Cerdo adictivo (yamitsuki buta) solo con recortes de cerdo y cebolla: Ryuji explica cómo dejar tierna la carne barata
料理研究家リュウジのバズレシピTraducido del 日本語
En este episodio, el investigador culinario Ryuji presenta el yamitsuki buta («cerdo adictivo»), un salteado agridulce preparado con recortes de cerdo y cebolla. Ryuji explica que, como sus recetas recientes solían tener muchos pasos, esta vez optó por un plato rápido que invita a comer mucho arroz. Lo presenta como «el plato de cerdo que más arroz hace comer del mundo», y sus ingredientes principales son únicamente recortes de cerdo y cebolla. Mientras cocina, explica la función de la fécula de patata, cómo cortar la cebolla, por qué conviene preparar antes la mezcla de condimentos y cuándo dorar o no el ajo.
Ingredientes y por qué la cebolla es imprescindible
Los ingredientes son 250 g de recortes de cerdo, 1/2 cebolla y 1 diente de ajo grande. Las cantidades de los condimentos figuran en la descripción del vídeo. Aunque se puede usar cebolla tierna, Ryuji insistió en que no falte la cebolla, porque el sabor cambia por completo con ella o sin ella.
Según él, este plato también es ideal para fiambrera. Basta con colocarlo sobre una capa de arroz para tener una comida para llevar sencilla, comenta Ryuji.
Marinado: fécula y humedad para ablandar los recortes de cerdo
Se salpimientan los recortes de cerdo y se espolvorean con unas 2 cucharadas de fécula de patata. A continuación, como marinado, se añaden 1 cucharadita de salsa de soja y 2 cucharaditas de sake, y se masajea la carne para que todo se integre bien.
Según la explicación de Ryuji, los recortes de carne salteados tal cual tienden a quedar duros y secos. Al aportar la humedad justa con la salsa de soja y el sake, la fécula se adhiere a toda la carne. Al recubrirla, la fécula evita que la carne se endurezca y además le da volumen. Es, dice, un paso que «mata dos pájaros de un tiro»: aporta ternura y volumen a la vez.
Un inciso: colaboraciones con empresas y el dinero
En plena preparación, Ryuji mencionó que este episodio es una colaboración patrocinada por una empresa. Dice que recibir estos encargos demuestra que la gente todavía lo necesita, y que lo agradece. En la conversación con el equipo, se comentó que, como funcionan como empresa, no pueden sostenerse solo con los ingresos de YouTube, y que es mejor tener colaboraciones.
Ryuji afirma que en la sociedad se considera más noble no aferrarse al dinero, pero que eso se entiende cuando uno se convierte en empresario. Su opinión es que hace falta cierta cantidad de dinero, porque sin él uno acaba haciendo infelices a los demás.
La cebolla, en perpendicular a las fibras y en tiras gruesas de 1 cm
El ajo se pica bastante fino, porque se quiere cocinar bien.
La cebolla se encarga de aportar dulzor. El truco que da Ryuji es cortarla en perpendicular a las fibras, en tiras de 1 cm de ancho. Cortada así, gana dulzor y su textura resulta más suave que crujiente, lo que realza su dulzor. Como esta vez la cebolla funciona como ingrediente principal, puede cortarse bastante gruesa. Explica que la cebolla aporta un contrapunto y también más volumen. Este es el único paso en el que se usa cuchillo, y Ryuji subrayó: «Facilísimo, ¿a que sí?».
Salsa agridulce: el kétchup no es el protagonista, sino el que aporta dulzor
La salsa se mezcla previamente en un cuenco pequeño. Ryuji empezó a echar la salsa de soja, pero se detuvo y rectificó: hay que poner primero el azúcar. Si el azúcar se añade después de la salsa de soja, se queda pegado, explica.
Las proporciones son las siguientes:
- Azúcar, 1 cucharadita (para endulzar)
- Salsa de soja, 2 cucharaditas
- Salsa de ostras, 2 cucharaditas (aporta umami; si no tienes, puedes sustituirla por salsa de soja)
- Ajinomoto, 3 toques (da profundidad, aunque según él también está rico sin él)
- Kétchup, 1 cucharada
Cuando alguien del equipo le preguntó si le gustaban los sabores en los que el kétchup es lo principal, Ryuji lo negó. Como la salsa de ostras y la de soja se notan bien, el kétchup no se convierte en el sabor protagonista. Más bien cumple sobre todo una función parecida a la del azúcar, y combinado con la salsa de soja da un sabor que recuerda un poco a una salsa barbacoa. Y eso, dice, va muy bien con el arroz.
Esta salsa también sirve para panceta de cerdo o pollo. Sin embargo, Ryuji señala que la panceta es cara y que con solo sal y pimienta ya está muy rica, así que casi no necesita salsa. Si se usa, dice que va mejor con lomo de cerdo, y sitúa esta receta como una forma de disfrutar de los baratos recortes de cerdo.
Por qué preparar antes la mezcla de condimentos
La salsa también puede hacerse directamente en la sartén, echando los condimentos por encima. Aun así, Ryuji recomienda a los principiantes preparar antes la mezcla por dos razones: con el fuego encendido es fácil ponerse nervioso, y si se echa la salsa de soja u otros condimentos directamente en una sartén caliente, el líquido se evapora con facilidad. Para los principiantes es mejor tener la salsa hecha y añadirla después; quienes tienen práctica pueden echar los condimentos directamente en la sartén sin ningún problema.
