Satya Nadella sobre la AGI: escalar sin apostarlo todo a un solo modelo

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Resumen

En un nuevo episodio de su podcast, Dwarkesh Patel, junto con Dylan Patel, fundador de SemiAnalysis, entrevistó a Satya Nadella en Atlanta después de recorrer Fairwater 2, el nuevo centro de datos de Microsoft. La pregunta de fondo era cómo se prepara Microsoft para una inteligencia artificial cada vez más capaz en todas las capas: infraestructura, modelos, aplicaciones y geopolítica.

35 min de lectura

La postura de Nadella combina dos ideas que repite a lo largo de la conversación. La primera es que la IA quizá sea el acontecimiento más importante desde la Revolución Industrial. La segunda es que todavía está en una fase temprana. De ahí sale su estrategia: construir infraestructura que sirva para muchos modelos, competir en cada capa por sus propios méritos y no suponer que una sola empresa integrará verticalmente todo el valor.

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El recorrido por Fairwater 2

La entrevista empieza con la visita al centro de datos, guiada por Nadella y Scott Guthrie, vicepresidente ejecutivo de Nube e IA de Microsoft. Allí se explicó que Microsoft intenta multiplicar por diez la capacidad de entrenamiento cada 18 a 24 meses. Fairwater 2 representaría un salto de ese orden respecto al cómputo usado para entrenar GPT-5. Para dar escala, se dijo que la óptica de red de este único edificio equivale casi a toda la que tenía Azure en todos sus centros de datos hace dos años y medio: alrededor de cinco millones de conexiones de red.

Los entrevistadores preguntaron si tanto ancho de banda entre sitios y regiones era una apuesta por modelos tan grandes que necesitarían dos regiones enteras para entrenarse. La respuesta fue que el objetivo es poder agregar los FLOPs de varios sitios en un gran trabajo de entrenamiento, pero que la instalación no se usará solo para eso. También servirá para generar datos y para inferencia. Fairwater 4, en construcción cerca de allí, estará en la misma red de un petabit, y la «WAN de IA» se conectará con Milwaukee, donde hay otros Fairwater en obra. La idea es que un trabajo de entrenamiento pueda repartirse entre pods y superpods de este campus y del centro de Wisconsin y funcionar como un solo sistema.

Microsoft no quiso revelar cuántos racks hay por celda ni cuántas celdas tiene el edificio. Nadella bromeó con que, al ver la obra, pensaba: «dirijo una empresa de software». Lo más relevante del recorrido llegó cuando Dylan Patel preguntó por el espacio de diseño una vez elegidos los GB200 y NVLink. Nadella describió un acoplamiento que va desde la arquitectura del modelo hasta la planta física, y dijo que eso también da miedo. El Vera Rubin Ultra, por ejemplo, tendrá una densidad de potencia y unos requisitos de refrigeración muy distintos. Por eso, dijo, no conviene construirlo todo según un único estándar. Hay que escalar de forma continua en el tiempo, en lugar de hacerlo una sola vez y quedarse con lo construido.

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Entusiasmo con los pies en la tierra

Dwarkesh planteó el contraste entre el discurso de quienes dicen que «la AGI está llegando» y el tono más mesurado de Nadella, mientras los hiperescaladores se preparan para invertir unos 500.000 millones de dólares en capex el año próximo. Nadella dijo que comparte el entusiasmo y que parte de esa premisa: quizá esto sea lo más grande desde la Revolución Industrial. Las leyes de escalado parecen funcionar y él es optimista de que sigan haciéndolo, aunque eso exige avances científicos reales además de mucha ingeniería.

Su forma de pensar la IA se apoya en una metáfora de Raj Reddy, ganador del Premio Turing en Carnegie Mellon: la IA como «ángel guardián» o «amplificador cognitivo». Visto así, para Nadella es una herramienta. Reconoció que también se puede adoptar una visión más mística, porque hace cosas que hasta ahora solo hacían los humanos. Pero añadió que eso ya ocurrió con muchas tecnologías anteriores.

