Siete días en confinamiento solitario: cómo Jimmy perdió la noción del tiempo en un cuarto blanco
MrBeast ミスタービーストJimmy se propuso pasar siete días, 168 horas, encerrado en un cuarto blanco e insonorizado, sin contacto humano y casi sin estímulos. El video sigue su deterioro hora a hora: cómo intenta entretenerse, cómo va perdiendo la noción del tiempo y cómo su estado de ánimo se hunde. Desde fuera lo observa un médico que comenta lo que ve. Al terminar, Jimmy reconoce que subestimó por completo la dificultad del reto.
Las condiciones y la advertencia del médico
El planteamiento es simple. Durante siete días Jimmy debe sobrevivir en un cuarto insonorizado, sin contacto humano y sin estimulación. Como el propio video presenta el reto como psicológicamente peligroso, la figura central del equipo es un médico que se queda fuera para asegurarse de que no pierda la cabeza.
Ese médico cuenta que trabajó 23 años en hospitales psiquiátricos y afirma que esto es mucho peor que cualquier cosa que haya visto. Según él, pasar más de 50 horas en un cuarto blanco como ese puede provocar daños psicológicos permanentes, y Jimmy pasará 168. El propio Jimmy admite que existe la posibilidad de entrar en psicosis y de que tengan que sacarlo antes para evitar un daño permanente.
El video recuerda que Jimmy ya había sobrevivido siete días enterrado vivo. Cuando le preguntan al médico si esto es más difícil, responde que mucho más, porque aquí no hay contacto social. Lo explica así: si al cerebro no le llega información, genera locura, alucinaciones y paranoia.
Jimmy solo tiene una cama, un cuaderno con bolígrafo, una botella de agua rellenable, cepillo de dientes con pasta, un jabón, un retrete y un lavabo. La comida le llega por una cinta transportadora de más de 30 metros, pensada para alimentarlo sin ninguna interacción humana.
Las primeras horas: azulejos, hambre y comidas a horas aleatorias
Jimmy enseguida se da cuenta de lo difícil que será entretenerse. En la hora nueve ya ha contado los azulejos: 1.900 en las paredes y 2.860 si se suman el techo y el suelo.
Pronto aparece el hambre. Jimmy reconoce que debió comer más antes de entrar. El equipo le envía las comidas en momentos aleatorios para que no pueda deducir la hora: a las seis de la tarde, por ejemplo, le mandan el desayuno. Como el cuarto está insonorizado, no oye cuándo llega la comida y solo la descubre unas dos horas después, cuando por fin revisa la cinta. Está fría y remojada, pero dice que le sabe increíble porque está tan privado de sensaciones que cualquier cosa le parece genial.
También se equivoca con el reloj. Cuando cree llevar unas 14 horas dentro, el video muestra que va dos horas desviado. Jimmy menciona además un riesgo real del montaje: el set está envuelto en cadenas de metal y, si se incendiara, probablemente se quemaría vivo antes de que pudieran abrirlo. Decide pensar en otra cosa.
Buscar estímulos con lo que haya
Durante las horas siguientes Jimmy intenta mantenerse tan estimulado como puede, aunque sea jugando con una placa de metal. El médico lo interpreta como una mala señal: si ya recurre a eso para obtener una estimulación básica, duda de que aguante siete días. Añade que es interesante cómo, cuando a una persona se le quita todo, algo tan simple como una placa de metal puede resultar tan divertido como un iPhone, y prevé que Jimmy se agitará solo por aburrimiento. El propio Jimmy describe la experiencia como muy deshumanizante.
Perder el tiempo y no poder dormir
Cuando Jimmy cree llevar unas 40 horas, el equipo explica que ya va seis horas desviado: en realidad son alrededor de las cuatro de la tarde del segundo día. Ese desfase le trae otros problemas. Por mucho que lo intente, no logra dormir, y se queja de que las luces le "molestan el cerebro".
El médico ofrece su lectura: Jimmy tiene insomnio porque no necesita dormir. Quiere dormirse para que el tiempo pase, cuando lo que debería hacer es buscar algo que ocupe su atención mientras está despierto. Al verlo intentar trepar por la pared, el médico lo describe como el instinto humano natural de buscar la libertad, un retroceso al instinto primitivo.
