Probando el «menú viral supremo» en Sushiro: hasta dónde se puede jugar con el Otamayo y las patatas fritas
料理研究家リュウジのバズレシピTraducido del 日本語
En este episodio, el investigador culinario Ryuji y Yasumoto prueban en un restaurante real la feria de colaboración con Sushiro, el «menú viral supremo». En un vídeo anterior habían ido hasta la sede central de Sushiro para obtener el permiso, y se trata de un proyecto que llevó tanto tiempo que los propios protagonistas lo recuerdan como algo «larguísimo». Esta vez comprueban qué tal resulta comer el menú terminado en un restaurante de sushi giratorio. La segunda mitad se centra en probar cómo combina con los platos habituales el condimento de la colaboración, el «Otamayo» (en los subtítulos aparece escrito de forma inconsistente, como «Otamayo» u «Omae»).
La voz de Yasumoto en el Digiro
En la gran pantalla del restaurante, llamada «Digiro», suena la voz de Yasumoto al pedir los platos de la colaboración. Se escuchan mensajes como «Gracias por su pedido. Disfruten hoy también del día», además de una breve frase cantada sobre comer dejándose llevar por los deseos. El propio Yasumoto cuenta que «canturreé algo así sin entender muy bien de qué iba».
El Digiro en sí también era una novedad para los dos. Al ver las imágenes de peces nadando como en un acuario y el mapa que aparece en pantalla, se animan: «Si de adultos nos emocionamos tanto, ¿cómo habría sido de niños?». También les sorprende el sistema por el que basta con pulsar en la pantalla la pieza que llama la atención para que llegue el pedido, y comentan que el sushi giratorio ha evolucionado muchísimo en 10 o 20 años.
Bintoro, engawa y atún con natto
Lo primero es el bintoro. Lleva abundante verdura por encima y una salsa de sal que, según cuentan, ideó uno de los protagonistas. Ambos dicen que «quizá está más rico que cuando lo probamos antes» y opinan que el sabor de la salsa de sal es más nítido en esta versión y que además combina bien con el alcohol.
El siguiente, el engawa, es el plato favorito personal de uno de los protagonistas. El aliño es prácticamente el mismo que el del bintoro, pero la grasa propia del engawa y su textura firme y elástica le dan una impresión distinta. Sobre la acidez y el toque crujiente, comentan que «saca lo mejor del sushi creativo» y valoran que tenía sentido ponerle verdura. Al principio se preguntaban si en un sushi giratorio se podía poner tanta verdura, pero Sushiro se adaptó a ello.
El atún con natto consiste en atún marinado y natto con láminas de ajo frito por encima. El atún con natto en sí no es raro, pero según los dos es difícil encontrar uno con tanto ajo. Se puede comer tal cual o con un chorrito de salsa de soja. Insisten en que «quizá pienses que son solo unas láminas, pero se notan muchísimo», y se lo dan a probar a un acompañante que dice haber recorrido muchos sitios comiendo natto. También combina bien con el atún marinado.
Gambas fritas con Otamayo
El Otamayo es un condimento parecido a una mayonesa de ajo que lleva ajo, pimienta y beicon, y se describe como «lo que les encanta a los chicos». Es algo que el protagonista ha tratado muchas veces en su canal, y esta vez Sushiro lo ha incorporado.
Este plato nació porque los fritos de Sushiro, como las gambas fritas o el tempura, ya eran buenos de por sí, y el protagonista propuso combinarlos con Otamayo. Se valora que la gamba llegue caliente porque se fríe en el propio restaurante, e incluso se llega a decir que es «una obra maestra». Las preferencias a la hora de comerlo se dividen: Ryuji recomienda añadir un poco de salsa dulce, y el otro, un chorrito de salsa de soja.
Anago con sal
También aparece el «anago con sal», congrio de calidad acompañado de sal y limón. Los dos dicen que, al exprimir el limón, el aroma cambia por completo, y lo califican de anago de gran calidad. Mientras comen, empieza una animación de juego en el Digiro, y ambos acaban perdiendo.
Patatas fritas y «Otamayo al desnudo»
El plato más sencillo de la colaboración son unas patatas fritas acompañadas de abundante Otamayo. Trae tanto Otamayo que «es imposible acabárselo». Lo habitual es mojar las patatas en él, pero el tema central de este episodio es cómo usar ese Otamayo suelto con otros platos del menú.
Los protagonistas valoran mucho las patatas fritas de Sushiro en sí. Están bien fritas y crujientes, y cuanto más finas, más ricas. También dicen que «Sushiro se convierte en una taberna» y que, con las patatas y el Otamayo delante, no se puede parar de beber.
Los dos piden que, si alguien conoce formas de usarlo que a ellos no se les hayan ocurrido, se las cuente. Explican que en colaboraciones anteriores mucha gente lo usó de maneras que no habían previsto y que aprendieron mucho de los espectadores.
Gunkan de albóndiga y nigiri de hamburguesa
Como candidatos que podrían combinar bien con el Otamayo surgieron el gunkan de albóndiga, la berenjena frita en caldo (agebitashi) y la hamburguesa.
El gunkan de albóndiga ya lleva mayonesa, pero le añadieron Otamayo. A ambos les sorprende lo buena que está la albóndiga en sí y comentan que «es una pena que sea solo para niños» y que «no lo teníamos en el radar». El nigiri de hamburguesa consiste en una hamburguesa con dos bolas de arroz, y les hace gracia que sea un plato que «solo existe en el sushi giratorio». La hamburguesa caliente está buena tal cual, y con Otamayo encima también estaba buenísima.
