De un dólar a medio millón: qué experiencias compra cada precio según MrBeast

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Resumen

En este video, MrBeast (Jimmy) recorre una escala de precios: empieza por la experiencia más barata que encontró, un paseo en camello de un dólar, y termina con un paquete de medio millón de dólares en Dubái que culmina en la cima del edificio más alto del mundo. Lo acompañan Chandler, Karl, Tareq y Nolan. El video compara qué permite vivir cada cantidad de dinero y cierra con una reflexión de Jimmy sobre enfrentar el miedo a las alturas.

12 min de lectura

Un dólar: dos minutos en camello

La experiencia más barata es montar en camello. Al preguntar cuánto tiempo da un dólar, la respuesta es directa: un dólar, dos minutos. Jimmy explica que quería hacerlo en Egipto, pero allí cuesta mucho más que un dólar, así que anuncia en tono de broma que las pirámides se añadirán en edición.

El paseo es breve y algo incómodo. Uno de los participantes comenta lo difícil que es mantenerse arriba y que se siente muy alto, y otro le responde que ahora sabe lo que es ser Chandler y Jimmy, por la estatura de ambos. Los dos minutos se acaban rápido.

Diez mil dólares: cena con una chef Michelin en un globo aerostático

El siguiente escalón cuesta 10.000 dólares: una cena a unos mil metros de altura, preparada por una chef con una estrella Michelin que usa su globo aerostático como cocina. Lo que distingue a esta cena, según la narración, es que la chef cocina los ingredientes con la llama del propio globo. Uno de los platos es pescado cocido así, y alguien bromea con que ese pez nunca imaginó volar tan alto.

Los participantes destacan la vista y admiten que el globo sube más de lo que esperaban; desde arriba se ve su sombra sobre el campo. Jimmy dice que cada uno de los diez platos gourmet fue excelente y recomienda la experiencia a quien tenga diez mil dólares de sobra y quiera impresionar a una chica. Antes de terminar, le pregunta a la chef qué opina de una barra de Feastables, su marca de chocolate. Ella responde que está bien balanceada y que lo que más le gusta es lo crujiente, y Jimmy concluye en broma que Feastables ya está "aprobado por un Michelin".

Cincuenta mil dólares (I): un submarino privado

Para la experiencia de 50.000 dólares, Jimmy lleva a Chandler y Karl a un yate. Les pregunta si creen que cuesta 50.000 al día y ellos dicen que no. Entonces les muestra lo que sí cuesta eso: una expedición submarina.

Tienen el submarino para ellos solos y pueden explorar lo que quieran, con una sola restricción que menciona Jimmy: no estrellarse. Antes incluso de descender ya ven peces, y luego aparece una barracuda. Para conseguir buenas tomas bajo el agua, el equipo pagó a buzos para que siguieran al submarino. Jimmy les hace señas para gastarles una broma a sus compañeros fingiendo que hay un tiburón detrás. Durante el recorrido se acercan mucho a las rocas, y ante la pregunta de si es seguro, les aseguran que sí. Al final suben directo a la superficie.

Cincuenta mil dólares (II): safari en África

Mientras unos están bajo el agua, Tareq y Nolan hacen un safari de 50.000 dólares en África, y el montaje alterna ambas experiencias para ver cuál tiene "criaturas más geniales". La regla que se ponen es no irse de África sin ver un león.

Primero ven un jabalí, al que llaman Pumba, pero un grito lo espanta y uno de ellos se disculpa. Luego aparecen cebras, y uno bromea con que si fuera un león siempre comería cebra. Ahí coinciden en que eso sí vale los 50.000 dólares de Jimmy. El momento más intenso llega con los elefantes: hay dos muy cerca del vehículo y uno avanza hacia ellos. Lo describen como un ataque y, en tono de juego, lo proclaman "el rey de la selva" en lugar del león. Uno dice que su corazón late como loco; otro, que esto es mucho mejor que un submarino y que ver peces. El video no muestra que encontraran un león.