Las comidas aumentan la confusión. La primera la come a las 4:30 de la tarde. Se ve bien, pero está tan fría que prefiere pasar hambre antes que terminarla. Cuando llega la segunda, siente que solo han pasado unos minutos y ya no sabe cuánto tiempo estuvo la primera en la cinta. Especula que quizá le enviaron otro desayuno porque se sintieron mal al ver que no había comido. El médico lo señala como un primer indicio de paranoia que puede empeorar con el tiempo, y subraya que apenas es el segundo día.
Sin saber qué más hacer, Jimmy cuenta hasta mil. Mientras cuenta, dice que parece una locura, pero que lo verdaderamente loco, cuando no hay nada que hacer, sería simplemente rendirse. El médico prevé que con el tiempo se le acabarán las ocurrencias. Mirando atrás, Jimmy admite que el médico tenía razón: más adelante en el reto estuvo al borde de la locura.
La estrategia de dormir y sus costes
Jimmy decide dormir todo lo posible. Dice que eso le ayudó a pasar el tiempo, pero que lo perjudicó en otros aspectos. Por ejemplo, al despertar encuentra comida fría y remojada que, según el equipo, llevaba siete horas en la cinta, y lamenta haberse perdido un helado.
En ese momento hace una observación sobre sus emociones. Normalmente, como trabajan en muchos videos a la vez, vive muy estresado. Dentro del cuarto no siente estrés, pero sí una ansiedad enorme, un FOMO por todas las cosas interesantes que se estaría perdiendo en el mundo. Lo describe como una emoción distinta a la que está acostumbrado y se sorprende de lo difícil que es no hacer nada.
Inventar mundos para no hundirse
En la hora 65, todavía lejos de la meta de 168, Jimmy intenta aprender a pararse de manos y lamenta que nadie le haya enseñado lo básico antes de entrar. El médico anticipa que tendrá que inventar conceptos que solo existen en su mente para no caer en una depresión intensa. Poco después Jimmy imagina que pasea por un parque soleado, con pasto verde, alguien pescando y pájaros cantando. El médico lo ve como un ejemplo literal de alguien que inventa escenarios en su cabeza.
Luego le llega arroz, camote y bistec, la mejor comida del reto según Jimmy. En lugar de comerse el arroz sin más, cuenta los granos uno por uno: 447 en la bandeja metálica.
Hacia lo que él supone que es la quinta noche, el video aclara que todavía no había llegado a la mitad del reto y que ya iba un día entero desviado. Entonces decide dormir en el baño, donde hay menos luz, y considera que fue su movimiento más inteligente, porque allí durmió 12 horas seguidas.
Mitad del reto: la prueba de las letras
Cuando se cumplen 84 horas, la mitad del desafío, el equipo le prepara una prueba: esconde letras de pasta en la comida para que Jimmy las junte y forme una palabra que le daría más comida. Jimmy no reconoce los "SpaghettiOs" y tiene problemas para nombrar otras cosas, como un bollo. Va encontrando letras y se las come una tras otra, mientras el equipo, que lo observa por cámara, se desespera. Más tarde Jimmy comprende que se suponía que debía darse cuenta antes de comérselas, y el equipo comenta que se sentirá muy tonto cuando lo vea.
Hambre que no es hambre
Las luces brillantes le provocan una migraña y siente mucha hambre. El médico explica que Jimmy ya ha comido todas las calorías que necesita y que, si pide más, es porque está tan poco estimulado que cree estar muriéndose de hambre. Jimmy termina buscando comida una y otra vez.
Cuando le llega una bolsa de McDonald's, sospechosamente ligera, se pone eufórico al comprobar que contiene comida de verdad. Ahí describe un patrón: cada comida le da unos 20 minutos de pura felicidad en los que se siente humano otra vez y no puede dejar de sonreír, y al terminar le cae una ola de depresión porque no sabe qué hacer después. Dice que los segundos empiezan a mezclarse, que no tiene la menor idea de la hora y que siente que su mente "se deforma hacia la estupidez".
Para ocuparse improvisa una canasta con el envoltorio de la hamburguesa y el vaso del cepillo de dientes, prueba a lanzar como en el béisbol y arroja el plato "indestructible" de su primera comida. En otro momento se golpea la cabeza contra algo y pregunta si podría provocarse una contusión. Cuando le responden que quizá debería parar, se da la razón a sí mismo.