En este punto, el protagonista señala que esto es justo lo que buscaban: que «con Otamayo se pueden hacer muchas cosas». También mencionan como algo que agradecen quienes beben el hecho de que el highball llegue enseguida.
Berenjena agebitashi y calamar rojo frito
Como «apuesta arriesgada» probaron la berenjena agebitashi. La berenjena en sí es jugosa y está buena, hasta el punto de que dicen que quizá esté rica incluso sin Otamayo. Su impresión fue que entendían por qué estaba en el menú.
Después, el calamar rojo frito, que según dicen habían investigado de antemano. Pensaron que, al ser ambos fritos, combinarían bien, y la mezcla tuvo muy buena acogida: «sabor de bebedor», «te hace beber una barbaridad». Los dos comentan que volvieron a darse cuenta de lo interesantes que son los platos complementarios.
En un juego del Digiro a mitad del vídeo ganaron un premio y les llegó un mini kinchaku (bolsita de tela). Parece que tampoco conocían este sistema de premios.
El «Otamayo sobre arroz» que no llegó a ser oficial
Uno de los protagonistas recreó en el restaurante una idea que había propuesto a Sushiro y a la que le respondieron «espera un momento con eso». Consiste simplemente en poner Otamayo directamente sobre el arroz de sushi. Su autor dice que «creo que solo con esto ya está rico», y el otro, riéndose y diciendo que «es demasiado absurdo», lo come y reconoce que «está bueno». También va bien añadirle shichimi.
Hablaron de que, para aplicar esta idea a una pieza de sushi, el salmón podría ser una buena opción, y lo probaron poniéndole Otamayo en lugar de salsa de soja. También descubrieron que, si la porción de arroz es algo más pequeña, el sabor del Otamayo se reparte mejor por toda la pieza.
Hacia el maki de kanpyo, el anakyu y el atún
A continuación fueron enumerando una pieza tras otra que podría combinar bien: ensalada de cangrejo, maki de kanpyo, anakyu, atún, inari, etc. Solo el umekyu quedó descartado con un «este quizá no».
Al maki de kanpyo le pusieron Otamayo y shichimi. Dicen que el picante del shichimi, distinto al de la pimienta, sobre el kanpyo dulce queda buenísimo. Con el anakyu comentan que entendieron perfectamente por qué lleva pepino, y lo calificaron como «una forma de disfrutar propia del sushi giratorio». En cuanto al atún, la combinación con mayonesa da una sensación parecida a un tartar y permite apreciar bien el dulzor del atún.
Ante la pregunta de con qué no combina, el protagonista dice que ya está demasiado lleno para probarlo, pero predice que con el tempura de besugo combinaría seguro. La conclusión de los dos fue que el Otamayo está rico sobre cualquier pieza, pero que tener a mano las patatas y el Otamayo permite hacer muchas cosas.
Ramen para cerrar
Para terminar, compartieron el ramen que les recomendó el personal. Tiene fideos de grosor medio, un marcado sabor a cerdo, y opinan que tanto el caldo como los fideos están muy bien. Su impresión vino a ser que, si se puede comer a este precio, está rico.
La escala de la feria y balance de la colaboración
Los dos califican esta colaboración como «una colaboración buenísima». Cuentan que Sushiro hizo realidad lo que querían hacer y que el tiempo invertido mereció la pena. La feria se celebra en restaurantes de todas las prefecturas (al preguntar por el número de locales, se menciona una cifra de unos «660»). Se aclara que no todos los restaurantes tienen Digiro, pero que el sabor del menú es el mismo. Se pone a la venta a partir del 20 de mayo en todos los Sushiro del país, y los dos animan a probar el menú de la colaboración y a jugar con el Otamayo de las patatas. También expresan la idea de que es una forma de divertirse que solo es posible en el sushi giratorio.
También se habló de la grabación del vídeo anterior. Grabaron en el restaurante que visitaron sin avisar antes de nada, y la idea era editarlo, preguntar después si podían publicarlo y, si no, no sacarlo. El protagonista comenta que Sushiro demostró una gran generosidad al permitirles publicarlo. También salió el tema de que tienen la sensación de que, después de elogiar la catalana, sus ventas subieron.
El Shari Robo y una historia que empezó en un sushi de barra de pie en Osaka
Según explicó el representante de Sushiro presente, el arroz se forma a máquina (el Shari Robo). Aunque el contenido de agua del arroz varía a lo largo del año, la máquina se ajusta para que la dureza sea siempre la misma. El robot también tiene una función para templar el arroz a temperatura corporal; aunque es muy poco, como es difícil servírselo a todos los clientes a esa temperatura, intentan mantenerlo lo más caliente posible.
Sushiro empezó como un pequeño local de sushi de barra de pie en Osaka, y todavía conserva parte del cuidado de cuando era un restaurante de artesanos. Se explicó que, incluso entre empleados que no saben que el fundador formaba el sushi con sus propias manos, se transmite casi como una tradición qué aspectos no se deben descuidar.
Ryuji, al escucharlo, comenta que le gustan los restaurantes de sushi de alto nivel, pero que también son importantes los de sushi giratorio en los que uno puede entrar de forma informal. No se trata de que uno sea superior al otro: tanto llevar el detalle al extremo como trabajar dentro de unas limitaciones requiere técnica y esfuerzo. De lo contrario, según el protagonista, no se llegaría en unos 40 años a una escala de cientos o más de mil restaurantes. Añade que le interesa de verdad el sushi que hacía el fundador.
Por último, se sirvió anago para comer con sal y wasabi, junto con tsume, una salsa que se elabora reduciendo las espinas del anago. Se explicó que la tsume concentra muchísimo el umami del anago, y el vídeo termina con los dos saboreándola.
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