Pablo Hervás: cómo se construye a mano una bicicleta de acero a medida
Fundación Juan MarchEn el ciclo Las artes y los oficios de la Fundación Juan March en Palma, dedicado a la artesanía contemporánea, Pablo Hervás explicó su oficio: diseñar y construir a mano cuadros de bicicleta en tubería de acero, hechos a medida para cada ciclista. La persona que presentaba la sesión señaló que la bicicleta suele asociarse a un producto de gran superficie fabricado en masa, y que el trabajo de Hervás va en sentido contrario.
La charla abordó varias preguntas. La primera, cómo llega alguien sin tradición familiar a este oficio. La segunda, qué pasos hay entre la primera conversación con un cliente y un cuadro soldado y pintado. La tercera, qué sentido tiene hoy una bicicleta artesanal de acero frente a las bicicletas industriales de carbono. Hervás defendió que la bicicleta debe pensarse como un conjunto y no solo como un cuadro. También sostuvo que el valor de lo hecho a medida está en el ajuste a una persona concreta, más que en la ligereza o en la competición.
Dos proyectos: pieza única y pequeña serie
Hervás empezó leyendo una definición de artesanía en la que basa su proyecto: el arte y la técnica de fabricar objetos a mano, con o sin herramientas simples, en piezas únicas o pequeñas series que reflejan la cultura, las tradiciones y la identidad de una comunidad. De esa definición salen sus dos líneas de trabajo:
- B-Bloque Bikes produce cuadros y bicicletas únicas, de las que solo existe una unidad.
- Sombra Cycles hace pequeñas producciones sin abandonar el carácter artesanal.
Además, Hervás forma parte desde hace cuatro años del equipo docente de la Escuela Superior de Diseño de Madrid, donde imparte diseño y construcción de bicicletas. Explicó que antes los oficios se aprendían entrando como aprendiz en el taller de un maestro. Le parece positivo que ahora algunas instituciones recojan determinadas profesiones y permitan aprenderlas en una escuela.
Un origen sin tradición familiar
Hervás subrayó que no tiene ningún vínculo familiar con la bicicleta. Lo considera importante porque muchos artesanos llegan al oficio a través de un padre, un tío u otro familiar. Lo que sí tenía era un pueblo donde pasaba fines de semana y veranos con amigos y bicicletas. Primero usaban bicicletas de paseo heredadas. En los años noventa se popularizó la bicicleta de montaña y con ella empezaron a meterse por caminos más complicados. Hervás describe esa etapa como una experiencia de libertad y de energía infantil, y la identifica como el germen de lo que después sería su oficio.
Su vida laboral fue en otra dirección. Durante unos quince años trabajó en una ingeniería que diseñaba maquinaria para la industria cementera y minera. Hervás cuenta esa etapa porque la considera clave para su trabajo actual. En ella aprendió cómo se genera un proyecto: diseño, trato con clientes y trato con proveedores. Según explicó, un objeto artesanal pasa por las mismas fases. Hay que conseguir clientela, conversar con el cliente, idear, plasmar la idea en papel, elegir materiales, tratar con proveedores y, al final, fabricar con las propias manos.
Mostró imágenes de ambos mundos para comparar la belleza de uno y otro producto. Explicó que acabó dejando el trabajo industrial de oficina, que producía objetos con los que no se identificaba, para dedicarse a otros que a su juicio tienen una belleza mucho mayor. En 2016 se acercó a personas que ya construían buenas bicicletas para aprender la profesión y desarrollar su propia marca.
La bicicleta como objeto: función, biografía, política y grupo
Antes de hablar del proceso, Hervás repasó varias dimensiones de la bicicleta. La primera es la funcional: es un medio de transporte y no todas las bicicletas son iguales. Para ilustrarlo mostró una bicicleta de carga frente a una de carretera pensada para el ejercicio. A su juicio, una bicicleta no es solo un objeto deportivo ni solo un vehículo de carga, y existen muchos tipos según el uso.
La segunda dimensión es la libertad y el recuerdo. Hervás sugirió que probablemente uno de los primeros recuerdos de un niño es subirse a su bicicleta, que además es el primer vehículo que domina por sí mismo. Por eso la considera un objeto biográfico, con valor sentimental, distinto de algo que se compra y se tira.
La tercera es política. En muchas grandes ciudades la bicicleta se usa como modelo de lucha frente al automóvil. La cuarta es la gregaria. Según el tipo de bicicleta que alguien use (piñón fijo, gravel, BMX), probablemente acabará integrándose en un grupo y sintiéndose parte de algo.
Breve historia: de Leonardo a la geometría de 1900
Hervás hizo también un recorrido histórico. Situó los primeros dibujos de algo parecido a una bicicleta en 1493, en unos bocetos atribuidos a Leonardo da Vinci, con un cuadro bastante diferente del actual. Precisó, sin embargo, que el desarrollo real se produjo a finales del siglo XIX y sobre todo en el XX. El primer antecedente que citó es la draisiana, que comparó con un correpasillos: una silla de montar sobre una estructura que se impulsaba con las piernas. Después se incorporaron transmisión, frenos y ruedas. Con la llamada Safety Bike, el cuadro empezó a parecerse a los diseños evolucionados posteriores.
Según su relato, a finales del siglo XIX la bicicleta se industrializó. Al principio llegó a las clases burguesas y después, de la mano de la revolución industrial, a todo el mundo. Añadió que para las mujeres fue un elemento de libertad que les permitía desplazarse.
Uno de los puntos que más destacó es la estabilidad de la forma. En su opinión, desde 1900 la geometría básica no ha cambiado: un triángulo delantero formado por el tubo superior, el tubo diagonal y el tubo del asiento, y una especie de triángulo trasero hecho de vainas y tirantes que sujeta las punteras de la rueda.
Con la popularización llegó también el uso deportivo y lúdico. Hervás contó que, antes de la charla, se informó sobre la cultura ciclista en Mallorca. Leyó que a principios del siglo XX hubo en la isla muchos velódromos y circuitos ovales donde se celebraban carreras, y mostró imágenes del velódromo de Tirador y del de Felanitx.
Los constructores españoles y el vacío de los noventa
Hervás repasó los grandes nombres de la construcción de bicicletas en España entre principios del siglo XX y los años noventa. Citó a Zeus, cuyos componentes, según explicó, se comparaban por su calidad con los de Campagnolo, una marca que todavía fabrica componentes. Mencionó también a Otero, ya desaparecida, y los cuadros de Marotías. Precisó que el hijo continuó el oficio, pero que los cuadros más valorados son los del padre.
Dedicó más tiempo al maestro Perucha, a quien describió como una leyenda viva del ciclismo y una inspiración para muchos constructores. Tiene más de 90 años, ya apenas trabaja con las manos, pero mantiene el taller abierto para quien quiera ir a conversar. Trabajó en matricería antes de construir bicicletas con su propia marca. Desde su pequeño taller de Madrid hizo muchos de los tándems del equipo paralímpico español, que según Hervás ganó y fue laureado en Barcelona, Sídney y Atlanta.
Según Hervás, en los años noventa la fabricación salió de España hacia Asia y las marcas locales dejaron de trabajar. Desde entonces hasta cerca de 2010 hubo un vacío de constructores artesanales. Nadie valoraba el oficio, los precios eran elevados y no hubo continuidad. A partir de los años 2000-2010, explicó, esa continuidad empezó a recuperarse.
El proceso comienza con una conversación y un estudio biomecánico
Todo proyecto a medida empieza con varias conversaciones con la persona que va a usar la bicicleta. El objetivo es entender qué uso le dará y qué tipo de bicicleta quiere. Hervás insistió en que no es lo mismo una bicicleta clásica que una de carga, una de alto rendimiento, una para carreras de ultradistancia o una para viajes de bikepacking. Cada una exige un desarrollo y un diseño propios.
Después hay que "poner al ciclista encima de la bicicleta". Para ello se apoyan en estudios biomecánicos. Mostró a una persona subida a un potro de medición, que proporciona los puntos de contacto básicos entre el cuerpo y la bicicleta: isquiones, pies y manos. Con esos puntos y con los requisitos de uso se elabora el diseño y se eligen la tubería y el resto de piezas.
Hervás repitió aquí una idea que volvería a lo largo de la charla: la bicicleta es un todo. Ruedas, transmisión, manillar, potencia y demás componentes influyen en el resultado final tanto como el cuadro.
Diseño con acero: herramientas digitales y análisis
Hervás trabaja con tubería de acero. Lo describe como un material dúctil y noble, pero duro, que exige sierras, limas, fresadoras y maquinaria algo pesada. No es como la madera, que en ocasiones es más blanda. La tubería se selecciona según el diseño, y la geometría se define con programas de diseño en 2D y en 3D.
En proyectos más complejos recurren a modelado 3D, análisis de elementos finitos u otros procesos de ingeniería más elaborados. Como ejemplo mostró el desarrollo de un cuadro de bicicleta de montaña de doble suspensión. En ese proyecto estaban comprobando cómo funcionaban algunas piezas antes de pasarlas a producción.
Racores, capilaridad y útiles hechos en el taller
El método de unión depende del tipo de bicicleta. En las de corte clásico se usan normalmente racores, que Hervás explicó para quien no los conociera: son piezas metálicas que envuelven los extremos de los tubos. Estas uniones se hacen por soldadura por capilaridad, sin cordón visible entre tubos. Se calienta y atempera la zona y, cuando todo está a la temperatura correcta, se aporta una varilla cuyo material penetra entre el racor y los tubos y los une. Mostró las partes de una horquilla, el elemento que sujeta la rueda delantera, con su corona tipo racor, sus punteras y sus vainas.
Como ejemplo de enfoque clásico presentó una bicicleta en la que el taller fabricó la potencia, la horquilla y el portabultos delantero. La idea era que guardabarros, rack y potencia formaran un conjunto coherente.
Aunque el taller tiene muchas herramientas para sujetar y cortar tubos, Hervás subrayó que el acabado final es manual. Pulir las soldaduras y dejar los tubos limpios y finos se hace sobre todo con papel de lija y mucho tiempo, casi sin herramienta mecánica. También fabrican sus propios útiles. Por ejemplo, para curvar las vainas de una horquilla construyó un útil de madera que da la curva definida en el diseño. Para cortar los tubos no basta con la lima: casi todo el tiempo usa fresadora y torno, porque los cortes deben ser muy precisos.