Dwarkesh llevó la pregunta a un terreno más concreto. En algún momento una máquina podría producir «tokens de Satya», y si hoy un millón de tokens cuesta dólares o centavos, queda un enorme margen por capturar. ¿Dónde irá ese margen? Nadella respondió primero con la difusión económica. En su lectura, la Revolución Industrial necesitó unos 70 años de difusión antes de que apareciera el crecimiento económico. Aunque la tecnología se difunda más rápido esta vez, el crecimiento real solo llegará cuando cambien el trabajo, sus productos y los flujos de trabajo, y advirtió que no hay que subestimar la gestión del cambio que eso exige dentro de las empresas. Su apuesta es que los humanos y sus tokens tendrán más apalancamiento. Ni SemiAnalysis ni el podcast existirían a su escala actual sin tecnología, y la IA podría multiplicar esa escala por diez. Su aspiración, dijo, sería comprimir lo que tomó doscientos años en la Revolución Industrial en unos veinte, «si tienes suerte».

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Del SaaS a la era en la que los costes importan

Dylan Patel señaló que las empresas SaaS han tenido un rendimiento muy inferior en bolsa porque la IA rompe su modelo: el coste incremental por usuario era casi nulo y ahora el coste de servir es alto. ¿Cómo hace Microsoft la transición cuando cobra, por ejemplo, 20 dólares por Copilot?

Nadella cree que las palancas de monetización seguirán siendo las mismas: publicidad, transacciones, margen de dispositivos para quien construya hardware de IA, suscripciones de consumo y empresa, y consumo por uso. Ve la suscripción como un derecho a cierto nivel de consumo, algo que la gente aprecia porque puede presupuestarlo. Así funcionan ya las suscripciones de programación, con niveles estándar y profesional, y espera que precios y márgenes se organicen por niveles. Microsoft ya opera con todos esos medidores, y el tiempo dirá qué modelo encaja en cada categoría.

Para explicar por qué un ARPU bajo no le asusta, recordó la transición de los servidores a la nube. Entonces temían que trasladar a los mismos usuarios de licencias y servidores de Office a la nube, con costes propios, reduciría márgenes o haría el negocio menos rentable. Lo que ocurrió fue una gran expansión del mercado. En India, por ejemplo, Microsoft vendía pocos servidores, pero con la nube cualquiera podía comprar capacidad de forma fraccionada. Contó que no había advertido cuánto gastaban los clientes en almacenamiento para SharePoint: según él, el mayor segmento de EMC pudo haber sido precisamente eso, y desapareció con la nube. Con la IA espera algo parecido, y puso como ejemplo que el asistente de programación alcanzó en un año un tamaño que GitHub y VS Code tardaron décadas en construir.

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GitHub Copilot frente a Claude Code, Cursor y Codex

Dwarkesh mostró un gráfico basado en estimaciones de SemiAnalysis. A comienzos de año, GitHub Copilot ingresaba unos 500 millones y no tenía competidores cercanos. Ahora Claude Code, Cursor y Copilot rondan los mil millones cada uno, y Codex se acerca con 700-800 millones. Dylan añadió que la categoría pasó de unos 500 millones de tasa anual a finales del año pasado a una proyección de cinco o seis mil millones para el cuarto trimestre, diez veces más. En ese tiempo, la cuota de Microsoft habría pasado de cerca del 100% a menos del 25%.

Nadella dijo que le encanta el gráfico, por dos razones. Microsoft sigue arriba. Y todos sus competidores nacieron en los últimos cuatro o cinco años, lo que para él es la mejor señal: si los rivales que inquietan son Claude o Cursor y no Borland, Microsoft va en la dirección correcta. Cree que la programación con IA, una «fábrica de software», podría ser una de las categorías más grandes, quizá más que el trabajo del conocimiento.

Aportó cifras propias: en el último trimestre, los suscriptores pasaron de 20 a 26 millones. También señaló que los repositorios generados por los demás agentes acaban en GitHub, que vive máximos históricos de creación de repositorios y pull requests. Según la estadística que citó, GitHub suma un desarrollador por segundo, y el 80% entra en algún flujo de trabajo de Copilot. Además, muchos usan agentes de revisión de código que están activados por defecto.

Sobre la pérdida de cuota, Nadella dijo que no hay un «derecho de nacimiento» y que la única respuesta es innovar. Recordó que Microsoft tenía mucha cuota en cliente-servidor y tiene bastante menos en hiperescala, en un negocio órdenes de magnitud mayor. Para él, eso demuestra que la empresa puede prosperar con menos cuota mientras el mercado genere más valor y haya varios ganadores. Aun así, admitió que revisa la competitividad cada trimestre.

