Ryuji recomienda el "Kenmin Yaki Bifun supremo": se añaden ajo y salsa de ostras y se prepara en una sola sartén
料理研究家リュウジのバズレシピTraducido del 日本語
En este episodio, el investigador culinario Ryuji presenta su forma favorita de preparar el "Kenmin Yaki Bifun", un producto comercial que comía de niño. Al principio aclara que "esto no es publicidad pagada" y explica que se trata de una sección en la que hace "promoción por su cuenta", sin que haya dinero de por medio. Es una versión basada en la receta del reverso del paquete, a la que añade ajo y salsa de ostras y en la que cambia la manera de tratar la carne y las verduras. El eje de la conversación es el deseo de que el bifun, poco conocido entre las generaciones jóvenes, tenga más presencia en los menús caseros.
El sabor de la infancia y qué es el bifun
Según Ryuji, el Kenmin Yaki Bifun es un bifun ya sazonado, y su abuela se lo preparaba a menudo cuando era niño. Comenta que quizá el envase haya cambiado, pero que es un producto delicioso, sin más. La persona del equipo presente solo conocía el nombre y nunca lo había probado.
Para quien no conoce el bifun, Ryuji explica que son "fideos de arroz". Dice que en los restaurantes chinos de toda la vida suele haber bifun. Cuando le preguntan si es un fideo parecido al pho, responde de inmediato: "Nada que ver". El pho también es un fideo de arroz, pero algo más grueso y plano. Añade que los fideos del pad thai también son de harina de arroz y, como el bifun se elabora con harina de arroz, supone que "probablemente sea sin gluten".
Ingredientes: orejas de Judas, zanahoria, col, puerro japonés, recortes de cerdo y ajo
Las cantidades son para 2 raciones; para 1 ración basta con reducirlas a la mitad.
Sirve cualquier seta, pero Ryuji recomienda las orejas de Judas (kikurage), cuya textura encaja bien. Si no hay, también valen las shimeji o las setas de ostra. La clave con las orejas de Judas secas es rehidratarlas en agua, y la cantidad que se usa es de 6 g. Ryuji las compra en Amazon en formato grande, así que siempre las tiene a mano.
Como verduras se usan unos 40 g de zanahoria, unos 150 g de col y puerro japonés. Ese día la col era de primavera, y se le quita el corazón hasta dejarla en unos 150 g. En cuanto a la carne, comenta que con panceta de cerdo queda rico, pero que con recortes de cerdo queda más que bueno.
Otro ingrediente importante es el ajo. No aparece en el paquete, pero Ryuji asegura que queda mejor si se añade. Durante la grabación cocinó mientras se tomaba su segunda bebida alcohólica.
Cómo cortar y la referencia de que "lo que va bien en un yakisoba, va bien aquí"
La zanahoria se corta en juliana. No es imprescindible, pero recomienda ponerla porque da color al plato. La col se corta en trozos grandes y el puerro japonés en diagonal. Conviene añadir el puerro por su aroma, aunque también sirve el cebollino chino (nira).
Sobre cómo elegir los ingredientes, Ryuji dice que, en general, se puede contar con que funcionará "todo lo que quede rico en un yakisoba". Como esta vez el sabor es de salsa de soja, la orientación no es la del yakisoba dulce con salsa, sino algo más cercano al yakisoba al estilo de Shanghái.
El ajo es, según explica, la pieza central de esta versión. Ryuji preparaba antes comida casera unas dos veces por semana en un centro de atención a mayores. El bifun que servía allí tenía mucho éxito. En aquella ocasión no era el producto de Kenmin, sino bifun normal, pero también llevaba ajo, y le ponía bastante, unos 15 g. Explica que, como el bifun en sí ya está rico, esta vez basta con 2 o 3 dientes, unos 15-20 g, para que el aroma destaque. También añade que, a quien no le guste, le quedará rico sin él.
Las orejas de Judas son finas, así que se cortan en trozos grandes. Los recortes de cerdo se salpimientan. Como la tabla de cortar está llena de ingredientes, la carne la corta directamente con tijeras.
Entre paso y paso, hubo un momento en el que comentó en tono de broma que, si se le dice al equipo "hoy toca bifun, qué ganas", la comida sale más rica. La razón es que quien cocina se esfuerza más cuando hay expectativas.
El salteado: ajo un poco tostado y salsa de ostras para dar profundidad
Se pone 1 cucharada de aceite de sésamo en la sartén y se saltea el ajo. Dejarlo un poco tostado le da un buen aroma, según explica. El producto ya es rico de por sí con su sabor a salsa de soja, pero como la soja y el ajo combinan muy bien, por eso hace esta versión. A eso se suma el toque tostado del aceite de sésamo. Ryuji recuerda que este procedimiento se parece bastante a la forma en que lo preparaba en la residencia de mayores.
Cuando el equipo le pregunta si el bifun se rehidrata en otra olla, Ryuji responde: "Se echa tal cual en la sartén". Es una receta que se completa con una sola sartén.
A continuación se saltea el cerdo y se añaden la zanahoria y el puerro japonés. Según Ryuji, en la forma de preparación oficial de Kenmin lo básico es no saltear las verduras y colocarlas encima del bifun. Sin embargo, considera que es mejor saltear antes la zanahoria y el cerdo. El puerro conviene añadirlo porque suelta aroma; esta vez usó la parte verde, pero dice que, si se saltea bien, queda rico.
En este punto se añade la salsa de ostras. No aparece en el paquete, pero aporta profundidad. Después se incorporan la col y las orejas de Judas. Cuando el equipo le pregunta en qué momento se añade la salsa de soja, Ryuji responde: "Ya viene aquí dentro", porque el propio bifun está sazonado. Como la col se cocerá al vapor después, basta con saltearla ligeramente.
