De un dólar a medio millón: qué experiencias compra cada precio según MrBeast
MrBeast ミスタービーストEn este video, MrBeast (Jimmy) recorre una escala de precios: empieza por la experiencia más barata que encontró, un paseo en camello de un dólar, y termina con un paquete de medio millón de dólares en Dubái que culmina en la cima del edificio más alto del mundo. Lo acompañan Chandler, Karl, Tareq y Nolan. El video compara qué permite vivir cada cantidad de dinero y cierra con una reflexión de Jimmy sobre enfrentar el miedo a las alturas.
Un dólar: dos minutos en camello
La experiencia más barata es montar en camello. Al preguntar cuánto tiempo da un dólar, la respuesta es directa: un dólar, dos minutos. Jimmy explica que quería hacerlo en Egipto, pero allí cuesta mucho más que un dólar, así que anuncia en tono de broma que las pirámides se añadirán en edición.
El paseo es breve y algo incómodo. Uno de los participantes comenta lo difícil que es mantenerse arriba y que se siente muy alto, y otro le responde que ahora sabe lo que es ser Chandler y Jimmy, por la estatura de ambos. Los dos minutos se acaban rápido.
Diez mil dólares: cena con una chef Michelin en un globo aerostático
El siguiente escalón cuesta 10.000 dólares: una cena a unos mil metros de altura, preparada por una chef con una estrella Michelin que usa su globo aerostático como cocina. Lo que distingue a esta cena, según la narración, es que la chef cocina los ingredientes con la llama del propio globo. Uno de los platos es pescado cocido así, y alguien bromea con que ese pez nunca imaginó volar tan alto.
Los participantes destacan la vista y admiten que el globo sube más de lo que esperaban; desde arriba se ve su sombra sobre el campo. Jimmy dice que cada uno de los diez platos gourmet fue excelente y recomienda la experiencia a quien tenga diez mil dólares de sobra y quiera impresionar a una chica. Antes de terminar, le pregunta a la chef qué opina de una barra de Feastables, su marca de chocolate. Ella responde que está bien balanceada y que lo que más le gusta es lo crujiente, y Jimmy concluye en broma que Feastables ya está "aprobado por un Michelin".
Cincuenta mil dólares (I): un submarino privado
Para la experiencia de 50.000 dólares, Jimmy lleva a Chandler y Karl a un yate. Les pregunta si creen que cuesta 50.000 al día y ellos dicen que no. Entonces les muestra lo que sí cuesta eso: una expedición submarina.
Tienen el submarino para ellos solos y pueden explorar lo que quieran, con una sola restricción que menciona Jimmy: no estrellarse. Antes incluso de descender ya ven peces, y luego aparece una barracuda. Para conseguir buenas tomas bajo el agua, el equipo pagó a buzos para que siguieran al submarino. Jimmy les hace señas para gastarles una broma a sus compañeros fingiendo que hay un tiburón detrás. Durante el recorrido se acercan mucho a las rocas, y ante la pregunta de si es seguro, les aseguran que sí. Al final suben directo a la superficie.
Cincuenta mil dólares (II): safari en África
Mientras unos están bajo el agua, Tareq y Nolan hacen un safari de 50.000 dólares en África, y el montaje alterna ambas experiencias para ver cuál tiene "criaturas más geniales". La regla que se ponen es no irse de África sin ver un león.
Primero ven un jabalí, al que llaman Pumba, pero un grito lo espanta y uno de ellos se disculpa. Luego aparecen cebras, y uno bromea con que si fuera un león siempre comería cebra. Ahí coinciden en que eso sí vale los 50.000 dólares de Jimmy. El momento más intenso llega con los elefantes: hay dos muy cerca del vehículo y uno avanza hacia ellos. Lo describen como un ataque y, en tono de juego, lo proclaman "el rey de la selva" en lugar del león. Uno dice que su corazón late como loco; otro, que esto es mucho mejor que un submarino y que ver peces. El video no muestra que encontraran un león.
