De una choza de un dólar a una megamansión de 139 millones: el recorrido de MrBeast por siete casas

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Resumen

MrBeast y su equipo recorren una serie de viviendas ordenadas de menor a mayor precio. Empiezan en una casa de un dólar que apenas se sostiene y terminan en una mansión de Los Ángeles que el propio vídeo presenta como posiblemente la más lujosa jamás construida. La pregunta es qué cambia, casa a casa, cuando el precio se multiplica. En cada parada el grupo, formado por Karl, Chandler, Nolan y otros acompañantes, prueba las instalaciones, bromea sobre los excesos y, en las dos últimas casas, recorre la propiedad con un invitado famoso.

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La casa de un dólar: una choza a punto de caerse

El punto de partida es una construcción que el propio MrBeast describe como "más bien una choza". El vendedor explica por qué la vende a ese precio: vendrá otra tormenta y el agua "seguro la destruirá", así que prefiere deshacerse de ella por un dólar. MrBeast le pregunta si es una inversión horrible, el vendedor lo confirma y aun así la compran.

Dentro, la casa está incompleta. La estructura se mueve al caminar y el mobiliario se reduce a un sillón, un colchón y lo que MrBeast llama "medio suelo". El suelo está tan roto que se puede pescar desde el interior, y lo intentan, aunque lo que parece una captura resulta ser solo el señuelo. Antes de irse, MrBeast pregunta al antiguo dueño si se arrepiente de haberla vendido. La respuesta es un rotundo no. Tampoco acepta recomprarla por dos dólares. MrBeast anuncia entonces que más adelante verán una casa que cuesta "100 millones de veces más" y que no piensa volver a esa "choza sin valor".

La casa de un millón: lo que puede comprar un millonario

La segunda parada sirve para mostrar "cómo vive un millonario". La primera impresión de MrBeast es que la casa es mucho más grande que la suya. Tiene una cocina de buen tamaño y cuatro dormitorios que parecen normales pero son amplios. Uno de ellos tiene un armario que conduce a un baño "más grande que la casa de un dólar", con una bañera en la que MrBeast, que dice medir 1,95 metros, cabe cómodamente. Todos los baños tienen bidé.

Según MrBeast, lo mejor está abajo. Hay una sala de cine con sillones de masaje, cada uno con dos controles, y encima de la sala hay un arcade. MrBeast reconoce que no esperaba todo eso por un millón de dólares y bromea con que tendría muchos más amigos si viviera en un lugar así. El recorrido termina en la piscina, rematada por una cascada que él califica de "innecesaria". Su valoración general es que sería una casa muy divertida para vivir.

La casa de 15 millones: la vista de Los Ángeles y el dueño abogado

La tercera casa, de 15 millones de dólares, recuerda a MrBeast "la casa que intentas tener en GTA". Lo que más destaca es la vista: la piscina es bastante más pequeña que la de la casa de un millón, pero desde ella se ve toda la ciudad de Los Ángeles. La llegada es caótica, porque alguien termina empujado al agua entre gritos.

El grupo intenta adivinar a qué se dedica el dueño. Alguien sugiere los NFT, pero es abogado, y según el vídeo fue "el mejor abogado en 2017" y el número uno en 2021. MrBeast comenta con ironía que al parecer eso es todo lo que hace falta para pagar la casa. El propietario les dejó una nota: agradece la visita, dice que así se ha ganado una ventaja con sus hijos para siempre y les pide, en tono de broma, que no se coman los sándwiches porque su familia los ha pasado "de generación en generación".

En el piso inferior hay un cine, un gimnasio y una cinta de correr protegida con código de acceso. El intento con "6969" falla. También hay un cuarto de invitados, una zona de entretenimiento y un bar donde el dueño les dejó comida gratis. Alguien plantea que quizá la dejó ahí para poder demandarlos, pero ya es tarde, porque Karl se la ha comido. Desde abajo se ve la piscina bajo el agua. Nolan nada por el fondo para la toma y sigue haciéndolo sin darse cuenta de que ya han dejado de grabar. En el dormitorio principal, con otra vista espectacular, empiezan a lanzarse cojines hasta que alguien los detiene: si uno cae por el borde, dicen, el dueño los demandará.

