No hemos abrazado a nadie.
Llevo 40 días con él y no me ha dado ni un solo abrazo… —¿Quieres uno ahora? —No.
Pero a pesar de lo difícil que fuera, todos parecían decididos a seguir en el reto.
Puedo quedarme un año, dos años, sin problema.
No sabemos cuánto vamos a estar aquí, podría ser toda la vida. Tenemos que esperar a que vuelva MrBeast.
Están esperando a que llegue MrBeast. Hay que poner papel higiénico.
Ya me demostraron que no van a rendirse. Por eso es hora de hacerles una oferta.
—¿Cómo han estado, chicos? —Jimmy.
—Esta vez hay mucho más papel higiénico. —Nos aburrimos.
Quiero que todos elijan a un líder. Les explicaré cuando lo hayan elegido. Da un paso si quieres ser el líder. Tienen que votarlo. ¿Alguien más? Ok.
—Yo también. —Juan, ¿quieres ser el líder? Adelante. Todos tienen un voto.
—Jackson. —Jackson. —¿Los dos votan por Jackson?
—¿Por quién vas a votar? —Mi hermano Juan. —No pueden votarse. —Juan. —Supongo que Juan.
—Juan, ¿por quién vas a votar tú? ¿Vas a votar por él? —Sí. —Tú eres el líder.
¡Trae el carrito! Estoy seguro de que estarían dispuestos a morir aquí, así que vamos a empezar a incentivarlos para que se vayan.
Aquí hay 50 000 dólares. No puedes tomar nada de esto, pero puedes ofrecérselo a ellos a cambio de que se vayan. Podrías darle 50 mil a una persona para que se vaya, puedes darle 25 mil a dos personas, o puedes darle nada a ninguno y empujarlo por la puerta. Pero si nadie se va, nadie gana nada.
Acabemos con esto, puedo irme con los 50 000.
Esperen, antes de que regales el dinero, podrías sacar a dos personas. ¿Alguien más aquí quiere irse hoy? Juan, ¿cuál es tu cifra? ¿Te irías por 25 mil? ¿No?
De hecho, solo una persona va a ganar el cuarto de millón de dólares. Los que dijeron que no se podrían ir a casa en ceros. Qué locura. Este video podría seguir grabándose años. No es fácil.
—¿Te parece ofrecer 30? Puedo sacarlos. —Sí, hazlo.
Ok, vamos, chicos. La próxima persona que salga gana 30 000 dólares.
Más los 5000 de Square. Puro dinero en efectivo.
Ha sido una gran experiencia estar en el supermercado. Muy buenos momentos, muy malos momentos.
—Estoy listo para irme. —¿En serio se va a ir? —Diviértanse.
Sí, llévate las tres cajas. Nos vemos. Y ahora, quedan cinco.
Es el mejor día de mi vida. ¿Quién no querría estos 35000 dólares? Cinco de Square. Por fin estoy listo para irme.
No quisieron este dinero, así que la oferta ya no está disponible. Quedan cinco personas de 100. Qué loco, bro.
Con solo cinco concursantes de pie, era obvio que las lealtades iban a ponerse a prueba.
Sigo siendo aliado de Colin, sin duda. Pero si lo considero necesario, me voy a aliar con ellos.
Ya no podemos confiar en nadie. Las personas que eran más cercanas a ti se fueron. Todos pueden hacer lo que sea.
Atención, concursantes. Hay un botón rojo justo en medio del supermercado.
Me trajo esto.
Si quieren que el video sea más difícil, solo hace falta que uno presione ese botón rojo. Eso es todo lo que diré.
—¿Cuánto tiempo tenemos? —No voy a quitar el botón.
No, bro. No lo vamos a hacer, chicos.
—Sí, no lo haremos, depende de ustedes. —Ok. Vamos a pensarlo.
Todos estaban muy preocupados por presionar el botón.
Da miedo. Hay que esperar como un día o dos.
Por mi parte, no quiero afectar a nadie. Excepto por Colin.
Deberíamos presionarlo. Pueden pasar una vida aquí. Lo están disfrutando. Lo mejor para nosotros tres es presionar el botón.
Con Jackson convencido, ya no había vuelta atrás.
—Ve, presiónalo. —¿Yo? —Sí. —Colin va a presionarlo. —Oye, espera.
¿O sea que quieren que lo pongamos más difícil? Entre los cinco, ayúdenme a encontrar dónde está más o menos la mitad.
No inventes. ¿Cómo vamos a ir al baño?
Les traje baños portátiles.
—Estas vigas deben ser la mitad del súper. —Creo que es más allá. —No, ahí no. —Entonces, vamos a poner una línea justo aquí.
Y mientras pinto la línea roja, voy a darles cinco minutos para tomar cualquier cosa de ese lado. Diviértanse.
