50 streamers encerrados en un cubo compiten por un millón de dólares

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Resumen

MrBeast (Jimmy) reúne a 50 streamers conocidos dentro de un gran cubo. Quien quede al final gana un millón de dólares, que no se queda: debe regalarlo en una transmisión en vivo a uno de sus espectadores. La única regla permanente es no salir del cubo. Desde el principio hay tensión entre la amistad y la estrategia. Un grupo celebra una «alianza hispana» y lo llama «el poder de la amistad», y otro participante opina que todo será cuestión de estrategia.

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Primer desafío: disparar a la foto del streamer que peor te cae

En una pared hay una foto de cada participante. Antes de la explicación, alguien pregunta si habrá votación para eliminar gente, y Jimmy responde que, más o menos, sí. Cada streamer recibe un solo disparo de una pistola de gotcha y debe apuntar a la foto de quien menos le guste. Cuando disparen los 50, los cinco con más impactos quedan eliminados.

Sketch se ofrece primero y falla. Ludwig dispara a una foto y alguien le recuerda que esa persona «no es streamer», sino el CEO de Twitch; los demás bromean con que lo van a banear. Myth sale decidido a vengarse de Ludwig, pero Ludwig lo provoca con un «vas a fallar, anciano» y el tiro efectivamente se desvía. Arky recibe varios impactos seguidos. En uno de ellos, quien disparó asegura que apuntó al suelo y le dio por accidente, cosa que Arky niega a gritos.

El narrador describe cómo se forman patrones de conducta. Unos devuelven el disparo a quien les apuntó. Otros atacan a quien consideran su mayor amenaza. Un tercer grupo dispara a fotos que ya tienen tiros, para no crearse enemigos nuevos y reducir la probabilidad de que otros los eliminen a ellos. Algunos prefieren no eliminar a nadie. Marlon termina recibiendo un disparo propio y el grupo lo celebra como un héroe. Los fallos de puntería dan lugar a abucheos colectivos.

Según la narración, el enfado de xQc termina de definir a los cinco eliminados. Se encienden las luces rojas y, antes de que se vayan, xQc lanza un último mensaje contra AMP: «nadie ve AMP» y «tu música es un asco». Más tarde, un participante lamentará que «mis hermanos de AMP se fueron».

Un Lamborghini por diez minutos con los ojos vendados

En la segunda prueba aparece un Lamborghini. Es voluntaria. Quien participe tendrá los ojos vendados y la mano apoyada sobre el coche, y gana quien la retire más cerca de los diez minutos exactos. El ganador hará un directo desde el cubo y regalará el coche a un espectador. Los demás participantes de esta prueba quedarán eliminados del concurso. Tienen dos minutos para meterse en el círculo. Muchos dudan y alguien pregunta en voz alta «¿cuánto duran diez minutos?». Al final entran solo cuatro.

Los de fuera se dedican a sabotear: gritan cuentas falsas («quince, dieciséis», «7:37», «dos minutos», «cinco minutos») para confundir el reloj interno de los concursantes. El primero en retirarse lo hace hacia los cinco minutos, convencido de que el tiempo ya había pasado. Sketch aparece estresado. Para el narrador, con otros streamers saboteando, concentrarse es casi imposible.

Los dos últimos jugadores tenían otro plan: cada uno contaba con una persona aliada que cronometraba el tiempo con su cámara de vlog. Una de ellas acordó avisar diciendo la palabra «Kawaii» diez segundos antes. Cuando los demás lo descubren, se preguntan si eso es trampa. Uno anuncia que hacia el minuto nueve irá a sabotearlos para que «nadie gane ese Lamborghini», y gritan «¡Ocho!» y «¡Concéntrate!» a todo volumen. Los dos sueltan casi al mismo tiempo. La revisión de las cámaras muestra que una mano se levantó primero y la otra cinco frames después, más cerca de los diez minutos. Gana Rebeu, el streamer francés, por cinco frames. Quien perdió se lamenta: «Bro, lo intenté. No sabía que podía hacer trampa… amo hacer trampa». Rebeu entrega el Lamborghini a un espectador del chat, Mr. Zou, que según se dice lo sigue desde hace seis años.

Elegir bando: deporte o videojuego

La siguiente prueba obliga a elegir entre un videojuego y un deporte, sin saber cuáles serán. De cada grupo avanzarán diez personas, así que más de la mitad saldrá. La mayoría de los gamers se van al lado del videojuego. Al lado deportivo llegan pocos, y algunos admiten que van ahí porque «no soy gamer». Otro dice estar en el top 10 de gamers del lugar. Uno afirma ser bueno en ambos y que elegirá según a quién quiera eliminar antes.

