MrBeast construye y regala 100 casas en cinco países
MrBeast ミスタービーストEl video sigue un objetivo concreto: construir y regalar 100 casas a familias que viven en viviendas inseguras o que perdieron su hogar por desastres naturales. Según MrBeast, cada casa "va a cambiar la vida de una familia", y el equipo afirma haber gastado "millones de dólares" solo en este proyecto. El recorrido empieza en Jamaica y pasa por El Salvador, Argentina, México y Colombia. Las entregas se hacen en general de la misma forma: la familia tiene los ojos vendados, se da la vuelta y descubre su nueva casa.
Jamaica: la primera casa
El video arranca con la entrega de la primera casa. A la familia le piden que se quite las vendas y se dé la vuelta: "Detrás de ustedes está su nuevo hogar". La reacción supera lo que el equipo esperaba ("No esperaba esa reacción", "Está como loca"). Una de las personas de la familia se emociona al ver que hay un cuarto con litera, algo que siempre había querido para su hija o hijo, y dice que su sueño se hizo realidad. MrBeast anuncia entonces que es solo la primera de las 100, y la familia se sorprende de que vaya a haber más.
Para justificar la elección del lugar, MrBeast afirma que en Jamaica más de medio millón de personas viven en condiciones inseguras y arriesgadas. Como ejemplo muestra a una familia cuya casa es tan inestable que, según dice, podría derrumbarse en cualquier momento. El hombre de la familia cuenta que la construyó él solo, en la cima de una montaña, y que subió las tablas y todos los materiales cargándolos sobre la cabeza.
Un viaje como señuelo
Para ganar tiempo, el equipo mandó a esa familia de viaje mientras construía la casa con sus socios. Al volver, les revelan que el viaje "fue solo el señuelo". Además de levantar la vivienda, el equipo se dio cuenta de que necesitaban muebles y la amuebló por completo. La casa tiene electricidad y un depósito de agua corriente, un cuarto con literas para dos de los niños y, al otro lado del pasillo, un dormitorio con cuna para la recién nacida, Tyra. La madre cuenta que ha sido una etapa muy dura y que el equipo le cambió la vida. Al final le entregan oficialmente la escritura de la casa.
Un techo que se inunda
MrBeast insiste en que muchas de estas familias viven en lugares extremadamente inseguros, y en algunos casos peligrosos. Muestra la casa de otra familia en Jamaica, donde la madre explica que el techo no sirve: cada vez que llueve todo se inunda, y sus hijos se empapan y no pueden dormir. MrBeast promete que desde ese día eso no volverá a pasar y le entrega las llaves de la casa nueva. Ella responde que no puede creerlo. Después, el video resume que en Jamaica construyeron "casa tras casa" con la intención de no parar hasta llegar a 100.
El Salvador: el río que arrasa casas
En el siguiente destino, El Salvador, el problema es un río. Según lo que cuentan en el video, en temporada de lluvias se desborda, destruye cientos de casas cada año y arrastra a quien tenga la mala suerte de estar allí. MrBeast señala un refrigerador tirado en la orilla y supone que llegó ahí porque el agua se llevó la casa de alguien. Una persona del lugar confirma que las casas habitadas cerca del río serán destruidas cuando vuelva a inundarse.
La respuesta del equipo fue construir filas de casas nuevas a un par de kilómetros, lejos del río. MrBeast las va señalando una por una ("esta casa, esta casa, esta casa…") para mostrar cuántas son.
María y su hija
La primera entrega en esa comunidad es para María y su hija. El río destruyó su casa anterior en temporada de lluvias, y desde entonces no tenían ni una cama donde dormir. María dice que cada día ha sido una lucha y que Dios le dio fuerza. Como no hablan inglés, un intérprete les pide que se den la vuelta. Las dos reaccionan con lágrimas y agradecimiento.
