Verónica Mar: geometría sagrada, artesanos y materiales nobles
Fundación Juan MarchEn una sesión del ciclo Las artes y los oficios de la Fundación Juan March en Palma, dedicado a la artesanía contemporánea y al diseño que se apoya en ella, la artista, escultora y diseñadora Verónica Mar repasó su trayectoria y su forma de trabajar. Quien moderaba el encuentro la presentó como una creadora difícil de clasificar. Formada en Bellas Artes y Diseño de Interiores en Barcelona, trabaja desde Madrid y ha colaborado con firmas como Porcelanosa, Cosentino o Tribù. Su obra está representada por galerías de Nueva York, Sídney y Madrid, y ha recibido premios por piezas como el banco Soul y el columpio Autumn Leaf.
La pregunta de fondo fue qué hace que una pieza sea algo más que un objeto bello. Mar sostiene que la respuesta está en el material, la proporción y la relación con quien lo trabaja. Su tesis, presentada como convicción personal, es que los materiales nobles y la geometría sagrada permiten crear objetos que "armonizan" los espacios y a las personas. Esa idea atravesó toda la charla, desde sus recuerdos de infancia hasta los encargos en marcha.
Los orígenes: un sol, una cueva y dos monumentos
Mar empezó por su propia historia, porque considera que sin ella no se entiende su trabajo. La primera imagen fue un sol parecido al que pintó a los tres años en la pared de la casa de sus padres. Lo describe como la luz que ha iluminado todas las etapas de su vida, y lo relaciona con haber nacido un 15 de agosto, bajo el signo de Leo.
Nació en Granada y pasaba los veranos en el pueblo serrano de su madre, en la zona de Guadix, rodeado de almendros y castaños. Sus padres viven hoy en una cueva de la hoya de Guadix, excavada en cerros de sedimentos del Pleistoceno. Contó que en apenas quince kilómetros el paisaje cambia de forma impresionante. De niña, dice, fue integrando las curvas de esas cuevas y una conexión muy física con la naturaleza: caminar descalza por el río, fijarse en las cinco hojas de la flor del almendro, oler la tierra mojada.
Vivió sus primeros años en Barcelona. De esa infancia conserva dos imágenes que considera referencias fundamentales de su obra. La primera es la Alhambra, con su geometría, sus reflejos, sus yeserías y las "constelaciones" de sus techos, que recuerda como una belleza que la dejó "alucinada". La segunda es la arquitectura orgánica de Gaudí, que vivió como una explosión de color. Arquitectura árabe por un lado y organicidad barcelonesa por otro: ambas, dijo, siguen presentes en lo que hace.
Formación y primeras influencias
Pasó la adolescencia en Madrid. Allí, a los nueve años, su madre le dio a elegir entre piano y pintura. Eligió pintura y desde entonces ha pintado al óleo y a la acuarela. Luego estudió en Barcelona y terminó con tres disciplinas: interiorismo en la escuela Eina, y Bellas Artes con diseño gráfico y diseño de producto.
Citó varios artistas que marcaron su mirada. De Anish Kapoor destacó la inmensidad y el trabajo con los reflejos, que invitan a verse interiormente. De Verner Panton, el color y la organicidad; una de sus sillas le pareció casi un gesto. De Richard Serra, la monumentalidad del acero corten, que de cerca incluso parece liviano. Y de Andy Goldsworthy, que trabaja con la naturaleza, el paso del tiempo y la conexión entre el ser humano y el entorno. Este último, afirmó, influyó muchísimo en su manera de ver y de crear.
Mostró trabajos de esos años. Mare, que ella llama su "primer bebé", es una línea de mobiliario (tumbona, silla, mesa) que representa las olas al llegar a la orilla. El jardín de los sueños, uno de sus primeros interiorismos, se presentó en Casa Decor en 2012: un "bosque interior" con lámparas y cerámicas en forma de florecillas. Diseñó también Farus, un logotipo y unas esculturas para presentar una nueva serie de Cosentino en su sede de Madrid. Y enseñó el caballo que pintó para el examen de ingreso en Bellas Artes, una obra que le sigue encantando.
La espiral y la geometría sagrada
Durante la carrera empezó a fijarse en los patrones que, según ella, hay detrás de muchas obras, desde la pintura de Leonardo da Vinci hasta la arquitectura, y después en la propia naturaleza. La espiral ocupa el centro de ese interés. Mar la describe como la forma que genera la vida y que está presente a todas las escalas: el ADN, el crecimiento de flores y plantas, los huracanes, las galaxias. Añadió que el corazón se forma como una doble hélice en espiral y que la propia vida es una espiral.
Explicó que los maestros constructores de templos de todas las culturas utilizaron una "geometría sagrada del lugar": proporciones calculadas a partir de la latitud del emplazamiento. Ella lleva años estudiando esa geometría y la geobiología, y aplicándolas a su obra. Además, dijo, se ha formado como sanadora energética de espacios, con el objetivo de que sus piezas "emanen alta vibración" y "sanen armónicamente" los lugares donde se colocan.
Cuando la moderación preguntó si se trataba de algo parecido al feng shui, Mar respondió que también lo ha estudiado. Pero prefiere el Vastu Shastra, de la India, que según ella es mucho más antiguo y constituye el origen del feng shui. Le gusta, dijo, ir siempre al origen y a la esencia.
Su ejemplo favorito es el laberinto de la catedral de Chartres. Según su relato, quien entra con una intención recorre el camino con un movimiento pendular y, al llegar al centro, nota físicamente una energía que sube, porque el lugar está construido con geometría sagrada. Afirmó que eso se puede generar y que su estudio lo está haciendo ahora. Por eso llama a todas sus obras "puntos de luz", y por eso trabaja también con la simbología de cada material.
Cómo nace una pieza: medidas, sueños y trabajo
Mar explicó que el primer dibujo de cada pieza parte de unas medidas concretas. Puede ser la sucesión de Fibonacci, una medida sagrada como la del laberinto de Chartres, las medidas sagradas del lugar donde irá la obra o las del lugar de nacimiento del cliente. Según ella, con este método se pueden diseñar no solo muebles, sino también alfombras o cuadros, y así aportar al espacio la energía que se desee.
Sobre si empieza dibujando o con maquetas, respondió que depende de la pieza. El banco Soul surgió de trabajar sobre la espiral de la vida. El banco Alfa, en cambio, se le apareció una noche en un sueño. Otras veces la idea le llega mientras habla con el cliente sobre lo que necesita. El proceso puede durar segundos o días. Ella lo describe como una "canalización": cree que los artistas canalizan una información que "está ahí arriba y baja". Quien moderaba lo relacionó con la vieja idea de la inspiración, formulada de distintas maneras en cada cultura, y Mar estuvo de acuerdo.
Matizó enseguida que la inspiración la pilla trabajando, como decía Picasso, y que ha dedicado muchísimas horas a sus piezas. Atribuye esa dualidad a su familia. De la rama materna, toda ella de músicos, heredó la libertad y la necesidad de expresarse a través del arte. Del lado paterno heredó la disciplina de la fábrica familiar, donde trabajaba cada verano.
La madera: el banco Soul y la mesa Vortex
Mar recorrió su obra material por material, empezando por la madera, que considera el más cercano a nosotros. Asocia los árboles al crecimiento personal: raíces y bases interiores sólidas para crecer en plenitud. Añadió que ese desarrollo personal ha sido una constante en su propio trabajo interior. La madera, dijo, es vida que sigue respirando, tiempo orgánico transformado con respeto.
El banco Soul, una de las piezas más importantes de su colección, resume dos de sus formas recurrentes, la curva y la espiral. Mostró la producción de una versión en madera hecha en los Dolomitas. Es la primera vez que trabaja con artesanos fuera de España, algo que explicó con detalle. Su obsesión había sido trabajar con artesanos españoles, crear piezas únicas y venderlas internacionalmente a través de galerías. Pero no encontraron en ningún sitio de España un tronco de las dimensiones necesarias. Sus artesanos eligieron un roble siberiano de unos 200 años. El desbastado se hace con un robot, porque a mano el precio final se dispararía, y el resto de la pieza se trabaja a mano. Ella visita el taller dos o tres veces durante la producción, para tocar la pieza, sentirla y hablar con los artesanos sobre la mejor manera de trabajarla.
