«Chahan de kimchi a la desesperada» hecho en el microondas, sin fuego y sin remover

Traducido del 日本語

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Resumen

En este episodio, el investigador culinario Ryuji presenta una versión con kimchi de su popular receta «chahan a la desesperada». Desde el principio, Ryuji cuenta que «tenía tan pocas ganas de hacer nada que estaba pensando en lo que iba a ser de mi vida», y propone como plato que se puede preparar con ese mismo ánimo un chahan de kimchi que se hace solo en el microondas, sin usar fuego. En esta ocasión prepara dos versiones, una básica que prioriza la sencillez y otra que prioriza la nutrición añadiendo natto y cebolleta, y las prueba para compararlas.

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Las dos versiones y los ingredientes

Los ingredientes básicos son arroz caliente, huevo y kimchi. En la otra versión se añaden además cebolleta japonesa (naganegi) y natto. Sobre el motivo de añadir natto, Ryuji explica que «así se complementa la proteína».

Para cocinarlo utiliza la sartén de hierro fundido que usa habitualmente, pero dice que un plato de cerámica también sirve. El arroz puede estar simplemente caliente, y también vale arroz ya cocido que se haya recalentado.

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El huevo y el aceite de sésamo van primero, y el arroz «no se remueve»

La clave de la preparación es cascar el huevo directamente en el recipiente, batirlo ligeramente, añadir el aceite de sésamo, poner encima el arroz y dejarlo así sin remover.

Se usa aproximadamente una cucharada de aceite de sésamo. Según Ryuji, el aceite de sésamo hace que el chahan quede suelto y, además, le da un aroma como de salteado. Como en realidad este plato no se saltea, es el aceite de sésamo el que cumple esa función.

Una vez puesto el arroz, Ryuji repite: «No se remueve. Esto es muy importante». La preparación es la misma que la del chahan a la desesperada original, y cuenta que un miembro del equipo es un «usuario intensivo» que ha hecho ese chahan a la desesperada más de 100 veces.

El motivo de no remover se explica una vez terminado el calentamiento. Cuando en un restaurante se prepara chahan, no se saltea a partir de arroz ya mezclado con huevo crudo, sino que se saltea vertiendo el huevo batido en el aceite. Del mismo modo, si se mezclan desde el principio el arroz y el huevo, se obtiene arroz con huevo crudo y el huevo no se convierte en un «ingrediente». Si se mezcla, el huevo recubre el arroz y el sabor resulta algo más suave. Aunque admite que habrá a quien le guste así, Ryuji considera que en el chahan es importante que el huevo quede irregular. Por eso, el procedimiento consiste en remover por primera vez cuando el huevo ya está cuajado y así terminar el plato.

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El kimchi se corta con tijeras

El kimchi se corta en trozos pequeños con tijeras dentro del propio recipiente. Según explica Ryuji, el kimchi picado se impregna mejor con el arroz, no se ensucia la tabla de cortar y la textura mejora. Aun así, si da pereza, no hace falta hacerlo, y el sabor no cambia demasiado. Cuando un miembro del equipo comenta que «parece que también se puede aprovechar el kimchi que se ha puesto ácido», Ryuji responde que no hay ningún problema, porque se cocina bien.

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Condimentos

Los condimentos son los siguientes:

  • Sal: 1/4 de cucharadita
  • Salsa de soja: un chorrito. Para darle aroma de salsa de soja
  • Ajinomoto: 7 sacudidas
  • Azúcar: una pizca. Porque conviene que tenga un poco de dulzor
  • Ajo en polvo: 6 sacudidas. Porque el kimchi y el ajo combinan bien

Hasta aquí la versión básica; para la versión con natto se añaden además la cebolleta y el natto.

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Cómo cortar la cebolleta sin cuchillo y el truco de «volverse un bebé»

La cebolleta tampoco se corta con cuchillo: se le hacen unos cortes y luego se trocea con tijeras. Ryuji dice: «No hace falta cuchillo. Hasta los niños pueden hacerlo». También comenta que últimamente ha surgido la teoría de que las recetas del vacío son adecuadas como primeros platos que cocinan los niños, y que él también cree que es así.

A continuación, Ryuji dice en tono de broma que lo importante para hacer recetas del vacío es «volverse un bebé». Al parecer, alrededor del 8 % de los espectadores de este canal tiene 65 años o más, y les pide también a ellos que «se vuelvan bebés» y que vean el vídeo con la actitud de «qué bien, sabes usar tijeras» y «qué bien, te comes la comida».

Si se pone natto, dice, queda más rico con cebolleta. El natto de esta ocasión estaba caducado, y Ryuji afirma que no hay problema porque se lo va a comer él. Como al final todo se cocina, tampoco hace falta remover el natto antes.