Mientras recorren la casa, el equipo descubre que nadie les había dicho que era gratis. MrBeast pide al intérprete que se lo aclare: no van a pagar nada y todo es suyo. María se acuesta en la cama nueva ("Me voy a dormir") y pide un abrazo. MrBeast comenta: "Por eso hacemos videos así". También dice que no quiere que vuelvan a preocuparse por el río. En otra de las casas, a una familia con un recién nacido le compran una cuna, y alguien le dice a su hijo: "Hijo, tenemos una casita".
Ocho familias a la vez
En un momento, MrBeast aparece frente a una fila de casas con una familia vendada delante de cada una. Bromea con que "no secuestramos a las familias" y explica que les darán las casas al mismo tiempo: ocho familias en total. Al quitarse las vendas, algunas preguntan si de verdad es gratis y una persona grita "¡Gracias por la casa, Jimmy!". MrBeast recorre la fila preguntando qué les parece la casa, con ayuda de traducción, y recibe respuestas como "¡Muy hermosa!" y "Muy bien".
Un campo de fútbol para la comunidad
Al final de la fila, alguien le pide una foto, y MrBeast le propone algo "mejor": jugar al fútbol. Así revela que, además de las casas, le regalan a la comunidad un campo de fútbol grande, con equipamiento nuevo para todos los niños. Cientos de niños esperaban la sorpresa y entran a jugar. Después empiezan a pedir Feastables, la marca de chocolates de MrBeast. Uno de ellos dice que es mejor que Hershey's, y MrBeast responde que no entendió, pero que si dijo que sabe bien, tiene razón. Antes de irse de El Salvador, el equipo dice haber construido tantas casas como pudo para otras familias del país que necesitaban una vivienda segura.
Argentina y México
A esa altura, según el video, todavía faltaba la mitad de las casas. En Argentina el equipo construyó casas para una pequeña comunidad, con el objetivo de que cada niño tuviera un lugar seguro donde aprender y crecer. Luego viajaron a México y siguieron construyendo casas para varias comunidades. Estas dos etapas aparecen solo de forma breve, sin entregas detalladas.
Colombia: John y Ana
En Colombia encontraron una comunidad cuyas casas había destrozado una tormenta. MrBeast muestra la casa donde vivía la siguiente familia y aclara que dice "vivía" porque un tornado la destruyó. Lo que queda, según el video, no es habitable. El equipo les construyó una casa nueva a John y Ana, que no sabían nada.
Al quitarse las vendas, la familia queda en shock, y MrBeast cree que no terminan de creer que la casa es suya. Insiste en que "esta es legítimamente su casa" y comenta que, aunque no digan nada, "las lágrimas dicen mucho". Después, alguien de la familia cuenta que empezaron con una sola habitación prefabricada y grita "¡Tenemos casa!". El video da a entender que el resto de la comunidad también recibió casas. MrBeast dice que no debería ser una exageración afirmar que todas las personas del mundo merecen un techo seguro.
La entrega que casi sale mal
El video también muestra que no todas las entregas salieron bien. Justo antes de que llegara la familia de José, MrBeast rompió sin querer la cerradura de la puerta. Los muebles seguían afuera y había barrotes en las ventanas, así que no se podía entrar por otro lado. En el equipo se escucha "No sé qué hacer" y "Estamos acabados". Cuando la familia llega, MrBeast reconoce que no logra abrir y le pasa la llave a otra persona, que abre sin problemas. Sorprendido, pregunta: "¿Somos tontos?". MrBeast admite que no es "el mejor cerrajero", pero dice que lo importante es que José y su familia tienen un lugar al que llamar hogar. Los muebles quedaron dentro antes de que la familia los viera.
De la motocicleta a las bicicletas
El equipo se enteró de que el único medio de transporte de la familia de José se había descompuesto, así que les regaló también una motocicleta nueva. MrBeast cuenta que, al ir entregando casas, se dio cuenta de que mucha gente tiene problemas de transporte. Por eso abren un camión lleno de bicicletas, una para cada niño del pueblo, que responden con un "¡Gracias, MrBeast!".