Del mismo tronco salió la mesa Vortex. Mar contó que casi se pone a llorar al verlo por el tamaño y por su conexión con la naturaleza, aunque ya había visitado las secuoyas. Quiso darle otra vida a ese último trozo del árbol. La mesa representa la espiral que genera la vida y un corazón que emana energía. En enero recibió un premio en los Creators Design Awards de París.
Enseñó otras piezas de madera. La mesa baja Mayu, en cedro y también hecha en Italia, toma su nombre de la palabra quechua para río y evoca las rocas esculpidas por el agua; se expuso en Miami y en su primera individual en Nueva York, con la galería Atelier Courbet, en junio. La mesa Cañón, inspirada en la textura de los cañones y con una espiral algo distinta, se exhibirá en una feria en Madrid del 4 al 8 de marzo. Y la colección Drops nace de su gusto por ver llover y de las formas que crea la lluvia al caer: taburetes, mesitas bajas y una sillita en forma de gota. Hay versiones en olmo, mármol Calatorao, travertino, Pietra Grey y verde Macael, y fueron las primeras piezas hechas para la exposición de Nueva York.
Del Krion a los materiales "de alta vibración"
A raíz de los Drops, la moderación preguntó si partía de una forma para después probarla en distintos materiales. Mar confirmó que el Soul también existe en varios. El primero, que ganó un premio internacional, lo hizo en Krion, una "piedra acrílica" termoformable de Porcelanosa, similar al Corian de DuPont. Con ese material hizo sus primeras esculturas en 2014 y diseñó casi todo su primer mobiliario.
Después, explicó, se dio cuenta de que había una diferencia de "vibración" entre materiales. Recurrió a la escala Bovis, que describió como una medida de vibración: cuanto más alto el valor, más pura es la energía que emite el material. Según su explicación, la madera y el mármol están entre los más altos y los plásticos entre los más bajos. El Krion, por llevar acrílico, estaría abajo. Por eso ahora prefiere los materiales nobles, aunque sigue usando el Krion en algunas cosas, como las joyas, porque trabaja en blanco y ese color le transmite pureza.
El mármol: peso, cantera y utilidad
Para Mar, el mármol es "el cronos hecho materia", tiempo condensado a lo largo de miles de años, una memoria geológica que conecta con la infinitud. Trabajarlo le parece "otro nivel" por su peso, y cada vez que va a la cantera se maravilla de cómo sus artesanos manejan esas moles. Mostró la producción de un Soul en Pietra Grey en una cantera de Almería. Primero eligen un bloque con las dimensiones adecuadas. El desbastado se hace con máquinas que trabajan con agua, porque de lo contrario las hojas de metal se romperían. Luego se lija a mano hasta eliminar las estrías. Según contó, el Soul es una de sus piezas más vendidas internacionalmente, y esas ventas le han permitido costear los vídeos del proceso. Este ejemplar se expuso en Alemania y lo compró un cliente de Londres.
Quien moderaba hizo entonces una pregunta "prosaica": si un banco es también algo en lo que la gente debe sentarse, ¿qué tiene en cuenta para que dé ganas de usarlo? Mar contó que a veces le dicen que en el Soul no uno puede sentarse en el centro. Ella responde que es una escultura y que uno se sienta en los lados. Pero insistió en que todo lo que diseña tiene que poder utilizarse. Lo llama arte funcional o "diseño funcional inspirado en la naturaleza". Para ella, si no es útil, no es diseño, sino escultura, y las esculturas las hace aparte.
Sobre cómo elige el material de cada pieza, respondió que depende del proyecto: dónde irá, qué quiere el cliente y cómo es el interiorismo. Puso un ejemplo. Un cliente quería el Soul en mármol, pero pesaba 2.000 kilos y tenía que pesar mucho menos. Redujeron el tamaño y el cliente acabó teniendo su pieza en mármol. Si una casa o un barco no pueden soportar ese peso, explicó, hay que cambiar la forma, cambiar el material o vaciar la pieza por dentro para aligerarla. Ahora mismo está diseñando una mesa en madera porque encaja con el interiorismo del cliente. Admitió que le costaba explicarlo de forma general, porque cada proyecto es distinto.
La colección Ula y un tótem que quiere ser armario
Del Soul, inspirado en la espiral de Fibonacci, derivó una colección completa que incluye un aplique de pared y una mesa baja. La colección Ula, cuyo nombre traduce como "joya de mar", nació de una pieza en verde Macael, un mármol cuya textura le recuerda la espuma de las olas. Busca además una correspondencia entre la U del nombre y la sección en U del banco. Lo diseñó en la pandemia, cuando su cuñada estaba embarazada. Hay quien ve en él una barriga de embarazada o las curvas de una cueva. Ella dice que intenta llegar a la esencia de la forma, con el material más puro y la menor ornamentación posible. La pata original es de acero inoxidable. Ahora preparan una versión con pata de latón y mármol Calatorao, que describe como un negro cálido.
Una de sus piezas más recientes es un tótem de luz en mármol, trabajado a mano para imitar las texturas de las orillas de un río. Tal como se ve ahora, reconoció, es una escultura con luz. Pero en uno de sus sueños entendió que también debía ser un armario, con dos puertas que se abran en horizontal. Esa doble función la convertiría en diseño y no solo en lámpara. Lo están desarrollando con artesanos de Almería y, según contó, está resultando muy complicado, en parte porque quiere que la luz se encienda con solo pasar la mano, sin interruptor visible.
Trabajar con artesanos: "ellos son mis manos"
La moderación le preguntó si los artesanos le dicen alguna vez que algo no se puede hacer. Mar respondió que sí, por supuesto, y que entonces buscan otra manera, lo más sencilla posible para ellos. Le encanta estar en los talleres y aprender cómo se trabaja cada material. Sin saber qué máquinas tienen y hasta dónde pueden llegar, dijo, no puede proyectar nada. "Ellos son mis manos", resumió: ella puede diseñar lo que quiera, pero son ellos quienes le marcan el límite. Ella siempre intenta empujar un poco ese límite. A muchos los conoce desde hace veinte años, el tiempo que lleva en la profesión, y los considera parte de su familia. Destacó lo impresionante de trabajar mano a mano con ellos, a veces soldando a su lado.
Sobre cómo ha cambiado en esas dos décadas, señaló sobre todo la elección de materiales. Le atraen los oficios ancestrales, como la carpintería o la fundición de bronce. Quiso crear diseños con técnicas antiguas para mantener la tradición y para dar a los artesanos más trabajo y la ocasión de hacer piezas distintas de las habituales. Visitar talleres es para ella básico: van todas las semanas.
A la pregunta de qué hacen esos artesanos cuando no trabajan para ella, respondió que la mayoría están especializados en producir para otros escultores, arquitectos y diseñadores, también internacionales. La excepción fueron unos ceramistas que hacían cerámica "muy normal", de mercadillo, y a quienes, según contó, llevó "hasta el límite". Mencionó un taller de Torrejón que, según dijo, hace los premios Goya y le produce la lámpara Ginkgo. Citó también la fundición Capa, en Arganda, que describió como la más grande de España, y talleres en Almería, Humanes, Griñón, Valencia, Barcelona y Eibar.
El bronce y la colección Ginkgo
Para Mar, el metal fundido es "el fuego que aprendió a permanecer", y trabajar el bronce tiene para ella algo sagrado por lo ancestral de la técnica. La colección Ginkgo es formalmente muy distinta del resto de su obra: es una interpretación del árbol ginkgo. Según explicó, simboliza el yin y el yang, aporta armonía y equilibrio, es un árbol sagrado en Asia y fue una de las primeras especies que volvió a brotar tras la bomba de Hiroshima. Por esa simbología lo eligió para su primera lámpara. En paralelo creaba esculturas totalmente minimalistas, "dos líneas que bailan entre ellas". Formalmente no se parecían en nada, pero conceptualmente, dijo, eran lo mismo.
Describió el proceso paso a paso. Engrosan las hojas una a una y hacen moldes de unas veinte hojas diferentes y de las ramas. Cada pieza se funde a la cera perdida en bronce. Después se corta, se repasa, se limpian los bebederos y se suelda primero a las ramas y luego a la estructura central, "la columna vertebral". El resultado se baña en oro. Mar está presente en la soldadura de todas las lámparas de la colección, el momento que más disfruta. Mostró una lámpara de ocho metros para el salón de un cliente en Bruselas y una versión redonda para un encargo en Japón. Viajó allí para instalarla con un equipo que no hablaba inglés, pero que mostró un respeto "impresionante" por la pieza, en parte, supone, porque el ginkgo es para ellos un árbol sagrado.