La casa de 30 millones en Massachusetts: coches, tenis y un parque acuático

"Para evitar que nos llevaran a la corte", bromea MrBeast, el equipo cruza el país hasta Massachusetts para ver una propiedad de 30 millones con 16 habitaciones repartidas en cuatro edificios. En la casa principal hay varios salones y una oficina que alguien bautiza como "oficina óvalo". En ella encuentran The Way to Wealth de Benjamin Franklin, lo que provoca una confusión en el grupo: alguien atribuye a Franklin la bombilla, otro corrige que fue Edison, y MrBeast termina preguntando qué hizo entonces Franklin y diciendo que leerá el libro.

En la cocina les espera un regalo. El dueño se hizo rico fabricando velas y les preparó velas personalizadas de MrBeast. Una huele a playa, y alguien se pregunta cómo se mete la playa en una vela. Chandler descubre además que desde el techo se pueden lanzar pelotas de golf.

Para MrBeast, lo más impresionante del edificio principal es el garaje de coches exóticos, con "Lamborghinis al lado de Lamborghinis". Lo compara con un videojuego y con "una tienda de dulces para adultos". Hay un segundo garaje con todavía más coches, y MrBeast bromea con que si robaran uno el dueño no se daría cuenta. Alguien comenta que comprar tantos coches debe de ser un trabajo de tiempo completo. Unas escaleras llevan a un sótano con otro "ejército de autos". Primero calculan unos 20 y luego hablan de 30, todos a oscuras. Se quejan de que no haya luz hasta que descubren por qué no encontraban el interruptor.

Aun así, MrBeast dice que si fuera el dueño nunca saldría del siguiente edificio. Allí hay una cancha de tenis cubierta, que él considera una idea "sin sentido" aunque la disfruta, y dos pisos de arcade, según el vídeo 20 veces más grande que el de la casa de un millón. También juegan al ping pong dentro de una cancha de baloncesto. La pieza estrella, según la narración, está en el piso de arriba: un parque acuático cubierto tan grande que lo muestran con un dron que avanza sin llegar al final. El grupo se despide lanzándose por el tobogán.

La casa de 45 millones: Mark Cuban y el precio de Brentwood

Tras cruzar el país otra vez, llegan a una megamansión de 45 millones que MrBeast describe como la casa más abierta que ha visto. Dice que ya no sabe cómo describir casas tan caras, así que llama al multimillonario Mark Cuban, dueño de los Dallas Mavericks. Como la casa tiene su propia cancha de baloncesto, juegan un partido que termina ganando Jake.

Después recorren la casa para saber si Cuban cree que vale los 45 millones que piden. Su respuesta es que, por estar en Brentwood, vale la mitad. MrBeast pregunta qué es Brentwood y descubre que es el barrio. Otro participante admite que también pensaba que se refería a la madera de la casa.

En uno de los baños, Cuban confirma que él también tiene un sofá en el suyo y comparte lo que presenta como regla número uno: tener un asiento de inodoro con calefacción. MrBeast concluye en broma que no hace falta ganar millones para ser feliz, basta con un bidé y un asiento calefactado, "porque ahí es donde estoy la mayoría del tiempo".

La casa de 69 millones: arte, un sistema de sonido único y preparada para tsunamis

La siguiente mansión cuesta 69 millones, un precio que MrBeast llama su "número favorito", y tiene un aspecto que al grupo le parece de villano. La acompañante Miranda dice que es mucho más grande que su casa. Según la narración, el precio se explica porque está llena de arte y esculturas de todo el mundo.