Agent HQ: la «televisión por cable» de los agentes

Parte de esa respuesta competitiva es Agent HQ, presentado la semana anterior en GitHub Universe. Nadella lo describió como la extensión de las primitivas de GitHub (Git, issues, actions), que funcionan bien porque están construidas alrededor del repositorio. Dentro hay un «control de misión» desde el que se pueden lanzar agentes de distintos proveedores, como Codex, Claude, Cognition o Grok, incluidos en una única suscripción. Por eso lo compara con la televisión por cable. Cada agente trabaja en su propia rama y el usuario los supervisa.

Para Nadella, este será uno de los mayores focos de innovación. El desarrollador quiere usar varios agentes, digerir sus resultados y mantener el control de su repositorio, y eso requiere algo parecido a una pantalla de visualización frontal para dirigir y clasificar rápido lo que generan. También requiere mucha observabilidad en el plano de control: saber qué agente hizo qué, cuándo y en qué base de código. Dylan resumió que GitHub crecerá gane quien gane la carrera de agentes, aunque ese mercado crece entre un 10% y un 20% anual, mientras que el de agentes se ha multiplicado por diez y su mercado potencial podría compararse con los dos billones de dólares que se pagan en salarios de desarrolladores, o más.

21:02

¿Quién se queda con el margen: los modelos o el andamiaje?

Dwarkesh llevó la pregunta más allá de GitHub, a Office y al resto del software de Microsoft. Si los modelos pasan de tareas de dos minutos a tareas de días enteros, las empresas de modelos podrían cobrar miles de dólares por algo parecido a un compañero de trabajo autónomo. ¿Por qué entonces el andamiaje, que pierde relevancia a medida que los modelos mejoran, retendría valor?

Nadella dijo que el tiempo lo dirá, pero propuso un argumento en sentido contrario. Su configuración favorita de GitHub Copilot es «Auto», que elige y arbitra tokens entre varios modelos según la tarea. Si eso se generaliza, los modelos pasan a ser intercambiables. Con modelos abiertos, cualquiera puede tomar un checkpoint, entrenarlo con sus datos y empezar a usar modelos propios, y cree que se verá tanto en Cursor como en Microsoft. Quien domine el andamiaje y tenga la «liquidez» de los datos podría integrarse verticalmente hacia el modelo. Así formuló la idea de la «maldición del ganador»: una empresa de modelos puede hacer todo el trabajo duro y una innovación increíble y quedar a una copia de que se convierta en un producto básico. Reconoció que el argumento puede plantearse en ambas direcciones.

Dylan respondió con datos del otro lado. Los ingresos de OpenAI se dispararon cuando tuvo un modelo de código comparable al de Anthropic. Y según sus cifras, el margen bruto de inferencia de Anthropic pasó de muy por debajo del 40% a más del 60% este año, pese a la competencia de OpenAI, Google, Grok y más modelos chinos abiertos que nunca. Nadella aceptó que hace unos años la idea de «tomar un modelo y construir una empresa exitosa» probablemente quedó desmentida por las capacidades de los modelos. Su conclusión fue condicional. Si un modelo llega a ser mucho mejor que todos los demás, habrá un ganador que se lo lleve todo. Mientras haya pluralidad de modelos, como hay competencia entre hiperescaladores, y un contrapeso de código abierto, quedará margen para construir valor encima. Y si una empresa de modelos sube demasiado los precios, quien construye herramientas la sustituirá.

En ese contexto describió la posición de Microsoft. Será un hiperescalador que soporte múltiples modelos. Tendrá acceso a los modelos de OpenAI durante siete años más, libres de regalías, lo que equivale a disponer de un modelo de frontera con total flexibilidad. Desarrollará modelos propios en MAI. Y construirá un andamiaje de aplicaciones en seguridad, trabajo del conocimiento o programación en el que el modelo esté integrado en la aplicación, no como una capa encima.

29:10

Excel Agent y Microsoft como infraestructura para agentes

Como ejemplo, Nadella habló de Excel Agent. Según explicó, no es un envoltorio de interfaz, sino un modelo situado en la capa intermedia de Office. Microsoft toma la propiedad intelectual de la familia GPT y la incorpora para que el sistema entienda de forma nativa los artefactos de Excel, no solo sus píxeles. Si va a razonar, necesita ver que se equivocó en una fórmula y corregirla. Habló de darle algo parecido a un markdown con las habilidades de un usuario avanzado de Excel. La lógica de negocio tradicional queda cubierta por una capa cognitiva, y Excel vendría «con un analista incorporado».