Penales contra Speed

El deporte resulta ser una tanda de penales con IShowSpeed de portero, presentado en broma como «el mayor rival de Ronaldo». Quien marca pasa y quien falla o ve el balón atajado queda fuera. Mientras los jugadores planean su estrategia, Ludwig sale del cubo para saludar a Speed, «mi streamer favorito», y queda eliminado sin patear: la única regla era no abandonar el cubo.

El primero en tirar marca. Amine falla y sale. Como nadie quiere pasar, el grupo intenta esconderse detrás de un maletín y Jimmy recurre a sorteo. Le toca a Andrea Botez, que dice no haber pateado nunca un balón de fútbol. Siguen Maya, que confiesa tenerle miedo a Speed, y Agent, despedido con un «Bye, Agent». La jugada más comentada es la de Wendy, que patea antes de que Speed regrese a la portería. El gol se da por válido y alguien comenta que fue muy lista, mientras Speed promete que no volverá a pasar. Nick Eh 30, presentado como uno de los streamers de Fortnite más populares, explica que eligió deporte porque pensó que serían flexiones; aun así marca, y Speed reconoce que fue un buen gol. Ray falla el último penal y los otros diez continúan.

Fortnite

Jimmy anuncia que el videojuego es Fortnite. Lo eligieron, dice, porque «moldeó el streaming como lo conocemos» e impulsó muchas de sus carreras. Habrá una partida battle royale hasta que caigan doce. Los mejores jugadores se agrupan, incluido Tfue, descrito como uno de los mejores del mundo, y se suben a aviones. Otro grupo se forma al otro lado del mapa y hay quien decide esconderse toda la partida.

Al principio la partida es muy silenciosa y nadie cae. Cuando la tormenta empieza a cerrarse, llegan los errores: Emily se cae por un acantilado, hay choques entre Poki y Jade, y varias jugadoras caen casi a la vez. La tormenta también hace fallar a los expertos. Con un solo lugar por cubrir, el último eliminado es Tfue, para asombro del grupo («¡No podemos perder en Fortnite!»). Al preguntarle qué tan triste está del uno al diez, responde «como un nueve». Quedan 20.

Memoria bajo presión: figuras en el suelo

Jimmy presenta este juego como su favorito del video. Los 20 forman cinco equipos de cuatro y los dos con menos puntos serán eliminados. En el suelo aparecen al azar cinco figuras: círculo, cuadrado, rombo, triángulo y estrella. El equipo tiene diez segundos para memorizar su ubicación. Luego las figuras desaparecen, una ruleta elige una y los cuatro deben pararse donde creen que estaba. Cada integrante que queda dentro suma un punto.

El primer equipo saca cuadrado y suma un solo punto. El equipo de Jason saca estrella, que Jimmy considera la figura más difícil, y logra dos puntos. Otro equipo consigue dos con el rombo. En el equipo de Tyler, Tyler asegura estar «justo en el centro» del cuadrado, pero dos quedan fuera; obtienen dos puntos y Jimmy les repite textualmente la frase. El equipo de Wendy saca triángulo. Wendy reconoce no estar segura de dónde estaba, pero también suman dos. Mientras tanto, los rivales gritan otras figuras para desconcentrar a quien está jugando.

Como el resto empató a dos, el equipo de un punto queda eliminado; en él estaba Rebeu, de quien se dice que al menos se llevó un Lamborghini. Los demás repiten la prueba para desempatar. Un equipo hace la puntuación perfecta de cuatro en la estrella. El equipo de Tyler vuelve a confiar en que está «en el medio» del círculo y saca cero, y se queja de que a otros les tocó «el modo fácil» con figuras justo delante. Otro equipo cumple con el círculo. El último equipo, con Rakai, Jason, Chris y Rage, solo necesita un punto, recibe ayuda a gritos de otros y consigue dos en la estrella aunque Chris queda fuera. Se elimina el equipo de Tyler. En la despedida, uno de ellos admite «fuimos cobardes y nos rendimos» y otro asume la culpa.

Pijamada y quemados a ciegas

Para celebrar el top 12 hay una pijamada y el siguiente juego queda para la mañana. Alguien comenta que solo quedan doce y ya no hay más camas. Por la mañana Jimmy pregunta si prefieren eliminar gente o pasar el rato. Contestan que pasar el rato y él responde con otro juego.

