¿Se puede comer una sola persona el «Noukō G-kei Ramen» congelado de Seven-Eleven? La reseña de Ryuji y la «Ryuji Edition»

Traducido del 日本語

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Resumen

En este episodio, el investigador culinario Ryuji prepara primero siguiendo las instrucciones el «Noukō G-kei Ramen» (ramen estilo G concentrado) congelado que se vende en Seven-Eleven, lo prueba y después ensaya una versión adaptada solo con ingredientes que se pueden conseguir en casa. Es un producto que mucha gente ha presentado en TikTok, y en el entorno de Ryuji abundan quienes dicen que está «buenísimo». Ryuji, en cambio, considera que tal cual está es demasiado salado para el público general. Por eso ideó una adaptación para «salvar el producto».

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Un plato olvidado tres semanas en el congelador y lo que hay que saber antes de prepararlo

Ryuji cuenta que lo había guardado en el congelador porque tenía ganas de probarlo, pero que se olvidó de él durante unas tres semanas. Es un producto que se prepara en unos 10 minutos con solo cocerlo en una olla.

Al abrir la bolsa aparece una capa de cerdo y caldo congelados, con fideos gruesos de textura firme y masticable en el centro. La primera advertencia de Ryuji tiene que ver con el tamaño de la olla. Si es una olla plana, el caldo se evapora y queda salado, así que conviene usar una en la que el producto encaje justo. Según Ryuji, en realidad esto debería indicarse en el envase, pero supone que no lo ponen porque, si lo pusieran, el sabor variaría. La olla que se usó en la grabación era justo del tamaño del producto. Nada más abrir la bolsa ya olía a ajo.

Las instrucciones dicen «1 minuto a fuego bajo y luego 9 minutos a fuego fuerte». Ryuji cree que el motivo es que, si se pone a fuego fuerte desde el principio, se quema.

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1595 kcal y 16,5 g de sal

Mientras cocinaban, lo que sorprendió al miembro del equipo que revisó la etiqueta fue la información nutricional. Energía: 1595 kcal; contenido de sal: 16,5 g. El envase indica que es una ración, pero Ryuji dice que «por calorías son dos raciones» y comenta medio en broma que comérselo entero una sola persona es peligroso. En ese momento Ryuji ya prevé que los brotes de soja serán imprescindibles y los tiene preparados por si acaso. También explica que los hervirá, porque quedan más ricos hervidos que calentados en el microondas.

Sobre los fideos, cuando alguien del equipo dice que sería impresionante que tuvieran buena textura y firmeza, Ryuji responde que, siendo congelados, probablemente estén bien. Con este grosor se puede reproducir la textura incluso en congelado; los únicos que no funcionan son los fideos finos, y unos fideos finos congelados de otra empresa que había probado hacía poco todavía no estaban a ese nivel.

Por el largo tiempo de almacenamiento, parte de los ingredientes estaban blanquecinos por quemaduras de congelación. Ryuji aclara que, si se prepara justo después de comprarlo, no tiene ese color. Además, durante la cocción había un bloque que tardaba mucho en deshacerse. Como se derrite mejor removiendo todo, Ryuji comenta que es un producto que también pone a prueba la habilidad de quien lo cocina. Traía tres lonchas de chashu.

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La prueba tal cual: «sabe a Jiro», pero salado

Primero lo probaron sin añadir nada. Lo primero que dijo fue «sabe a Jiro», y el equipo estuvo de acuerdo. Pero enseguida los dos dijeron «está salado». Ryuji opina que los fideos no están mal, pero dice que no se lo recomendaría a personas con hipertensión y concluye que sin brotes de soja no se puede comer.

Así que añadieron los brotes de soja hervidos, echaron ajo crudo picado y mezclaron. Al probarlo mejoró bastante, y Ryuji dice: «por fin está rico». También comenta que, efectivamente, tiene que ser ajo crudo. El equipo también lo valora: «es otra cosa». El chashu gustó a los dos, que lo describieron como «chashu de restaurante de ramen».

Aun así, Ryuji considera que es un producto que exige vigilar la sal y que está pensado para adaptarlo. Dice que lo ideal sería el doble de brotes de soja, es decir, dos bolsas. Cuando alguien del equipo comenta que, al parecer, los fanáticos comen ramen estilo Jiro casi a diario, Ryuji responde que es «algo para comer de vez en cuando», no para comerlo habitualmente. También dice que es mejor no beberse el caldo, que seguramente hay gente que se acostumbra a este sabor y que acostumbrarse da miedo.

Como forma de suavizar la sal, Ryuji probó también la pimienta de mesa. Como el picante de la pimienta llega antes que el umami, dice que funciona bastante bien para disimular lo salado.

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¿Hasta qué punto es anormal una concentración de sal del 2 %?

Aquí Ryuji hizo cuentas. Con un contenido de 810 g y 16,5 g de sal, la concentración de sal es de aproximadamente el 2 %. Un caldo de ramen normal ronda el 1-1,2 %, y Sapporo Ichiban y similares están en ese rango. Es decir, según Ryuji, este producto es aproximadamente el doble de salado que un ramen normal.

Ryuji señala que, aunque suaviza el filo de la sal con gran cantidad de potenciadores de umami, la sal sigue destacando. El caldo es de tipo emulsionado, tiene suavidad y es un buen caldo. Aun así, según su valoración, no logra ocultar la sal.

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La nota: «Cプ», y por qué

La calificación del producto tal cual fue «Cプ». El motivo: «demasiado salado». Ryuji dice que, incluso con verduras, sigue salado, así que no es para el público general sino un producto pensado para adaptarlo. Explica que sin verduras él se rendiría a los uno o dos bocados, pero que en parte está rico, y eso suma, por lo que quedó en C.