Dorar el ajo con poco aceite
Se usa poco aceite, alrededor de 1 cucharadita. Ryuji cuenta que últimamente sofríe el ajo con poco aceite. Como el ajo está más rico cuando se tuesta un poco, lo cocina a conciencia. Suele decirse que hay que empezar a fuego bajo, pero como enseguida empieza a burbujear, añadió que no pasa nada por empezar a fuego medio.
Alguien del equipo le preguntó cuándo conviene tostar el ajo y cuándo no. La respuesta de Ryuji fue esta: cuando se busca ese aroma tostado tan característico del ajo, se deja dorado; cuando se busca la frescura del ajo, como en una peperoncino, no se tuesta. En este caso, el paso consiste en transmitir al plato el aroma del ajo tostado, y hacerlo marca una diferencia enorme, dice.
Extender el cerdo en la sartén y añadir mantequilla y cebolla
Cuando el ajo empieza a dorarse, se añade el cerdo extendiéndolo. Al extenderlo, se dora por todas partes, y si se hace rápido, el ajo tampoco se quema demasiado. En ese momento se añaden 10 g de mantequilla. Al remover todo, el ajo deja de tostarse. Explica que así se obtiene un salteado con un intenso aroma a ajo bien tostado, y el equipo también reaccionó a ese olor.
A continuación se añade la cebolla separada en capas y se saltea todo. Ryuji comenta que hasta ahora apenas había usado este corte, y valora que resalta la presencia y el dulzor de la cebolla. Dice que un simple cambio en el corte modifica bastante el sabor de un plato, y que quiere que el público lo note.
Sobre la orientación del canal
Mientras salteaba, Ryuji también habló de lo que piensa sobre su canal. Quiere que los espectadores progresen. Dice que pueden vivir de esto gracias a quienes los apoyan, y que quiere que sea un canal en el que, con solo verlo, la gente adquiera conocimientos culinarios y trucos para la vida diaria.
Lleva ya seis o siete años en esta actividad, y hubo momentos en los que sintió que ya lo había dado todo. Aun así, afirma que la cocina es infinita y que todavía quiere seguir transmitiendo lo rica y divertida que es, así como nuevas formas de cocinar. Después sigue un rato de charla con el equipo, por ejemplo sobre cómo en las grabaciones en las que beben tequila se anima el ambiente.
Toque final: mezclar con la salsa agridulce y listo
Cuando la carne esté bien dorada por los bordes y la cebolla se haya ablandado, se añade la salsa agridulce, se mezcla bien con todo y listo. Ryuji explicó que, como ya lleva sal y pimienta, a estas alturas ya está rico, pero que es aquí cuando se le da el toque agridulce.
Ryuji describió este plato como una «vuelta a los orígenes». Dice que antes sus recetas eran todas de este estilo. Sobre la cebolla, comenta que su dulzor, blandita pero aún con un punto crujiente, es irresistible. Se emplata y se espolvorea pimienta negra al gusto. Como el único picante es esa pimienta, si no se abusa de ella, los niños también pueden comerlo y puede disfrutarlo toda la familia.
Ryuji recordó en tono de broma que lo había cocinado al estilo de sus recetas de hace unos tres años, es decir, sin hablar de más y sin usar platos innecesarios. En realidad hubo mucha charla por el camino, pero eso es lo que él afirma.
Degustación: primero la salsa, luego la carne y al final la mantequilla
Al probarlo, Ryuji y el equipo se entusiasmaron: «Hacía tiempo que no se notaba tanto el aire de las recetas virales de Ryuji de aquella época». Ryuji destacó lo bien integrada que está la salsa. Pensó que quizá la mantequilla sobraba en una salsa dulce, pero el ligero aroma a mantequilla que llega al final le parece muy bueno. Primero llega el sabor de la salsa, al masticar aparece el umami de la carne y al final queda el aroma a mantequilla. Valora que el sabor no resulta monótono.
Para cambiar de sabor, se le añade «Majisco», un condimento tipo tabasco que comercializa el propio Ryuji (o tabasco, si no se tiene). El miembro del equipo que lo probó comentó que el sabor se volvía más complejo.
Por qué los recortes de cerdo quedan tiernos y por qué es económico
Cuando el equipo se sorprendió de lo tierna que estaba la carne, Ryuji volvió a explicar que se debe a haberla masajeado con fécula, sake y salsa de soja. Dice que ese es todo el esfuerzo. Si se cocinan sin más, los recortes de cerdo pierden humedad y se endurecen, y en casa suelen quedar secos. La panceta está rica tal cual, pero los recortes de cerdo quedan mejor recubiertos de fécula, porque así no pierden humedad. Además, la fécula adherida a la carne retiene la salsa. Señaló que por eso no queda salsa en el fondo del plato y cada trozo de carne está bien impregnado.
Los únicos ingredientes son la cebolla y los recortes de cerdo, y como la cebolla aporta volumen, también es económico, comentan Ryuji y el equipo. También se añadió la comparación de que la panceta es cara. Servido tal cual es un buen aperitivo, y acompañado de arroz se convierte en el mejor plato para comer con arroz, dicen.
En cuanto al sabor, el equipo lo describió como poco habitual. Ryuji lo atribuye a que el ajo tostado se combina con una salsa de combinación algo inesperada: salsa de ostras, salsa de soja y kétchup.
Conclusión: cocinar rico sin complicarse también es una técnica
Ryuji reconoció que últimamente le faltaban recetas rápidas como esta. Afirma que preparar algo delicioso sin invertir mucho esfuerzo ni tiempo es, en sí mismo, una técnica. Por último, animó a todos a preparar este cerdo adictivo agridulce con recortes de cerdo y cebolla, y así cerró el vídeo.
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