Un oficinista de mediana edad se enfurece por un error de la impresora y destroza la empresa hasta el despacho del presidente: gameplay comentado de Rising Up
ゲーミングボーイTraducido del 日本語
Este vídeo es el registro de una partida completa del juego independiente Rising Up, comentada con la voz de Yuzuki Yukari, de VOICEROID. Quien comenta presenta el juego como «un juego de lucha con conciencia social en el que asciendes como oficinista a base de puñetazos». Empieza a jugar con el objetivo de hacer estallar el estrés que se acumula día a día y liberar a su «oficinista interior». El eje del comentario son las réplicas cargadas de ironía sobre personas y objetos que se ven en el trabajo.
Todo empieza con un error de la impresora
La pantalla de menú es una impresora de alta gama que se maneja con panel táctil. Mientras dice «estas multifunción las hay en todas las oficinas, ¿verdad?», comprueba el control que permite mover el brazo a la posición que se quiera. Al pulsar Inicio, aparece un aviso de que hay que cambiar el cartucho de tinta y, a continuación, una advertencia: «¿Seguro que desea continuar?». Si se sigue adelante, salta el «Error de impresora B200».
Aquí estalla la ira. Grita «¡Que una simple computadora se atreva a desafiar a un ser humano!» y suelta de corrido «¡Si es un sistema interactivo, lo básico es el diseño centrado en el ser humano! ¡Piensa en la experiencia de usuario!», y empieza a destrozar la impresora. Afirma que solo intentaba arreglarla y que un compañero se le echó encima a golpes, y sostiene que su contraataque fue «legítima defensa». A partir de ahí recurre una y otra vez, para hacer reír, a la excusa tan habitual en las oficinas de «la impresora se rompió sin que yo hiciera nada».
La destrucción de la planta de oficinas
En la oficina va destrozando uno tras otro a los empleados que aún trabajan tan tranquilos, las sillas, las mesas y demás. Avanza diciendo: «Las sillas no son para blandirlas, son para destruirlas». También hay una escena en la que sale de golpe la señora que le soltaba un sermón cada vez que iba a prepararse un café. Justo después explota la cafetera, y también explota el ventilador. Aquí vuelve a repetir «sin que yo hiciera nada» y se queja: «¿Pero qué pasa en esta empresa?». A un empleado que vuelve de hacer visitas a clientes le dice «Seguro que ha estado escaqueándose para matar el tiempo; qué buena vida se da usted», y lo pone en su sitio a golpes, máquina expendedora incluida.
La zona VIP y el combate contra el guardia de seguridad
Cuando la planta queda en silencio, se dirige a la zona exclusiva VIP. Para pasar el control de seguridad, llama a la puerta y lo pide con educación, pero no hay pinta de que vayan a abrirle. Al intentar abrirla a golpes, se produce otra explosión. De dentro sale un fornido guardia de seguridad de mediana edad, y la respuesta es: «Como persona de mediana edad que soy también, no puedo perder». Aun reconociendo la fuerza del rival, lo derriba con una patada voladora seguida de una serie de ataques.
La zona VIP recibe con un «Welcome VIP» y aún está llena de vida. En el centro hay retratos de un hombre y una mujer, y los destroza diciendo: «Tanto alabar solo a los guapos y las guapas; ahora estamos en la era de la diversidad». A continuación, unos hombres de negro irrumpen con un coche, que acaba en llamas. En esta escena explica que la mentalidad anticuada de esta empresa, y por extensión de la sociedad, es la raíz de todos los males. Sitúa sus propios actos diciendo que, aunque no se hubiera rebelado, tarde o temprano alguien lo habría hecho, y que simplemente le ha tocado su turno.
Hombres de negro sin fin y el despacho del presidente
De camino al despacho del presidente, los hombres de negro siguen llegando por mucho que los derribe. Bromea con que no se veía tan rodeado de hombres de negro desde la fuga de la prisión en Chrono Trigger. Añade que entonces pudo escapar a través de una grieta del espacio-tiempo, pero que esto no es fantasía y no van a ocurrir cosas tan misteriosas. Justo cuando se ve acorralado, diciendo «el suelo va a quedar teñido de negro», llega el ascensor y escapa al piso de arriba.
Al llegar al despacho del presidente, comenta que «tiene bastante buen gusto» y luego destroza, uno tras otro, un objeto decorativo misterioso, una estatua del presidente, el ordenador de sobremesa del presidente y una silla que se sostiene en pie gracias a una física misteriosa.
El combate contra el presidente y su segunda forma
Cara a cara con el presidente, este está murmurando una especie de discurso. Lo hace callar a golpes y lo derrota por el momento. Sin embargo, lo que llevaba puesta la piel del presidente se transforma en algo aterrador y comienza la segunda forma. El rival tiene un aspecto terrible, pero, según el comentario, el «puñetazo medio de mediana edad» resulta sorprendentemente eficaz. Tras recibir un ataque fuerte, se lamenta: «Lo he aguantado porque soy de mediana edad, pero si fuera joven, eso habría sido peligroso». Sobre cómo superarlo, explica que lo básico es golpear y retirarse, y que el rival a veces contraataca y a veces no, así que hay que observar bien sus movimientos y reaccionar.
Al final derrota al presidente y proclama: «He vencido a la sociedad capitalista». Concluye que ya no hay nada que lo ate y que lo que le espera a partir de ahora son «las alas de la libertad».
Cierre
Tras completar el juego, se dirige a los espectadores: «¿Hoy trabajan ustedes? Yo tengo el día libre». Recuerda que ha sido una experiencia divertida que hace saltar por los aires una sociedad llena de estrés, con tareas rutinarias inútiles, esperas a que responda la otra parte, reuniones interminables y política interna no deseada, y así termina el vídeo.
No se encontraron artículos.
Artículo publicado · Actualizado