Yo de este lado. Ustedes vayan allá. Pintores. Apresúrense. No hay tiempo.
—Ve por un carrito. Ve por un carrito. —No lo necesitamos. —Ya voy.
No pierdan el tiempo. Buena idea. Es ahora o nunca.
—Traje suficientes para todos. —Sí.
Quedan sesenta segundos.
Miren, lleva mucho queso. Todo eso va a estar fuera del límite muy pronto. Tres, dos, uno. Ese lado del súper ahora está fuera del límite.
Ok, entonces, voy a dejar que los pintores trabajen, y ya.
—Adiós, Jimmy. —No solo redujimos el espacio a la mitad, también perdieron la luz del sol, la ducha y el baño.
No puede ser. Hay Coca Zero. Con eso podemos lavar los platos.
—¿Cómo nos vamos a cepillar los dientes sin lavabo? —Esto va a ser… —Tenemos agua. Y cepillos de dientes. Hay agua embotellada. —Haces así… —Esto va a ser estresante. Ya se fue ese lado.
Aquí viene… ¿De casualidad saben dónde está Colin?
Anoche, menos de 12 horas después de que pusiera la línea, Colin cometió un grave error.
Colin, no inventes. Vino Jimmy.
Joven Colin, ¿no recuerdas que pasaste la mano por la línea roja de allá, que te dije que si la tocabas, perdías?
—Sí. —¿Por qué hiciste eso? —Fue como un acto impulsivo o algo así. —Literalmente, acabo de pintarla. —Sí.
—Tienes que irte, amigo. Estás eliminado. —Ok.
—Colin… Fue divertido. —Sí. Hasta luego. —Adiós, bro. —Cuídense, chicos. —Bye, Colin.
—¿Quieres decir algo? —Sí, pasas 50 días en un supermercado con un objetivo: no tocar la línea roja.
Quedan cuatro personas. Estamos cerca de que acabe esto.
Buenos días, chicos. ¿Cómo les va a todos hoy? Tenemos algo divertido. Vamos a donar su comida. Todo lo que está del otro lado de la línea. Productos lácteos, queso. Esto es algo increíble que vamos a hacer para ayudar a otros. Va para más de 10 000 personas necesitadas.
Y aunque perdieron su comida, los concursantes empezaron a adaptarse a su nuevo espacio.
Teníamos una ducha, hasta que pasó eso. Reyhan tuvo una gran idea: busquemos agua en las frutas y verduras. Le pedí ayuda a Juan, y entre los dos desarmamos todo esto. Ahora hay agua fresca.
Hay agua fresca. Ahora podemos ducharnos. Tienes tu balde de agua y te bañas así.
—Solo lo deslizas. —¿Dónde estás? No se ve nada. —Qué fresco. —Te ves bien. —Hoy estoy feliz.
Pero el ánimo que les dio la ducha no duró.
Ahí viene alguien. No, otra vez. Qué mala suerte.
Chicos, como pueden ver, parece que hay un botón rojo gigante en el piso.
—¿Si lo presionamos ahora va a ser más fácil? —Si quieres presionar el botón y averiguarlo, puedes hacerlo. —No voy a presionarlo. No…
Todos estaban de acuerdo en que no debían presionar el botón.
No voy a presionarlo, ni loco. No creo que nadie lo haga. Sí, sé que ese botón está curseado.
Deben estarse preguntando: ¿cómo aguantaron ahí más de 50 días? Haciendo ejercicio, cocinando y haciendo amigos.
¡Vamos!
Así es esto. Mírennos ahora. El top cuatro… No se pasen.
De esto se trata, chicos. Es un duelo amistoso. Nos estamos divirtiendo mucho. Es como volver a mi infancia.
—Hola… Ya pasaron dos semanas. —Hola. —¡Jimmy! —¿Me extrañaste? —Sí, te extrañé.
Si pusiera una portería de fútbol, ¿dónde la pondría? ¿Tal vez ahí? ¡Traigan la portería!
Ok. Espero que estén listos para un reto. Coca-Cola quería que les diera la oportunidad de ganar entradas para la Copa Mundial de la FIFA 2026. Lo único que deben hacer para ganar es meterle gol a Majd.
—Soy el mejor portero de este país. —¿Recuerdas cuando tapaste a sus hijos? —Lo siento. Lo siento, perdóname.
Aquí vamos… Lo mejor de esta presentación es que si quitas la etiqueta… Encuentras los stickers de edición limitada de la Copa del Mundo, donde aparecen 12 de los mejores futbolistas del mundo.
—Ok, ¿quién va a patear primero? —Yo voy primero. —Ok, Jackson. Mucha suerte. —Sostén mi entrada. —Claro que sí. —¿Creen que gane?
Pensé que iba a atajarla. Jackson oficialmente irá al Mundial de la FIFA.