Del punteo a la mesa de alineación
Con los tubos cortados, el cuadro se coloca en un útil que fija la geometría diseñada. Allí se "puntea", es decir, se dan pequeños puntos de soldadura en lugares concretos para poder sacar el conjunto de la matriz. Hervás mostró la gran cantidad de limas y herramientas específicas que requiere esta fase. Explicó que cada tipo de bicicleta tiene sus estándares, que han ido evolucionando con el tiempo. Por eso el cuadro debe hacerse con dimensiones concretas para que su interacción con los componentes elegidos sea la adecuada. También enseñó los útiles que usa para cortar las vainas, las piezas que unen la caja de pedalier con la rueda trasera.
El cuadro punteado se lleva a una superficie plana donde se mide si tiene desviaciones en la parte delantera o en la trasera. Según Hervás, esas desviaciones pueden deberse a un mal corte, un mal punteo o una mala geometría. Si no se ha trabajado con atención en las fases anteriores, la alineación da problemas. A veces se corrige la alineación y después se suelda.
Insistió en la precisión de los cortes con fotografías de las uniones antes de soldar: tubo de dirección con horizontal y diagonal, caja de pedalier con tubo de asiento y diagonal, y tubo de asiento con tirantes y horizontal. Según su explicación, los tubos tienen que quedar "como flotando". Un tubo demasiado apretado genera tensiones y el cuadro se suelda tensionado. Por eso el ajuste de los cortes determina tanto la alineación posterior como el comportamiento final del cuadro.
Soldar es lo que menos tiempo lleva
Hervás desmintió una idea común: que quien hace bicicletas pasa el día soldando. Según su experiencia, la mayor parte del tiempo se va en el diseño, la ideación, la selección de componentes y, sobre todo, en ajustar y cortar los tubos. La soldadura es probablemente lo que menos tarda.
Por eso insistió en el orden en el taller y en el proceso. Citó el dicho "mide dos veces, corta una". Si uno se pasa al cortar, un tubo que cuesta bastante dinero va a la basura y hay que empezar de nuevo.
Tras soldar, Hervás pule las soldaduras por dos motivos. El primero es estético: una superficie lisa en la unión de los tubos hace que la pintura quede extendida y continua. El segundo es técnico. Según explicó, un cordón que queda algo convexo crea en su encuentro con el acero un posible punto de fallo, y el pulido elimina tensiones y evita complicaciones.
Tubería: formas, conificados y modificaciones propias
Las tuberías de acero suelen ser circulares, pero a veces compran a los proveedores tubos con otras formas para modificar el comportamiento de la bicicleta: hacerla más o menos rígida, más o menos flexible.
Hervás explicó también el conificado. Un tubo de bicicleta actual no tiene un espesor constante: es más grueso en los extremos que en el centro. Dio dos motivos principales. En las puntas se concentra el calor de la soldadura y adelgazar el centro aligera el tubo. Añadió que hay más factores: según el tubo elegido y cómo se coloquen los conificados, la bicicleta tendrá distintas propiedades de absorción y estabilidad. Cuando el proveedor no ofrece el tubo necesario, el taller puede modificarlo con prensas y utillaje para curvarlo.
Proyectos a medida: del inoxidable en bruto a la bicicleta de un cómic
Hervás dedicó una parte de la charla a mostrar encargos concretos, cada uno ilustrando un aspecto del trabajo a medida.
El primero fue un cuadro de acero inoxidable hecho con la tubería que considera quizá de mejores prestaciones del mercado. En él se quiso dejar huella del trabajo manual con partes en bruto donde se ve la soldadura. Explicó que esto es posible porque el material es inoxidable. Con otros aceros recomienda siempre pintar para proteger el cuadro de la intemperie y del óxido. En este proyecto el propietario cuidó mucho los componentes. Hervás aprovechó para comentar que a veces se hacen cuadros muy buenos que se visten con componentes que no están a su altura, aunque también hay clientes que montan lo que ya tienen y listo.
El segundo ejemplo fue una bicicleta sacada de un cómic. Otro constructor en Inglaterra ya la había reproducido antes. Una persona contactó con Hervás porque la quería para bajar los domingos a tomar el vermut al puerto. Hervás reconoció que no es un objeto muy funcional, pero le parece interesante como diseño e imagen.
Mostró también acabados de pintura, uno con efecto humo y otro con salpicados, y comentó que la pintura final define en buena parte la bicicleta. En una bicicleta de gravel, el color de las bielas y de la corona del cassette se trasladó a la pintura del cuadro para que el conjunto encajara.
Otro encargo se llamaba "proyecto furtivo", nombre que eligió su propietario. A partir de ese concepto surgieron detalles: un casquillo en el tubo del sillín con la silueta de un bandolero y un puente atornillado con forma de quijada de caballo. Según Hervás, estos detalles pueden tener también una función técnica, como el casquillo, y a la vez encajan con la idea general.
Por último, mostró un cuadro con racks y portabultos de acero inoxidable diseñados según las bolsas que iban a llevar. En ese caso pintura, guardabarros y portabultos se pensaron en consonancia.
Colaboraciones y nacimiento de Sombra Cycles
Hervás también trabaja para otras marcas. Hay personas que llegan al taller con un proyecto y ciertos conocimientos, quieren que la bicicleta lleve el nombre de su marca y le piden que la fabrique. En uno de esos casos desarrollaron las punteras, modificaron los tubos para lograr un comportamiento concreto y diseñaron en 3D las tapas de la dirección.
Estas colaboraciones le hicieron pensar que podía ofrecer de forma artesanal un producto en pequeñas series. Así nació Sombra Cycles. Su objetivo es llegar a más gente simplificando el proceso y reduciendo cortes y pasos. Tiene dos modelos definidos: uno de gravel y otro de montaña rígida, más orientado al viaje. La cercanía con el cliente permite incorporar cambios. Si llega una queja o una sugerencia ("esto no me gusta cómo va", "por qué no le pones esto"), la recogen y, al fabricar en series pequeñas, pueden aplicarla en las siguientes. Hervás precisó que esos cambios no se hacen de un día para otro.
Un caso de la escuela
Como ejemplo de su faceta docente, Hervás presentó el proyecto más premiado entre su alumnado. Sergio construyó una bicicleta en homenaje al 75 aniversario de Adidas, incorporando el lenguaje de marca de Adidas al propio cuadro. Hervás destacó que Sergio sabía bastante de bicicletas, pero nunca había trabajado con las manos para hacer y soldar un cuadro. Según contó, el proyecto ha recibido numerosos premios entre 2024 y 2026.
Mucha afición, poca cultura de uso
En el turno de preguntas, la persona que moderaba preguntó por la cultura ciclista en España frente a otros países. Hervás repitió algo que dice a menudo: en España hay mucha afición a la bicicleta, pero poca cultura. Por cultura entiende el uso funcional de la bicicleta para transportarse o transportar cosas. La afición española es, a su juicio, deportiva y lúdica: carreras y marchas en grupo que crean comunidad. En otros países europeos, dijo, la bicicleta es un objeto de uso cotidiano "desde que naces hasta que te mueres", sin necesidad de ser profesional ni subir puertos. Cree que en España, o en algunas zonas, ese uso funcional está poco desarrollado y que se irá aprendiendo poco a poco, aunque todavía falta. No resta importancia al uso deportivo, pero echa en falta entender la bicicleta como objeto.
Quién encarga una bicicleta a medida
Sobre el perfil de clientes, Hervás describió una evolución. Al principio llegaba gente que se acercaba al mundo de la construcción de bicicletas y quería algo diferente. Después llegaron perfiles de todo tipo, incluidas personas que querían un objeto diferenciador y que quizá ni lo usarían. Admitió haber pensado de algún cliente que no montaba en bicicleta e iba a gastarse un dineral sin usarla. Últimamente nota que la gente llega más informada y confía en el acero como material atemporal y duradero, "para toda la vida", además de hecho exclusivamente para cada persona.
Para explicar sus dos marcas usa la comparación con la moda. B-Bloque es un sastre de alta costura y Sombra es un prêt-à-porter que no busca la masa, sino llegar a más gente. Hervás habla en el caso de Sombra de una "artesanía invisible". Se mantienen los preceptos artesanales y el conocimiento de quien hace piezas a medida, pero se reducen métodos y costes para que el precio sea mucho más económico.
El precio y la comparación con la producción en masa
La persona que moderaba planteó el problema recurrente del ciclo: las horas de trabajo convierten el producto artesanal en un objeto de lujo. Hervás contó que por suerte vive de esto, junto con la docencia, y reconoció que su producto le parece caro. Aun así, cree que el precio está justificado por todo el bagaje previo. Admitió que es difícil saber si el precio es el adecuado. Algunos precios de artesanos de Inglaterra o Alemania le parecen desorbitados, pero entiende la lógica de quien tiene mucha demanda dispuesta a pagarlos. Puso un ejemplo hipotético: subir precios para pasar de 40 cuadros al año a 10 y aun así poder vivir.
Sobre la comparación con una bicicleta industrial de precio similar, Hervás dio una respuesta matizada. Lo que su bicicleta aporta es la cercanía y lo local. Sobre si una bicicleta desarrollada por "40 ingenieros" en Asia y lanzada con millones en marketing vale lo que cuesta, dijo creer que no. Según su razonamiento, los costes de fabricación en masa son tan bajos que no tiene sentido comparar su precio con el de la hora de trabajo local a pequeña escala. A la vez reconoció que en Asia tienen el know-how para grandes series y que técnicamente sus productos pueden ser incluso mejores que los hechos aquí a pequeña escala. Mencionó la idea de que una bicicleta artesanal tiene "alma" por la persona que la ha hecho, aunque dijo que no le gusta mucho hablar de eso. Añadió que la producción de fuera pierde lo local y deprecia lo que se hace localmente.
Acero frente a carbono
Una persona del público preguntó cómo defiende el acero ante ciclistas que solo buscan rendimiento, velocidad y ligereza en bicicletas de carbono caras. Hervás admitió que es difícil competir con el desarrollo de las grandes marcas y que un cuadro de acero seguramente pesará más. Su argumento es el ajuste. Quien compra un cuadro de carbono compra una talla. Después un biomecánico ajusta la potencia y el ángulo del sillín, pero el resultado no es igual que una geometría hecha para una persona concreta, por ejemplo para que la bicicleta sea algo más escaladora, más cómoda o con una posición más erguida. Cree que con acero se pueden lograr resultados no iguales, pero sí muy similares.