Doscientos cincuenta mil dólares: gravedad cero
La experiencia de 250.000 dólares es un vuelo de gravedad cero. Según la narración, la compañía hace volar el avión y luego lo pone en caída en picada, lo que crea un ambiente sin gravedad dentro de la cabina. Al empezar, el agua de uno de ellos sale flotando, otro queda al revés y otro grita que no puede dejar de flotar.
En la siguiente caída intentan una carrera hasta el otro extremo del avión. El resultado es caótico, con alguien que no consigue moverse, y la narración concluye que correr sin gravedad "no es una buena idea". A Karl se le ocurre otra cosa: usar un soplador para impulsarse, y termina girando sin control.
Antes de que vuelva la gravedad, el grupo intenta preparar en el aire los juguetes MrBeast Lab Swarms, que se activan echando agua en un tubo y agitándolo. Es un segmento patrocinado. Lo único relevante para el relato es que admiten que hacerlo en gravedad cero no es tan fácil como creían. Al cerrar esta parte, Jimmy dice no tener idea de cómo la experiencia de 500.000 dólares podrá superar esto.
Quinientos mil dólares: llegada a Dubái y el hotel Atlantis
Después de dar la vuelta al mundo para grabar el video, el último nivel se desarrolla en Dubái, que Jimmy presenta como la metrópolis más lujosa del mundo, "construida en el desierto, pero creada para el placer". Desde el principio anuncia la meta final: ser una de las pocas personas que han subido a la punta del edificio más alto del mundo.
La experiencia empieza sobre una estructura cuadrada de 150 metros de altura. Tras bajar, van a un hotel con forma de castillo, Atlantis. Según la narración, los dos primeros pisos son magníficos, pero el mejor es el tercer nivel, que está completamente bajo el agua. Hay un tanque con más de 80 tiburones, y Karl se mete para burlarse de los demás desde dentro. Jimmy anuncia que más adelante nadarán con ellos y que, como remate, saltarán de un avión desde miles de metros. Para calmar a quien se asusta con la noticia, añade que primero correrán en karts.
Karts, un auto de Fórmula y un Lamborghini regalado
Las carreras son en el autódromo de Dubái, que la narración describe como hogar de algunos de los coches más rápidos de la ciudad. Jimmy invita a creadores locales a pasar el día con superdeportivos. Hay bromas durante la carrera: alguien le grita a Jimmy que no lo adelante, otro llama "abuela" a un piloto lento y alguien dice que a su mamá no le gustaría verlo correr. Mientras tanto, Karl se prepara para conducir un auto de carreras de Fórmula. Tras un comienzo difícil, lo celebra como el mejor día de su vida.
Jimmy explica que, por el precio de esta experiencia, se quedaron con un Lamborghini nuevo, y lo maneja un rato rumbo a un partido de la NBA en Abu Dabi. Luego reconoce que no es el tipo de persona a la que le gusta manejar autos deportivos y que además no encontraban dónde estacionarlo, así que decide regalarlo. Pregunta a un grupo quién ve el canal de MrBeast. La primera persona a la que se lo ofrece lo rechaza y dice que prefiere que lo tenga otra persona, lo que deja a Jimmy desconcertado. Entonces llama a un señor de seguridad que también está suscrito, y este acepta. El nuevo dueño dice estar temblando. Jimmy aprovecha para pedir a los espectadores que se suscriban, "para que no pierdan un Lamborghini".
Primera fila en un partido de la NBA
Ya sin el auto, Jimmy va a sentarse a nivel de cancha en un partido profesional de básquetbol. Según cuenta, el partido terminó convirtiéndose en una sesión de fotos. Ahí saluda a Steve Harvey, al que dice estar encantado de conocer por fin, y después a Russell Westbrook.
Parque acuático, pingüinos y la piscina de tiburones
Con unos 200.000 dólares de experiencias todavía por gastar, el grupo visita un gigantesco parque acuático y pasa un rato con pingüinos, algo que Jimmy no sabe cómo es posible en medio del desierto. Bromean con uno al que llaman "el alfa".