Se añade agua y se cuece al vapor: respetar la cantidad del paquete
Se echa el bifun tal cual, duro y seco, y se añade agua: 340 cc si son 2 paquetes. Insistió en que la cantidad de agua no es la misma para 1 paquete que para 2, así que hay que seguir la indicada en el paquete. Ryuji comenta que lo de que los fideos absorban el líquido le recuerda a su pasta en una sola sartén.
Como se quiere que el agua la absorban los fideos, las verduras se apartan a un lado. Así, las verduras también se cuecen al vapor con el caldo y quedan en su punto. Al principio estuvo a punto de decir "no se tapa", pero se dio cuenta de que el paquete indicaba "tapar y cocer al vapor", así que tapó la sartén y la dejó a fuego medio unos 3 minutos. Normalmente, cuenta, lo prepara dándole vueltas.
Mientras se espera: el bifun de los restaurantes chinos y el bifun para hostelería
Mientras se cocía al vapor, Ryuji explicó que el bifun llegó desde China y que por eso está en los restaurantes chinos. Aun así, comenta que ahora seguramente haya menos restaurantes chinos que lo sirvan. El bifun sin sazonar es blanco y se vende para uso profesional en grandes cantidades. Lo normal es rehidratarlo con agua caliente o similar antes de saltearlo, y es adecuado para cocinar en grandes cantidades. El que preparaba en la residencia de mayores era de este tipo, y recuerda que algunos residentes eran auténticos fans. La diferencia del Kenmin Yaki Bifun es que ya viene sazonado con salsa de soja.
En unos 3 minutos, los fideos han absorbido el líquido y ya se pueden soltar. Ryuji señala que lo bueno de este producto es que los fideos absorben todo el líquido.
El reencuentro, gracias a una sección sobre Lawson
Según Ryuji, en un vídeo dedicado a productos de Lawson presentó un producto de Kenmin (japchae), y entonces Kenmin se puso en contacto con él para decirle: "Si le apetece, pruébelos". Al volver a comer yaki bifun después de mucho tiempo le pareció delicioso, y de ahí surgió este vídeo. Una persona del equipo comentó que desde aquel vídeo compra japchae.
Cuando casi no queda líquido, se espolvorea pimienta negra. Ryuji usa pimienta negra porque le gusta que tenga un toque picante. Al servirlo en el plato, la cantidad resulta difícil de imaginar a partir del pequeño paquete inicial. Ryuji comenta que, como al absorber el agua aumenta bastante, es una cantidad con la que la familia queda contenta. Si a uno le gusta el picante, con un poco de aceite de chile se convierte en "el mejor acompañamiento para beber".
La degustación: el sabor intenso de la salsa de ostras y un fideo más fino y fácil de comer que el del yakisoba
A la degustación se unió también A-ko, del equipo. Ryuji dice que quizá muchos jóvenes de hoy nunca hayan probado el bifun. Por eso comenta que, como además permite comer muchas verduras, no estaría mal que el bifun estuviera algo más presente en el repertorio casero.
Al probarlo, Ryuji dice: "Sí que está rico". Como lleva salsa de ostras, tiene intensidad y sabor profundo, y el aroma del ajo también se nota. El equipo comentó que, como los fideos son más finos que los del yakisoba, se comen con más facilidad. Ryuji dice que es un producto que asocia con la generación de su abuelo y recuerda que antes incluso tenía anuncio en televisión, pero el equipo no conocía ese anuncio.
Cuando alguien del equipo dice que "dan ganas de comer arroz", Ryuji responde que "hay quien lo come como acompañamiento del arroz". Añade que mucha gente lo come con la misma idea que el mapo harusame. Sobre el hecho de que todo esté bien sazonado, explica que con un bifun normal no se conseguiría este sabor sin añadir salsa de soja y salsa de ostras y saltearlo todo junto, así que el producto ya sazonado resulta cómodo. Esperaba que, al hacerse en una sola sartén, quedara más pegajoso, pero no se pega en absoluto, algo que Ryuji describe como "una técnica misteriosa".
Variaciones: las verduras que se quiera, marisco y vinagre
También hubo quien comentó que pensaba que no podría con tanta cantidad y, sin embargo, se lo comía sin problema. Ryuji dice que se pueden poner las verduras que se quiera. Con col china también queda rico, y se pueden echar todas las verduras que sobren. También está de acuerdo con el marisco que propuso el equipo: dice que un mix de marisco, gambas o calamar van muy bien. Además, comenta que le pareció buena idea presentar productos de toda la vida mejorándolos un poco.
A la pregunta de qué se le podría añadir, la respuesta fue el vinagre. Como en esencia tiene un sabor parecido al de un yakisoba de salsa de soja, unas gotas de vinagre lo refrescan y permiten seguir comiendo un poco más. Al equipo también le gustó como cambio de sabor.
Para cerrar: un almuerzo para gente ocupada
Ryuji concluyó que, si se le ponen muchas verduras, este bifun ofrece en un solo plato verduras, carne y fideos, por lo que resulta muy práctico para el almuerzo y para la gente ocupada.
Por último, contó que hace poco vio en Lawson un yaki bifun congelado y que, al fijarse bien, comprobó que lo fabricaba Kenmin. Todavía no lo ha probado, pero le despierta curiosidad. Al parecer, Kenmin elabora varios productos de fideos de harina de arroz, como el japchae, y también hay otros sabores, como el de sal, así que animó a probarlos a quien sienta curiosidad y así terminó el vídeo.
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