Doscientos cincuenta mil dólares: gravedad cero

La experiencia de 250.000 dólares es un vuelo de gravedad cero. Según la narración, la compañía hace volar el avión y luego lo pone en caída en picada, lo que crea un ambiente sin gravedad dentro de la cabina. Al empezar, el agua de uno de ellos sale flotando, otro queda al revés y otro grita que no puede dejar de flotar.

En la siguiente caída intentan una carrera hasta el otro extremo del avión. El resultado es caótico, con alguien que no consigue moverse, y la narración concluye que correr sin gravedad "no es una buena idea". A Karl se le ocurre otra cosa: usar un soplador para impulsarse, y termina girando sin control.

Antes de que vuelva la gravedad, el grupo intenta preparar en el aire los juguetes MrBeast Lab Swarms, que se activan echando agua en un tubo y agitándolo. Es un segmento patrocinado. Lo único relevante para el relato es que admiten que hacerlo en gravedad cero no es tan fácil como creían. Al cerrar esta parte, Jimmy dice no tener idea de cómo la experiencia de 500.000 dólares podrá superar esto.

Quinientos mil dólares: llegada a Dubái y el hotel Atlantis

Después de dar la vuelta al mundo para grabar el video, el último nivel se desarrolla en Dubái, que Jimmy presenta como la metrópolis más lujosa del mundo, "construida en el desierto, pero creada para el placer". Desde el principio anuncia la meta final: ser una de las pocas personas que han subido a la punta del edificio más alto del mundo.

La experiencia empieza sobre una estructura cuadrada de 150 metros de altura. Tras bajar, van a un hotel con forma de castillo, Atlantis. Según la narración, los dos primeros pisos son magníficos, pero el mejor es el tercer nivel, que está completamente bajo el agua. Hay un tanque con más de 80 tiburones, y Karl se mete para burlarse de los demás desde dentro. Jimmy anuncia que más adelante nadarán con ellos y que, como remate, saltarán de un avión desde miles de metros. Para calmar a quien se asusta con la noticia, añade que primero correrán en karts.

Karts, un auto de Fórmula y un Lamborghini regalado

Las carreras son en el autódromo de Dubái, que la narración describe como hogar de algunos de los coches más rápidos de la ciudad. Jimmy invita a creadores locales a pasar el día con superdeportivos. Hay bromas durante la carrera: alguien le grita a Jimmy que no lo adelante, otro llama "abuela" a un piloto lento y alguien dice que a su mamá no le gustaría verlo correr. Mientras tanto, Karl se prepara para conducir un auto de carreras de Fórmula. Tras un comienzo difícil, lo celebra como el mejor día de su vida.

Jimmy explica que, por el precio de esta experiencia, se quedaron con un Lamborghini nuevo, y lo maneja un rato rumbo a un partido de la NBA en Abu Dabi. Luego reconoce que no es el tipo de persona a la que le gusta manejar autos deportivos y que además no encontraban dónde estacionarlo, así que decide regalarlo. Pregunta a un grupo quién ve el canal de MrBeast. La primera persona a la que se lo ofrece lo rechaza y dice que prefiere que lo tenga otra persona, lo que deja a Jimmy desconcertado. Entonces llama a un señor de seguridad que también está suscrito, y este acepta. El nuevo dueño dice estar temblando. Jimmy aprovecha para pedir a los espectadores que se suscriban, "para que no pierdan un Lamborghini".

Primera fila en un partido de la NBA

Ya sin el auto, Jimmy va a sentarse a nivel de cancha en un partido profesional de básquetbol. Según cuenta, el partido terminó convirtiéndose en una sesión de fotos. Ahí saluda a Steve Harvey, al que dice estar encantado de conocer por fin, y después a Russell Westbrook.

Parque acuático, pingüinos y la piscina de tiburones

Con unos 200.000 dólares de experiencias todavía por gastar, el grupo visita un gigantesco parque acuático y pasa un rato con pingüinos, algo que Jimmy no sabe cómo es posible en medio del desierto. Bromean con uno al que llaman "el alfa".