Después llega lo anunciado: nadar en una piscina gigante con 80 tiburones y rayas. Bajo el agua, alguien se proclama "Aquaman, el rey de los tiburones" y decreta que muerdan a Karl y no a él. Ante un animal grande, otro grita que es un dinosaurio y que no debería existir, y alguien finge que le desconectaron el oxígeno.
Un restaurante "sacado del futuro"
Antes de terminar "como comida para peces", según la narración, el grupo cena en un restaurante inmersivo. Los sientan lejos unos de otros, cosa que a uno le extraña. La comida tiene nueve platos y está rodeada de visuales interactivos de 360 grados que cambian según el plato y responden al tacto. En un momento juegan a defender la Tierra, como en una misión de Call of Duty, y alguien admite ser increíblemente malo en eso. Otro se pregunta si lo están hackeando o si está en un cine. Las proyecciones también reaccionan a los vasos, y uno nota que las figuras tropiezan con su vaso de agua.
Aun así, Jimmy dice que lo que hizo especial la experiencia fue la comida y las bebidas, no la sala. Los platos incluyen mariscos recién pescados y una hamburguesa de wagyu con oro, que Chandler aprueba, lo que los demás celebran porque por fin encontraron algo que le gusta. El último plato está preparado especialmente para ellos y lleva una imagen que dicen que es Chandler, aunque Chandler lo niega.
Una piscina infinita a más de 180 metros
Antes de saltar del avión y subir al rascacielos, Jimmy pone a prueba su miedo a las alturas en una piscina suspendida en el cielo. Según la narración, está construida a más de 180 metros y es una piscina infinita de 360 grados con vista a toda la ciudad. Los participantes dicen que ninguna imagen le hace justicia. Desde allí señalan una isla artificial y hablan de estar "en la cima de Dubái".
El salto en paracaídas sobre la isla artificial
Luego llega el salto. Aterrizarán en esa isla artificial, y Jimmy lo presenta como enfrentar uno de sus mayores miedos: caer del cielo. La tensión crece durante el ascenso. Alguien pide que suban el video si no sobrevive, otro grita que tiene una familia y otro pregunta qué probabilidad hay de morir, sin obtener respuesta clara. Al acercarse a los tres mil metros, Jimmy dice no estar listo y le pide a Karl que salte primero. Hay gritos de "te odio" y "cambié de opinión" mientras saltan.
Ya en el aire, Jimmy dice que esto es probablemente su mayor miedo, pero que lo hizo por los espectadores, y al aterrizar celebra estar vivo. Entonces notan que falta Chandler, que finalmente se negó a saltar y se disculpa con Jimmy.
Cerrar en la cima del Burj Khalifa
La última experiencia la hace Jimmy sin Chandler: llegar a la cima del Burj Khalifa, que la narración describe como un edificio de 800 metros. El primer tramo es una serie de ascensores que suben más de 160 pisos, pero para los 270 metros restantes, dice Jimmy, no tuvo más remedio que subir por su cuenta.
La subida resulta más dura de lo previsto. Jimmy admite haber subestimado lo difícil que es llegar arriba. Después de una hora de escalar aún queda mucho, y en un momento cree haber llegado cuando no es así. Cuenta que empezó a dudar de si quería seguir, y cuando pregunta si ya casi llegan, interpreta el silencio como un no. Lo que lo hace continuar, según su relato, es recordar que era su oportunidad de ser una de las pocas personas que han estado en la cima del edificio más alto de la Tierra.
Al llegar celebra, pero también reconoce que mirar abajo le da miedo y que podría vomitar. Bromea con que los Feastables saben mejor en el suelo, porque allí no está a punto de desmayarse.
