MrBeast en los cinco lugares «más mortales» de la Tierra: leones, hielo, la carretera de la muerte, tiburones e Isla Serpiente

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Resumen

El video plantea un reto: visitar cinco lugares que el propio equipo presenta como los más mortales del planeta, ordenados de menor a mayor peligro. Jimmy (MrBeast) y sus acompañantes habituales, Nolan y Karl, recorren un safari africano de noche, una cascada congelada, una antigua carretera boliviana, aguas con tiburones, una catarata amazónica en plena tormenta y, por último, la llamada Isla Serpiente. La pregunta que repiten una y otra vez, medio en broma y medio en serio, es la misma: «¿Por qué hacemos esto?». La respuesta del video es simplemente el desafío en sí. El orden de los peligros y su gravedad son la valoración del propio equipo.

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Una jaula en medio del safari

La aventura empieza dentro de una jaula colocada en un safari africano. Según el video, en la zona hay leones, guepardos, hipopótamos y otras especies capaces de matar a una persona. Para asegurarse de que los leones se acerquen, el equipo cuelga trozos de carne en la propia jaula.

Jimmy explica que lo que vuelve realmente mortal este lugar es la noche: los humanos pierden la vista y los animales no. Cuando oscurece, los participantes oyen ruidos que no logran identificar, se preguntan si uno de ellos es un rinoceronte y comprueban que «todo sale por la noche». Llegan a contar dos leones y después aseguran estar rodeados, con los animales «literalmente a 6 metros» y dando vueltas sin parar alrededor de la jaula. «Podríamos morir en este video», dice uno de ellos. A partir de aquí, Jimmy anuncia que cada lugar será más peligroso que el anterior hasta llegar a una isla plagada de serpientes venenosas.

La cascada congelada y la retirada de Nolan

El segundo destino es una enorme cascada congelada que deben escalar con botas especiales y piolets. Jimmy dice que quizá sea lo más aterrador que han hecho, y cuando le preguntan si de verdad espera que suban todo eso, responde que sí. Más tarde admite que no estaba seguro de que pudieran lograrlo.

Lo que ocurre después con Nolan no ayuda a tranquilizarlo: ya en la pared, Nolan pide que se detengan y abandona. Los demás protestan («¡No puedes rendirte!») y la respuesta es tajante: «Ya lo hice». Jimmy sigue subiendo con los demás. Cerca de la mitad, la pared se vuelve más inclinada, a Jimmy se le resbala un pie y casi cae. Al ver la cima, describe la escalada como lo más aterrador que ha hecho, dice que le queda «un diez por ciento» de energía y que está conteniendo las lágrimas. Finalmente llega arriba con los demás entre gritos de celebración. Ya en la cima, Jimmy concede que Nolan hizo lo correcto al retirarse, aunque añade que habrá que ver si soporta el tercer lugar.

La carretera de la muerte en Bolivia

El tercer destino es una carretera de Bolivia que el video describe como la más mortal de la Tierra. Según los datos que ofrece Jimmy, la vía llegó a causar casi 300 muertes al año y por eso la cerraron hace una década. El precipicio junto a la calzada es, en sus palabras, tan alto como un rascacielos. Jimmy cuenta que consiguió un permiso del gobierno para reabrirla solo para ellos. Nolan responde que ojalá no se lo hubieran dado.

Jimmy conduce y Nolan va de copiloto, y buena parte del tramo es una discusión entre ambos. Nolan le reprocha que no conduce como si estuviera en la carretera de la muerte y le pide que mantenga las manos en el volante. En un momento calculan que están a unos 17 o 18 centímetros de caer al vacío. Nolan grita que ve su vida pasar y que ve «luces blancas».

Luego llegan al primero de los tres puntos más peligrosos del recorrido, donde la carretera se estrecha mucho. Jimmy advierte que el neumático va a quedar justo al borde y le pide a Nolan que baje a guiarlo. Nolan acepta encantado, sobre todo por salir del coche. Desde fuera describen el barranco, que incluso tiene una cascada, y el suelo resbaladizo. Al final Jimmy le dice a Nolan que no se le da bien dirigir. Nolan contesta que siente que solo está huyendo del auto, y Jimmy le pide que vuelva a subir.

Más adelante aparece otro peligro: una niebla repentina que casi no deja ver. Jimmy explica que en algunos tramos la carretera es bastante normal, pero que el cambio extremo de elevación en Bolivia puede generar una niebla cegadora que funciona como un «asesino silencioso». Avanzan casi a ciegas y Nolan avisa de que parecen estar a punto de caer. Después llegan a un puente que, según comentan, no se ha usado en una década. Jimmy le pide a Nolan que lo pruebe primero, con el argumento explícito de que, si se derrumba, prefiere no estar encima. El puente aguanta y el grupo celebra haber sobrevivido al «camino mortal».

Tiburones sin jaula

Tras tres lugares en tierra, el cuarto destino los lleva al océano. Karl y Nolan se meten en aguas rodeadas de tiburones y, aunque normalmente usan una jaula, esta vez deciden prescindir de ella. El video sostiene que los tiburones de esa zona son conocidos por ataques no provocados y que eso las convierte en las aguas más peligrosas de Estados Unidos.