Según contó, muchos de sus clientes "vuelven atrás": tuvieron bicicletas de carbono, no se sintieron cómodos, se hicieron una a medida y la describen como un guante. En su opinión, los 700 u 800 gramos de diferencia muchas veces no son necesarios. Reconoció que en la competición profesional influyen otros factores, como el túnel de viento y la aerodinámica, y que en ese caso recomendaría una bicicleta de carbono de alto rendimiento. Pero observa que mucha gente compra esas bicicletas para subir tres puertos, un uso que quizá no las requiere.
El manillar de drop en gravel y cicloturismo
Otra pregunta cuestionó que el manillar curvo de carretera, pensado para competir, se haya impuesto en gravel y cicloturismo cuando, según quien preguntaba, el plano tiene más ventajas. Hervás opinó que el manillar de drop es más eficiente. Da una posición más cerrada, más baja y ergonómica, con las manos más alineadas con el cuerpo. El plano, en cambio, abre la posición. Admitió que también influyen el marketing y la necesidad de vender los grupos de transmisión diseñados para ese tipo de bicicletas.
Hervás añadió su experiencia personal. Tiene las manos pequeñas y le cuesta frenar bien con las manetas de los manillares de drop. Además viene de la bicicleta de montaña, así que le pide el cuerpo un manillar abierto. Aun así, concluyó que para carretera, velocidad y gravel rápido el drop es necesario y que la industria no se ha equivocado tanto.
De dónde sale la tubería
Una persona del público preguntó si los constructores clásicos usaban tubos específicos para bicicleta. Hervás explicó que en la época de Otero, Perucha o Marotías se usaban aleaciones a veces muy ligeras, con dimensiones circulares concretas para ensamblar con racores. Con la soldadura a tope, tubo contra tubo y sin racor, se puede jugar con los ángulos, y el fabricante envía tubería de distintas gamas y aleaciones, circular o con formas.
Hervás aclaró que no compra en un almacén de hierro. En Europa hay tres fabricantes específicos: dos italianos, Columbus y Dedacciai (que según contó surgió de una escisión de Columbus), y uno inglés, Reynolds. Trabaja con los tres según la bicicleta, y a veces es el cliente quien pide una tubería concreta. En Sombra usa Reynolds para uno de los modelos y una mezcla de tuberías para el otro, elegidas por prestaciones y precio. Cuando se escala la producción, se puede pedir a la fábrica tubería específica. Para Sombra, por ejemplo, han conseguido que les hagan los tirantes traseros con la curva que pidieron. Según Hervás, estas fábricas trabajan con constructores de todo el mundo. Reynolds tiene en Taiwán un socio que fabrica sus tubos bajo patente, porque casi todas las fábricas de bicicletas están en Taiwán o China y necesitan la tubería cerca.
Sobre la tendencia a tubos más anchos, Hervás matizó que los tubos clásicos finos quizá pesen menos al tener menos sección. Explicó que las nuevas aleaciones y los tratamientos térmicos permiten paredes más finas y colocar los tubos de forma que mejoren las prestaciones. Puso un ejemplo con una de sus bicicletas: el tubo diagonal tiene forma de gota y el horizontal está aplastado en vertical para contrarrestar los esfuerzos laterales que generan los brazos, por ejemplo al subir un puerto. Así, la orientación de los tubos puede hacer la bicicleta más cómoda o más absorbente. Volvió a su idea central: si se combinan ruedas muy rígidas con un cuadro que flexa mucho, el comportamiento final puede no ser el esperado. Ruedas, horquilla, manillar y cuadro deben elegirse en conjunto.
Firmar o no firmar, y por qué empezó
La última intervención del público preguntó si firma sus bicicletas como se firma un cuadro. Hervás respondió que no en todas. Cuando fabrica para otras marcas, la bicicleta lleva el nombre de esas marcas. En los encargos de particulares no pone su firma real ni una chapa con su nombre, como hacen otros constructores. Suele soldar un pequeño emblema de la marca en la parte delantera, de modo que aunque se repinte se sabrá que es suya. Antes el registro se llevaba en un cuadernito ("la 27 fue para este cliente"). Ahora siempre hay una foto de cada bicicleta, y así sabe a quién hizo la 60, la 80 o la 102. Añadió que no le importa demasiado que su nombre aparezca en grande, porque lo que le gusta es trabajar.
Por último, le preguntaron si hace bicicletas por motivos emocionales ligados al pasado. Hervás lo negó en esos términos y dio una explicación más sencilla. Tras mucho tiempo en la ingeniería, la vida le pidió un cambio y trabajar con las manos se volvió una necesidad. Eligió la bicicleta por la pasión que ya tenía: salir con ella, disfrutarla y la libertad de irse al campo. Al descubrir que uno puede hacerse su propia bicicleta empezó con la idea de hacerse la suya y aprender. Después llegaron pedidos de gente que quería hacerse una bicicleta con él. Lo que empezó como un hobby o un juego se convirtió en diez años haciendo bicicletas y en su dedicación exclusiva.
Buenas tardes. Muy buenas tardes. Es un placer darles la bienvenida a esta sede de la Fundación Juan March en Palma para esta última sesión antes de Semana Santa de nuestro formato Las artes y los oficios, que como saben es nuestra ocasión de explorar el mundo de la artesanía contemporánea en sentido muy amplio. Bueno, aquí han pasado desde diseñadores hasta charcutero, bueno, artesanos de muy distintos tipos con los cuales pues descubrimos diferentes formas de hacer cosas con las manos y pues cómo enfrentar ese mundo tan fascinante y a la vez complejo de la artesanía en 2026.
Y hoy tenemos a un invitado excepcional, Pablo Hervás. Pablo, es un placer tenerte aquí. Pablo es pues bueno, nos lo va a contar él, pero es un perfil especialmente interesante porque se dedica a hacer bicicletas a mano y bicicletas hechas a medida. Un producto pues muy especial, algo distinto a lo que estamos más acostumbrados. La bicicleta quizás en la imaginación de muchos de ustedes es algo que uno va a comprar a una tienda grande, algo producido en masa. Y lo que hace Pablo es bastante opuesto a eso. Nos va a contar más sobre ello.
Y por decir pues cuatro pinceladas sobre Pablo: es diseñador y constructor artesanal de bicicletas especializado en el trabajo con tuberías de acero, en la fabricación manual de cuadros orientados tanto al rendimiento como al cuidado del detalle. Es el impulsor de dos proyectos, B-Bloque y Sombra Cycles, y complementa esta labor profesional con la docencia en la Escuela Superior de Diseño en Madrid, donde forma nuevas generaciones en los principios técnicos y creativos vinculados pues tanto al diseño como a la construcción de bicicletas. Hoy aprenderemos más sobre este mundo. Así que bueno, primero de todo démosle la bienvenida a Pablo Hervás.
[aplausos]
Buenas tardes. Muchas gracias. Primeramente agradecer a Pablo y a la Fundación Juan March el darme voz y dar cabida a esto que para nosotros es una profesión como la construcción de bicicletas, ¿no? Voy a contar, voy a hacer la charla, intentar hacerla un tanto amena. Si quieres en algún momento interrumpirme y hacerme alguna pregunta, lo llevaremos por ahí.
Entonces, lo que primeramente voy a hacer es contar un poquito y hacer una presentación de quién soy, de dónde vengo y hacia dónde estoy yendo, y haremos también una retrospectiva de lo que es la bicicleta en su inicio, cómo empezaron a desarrollarse los primeros ciclos y las primeras bicicletas, y llegaremos hasta el momento actual en el que el oficio de la artesanía se desarrolla ahora así en España, ¿no?
Entonces, bueno, me llamo Pablo Hervás y soy constructor de cuadros. Me gustaría hacer un inciso y leer un párrafo que me parece bastante interesante y es en lo que se basa posteriormente mi desarrollo de proyecto. Entonces, la artesanía es el arte y técnica de fabricar objetos a mano con o sin herramientas simples, produciendo piezas únicas o en pequeñas series que reflejan la cultura, tradiciones e identidad de una comunidad. ¿Vale?
Este precepto lo he tomado para poder desarrollar lo que posteriormente son mis dos ramas de trabajo. Por un lado tenemos B-Bloque Bikes, en la que realizo cuadros y bicicletas únicas. Eso quiere decir que es una prenda, o sea, no una prenda, es un elemento o un objeto o una bicicleta que solo hay una. Y por otro lado está Sombra Cycles o Sombra Cicles, ¿vale?, en la que hacemos pequeñas producciones sin perder de vista la parte artesanal, ¿vale? Entonces, bajo estas propuestas es cómo trabajamos el producto. ¿Okay?
No hay que dejar de lado también lo que has comentado, Pablo, que también imparto clases y formo parte del equipo docente de la Escuela Superior de Diseño de Madrid, en la que doy clases de diseño y construcción de bicicletas. Ya llevo 4 años. En la que pues bueno, anteriormente los oficios se aprendían con un aprendiz que se metía en tu taller y estaba aprendiendo directamente acerca de lo que hacía el maestro. Pero en estos momentos también es bueno ver cómo las instituciones se hacen un poquito eco de determinadas profesiones y permiten que se pueda aprender desde la escuela, ¿vale?
Vamos a ir pasando un poquito de diapositivas. Como os decía, voy a hacer una pequeña retrospectiva hacia mi vida para que veáis de dónde vengo y cómo he llegado hasta aquí. No tengo ningún vínculo familiar con la bicicleta; esto es importante decirlo porque hay muchos artesanos que ya vienen aprendidos de la familia. El padre, el tío o algún familiar les había llevado hacia esa profesión, habían aprendido de ellos. Yo no tengo ningún vínculo, pero sí que tengo un pueblo.
Tengo un pueblo al que he ido los fines de semana, he ido los veranos y he estado allí con amigos y con bicicletas. Salíamos por las tardes primero con esas bicicletas de paseo y posteriormente, una vez que llegaron los 90, las bicicletas de montaña se hicieron muy populares y salíamos con esas bicicletas que nos permitían ya meternos por caminos más complicados. Dejamos esas bicicletas heredadas que inicialmente teníamos y empezamos a disfrutar, a sentirnos libres, ¿no? Esa bicicleta es la que te da la energía y la vitalidad cuando eres niño. Por lo tanto, cuando he estado en el pueblo con esos amigos, me he sentido libre y he tenido la opción de poder dejar huella en mí con respecto a lo que venía siendo el ciclismo, ¿vale? Ese germen que se generó cuando era un niño será lo que posteriormente me lleve a lo que he hecho posteriormente y a lo que ahora mismo es mi oficio.