Con el mismo proceso nació el columpio Autumn Leaf, una hoja que simula su caída en otoño, premiado en 2012 y hecho también en madera. Una versión se presentó en la galería de Nueva York y en Design Miami. Según contó, acaban de comunicarle que ha sido seleccionado, junto con los Drops y la mesa Vortex, para Homo Faber, la bienal de artesanía de Venecia. Además del bronce, existe una versión en aluminio patinado que se presentará en la feria de Madrid de marzo. Con fundición de aluminio y de acero inoxidable hace también escultura monumental. Una pieza estará terminada en mayo para instalarse en casa de un cliente, y otra ya está en Zahara de los Atunes.
Chapa de metal: acero corten y latón
En chapa trabaja con acero corten, acero inoxidable y latón. El corten representa para ella el paso del tiempo: "la materia que acepta la herida y la convierte en fuerza", donde la oxidación no destruye sino que revela. El proceso consiste en cortar con láser la forma diseñada en ordenador, curvar la chapa con rodillos (en Griñón o en la fundición de Arganda), soldar y dejar que oxide. Mostró una escultura monumental de cinco metros destinada a un espacio público de París en noviembre y otra instalada en La Moraleja, ambas en corten. Enseñó también un Soul en latón que se envió a Estados Unidos.
Joyas: esculturas para llevar
Mar define sus joyas como esculturas para llevar. Según ella, representan el poder de la mujer a través de la feminidad y la sensualidad, y se inspiran en las curvas del cuerpo femenino. La primera colección, Alma, la hizo en Krion. Cortaba las piezas, las metía en el horno de casa y, con guantes, les daba forma con sus propias manos. Así hizo anillos, pendientes y collares en blanco, por la pureza que le transmite ese color.
Explicó que fue una invitación. Sus primeras esculturas en Krion, de 2016, medían unos 60 centímetros y ya jugaban con la espiral. Una galerista tomó una y le preguntó por qué no hacía joyas con eso. Ella respondió que no sabía hacer cosas pequeñas, pero decidió intentarlo. Empezó dibujando sus formas sobre bustos y fotografías de modelos, con fotomontajes. Como ya sabía trabajar el material a mano, por haberlo hecho en las planchas grandes de los artesanos, fue jugando con las formas "muy libre".
Después amplió la colección durante una residencia de varios meses en 2018. Hizo un curso de remaches y combinó chapa de latón bañada en oro con piezas de Krion. Ante la pregunta sobre el problema, típico en arquitectura, de unir dos materiales distintos, explicó que el remache, una especie de espiguita visible como un puntito, resultó sorprendentemente sencillo. Contó que el curso de joyería duró solo cuatro horas y que a partir de ahí se puso a experimentar, porque su trabajo es "muy intuitivo". Más tarde, con artesanos joyeros, rediseñó la colección en plata y en plata bañada en oro, de nuevo en busca de materiales más nobles.
Escala, curiosidad y lo que viene
La moderación observó que a Mar parece interesarle la escala: a veces la misma forma sirve para una escultura monumental o para un collar, y otras diseña expresamente para el cuerpo. Ella insistió en que las joyas surgieron de aquella invitación y en que trabaja de forma intuitiva, haciendo lo que le "sale del corazón". Contó que diseña algunos de sus vestidos de verano. Le gustaría hacer arquitectura en el futuro y citó como ejemplo el museo de Teshima. Trabaja con ceramistas y quiere trabajar con vidrio, en Murano o en La Granja. Dijo que no se limita en materiales, porque le interesa todo lo relacionado con la creación armónica.
Sobre su estancia en Mallorca, contó que fue un fin de semana de descanso para recuperar la voz, que llevaba cuatro días perdiendo, y para mirar el mar y el horizonte tras meses de lluvia en Madrid. Elogió a los artesanos de la isla y dijo que le encantaría diseñar alguna pieza para Majorica u otro joyero local.
Entre los proyectos en curso, adelantó uno que, según dijo, aún no había presentado en público: el diseño del nuevo puerto de Sotogrande. Incluye señalética, mobiliario y pérgolas, entre ellas una muy grande sobre un pantalán en forma de espiral, llamada Nautilus. Con la galería Freeman de Sídney ha diseñado esculturas para un hotel, a la espera de que se termine para saber cuáles se eligen. También prepara un rediseño de la colección Ginkgo para un cliente de esa galería. Se presenta a concursos internacionales de escultura. Y en la galería Garna de Madrid se inauguraba la exposición conjunta Esencias compartidas, con Fernando de Ana, donde mostraría piezas de acero y obras nuevas en resina natural.
Contó que en el estudio trabajan en varios proyectos a la vez, según van llegando encargos de galerías y de clientes particulares. Viaja mucho: en dos semanas irá a Barcelona a ver la escultura monumental de acero inoxidable, hace poco estuvo en Alicante con los carpinteros que terminan la mesa Cañón, y en unas tres semanas irá a Almería a revisar el tótem.
La tradición japonesa y el "alma" de las piezas
Al final, la moderación mencionó Naoshima y le preguntó si alguna tradición artesana le habla especialmente, en concreto la japonesa. Sugirió que su idea del corten, en el que el óxido da fuerza, resuena con ciertas técnicas japonesas. Mar respondió que el arte japonés tiene una conexión muy potente con el material y que allí la creación es un ritual. Ella intenta hacer algo parecido, aunque en su caso cuando la pieza ya está terminada.
Reconoció una diferencia de fondo. Los artesanos, por su experiencia y por un oficio transmitido de generación en generación, tienen con el material una conexión mucho más cercana que la suya, por mucho que a ella le guste la madera. En Japón, dijo, ese trabajo se vuelve ritual e incluso religioso, y se le da un alma a las piezas. Eso es lo que ella quiere transmitir: que quien adquiere una de sus obras no compra solo arte, sino algo conectado consigo mismo que puede ayudar a armonizar el espacio y a la propia persona, a sentirse mejor.
Buenas tardes. Muy buenas tardes. Es un placer darles la bienvenida a esta sede de la Fundación Juan March en Palma para una nueva sesión de nuestro formato Las artes y los oficios, que como saben es una cita recurrente con diferentes personas que trabajan en el mundo muy vivo y muy interesante de la artesanía contemporánea y la creación diseño en torno a esa disciplina.
Vivimos en un mundo en el que cada vez más nos vuelven a interesar productos únicos hechos a mano, recuperando técnicas a veces pues muy antiguas como, digamos, antídoto a ese consumo rápido y de usar y tirar tan habitual también en nuestra cultura y nuestra sociedad. Y nuestra invitada de hoy es pues una creadora difícil de clasificar que se llama Verónica Mar. Verónica, bienvenida.
Muchas gracias.
Es un placer tenerte aquí.
La presentaré muy brevemente porque, bueno, van a conocerla a ella y a su trabajo mejor en los próximos minutos. Verónica se define como artista, escultora y diseñadora, no necesariamente en ese orden. Y su trabajo explora la belleza esencial y el equilibrio a través de piezas que pueden ser tanto esculturas como pinturas y objetos o piezas únicas de diseño.
Tuvo formación en la disciplina de bellas artes y diseño de interiores en Barcelona, desarrolla ahora mismo su práctica desde Madrid y ha colaborado con firmas, una larga lista de firmas que van desde Porcelanosa, Cosentino o Tribú. Ha presentado su obra en ferias y galerías en Europa, Estados Unidos. Actualmente está representada por Atelier Courbet en Nueva York y Freeman Gallery en Sydney y Gerna Gallery en Madrid. No sé si se pronuncia así.
Sí.
Ah, y bueno, su trabajo ha sido reconocido con numerosos premios internacionales, especialmente por dos de sus piezas que quizás podremos explorar, Soul Sculpture Bench y el columpio Autumn Leaf. Ha sido finalista también del premio Women in Arts Prize y obtuvo el primer premio internacional de escultura en la ciudad de Badajoz, entre otros reconocimientos.
Así que bueno, tenemos como siempre la oportunidad de conocerte mejor, Mar, ver algunas de tus obras, explorar tu universo creativo y lo haremos pues primero con una presentación tuya y que iremos pues también hablando de forma informal y al final tendremos espacio para las preguntas del público. Así que antes de nada les animo a que le demos la bienvenida a Verónica con un aplauso.
Muchas gracias. Muchas gracias. Estoy muy feliz de estar aquí y honrada también pues de verles a todos y también a mis amigos que han venido.