Dwarkesh objetó que eso supone modelos como los de hoy. Si una IA llega a usar un ordenador tan bien como un humano, puede ver las fórmulas, usar otro software o migrar datos, y la integración con Excel importaría menos. Nadella aclaró que no hablaba de una herramienta para un humano, sino de un agente completamente autónomo. Distinguió dos escenarios. En uno, el usuario sigue al mando con su ordenador, Excel y un Copilot con agentes. En el otro, la empresa simplemente provisiona recursos de cómputo para un agente autónomo. Incluso ese agente, argumentó, traerá herramientas incorporadas, porque usarlas es más eficiente en tokens que operar sobre un ordenador en bruto.

De ahí sacó una de las tesis centrales de la entrevista. El negocio de Microsoft, hoy de herramientas para usuarios finales, se convertirá esencialmente en un negocio de infraestructura para agentes que hacen el trabajo. Lo que hay debajo de M365 seguirá siendo relevante porque un agente también necesita dónde guardar, archivar, descubrir y gestionar su actividad. Lo comparó con la virtualización, que no redujo los servidores, sino que los multiplicó. Dijo que ya ven crecimiento en Windows 365 porque quienes construyen agentes autónomos que generan documentos de oficina quieren provisionarles un ordenador. Por eso, a quienes le preguntan por el futuro del negocio «por usuario», responde que las primeras señales apuntan a un negocio por usuario y por agente. Cada agente necesita un ordenador, seguridad, una identidad, observabilidad y capas de gestión, y ese negocio crecería más rápido que el número de usuarios.

Migraciones y un mundo híbrido

Dylan añadió otro ángulo. Lo más valioso a corto plazo quizá sean las migraciones: de mainframes a la nube, de hojas de Excel a bases de datos SQL, de flujos en Word y Excel a sistemas más programáticos que antes no eran rentables para un desarrollador. Si los agentes migran fuera del ecosistema de Office, su uso podría caer, aunque recordó que los mainframes han seguido creciendo durante dos décadas.

Nadella respondió que habrá un largo período híbrido, con personas usando herramientas junto a agentes que también las usan y se comunican entre sí, y con artefactos que un humano tendrá que revisar. Admitió que eso no responde del todo a la pregunta, porque podría surgir una frontera en la que solo trabajen agentes con agentes. Incluso entonces, dijo, harán falta primitivas: almacenamiento, eDiscovery, observabilidad y un sistema de identidad común a varios modelos. Le gustaría que todo Excel tuviera una base de datos detrás, y de inmediato. Cree que las bases de datos crecerán mucho al estructurarse mejor los artefactos de Office, y que ese consumo de infraestructura lo impulsarán los agentes. Reconoció que todo podría acabar siendo software generado justo a tiempo por una empresa de modelos, pero añadió que Microsoft también será una de ellas.

37:24

MAI: un laboratorio propio sin duplicar esfuerzos

Dwarkesh señaló que el modelo de texto más reciente de Microsoft AI estaba en el puesto 36 de Chatbot Arena, pese a que Microsoft tiene derechos sobre la propiedad intelectual de OpenAI. ¿Por qué va rezagado?

Nadella explicó que Microsoft usará los modelos de OpenAI al máximo en todos sus productos durante los próximos siete años, y que les añadirá valor con ajuste fino por RL y entrenamiento intermedio sobre la familia GPT allí donde tenga datos únicos. Según dijo, el nuevo acuerdo con OpenAI permite declarar abiertamente que Microsoft construirá un equipo de superinteligencia de clase mundial. Pero no quiere gastar FLOPs en duplicar lo que ya obtiene de la familia GPT. Los de MAI se dedican a otras cosas: un modelo de imágenes que, según él, está en el noveno puesto de su categoría y se usa en Copilot y Bing también para optimizar costes; un modelo de audio con personalidad para Copilot; y un modelo de texto que, según su recuerdo, debutó en LM Arena entre los puestos noveno y decimotercero. Ese modelo se entrenó con unas 15.000 H100, era pequeño y buscaba probar capacidades básicas como seguir instrucciones. Para Nadella demuestra lo que podrían hacer con más FLOPs según las leyes de escalado. El siguiente paso será un modelo omni que una audio, imagen y texto.