Laboralmente, la primera parte de mi vida laboral me he dedicado como 15 años a trabajar en la industria pesada, ¿vale? He trabajado en una ingeniería en la que elaborábamos maquinaria para la industria cementera y minera. ¿Por qué cuento esto? Porque creo que es muy importante el saber cómo se genera un proyecto a la hora de poder posteriormente desarrollar un proyecto artesanal. Ese bagaje que me dio mi vida laboral pasada, en el que pasabas por un diseño, pasabas por un trato con un cliente, con un trato con un proveedor, todo esto que dejabas plasmado a nivel laboral posteriormente te servía para saber cómo desarrollar ese proyecto que después va a ser algo artesanal, ¿vale?
Vale, ¿por qué? Porque a la hora de hacer un elemento artesanal también tienes que pasar por todos esos proyectos. Tienes que ir de una ideación. Después de la ideación tienes que plasmarlo en el papel, tienes que saber y elegir los materiales con los que vas a trabajar. Tienes que, anterior a todo eso, por supuesto, tener la clientela que vaya a tener tu producto, hablar con el cliente, hablar con los proveedores y posteriormente conseguir con tus manos poder realizar el producto. Entonces, creo que son muy importantes esos 15 años previos en los que yo trabajé para poder decir, bueno, como veis aquí en las fotografías, es algo bastante diferente. La belleza que hay en un producto y que hay en otro producto es bastante diferente. Entonces, definitivamente decidí pasar de esa parte industrial de oficina, de realización de elementos que quizá no estaban acordes a mí o no me gustaban tanto, a realizar unos elementos con una belleza que creo yo que es mucho mayor.
Por otro lado, hablaremos de lo que es la funcionalidad de las bicicletas. Una bicicleta es un elemento o un objeto que nos da diversas capacidades. No todas las bicicletas son iguales. La bicicleta tiene un objeto como funcionalidad, ¿vale? ¿Por qué? Porque al final no deja de ser un elemento de transporte. Nosotros aquí en el lado derecho podemos ver una bicicleta que es una bicicleta plenamente de carga. A lo mejor algunos no han visto bicicletas parecidas, pero es una bicicleta que se utiliza básicamente como bicicleta de carga. Y en el otro lado está una bicicleta más de carretera, más de hacer ejercicio, ¿no? Entonces, partimos de la base en que cambiamos el concepto de lo que viene a ser el objeto, la evolución del objeto, ¿no? Una bicicleta no es solo un elemento deportivo o no solo un elemento de carga, ¿vale? Se puede utilizar de muchas maneras y puede haber muchos tipos de bicicleta.
¿Qué es más la bicicleta? También la bicicleta tiene un carácter de libertad. Probablemente el primer recuerdo que tiene una persona o un niño es cuando se ha montado en su bicicleta, y no solo eso, sino que es el primer vehículo que domina por sí mismo. Eso realmente genera recuerdos; es un concepto biográfico, ¿no? Hay veces que la bicicleta se ve como el objeto, esa bicicleta que te regalaron cuando eras adolescente, o recoge un carácter mucho más cercano, ¿no? Ya no es solo el objeto que compras y desechas, sino que es un objeto que tiene un valor mucho más sentimental.
Por otro lado, la bicicleta también tiene un carácter político. ¿Por qué digo esto? Pues porque en muchas ocasiones, en grandes ciudades, puede ser que la bicicleta sea el modelo para luchar contra, por ejemplo, los vehículos. Entonces, se utiliza la bicicleta también con carácter político. También, ¿qué ocurre?, y lo hablábamos antes nosotros, es un elemento de grupo. Dependiendo del tipo de bicicleta que utilices, ya sean bicicletas de piñón fijo, ya sean bicicletas de gravel, ya sean bicicletas de BMX, dependiendo de la bicicleta que uses, esas personas probablemente se incorporen a un grupo; digamos que es como un elemento bastante gregario. La gente se incorpora a ese grupo y se siente perteneciente a algo. ¿Vale?
Por otro lado, quiero hacer un poquito también y hablar un poquito de la historia de la bicicleta. Los primeros dibujos que tenemos de bicicleta datan de 1493, cuando Leonardo da Vinci empezó a bocetear y hacer unos pequeños esquemas. Como veis, la bicicleta del lado izquierdo, a nivel del cuadro, es bastante diferente a lo que conocemos como la bicicleta actual, pero fue a principios, bueno, perdón, a finales del siglo XIX y sobre todo en el siglo XX, cuando toda la bicicleta se desarrolló. La primera que conocemos es la draisiana, que no deja de ser una bicicleta similar a un correpasillos; no dejaba de ser una silla de montar sobre una estructura y se impulsaba con las piernas, ¿vale?
Posteriormente van evolucionando los diseños de las bicicletas o de los ciclos y se les van incorporando pues sobre todo transmisión, sistemas de frenado, ruedas. La evolución de la bicicleta en un siglo es bastante grande. Nosotros ahí tenemos la draisiana en la parte superior y en la parte inferior, abajo, es lo que viene a ser la Rover Safety Bike, que es una bicicleta en la que el cuadro, ¿vale?, que es el chasis o el marco que sujeta las ruedas, ya empieza a parecerse a una de las bicicletas de los diseños no actuales, por supuesto, pero sí evolucionados, ¿vale?
Posteriormente, y a finales del siglo XIX, es cuando aparecen ya las bicicletas que lo que hacen es industrializarse para que al principio y primeramente las clases burguesas pudiesen tener esos elementos. Pero posteriormente, y siendo un elemento que llega con la revolución industrial, sirviese para todo el mundo. ¿Vale? Es más, incluso para las mujeres fue un elemento de libertad que permitía desplazamientos y moverse, ¿no? Aquí, en estos dos tipos de bicicletas que hay, ya se ve cómo el cuadro de la bicicleta, por ejemplo, de la derecha, es un cuadro como lo que conocemos actualmente. La realidad es que desde 1900 hasta ahora la geometría básica, podríamos entrar a hablar de muchas cosas de esto, no ha cambiado nada. Es un triángulo delantero, ¿vale? Y una especie de triángulo trasero que recoge la rueda. Aquí tendríamos los tubos: sería el tubo superior, un tubo diagonal y el tubo del asiento, con unas vainas que sujetan las punteras de la rueda trasera y unos tirantes. ¿Vale?
¿Qué ocurre cuando llegan las bicicletas y se popularizan las bicicletas? Pues que empieza a existir la afición por el deporte, la afición por utilizar la bicicleta no solo como un elemento funcional de transporte, sino como un elemento lúdico, ¿vale?
Por ejemplo, aquí en Palma de Mallorca, bueno, en Palma no, ciudad, en la isla de Mallorca, es a principios del siglo XX, ¿no? Sí, del siglo XX, las carreras en velódromos, en circuitos ovales. Por lo que he leído, me informé un poquito, porque yo tampoco lo sabía, quería saber un poco cómo era la cultura ciclista en Palma, en Mallorca, desde hacía tiempo, y leí que fueron muchos los circuitos y los velódromos en los que se corría. Encontré una imagen del velódromo de Tirador o el velódromo de Felanitx. En la imagen de la izquierda se ve cómo estos velocípedos también eran muy populares durante esa época y en los que se hacían muchísimas carreras, ¿vale?
Posteriormente, aquí en España podemos decir que hemos tenido grandes constructores de bicicletas, sobre todo durante el principio del siglo XX hasta la época de los 90, que es cuando se empezaron a retirar las marcas y toda la fabricación de las bicicletas pasó de hacerse localmente a enviarse a Asia. Pues teníamos grandes constructores, por ejemplo, Zeus. La marca Zeus es una marca que se comparaba con Campagnolo, que es otra marca que todavía sigue haciendo componentes. Los componentes de Zeus eran de una gran calidad. La marca Otero, una marca que ya está también desaparecida; los cuadros de Marotías, Marotías padre, porque luego también el hijo continuó con la estela, pero los cuadros que tienen mucho más valor, por supuesto también los del hijo, son los de su padre; y por supuesto el maestro Perucha.
Maestro Perucha es una leyenda viva de lo que es el ciclismo. Él sigue todavía, ya no trabajando, pero sigue teniendo su taller abierto para que todo el mundo vaya a hablar con él, porque él ya trabaja poco con las manos, porque es una persona que tiene más de 90 años. Pero Perucha nos ha servido de inspiración a muchos para seguir trabajando en esto. Perucha ha sido matricero, posteriormente ha sido constructor de bicicletas con su marca y llegó a hacer muchísimos tándems del equipo paralímpico de España, ganadores y laureados en Barcelona, en Sídney, en Atlanta, en las olimpiadas. O sea, desde su pequeño taller de Madrid, él hacía grandes cuadros, y es importante tenerlo en la mente, ¿no? Como gente que ha seguido trabajando.
Pero, ¿qué ocurrió? Pues que una vez que se enviaron todas esas producciones y se sacaron las producciones fuera de España, las marcas dejaron un poquito de trabajar y digamos que hubo un vacío de constructores artesanales desde esos 90 hasta principios de los 2000, casi 2010. Esos constructores dejaron de... no había oficio, nadie valoraba el trabajo que se hacía, los precios eran elevados, los precios eran caros. Entonces, bueno, pues no ha habido esa continuidad. Es cierto que a partir del año, pues eso, de los 2000, 2010, se vuelve a dar continuidad a ese trabajo.
Entonces, del germen que me dejó la bicicleta cuando era un niño vinieron luego pues estos lodos de poder seguir trabajando. Ha sido en el 2016 cuando yo intento acercarme de nuevo a gente que ya venía intentando o haciendo buenas bicicletas, aprender un poco de la profesión y continuar con mi desarrollo de marca, de producto y de trabajo.
En esta foto se me puede ver trabajando ahí en el taller con el tipo de máquinas y herramientas de las que entraremos un poquito ahora a hablar. A partir de ahora vamos a meternos un poquito ya en la parte del proceso y en la parte de cómo es la elaboración de un proyecto
a medida de forma artesanal. Todo pasa por un primer contacto con el usuario que va a llevar la bicicleta, el o la usuaria que va a llevar la bicicleta, en el que tenemos bastantes charlas para saber el uso y para saber el tipo de bicicleta que se va a realizar o que se quiere realizar. No es lo mismo hacer una bicicleta clásica que una bicicleta de carga, que una bicicleta para alto rendimiento, que una bicicleta para hacer carreras de ultradistancia, que una bicicleta para hacer viajes de bikepacking. Cada una tiene un desarrollo y un diseño especial y diferente. Por lo tanto, empezamos siempre con una buena charla, entendiendo y comprendiendo qué es lo que quiere el ciclista, qué tipo de bicicleta quiere y qué uso se le va a dar a esa bicicleta para desarrollar.