Día cuatro: cámaras, paranoia y soledad
Jimmy calcula que le quedan dos días y anticipa que en algún momento querrá irse. Deja una instrucción explícita al equipo: por mucho que ruegue, grite o suplique, no deben sacarlo antes de tiempo. Sus instintos le dicen que lleva 113 horas y que le quedan 55, y pide a quien edite el video que muestre cuántas faltan en realidad.
El médico prevé que Jimmy se enfadará y se volverá paranoico, y poco después Jimmy empieza a quejarse de la falta de privacidad. Enumera las cámaras que lo vigilan 24 horas al día, dice que se va a volver loco e intenta deshacerse de una lanzándola por la cinta transportadora como si jugara a los bolos. En el intento se golpea un dedo.
Aquí el tono cambia. Jimmy admite que subestimó la dificultad del video y que se le saltan las lágrimas solo de pensarlo. Dice sentirse como un animal, como si hubiera perdido todos sus derechos como ser humano. Cree estar a mitad del quinto día, extraña a su novia y a su grupo de amigos ("incluso a Nolan") y describe su estado mental como el más bajo posible, algo "muy inhumano". Cuenta además que algunos de sus sueños ya transcurren dentro del cuarto: sueña que es el día seis o siete y al despertar descubre que no era cierto. Dice que pagaría muchísimo dinero por saber qué hora es.
Los indicios para estimar el tiempo
Jimmy intenta razonar por qué cree que quedan 33 horas. Se ha dormido cinco veces. Normalmente va al baño una vez al día y lo ha hecho cinco veces desde que entró. Además, le ha crecido bastante pelo en el cuello, algo que suele tardar una semana. Advierte que si todavía es el quinto día, o peor, el cuarto, perderá la cabeza.
Tras soñar con aquella vez que contó hasta 100.000, decide dar mil vueltas alrededor del cuarto "por los viejos tiempos". Al revisar el video, reconoce que recurrir a caminar en círculos para mantenerse cuerdo fue una locura. Las mil vueltas le parecen demasiadas y empieza a marearse.
Visitas de Bailey y Suzie
Karl trae a dos participantes de un video anterior en el que pasaron 100 días atrapados, Bailey y Suzie. Al preguntarles si esto es más fácil o más difícil que lo que ellas vivieron, una responde que preferiría tener a alguien más dentro con ella. Con los papeles invertidos, aprovechan para vengarse: le envían a Jimmy una bandeja vacía y dicen no sentir ninguna culpa. Jimmy, al ver la bandeja, apuesta a que Karl acaba de aparecer. El equipo observa que esa broma es la mayor estimulación que Jimmy ha tenido en días, y él mismo concede que probablemente se lo merecía.
El tramo final: llanto, sueño y cálculos equivocados
En los últimos días los comentarios de Jimmy son cada vez más sombríos. Imagina que quizá eso es lo que pasa después de morir, un cuarto blanco para siempre, y le parece miserable. Explica que cuando duerme sueña con el mundo exterior y cuando está despierto se siente deprimido, solo y miserable, así que cuanto más duerme, más feliz es. Recuerda que hicieron siete días en una balsa y siete días enterrado vivo, y dice que si hubiera sabido lo difícil que sería este reto nunca lo habría hecho.
Llora, dice sentirse extremadamente solo y llama al encierro una tortura. Desde fuera, el equipo lo describe como un niño: duerme la siesta en el suelo, tira cosas, hace berrinches y se alegra con la comida.
Sus estimaciones siguen fallando. Primero cree que quedan ocho horas y reza para que así sea. Después dice que en dos o tres horas se abrirá la puerta y disfrutará de su "última comida". En ese momento, según el equipo, faltan exactamente 24 horas. El médico se preocupa porque Jimmy planea dormir durante las supuestas últimas horas, lo que puede dificultar que despierte. Jimmy se pone a ordenar el cuarto con la excusa de que lo verán, aunque admite que en realidad solo está aburrido. Reflexiona que esperaba ganar claridad mental y aprender algo sobre sí mismo, pero que lo único que se lleva es la habilidad de lanzar cosas por la puerta de la cinta transportadora.