Pues voy a hablar de la esencia de los materiales nobles, pero para que entendáis un poquito mi trabajo, necesito hablar también de la esencia y de los orígenes de mí misma, ¿no? Entonces, esto es un sol que parecido pinté cuando yo tenía 3 años en la pared de la casa de mis padres y es como la luz que ha ido iluminando todas las etapas de mi vida, ¿no? Yo también soy Leo y nací eso, el 15 de agosto, y el sol es como el que guía mi camino, ¿no?
Nací en Granada, en un pueblo, este es el pueblo de mi madre que está en la sierra, en la zona de Guadix, está rodeado de almendros, de castaños, pasaba todos los veranos allí. Y esta es la cueva donde actualmente viven mis padres, que es en 15 km podéis ver la diferencia de paisaje tan impresionante que es toda esta zona, que es la Hoya de Guadix que se llama, que son como sedimentos del Pleistoceno y entonces las cuevas se excavan en estos cerros, ¿no?
Entonces todas estas curvas yo pues las fui integrando desde pequeña y luego la conexión con la naturaleza que siempre he tenido y he recordado, pues me encantaba pasear descalza en el río, ver las flores y los pétalos de las flores de los almendros, esas cinco hojitas tan bonitas y luego, bueno, pues castañas, oler la tierra mojada y entonces, bueno, estaba como muy conectada con la naturaleza, ¿no?
Nací en Granada, pero vivíamos los primeros años y estuve viviendo en Barcelona. Y entonces yo he puesto estas dos fotografías como referencia de cuando la primera vez que fui a estos dos monumentos, ¿no? La Alhambra con esa geometría tan impresionante y maravillosa, los espejos reflejados, toda la arquitectura, y luego encontrarte con esta arquitectura como mucho más orgánica, ¿no?, de Gaudí, que me impresionaron los dos y son también muy referencia en mi trabajo, ¿no? La arquitectura árabe y luego la referencia de Barcelona.
¿Recuerdas esas primeras visitas?
Yo recuerdo la primera vez, sí, o sea, es como muy tenue, pero tengo imágenes de los dos espacios, ¿no? Como este, ¿no? Sería como una explosión de color. Sí. Y este era como estar alucinada de una belleza tan impresionante, ¿sabes? Con los arcos y toda la, no sé, todos los yesos de las paredes y las estrellas que se veían, todas las constelaciones que se pueden ver en la Alhambra, ¿no? Entonces, esas imágenes sí que las tengo en la retina de pequeña.
Luego, bueno, pues como has dicho, estudié bellas artes y diseño de interiores en Barcelona. Toda mi adolescencia la pasé en Madrid. Y mi madre, bueno, me dio a elegir con 9 añitos al llegar a Madrid entre piano y pintura. Y entonces, pues yo elegí pintura y desde entonces he ido pintando al óleo, a la acuarela y tal.
Las primeras referencias que yo sé que han influido muchísimo en mi trabajo han sido estos artistas. Este es Anish Kapoor, y Verner Panton. Anish Kapoor, la inmensidad, trabaja también con el tema de los reflejos y el verte interiormente, ¿no? A través de su obra. El color y la organicidad que parece un gesto, ¿no? Esta silla me encantó la primera vez que la conocí, de Verner Panton. La monumentalidad de Richard Serra y el trabajo con el acero corten, que parece liviano incluso, ¿no? Cuando te acercas a su obra. Y este artista que se llama Andy Goldsworthy, que trabaja con la naturaleza y el paso del tiempo y sobre todo la conexión con la naturaleza, ¿no?, del ser humano, y él influyó muchísimo en la manera de ver y la manera de crear que tuve después.
Pues yo hice la carrera de bellas artes, pero terminé con las tres disciplinas, ¿no? Hice interiorismo por un lado en la escuela EINA, bellas artes con diseño gráfico y diseño de producto. Entonces, aquí se pueden ver tres aplicaciones. Una de las piezas, bueno, mi primer bebé, que es Mare, que es mar en latín, que era un mobiliario que representaba las olas del mar al llegar a la orilla. Es un mobiliario, bueno, pues la tumbona, la silla, la mesa.
Este es mi primer interiorismo, uno de los primeros interiorismos que hice, que está inspirado en la naturaleza. Se llama El jardín de los sueños. Lo presenté en 2012 en Casa Decor y bueno, pues la lámpara, todas las cerámicas que eran florecillas, pues todo está representando, pues es un bosque interior, ¿no?
Y luego Farus, que el logotipo lo diseñé para Estónica, para presentar la nueva serie de Estónica de Cosentino en Madrid, que eran unas esculturas que estaban ahí en la sede de Madrid. Y bueno, y mi cuadro, que es el caballo del examen de ingreso a Bellas Artes, que me encanta esta obra.
Y entonces durante eso, durante la carrera, pues ya empecé a investigar, a darme cuenta de los patrones que había detrás de muchísimas obras, entre ellas de obras pictóricas, pues de Leonardo da Vinci, a nivel de arquitectura también y luego mirando un poco más hacia adentro de la naturaleza.
La espiral está presente en todas las escalas en el universo. Es la forma que genera la vida. La puedes ver en el ADN, en el crecimiento de las flores y las plantas, en el movimiento de los huracanes y en el movimiento de las galaxias. Es que todo se mueve en espiral. La vida también es una espiral. El corazón es una doble hélice en espiral que se forma y se genera el corazón así en esa forma de espiral.
Entonces, lo podemos ver y estar presente a nivel de arquitectura, en todos los templos del mundo, en todas las culturas, se utiliza esa geometría sagrada del lugar, que son unas proporciones que se cogen con la latitud del lugar. Esa geometría se genera a través de esos números y entonces toda esta geobiología, geometría sagrada que se ha utilizado con los maestros constructores para generar todos estos templos y monumentos en todas las culturas, ha sido lo que he ido poco a poco estudiando y aplicando en toda mi obra.
Entonces yo, aparte, todos estos años después de estudiar estas técnicas, también me he ido formando como sanadora energética de los espacios, viendo cómo poder aplicar esas proporciones y esas cualidades a mi obra para que puedan emanar realmente alta vibración y puedan sanar armónicamente los espacios.
Vale, entonces es como feng shui o…
Es una especie de feng shui. Sí, estudié también feng shui. Vastu Shastra es de la India. Viene de la India. Es mucho más antiguo que el feng shui. Es como el origen. Es como que me gusta a mí ir al origen y a la esencia, ¿no? Entonces pues el Vastu Shastra viene de ahí también, o sea, el feng shui viene del Vastu Shastra.
Y este es un ejemplo que a mí me encanta, que es el laberinto de la catedral de Chartres, que está en Francia. Y tú cuando entras al laberinto con una intención y cuando llegas al centro, tú vas haciendo como un movimiento pendular. Cuando llegas al centro, físicamente notas una energía que sube porque está cargado y está creado con una geometría sagrada, el lugar. Entonces eso se puede generar y estamos generándolo ahora con mi estudio. Por eso a toda mi obra los llamo puntos de luz, que trabajo con la simbología también de los materiales.
Y quería empezar con la madera porque es el más cercano a nosotros. Los árboles nos han relacionado siempre con el crecimiento de la persona, ¿no? Tener unas raíces y unas bases interiores sólidas para ir creciendo en plenitud, ¿no? Entonces, todo este desarrollo personal también ha sido una constante en mi trabajo de interior para ayudarme a crear toda la obra, ¿no? La madera, pues eso, es la vida que sigue respirando, tiempo orgánico transformado con respeto y un material que nos devuelve a la raíz y al pulso natural de la existencia.
Esta es una de las piezas más importantes de toda mi colección, que es el banco Soul, que bueno, pues es como el alma, ¿no? Y aquí podéis ver la curva, que es, bueno, la forma que yo más repito, ¿no? Y la espiral.
Aquí podemos ver la producción de esta pieza, que estamos haciéndolas en este material, aquí es en Dolomites. Es la primera vez que trabajo con artesanos de fuera de España, porque yo la obsesión era trabajar con artesanos españoles creando piezas únicas y vendiéndolas a nivel internacional a través de galerías.
Entonces, lo que hacemos es seleccionar la pieza, en este caso, un árbol de unos 200 años, un tronco de roble siberiano. Lo eligen mis artesanos porque es muy complicado encontrar un tamaño tan grande y entonces se desbasta con un robot porque si no, a mano costaría muchísimo más la venta al público, y luego ya se trabaja toda la pieza a mano. Entonces, yo voy a visitar a los artesanos dos o tres veces durante el transcurso de la producción.