Dylan preguntó cómo puede Microsoft garantizar un laboratorio puntero dentro de siete años, en plena guerra de talento: Meta ha gastado más de 20.000 millones en talento, Anthropic se llevó el equipo de razonamiento Blueshift de Google y Meta captó otro equipo de Google más tarde. Nadella respondió con nombres: la llegada de Mustafa; Karen; Amar Subramanya, que hizo gran parte del post-entrenamiento de Gemini; y Nando, que trabajó en lo multimedia en DeepMind. Anunció que Mustafa publicaría esa misma semana algo más de detalle sobre los objetivos del laboratorio. Insistió además en que Microsoft usará otros modelos de frontera, como Anthropic en GitHub Copilot, y que lo decisivo es la evaluación del producto en cada tarea. A partir de ahí decidirán cuánta integración vertical hace falta, sabiendo que, si el producto sirve bien al mercado, los costes siempre se pueden optimizar.

40:41

Aprendizaje continuo y el riesgo de un modelo dominante

Dwarkesh planteó el escenario que más podría desafiar esa estrategia. Un modelo de nivel humano aprendería en el trabajo, como un ejecutivo con 30 años de experiencia. Y sus copias, desplegadas por toda la economía, podrían juntar lo aprendido, en una especie de bucle de retroalimentación parecido a una explosión de inteligencia. Si Microsoft no lidera en ese momento, ¿no deja de importar la posibilidad de cambiar un modelo por otro?

Nadella reconoció que si hubiera un único modelo, el más desplegado, que viera todos los datos y aprendiera continuamente, eso sería «jaque mate». Pero dijo que el mundo no funciona así ni siquiera hoy, pese a la supuesta dominancia de un modelo. En programación se usan varios, igual que hay muchos tipos de bases de datos para distintos casos. Habrá efectos de red por el aprendizaje continuo o por la liquidez de datos, admitió, pero no cree que se den en todos los dominios, geografías, segmentos y categorías a la vez.

Volvió entonces a la infraestructura. No se puede construir infraestructura optimizada para un solo modelo, porque si ese modelo se queda atrás todo se desperdicia, y un cambio arquitectónico como un avance tipo MoE en otra empresa podría dejar obsoleta toda la topología de red. Lo calificó de «aterrador». Quien se tome en serio la hiperescala debe soportar varias familias de modelos. Y quien se tome en serio ser una empresa de modelos debe permitir que otros construyan encima, con un ecosistema de ISV, a menos que crea que dominará todas las categorías. En ese caso no tendría un negocio de API ni sería una plataforma. Por eso cree que la industria obligará a especializarse, y que Microsoft debe competir en cada capa por sus méritos sin suponer que integrarlas todas le asegura el «game, set, match».

48:48

La pausa en los centros de datos y la idea de fungibilidad

Dylan recordó que en 2023 Microsoft iba camino de ser el mayor proveedor de infraestructura y de superar a Amazon hacia 2026-2028. En la segunda mitad del año anterior, sin embargo, hizo una pausa y soltó sitios arrendados que luego tomaron Google, Meta, Amazon u Oracle. Según las estimaciones de SemiAnalysis, Microsoft tendrá en 2028 unos 9,5 gigavatios en lugar de los 12-13 previstos antes. ¿Por qué?

Nadella explicó que, para que Azure sirva en todas las fases de la IA (entrenamiento, entrenamiento intermedio, generación de datos e inferencia), necesitan fungibilidad total de la flota. Por eso decidieron no acumular mucha capacidad de una sola generación. Tras haber multiplicado por diez cada 18 meses la capacidad de entrenamiento para los modelos de OpenAI, concluyeron que había que mantener ese ritmo, pero sobre todo equilibrar el entrenamiento con la capacidad de servir modelos en todo el mundo, porque es la monetización lo que permite seguir financiando todo lo demás. Ahora, dijo, inician muchos más proyectos y obtienen capacidad construyendo, arrendando o contratando GPU como servicio, allí donde ven demanda.

También fue explícito en que no querían ser el proveedor de una sola empresa con una enorme cartera de pedidos de un único cliente: «eso no es un negocio». Si OpenAI va a ser una empresa independiente y exitosa, cosa que celebró, Nadella prevé que cualquier actor de gran escala acabará siendo su propio hiperescalador. Su objetivo era construir una flota de hiperescala más su propio cómputo de investigación.