Después llega lo anunciado: nadar en una piscina gigante con 80 tiburones y rayas. Bajo el agua, alguien se proclama "Aquaman, el rey de los tiburones" y decreta que muerdan a Karl y no a él. Ante un animal grande, otro grita que es un dinosaurio y que no debería existir, y alguien finge que le desconectaron el oxígeno.

Un restaurante "sacado del futuro"

Antes de terminar "como comida para peces", según la narración, el grupo cena en un restaurante inmersivo. Los sientan lejos unos de otros, cosa que a uno le extraña. La comida tiene nueve platos y está rodeada de visuales interactivos de 360 grados que cambian según el plato y responden al tacto. En un momento juegan a defender la Tierra, como en una misión de Call of Duty, y alguien admite ser increíblemente malo en eso. Otro se pregunta si lo están hackeando o si está en un cine. Las proyecciones también reaccionan a los vasos, y uno nota que las figuras tropiezan con su vaso de agua.

Aun así, Jimmy dice que lo que hizo especial la experiencia fue la comida y las bebidas, no la sala. Los platos incluyen mariscos recién pescados y una hamburguesa de wagyu con oro, que Chandler aprueba, lo que los demás celebran porque por fin encontraron algo que le gusta. El último plato está preparado especialmente para ellos y lleva una imagen que dicen que es Chandler, aunque Chandler lo niega.

Una piscina infinita a más de 180 metros

Antes de saltar del avión y subir al rascacielos, Jimmy pone a prueba su miedo a las alturas en una piscina suspendida en el cielo. Según la narración, está construida a más de 180 metros y es una piscina infinita de 360 grados con vista a toda la ciudad. Los participantes dicen que ninguna imagen le hace justicia. Desde allí señalan una isla artificial y hablan de estar "en la cima de Dubái".

El salto en paracaídas sobre la isla artificial

Luego llega el salto. Aterrizarán en esa isla artificial, y Jimmy lo presenta como enfrentar uno de sus mayores miedos: caer del cielo. La tensión crece durante el ascenso. Alguien pide que suban el video si no sobrevive, otro grita que tiene una familia y otro pregunta qué probabilidad hay de morir, sin obtener respuesta clara. Al acercarse a los tres mil metros, Jimmy dice no estar listo y le pide a Karl que salte primero. Hay gritos de "te odio" y "cambié de opinión" mientras saltan.

Ya en el aire, Jimmy dice que esto es probablemente su mayor miedo, pero que lo hizo por los espectadores, y al aterrizar celebra estar vivo. Entonces notan que falta Chandler, que finalmente se negó a saltar y se disculpa con Jimmy.

Cerrar en la cima del Burj Khalifa

La última experiencia la hace Jimmy sin Chandler: llegar a la cima del Burj Khalifa, que la narración describe como un edificio de 800 metros. El primer tramo es una serie de ascensores que suben más de 160 pisos, pero para los 270 metros restantes, dice Jimmy, no tuvo más remedio que subir por su cuenta.

La subida resulta más dura de lo previsto. Jimmy admite haber subestimado lo difícil que es llegar arriba. Después de una hora de escalar aún queda mucho, y en un momento cree haber llegado cuando no es así. Cuenta que empezó a dudar de si quería seguir, y cuando pregunta si ya casi llegan, interpreta el silencio como un no. Lo que lo hace continuar, según su relato, es recordar que era su oportunidad de ser una de las pocas personas que han estado en la cima del edificio más alto de la Tierra.

Al llegar celebra, pero también reconoce que mirar abajo le da miedo y que podría vomitar. Bromea con que los Feastables saben mejor en el suelo, porque allí no está a punto de desmayarse.

El video termina con su reflexión: le teme a las alturas, pero cada vez que enfrenta sus miedos termina disfrutando y aprendiendo mucho sobre sí mismo. Por eso invita a los espectadores a salir de su zona de confort y hacer algo que no suelen hacer, porque cree que lo disfrutarán y aprenderán de sí mismos.