El video termina con su reflexión: le teme a las alturas, pero cada vez que enfrenta sus miedos termina disfrutando y aprendiendo mucho sobre sí mismo. Por eso invita a los espectadores a salir de su zona de confort y hacer algo que no suelen hacer, porque cree que lo disfrutarán y aprenderán de sí mismos.
¡Estoy a punto de mostrarles cómo es una experiencia de medio millón de dólares! Les prometo que los va a sorprender.
En este vídeo descubrirán por qué me costó 250 mil dólares simular que iba al espacio. Por qué me costó 50 mil dólares explorar la profundidad de los océanos.
¡Viene hacia nosotros!
Y el resto de las experiencias que vivimos en el camino.
¡Estoy en la punta del edificio más alto del mundo! ¡No puede ser!
De lo más lujoso, hasta la experiencia más barata que pude encontrar. Montar en camello.
¿Cuánto tiempo puedo montar este camello por un dólar? Un dólar, dos minutos. De acuerdo. De acuerdo. Solo un dólar por esta experiencia.
Sujétense fuerte. ¿Por qué sujetarnos fuerte? ¡No puede ser!
Quería montar camellos en Egipto, pero cuestan mucho más que un dólar. Así que voy a poner las pirámides en edición.
Sí. Es hermoso. Amigo, qué difícil es estar sobre esto. Me siento tan alto ahora. Ahora sabes lo que es ser Chandler y yo. Ok.
Un dólar solo nos dio dos minutos y ese tiempo se acabó. ¡Ahora cenemos en el cielo!
Por 10 mil dólares, puedes ir a mil metros de altura con la chef que usa su globo aerostático como cocina.
Se ve la sombra del globo sobre el campo de allá. ¡Es cierto! Esto es más alto de lo que esperaba, no mentiré.
Pero esta no es una cena común a mil metros de altura. Esta chef con una estrella Michelin usa la llama del globo aerostático para cocinar los ingredientes de la comida que ofrece.
MrBeast. Aquí viene nuestro próximo plato, bro. Ahora vamos a comer el pescado cocido con el fuego del globo aerostático. Gracias.
No puede ser. Jimmy, es increíble. Qué bien se ve todo allá abajo. Una vista increíble mientras comemos. Este pez nunca imaginó volar tan alto.
Si tienen diez mil dólares extra y quieren impresionar a una chica, les recomiendo esto.
Cada uno de estos diez platos gourmet fueron grandiosos. Pero aún tenía una pregunta que necesitaba hacer.
Como una chef Michelin, ¿qué te parece esta barra Feastables? Está muy bien balanceada. Lo que más me gusta es lo crujiente del chocolate. Feastables está ahora aprobado por un Michelin.
La experiencia de diez mil dólares fue hermosa. Magnífica. Ahora, vamos a la experiencia de 50 mil dólares. Y Chandler y Karl no se imaginan lo que preparé para ellos.
¿Qué les parece el yate? Creo que es hermoso, está bonito. Sí. ¿Crees que cueste 50 mil por día? No. Ok. Entonces miren allá.
Vamos a ir a una expedición submarina. ¡No puede ser! ¿Están listos para explorar el fondo del océano? ¡Sí! Ok, hagámoslo. ¡Oh, mi...!
¿Qué? No vamos a hacer eso. Vamos allá. Ok. Vamos. ¡Sí!
Vamos a explorar el fondo del océano. Ok. Está bien. ¡Es asombroso! Hasta puedo ver los peces. ¡Vean, y ni siquiera hemos bajado! ¡Mira una barracuda!
¿Quieren rascar el fondo del océano? Nosotros podemos. Podemos hacer lo que sea. Tenemos este submarino para nosotros y podemos explorar todo lo que queramos. Hay que hacer todo. Excepto estrellarnos, no podemos hacer eso. Ok.
Y para tener las mejores tomas aquí abajo, le pagamos a buzos para que sigan al submarino. ¿No es genial? Hablemos con ellos.
Hay un tiburón detrás. Asústense todos, ¿ok? Que se la crean. ¡Se la creyeron!