Cuando se da cuenta de que quizá quedan más de 24 horas, se niega a creerlo: dice que está al límite y que no puede pasar otro día ahí. Vuelve a contar para matar el tiempo y llega a 5.425, cree oír algo fuera y termina repitiendo que está muy triste, que no quiere estar ahí y que lo saquen, y describe la situación como "apenas humana".
El médico lo ve tumbado en la cama, tapándose los ojos, sin emoción, y dice que eso no es lo que uno quiere ver. Se pregunta cómo actuará Jimmy al salir y teme que salga en ese mismo estado de colapso. El equipo reconoce que nunca lo habían presionado tanto como en este video y pide ser amables con él al recibirlo, como con un niño pequeño que se despierta de la siesta.
La salida
Faltando diez minutos, el equipo se prepara para abrir. La cuenta regresiva pilla a Jimmy sin shorts y sale un poco tarde porque se los estaba poniendo. Lo primero que comenta es que fuera no hay tanta luz y que es un alivio no estar mirando una luz brillante, hasta el punto de que el techo le parece impresionante. Dice sentirse algo mareado y cuenta que, después del reto, en cierto modo había olvidado cómo interactuar con otras personas. También confiesa que durante el encierro creyó una y otra vez que solo faltaban 24 horas más. Pide salir a ver el sol, pero afuera ya es de noche, y aun así dice que es muy lindo volver a ver el mundo exterior.
Voy a intentar pasar los próximos siete días en confinamiento solitario.
—Enciérrenme. —Adiós, Jimmy. Espero no volverme loco.
En los próximos siete días, tengo que sobrevivir en este cuarto insonorizado con cero contacto humano y cero estimulación. Y como esto es realmente peligroso psicológicamente, lo más importante es que el médico de afuera se asegure de que no me vuelva loco.
Trabajé en hospitales psiquiátricos por 23 años, y esto es mucho peor que cualquier cosa que haya visto.
Pasar más de 50 horas en un cuarto blanco como este puede provocar daños psicológicos permanentes. Y yo voy a pasar 168 horas.
Existe la posibilidad de que empiece a perder la cabeza y entre en algo llamado psicosis. Y tengan que sacarme porque puede causarme un daño permanente.
Sobrevivió siete días enterrado vivo. —¿Esto es mucho más difícil? —Mucho más difícil. No tiene contacto social. Si a su cerebro no le llega información, genera locura, genera alucinaciones, genera paranoia.
Y todo lo que tengo para sobrevivir la próxima semana es una cama para dormir, un cuaderno con un bolígrafo, una botella de agua rellenable, cepillo de dientes con pasta y un jabón, un retrete para hacer del baño y un lavabo para el agua.
En este punto, tenía claro que iba a ser difícil entretenerme durante este reto. Especialmente en la hora nueve, cuando hice esto.
Tal vez se pregunten: ¿cuántos azulejos hay en estas paredes? La respuesta correcta es 1,900. Y si cuentan el techo y el suelo también, entonces son 2,860.
Pero más importante que todo eso, de acuerdo con mi estómago, es hora de comer. Y si se preguntan cómo voy a comer durante este reto, hay una cinta transportadora que se extiende por más de 30 metros para que me alimenten sin ninguna interacción humana.
Creo que he estado aquí por unas 14 horas. ¿No es una locura que a estas alturas perdí noción del tiempo dos horas? Y la parte más difícil del desafío es que nadie me ha alimentado aún. En resumen, debí haber comido más antes de venir aquí, pero estaría muy bien que alguien me diera de comer pronto. Su chico tiene mucha hambre.
—¿Te lavaste las manos? —Sí, claro que lo hice. —No, claro que no.
Le enviaremos sus comidas random para que no pueda adivinar la hora. Ahora son las 6 p. m. y le enviaremos su desayuno.
¿Cuándo me van a dar de comer mis amigos? Tengo mucha hambre, tengo hambre.
Como este cuarto está insonorizado, aunque la comida llegó, no me di cuenta hasta que revisé dos horas después.
Estoy demasiado hambriento para caminar. Eso es un poco dramático, Jimmy, por favor.
Así que cuando por fin lo revisé, en realidad no esperaba comida. Esto sabe increíble. Está frío y remojado, pero estoy tan privado de sentir cosas que esto es genial.