Chandler, con los ojos vendados, lanzará pelotas como en un juego de quemados. Los participantes llevan pollos de goma chillones en los pies y cencerros al cuello, y los cuatro primeros golpeados quedan eliminados. Chandler elimina a uno al primer lanzamiento, y alguien protesta: «¿Por qué trajo a alguien con puntería?». A partir de ahí todos se quedan inmóviles y en silencio en las esquinas. Jimmy les recuerda que pueden delatarse entre sí. Caen Yonna, Wendy y Chris. La cuarta eliminación es polémica: los demás gritan que Rakai saboteó a Abraham, y Abraham explica que el problema fue que Rakai lo agarró. Rakai lo resume así: «Yo hago lo necesario para ganar. Todo lo que pueda». Quedan ocho finalistas.

Los ocho finalistas y la reputación de Rakai

Antes de seguir, los finalistas hablan de cansancio y de lo que harían con el premio. Uno dice haber dormido solo cinco horas. Otro promete dárselo a su comunidad, con una parte para colegiaturas universitarias, y «compartir la riqueza, compartir el amor». En otra conversación, a Rakai le dicen que da «mala vibra» y que su reputación aleja a la gente. Rakai responde que es «una de las personas más odiadas» y otro finalista avisa que, si tiene la oportunidad, lo sacará.

Desafíos uno contra uno inventados por los propios jugadores

En esta ronda los participantes diseñan sus propios duelos con un surtido de juegos y objetos: canastas de básquet, ping-pong, Conecta 4, Sorry, Twister. La única condición es que cuatro deben salir.

En Conecta 4, Ski se enfrenta a Mari. Mari casi lo logra pero es bloqueada, y Ski gana una jugada que el rival no vio venir. La despedida de Mari es emotiva. En el tiro lejano de básquet, el primero en encestar desde una línea pasa. Rage se acerca varias veces y Grefg, en un gesto de superstición, le pregunta si quiere su buena suerte. El resultado es contrario: Rage encesta, celebra que «estas manos dan suerte» y Grefg queda fuera. Rubius e Ibai juegan con tiros a una mano. Rubius encesta tras una demostración que, según jura, salió al primer intento, e Ibai se despide de la comunidad hispanohablante.

El duelo más intenso es básquet uno contra uno a siete puntos entre Rakai y Jason, con Chandler como árbitro inapelable. Hay quejas de empujones («¡No es fútbol americano!») y la narración dice que Rakai hacía lo posible para frenar a Jason «aunque eso significara hacerle trampa». En un momento ambos forcejean en el suelo. Rakai se pone 2-0 y luego 6-3, y con un punto más elimina a Jason.

La final: una resortera gigante y un millón de espectadores votando

Los cuatro finalistas son Ski, Rage, Rubius y Rakai. Cada uno tiene tres corazones colgados y quien pierda los tres queda eliminado. Disparan con una resortera gigante y eligen libremente a quién apuntar. En un directo con más de un millón de espectadores, el chat vota qué objeto se lanza en cada ronda: piñata, repollo, reloj, balón de básquet, papel higiénico, dados, melón o balón de fútbol. En la primera ronda la encuesta colapsó por la cantidad de votos simultáneos y hubo que decidir con un dado.

El problema principal es la puntería. Según la narración, estuvieron tirando literalmente durante horas sin acertar. Jimmy asegura que en las pruebas previas, con gente atlética y no atlética, todos fueron mucho mejores, y los finalistas lo acusan de mentir. Ante el atasco, propone una ronda de lanzamiento a mano si los cuatro están de acuerdo.

La narración señala que lo que Rakai le hizo a Abraham no cayó bien. El grupo empieza a gritar «¡justicia para Abraham!» y Rakai pasa a ser el blanco número uno. Rubius, ya con dos corazones, falla tiros que acaban yendo hacia Rakai. Rubius es el primero en caer y Jimmy le ofrece 50.000 dólares para regalar a un espectador hispanohablante. Más adelante, Rubius acierta un tiro. Rakai prueba de todo para que dejen de atacarlo, desde recordar que es el más joven hasta quejarse de un «2 contra 2» en su contra, pero no los convence. Cuando cae su último corazón, Rakai protesta que alguien pisó la línea, hay empujones y Jimmy pide calma y llama a seguridad. Se aclara que cada perdedor recibe 50.000 dólares para su público.

Llegan a la final Ski y Rage, que son amigos. Jimmy les recuerda que solo el público de uno ganará el millón. Ski se pone 3 corazones a 1. Ante la remontada que necesita, Rage menciona a LeBron James, que venció a los Warriors tras ir perdiendo 3-1, y dice creer que lo logrará. Ski le responde que LeBron sí habría acertado ese tiro. Rage, descrito como «superconcentrado», empata uno a uno y en el último tiro rompe el corazón final de Ski. El vídeo termina con Rage gritando «¡Dudaron de mí!» y celebrando el millón de dólares para sus fans, mientras agradece a todos y cierra la transmisión.