Cien suscriptores compiten por una isla privada en el especial de los 100 millones de MrBeast

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Resumen

Para celebrar que su canal llegó a los 100 millones de suscriptores, MrBeast compró una isla privada y decidió regalársela a uno de sus seguidores. Reunió a 100 suscriptores y los sometió a cuatro desafíos eliminatorios, y quien quedara al final se llevaría la isla. El video sigue cómo el grupo pasa de 100 a 50, de 50 a 20, de 20 a 10, de 10 a 5 y, finalmente, a una sola persona ganadora.

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Primer desafío: encender una antorcha

La primera prueba era, según MrBeast, la más sencilla: las primeras 50 personas en encender un fuego y prender su antorcha pasarían a la siguiente fase. En cuanto empezó, varios concursantes se desesperaron porque el humo aparecía pero la llama no prendía. MrBeast comentó que habían estimado que encender el fuego llevaría en promedio unos 20 minutos, pero alguien lo consiguió casi de inmediato y él bromeó con que "por 20 minutos quise decir un minuto". Quienes lo lograban corrían hacia una balsa.

Mientras tanto, MrBeast le mostró a Tareq lo que venía: un escenario en el mar que sería una recreación del Juego del Calamar y un barco pirata desde el que, según dijo, lanzarían gente al agua. Hacia el final de la prueba quedaban pocos lugares y la tensión subía. Un concursante contó que su pedernal estaba desgastado, pero que no pensaba rendirse. Otro dijo que esa era su única oportunidad, y logró encender la antorcha cuando solo quedaban dos plazas. Con el último lugar ocupado, 50 personas quedaron fuera en un solo reto.

Segundo desafío: "Luz roja, luz verde" en medio del océano

La segunda prueba repetía "Luz roja, luz verde", y MrBeast explicó que la eligió porque el video del Juego del Calamar es el más visto de su canal. La diferencia era que esta vez se jugaba en una plataforma en medio del océano. Además, las reglas cambiaban: no había límite de tiempo, y solo las primeras 20 personas en pisar o cruzar la línea roja avanzarían.

La primera eliminación llegó pronto, cuando Nolan señaló a alguien que se había movido. MrBeast dejó que Chris dirigiera una ronda, y este lanzó "Huevos verdes y jamón" para pillar a alguien, admitiendo después que tuvo que ser "un poco despiadado". MrBeast recalcó que, al no haber límite de tiempo, podía dejar el micrófono y esperar diez minutos, y hasta ofreció bocadillos mientras los concursantes aguantaban inmóviles. Uno de ellos dijo que ya no sentía los pies, pero que se imaginaba en la isla.

El momento más curioso fue un pase por tecnicismo. MrBeast iba a eliminar a alguien que se había movido, pero Tareq y el propio concursante le recordaron que, al explicar las reglas, él había dicho la frase "…luz roja, luz verde, es que no hay límite de tiempo". Como la última orden pronunciada había sido "luz verde", ese concursante tenía derecho a avanzar. MrBeast revisó las imágenes, les dio la razón y el concursante se convirtió en el primer finalista. MrBeast se sorprendió de que no se hubieran dado cuenta más participantes y reconoció que tenía que pensar cada palabra que decía.

La prueba siguió con otras eliminaciones. En una ocasión alguien se cayó; MrBeast preguntó si estaba bien y comentó que le habría dado el pase si hubiera estado más cerca de la línea, pero que estaba demasiado lejos. En el cierre, con dos plazas libres, se vio a un concursante que parecía a punto de cruzar, pero otro se le adelantó. Uno de los eliminados dijo que había estado así de cerca. Como agradecimiento por participar, MrBeast anunció que todos recibirían 3.000 dólares.

Tercer filtro: la decisión de la persona suscrita desde hace más tiempo

Quedaban 20 concursantes y una balsa con solo 10 lugares. Como se trataba del especial de los 100 millones, el equipo quiso dar una ventaja a quien llevara más tiempo suscrito al canal: esa persona, Gabbie, tendría que elegir a la mitad del grupo que se iría a casa, a quien quisiera.