El set de confinamiento solitario está envuelto en cadenas de metal. Si este set se incendiara, probablemente me quemaría vivo antes de que pudieran abrirlo. Como sea, mejor voy a pensar en otras cosas.
Durante las siguientes horas, traté de mantenerme tan estimulado como fuera humanamente posible. Eso estuvo cool.
No tiene nada. No tiene nada que hacer. Si ya está recurriendo a esto para la estimulación básica, tengo mis dudas de que dure siete días.
Es interesante cómo cuando le quitas todo a un hombre, algo tan simple como una placa de metal puede ser tan divertido como un iPhone.
Se va a agitar, solo por el aburrimiento.
Esta es una experiencia muy deshumanizante. Me voy a acostar y ya veremos qué pasa.
Creo que llevo unas 40 horas en el desafío.
Jimmy lleva seis horas perdidas sobre la hora que cree que es.
Significa que son como las 4:00 p. m. del día número dos. Pensé que hoy estaría más cuerdo.
Perder noción del tiempo me llevó a otros problemas. No importa lo que haga, literalmente no puedo dormir. Estas luces están molestando a mi cerebro. Quizá solo me quede aquí los próximos cinco días.
La razón por la que tiene insomnio es que no necesita dormir. Quiere dormir y acabar de una vez, pero lo que debería estar haciendo es intentar hacer algo que ocupe su atención mientras está despierto.
Está trepando por la pared. Es el instinto natural humano por la libertad. Está retrocediendo al instinto primitivo.
¿Por qué pensé que eran las 4:00 p. m.? ¿No debería significar que son las 9:00 p. m.?
Y para cuando llegué a comer mi primera comida, eran las 4:30 de la tarde. No me malinterpreten, la comida se ve buena, pero está muy fría. Prefiero morir de hambre que comerme el resto.
Cuando llegó mi segunda comida, sentí como si solo hubieran pasado unos minutos. ¿Qué acaba de llegar por la cinta transportadora? Espera, ¿cuánto tiempo pasó? ¿Se supone que tengo que comerme las dos o...?
Definitivamente era el segundo día cuando recibí el segundo desayuno, pero no comí mucho del desayuno. Tal vez se sintieron mal porque no comí mucho… o no.
A este punto, no tenía ni idea de cuánto tiempo estuvo la primera comida en la cinta transportadora.
¿Ven cómo se está poniendo un poco paranoico? Eso es lo que puede empeorar con el paso del tiempo. Y solo es el segundo día.
No estoy seguro de qué hacer. Creo que voy a ver hasta dónde puedo contar. 1, 2, 3, 4, 5…
Parece una locura, ¿verdad? 565, 566, 567. Pero cuando estás en una situación en la que no hay nada que hacer… 999. Lo que es una locura es simplemente sucumbir. 1,000.
Mientras esto avance, se le van a acabar las cosas aleatorias que hacer.
Y tengo que admitirlo. El doctor tenía razón. Porque más adelante en este desafío, estoy al borde de la locura.
¿Creen que yo...? ¿Creen que yo...?
Y aunque mi estrategia de dormir durante todo el reto me ayudó a pasar el tiempo, acabó perjudicándome en otros aspectos.
Veo comida por ahí. Está súper remojada y fría. ¿Cuánto tiempo lleva esto aquí?
Esa comida lleva ahí desde hace siete horas.
Hubiera dado cualquier cosa por comer ese helado. Habría estado bien tener partes comestibles, pero supongo que volveré a tener hambre.
Por lo general, como trabajamos en tantos vídeos a la vez, suelo estar increíblemente estresado. En este momento, no me siento tan estresado en absoluto, pero siento muchísima ansiedad porque tengo este enorme FOMO de que me estoy perdiendo cosas cool del mundo. Es extraño.
Es una emoción diferente a la que estoy acostumbrado. Es una locura lo difícil que es no hacer nada. Me estoy aburriendo demasiado. Esto se está volviendo muy difícil para mí mentalmente. Estoy aburrido. Ayuda.
No estaba ni cerca de la marca de 168 horas, por lo que en la hora 65, empecé a preguntarme: ¿cómo me paro de manos?
Me hubiera gustado que antes de entrar, alguien me hubiera enseñado lo básico de cómo pararme de manos.
Va a tener que inventar conceptos que solo existen en su mente para no sufrir de una intensa depresión.