Añadió el argumento tecnológico. Después de los GB200 llegan los GB300, y con Vera Rubin y Vera Rubin Ultra el centro de datos será muy diferente en potencia por rack y por fila y en refrigeración. No quiere construir gigavatios para una sola generación. Le importan el ritmo, la fungibilidad, la ubicación y la diversidad de cargas y de clientes. Contó que han aprendido que cada carga de IA necesita mucho más que el acelerador, y que buena parte del margen saldrá de esos otros servicios. Describió la hiperescala como un negocio de cola larga y dijo que hacer cinco contratos de bare metal con cinco clientes no es un negocio para Microsoft, aunque sí puede serlo para otros. Aun así, Microsoft tendrá capacidad de bare metal como servicio de primer nivel para un conjunto de modelos, incluidos los suyos.

Ubicación, latencia y soberanía de datos

Dwarkesh preguntó si importa dónde esté el cómputo cuando las tareas de IA se miden en minutos, horas o días antes de que intervenga un humano. Nadella dijo que precisamente por eso están repensando qué es una región de Azure y cómo se interconectan las regiones a medida que cambia el uso síncrono y asíncrono de tokens. Pero mencionó también otros factores. Las leyes de residencia de datos, como la frontera de datos de la UE que Microsoft tuvo que crear, impiden procesar una llamada en cualquier lugar aunque sea asíncrona, así que pueden hacer falta elementos regionales de alta densidad. A eso se suman los costes de energía, la economía de tokens por dólar por vatio y la cercanía entre cómputo y almacenamiento. Si una sesión necesita una base Cosmos DB, esta debe estar cerca.

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Oracle, neoclouds y el ritmo de construcción

Dylan insistió: según sus cálculos, Oracle pasará de ser una quinta parte del tamaño de Microsoft a superarlo a finales de 2027, con márgenes brutos del 35%. ¿No ha creado Microsoft un hiperescalador al rechazar ese negocio? Nadella dijo que no quiere restar mérito a Oracle y que le desea éxito, y precisó que Microsoft incluso compra capacidad a Oracle. Pero no tenía sentido para ellos alojar a una empresa de un solo modelo con un RPO de horizonte limitado. Lo que hay que pensar, dijo, no es qué hacer en los próximos cinco años, sino en los próximos cincuenta. Afirmó que lee los análisis de SemiAnalysis sobre AWS, Google y Microsoft, pero que no por eso va a perseguir negocios solo por el margen bruto de un periodo, sino la cartera de negocio que Microsoft puede atender de forma única.

Dwarkesh preguntó por qué no hacer ambas cosas, o usar esos 3,5 gigavatios para Azure, M365 o GitHub Copilot. Nadella respondió que quizá quiera construirlos en otros lugares, como los Emiratos, India o Europa, porque sus limitaciones reales hoy vienen de la regulación y la soberanía de datos. Al mirar hacia 2030 considera a la vez la demanda propia, la de los laboratorios de frontera, la inferencia para múltiples modelos y el cómputo de investigación. Insistió en que la pausa no fue un «no queremos construir eso», sino un ajuste de tipo de carga, geografía y calendario. Prefiere repartir esos gigavatios entre 2027 y 2028 antes que sobreconstruir en un solo año, porque una lección importante fue que NVIDIA aceleró la cadencia de sus generaciones, y no quería quedar atado a cuatro o cinco años de depreciación de una sola. Contó que el consejo de Jensen Huang fue ejecutar «a la velocidad de la luz», y citó como ejemplo que en Atlanta pasaron 90 días entre recibir el equipo y entregarlo para una carga real. Su objetivo es un flujo continuo en el que, cada cinco años, la flota esté equilibrada, sin acumulaciones seguidas de parones. Concentrarlo todo en un solo sitio puede servir para entrenar, dijo, pero no para inferencia, porque Europa no permitirá ir y volver a Texas.

Sobre los acuerdos recientes con Iris Energy, Nebius y Lambda Labs, que parecen contradecir la pausa, Nadella dijo que, con visibilidad de la demanda, aceptan arrendamientos, construcciones a medida y GPU como servicio allí donde otros tienen capacidad. Invitó a todos los neoclouds a unirse al marketplace de Azure. El cliente que llegue por Azure usará el neocloud y, además, el cómputo, el almacenamiento y las bases de datos de Azure.