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El tiempo de calentamiento varía según la cantidad

Se tapa y la versión básica se calienta 2 minutos y medio a 600 W. Para la versión con natto, Ryuji dice que quizá sean mejores unos 2 minutos y 50 segundos, porque lleva natto y cebolleta. El motivo es que, si hay mucho que calentar, puede que no se cocine del todo.

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¿Las recetas del vacío son «para comer solo»?

Mientras espera a que se caliente, Ryuji expone su opinión sobre las recetas del vacío. Tras afirmar que, en principio, son algo que uno prepara solo y come solo, dice que es valioso tener a alguien con quien poder compartir una receta del vacío. Si dos personas pueden comer juntas diciendo «qué rica está esta receta del vacío», la simpatía mutua llega al máximo, y quizá lo ideal sea una relación en la que se pueda comer riendo incluso una comida sin ingredientes.

Un miembro del equipo señala que, si no se ve cómo se prepara, quizá nadie se daría cuenta de que es una receta del vacío. Ryuji está de acuerdo y revela que, de hecho, se la ha servido con normalidad a otras personas.

Esta receta aparece en su nuevo libro Bentō para vivir al estilo Ryuji, y también se puede meter en un táper y llevar como bentō. En cambio, la versión con natto es una variante y no aparece en el libro.

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Al removerlo tras calentarlo, el huevo se convierte en un ingrediente desmenuzado

Al removerlo después de calentarlo, un miembro del equipo reacciona: «Es verdad, se ha convertido en ingrediente». Ryuji explica que la ventaja de no remover es que, en lugar de teñirse todo de amarillo, quedan trozos de huevo, y que probablemente el chahan de los restaurantes también tiene este aspecto.

El aroma del kimchi y del aceite de sésamo es muy bueno, y dice que es mejor no escatimar en aceite. Si hay que reducirlo sí o sí, recomienda limitarse a unas 2 cucharaditas frente a la cucharada de esta ocasión.

Ryuji lo llama «el chahan de kimchi para comer cuando te desesperas de la vida» y, entre bromas, dice que lo coman cuando les entren ganas de dejar el trabajo, porque les hará sentir que, aunque sea con algo así, está bien seguir viviendo.

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Degustación: versión básica

Sobre la versión básica, Ryuji valora primero el aroma. Dice que es tan tostado que no parece que no se haya salteado. Considera que el punto de sal es el adecuado, pero advierte que el sabor cambia según el kimchi que se use. Hay kimchis más salados que el de esta ocasión, así que en ese caso quizá convenga reducir la sal.

En conjunto, el sabor es algo suave, pero gracias al huevo resulta saciante y da la sensación de estar comiendo de verdad, según la valoración de Ryuji. La textura crujiente del kimchi también aporta, y no da sensación de plato descuidado.

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Degustación: versión con natto y cambios de sabor

Tras probar la versión con natto, Ryuji dice: «El natto hay que ponerlo sin duda». El motivo es que el aroma del natto y el umami que aporta, probablemente, la salsa del natto hacen que el sabor gane profundidad. Además, afirma que no queda nada empastado. También explica que el kimchi y el natto ya combinan bien de por sí, y que como se suma el sabor de estilo japonés de la salsa, el sabor resulta más complejo.

Como cambio de sabor, prueba también queso rallado. Con la versión básica combina bien, y la valoración es «está buenísimo». Pensando que, al ser ambos alimentos fermentados, también podría ir bien con el natto, lo echa sobre la versión con natto, pero el resultado es que «no combina tanto». Su impresión es que es mejor la suavidad del natto.

Se plantea entonces que a la versión con natto le iría mejor el alga nori, y al echarle nori desmenuzado, Ryuji queda satisfecho: «Esto es» y «He ganado». Es decir, la conclusión de esta ocasión es que el queso rallado sirve como cambio de sabor para la versión básica y el nori para la versión con natto.

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¿Cuál es más adecuada para el bentō?

Por último, Ryuji insiste en que la versión más adecuada para el bentō es la básica. La versión con natto puede dejar olor en el bolso o la mochila, por lo que, sinceramente, no la recomienda demasiado, aunque si alguien quiere llevarla, puede hacerlo. Concluye animando a probar ambas como platos nutritivos y adecuados también para el bentō.

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Comentario aparte: el cansancio de 10 años en YouTube

Hacia el final del vídeo, vuelve al tema de la «falta de ganas» del principio y se queja de que, después de casi 10 años haciendo YouTube, uno acaba mal. Se lamenta de que un oficinista, tras 10 años, cambia de cargo o de tipo de trabajo, mientras que a él, cuando intenta hacer algo divertido, le dicen: «Eres investigador culinario, así que cocina».

Además, cuenta que, a raíz de sus colaboraciones, los espectadores le dicen como si fueran su madre: «Elige bien con quién te juntas». Ryuji responde entre risas: «Elegiré bien con quién colaboro», y así termina el vídeo.