Voy a imaginar que estoy paseando por un parque. Hay pasto verde, alguien está pescando.
Está literalmente inventando escenarios en su cabeza. No puede ser.
En general, está soleado. Oigo pájaros.
Me arruinaste el paseo en el parque.
Oh, Dios mío. Estamos viendo cómo cae en la locura.
Me dieron más comida, pero parece que tenemos arroz, camote y bistec. Esta es la mejor comida que he comido en el desafío.
Si miras justo aquí, verás algo de arroz, y cualquier humano ordinario se comería este arroz, pero yo voy a contarlo. 13, 14, 15, 16, 17. 97, 98, 99, 100, 101. 265, 266, 267. 307, 308, 309, 310. 421, 422, 423, 424. 445, 446, 447.
Hay 447 granos de arroz en esta bandeja metálica. Esta información probablemente te haya cambiado como ser humano.
Me siento bastante cansado, significa que probablemente sea la quinta noche.
No había llegado a la mitad del reto y ya llevaba un día entero perdido.
Voy a dormir un poco más en el baño, donde no hay tanta luz.
Que resultó ser mi movimiento más inteligente, porque de hecho dormí en ese baño durante 12 horas.
Llevamos oficialmente la mitad del desafío, 84 horas.
Jimmy lo lleva y le daremos esto en su próxima comida. Solo hay que mezclarlo todo.
Pues aún puede juntar las letras.
Tengo hambre, mucha hambre tengo. ¿Qué tenemos por aquí? ¿Qué es esto?
¿Mi bro no conoce los SpaghettiOs?
Y esa no era la única cosa de la que estaba olvidando el nombre.
¿Cómo se llama esto? Esto es un… un bollo. Esto es mucha salsa para un bollo. Sabe como a ketchup.
¿Cómo no se da cuenta de las letras que hay ahí?
Es una n.
¡Sí! ¡Sí!
Se les olvidó sacar estos cuatro SpaghettiOs.
¡No! Cada vez que encuentra una letra, solo se la come.
Espero que no hayan sido para deletrear algo. Se suponía que mágicamente me iba a dar cuenta antes de comérmelas y luego juntarlas para averiguar una palabra para más comida. Seguro que no era eso lo que querían de mí.
Jimmy va a poder ver esto cuando salga y se sentirá muy tonto.
Depresión.
En este punto, las luces brillantes estaban molestándome mucho.
Tengo una enorme migraña, y estoy muy hambriento. ¿Qué le está pasando a mi cuerpo?
Ya pidió más comida aunque sí comió todas las calorías que necesita, pero la razón es que está tan poco estimulado que cree que se muere de hambre.
Terminé buscando comida una y otra y otra vez.
Esto me está relajando. ¿Crees que me dé una contusión haciendo esto?
Tal vez deberías parar. Tienes razón, tal vez debería parar.
Hay una bolsa de McDonald's aquí. Está sospechosamente ligera. Si no hay McDonald's en esta bolsa, me voy a deprimir. ¡Sí tiene de verdad! Vamos, bro.
Cada vez que me dan comida, son como 20 minutos de solo pura felicidad. Me siento humano otra vez. No puedo dejar de sonreír. Estoy muy feliz. Y luego en el momento en que termino, siento una ola de depresión porque estoy como: «¿Qué hago ahora?»
Los segundos empiezan a mezclarse tanto. Intentaría adivinar qué hora es, pero no tengo ni la más remota idea. Mi mente se está deformando hacia la estupidez. Necesito ocuparme mejor.
Vamos a tomar este envoltorio de hamburguesa, así como este vaso que tenía mi cepillo de dientes, y ahora tenemos una canasta.
LeBron, Steph, Kobe, tal vez el básquetbol no es lo mío. Siempre se me dio mejor el béisbol. ¡Strike! Eso no era lo que tenía que pasar.
Y entonces recordé… tenía un tenedor… que tenía un plato indestructible de mi primera comida.
Voy a lanzar esto tan lejos, que será gracioso.
Estoy aburrido. Todavía me quedan dos días dentro de este cuarto y tengo la sensación de que en algún momento voy a querer irme.
Es el cuarto día. No importa cuánto ruegue o grite, o suplique… o eructe. No me dejen salir de este cuarto antes.
