Del búnker de 1 dólar al de 1,000 millones: un recorrido por refugios cada vez más caros y seguros

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Resumen

El video plantea una comparación por escala de precio. Jimmy (MrBeast) y su equipo recorren refugios que van desde un contenedor enterrado vendido por un dólar hasta el complejo de Cheyenne Mountain. Según el video, ese complejo está bajo unos 600 metros de roca dentro de una montaña y resistiría las bombas atómicas más potentes de la historia. A medida que sube el precio, cambia también la idea de lo que es un búnker. Primero es un hoyo con techo, luego una casa fortificada, después un edificio subterráneo pensado para vivir durante años y, al final, una instalación militar que no se puede filmar.

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El búnker de 1 dólar: un contenedor abollado

El recorrido empieza por el extremo más barato. Es, según Jimmy, «básicamente un contenedor, pero está enterrado», y además está abollado. Dentro está mojado, y la visita termina casi en cuanto empieza: «Les voy a dar un recorrido por este búnker. Ya terminamos». Jimmy bromea con que parece haber sobrevivido ya a una explosión.

Cuando pregunta al grupo si resistiría una bomba, la respuesta es un «no» inmediato. El video pasa a una escena cómica de «soltar la bomba» y luego al siguiente refugio, con la promesa de que «los búnkeres irán mejorando».

El búnker de 1 millón: un antiguo centro de mando de misiles

El segundo refugio se construyó originalmente para lanzar misiles y sobrevivir en profundidad a un apocalipsis nuclear. Para llegar al centro hay que bajar muchas escaleras y abrir una puerta de 3,175 kilos. Al llegar, Jimmy compara el interior con Star Wars y explica que los misiles se habrían lanzado desde esa sala. Toda la instalación estaba pensada para resistir un ataque nuclear y después responderlo.

El detalle técnico que más destaca es el piso. Es una estructura suspendida, como una plataforma gigante que cuelga del techo del búnker, y según el video la sostienen únicamente ocho resortes. Jimmy subraya el contraste: hace unos 50 años era un centro de mando de misiles, y ahora su propietario lo ha convertido en una casa oculta y fortificada, preparada para el fin del mundo. Jimmy pregunta cómo permitió el gobierno su compra, pero el video no muestra la respuesta.

La visita baja hasta el quinto piso bajo tierra, donde hay cocina y zona de entretenimiento. Lo que más sorprende al equipo es que también funciona como club, donde se organizan grandes fiestas. El propietario los lleva además a una zona que, según dice, no suele enseñar: el silo donde hace décadas estuvo almacenado un misil nuclear real. Cuando preguntan si es seguro entrar, la respuesta es «no». Cuando apagan las luces, el grupo no ve nada y se asusta.

El búnker de 3 millones de Colin Furze: refugio, museo y arsenal casero

Jimmy presenta el siguiente como lo más parecido a lo que cualquiera podría construir: un búnker escondido bajo un patio trasero, al que se entra por un cobertizo extraño, valorado en 3 millones de dólares. Su creador, Colin Furze, señala que hay un metro de concreto sobre sus cabezas. Explica que el espacio, además de refugio, es un museo de sus creaciones para YouTube.

Según el video, el valor de 3 millones se explica por esa colección de inventos peligrosos. Jimmy describe a Colin como «un Tony Stark de la vida real». Muestra una mochila lanzallamas, un lanzacohetes montado en una muñequera, un dispositivo que dispara cuchillos y tiene un táser, y una ametralladora combinada con una motosierra. La demostración con fuego dentro del propio búnker pone nerviosos a los visitantes. Uno de ellos advierte que va a quemar el búnker, y Jimmy lo llama «el peor búnker que podrían robar».

Colin explica que tiene además otra habitación: un sistema de túneles subterráneos más grande que el primer búnker. Ahí muestra un cañón que, según la presentación, convierte cualquier cosa en munición, y lo prueban disparando panecillos. Después aparece un cinturón giratorio de cuchillos. Jimmy reconoce que el objetivo de un búnker es protegerte, pero que con eso no se sentía seguro. Colin asegura que nunca se le ha caído un cuchillo. Ante la objeción de que lo mismo se puede hacer sin el cinturón, responde que así es «mucho más épico». Cierra con un «congelaondas», presentado como lo opuesto a un microondas.