La casa número 100
Tras las casas construidas en Colombia, quedaba una por entregar: la número 100. La entrega sigue el mismo ritual: quitarse las vendas, ver la casa y entrar. Al cierre, MrBeast agradece a los socios que ayudaron a construir y a la audiencia. Explica que, sin la gente que ve estos videos, no habría podido construir 100 casas, y termina con un deseo para el futuro: si el canal sigue creciendo, espera llegar algún día a construir mil.
En este video, vamos a construir y regalar 100 casas y cada casa va a cambiar la vida de una familia, como esta familia que no tenía una casa en donde vivir. Y no tienen ni idea que les construimos una.
Quítense las vendas y den la vuelta. Detrás de ustedes está su nuevo hogar.
No esperaba esa reacción. Está como loca.
¡Tiene un cuarto! Siempre quise que tuviera una litera. Y mi sueño se hizo realidad.
Esta es solo la primera de las 100 casas que vamos a regalar. ¿La primera?
Estoy feliz por ellos. Vamos a regalar otra casa.
Con cada casa que construyamos en este video, mejoraremos la calidad de vida de familias que no tienen un espacio al que llamar hogar. Y gastamos millones de dólares solo en este video construyendo estas casas. Porque aquí, en Jamaica, hay más de medio millón de personas que viven en condiciones inseguras y arriesgadas.
Como esta familia, cuya casa es tan insegura e inestable que podría derrumbarse en cualquier momento.
¿Y tú construiste este lugar? Sí. ¿Tú solo? Sí. Traje tablas y todos los materiales que ves.
Pero estamos en la cima de una montaña. ¿Cargaste con todo este material tú solo? Sí. En mi cabeza.
Queríamos construirle una casa a esta familia. Así que los enviamos de viaje para que tuviéramos tiempo para trabajar con nuestros socios y construirles una casa nueva.
Están a punto de ver cómo una familia que vive en esta casa pasa a vivir en esta casa. Y no puedo esperar a ver la reacción que tendrán.
Oh, Dios.
Lo que están viendo es su nuevo hogar. El viaje al que los enviamos fue solo el señuelo para tener tiempo de construir su nueva casa. ¿Quieren ver el interior? Vengan a verla.
Notamos que necesitaban unos muebles nuevos, así que amueblamos todo su nuevo hogar. Ahora, además de electricidad, tienen un depósito de agua corriente. Pusimos literas en el cuarto para dos de los niños.
Increíble.
Y si cruzan el pasillo, verán su dormitorio. Qué lindo. Con una cuna, porque sé que tienen un recién nacido. Tyra, esa es tu cuna.
Ha sido muy duro. Y ustedes me cambiaron la vida.
Aquí está oficialmente la escritura de la casa. Muchas gracias a todos.
Y es desafortunado, pero los lugares donde viven estas familias son extremadamente inseguros y, en algunos casos, peligrosos.
Ahí es donde esta familia vive actualmente. La madre nos estaba diciendo que ese techo no funciona. Cada vez que llueve, se inunda todo por aquí. Sus hijos se empapan y no pueden dormir.
Y a partir de hoy, eso no volverá a ocurrir. Construimos ese nuevo hogar para ustedes. Aquí están las llaves. No puedo creerlo.
Tengo una casa nueva.
Pero por supuesto no podíamos detenernos ahí. Y pudimos construir casa tras casa para familias en Jamaica, y no íbamos a parar hasta haber construido 100 casas.
Pero, por desgracia, en nuestro próximo destino hay un río que destruye cientos de casas cada año. En la temporada de lluvias, este río se desborda, arrasando todas las casas y a cualquiera que tenga la mala suerte de estar ahí.
Y como se puede ver, hay literalmente un refrigerador ahí, que supongo que llegó ahí porque su casa fue arrasada. Exacto.
Entonces dices que cuando esto se inunde... Esas casas que actualmente tienen familias dentro, ¿van a ser destruidas por este río? Sí, se irán.