Por otro lado, Ryuji dijo que no quería criticar demasiado el producto, porque entiende lo que buscaban sus creadores. Por eso propuso presentar, como «Ryuji Edition», una adaptación sencilla y con cantidades definidas que use solo cosas que se consiguen en casa, para que cualquier persona, como los espectadores de Bazu Recipe, pueda hacerla. Llegó a decir que, si no lo hacía, sentía que no podía terminar el vídeo, y fue a comprar otra unidad del producto.

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Ingredientes de la «Ryuji Edition» y preparación de los brotes de soja

Estos son los ingredientes:

  • Noukō G-kei Ramen: 1 unidad
  • Brotes de soja: 2 bolsas (400 g). Ryuji insistió en que fueran «sí o sí 2 bolsas»
  • Sal para los brotes de soja: unos 2/3 de cucharadita
  • Huevos: 2
  • Ajo: 3 dientes (15 g)
  • Pimienta de mesa: al gusto

Como solo pudieron comprar una unidad más, quien comió esta versión adaptada fue A-ko, del equipo.

Antes de hervir los brotes de soja, se les echa sal y se masajean. Ryuji explica que así sueltan agua y quedan más ricos. Dice que la sal se va al hervirlos, de modo que no les da sabor. Tras unos 5 minutos, se ablandan tanto que se nota en cuanto se cogen con la mano. Se hierven enteros en la olla durante 30 segundos y luego se dejan con el calor residual. Ryuji lo llama «la forma más rica de comer brotes de soja». Añadió que, si en este punto se les echa sal sazonada y aceite de sésamo, ya son un namul.

En cuanto al ramen, igual que en la primera prueba, se empieza a fuego bajo y, cuando se va derritiendo, se sube a fuego fuerte y se cuece en la olla. Antes de servir se prueba el caldo.

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Un sabor que SUSURU también calificó de «salado»

Mientras cocinaba, Ryuji mencionó otras reseñas. Contó que el youtuber de ramen SUSURU también había reseñado este producto y había dicho que estaba salado. Ryuji comenta que si SUSURU dice que está salado, probablemente es porque es un bloque de sal. Aun así, se habló de que si este sabor es popular, quizá sea porque está bien hecho pensando en quienes disfrutan del estilo G. Ryuji, por su parte, dijo «yo no lo acabo de entender» y que cree que, sin más, te arruina la salud.

A-ko, que había probado la primera ración, también recuerda que se le adormeció la lengua y que la sensación no se le pasó en mucho tiempo.

Al respecto, Ryuji explica que el «está rico» de un aficionado al ramen y el «está rico» de alguien que no suele comer ramen son cosas distintas. Según él, cuando se come ramen casi a diario, la lengua se acostumbra y empieza a buscar más potencia.

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La cata y el uso de la clara de huevo

A mitad de la versión adaptada, al probar el caldo, sigue salado. Aun así, Ryuji dice que «rico, lo que se dice rico, sí está», y junto con el equipo lo describió como auténtico para ser de tienda de conveniencia y «atrevido».

Aquí entra el huevo. Se reservan las yemas para el final, se baten las claras y se añaden al caldo. Cuando alguien del equipo dice «como cuando le echas huevo al Sapporo Ichiban», Ryuji responde que sí. Según él, la clara suaviza bastante y además espesa el caldo. Ryuji lo llamó «mi forma de salvar un Jiro» y bromeó: «aunque esto no es un Jiro». Mientras mostraba el resultado, comentó que el caldo había ganado cuerpo y que cree que habrá quien lo prefiera así.

Para servirlo, se pone encima toda la gran cantidad de brotes de soja y se les echa pimienta. Aun así, Ryuji dice que el sabor es casi demasiado intenso. Antes de comer se le da la vuelta de abajo arriba (tenchi-gaeshi): la clara cuajada se adhiere a los ingredientes y al caldo y ayuda a espesarlo. Por último, se vierten las yemas por encima y está listo. Según Ryuji, uno pensará que hay demasiados brotes de soja, pero al comerlo querrá más.

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La prueba de la versión adaptada: «Aプ»

El miembro del equipo que lo comió reaccionó: «se ha suavizado bastante». Ryuji repite: «de verdad, los brotes de soja son imprescindibles». A ojo, la mitad son brotes de soja, pero dice que así está bien. El huevo cambia mucho el resultado, y para él es absolutamente imprescindible. También se comentó que, si se hace picante, se atenúa lo salado.

En cuanto a la cantidad, Ryuji dice que comerlo entre dos es la forma de comerlo al estilo Bazu Recipe, y que para una sola persona es imposible. Del caldo, aunque se ha suavizado, recomienda no bebérselo, porque aunque no se beba ya se adhiere bastante a los fideos.

Como calificación final, Ryuji dijo que con esta adaptación le pondría «Aプ». Según explicó, para él no se puede mejorar más, y además todos los ingredientes se pueden comprar en una tienda de conveniencia: en Seven-Eleven también venden brotes de soja. Ryuji cerró diciendo que así también se dedica a salvar productos.

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Para terminar: el ajo crudo y el olor

Al final la conversación derivó en una charla informal. Con el ramen estilo Jiro se habla mucho del olor a ajo, y alguien del equipo comentó que había oído que el ajo crudo es lo más eficaz para mejorar cierto tipo de olor. Ryuji explicó que el olor del ajo crudo no sale por la boca sino por las glándulas sudoríparas, así que el sudor huele a ajo y se nota aunque tengas la boca cerrada.

De ahí el tema pasó al olor asociado a la edad. Cuando se comentó que, al parecer, aparece alrededor de los 40 años, Ryuji reaccionó con un «o sea, que soy yo», y el vídeo termina entre las risas del estudio.