El búnker presidencial de 5 millones: el refugio de Kennedy

El siguiente es el búnker presidencial de 5 millones de dólares en una isla paradisíaca, construido para John F. Kennedy en 1961. El video lo presenta como suficiente para la época, pero modesto ante lo que vendrá. Al entrar, alguien pregunta por qué huele a orina de gato. La reacción general es de sorpresa por lo poco que hay: «¿O sea que John F. Kennedy solo tenía esto?». Hoy, comentan, está prácticamente convertido en un basurero. Al ver el «baño presidencial», alguien pregunta si de verdad eso cuesta cinco millones. Jimmy bromea con que espera que Kennedy nunca vea el video porque le daría envidia ver los demás búnkeres.

El búnker de 30 millones: un rascacielos subterráneo de 15 pisos

El video pasa de «el búnker del pasado al búnker del futuro». Es un edificio de 15 pisos bajo tierra que Jimmy describe como un rascacielos subterráneo, pensado para que 75 personas sobrevivan «a cualquier cosa». La entrada tiene puertas blindadas de acero de medio metro de grosor. Cuando Jimmy pregunta cuántos lanzagranadas harían falta para derribarlas, la respuesta es «tal vez tres». Según la presentación, hay francotiradores en el techo, seguridad las 24 horas, un arsenal de armas y un campo de tiro cubierto.

El interior está pensado para una vida completa bajo tierra. Tiene hospital, sala de exploración, consultorio dental, farmacia, incluso una celda, y 15 apartamentos de lujo. El equipo ya había estado allí: hace cinco años grabaron un video pasando 24 horas en ese búnker. Jimmy opina que el apartamento, a 15 pisos bajo tierra, es mejor que la mayoría de los apartamentos en superficie, con lavadora y secadora, y bromea con que quiere comprar uno sin que se entere Chandler.

En cuanto a la comida, hay una tienda de alimentos que intenta reproducir la vida normal, con productos como tocino enlatado. También hay un área de hidroponía, que el video considera quizá una de las salas más importantes. En lugar de tierra usa agua para cultivar plantas que, según la narración, producirían alimentos ilimitados para los residentes. Completan el conjunto un gimnasio, un muro de escalada y una piscina que Jimmy llama posiblemente «la más protegida del mundo». Su veredicto es que este búnker es «al menos 20 veces mejor» que los anteriores, aunque anticipa que existen otros mucho más caros.

El búnker de 50 millones: una casa debajo de otra casa

El siguiente está debajo de una casa común en un vecindario común, a unos 9 metros bajo tierra. Arriba todo parece normal, pero un código secreto abre un ascensor. Piden tapar el código porque mostrarlo podría traerles problemas. El ascensor baja lentamente tres pisos, y por el camino se ve la piedra y el cemento atravesados.

Según el video, su idea central es que no parezca un búnker. Abajo hay una casa completa con un entorno que imita el exterior: palmeras a tres pisos bajo tierra, una alfombra que parece pasto, árboles visibles por las ventanas y hasta un árbol de Navidad, aunque la Navidad fue nueve meses antes. Jimmy argumenta que, si alguien tuviera que pasar 100 años encerrado, probablemente elegiría este búnker, porque está diseñado para que, tras décadas dentro, no se extrañe el mundo exterior. Los visitantes coinciden en que es mucho más grande de lo esperado y que se siente como una casa normal. La única nota práctica sobre la construcción es una broma: quien la construyó debe medir 1.5 metros, a juzgar por el golpe que alguien se da al pasar por una abertura baja.

Hay también momentos menos lujosos. Jimmy toma un refresco del lugar y descubre que caducó hace dos años y sabe fatal. Cuando pide que busquen en Google si le va a pasar algo, no hay señal: están tres pisos bajo tierra.

Hugo y Rayne vuelven a un búnker

En este punto el video conecta con un reto anterior: Hugo y Rayne pasaron 100 días encerrados en un búnker por 500,000 dólares. Jimmy los hace bajar por el ascensor como sorpresa y admite que quizá les moleste ver que este búnker es mejor que el que él les construyó.