Mientras estamos bajo el agua, Tareq y Nolan están en un safari de 50 mil dólares en África. Veamos si encontramos más criaturas geniales aquí abajo que allá arriba. Spoiler, lo haremos.
¡Es hermoso! Vamos a encontrar al rey de la selva. No podemos irnos de África hasta que veamos un león. ¿Entiendes? Sí, está bien. ¿Por qué me señalas así?
Mira, mira, mira. ¡Un jabalí! ¡Oye, es Pumba! Lo asustaste, lo asustaste. Lo siento, no debía de gritar. No debía de gritar.
¡Cebras! Creo que las cebras saben bien. Si yo fuera un león, siempre comería cebra. Se ven tan ricas. ¿Qué?
Esto sí vale los 50 mil dólares. Sí, vale los 50 mil dólares de Jimmy.
Oye, Karl, ¿y si ese barco fuera un submarino? Nos vamos directo a la superficie.
Miren qué tan cerca estamos de las rocas. ¿Es seguro estar tan cerca? Sí, sí, está bien. De acuerdo.
Pero no éramos los únicos que se acercaban.
¡Cebras! ¿A dónde vas, amigo? ¡Espera, no te vayas, vuelve!
Tareq, hablemos del elefante en la sala. Hay dos atrás de ti. Están ahí, están realmente cerca. Están muy cerca. Está demasiado cerca, viene hacia nosotros. Nos atacó un elefante.
Es el rey de la selva. No es cierto. ¡Es lo más genial! ¡Míralo! Esa cosa es una máquina. Es mi papá.
Esto es mucho mejor que un submarino. Mejor ver esto que peces. Mi corazón está latiendo como loco en este momento.
Y esa fue la experiencia de 50 mil. Lo que viene a continuación es aún mejor. Esta cosa no tiene comparación con la experiencia de gravedad cero de 250 mil dólares.
Esta compañía te hace volar y luego caer en picada, creando un ambiente de gravedad cero dentro del avión.
La experiencia de 250 mil dólares empieza ahora.
¡Mi agua! ¡No te creo! ¡Estoy al revés! ¡No puede ser! ¡No puedo dejar de flotar! ¡Ahí va!
¡Eso fue increíble! No puede ser. ¡Qué locura! En la siguiente caída, vamos a correr hasta el otro lado. Enciendan la gravedad cero.
¡Sí! ¡Bro! ¡Estoy ganando! ¡No puedo ir a ningún lado! Nolan va a perder.
¡Lo logramos! Llegamos. ¡Ganamos! ¡Amigos!
Resulta que correr sin gravedad no es una buena idea. Pero por suerte, a Karl se le ocurrió una mejor idea.
Voy a probar con el soplador. Ok, esperen. ¡Está girando! ¡En verdad está girando! ¡Detente! ¡No puede ser!
Y antes de apagar de nuevo la gravedad, vamos a tratar de hacer unos MrBeast Lab Swarms en gravedad cero. ¿Listos? Sí. ¡Nolan, intentemos hacerlos!
Creamos los juguetes más geniales de la historia. Todo lo que tienes que hacer es poner agua en el tubo, agitarlo y descubrirás qué Swarms te tocó.
Le voy a echar un poco de agua.
¡Dame un poco! Es una invasión de juguetes, ahora. No es tan fácil como creía.
En fin, hay más de 119 Swarms para coleccionar. Puedes encontrar los Swarms en paquetes de cinco, dos y uno en Walmart, Target y Amazon en los Estados Unidos. Y en las principales tiendas de juguetes en todo el mundo.
¡Es mi juguete favorito! No peso nada. Consíguelo en tu Walmart más cercano.
Estos son los juguetes más emocionantes de la temporada, y están volando de las tiendas. ¡Atrápalo, Karl! Asegúrate de comprar MrBeast Lab antes de que se acaben.
Eso se ve genial. Oye, Nolan, atrápalo. Oh, no. ¡Sí! ¡Plancha!