Posteriormente, y una vez que hemos comprendido qué es lo que quiere, pasamos al nivel de diseño, pero a ese ciclista o a esa ciclista la tenemos que poner encima de la bicicleta. Entonces, nosotros normalmente nos ayudamos de estudios biomecánicos. Por ejemplo, en esta imagen se ve a una persona subida en un potro, ¿vale? Y en esta otra se ven los puntos en los que el ciclista está dentro de la bicicleta. Ese potro lo que te da son los puntos básicos de isquiones, pies y manos, o sea, los puntos de contacto de la persona sobre la bicicleta. A partir de ahí, y con las premisas de lo que queremos y del tipo de bicicleta que queremos hacer, podremos elaborar un diseño seleccionando, por supuesto, la tubería más idónea y el resto de piezas.
Cuando hablamos de bicicleta, vemos la bicicleta no solo como un cuadro, vemos la bicicleta como un todo. Una bicicleta no es solo el marco, son las ruedas, la transmisión, los componentes, los manillares, la potencia. Todo eso afecta también a cómo se va a terminar el producto, el producto final, ¿vale?
Una vez que nosotros tenemos definida la posición de la persona en la bicicleta, tenemos definido también el uso que se le va a dar a la bicicleta y cómo va a ser esa bicicleta, empezamos a hacer nuestro diseño y a seleccionar la tubería que vamos a utilizar. Trabajo con tubería de acero. Hay otro tipo de bicicletas con otro tipo de materiales. Podremos hablar luego más adelante, si queréis, de los tipos de materiales, pero yo trabajo con tuberías de acero.
Las tuberías de acero... digamos que el acero al final es un material que es dúctil, que es muy noble, no es fácil de trabajar en ocasiones porque al final no deja de ser un material duro. Nos tenemos que servir de sierras, limas, fresadoras, elementos o maquinaria un poco más pesada a la hora de trabajar con ella. Quizá no sea como la madera, que puede ser en ocasiones un poco más blanda. Entonces, nosotros con esa tubería de acero lo que hacemos es una selección acorde al diseño que vayamos a hacer y utilizamos diferentes programas de diseño para realizar nuestra geometría, ¿vale? Tanto diseño 2D como diseño en 3D.
En ocasiones también nos servimos de elementos digitales con más complejidad. Si el proyecto que tenemos entre manos es algo más complejo, podemos tirar de elementos 3D, de hacer un análisis de elementos finitos o ayudarnos de procesos de ingeniería quizá más complicados. En este caso, como podéis observar, aquí estábamos desarrollando un cuadro de bicicleta de montaña de doble suspensión y estamos viendo exactamente alguna de las piezas para ver cómo va a funcionar antes de sacarla a producción y hacer esos análisis.
Maneras constructivas. Dependiendo del tipo de bicicleta que se vaya a realizar, utilizaremos un sistema de soldadura u otro. Para bicicletas de corte más clásico, normalmente se utilizan los racores. Quizá algunos de vosotros no sepáis lo que son los racores, pero bueno, un racor no deja de ser una pieza metálica. Por ejemplo, esta foto que hay aquí o esta central, eso es un racor, ¿vale? Es una pieza metálica que lo que hace es envolver los tubos, como veis en esta foto, los tubos que posteriormente se sueldan. ¿Cómo se sueldan esos tubos? Se sueldan por un método que se llama soldadura por capilaridad. Esto quiere decir que no hay un cordón de soldadura entre un tubo y otro. Se calienta el área, se atempera el área y, una vez que todo está a su correcta temperatura, se aporta una varilla que lo que hace es entrar entre el racor y los tubos y unir la tubería, ¿vale?
En este caso, aquí podemos ver, por ejemplo, las partes de una horquilla. Una horquilla es el elemento que coge la rueda en la parte de delante, ¿vale? Aquí vemos la parte de una horquilla con una corona, que sería esta, estilo racor, las punteras y las vainas.
Otra opción que podemos tener... bueno, aquí vamos a ver, por ejemplo, una bicicleta con un toque clásico en la que hemos tenido muy en cuenta los detalles, ¿vale? En esta bicicleta exactamente nos pusimos e hicimos la potencia, fabricamos la potencia, fabricamos la horquilla, vimos la bicicleta como un conjunto en el que los guardabarros, el rack delantero, la potencia, todo estaba en conjunto y era bastante coherente.
Aquí observamos parte de la fabricación. Tenemos infinidad de herramientas con las que trabajar, para sujetar los tubos, para cortar los tubos, pero por supuesto también utilizamos las manos. Todo el acabado final de pulir esas soldaduras, de dejar los tubos limpios, finos, todo eso es un trabajo manual que se hace básicamente con las manos, con papel de lija y con bastante tiempo, sin mucha herramienta mecánica, pero sí que utilizamos otro tipo de herramientas. Por ejemplo, nos fabricamos y nos hacemos nuestros propios útiles. Si necesitamos hacer el curvado de una de estas vainas que lleva la horquilla, nos fabricaremos un útil, en este caso lo tengo fabricado de madera, en el que le daré la curva idónea del diseño que hemos definido con anterioridad.
Aquí también nos hacemos eco... o sea, no es solo una herramienta o la lima que utilizamos para hacer el encuentro de los tubos. Tenemos que ser muy precisos a la hora de hacer los cortes. Entonces, en ocasiones... no, bueno, casi todo el rato estoy utilizando fresadoras y torno para dar con precisión y hacer los cortes necesarios.
Una vez que tenemos los tubos seleccionados y hemos trabajado realizando los cortes con las diferentes herramientas que tenemos, pasaremos a colocar los tubos en un útil que nos permite marcar la geometría que hemos diseñado antes. Esta foto de aquí nos muestra un útil en el que hemos colocado el cuadro, ¿vale? Todos los tubos que hemos estado seleccionando antes y que hemos cortado con precisión los colocaremos en este útil antes de ser punteados. Utilizamos este útil para dar la geometría necesaria y precisa del diseño que hemos hecho con anterioridad.
Luego, en el lado derecho, puedes observar perfectamente la cantidad de herramientas y de limas que utilizamos. Son herramientas específicas. Pensad que cada bicicleta tiene su estándar, que desde hace mucho tiempo ha ido evolucionando. Entonces, a la hora de poner un componente específico u otro, la bicicleta tendremos que hacerla con unas dimensiones específicas u otras, no en su conjunto global, sino en el conjunto en el que la interacción del cuadro con los componentes sea la adecuada.
Aquí vemos también exactamente diferentes útiles. Estos útiles son para colocar y poder generar los cortes adecuados de las vainas, que son las que unen la caja de pedalier con la rueda trasera.
Y aquí volvemos otra vez a los tubos. Una vez que nosotros hemos punteado el cuadro... ¿qué es puntear? Puntear es dar unos pequeños puntos de soldadura en lugares específicos dentro de esa matriz donde teníamos el cuadro puesto antes, para sacar el conjunto del cuadro ya con un primer punteo. Ese cuadro lo llevaremos posteriormente a una superficie plana en la que mediremos y veremos si tiene algún tipo de desviación, tanto en la parte delantera como en la parte trasera. Esas desviaciones, si existen, pueden ser fruto de un mal corte, de un mal punteo, de una mala geometría. Por lo tanto, si no has hecho bien los procesos anteriores y no has tenido mucha atención en hacer los cortes como debe ser, pues la alineación del cuadro posteriormente puede ser diferente o puede ser un problema. En ocasiones se corrige la alineación y posteriormente se suelda.
Respecto a las tuberías, normalmente las tuberías de acero suelen ser circulares, pero en ocasiones compramos tubería a los proveedores con otro tipo de formas, formas que ayuden a que la bicicleta sea de una manera o de otra; digo la bicicleta, el comportamiento. Podemos hacer que una bicicleta sea más rígida, menos rígida, más flexible, menos flexible, dependiendo de cómo pongamos o qué tipo de tubería seleccionemos.
Las tuberías actuales de bicicleta en acero tienen conificados. Esto, ¿qué quiere decir? Que una tubería de bicicleta no tiene un espesor continuo. Aquí, en esta foto de aquí abajo, se ve perfectamente la sección de un tubo. La sección de un tubo sería de esta manera. Tiene un espesor en las puntas diferente al espesor del centro. ¿Por qué? Primero, porque en las puntas es donde vamos a poner más temperatura a la hora de soldar, y segundo, porque aligeramos el tubo. Bueno, segundo, hay muchos más factores, pero aligeramos el tubo. Le damos unas propiedades a la bicicleta de absorción, de estabilidad; bueno, dependiendo del tubo que se escoja y cómo se coloquen los conificados, la bicicleta funcionará de una manera o de otra.
Por otro lado, cuando los tubos no son lo que nosotros necesitamos y el cliente, perdón, el proveedor no nos da el tubo que queremos, tenemos la capacidad también de modificar nosotros mismos los tubos, que en ocasiones también se hace. Tengo alguna prensa, tengo algún utilaje, algún elemento para hacer las curvas, muy interesante para poder diseñar la bicicleta que queremos.
Como decía antes, también es muy importante ser preciso a la hora de hacer los cortes. Aquí estamos mostrando cómo los cortes encajan y se encastran perfectamente antes de ser punteados y soldados. Si veis, aquí a la derecha sería la unión del tubo de dirección con el tubo horizontal y el tubo diagonal. En la foto del centro se ve perfectamente cómo tenemos la caja de pedalier, el tubo del asiento y el tubo diagonal. Y en este lado sería la otra unión que tenemos del tubo del asiento con los tirantes y el tubo horizontal. Cuanto mejores sean las uniones de los tubos —los tubos tienen que estar como flotando—, mejor va a ser posteriormente tanto la alineación como la soldadura. Si nosotros tenemos un tubo muy apretado, lo que va a hacer es generar tensiones en la bicicleta y el cuadro va a estar tensionado a la hora de soldarlo. Por lo tanto, el juego que hay y la perfección que tiene que haber en los cortes es bastante importante para que la alineación posterior sea buena y el comportamiento final del cuadro sea el adecuado.