1:03:50

Chips propios y la propiedad intelectual de OpenAI

Dylan expuso que los aceleradores suponen alrededor del 75% del coste total de un centro de datos, con NVIDIA cobrando márgenes de en torno al 75%, y que por eso los hiperescaladores desarrollan chips propios. Google fabricará, según sus estimaciones, de cinco a siete millones de TPU, y Amazon de tres a cinco millones, mientras que los pedidos de Microsoft de chips propios están muy por debajo. Nadella respondió que el mayor competidor de cualquier acelerador nuevo es la generación anterior de NVIDIA, porque lo que cuenta es el coste total de la flota. Dijo haber visto datos de Maia 200 que «se ven muy bien». Puso como precedente la CPU: tenían Intel, añadieron AMD y luego Cobalt, y gestionan una flota en la que los tres conviven. Recordó que Google y Amazon también compran NVIDIA, que es de propósito general y donde funcionan todos los modelos. Un chip vertical exige tener modelos propios y generar o subsidiar su demanda.

Su plan es cerrar el ciclo entre los modelos de MAI y el silicio propio, que para él es lo que da derecho a diseñar chips. A eso se suma que OpenAI tiene su propio programa de chips y Microsoft tiene acceso a él. Ante la pregunta directa, Nadella confirmó que Microsoft tiene acceso a toda esa propiedad intelectual, y que lo único excluido es el hardware de consumo. Recordó que Microsoft también dio mucha propiedad intelectual a OpenAI al construir juntos, o para ellos, sus supercomputadoras. Primero quieren instanciar lo que OpenAI construya para sí misma y después extenderlo. En resumen, Microsoft quiere ser un socio que ejecute «a la velocidad de la luz» para NVIDIA, porque esa flota «es la vida misma», y competir en las muchas dimensiones del TCO, apoyándose en los derechos sobre los linajes de OpenAI y de MAI.

1:07:38

La exclusividad de la API «sin estado»

Dylan preguntó qué significa que el nuevo acuerdo dé a Microsoft exclusividad sobre las llamadas de API sin estado de OpenAI, cuando las cargas complejas requieren memoria y almacenamiento. Nadella lo explicó así: OpenAI tiene un negocio PaaS, su API, y un negocio SaaS, ChatGPT. La API es exclusiva de Azure. Los productos SaaS de OpenAI pueden desplegarse en cualquier sitio, en parte por la flexibilidad de cómputo que OpenAI necesitaba. Si un socio quiere la API sin estado, debe obtenerla en Azure. Ante el ejemplo de Salesforce entrenando y desplegando un modelo con OpenAI en Amazon, Nadella dijo que cualquier acuerdo personalizado de ese tipo tendrá que ejecutarse en Azure, con pocas excepciones, como algunas para el gobierno de Estados Unidos.

1:10:45

Un negocio intensivo en capital y en conocimiento

Dylan señaló que el capex de Microsoft se ha triplicado en dos años, que otros hiperescaladores piden préstamos (citó uno de 20.000 millones de Meta en Luisiana) y que el flujo de caja libre de todos parece ir hacia cero. Nadella reconoció un cambio estructural masivo: Microsoft es ahora un negocio intensivo en capital y en conocimiento, y debe usar el conocimiento para mejorar el retorno sobre el capital. Citó estadísticas de su última presentación de resultados: para una familia GPT concreta, las optimizaciones de software han mejorado el rendimiento efectivo en tokens por dólar por vatio entre 5 y 10 veces, y hasta 40 en algunos casos, de un trimestre o un año a otro. En su opinión, la diferencia entre un proveedor de alojamiento clásico y un hiperescalador es el software: saber desalojar una carga, programar otra y optimizar por carga y por flota. Por eso dice que la fungibilidad es, sobre todo, software. Concluyó que seguirán siendo una empresa de software, en un negocio distinto, y que el flujo de caja de Microsoft permite mantener ambos frentes.