Si quieres ser como ellos, ve por tu botella de 600 ml. Es fácil coleccionar los 12 stickers de edición limitada.
La golpeaste con mucha fuerza. Yo me llevo eso. Espera, podía ponerlo en mi auto. Ok, ya quedó.
Aunque gane el boleto, puede que siga aquí cuando llegue la Copa Mundial. Es un buen punto, de hecho.
¿Va a anotarlo? ¡Gol!
Felicidades. Ok, te vas sin tu hermano al Mundial de la FIFA. Y ahora, le toca a Juan.
Juan, Juan, Juan… Juan, Juan…
¡Sí! ¡Eso, Juan! Van a la Copa Mundial de la FIFA. Bueno, excepto uno de ellos.
Y para todos los demás, no olviden quitar la etiqueta de su botella de 600 para coleccionar los stickers edición limitada, donde aparecen 12 de los mejores futbolistas.
Si no presionan el botón, no van a complicarse las cosas. ¿Cuánto van a esperar?
Tranquilo. La estamos pasando bien. Jugamos cornhole. Jugamos voleibol. Y también a los cochecitos. Nadie quiere complicar esto. No. No, gracias.
Entonces nos vemos en una semana para una decisión de un millón.
¿Qué significa? No lo sé. Estoy ansioso. Sí, yo también lo estoy.
Jimmy dijo que tal vez compitamos por un millón. ¿Qué? ¿Un millón? ¿Qué significa? Para mí, un millón es mucho… Mucho dinero.
En la siguiente semana, la idea de irse de este supermercado con un premio tan alto cambió las cosas para todos.
Por un millón, la gente puede perder la cabeza. Yo también voy a perder la cabeza. Lo sé…
Si yo ganara el premio, lo que quiero hacer es devolverlo a la comunidad.
Mi familia lo necesita porque no tenemos dinero, y trabajamos todo el tiempo.
Una decisión de un millón. Lo que sea por enorgullecer a mi familia.
Pese al estrés de esta decisión, los chicos se tomaron un tiempo para hacer algo por Juan en su cumpleaños.
Tenemos su pastel, el juego de ponle la cola al burro. Tenemos su piñata. Vamos a darle el mejor cumpleaños. Vayan por él.
Juan, ven aquí. Quiero mostrarte algo. Ven aquí.
Feliz cumpleaños a ti. Feliz cumpleaños, querido Juan. Feliz cumpleaños.
Nos lo comemos después. Te preparamos varias sorpresas. Miren la piñata. Dale un golpe.
Juan rompió la piñata y está jugando ponle la cola al burro.
Gracias por darme este momento. Estoy feliz. Todos tienen un gran corazón. Los quiero, chicos. Nosotros a ti, Juan. Te queremos, bro.
El cumpleaños de Juan fue una buena distracción, pero el millón de dólares era lo único en lo que podían pensar.
Una decisión de un millón. Un trato de un millón de dólares. Solo espero que quedemos en primero.
Y en el día 67, era hora de que vieran lo que les tenía preparado.
¡Chicos! ¡Jimmy! ¿Qué pasa?
En todo este video, han competido por 250 000 dólares. ¿Quieren competir por un millón de dólares en vez de 250 000?
Chicos, ya pueden traerlo. No sé si puedan apresurarse un poco más. Es mucho dinero.
Ahora tienen un millón de dólares frente a ustedes.
Si ustedes deciden cambiar este video de «el último en salir del supermercado» a dejar que lo rellene para que se coman todo lo que haya por ese millón de dólares.
Jax no quiere engordar. Reyhan no quiere engordar.
Qué bueno que lo mencionas. Por eso construiríamos un gimnasio en el súper y les daríamos su propio nutricionista y entrenador personal.
No puede ser.
¿Y si además les digo que haríamos camas, tendrían duchas y sería mucho más agradable?
¿Qué es lo que te pone tan pensativo? Mi esposa y dos hijos. Ok, eso es mucho. Una decisión importante.
Esta oportunidad nunca va a presentarse otra vez, tener tanto dinero a nuestro alcance.
Yo sabía que no iba a ser tan fácil. Puedo quedarme. Puedo quedarme un año, dos años. El problema es tener que comer y comer y comer.
Yo no me preocuparía si fuera tú. Van a darte un entrenador y un gimnasio.
¿Quieren que vuelva a llenar el súper, cuadruplicar el premio final y hacer que pasen de enemigos a compañeros? Jackson, ¿sí o no?
Sí, llénalo. Lleno el súper. Juan. Me quedo aquí. Hazlo ya. Ok. Adelante, hermano. No puede ser. ¡Ok!
Se acabó este video. El premio cambió a un millón de dólares. Rellenen el súper. Un millón de dólares si se comen todo lo que hay en la tienda. Nos vemos en un año.
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