Juegan a adivinar el valor de una obra situada en las escaleras de la entrada. Uno apuesta por 100.000 dólares, Miranda por 80.000 y MrBeast por un millón. El precio real es de 450.000. Visitan también una sala en la que habían prometido "30 veces" no tocar nada. Contiene un sistema de sonido doméstico personalizado y totalmente analógico, fabricado, según explican, por el creador del Walkman, que describen como uno de los primeros dispositivos que permitían escuchar música mientras se camina.

La distribución de la casa es extraña, con pasarelas de cristal entre zonas. El vídeo lo atribuye a que fue construida meticulosamente para soportar la fuerza de un tsunami real, algo que MrBeast considera "cool". Desde la casa se ve entero el patio del vecino, lo que da pie a bromas sobre un supuesto romance al estilo Romeo y Julieta con una exnovia.

La casa de 139 millones: la megamansión con Justin Timberlake

La última parada es una casa de 139 millones de dólares, presentada como "tal vez la casa más lujosa del planeta". Según la narración, tiene 3.300 metros cuadrados, 12 dormitorios y 17 baños repartidos en tres pisos, todos con vista a Los Ángeles. Entre sus rarezas incluye un club nocturno, un T-Rex y un ascensor para coches. Para el recorrido traen a Justin Timberlake. Alguien bromea con que la casa es suya, pero él lo niega de inmediato. La idea es que, al final, diga si pagaría 100 millones por ella, y bromean con que tiene el dinero en efectivo esperando afuera.

La vista vuelve a ser protagonista. Alguien bromea con que "el CGI es perfecto", y en otro momento discuten si merece estar en el top 10 o en el top 5 de las vistas que han visto. Según el vídeo, todo está hecho con los materiales más caros. Las paredes de una habitación son de mármol importado de Italia y "no hay un solo muro de yeso" en toda la casa. Un candelabro cuesta más de un millón de dólares y pesa tanto que el techo empezó a hundirse. MrBeast se queja de que nadie le avisara de su precio mientras jugaba con él. En total, afirma el vídeo, hay 6 millones de dólares solo en candelabros.

La planta baja es como "toda otra casa". Hay una cámara que parece una nevera, sin manija por dentro, y el grupo bromea sobre quedarse encerrado. También está el dinosaurio, y le preguntan a Timberlake si ahora está más dispuesto a comprar la casa. Él responde que todavía lo pensará. En un vestuario encuentran los nombres de las pocas personas que podrían pagarla, ya que la casa no tiene dueño. El grupo comenta que Warren Buffett tiene unos 80.000 millones, Ellison unos 50.000 millones y Bezos unos 100.000 millones. Luego bromean con que el nombre de Chandler no esté.

El ascensor de coches, de 2,5 millones de dólares según el vídeo, es una de las atracciones principales. Se elige en una tableta el coche que se quiere conducir y el ascensor lo sube dos pisos hasta el garaje. El inconveniente que señalan es que solo guarda seis Lamborghinis, cuando harían falta diez. El cine es, según MrBeast, el más grande que ha visto en una casa y "casi parece un cine de verdad", con butacas reclinables. Al probar el masaje, solo funciona una de las butacas. El baño principal tiene una ducha en la que, según bromean, cabrían diez personas o "un ejército".

La narración presenta la zona de la piscina como "la verdadera razón" del precio. Allí hay una pantalla gigantesca que se despliega despacio. El grupo lo toma como un efecto dramático, aunque alguien opina que es demasiado. Para dar escala, señalan que Karl mide alrededor de 1,90 metros y lo comparan con la altura del televisor.

El veredicto que no llega

Al final le preguntan a Timberlake si compraría la casa con los supuestos 100 millones en efectivo. En lugar de responder, la conversación se desvía hacia una broma sobre si la camisa de Nolan viene incluida, y el vídeo termina entre risas sin un veredicto claro. El cierre solo indica que quien quiera comprar la última casa puede consultar 1200 Belair, en Los Ángeles.