Y luego, bueno, pues entendiendo también cómo se trabaja la madera, cada uno de los materiales, a mí me gusta ir a conocer al artesano, ¿no? Y tocar la pieza y sentirla y hablar con ellos y saber cómo se puede trabajar de la mejor manera, ¿no?
Y tienes como, bueno, lo que nos has enseñado antes en algunas imágenes, esa, no, como de geometría y proporción dentro del diseño. ¿Es parte de tu proceso de…?
Eso es la geometría. Parto de la sucesión de Fibonacci o de una medida sagrada del laberinto de Chartres, por ejemplo, de la energía de lo que tú quieras aportar a la casa o al espacio donde va a estar posicionada tu obra. Y desde el mobiliario se pueden diseñar las alfombras, los cuadros con las medidas sagradas del lugar o las medidas sagradas del lugar de nacimiento de la persona. Entonces, tú puedes aportar toda esa energía de alta vibración al espacio donde estás. Entonces, yo con mi obra lo hago en todas las piezas, o sea, el primer dibujo es con qué medidas parto, ¿no? Y entonces a partir de ahí ya se va formando toda la pieza.
¿Y empiezas dibujando o haces como una maqueta en algún otro material o cómo es tu proceso?
Pues depende de la pieza, porque siempre cuento el Soul, ah, no, fue el Alfa, pero no. El Soul fue trabajando, inspirándome sobre todo en la espiral, ¿no? En la espiral de la vida, pero el banco Alfa, que eso lo podéis ver en mi página web, ese me apareció una noche en un sueño. Entonces, depende de la pieza, pues me aparece en el mismo momento en el que estoy hablando con el cliente, que es lo que necesita, o sí que estás pensando en: "Vale, pues quiero diseñar un banco o quiero diseñar una escultura o qué quiero que simbolice o que aporte esta energía a esta persona", ¿no? Es que es muy variado. Puedo tardar días o puedo tardar segundos, ¿no? Estar en un sueño, ¿sabes? Es que es… Sí, sí, es así.
Caminos distintos.
Sí, son como, yo lo… es más una canalización. Yo creo que los artistas canalizamos, ¿no? La información está ahí arriba y baja.
Una vieja idea de la inspiración, ¿no? Que se puede expresar en lenguajes distintos dependiendo del contexto cultural de cada creador, pero durante siglos se ha dicho así, ¿no?
Sí, sí, eso es. Pero siempre me pilla trabajando también, como Picasso. Si buscas la inspiración, me pilló trabajando, ¿no? Que no, porque es verdad que pues yo he trabajado muchísimo, muchísimas horas para crear todas estas piezas, ¿no? Entonces para mí sí es básico, ¿no?
Es una de las cosas, es verdad, que quería explicar antes, que es: de mi madre viene la inspiración y el poder expresarme a través de la música, toda mi familia son músicos, la parte de mi madre, y de la parte de mi padre, esa disciplina de estar en una fábrica, y de ir trabajando todos los veranos también allí con ellos. Tengo esa dualidad, ¿no? De estar mucho más libre, expresarme a través del arte y de ser muy trabajadora también.
Esta es una de las piezas más importantes que he creado hasta entonces. Es una mesa. Este es el tronco del que nace también el banco Soul, el anterior. Yo cuando vi este tronco casi me pongo a llorar porque no sé, es como una conexión muy potente que tengo con la naturaleza y me impresionó muchísimo el tamaño que tenía. Ya había visitado yo las secuoyas, que también, pero este me impresionó y lo que quise es darle otra vida a este último trozo que le quedaba al árbol y creé esta mesa que acaba de tener un premio internacional en Creators Design Awards en París, ahora en enero. Estuve allí recibiendo el premio, bueno, uno de los nominados, y bueno, se llama Vortex porque representa esa espiral que genera la vida, el corazón que está pues emanando esa energía, ¿no?, de alta vibración.
La mesa Mayu está hecha en madera de cedro y también esta la hemos hecho con los artesanos de allí de Italia. Mayu significa río en quechua y yo utilizo, es como que la forma de la pieza referencia también la forma de, bueno, pues eso, este tipo de rocas que están esculpidas por los ríos, ¿no? Es una mesa baja. Estuvo expuesta en Miami y en mi primera exposición individual en Nueva York con la galería Atelier Courbet en junio.
Que estamos con los artesanos allí en Dolomites. Y esta es una de las mesas que no la he querido traer entera porque la veréis en la feria Forma en Madrid del 4 al 8 de marzo y esta se llama Cañón, que está inspirada en estas texturas de los cañones. También mantiene esa espiral, pero es un poco diferente.
A mí, como he dicho anteriormente, me encanta ver llover y esta forma que se creaba cuando cae la lluvia fue la referencia para generar la creación de estos taburetes, mesitas bajas y esta sillita con forma de gota de agua, y está trabajada en madera de olmo. Estas son las primeras piezas que hemos hecho para la
Exposición de Nueva York. Están, eso, en madera de olmo, Calatorao, mármol Calatorao, travertino y Pietra Grey, y verde Macael también. Y bueno, la verdad es que esta pieza, esta colección, me encanta.
Y en este caso partes de una forma, ¿sí?, y después experimentas con distintos materiales para materializarla, ¿no?
Sí, el banco Soul también se ha hecho en diferentes materiales. Ahora veremos varias otras, pues en mármol, en madera. El primero de todos, que tiene un premio internacional, lo hice en Krion, pero es un material... Krion es una piedra acrílica, se llama, es un material termoformable. Y bueno, el Krion es de la marca Porcelanosa, pero no siempre se ha conocido como DuPont, Corian, que es de DuPont, la marca DuPont.
Y con ese material fue con el que hice mis primeras esculturas en 2014. Es el material con el que empecé prácticamente a diseñar todo el mobiliario. Pero luego me di cuenta que es verdad que hay una diferencia en la vibración y en los bovis que tiene el material, ¿no?
Los bovis es una escala de vibración que, cuanto más alto es, es como más puro, más vibra el material, más energía está emitiendo de alta vibración. Pues la madera, el mármol, son los de más alta vibración y luego ya vas bajando cuando te acercas más a los plásticos. Como el Krion lleva plástico y lleva acrílico, es una de las más bajitas de vibración. Y yo quería presentar aquí pues eso, los materiales nobles, que es la más alta vibración que puedas aportar, ¿no?
Entonces siempre, bueno, ahora me gusta trabajar con esos materiales, con los materiales nobles, aunque sigo haciendo alguna cosa como las joyas, que ahora veremos más adelante, porque el color que utilizo es el blanco y sí que es como más pureza y tal, pero me gusta muchísimo trabajar con materiales nobles por la vibración más alta. Y en este caso, con los Drops y con el Soul, pues se pueden hacer en diferentes materiales.
Entonces, ahora vamos hacia el mármol, que para mí es el cronos hecho materia, es un tiempo condensado a lo largo de miles de años, es una memoria geológica y nos conecta con la infinitud. Esto es una de las piezas, el Soul también, y trabajar con el mármol es ya otro nivel por el peso que tiene. Para mí me parece dificilísimo. Cada vez que voy a la cantera me maravillo de ver a mis artesanos con esas moles tan pesadas.
Y bueno, aquí podéis ver cómo se trabaja y cómo se saca uno de los Soul. Esto es en Pietra Grey. Y normalmente pues vamos a la cantera y elegimos el bloque de mármol con las dimensiones para poder sacar luego una de las piezas, ¿no?
¿Dónde está esta cantera?
Esta cantera está en Almería.
Ajá.
Sí, está... Entonces lo más importante es igual el desbastado del material, ¿no? Se desbasta con este tipo de máquinas, con agua, igual que si no se romperían las hojas de metal, y luego ya poquito a poco se trabaja a mano, se va lijando, pero ves las estrías con las que se queda la pieza, y luego ya se va terminando.
¿Es la misma forma que hemos visto en el Soul?
Sí, es que es una de las piezas que más se ha vendido a nivel internacional y he podido, gracias a esto, vender, o sea, poder hacer estos vídeos, ¿no?, del proceso de producción. Y esta realmente es impresionante. Esta pieza se expuso en Alemania también y se vendió a un cliente de Londres. En Pietra Grey, he vendido también en varios mármoles más.