No tengo idea de cómo la experiencia de 500 mil dólares va a superar esto. Pero vamos a averiguarlo.
Y después de darle toda la vuelta al mundo solo para filmar este video. ¡Esta es la experiencia de los 500 mil dólares! Esta es la mejor vista.
Un espectáculo nunca antes visto en la historia de la humanidad. Mis amigos y yo estamos a punto de ver lo que medio millón de dólares puede permitirte experimentar en la metrópolis más lujosa del mundo. La ciudad de Dubái. Un lugar construido en el desierto, pero creado para el placer.
Y al final de este video, voy a convertirme en una de las pocas personas de la historia en subir a lo alto del edificio más alto del mundo.
Tiramos la casa por la ventana. No lo van a creer. Vamos a divertirnos. ¿Cómo llegamos aquí?
Así que después de encontrar cómo bajar de este cuadrado de 150 metros de altura, nos dirigimos a este hotel en forma de castillo.
¡Es una locura! Hay agua en el patio.
Los dos primeros pisos de este hotel son magníficos. Pero el mejor de todos, por mucho, es el tercer nivel que está completamente en el agua.
¡No te creo! Bienvenidos a Atlantis. Los amamos a todos. Excepto a ti, Karl. Lo siento, amigo.
Se metió con los tiburones solo para burlarse de mí. Por cierto, hay más de 80 tiburones en este tanque. Y más adelante en esta experiencia, vamos a nadar con ellos.
Y para la cereza del pastel, para hacerlo todavía mejor. Sí, dime. Vamos a saltar de un avión. No es cierto. Sí. ¡Sí! Caeremos de miles y miles de metros en el aire.
No te preocupes. Vamos a correr karts de la Fórmula 1. Sí.
¿Qué mejor lugar para hacerlo que en el autódromo de Dubái? Hogar de algunos de los coches más rápidos de toda la ciudad.
Tomen el auto que quieran. Vamos a correr. De acuerdo. Vamos.
Invité a algunos de los mejores creadores locales para hacer un día de campo con estos superdeportivos.
¡Vamos a divertirnos! ¡Van demasiado rápido!
Y esta es solo la primera de muchas experiencias que vamos a hacer aquí. Esto acaba de empezar.
¡Estoy lista para correr! Vamos a rebasar a alguien. Lo estamos alcanzando. ¡No, Jimmy, no, no! Vamos, abuela.
Creo que a mi mamá no le gustará verme correr. No podría conducir más despacio si quisiera. Eso es ilegal, ¿sabes? Eso es ilegal.
Mientras mis amigos y yo jugábamos a ser pilotos de carreras, Karl se estaba preparando para conducir un auto de carreras de Fórmula.
Qué genial me veo así. ¡Vamos a hacerlo! Un comienzo difícil.
¡No puede ser, estoy conduciendo un auto de Fórmula! ¡Es el mejor día de mi vida!
Por el precio de esta experiencia, nos quedamos con este nuevo Lamborghini. Quiero disfrutarlo un poco más.
Por si tienen curiosidad, esta belleza es rápida. Vayamos a un partido de la NBA, hasta Abu Dhabi.
Pero para ser honesto, no soy el tipo de persona que le guste manejar autos deportivos. Y además, no encontramos dónde estacionarlo. Así que voy a encontrar a alguien a quien regalarle esta cosa.
¿Alguno de ustedes ve el canal MrBeast? ¡Sí! ¡Dice suscrito! ¿Puedo darte este Lamborghini? Preferiría que alguien más lo tuviera. ¿Qué? ¿Qué demonios acaba de pasar?
Oye, señor de seguridad, ¿puedes venir aquí? ¡Ah, está suscrito! ¿Puedo darte este Lambo? Sí, por favor. Muy bien, sube. Oficialmente es tu Lamborghini. De hecho, estoy temblando.
Por eso tienen que asegurarse de suscribirse. No quiero que pierdan un Lamborghini.