Bueno, no bajo mi guardia. Porque solo a un par de kilómetros, construimos filas de casas nuevas para esta comunidad. No es broma. Regalaremos esta casa, esta casa, esta casa, esta casa, esta casa, esta casa, esta casa. Hay un montón de casas.
Así que empezamos con María y su hija, cuya casa anterior fue completamente demolida por el río en la temporada de lluvias. Y sin siquiera una cama donde dormir, cada día ha sido una lucha para ellas.
Con ayuda de Dios, me dio fuerza.
Muy bien, como ellas no hablan inglés, ¿puedes traducirles y decirles que se den la vuelta y vean su nueva casa?
¿Pueden darse vuelta? Esta es su nueva casa.
Ay, Dios. ¡Gracias! Gracias, padrecito lindo. ¡Mamita!
Gracias. Fue un placer. Vengan a ver el interior. ¿Quiere un abrazo? Vengan. ¡Qué lindura!
Y recorriendo su nuevo hogar, nos dimos cuenta de que aún no sabían que la casa era gratis.
¿No les has dicho que es gratis? No, no. Sí, diles que es gratis. No van a pagar. Todo esto es suyo.
¡Gracias, padre! Felicidades por su nueva casa.
Qué loco que no les habías dicho que era gratis.
¿Me puedo acostar? Sí, se puede acostar. Me voy a dormir.
¿Qué les parece? ¿Te puedo dar un abrazo? ¿Qué dijo? ¿Te puede abrazar? Claro. ¡Gracias!
Por eso hacemos videos así. Miren lo felices que están.
Te lo agradezco de todo corazón. No quiero que se preocupen por el río nunca más. Este es tu nuevo hogar. Disfruta de tu nuevo hogar, campeón.
Escuchamos que tenían un recién nacido, así que le compramos una cuna. Hijo, tenemos una casita.
¿Ven todas esas casas detrás de mí con las familias vendadas delante de ellas? No secuestramos a las familias. Les daremos sus casas al mismo tiempo. La vida de ocho familias está por cambiar para siempre.
Atención todos, quítense la venda de los ojos, den la vuelta y vean su nueva casa. Felicidades.
¿De verdad es gratis? ¡Gracias por la casa, Jimmy!
Voy a bajar. Quiero ver las reacciones. ¿Qué le parece la nueva casa? Gracias. Felicidades.
¿Les puedes preguntar si les gusta la nueva casa? ¿Les gusta su nueva casa? ¡Sí! Sí. ¿Les gusta la casa nueva? A ver qué dicen ellos. ¿Qué les parece? ¡Muy hermosa! Gracias. Gracias.
Espero que les guste. Y ahora estamos al final de la fila. ¿Qué les parece su nuevo hogar? Muy bien.
¿Nos podemos tomar una foto? Sí, ven aquí. Tengo algo mucho mejor que solo una foto. ¿Puedes preguntarle si quiere jugar fútbol conmigo? ¿Quieres jugar fútbol con él? Sí. Bueno, qué conveniente porque…
No solo les dimos casas a esta comunidad, sino que también les daremos este campo de fútbol gigante. Y la mejor parte es… que tengo cientos de niños esperando aquí. Vamos a darles una sorpresa.
Y este es el primer vistazo de todos a su nuevo campo de fútbol. ¡Vamos a jugar fútbol! Disfruten del campo de fútbol.
Diviértanse.
Y por supuesto, un nuevo campo viene acompañado de equipo de fútbol nuevo para todos los niños. Quiero que se diviertan mucho en el campo de fútbol.
Pero no sé si el campo de fútbol fue suficiente porque todos los niños empezaron a exigir Feastables.
¡Feastables!
Ok, aquí tienen unos Feastables. Les encantan los Feastables aquí. Empezaré a traer más Feastables.
¡Feastables es mejor que Hershey's!
No sé qué dijo, pero si dijo que sabe bien, está en lo correcto.