Dwarkesh le preguntó si, siendo prudente a corto plazo pero quizá dando la razón a Sam Altman a largo plazo, tiene sentido invertir en activos que se deprecian en cinco años cuando lo que algunos esperan en tres podría llegar hacia 2040. Nadella propuso tratar el cómputo de investigación como el gasto en I+D: decidir cómo escalarlo, por ejemplo un orden de magnitud cada cierto periodo, como requisito mínimo. Todo lo demás debe estar impulsado por la demanda, construyendo por adelantado pero con un plan que no se desvíe por completo. Sobre las proyecciones de los laboratorios de 100.000 millones en ingresos hacia 2027-2028, dijo que hay muchos incentivos en el mercado y que es lógico que un laboratorio independiente que necesita financiarse muestre resultados, pero que OpenAI y Anthropic han cumplido y que Microsoft tiene una cartera enorme con ellos. Para él, ser líder en I+D exige una proporción alta de investigadores por GPU, invertir en talento y cómputo con un balance que lo permita antes de que sea sabiduría convencional, y saber pronosticar la demanda.

1:16:03

Soberanía, confianza y la competencia con China

En la parte final, Dylan contrastó la década de 1990, cuando Windows y Word se desplegaban en todo el mundo, incluida China, con un presente bipolar en el que Europa, India y otros países piden IA soberana. Nadella dijo que la prioridad del sector tecnológico y del gobierno estadounidense debe ser innovar y, a la vez, construir confianza mundial en la infraestructura tecnológica de Estados Unidos. Señaló que el país tiene el 4% de la población mundial, el 25% del PIB y el 50% de la capitalización bursátil, y atribuyó ese 50% a la confianza del mundo en sus mercados de capitales y su tecnología. Si esa confianza se rompe, dijo, no será un buen día para Estados Unidos. Afirmó que el presidente Trump, la Casa Blanca y David Sacks lo entienden. Le gustaría que el gobierno se atribuyera el mérito de la inversión extranjera directa de empresas estadounidenses, porque las fábricas de IA que se construyen por el mundo son sobre todo estadounidenses, y lo considera la mejor estrategia de marketing del país, aunque poco comentada. Mencionó los compromisos de Microsoft con Europa, las nubes soberanas en Francia y Alemania, y los Servicios Soberanos de Azure con gestión de claves y computación confidencial, incluida la computación confidencial en GPU desarrollada con NVIDIA.

Dwarkesh preguntó si los países aceptarán usar el mejor modelo con requisitos como alojar los pesos en su territorio, o si exigirán modelos entrenados localmente, por analogía con los semiconductores que todos compran a TSMC. Nadella dijo que lo decisivo es el uso de la IA para crear valor económico, una «teoría de la difusión»: lo que importa no es tener el sector líder, sino usar la tecnología puntera para crear ventaja comparativa. Aun así, los países querrán continuidad. Por eso cree que siempre habrá código abierto y varios modelos, para que nadie dependa de uno solo y cada país pueda trasladar sus datos a otro modelo. El riesgo de concentración y la soberanía, entendida como capacidad de acción, son a su juicio las dos fuerzas que darán forma al mercado.

Dylan replicó que la soberanía en semiconductores es casi «una estafa»: si Taiwán queda aislado no habrá coches ni neveras, y TSMC Arizona no reemplaza una fracción real de la producción. Nadella respondió que precisamente por lecciones como la pandemia los Estados, incluido Estados Unidos, buscarán más autosuficiencia en cadenas críticas, y que una multinacional debe tratar eso como un requisito de primer orden. La globalización no se puede rebobinar ni las inversiones hacerse de golpe, pero quien llegara a Washington diciendo que no se construirán fábricas de semiconductores sería expulsado, y lo mismo pasaría en otros países. Habrá un plan, y hay que respetarlo. Rechazó la idea de que Microsoft esté singularmente privilegiado para este mundo y prefirió llamarlo un requisito empresarial para el que lleva décadas trabajando. Contó que se toma en serio tanto que el gobierno estadounidense pida asignar más producción de obleas a fábricas en Estados Unidos como los límites de datos de la UE.

La última pregunta combinó la competencia entre empresas estadounidenses con el ascenso de ByteDance, Alibaba, DeepSeek y Moonshot. Dwarkesh añadió una inquietud: si la IA se ha convertido en una carrera industrial de capex en toda la cadena de suministro, y si llevará décadas y no un salto inmediato a la AGI, eso parece favorecer a China. Nadella respondió que esa es justamente la razón por la que considera la confianza en la tecnología estadounidense su rasgo más importante, quizá más que la capacidad del modelo. La pregunta decisiva para los clientes sería si pueden confiar en una empresa, en su país y en sus instituciones como proveedores a largo plazo. Según Nadella, eso podría ser lo que realmente conquiste el mundo.