Oigan, chicos. ¿Qué están haciendo? Tenemos boletos en primera fila. ¡Disfrútalo! Estoy tan feliz.
Con el Lamborghini ahora fuera de mis manos, puedo ir a sentarme a nivel de cancha de un juego profesional de básquetbol. ¡Bienvenido, MrBeast! Pero en vez de eso, se convirtió en una sesión de fotos.
¡Gusto en conocerte! Después, saludé a Steve Harvey. ¡Encantado de por fin conocerte! ¿Cómo te va? ¡Me siento bien! Y después de eso, Russell Westbrook. ¿Estás bien? Bien.
Y aún con 200 mil dólares de experiencias por vivir, pudimos visitar un gigantesco parque acuático.
No sé cómo en medio del desierto, pasamos el rato con los pingüinos. Dicen que eres el alfa. Eso sí fue algo muy alfa.
Y como si no fuera suficiente, ahora estoy en una piscina gigante con 80 tiburones y rayas.
Hola, señor. ¡Oye, oye, regresa! Quiero hablar contigo. Es como Buzz Lightyear. Disculpe, señor. Ya tenemos algunos.
Soy Aquaman, el rey de los tiburones. Mi primer decreto es que los tiburones lo muerdan a él y no a mí. ¿De acuerdo? ¡Ataquen a Karl!
¡Eso es un dinosaurio! Soy tu líder, atácalo. ¡No! Eso no debería existir. Creo que me acaban de desconectar el oxígeno.
Antes de que me conviertan en comida para peces, vayamos a cenar a un restaurante sacado del futuro.
Hola a todos. Jimmy, tú vas aquí. ¿Qué es esto, Jimmy? No lo sé. Creo que nunca me he sentado en un restaurante tan lejos de mis amigos.
Caballeros, prepárense para una experiencia única en la vida. Empezaremos con nuestro primer aperitivo. ¡Cómanlo de un bocado!
Provecho. Provecho. ¿Y si no me gusta? ¿Está bueno? Es increíble. ¿Todo el platillo fue un bocado? Sí. Ok.
¿Qué está pasando? ¿Qué? Es como una misión de Call of Duty. ¿Me están hackeando? Pensé que esto era un restaurante, no una sala de cine.
Pensé que esto era un restaurante, no una sala de cine. No sé qué está pasando.
Esta comida de nueve platillos está rodeada de visuales interactivos de 360 grados que cambian según el platillo.
Espera, sí... responde al tacto.
Amigos, estamos defendiendo la Tierra. Soy increíblemente malo en esto.
Pero aunque la habitación era impresionante...
Oye, se están tropezando con mi vaso de agua. ¡Mira eso!
Fue la comida y las bebidas únicas lo que hizo que la experiencia fuera especial.
Puede tocar el vaso y reaccionará con usted.
Pudimos probar nueve deliciosos platillos, de mariscos recién pescados.
Dios mío. Una hamburguesa de wagyu de oro.
—¿Lo apruebas? —Sí. Encontramos una que le gusta a Chandler.
Incluso tenían un platillo final especialmente solo para nosotros.
¿Quién es ese? —Es Chandler. —Ese no… Bro, ese no soy yo.
Sigamos con las experiencias.
Lo único que nos falta antes de caer literalmente del cielo y escalar el edificio más alto de la Tierra es poner a prueba mi miedo a las alturas en una piscina suspendida en el cielo.
Miren esta vista. —¡Jimmy! —No puede ser. ¿Es en serio? Sin importar lo que estén viendo, no le hace justicia. No puede ser.
Construida a más de 180 metros de altura, esta piscina infinita de 360 grados les da una vista impresionante de cada centímetro cuadrado de la ciudad.
Entremos, chicos. Sí, voy a entrar. Esa isla detrás de mí es artificial. Todo esto es impresionante.
Ahora vamos a pasar esta cosa por la cornisa. Cuidado, amigo. Miren la vista. ¿No es increíble? Estamos en la cima de Dubái.