Pero por supuesto, fuera de esta comunidad, más familias en todo El Salvador necesitaban una casa segura. Así que antes de irnos, construimos tantas casas como pudimos.
Pero aún nos falta la mitad, porque una pequeña comunidad de Argentina necesitaba nuestra ayuda. Y construimos casa tras casa para garantizar que cada uno de los niños de esta comunidad tuvieran un lugar seguro donde aprender y crecer.
Pero aún no hemos terminado. Así que incluso volamos hasta México, donde seguimos construyendo casa tras casa para todas estas comunidades.
Y cuando llegamos al siguiente destino en Colombia, encontramos una comunidad cuyas casas fueron destrozadas por una tormenta.
La siguiente familia solía vivir en una casa como esta. Digo solía porque un tornado la destruyó. Y claramente estas casas no son para nada habitables.
Y por supuesto, les construimos a John y Ana un nuevo hogar. Y ahora todo lo que tenemos que hacer es dársela. Esta familia no tiene ni idea de que tendrán una nueva casa.
Ahí está bien. Ok, quítenselos.
Felicidades. Sé que no parece real, pero esta es legítimamente su casa. ¿Quieren abrir la puerta principal?
Están todos en shock. Y la verdad, creo que no me creen que esta es su casa.
Puede que no digan nada, pero las lágrimas dicen mucho.
Felicidades, bro. Felicidades. Esto es suyo.
¡Bastante! ¡Nosotros iniciamos con una habitación prefabricada! ¡Tenemos casa!
Pero John y Ana no eran los únicos que necesitaban ayuda en Colombia. Probablemente ya sepan lo que hicimos por el resto de esta comunidad.
¿No te encanta? Mira esa sonrisa.
No debería ser una exageración que todos en el mundo merecen un techo seguro sobre su cabeza.
Pero no todas las casas que construimos nos salieron bien.
Accidentalmente rompí la cerradura de la puerta. Sus muebles siguen fuera y los vamos a mover ahí. La familia ya llegó. Pusimos barrotes en la ventana para que no puedan entrar.
La verdad es que no sé qué hacer. Estamos acabados.
Muy bien, chicos, la familia está aquí. Se nos acaba el tiempo.
No, ¿es en serio?
Hola, ¿cómo están? Vengan acá. Ok, a ver, creo que rompí la cerradura. No puedo abrir la puerta.
Toma, ¿puedes intentarlo? A lo mejor solo soy yo...
¿Qué? Espera, ¿cómo lo hiciste? ¿Somos tontos? Ok, chicos, entren.
Y aunque personalmente no soy el mejor cerrajero...
¿Quieren verla? De verdad no han visto ninguno de los muebles.
Lo importante es que José y su familia tenían un lugar al que llamar hogar. Ya no tienen que preocuparse por un hogar. Y también escuchamos que su único medio de transporte se descompuso.
Y entonces... Una sorpresa más. También les daremos esta motocicleta nueva. Aquí tienen.
Gracias. Gracias en verdad. Fue un placer.
Sí.
Ahora tienen un nuevo hogar y un nuevo transporte. Y esto me hizo pensar. Mientras regalamos estas casas, me di cuenta que muchos luchan con el transporte. Y tengo la solución en este camión. Ábranlo.
Daremos bicicletas para cada uno de los niños de este pueblo.
Gracias, MrBeast. Fue un placer. ¡Gracias, MrBeast! ¡Gracias, MrBeast!
Y después de todas estas casas que construimos en Colombia, todavía nos quedaba una casa para regalar.
Y finalmente, la casa número 100. Quítense la venda de los ojos y miren su nueva casa.
¡Gracias! Felicidades. Felicidades. Muchas gracias. Vayan a verla.
Gracias a todos nuestros socios que ayudaron a construir estas casas. Y también, gracias a ustedes. Porque, obviamente, si ustedes no ven estos videos, no habría construido 100 casas. Y si el canal sigue creciendo, espero hacer mil en el futuro.
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