Ok, Jimmy, entendido.
Mis instintos me dicen que hasta ahora llevo 113 horas, lo que significa que me quedan 55 horas. Y quien esté editando esto, que muestre cuántas horas me quedan en realidad. Espero que esté cerca de 55 horas.
Creo que se va a enfadar y se pondrá paranoico por lo que está pasando.
¿A un hombre no se le permite tener privacidad? Hay una cámara ahí, hay una cámara encima, hay una cámara, cámara, cámara, cámara, cámara, cámara, cámara. Hay tantas cámaras sobre mí 24/7. Me voy a volver loco.
¿Y si tiramos la cámara por el transportador…? Soy un genio. Lo aventaré como en los bolos.
De alguna manera me golpeé el dedo.
De verdad subestimé lo difícil que sería este video. Solo de pensarlo se me salen las lágrimas. Pero ahora me siento como un animal, como si hubiera perdido todos mis derechos como ser humano.
Si tuviera que adivinar, diría que estoy a mitad del quinto día. En serio extraño a mi novia, y también extraño a la pandilla. Incluso a Nolan.
Incluso a Nolan.
Mentalmente, diría que estoy literalmente en lo más bajo, esto es muy inhumano. He estado aquí tanto tiempo que algunos de mis sueños son sobre mí en este cuarto, y creo que es como el día seis o siete, pero luego me despierto y me doy cuenta de que era un sueño.
¿Qué hora es? Pagaría muchísimo dinero por saber qué hora es.
Vamos a repasar por qué creo que quedan 33 horas en este desafío. Me he dormido cinco veces. Razón número dos, suelo hacer popó una vez al día, y también hice popó cinco veces desde que estoy aquí. Razón número tres, me ha crecido mucho pelo en el cuello aquí, y esto suele tardar como una semana.
Si por alguna razón… si por alguna razón todavía es el día cinco o, Dios no lo quiera, todavía el día cuatro, voy a perder la cabeza.
Mientras dormía, tuve un sueño sobre aquella vez que conté hasta 100 mil. Y cuando me desperté,
Decidí dar mil vueltas alrededor del cuarto. Ya saben, por los viejos tiempos. Esa será la marca. 1, 2, 3.
Al revisar este video, es literalmente una locura. Recurrí a caminar en círculos para mantenerme cuerdo.
Mil son demasiadas. Ya empiezo a marearme.
Todo este desafío, he sacado agua de este lavabo, y voy a ser honesto, esto... No soy... bro.
Cirkul es un cartucho de sabor que puedes enroscar en tu botella y hace que el agua sepa increíble. Hay más de cien sabores diferentes que encajan en esta botella, todos sin calorías y sin azúcar.
Mover este tripié es aburrido.
Elige la intensidad del sabor y empieza a beber. Sinceramente, añade mucho sabor, ni siquiera noto que es agua del lavabo. He estado bebiendo ponche de frutas durante todo este reto, y realmente hace que el agua tenga un sabor increíble.
Voy a caminar de un lado a otro entre las paredes.
Estos cartuchos también duran para múltiples recargas de tu botella, lo cual es bueno porque los chicos no me enviaron más. A veces tengo que usar el mismo durante todo un día.
Si quieres empezar a beber más agua o solo quieres que tu agua empiece a saber bien en general, ve a drinkcirkul.com o a tu Walmart local para probarlo.
He intentado de todo para mantenerme entretenido, y voy a ser honesto, no está funcionando.
Después de terminar todos mis Cirkuls, Karl trajo a dos personas de «Sobrevive 100 días atrapado».
Llegamos. Oigan, vean esto. Les va a encantar. Esa es la cara del tipo que los atrapó durante cien días.
¿Dirían que esto es más fácil o difícil que lo que ustedes hicieron?
En comparación, creo que preferiría tener a alguien más ahí dentro conmigo.
Y ahora que los lugares habían cambiado y yo era el que estaba en el cubo blanco, Bailey y Suzie tramaron la venganza.
Les mostraré cómo funciona la cinta transportadora.
Enviaron una bandeja vacía.
Está a punto de enloquecer. No siento culpa de nada. Esto es lo que se merece.
Apuesto cada dólar de mi cuenta bancaria a que Karl acaba de aparecer. No puede ser.