Ya en el agua, la reacción es de pánico: hablan de tiburones gigantes, uno avisa de que hay uno justo detrás del otro y a Nolan, que no quiere meterse, le insisten en que baje. Nolan repite que no quiere morir ese día. Al terminar, uno de ellos le dice a Karl que los tiburones eran el doble de grandes de lo esperado. Karl responde que se le dan bien los tiburones. Jimmy, como narrador, resta importancia a este episodio frente al siguiente.

La catarata de Gocta durante una tormenta

El segundo lugar más peligroso de la lista está en la selva amazónica, en la catarata de Gocta. El argumento del video es que la belleza del lugar solo se compara con su peligro: una pequeña tormenta puede desbordar los ríos e inundar toda la zona en cuestión de momentos, y en Gocta una inundación podría arrastrarlos a más de 300 metros de caída.

Para esta etapa Jimmy suma a dos participantes de videos anteriores: Hase, que pasó setenta días en la naturaleza, y Bailey, que estuvo en «100 días atrapados en un cubo». Según Jimmy, el reto parece más de su estilo. Les cuenta que les dijeron que la probabilidad de morir es «baja», y uno de ellos pregunta, alarmado, si eso significa que no es cero.

Tras horas de caminata por terreno resbaladizo y a veces muy empinado, llegan a su destino. Una guía les ayuda a cruzar el río y después los aseguran con cuerdas para que puedan asomarse al borde de la cascada. Al principio todo es admiración por el paisaje.

Entonces empieza a llover con fuerza. La cascada se ensancha y, según explican, eso crea condiciones de inundación. Alguien plantea bajar con cuerdas por el lateral de la cascada, pero lo descartan por mala idea. Señalan que cae mucho barro por la cuerda de Jimmy y que en cualquier momento podría caerles un rayo. El narrador lo resume diciendo que el video de YouTube se convirtió en una operación de emergencia.

La única salida era el mismo terreno empinado y resbaladizo por el que habían llegado, pero ahora con el bosque inundándose. El camino aparece bloqueado por el agua y tienen que asegurar varios tramos con cuerdas, sabiendo que tardarán horas en bajar. Jimmy recuerda que al cruzar el río por primera vez se había reído y dice que ya no se ríe, que tiene miedo, porque si cae, la cascada está justo ahí. Tras horas caminando entre inundaciones y barro, salen de la montaña con vida.

Isla Serpiente: una noche entre serpientes venenosas

El número uno de la lista es la Isla Serpiente, presentada como la isla más peligrosa del planeta y «llena de máquinas de matar». Al llegar, el barco se marcha y quedan oficialmente varados hasta el día siguiente: pasarán la noche allí. Su única protección contra las mordeduras son unas espinilleras especiales.

Cuando le preguntan qué pasa si los muerde una serpiente, Jimmy explica que, en cuanto el veneno entra en el torrente sanguíneo, la piel se derrite y se puede morir en menos de una hora. Pese a eso, el grupo comenta que la isla es muy bonita vista desde arriba, aunque también hay zonas donde una caída sería mortal.

El video desmonta una expectativa: con ese nombre, uno imaginaría miles de serpientes al aire libre. Según la narración, después de acabar con todos los animales terrestres, las serpientes cazan ahora aves en los árboles, la única presa que queda en la isla. Eso cambia la preocupación: ya no se trata solo de las piernas, sino de que una serpiente caiga o salte desde un árbol. Poco después alguien encuentra una justo al lado de su cara.

La visita tiene además un propósito científico. Al capturar las serpientes, los científicos pueden extraer su veneno y fabricar antídotos. Durante una captura, un ejemplar joven se escapa entre acusaciones de que lo habían soltado. Jimmy bromea con que su acompañante está tan tranquilo como él cuando se le cae el teléfono. Cuanto más se adentran en la espesura, donde no se ve ni a medio metro, más serpientes encuentran. Al preguntar cuántas vidas salvará el antídoto de una serpiente, la respuesta es «miles de vidas». El video añade que ese antídoto sirve para tratar el 90 % de las mordeduras de serpiente en Brasil, de modo que cada ejemplar capturado podría salvar miles de vidas.

El resto del día lo dedican a buscar más serpientes y ayudar a los científicos. Una de ellas está a unos 4,5 metros de altura y los científicos proponen sacudir el árbol para atraparla. Pero empieza a oscurecer y deben concentrarse en sobrevivir. Montan el campamento y Jimmy admite que no tiene ni idea de si las tiendas son a prueba de serpientes. Antes de dormir, alguien confiesa que solo espera que no se cuele una serpiente en su tienda y que no ve la hora de estar a salvo en casa. A la mañana siguiente, el único objetivo es salir de la isla cuanto antes.

El balance final

Jimmy cierra repasando el recorrido: colgar de una enorme montaña de hielo, conducir a centímetros de una caída de 300 metros, nadar sin jaula entre tiburones y, por último, pasar la noche en la Isla Serpiente. Su conclusión es simplemente que sobrevivieron «y nadie murió».