Y esto, a ver, si me permites, pregunta muy prosaica. Esto es una pieza única, pero también es, antes que nada, un banco, que tú quieres que la gente se siente en él.
Eso es. Sí, eso es.
Cuéntame un poco sobre eso. O sea, ¿qué tienes en cuenta para hacer algo que dé ganas de usar?
Bueno, mucha gente me pregunta, o alguna vez me dicen: «Es que no te puedes sentar en el centro». Digo: «Pues es que es una escultura, te puedes sentar en los lados», ¿no? No sé, cosas así que me he encontrado. Pero qué tengo en cuenta: pues tú puedes utilizar toda la obra que yo hago; puede ser muy bonita y te puede gustar o no, pero siempre tiene que poder utilizarse.
Entonces, es verdad que el banco, bueno, pues te puedes sentar en los lados; la mesa es impresionante, pero tú puedes usarla como mesa. O sea, yo tengo en cuenta siempre la utilidad, por eso es un diseño, es functional art, ¿no? Yo lo llamo diseño funcional inspirado en la naturaleza, pero siempre, en mi caso, lo tengo que poder utilizar, y luego ya puedo hacer otras piezas como las esculturas, ¿no? Pero en el tema del diseño siempre tiene que ser útil. Si no, no es un diseño, es una escultura.
Y, por ejemplo, a la hora de elegir ese mismo banco, además de esa dimensión como de energía que nos has contado, ¿hay algo, digamos, artesanal en tu decisión de usar madera o usar un mármol? Hemos visto pues diferentes colores, texturas, para distintas piezas. ¿Cómo tomas estas decisiones?
Bueno, ya ahí entra dónde va a ir colocada la pieza, qué es lo que quiere el cliente, porque, por ejemplo, con una de las piezas de mármol, del Soul de mármol, el cliente la quería de mármol, pero es que el mármol pesa 2.000 kg, y tenía que pesar mucho menos. Entonces tuvimos que reducir el tamaño, pero al final el cliente quería esa pieza en mármol. Es que depende del proyecto, pero...
Depende del proyecto. Sí, es verdad. A mí me gusta mucho trabajar con estos tres materiales, con el acero cortén, con el mármol, el bronce, pero, pues eso, si la casa no puede sostener, o el barco no puede sostener, una pieza de 2.000 kg, pues hay que cambiarle la forma, o hacerlo diferente, o cambiarle el material, desbastarlo por dentro, hacerlo más liviano. Y luego, lo que quiere o lo que necesita depende del interiorismo del cliente, ¿no? Pues ahora estamos diseñando una mesa en madera porque todo el interiorismo pues está más o menos acorde, ¿no? Es que depende de cada proyecto, no sé cómo explicarte.
Sí, aquí, bueno, sigo con la presentación. El Soul, como he dicho anteriormente, está inspirado en esta espiral de Fibonacci, y luego generé toda la colección completa. Aquí veis un ejemplo nada más, que es el aplique de pared, pero está desarrollado para una mesa, una mesa baja también.
Y luego nos vamos aquí al Ula. Esta es la colección Ula, que significa joya de mar. Y es que la primera pieza que diseñé fue esta. Este es verde Macael. El verde Macael tiene una textura que parece las olas del mar, esta parte de las olas del mar. Y entonces siempre busco como la conexión de la U de la Ula con la U que tiene en sección esta pieza, este banco, ¿no?
Y esta la diseñé justo en la pandemia. Mi cuñada estaba embarazada. Entonces, aquí hay gente que me dice: «Ay, pues esto parece como la barriguita de la embarazada, o las curvas de la cueva». Pero bueno, siempre intento, pues eso, llegar como a la esencia de la forma con toda mi obra, utilizar el material más puro y con la menor ornamentación posible. Luego veremos un poco más adelante la colección Ginkgo, que es un poco diferente.
Y esta pata es en acero inoxidable. Ahora estamos haciendo uno con latón en la pata y el mármol en Calatorao, que es precioso. Es un oscuro pero muy cálido, como un negro cálido.
Y luego esta es una de las últimas piezas que he diseñado, que la quería colocar porque estaba en el librillo vuestro de la Fundación Juan March, lo colocasteis. Y esta, bueno, pues está inspirada en estas orillas, estas texturas que se forman en la orilla del río, y es un tótem de luz, pero lo estamos desarrollando para que sea un cabinet, un armario que se abra, que se abran las dos puertas así, en horizontal, y...
Porque ahora mismo la pieza que estamos viendo es como una escultura con luz, ¿no?
Es una escultura con luz.
O sea, se le puede llamar lámpara o se le puede llamar...
Sí, es un tótem de luz. Un tótem de luz. Sí.
Es que no se entiende muy bien. Bueno, no entiendo muy bien...
Sí, es como un tótem de luz.
...la perspectiva de lo que estamos viendo. Y cuéntanos más, o sea, ¿esto es una forma natural?
Sí. Bueno, es el mármol trabajado manualmente para hacer este tipo de textura, como de las orillas del río.
Mm. Vale.
Entonces, en uno de estos sueños míos me apareció que tenía que ser también un cabinet, ¿no? Un armario en el que tú pudieras abrir las dos hojas y pudieras guardar ahí. Es como una doble función, ¿no?, para que sea un diseño, porque si no es solo una lámpara, un tótem de luz. Pero para darle más funcionalidad, después del sueño quise hacerlo así, y lo estamos desarrollando en Almería con los artesanos de Almería, que está siendo muy complicado porque además queremos que se encienda la luz nada más pasando la mano, sin, ¿sabes?, sin ningún interruptor ni nada. Entonces, así como muy sutil todo, ¿no?
Al hilo de esto, ¿cómo es trabajar con tus artesanos? ¿Te sucede alguna vez que te dicen: «No, esto no se puede hacer»?
Sí, por supuesto.
¿Y qué haces?
Bueno, pues intentamos hacerlo de otra manera, lo más sencillo posible también para ellos. A mí me encanta ir a los artesanos, en todos los materiales. Me encanta estar ahí con ellos y aprender cómo se trabaja el material para yo, desde ahí, ya proyectar, porque si yo no sé cómo se trabaja o se produce, o las máquinas que tienen, hasta dónde podemos llegar, yo no puedo hacer nada, ¿no? Entonces ellos son mis manos, me apoyo en ellos. Claro, yo puedo diseñar lo que quiera, pero ellos me tienen que decir: «Hasta aquí podemos llegar, Verónica». Siempre les intento llevar hasta un límite, ¿no?, empujar, pero sí, yo he tenido muchísima suerte, o sea, son como, pues eso, como parte de mi familia. Los conozco, a muchos de ellos los conozco desde hace 20 años, y pues eso, llevo 20 años en la profesión, y es impresionante cuando estás trabajando con ellos mano a mano, o estás visitándoles, o estás allí soldando con ellos.
¿Nos puedes contar un poco cómo has cambiado tú como diseñadora, como creadora, en estos 20 años a raíz de esa experiencia de ida y vuelta con los artesanos?
Pues sobre todo en el tema de la elección del material, porque para mí es, no sé, como más cercano, o sea, son profesiones que son ancestrales en los procesos de producción, pues el trabajo con la madera o el trabajo con el bronce, la fundición de bronce. Y entonces yo quería llegar a ese punto, ¿no?, de la creación de diseños con técnicas antiguas y con artesanos, para mantener la tradición también, ¿no? Para darles como más trabajo y que pudieran hacer piezas totalmente diferentes a las que ellos están acostumbrados a hacer. Entonces, para mí visitar los talleres es clave, es básico. Todas las semanas tenemos que ir a talleres.
Claro. Y si me permites la curiosidad, tus artesanos, cuando no están haciendo piezas tuyas, en su día a día, ¿qué tipo de cosas hacen?
Normalmente con los que trabajo están especializados en trabajar para otros escultores.
Ah, vale, claro.