¿Tienes hambre, Jimmy? Cómete esto.
No, no otra vez, por favor. No otra vez, por favor. No otra vez, por favor.
Esta es la mayor estimulación que ha tenido en días.
Tienen que darles crédito. Probablemente me lo merezco.
Imagina que esto es lo que pasa después de morir, solo vas a un cuarto blanco como este para siempre. Eso sería miserable.
Cuando duermo, sueño conmigo en el mundo exterior, y cuando estoy despierto, estoy deprimido, solo y, la verdad, miserable. Así que cuanto más tiempo paso durmiendo, más feliz soy.
Déjenme salir.
Soy Batman.
Me siento muerto. En serio necesito salir de aquí. Hicimos siete días en una balsa, hice siete días enterrado vivo. Y ahora siete días en confinamiento solitario. Si hubiera sabido lo difícil que sería esto, nunca lo hubiera hecho.
Si ese número en la parte izquierda dice algo más arriba de 20, voy a perder la cabeza. Me siento extremadamente solo. Extraño a mi novia. Esto es una tortura.
¿Está llorando? No se ve nada bien. Solo duerme la siesta en el suelo, tira cosas, hace berrinches, se pone contento por la comida. Es como un niño.
Creo que quedan ocho horas, y luego van a abrir esa puerta de ahí y seré libre. Espero. Y rezo, por favor, que sean ocho horas.
Él piensa que dormirá en las últimas horas en este momento. Eso es lo que él cree. Entonces va a ser difícil despertar. Para ser honesto, es preocupante.
Le doy tal vez otras dos o tres horas y esa puerta se abrirá, voy a disfrutar de mi última comida, y luego nos vamos de aquí.
—¿Acaso dijo «última comida»? —Eso creo.
Es irónico porque solo faltan exactamente 24 horas.
En cualquier momento, van a entrar por esa puerta, así que voy a limpiar el lugar. Está un poco desordenado. Intentaba inventarme una excusa para limpiar, pero en realidad, solo estoy aburrido.
Pensé que al entrar en este experimento obtendría más claridad mental, tal vez aprendería un poco sobre mí mismo, pero la verdad, todo lo que me llevo de esto es la nueva habilidad de poder tirar cosas por la puerta de una cinta transportadora. O tal vez no.
De ninguna manera, quedan más de 24 horas. No puedo pasar otras 24 horas aquí. Estoy en mi límite. Pero ni siquiera importa. Solo que no queden 24 horas. Me niego a creer eso. Así que en cualquier momento. En cualquier momento.
Para pasar el tiempo, voy a volver al recuento. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve. 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 20, 21, 22.
5422, 5423, 5424, 5425.
Juro por Dios que escuché algo ahí fuera.
Estoy triste. Estoy triste. Estoy muy triste. Estoy muy triste. No quiero estar aquí. Sáquenme de este cuarto. No quiero estar aquí.
Esto es apenas humano. Está tumbado en la cama, tapándose los ojos, sin emoción. Esto no es en absoluto lo que quieres ver. ¿Cómo va a actuar? ¿Va a ser un nuevo humano? Me preocupa que vaya a ser este humano. Solo se colapsó en la disfunción. Nunca lo hemos presionado tanto como en este video.
Porque ha sido totalmente privado de cualquier contacto humano. Sean amables, como un niño pequeño que se despierta de la siesta.
Quedan 10 minutos, así que vamos a prepararnos.
—Gracias. —Buena suerte.
Me voy a morir.
Diez, nueve, ocho. Siete, seis, cinco, cuatro...
Esperen, ni siquiera tengo shorts.
Tres, dos, uno.
No puede ser.
Hola, Jimmy.
Lo siento, me estaba poniendo los shorts. No hay tanta luz aquí afuera.
¿Qué tal, amigo?
La verdad estoy un poco mareado.
Y es una locura, pero después de este desafío, como que olvidé cómo interactuar con los humanos.
¿A dónde vas?
Es un alivio no mirar hacia una luz brillante. Es como si el techo fuera impresionante.
Es lo más feliz que te he visto en mucho tiempo.
La verdad, pensé que continuamente solo faltaban otras 24 horas. Síganme afuera. Quiero ver el sol.
No puede ser. Está oscuro afuera. Es tan lindo ver el mundo exterior.
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