Siguiendo con ese punto, os muestro un poco también cómo trabajo allí en el taller. En el taller, como os decía, hay un montonazo de máquinas, de útiles. Aquí, en la foto de la izquierda, aparezco con un útil que es específico para hacer los cortes con la fresadora de los tubos del triángulo principal. Y luego, una vez que ya se ha punteado y hemos pasado por la mesa de alineación, nos vamos al proceso de soldadura. Mucha gente piensa que estás haciendo bicis y que todo el día estás soldando. La realidad es muy lejana a eso. El mayor tiempo de realizar una bicicleta se pasa en el diseño, en la ideación del producto, en la selección de los componentes y, sobre todo, en el ajuste y en los cortes de los tubos. Quizá en lo que menos se tarda es en hacer luego la soldadura.
Es muy importante tener orden y prestar atención al proceso de fabricación, porque los pequeños detalles del día a día de trabajo son los que hacen que puedas cometer más o menos errores. Siempre hay gente que dice: «Mide dos veces, corta una». Pues eso es necesario porque muchas veces, si no, te has pasado, has cortado el tubo y ese tubo, que cuesta bastante dinero, tienes que desecharlo y volver a empezar. Por lo tanto, es muy importante mantener el orden en el taller, mantener el orden del proceso y de cómo hacer las cosas.
Una vez que hemos terminado la soldadura, para tener un acabado fino y un acabado coherente con lo que es el final del producto, yo pulo las soldaduras, ¿vale? ¿Qué hacemos al pulir las soldaduras? Dejar una superficie lisa entre la unión de los tubos, eliminar las tensiones que se hayan podido crear a la hora de hacer la soldadura en el cordón, porque, depende de cómo hagas el cordón, hay veces que, bueno, pues el cordón puede quedar un poco convexo y ese punto entre el cordón y el acero es un punto de posible fallo, ¿vale? Entonces, a la hora de pulir esas soldaduras, primero conseguimos que el acabado sea mucho más fino, que la pintura quede perfectamente extendida y continua a lo largo del cuadro y de la bicicleta, y posteriormente, a nivel técnico, funciona mejor y evitamos que haya complicaciones.
En otras ocasiones vemos cómo el conjunto de la bicicleta nos obliga y nos indica que no es solo la bicicleta lo que tenemos que hacer, sino que tenemos que hacer más piezas, ¿vale? En esa primera bicicleta que os enseñaba antes, os decía, aquí hemos tenido en cuenta la horquilla, hemos tenido en cuenta la potencia, también hemos hecho el rack o portabultos delantero. Eso quiere decir que a veces la bicicleta no solo es hacer el marco y poner los componentes, sino que también nos obliga a tener que fabricar pues elementos como estos, que son para sujetar o sostener bolsas de viaje, para llevar alforjas, para llevar carga, dependiendo de lo que se precise y se necesite. Eso es importante porque, y vuelvo a retomar lo de antes, la bicicleta no es solo el cuadro, es el conjunto, el conjunto entero. Hay que verlo como un todo.
Aquí tenemos un ejemplo de conjunto completo en el que, pues bueno, es un cuadro realizado en tubería de acero inoxidable con unas prestaciones de... bueno, pues quizás la tubería con mejores prestaciones del mercado. Una bicicleta en la que se ha querido dejar bien clara una huella del trabajo manual dejando partes en bruto. Podemos dejar partes en bruto en las que se ve la soldadura, en este caso porque el material es acero inoxidable. Cuando no es acero inoxidable, yo siempre recomiendo tener una pintura por encima para que proteja de las inclemencias y del óxido.
En este proyecto en concreto se han tenido muy en cuenta, gracias también al dueño de la bicicleta, los componentes que se han puesto. ¿Por qué? Porque hay que tener un especial cuidado, no solo en los detalles constructivos, sino en qué componentes son los que va a llevar. Hay veces que hacemos cuadros que son muy buenos, pero se visten con unos componentes que quizá no merecen ese cuadro. Entonces, como que todo tiene que ir un poco en consonancia. Otras veces hacemos un cuadro y con los componentes que tenemos los montamos directamente y listo; hay clientes para todo.
Por otro lado, observamos también y vemos que el hacer cuadros a medida significa que podemos optar por diferentes... sí, podemos optar por diferentes tipos y tipologías
de bicicleta. En este caso, aquí la bicicleta de aquí abajo es una bicicleta que me pidió un cliente. Es una bicicleta que salía en un cómic y ya la había hecho otro constructor también en Inglaterra con anterioridad, pero bueno, este caballero me contactó y me dijo: "Quiero esta bicicleta, que es la que he visto en este cómic, porque la necesito para bajar los domingos a tomar el vermut al puerto". Y bueno, pues ahí se hizo. Realmente no es un elemento muy funcional, pero sí que como diseño y como imagen es interesante.
También podemos tener en cuenta el tipo de acabado final a la hora de la pintura, en el que pues la bicicleta de arriba es una pintura con un efecto humo y la otra tiene un efecto que le puedes dar un poquito más de salpicados, o la pintura final al final también define cómo es un poco tu bicicleta.
Esto es otro tipo de bicicleta, una bicicleta de gravel en la que se tiene bastante atención también, como he dicho, a los componentes en general. Las bielas y la corona del cassette son de un color y posteriormente se ha querido pintar también la bicicleta en conjunto con ese color para que el match sea completo.
Con esta lo mismo, esta es otra bicicleta que el nombre del proyecto de esta persona era furtivo. Él quería llamar la bicicleta proyecto furtivo. Proyecto furtivo. Entonces, a partir de ese proyecto furtivo nos van saliendo elementos y van saliendo cosas que podemos incorporar a la bicicleta. Por ejemplo, incorporamos aquí en el sitter un casquillo con una silueta de un bandolero, o aquí le pusimos un puente atornillado como si fuese la quijada de un caballo. Pequeñas cositas que, aparte de técnicamente que puedan valer, como por ejemplo el casquillo de aquí abajo, quedan en consonancia con el conjunto general de la bicicleta.
Aquí tenemos otra muestra de un cuadro con fabricación también de racks y portabultos. Estos racks y portabultos se han hecho en acero inoxidable y acordes también a unas bolsas que posteriormente van a llevar esos portabultos. Entonces, la pintura y el conjunto general de la bicicleta se tiene en cuenta con todo lo demás, con los guardabarros y la pintura, los portabultos en acero inoxidable, el color, todo va un poquito en consonancia. Con eso quiero decir que, y vuelvo a lo mismo, hay que ver un poco el conjunto general para poder hacer el diseño de una bicicleta completo, ¿vale?
Por otro lado, también tenemos este modelo que puede ser incluso una colaboración. Digo una colaboración porque quiere decir que también trabajamos con otras marcas que se acercan al taller y nos dicen: "Oye, yo quiero elaborar este proyecto. Evidentemente yo no sé, pero tengo ciertos conocimientos. Quiero que mi bicicleta tenga el nombre de mi proyecto o de mi marca, pero que las hagas tú". Entonces, esta bicicleta es un ejemplo de ellas, en el que desarrollamos las punteras, modificamos los tubos para que tuviesen un comportamiento idóneo, no idóneo, sino concreto a la hora de montar con la bicicleta. Desarrollamos en 3D también las tapas de la dirección para que fuese todo en consonancia.
Y a partir de ahí es cuando nosotros nos vamos dando cuenta, con estas colaboraciones en las que se acercan diferentes personas a decirnos "Oye, quiero que nos hagas las bicicletas para mi proyecto, mi marca", en las que empezamos a pensar que podemos nosotros también de una manera artesanal ofrecer ese producto en pequeñas series. Es ahí cuando nace la parte y el proyecto de Sombra Cycles. Sombra Cycles lo que hace es recoger y ofrecer un producto realizado de manera artesanal, pero enfocado a poder llegar a más gente. ¿Por qué? ¿Cómo hacemos eso? Pues minimizando los cortes y minimizando el proceso, ¿vale?
En Sombra Cycles tenemos dos modelos definidos y a partir de ahí trabajamos. ¿Qué ocurre? Que estamos muy cerca del cliente. Eso nos vale para poder hacer modificaciones que el cliente nos pida necesarias. Ya no tanto que nos pida, o sea, no lo vamos a hacer de un día para otro, pero si el cliente nos está diciendo o hemos tenido un retorno de un elemento que "oye, esto no me gusta cómo va" o "¿por qué no le pones esto?" o "¿por qué no lo haces de esta manera?", nosotros lo recogemos y posteriormente, como tenemos la capacidad de hacer pequeñas series, podemos seguir avanzando con esas series. Aquí tenemos dos modelos de bicicleta, un modelo más de gravel, que es el modelo de la izquierda, y el otro modelo, que es un poco un modelo más de bicicleta de montaña rígida y más viajera. Serían estos modelos en diferentes colores, ¿vale?
Por otro lado, no quiero dejar de hablar también de la faceta que tengo como docente. Ya he contado antes un poquito, pero ahora cuento un poquito más. He traído simplemente el ejemplo, digamos, más laureado que ha habido de los alumnos. Sergio hizo un proyecto muy interesante en el que quiso hacer un homenaje al 75 aniversario de la marca Adidas con la fabricación de una bicicleta. Aunque parezca extraño, esta bicicleta la ha hecho un alumno que sabía bastante de bicicletas, pero que no había trabajado nunca con las manos a la hora de hacer un cuadro y de soldarlo. Se ve perfectamente cómo incorpora ese lenguaje de branding a la propia bicicleta. Y bueno, ha tenido cantidad de premios desde 2024 hasta el 2026 y, bueno, creo que es un ejemplo muy interesante de trabajo dentro de lo que viene a ser la Escuela Superior de Diseño de Madrid.
Y bueno, poca cosa más que contaros. No sé si tenéis alguna pregunta o queréis comentarme algo. Estoy abierto a responder lo que necesitéis.
Bueno, pues como siempre, si no les importa, haré yo primero algunas preguntas y después nuestro compañero Tony les puede pasar el micrófono para que la gente que nos está siguiendo en directo pueda oír las preguntas. Bueno, Pablo, primero de todo, muchísimas gracias por tu presentación, que espero que también les haya gustado a ustedes y, bueno, has tocado muchos temas distintos porque es pues una actividad bastante compleja, ¿no? Como a medio camino entre ingeniería y artesanía, con ingredientes de ambas. Y aparte, quería empezar preguntándote algo que has mencionado al principio, esa dimensión comunitaria que tienen las bicicletas, esa capacidad de que pues se formen grupos de personas que van a pasear en bici juntas o que tienen una bici parecida y eso crea una cierta afinidad. Y quería preguntarte si nos puedes contar brevemente cómo ves que es la cultura de las bicis en España y quizás en relación con otros países. Entiendo que habrás tenido pues referentes tanto de la fabricación de bicis como de usuarios de bicis de fuera de España, y un poco cómo se ve desde esa perspectiva, cómo usamos las bicis aquí o qué tenemos de diferente o de interesante.