Otros diseñadores o escultores. Pero sí, por ejemplo, a los ceramistas con los que he trabajado los llevé hasta el límite, y ellos pues hacían cerámica muy normal, la que estamos viendo en todos los mercadillos y cosas así. Entonces, sí, con los que trabajo normalmente están acostumbrados a trabajar con otros arquitectos, escultores y diseñadores internacionales, no solo de aquí de España. También, después, los que hacen los premios Goya, que están en Torrejón, que son los que me hacen la lámpara, lo veremos, la lámpara Ginkgo en fundición, o la fundición más grande de España, que se llama Capa, que está en Arganda. Pues es inmensa esa fundición, y son con los que trabajo haciendo la chapa en metal y también alguna fundición de la silla que ahora veremos. Lo trabajo con ellos, y luego los de Almería. Tengo también artesanos en Humanes, en Griñón, en Valencia, en Barcelona, en Eibar, ahí en el norte. Sí. Entonces, bueno, mi obsesión eran los artesanos españoles, pero es verdad que con la madera, en estas dos primeras piezas, me tuve que ir fuera porque no encontramos un tronco de esas dimensiones por ningún sitio y tenía que hacer las piezas, ¿no?
Entonces sí, sí, sí. Pues aquí vamos al metal fundido, pues eso, que es el fuego que aprendió a permanecer; nacido del rito, guarda la voz antigua del poder silencioso, aquel que no domina, sino que sostiene y hace visible la dignidad de lo sagrado en el tiempo.
Para mí trabajar con el bronce realmente es algo como muy sagrado, ¿no? Es como que se lleva haciendo ese tipo de fundición a bronce, pues, desde tiempos ancestrales, ¿no? Esta es una de las piezas más importantes también, que es totalmente diferente a lo que habéis visto, pero es la copia, o una interpretación, del árbol ginkgo. El árbol ginkgo simboliza el yin y el yang, aporta armonía y equilibrio en el espacio donde está. Es un árbol sagrado en Asia y es una de las primeras especies que volvió a renacer después de la bomba de Hiroshima. Y la elegí para la creación de esta primera lámpara por esa simbología, porque a esa misma vez yo estaba empezando a crear mis esculturas, que son totalmente minimalistas, son dos líneas que bailan entre ellas. Entonces, totalmente diferente a nivel formal, pero a nivel conceptual está igual, ¿no? Es lo mismo.
Entonces, este es el proceso de producción de la colección Ginkgo. Pues yo cojo las hojas, las engrosamos una a una, luego hicimos el molde; tenemos como 20 hojitas diferentes. Entonces, una a una las van fundiendo, y también las ramas, les hicimos el molde aquí. Es un molde de cera. Entonces, una a una se van haciendo a la cera perdida, y esa es la fundición de bronce. Se enfría el material y luego se corta una a una, se grata una a una, se van limpiando los bebederos, y luego una a una se va soldando, primero a la rama principal y luego al centro, ¿no?, como a la columna vertebral. Y yo estoy ahí; en todas las lámparas y las piezas que hemos hecho de esta colección estoy yo ahí soldando con ellos. Y es el momento que más me gusta, claro, estar ahí en el taller.
Y es un bronce un poquito dorado.
Es un bronce bañado en oro.
Ajá.
Está luego bañado en oro. Esta es una de las piezas que hemos hecho para un cliente en Bruselas, que es una lámpara de 8 metros para su salón. Quedó preciosa esta lámpara, pero hemos hecho también una redonda para Mciny en Japón, que me fui yo ahí a instalarla, que fue increíble también, pues trabajar en la instalación con gente que no hablaba inglés, pero que tenía un respeto por la pieza impresionante. Sí, sí. Y por el artista también, pero por la pieza sí, sí. Además, claro, como es un árbol sagrado para ellos, fue precioso estar trabajando allí.
Luego, con el mismo proceso de producción, hemos hecho este columpio en forma de hoja, que también tiene un premio internacional en 2012, y bueno, pues es una hoja que simula la caída de la hoja en otoño, y es un columpio, ¿no? También lo hemos hecho en madera. Y esta es una de las últimas piezas, que se presentó en la galería en Nueva York y ahora también en Miami, en Design Miami, y se ha seleccionado para Homo Faber, que es... ¿la conoces? Bueno, Homo Faber es una exposición bienal que hacen en Venecia, y esta, junto con los Drops, los taburetillos, y la mesa Vortex se irán para allá, que se han seleccionado. De hecho, esta semana pasada me lo comunicaron, así que estoy muy contenta.
Buena.
Gracias. Y esta está hecha en bronce, y en aluminio hemos hecho una versión patinada en este color que se presentará ahora en la feria Forma, perdón, en la feria Forma, en Madrid, del 4 al 8 de marzo.
Con el mismo proceso de producción estamos haciendo ahora estas... bueno, hemos hecho este tipo de piezas, ¿no?, que solo quería explicar que estoy haciendo mobiliario, pero también escultura monumental, con fundición de aluminio y fundición de acero inoxidable, ¿no? Esta se terminará ahora en mayo y la instalaremos en la casa del cliente y
Esta está en Zahara de los Atunes.
Y metal en chapa, pues eso, el acero corten sobre todo es lo que trabajo, bueno, el acero inoxidable y el latón son las tres versiones de metal en chapa que utilizamos para toda la obra, ¿no? El acero corten para mí es el paso del tiempo, ¿no? Es la materia que acepta la herida y la convierte en fuerza, donde la oxidación no destruye, sino que revela la verdad.
Y aquí se puede ver, aquí sí que ya no hay vídeo, pero aquí se puede ver el proceso de producción. Realmente es una chapa, se corta con láser con la forma que yo le doy en el ordenador, y luego, pues esto es en el taller de Griñón, la curvamos, pero también lo hacemos en el taller de Arganda con la Fundición Capa, que también tiene unos rodillos. Entonces, se va curvando la pieza y luego ya se va soldando, y la oxidación.
Esta es una de las piezas que va a ir ahora a París en noviembre, que es una escultura monumental de 5 metros que irá instalada ahí en espacio público, y esta está en La Moraleja. Las dos son de acero corten, con este material por eso, porque te transmite el paso del tiempo.
Y el latón, que este es el banco Soul, hecho también en latón. Este se fue para Estados Unidos.
Y entonces ya llegamos a las joyas, que son esculturas para llevar, y para mí mis joyas, pues eso, representan el poder de la mujer, pero a través de la feminidad y de la sensualidad. Están inspiradas en las curvas de la mujer y las creé en un año un poco, ahora cuento un poquito más, pero esta es la primera colección, que se llama Alma. Entonces quise trabajar con este material que yo lo podía trabajar con mis manos, ¿no? Este es el Corian, que se termoforma con calor, y pues corté las piezas y las metía al horno de casa y con unos guantes yo hacía las formas, ¿no? Esas fueron las primeras piezas.
Y aquí podéis ver algunos ejemplos. Este es uno del parecido. Ah, no, sí, es este, ¿eh? Y entonces, pues hice una colección completa de anillos, pendientes, collares y, bueno, quise utilizar el blanco por esa pureza, ¿no?, que transmite, y mi sabiduría también.
Y este tipo de arte para llevar que dices, ¿tu proceso sigue siendo el mismo? O sea, ¿sigues teniendo una intuición o una búsqueda, que primero dibujas, después...? ¿O la escala hace que tu proceso sea diferente?
En este caso sí, es como mis primeras esculturas, las hice con este material allá en 2016, y entonces eran esculturas más pequeñas de las que habéis visto ahora, ¿no? Pues eran unas cosas así de 60 cm, más pequeñitas. También jugando con la espiral, ¿no? Siempre jugando con la espiral, manteniendo esas proporciones y esa armonía en las formas.
Pero fue una invitación realmente de una galerista que me dijo, cogió una de las piezas, dijo: «Pero, ¿por qué no haces joyas con esto?». Digo: «Pero si es que no sé hacer cosas pequeñas, ¿no?». Pero dije: «Bueno, me voy a poner un día». Y sí, y empecé a dibujar primero en las formas de, bueno, en los bustos, en algunas fotografías de modelos así. Empecé a dibujar las formas de mis esculturas haciendo fotomontajes y tal, y luego ya me puse manos a la obra y empecé a, no sé, a disfrutar del proceso, ¿no? Había trabajado las piezas más grandes y las esculturas con mis manos, con el horno, en la plancha allí grande de los artesanos donde estaba, y entonces yo sabía cómo trabajar el material, y entonces poquito a poco fui jugando con las formas y así salió la colección. Fue muy, no sé, muy libre, ¿no?
Y luego aquí quise ampliar la colección. Hice un curso de remaches y quise unir dos materiales para seguir con esa utilización de los materiales nobles. Entonces, esto era chapa de latón bañada en oro y remachada con las piezas hechas en Corian. Y aquí estaba en una residencia que hice durante unos meses en 2018, e hice esta serie de colección que también se llama Armag, y bueno, estas piezas pues son muy escultóricas, ¿no?