Muy bien, chicos, es hora de caer del cielo.
Amigo, solo caeremos a la tierra. No, caeremos en esta isla artificial. Ay, Dios, estoy muy asustado.
Abróchense los cinturones porque lo que están por ver no pensé que lo haría en toda mi vida.
Son unos maniáticos. ¿Quién se atreve a hacer esto?
Pero ¿qué clase de vídeo de experiencias sería si no intento enfrentarme a uno de mis mayores miedos? Caer del cielo.
¡Si no sobrevivo, suban el vídeo! Esto se está poniendo real.
—¡No! —¡Tengo una familia! Prepárense para despegar.
¡Se está haciendo real, estamos subiendo! Lo sé... No puedo creer que estemos haciendo esto. Esto es una locura.
¿Qué probabilidad hay de morir? —No lo sé. —¡Ay, Dios mío!
Nos acercamos a los tres mil metros. Estamos muy alto.
—No estoy listo. —¡Jimmy! No estoy listo. Karl, vamos. Tú vas primero. ¡Jimmy, te odio! ¡Cambié de opinión!
¡Dios mío, sí! ¡Estamos girando!
Ay, Dios, ¡tengo miedo! —¡Adiós, Jimmy! —¡No quiero hacer esto!
¡Dios mío! ¡Esto es aterrador! ¡No lo voy a hacer!
¡¿Cómo estuvo?! Tengo miedo. —¿Tienes miedo? —Sí, aún estoy muy arriba.
Este es probablemente mi mayor miedo. ¡Ay, Dios, ay, Dios! Pero hice esto para ustedes.
Muy bien, no estoy muerto. ¡Estoy vivo!
¿Dónde está Chandler? ¿Chandler no saltó? ¿Dónde está Chandler? Chandler no saltó o se hizo papilla. Dios, espero que no haya saltado.
¡Lo siento, Jimmy, no lo haré!
Menos mal que no le pedí a Chandler que me acompañara en la mayor experiencia de este video. Porque detrás de mí está el Burj Khalifa, el edificio más alto de la Tierra. Y para terminar esta experiencia, voy a pararme en la cima.
El primer paso para llegar a la cima de este edificio de 800 metros es tomar una serie de ascensores de más de 160 pisos, hacia el cielo. Pero para los 270 metros restantes, no tuve más remedio que subir a la cima yo mismo.
Esta cosa es alta. Son muchas escaleras. Subestimé lo difícil que es llegar a la cima.
Pero incluso después de una hora de escalar, aún quedaba mucho rascacielo por subir.
Pensé que por fin había llegado a la cima, pero aún me falta mucho. Esto no se acaba nunca.
Paso a paso, empecé a cuestionarme si realmente quería seguir.
No sé si voy a lograrlo. Ya casi llegamos, ¿no? Lo tomaré como un no.
Pero a pesar de la resistencia, recordé que este era mi momento de ser una de las pocas personas en haber estado de pie en la cima del edificio más alto de la Tierra. Sabía que no había vuelta atrás.
Muy bien. ¡La recta final! ¡Muy bien! ¡Lo logré! ¡Estoy en la cima del edificio más alto del mundo! ¡Es una locura!
Santo cielo, estoy muy arriba. Esto es aterrador. No debí mirar abajo, eso da miedo. Podría vomitar.
Lo admito, los Feastables saben mejor en el suelo porque allá no estoy a punto de desmayarme. Le tengo miedo a las alturas.
Me doy cuenta una y otra vez que cuando enfrento mis miedos, termino disfrutando y aprendiendo mucho sobre mí. Estoy agradecido por la experiencia y les invito a salir de su zona de confort. Hagan algo que no suelen hacer. Creo que lo disfrutarán y aprenderán mucho de ustedes.
Gracias por verlo. Espero que disfruten el esfuerzo que pusimos en el video. ¡Los quiero, chicos!
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