Bueno, desde mi punto de vista, creo que en España, y lo he dicho más de una vez, creo que en España hay mucha afición a la bicicleta, pero hay poca cultura. Y cuando hablo de cultura, quiero decir de cultura de uso de la bicicleta, de ese uso funcional que hemos hablado anteriormente de elemento o de objeto que vale para transportarse o para transportar cosas. Entonces, la afición que tenemos aquí en España en la bicicleta es una afición deportiva. Tenemos un concepto de bicicleta en el que el uso que se le da es lúdico y para hacer deporte. En otros países de Europa, la bicicleta es un elemento que desde que naces te lo ponen y cuando te mueres te lo quitan, pero no hace falta que seas un profesional y que utilices la bicicleta para hacer ejercicio, ir a subir puertos o meterte en un velódromo. Es un elemento de uso cotidiano del día a día.
Entonces creo que en este país o en algunas zonas del país todavía no está muy desarrollado ese uso de la bicicleta como elemento funcional y sí que le damos mucho valor al uso deportivo que se le da a la bicicleta. Ese uso gregario en el que nos metemos en un grupo; bueno, pues nos gusta ir a carreras, nos gusta ir a marchas en las que vamos todos juntos y hacemos comunidad. Entonces es un poco complicado. Creo que poco a poco vamos a ir, digamos, aprendiendo o recogiendo estos preceptos de uso de bicicleta que se dan en otras zonas quizá de Europa, pero aún nos queda un poquito. Quizá vamos un poco retrasados en ese sentido, pero el uso lúdico y el uso deportivo también es bastante importante, pero sí creo que falta esa cultura del saber qué es la bicicleta como objeto, ¿no? No solo como un elemento de deporte.
Y un poco relacionado con esto, ¿hay un perfil que se repite de tus clientes, la gente que te encarga una bicicleta, o son muy diferentes unos de otros, tanto que no puedas hablar de una generalidad?
Pues buena pregunta. Desde el principio, al principio sí que había un perfil. En principio es el perfil de la gente que está llegando al mundo de la construcción y que quiere tener algo diferente. Esos eran los principios. Posteriormente, luego en la época media llegaban clientes de todo tipo, desde la persona que quería tener ese objeto diferenciador y que a lo mejor no iba ni a utilizar la bicicleta, porque he tenido algún cliente que sinceramente yo he pensado: tú no montas en bicicleta, te vas a gastar un dineral y no la vas a utilizar. O sea, pero quería tener esa bicicleta. Y de un tiempo a esta parte sí que veo que la gente ya se va informando un poco más, confía en el acero como elemento de bicicleta un tanto más atemporal, como más duradera, como un objeto o un producto que sea, pues sí, más para toda la vida. Y no solo eso, sino que también hecha exclusivamente para ellos, que eso es quizá lo importante del hacer un cuadro o una bicicleta a medida.
O sea, es como un traje que te ha hecho un sastre en lugar de comprarlo en una tienda.
Claro, yo cuando hablo de lo que es B-Bloque Bikes y por otro lado lo que es Sombra, hago el ejemplo con las marcas de ropa, ¿no? Una es un sastre de alta costura y la otra es un prêt-à-porter de, bueno, pues hecho más para, ya no para la masa, sino para poder llegar a mucha más gente. Con Sombra lo que intentamos es llegar a más gente, reducir esos métodos de fabricación, reducir esos costes y tener un producto que, desde una artesanía invisible, porque seguimos trabajando con los mismos preceptos de la artesanía que de un cuadro de una sola unidad, pues puedas tener un objeto que al final ha sido realizado de una manera artesanal con unas técnicas y unos conocimientos de gente que hace algo a medida, pero que el coste evidentemente es mucho más económico.
Claro, claro. O sea, comparémoslo un poco como... Un problema que encontramos siempre en este formato, ¿no?, de conversaciones con artesanos es el tema del coste, o sea, la cantidad de horas de trabajo que tienes que invertir en un producto lo acaba convirtiendo en un objeto de lujo, a no ser que... A no ser... Exacto. ¿Cómo encuentras ese equilibrio? Algo que, digamos, tú vives de esto y de la docencia, pero es un trabajo que para ti es sostenible vitalmente y a la vez es asequible para un suficiente número de clientes que puedan permitirse comprarlo.
Sí, correcto. O sea, vivo de esto por suerte. Entonces, bueno, ciertamente es que es un producto, yo creo, que es caro, pero por otro lado creo que también todo el bagaje que tienes anterior hasta poder preciar ese producto que has hecho, creo que lo vale, que lo vale. Entonces, claro, es complicado llegar a un punto en el que sepamos si el precio que estamos poniendo por ese trabajo es el adecuado o no. Yo hay veces que veo precios de otros artesanos, pues en Inglaterra o en Alemania, y personalmente a mí me parecen desorbitados. Creo que hay veces que esos costes no lo valen, pero cuando tú tienes mucha cantidad de clientela que está dispuesta a pagar esos precios tan elevados, a lo mejor tienes que decir: "Okay, voy a subir más aún el precio para tener menos capacidad de trabajo y, en vez de tener que hacer 40 cuadros al año, me voy a hacer 10", y que me permita vivir.
Y también creo que inevitablemente se establece una comparación con un producto parecido, o sea, una bicicleta, pero que no sea para nada artesana, o sea, una bici más o menos cara, fabricada lejos de aquí, importada y pues fabricada en cadena, en una producción masiva. ¿Cómo se compara tu bici con una bici que cueste más o menos lo mismo, pero de ese otro lado del mercado? ¿Qué tiene una y que no tiene la otra?
Bueno, pues lo que tiene una y lo que no tiene la otra es evidentemente la parte de localidad y la parte de cercanía de hacer el producto. A nivel técnico, probablemente técnicamente una bicicleta realizada en Asia y avalada por 40 ingenieros o desarrollada, perdón, por 40 ingenieros y lanzada al mercado con un equipo de marketing en el que han invertido millones, pues quizá valga lo que están pidiendo, pero no, la realidad es que no lo creo, no lo creo. Los niveles de coste de fabricación en masa son tan reducidos que es imposible comparar el valor y el precio de hora de un producto fabricado aquí en pequeña escala y a mano. No tiene sentido. A nivel técnico diría que son... bueno, ellos tienen el know-how también en Asia de cómo fabricar y cómo hacer grandes pedidos y grandes series de producto. Los productos que vienen de Asia son, diría, incluso mejores que los nuestros realizados aquí a pequeña escala, pero claro, pierde lo que he dicho antes: la localidad, el realizarlo, el alma que le dicen a las bicicletas, ¿no?, que esa bicicleta tiene alma por la persona que la ha hecho. No me gusta mucho hablar de eso, pero pues bueno, pierde y deprecia al producto que se hace localmente.
Bueno, pues si tenemos preguntas del público, si pueden, por favor, usar el micrófono. Aquí tenemos una.
Siguiendo un poco por esa línea de la artesanía versus el producto que te envían como producto ya finalizado de, pues, por ejemplo, marcas Ponte Factor, yo qué sé, cualquier marca de bicicletas ahora de carbono, como productos que se venden a altísimos precios y que el rendimiento también es bueno. ¿Cómo defiendes tu producto frente a eso, por ejemplo, frente a una persona que se mete en el mundo del ciclismo más bien solo por el tema del rendimiento, la performance, la velocidad y el ver que el producto es como el más ligero del mercado, el más rápido del mercado y todo? ¿Cómo defiendes el acero versus esos otros materiales que ahora están tan de moda y que se llevan básicamente todo el mercado del ciclismo ahora mismo?
Bueno, es una pregunta muy interesante. Está claro que es lo que decía antes, quizá es difícil competir con esos desarrollos de producto que hay en las marcas grandes. Pero por otro lado, el hacerte un cuadro a medida quizá en acero, quizá evidente, bueno, quizá no, seguramente va a ser más pesado que un cuadro de carbono que estás haciendo, pero cuando estás comprando un cuadro de carbono estás comprando una talla, luego vas a ir al biomecánico, te van a colocar, te van a poner la potencia que necesitas, el ángulo del sillín, dónde lo tienes que poner, pero no va a ser exactamente igual que llevar una bicicleta hecha exclusivamente para ti con la geometría y las condiciones que tú estás pidiendo, si quieres que la bicicleta sea un pelín más escaladora o que sea un pelín más cómoda o que mi posición sea un pelín
más erguida, eso no lo vas a conseguir al 100% con una bicicleta de factoría, ¿sabes? Entonces, bueno, creo que se pueden conseguir resultados no iguales, pero sí muy similares al hacer una bicicleta o llevar una bicicleta de acero o de carbono. De hecho, muchos de los clientes que tengo hacen un paso hacia atrás. Han tenido esas bicicletas y no se han sentido cómodos, no han estado en la posición. Vuelven para atrás, se hacen una bicicleta a medida y dicen: "Oye, voy súper bien. Esto es al final como un guante".
Esos 700 g u 800 g que puede tener una bicicleta de peso hay veces que no son necesarios. Evidentemente, si vas a utilizar la bicicleta para competiciones profesionales influyen muchos más factores. Entonces, quizá el túnel del viento, la aerodinámica de la bicicleta; ahí yo te diría: de acuerdo, a lo mejor no necesitas una bicicleta de acero, cómprate una bicicleta de carbono, performance, para competir. Otras personas se compran esa bicicleta performance para hacerse tres puertos, que realmente a lo mejor no es el uso necesario para una bicicleta de esas características. Entonces podrían ir por ahí los tiros.
Muchas gracias por tu exposición. Enhorabuena por tu trayectoria. Yo creo que no hay color entre una bicicleta personalizada y otra de serie, ¿no? Una pregunta técnica como constructor de bicicletas, porque me da curiosidad cómo se ha impuesto el manillar de carretera en el área gravel o cicloturista, ¿no?, cuando el manillar de este está diseñado para la competición, ¿no? Tiene como esa distancia que hay entre el manillar y el freno, por ejemplo. ¿Por qué se mantiene este tipo de manillar cuando yo creo que el plano tiene muchas más ventajas?