¿Cómo resuelves este típico problema de arquitecto de juntar dos materiales distintos?
Con remaches, que es lo que he dicho antes, ¿no? Si veis ahí arriba, veis un puntito, pues eso es un remache, se une con, es como una especie de... Claro, eso, como una espiguita que une los dos materiales, y me encantó porque era muy sencilla esa unión de las dos, que parece que no sabes cómo unirlas, pero luego fue muy sencillo, ¿no?
Y bueno, como habéis visto antes, estaba haciéndolo ahí en mi taller que me hice en la residencia, trabajando con los diferentes materiales, el latón y el Corian, y luego pues esto, las herramientas de joyería, que ya te digo que me hice un curso de 4 horas y ya está, nada más, y ya empecé a jugar yo con mis formas, ¿no? Es eso, es muy intuitivo mi trabajo, es como que sale de dentro así, orgánico y muy armónico, ¿no?
Estas son algunas de las piezas también, y luego ya con unos artesanos joyeros hicimos ya estas piezas en plata y en plata bañada en oro, y ya pues eso es un rediseño de la colección, pero ya con materiales más nobles, ¿no? Y estas también, y esta es otra de las últimas joyas que hice.
Veo que te interesa también la idea de escala, no solamente las proporciones, digamos, entre las distintas partes de una pieza, sino entre un ser humano y lo que creas, ¿no? O sea, en algunos casos parece que funciona que casi la misma forma puede ser una escultura monumental o un collar, o en otras ocasiones haces algo especialmente para una escala más pequeña, más, bueno, más para estar en el cuerpo, digamos.
Ya te digo, el hecho de la creación de la joyería fue una invitación de esta galerista, ¿no?, que le agradezco además, pero es muy intuitivo. Yo voy haciendo piezas que a mí me salen del corazón, y porque también me diseño algunos vestidos de verano, algunos, ¿sabes? No sé, me gusta investigar. Me encantaría hacer en un futuro también alguna arquitectura tipo el Museo Teshima, por ejemplo.
Tadao Ando.
Que es maravilloso. Entonces, todo lo que tenga que ver con la creación armónica y traer y emitir alta vibración en los espacios, ¿no? Y a las personas. Entonces, pues me gusta hacer, me gusta diseñar y crear en general, no me limito tampoco de materiales, o sea, trabajo con cerámica también, con ceramistas, quiero trabajar con cristal, con vidrio, en Murano o aquí también en La Granja, pero estoy abierta a trabajar con un montón de materiales y de artesanos también.
Claro. Me contabas antes que has estado este fin de semana aquí en Mallorca. ¿Has visto algo que te haya llamado especialmente la atención para, digamos, trabajar sobre eso? ¿Algún material, alguna forma?
Bueno, a mí el mar me encanta, entonces la verdad es que ha sido este fin de semana más de relax, más de intentar poder hablar hoy, porque llevo 4 días con la voz que no podía, pero bueno, Mallorca la he visitado varias veces y aquí tenéis unos artesanos muy potentes también, y el trabajo con la cerámica o con las perlas, ¿no? Pues no sé, me encantaría, por ejemplo, diseñar alguna pieza para Majorica, por ejemplo, o para otro artesano que trabaje con joyería, pero la verdad es que ha sido este fin de semana más de relax, pero para inspirarme con el mar, porque llevamos unos meses en Madrid con nada más que lluvia y cada vez que vengo a la isla pues necesito estar así más tranquila, ¿no?, mirando al mar, mirando al horizonte, que siempre me inspira un montón.
Bueno, qué bien que hayas podido encontrar un poquito de eso.
Poquito, poquito.
En esta isla, en esta época del año, que es muy buena todavía.
Sí, sí, eso es. Sí.
¿Nos puedes contar algún proyecto más que estés trabajando ahora mismo o que vayas a presentar pronto?
Pues estamos, bueno, en las esculturas estas que os he presentado, lo de Homo Faber también, pero estoy diseñando el nuevo puerto de Sotogrande.
Ajá.
Toda la señalética también, mobiliario, pérgolas, una pérgola muy grande en un pantalán, tipo como un Nautilus, de hecho se ha llamado Nautilus.
Una espiral.
Como una espiral, sí. Y ese es el proyecto que todavía no, de hecho, sale a la luz ahora mismo, pero sí, no lo había presentado en público ni nada, pero es uno de los proyectos que estoy haciendo ahora más importantes también, la verdad.
Y bueno, colaborando con una galería, bueno, la galería Freeman de Sydney, he diseñado también unas esculturas para un hotel. Estamos esperando que termine el hotel para ver cuál de ellas van a elegir. Y bueno, esas son. Me estoy presentando a concursos internacionales de esculturas sobre todo y, bueno, sin parar de crear, la verdad.
O sea, digamos, en un día al azar en tu taller, ¿trabajas en varios proyectos o primero tienes uno, lo terminas, luego otro?
Normalmente en varios proyectos estamos a la vez porque, bueno, van saliendo piezas para la galería de Nueva York, por ejemplo, o para clientes particulares. Ahora he creado dos de la colección Jinco y he hecho un rediseño de la colección Jinco para un cliente de la galería de Australia, que es un poco diferente. Entonces, ese proyecto está a punto de entrar, pero sí, o sea, vamos haciendo, o sea, trabajando con los diferentes artesanos.
Mañana se inaugura en la galería Garna, bueno, el día 25 oficialmente, una exposición conjunta que se llama Esencias Compartidas, con Fernando de Ana también, y ahí presentaré mi obra escultórica, piezas de acero y unas piezas nuevas que he hecho en resina natural, y esas son... Vamos cambiando pues los pedidos que tenemos y vamos ampliando y...
Cambias de registro.
Sí, no hay otra. A no ser que tengamos un viaje explícitamente; por ejemplo, en unas dos semanas tenemos que ir a Barcelona para ver la producción de la escultura monumental esta de acero inoxidable. Entonces, con mi equipo vamos para allá para ver el proceso de producción, cómo está yendo, y bueno, visitar los diferentes artesanos que tenemos allí. El otro día estuvimos, por ejemplo, en Alicante también con los de la madera, los que están terminando la mesa Caño, que se expondrá ahí en la feria Forma, y luego en Almería iremos para ver el tótem, cómo lo están produciendo, pues iremos en tres semanas o así. Entonces viajo bastante.
Me has contado ahora, bueno, hace un rato has mencionado Naoshima, y al principio nos has hablado de algunas referencias que creo que se ven, ¿no?, en algunos de tus trabajos, pues de Serra o de Anish Kapoor. Aparte de esas inspiraciones o referencias visuales, ¿tú tienes alguna tradición artesana que te hable especialmente? Y pues me imagino en concreto las japonesas, si has podido explorar ese mundo tan rico y tan fascinante de cómo conciben ellos la artesanía, por ejemplo, cuando nos has hablado del acero corten y cómo el óxido le da más fuerza. Bueno, creo que es una idea que resuena bastante con algunas técnicas de artesanía japonesa, ¿no?
Sí, la verdad es que eso en la artesanía japonesa y, bueno, el arte japonés, tienen una conexión muy potente con el material también, o sea, cuando están ellos creando hacen como un ritual, que es lo que yo intento también, pero cuando está la pieza terminada, ¿no? O sea, hablar de la conexión del artesano con el material es clave, porque ellos son los que son superexpertos en ese material, entonces tienen una conexión muchísimo más cercana a lo que yo pueda tener, por mucho que me guste trabajar con la madera, porque llevan tantísimo tiempo ellos y lo llevan de generación en generación, muchos de ellos, que ese trabajo con el material se convierte en algo ritualístico también y religioso, que es como lo trabajan en Japón, ¿no? Que se le da un alma a las piezas, ¿no?
Y eso es lo que yo también quiero presentar a través de mi obra, ¿no? Que tú no solo estás comprando una pieza de arte, sino que es algo que está conectado contigo y te puede ayudar a armonizar el espacio y armonizarte tú también, ¿no? O sea, sentirte mejor.
Pues bueno, no me cabe duda de que tus piezas lo logran, Verónica.
Gracias.
Te agradezco especialmente el esfuerzo de hablar con la voz un poco...
Lo siento, que llevo cuatro días intentando, pero bueno.
Pero creo que solo al final sea todo un poquito. Muchísimas gracias otra vez. Ha sido un placer tenerte en nuestra isla. Muchas gracias, Verónica.
Gracias.
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