La pareja retoma enseguida la dinámica de discusiones que el equipo recordaba. Ante la cocina, Rayne dice que con ella le habría cocinado a Hugo todas las noches, y Hugo responde que igual no lo habría hecho. Fuera de la casa subterránea hay una piscina, y Hugo se lanza con calcetines. Su única crítica al búnker es que el agua está fría y necesita calefacción. Al preguntarles qué habría cambiado en su reto con una piscina así, responden «muchas cosas» y uno de ellos dice que probablemente no se habría ido.

El recorrido termina mostrando la salida secreta, aunque el anfitrión duda en voz alta de si debía enseñarla.

Cheyenne Mountain: el búnker de 1,000 millones

El último es el que el video llama «el más seguro del planeta»: el complejo de Cheyenne Mountain. Según la narración, lo protegen más de 600 metros de granito y puede resistir las armas más destructivas que ha concebido la humanidad. Las condiciones de acceso cambian todo el formato. Jimmy explica que normalmente mostraría un mapa 3D con la distribución del búnker, pero aquí no puede, y durante gran parte de la visita le piden tapar la cámara. Hasta la distancia recorrida por los túneles es confidencial. Los guardias dejan claro que correr por el túnel no es buena idea, y cuando Karl pide prestada un arma recibe un «no, claro que no».

La entrada tiene un portón a prueba de bombas nucleares, y justo al otro lado hay un segundo portón. Un miembro del personal confirma que, si detonaran una bomba nuclear con ellos dentro, estarían a salvo. Un muro de bienvenida lleva la inscripción de la Fuerza Espacial y muestra los cuatro comandos que operan desde el búnker.

El video destaca que el complejo está diseñado para sobrevivir no solo a un enemigo, sino también a algo menos predecible: la naturaleza. Lo consigue, según la explicación, «literalmente flotando». Se excavó un hueco entre la montaña y el búnker, y la estructura se colocó sobre resortes para que la onda expansiva de un ataque nuclear o un terremoto se absorba por completo. Es una versión a gran escala del piso suspendido que el equipo había visto en el antiguo centro de misiles del principio.

La sala de mando y el AJOC

Dentro, el equipo puede filmar parte de la sala de mando, salvo un lado que debe quedar fuera de cuadro. Según la narración, ahí tomarían las decisiones los líderes de NORAD para proteger a Estados Unidos de un ataque aéreo o marítimo. Jimmy pregunta si puede sentarse en el asiento del general. Se lo permiten, pero le advierten que no toque nada. Después, Tareq toca algo pese a que, según Jimmy, se lo habían repetido unas 30 veces. El personal detiene la escena para verificar, Tareq se disculpa varias veces y el grupo bromea con que lo van a arrestar o los van a echar.

Luego los llevan al puesto de mando en el corazón del búnker: el AJOC, Centro Alternativo de Operaciones Conjuntas. Según el personal, es responsable de proteger el espacio aéreo y marítimo de todo el territorio norteamericano. Ante un avión desconocido, sus aviones tardarían menos de cinco minutos en interceptarlo; si no, explican, sería peligroso. Cuando Jimmy pregunta si han detectado algún OVNI, no hay respuesta: el interlocutor mira al suelo y la escena se corta.

Una ciudad dentro de la montaña

El número de personas que trabaja allí también es confidencial. Jimmy solo puede decir que el complejo tiene todo lo necesario para resguardar a cientos de personas durante años: un gimnasio, un minisúper y hasta un Subway. Hay también una estación de bomberos con camiones que circulan por carreteras dentro de la montaña. Los bomberos suelen practicar con maniquíes, pero el equipo llevó a uno de los suyos para hacer de víctima. El simulacro de rescate termina con una calificación de «como un 4 de 10», que alguien atribuye a no haber hecho suficiente RCP.

Cierre: de los patios traseros a una ciudad subterránea

Jimmy resume la escala del recorrido. Algunos búnkeres se esconden en patios traseros, los más caros están bajo vecindarios enteros y otros son tan lujosos que tienen su propio parque acuático. Pero ninguno, dice, se compara con Cheyenne Mountain: una ciudad subterránea con red eléctrica propia, pasillos interminables, autopistas y varios lagos, que según él algún día será lo que defienda a Estados Unidos y a la humanidad. El video termina con el personal pidiéndole por última vez que tape la cámara, y con un último intento de Jimmy de que les digan a los espectadores que se suscriban «o el ejército los perseguirá». La respuesta es «por supuesto que no».