Bueno, personalmente pienso que un manillar de drop, que es, digamos, con la curva hacia abajo, y de estilo de carretera, incluso también para gravel —esta bicicleta es una bicicleta de gravel en este caso—, creo que a nivel de eficiencia es mejor que un manillar plano. ¿Por qué? Pues porque estás más cerrado, tienes una posición un poco más ergonómica en la que estás un poco más bajo, las manos las tienes colocadas también en una dirección mucho más pegada y más continua al cuerpo. En cambio, con un manillar plano o de montaña, la posición es más abierta, ¿vale? Por otro lado, también pueden influir las marcas y el marketing de lo que quieran sacar. Yo creo que es un poco hacia dónde quieres ir tú también.
De todas maneras, porque el aprovechamiento, al no ser competitivo, tampoco tiene mucho sentido.
Puede ser que no sea competitivo, pero también todos esos grupos de transmisión y componentes que están hechos e ideados para este tipo de bicicletas tienen que ser vendidos y utilizados. A mí, por ejemplo, personalmente, yo tengo las manos pequeñitas. A mí los manillares de drop, con los escaladores, que es donde están las manetas de freno, siempre me suponen como complicación para frenar bien, para tener un buen tacto. Aparte vengo también de la bicicleta de montaña. Entonces, naturalmente me pide tener un manillar abierto, pero por otro lado pienso que a nivel de carretera, a nivel de velocidad y a nivel de gravel race o gravel de velocidad, el manillar con drop es necesario y es lo que tiene que llevar. O sea, que la industria no se ha ido tan lejos al imponer este manillar en los diferentes modelos de bicicleta de carretera y de gravel; bueno, desde mi punto de vista, claro. Creo que es necesario.
Tengo una pregunta sobre el material, el acero como tal. O sea, a nivel antiguo, las bicicletas antiguas de los artesanos, por ejemplo, Otero y cosas, ellos utilizaban tubos que ya venían como fabricados para la construcción de bicicletas o de otras marcas conocidas, si no me equivoco, tipo Campagnolo o Cinelli, son como tubos ya preseleccionados para esas marcas.
Bueno, no están así. O sea, las bicicletas en la época de Otero o de Perucha o Amarotías eran tuberías con unas ciertas aleaciones que en algunos casos eran bastante ligeras y tenían las dimensiones circulares específicas para poder ensamblarse con racores, que era el tipo de construcción que se hacía antes. Cuando hacemos una soldadura a tope —a tope quiere decir tubo contra tubo, sin tener ese racor que une las dos piezas—, podemos jugar con los ángulos perfectamente, y esas tuberías el fabricante ya nos las envía específicas, con una aleación; hay diferentes gamas de tubería, y nos envía una tubería que normalmente puede ser circular o tener algún tipo de forma. Nosotros podemos ya comprar esa tubería seleccionada específicamente; o sea, realmente no es que ellos tuviesen ya una tubería específica.
En cualquier caso, cualquier marca que incrementa su catálogo y escala su producción tiene capacidad como para poder hablar con la fábrica suministradora de tubos para que te haga un tipo de tubería u otro. En nuestro caso, por ejemplo, con Sombra, la parte trasera, los tirantes traseros, hemos seleccionado nosotros un tipo de tubería y nos hacen la curva que nosotros les pedimos. O sea, cuando vas haciendo y escalando en cantidades, sí que puedes llegar a hablar con la fábrica y que te haga una tubería específica para el modelo que tú quieres, ¿vale?
O sea, ahora mismo hay fabricantes de tubos de acero, tuberías, que se dedican únicamente al mercado de ciclismo. O esto es hablar con un…
Sí, no, no, no. Claro. O sea, yo no voy al almacén de hierro y digo: "Dame esta tubería".
Okay.
En Europa hay tres marcas específicas de tubería, dos italianas y una inglesa, por decir que Inglaterra es Europa. Una se llama Columbus, otra se llama Dedacciai, que viene de Columbus, una escisión que hubo, y la otra se llama Reynolds. Eso en Europa. Personalmente yo trabajo con las tres, dependiendo de qué tipo de bicicleta vaya a hacer. Incluso el cliente me dice: "Oye, que yo quiero esta tubería". "Ah, ¿quieres esta tubería específica?" Bueno, pues la vamos a buscar, la ponemos, hablamos con fábrica y nos la hacen. El tiempo de fabricación es el que corresponda, o la tengo en stock y te la paso, ¿vale?
Para Sombra, por ejemplo, trabajamos con Reynolds específicamente para uno de los modelos. Para otro modelo le metemos una mezcla de tuberías; seleccionamos la tubería por precio y por prestaciones, o al revés, por prestaciones y por precio, ¿vale?, para desarrollar ese proyecto. Entonces, estas fábricas son específicas de tubería de bicicleta y trabajan con todos los fabricantes de bicicletas del mundo. Es más, Reynolds, por ejemplo, en Asia, en Taiwán, tiene una empresa, un partner que tiene su patente de tubos para que se los fabriquen allí. ¿Por qué? Porque claro, como casi todas las fábricas del mundo de bicicletas están en Taiwán o en China, ellos necesitarían enviar la tubería desde Inglaterra, o sea, necesitan tenerla físicamente ya en los sitios donde se vaya a hacer la fabricación de las bicicletas.
Y a nivel de prestaciones, por ejemplo, antes se llevaba mucho el tubo más fino y más grueso, y ahora es como tubo mucho más ancho, y se nota como más ligereza o más airea.
Ah, sí, pero quizá no es tan cierto. Los tubos clásicos finitos de esas bicicletas, esa Otero finita y tal, esos tubos, al tener menos sección, quizá pesen menos. Digamos que si hacemos un tubo más grande con más sección, el tubo, si lo cortamos y lo estiramos, tiene más material, pero también nos permiten las nuevas aleaciones y los nuevos tratamientos térmicos poder hacer tubería más fina y mejorar las prestaciones a la hora de colocar los tubos de una manera o de otra, por ejemplo en una bicicleta como esta.
¿Veis que el tubo diagonal es un tubo que tiene como gota hacia arriba y el tubo horizontal de arriba está como aplastado? Digamos que en la vertical está aplastado. Al estar el tubo aplastado, lo que hacemos es limitar los esfuerzos laterales que se producen a la hora de pedalear, y no solo de pedalear, sino a la hora de tener las manos puestas en el manillar. Cuando estás, por ejemplo, subiendo un puerto, con el movimiento que haces con los brazos normalmente estás moviendo la bicicleta. Esos esfuerzos que estás haciendo lateralmente los contrarrestamos con esa tubería. Entonces, dependiendo de cómo vayamos poniendo la tubería de una manera o de otra, haremos que la bici funcione de una manera o de otra y sea más cómoda, absorba más las irregularidades del terreno. Pero claro, no solo el cuadro: si llevamos unas ruedas superrígidas y un cuadro que flexa mucho, pues a lo mejor el comportamiento final de la bicicleta… Entonces, tendremos que ver exactamente qué ruedas elegir para que vayan acorde con la horquilla que estamos poniendo, con el manillar que estamos poniendo, con el cuadro que estamos haciendo.
Una pregunta más.
Sí.
Primero de todo, eres un sol, o sea, eres muy buena persona, muy noble, muy buena gente.
Pero si no te conozco.
Da igual, eres muy humilde, eso es lo primero. Segundo, no quiero agobiaros, ya sé que queréis salir volando, pero tú pones tu patente en la bici, o sea, pones tu nombre, está firmado porque es un cuadro, todo eso lo tienes puesto en la bici, o sea, está puesto tu nombre ahí. Es como un cuadro: cuando pintas un cuadro lo firmas. ¿Eso lo pones en la bici o no?
No en todas. Y te explico por qué. Porque hay veces que vienen marcas y me dicen: "¿Dónde está bifi?". Pues yo hago esa bicicleta y hago esos cuadros. Pero si es para un cliente o clienta, yo no firmo con mi firma real, pero sí que suelo soldar en la parte delantera el logo de la marca, ¿vale? Entonces es como que si la repinta, al final se va a saber que la bicicleta es mía porque tiene esa parte soldada ahí, pero la realidad es que yo no hago como otras personas que sí le ponen una chapa con el nombre o la firman en la pintura.
Bueno, por suerte o desgracia, en el mundo en el que vivimos ahora siempre tiramos fotos, siempre hay una foto de la bicicleta cuando se hizo. Entonces, claro, anteriormente el registro se llevaba más en un cuadernito y escribías: la 27, pues la 27 la he hecho para este cliente. Pues ahora yo sé que la 60, la 80, la 102, pues le hice una foto y ahí se ha quedado. Y tiene el emblema; por ejemplo, esta bicicleta que ves ahí, que pone acero, tiene un emblema mío chiquitito pegado, que no se ve en este caso, pero pegado aquí. Vale, no sé si lo veis. Lo estoy marcando. Bueno, pegado no, soldado ahí. Entonces, bueno, yo tampoco soy una persona a la que le importe demasiado…
No lo he notado.
…le importe demasiado el yo y la marca. Bueno, pues al final lo que me gusta es trabajar, y no me importa que la marca no aparezca o mi nombre en grande, ¿sabes?
Y lo de las bicis lo haces por vivencias del pasado, o sea, estás haciendo la pasión de la bici por cosas del pasado, o sea, ¿te ayuda a ser artista de la bici por cosas emocionales? Es que no es eso.
No, por emocionales, no. Yo simplemente…
Lo hiciste y ya.
Bueno, simplemente lo hice, ¿no? Cuando estás mucho tiempo trabajando en una cosa, como yo estaba trabajando en esa empresa de ingeniería, hay veces que la vida te pide cambios. Trabajar con las manos para mí era una necesidad, y me metí en esto por una pasión que tenía antes, que era la bicicleta, salir con la bici, disfrutar con ella, la libertad que me daba irme al campo con ella, y descubrir que tú mismo te puedes hacer tu propia bicicleta. Al principio empiezas así: voy a hacerme mi bici, voy a aprender. Pero te das cuenta de que van llegando pedidos, que alguien quiere tu bicicleta; no la tuya, sino que quiere hacerse una bicicleta contigo. Entonces, poco a poco, va creciendo la bola, va creciendo la bola, y lo que empieza todo por un hobby o por un juego, pues ahora mismo ha terminado en llevar ya 10 años haciendo bicicletas y dedicarme exclusivamente a ello.
Gracias a todos por su atención, espero que les haya gustado y que pasen una buena Semana Santa. Nos veremos a la vuelta en la siguiente temporada, donde volveremos a hablar con otros artesanos, con escritores, sobre diferentes temas, como siempre hacemos aquí. Y por supuesto, muchísimas gracias, Pablo, ha sido un placer tenerte y aprender sobre tu trabajo. Enhorabuena.
Gracias a vosotros.
Muchas gracias.
Gracias.
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