Al principio Gabbie no se lo creía, pero según MrBeast no tardó en empezar a señalar gente. Las reacciones fueron de despedidas cariñosas a quejas de que aquello era "brutal". Gabbie se disculpaba una y otra vez, y un eliminado respondió que no era su culpa. Otro dijo que se había quedado a un paso de su sueño. Gabbie describió después cada elección como un balazo. MrBeast remarcó que, si alguno de los diez finalistas ganaba, se lo debía a Gabbie, que podría haberlo eliminado.

Cuarto desafío: los tablones del barco pirata

Los diez finalistas subieron a la balsa rumbo al barco pirata. Desde la cubierta podían ver la isla por la que competían, y MrBeast les advirtió que la mitad ni siquiera llegaría a pisarla. Algunos ya hacían planes: una concursante dijo estar muy emocionada, otro contó que ya planeaba la mansión que construiría, y otro afirmó que en cuanto ganara la vendería por todo el dinero posible.

La prueba consistía en diez tablones, cada uno sujeto por una cuerda. Al cortarla, cinco tablones se inclinarían y lanzarían al concursante al mar, y los otros cinco no. Cada participante elegía un tablón, se colocaba en el extremo y alguien cortaba la cuerda. El primero en ofrecerse se salvó. Con cada acierto, las probabilidades del resto empeoraban. Hubo quien descartó un tablón porque "se veía raro". Contra todo pronóstico, los cuatro primeros eligieron tablones seguros, y MrBeast se asombró de que, habiendo solo cinco buenos, hubieran acertado cuatro.

Como lo ocurrido era, en sus palabras, muy improbable estadísticamente, cambiaron el procedimiento: los seis restantes se alinearon sobre los tablones y empezaron a cortar desde el final. Un concursante que aseguraba tener "la zanahoria de la protección" cayó al agua, y MrBeast comentó que al menos ahora sabía que los tablones funcionaban de verdad y que los primeros simplemente habían tenido suerte. Siguieron más caídas, entre ellas la de una concursante que nunca había estado en aguas abiertas y que culpó a Jimmy de darle mala suerte. También cayó Gabbie, a quien sus compañeros despidieron con cariño. Con los dos últimos, una caída y un avance garantizados, se cortaron ambas cuerdas a la vez. Así quedaron los cinco finalistas.

La isla y la oferta de 50.000 dólares

El barco llevó a los cinco a la isla. MrBeast presumió de la playa y de lo que incluía la propiedad: carritos de golf, una cabaña, un helipuerto y una piscina. Al verla, el concursante que pensaba venderla dijo que tal vez ya no lo haría, y otros la describieron como irreal y capaz de cambiarles la vida.

Antes del desafío final, MrBeast hizo una propuesta: entregó a cada finalista un cheque de 50.000 dólares y les dio a elegir entre quedárselo y marcharse o quemarlo y seguir compitiendo por la isla. Empezó por quien se había suscrito más recientemente, que se definió como competidor y arrojó el cheque al fuego. Chris comentó que podía ser el mayor error de su vida. La segunda persona también eligió la isla.

Las razones variaron. Una concursante explicó que 50.000 dólares ni siquiera cubrirían un año de su matrícula. MrBeast le recordó a otra persona que, si se quedaba, solo tendría un 25 % de probabilidades de ganar, pero aun así dijo que era la decisión más difícil de su vida y apostó por la isla. Otro concursante contó que acababa de ahorrar 200.000 dólares y se preguntaba si valía la pena guardar otros 50.000, pero también siguió. El último recordó que ese mismo día había estado a punto de quedar fuera y que desde entonces todo había sido suerte, así que quería seguir intentándolo. Los cinco quemaron sus cheques.

El desafío final: encontrar la placa de los 100 millones

La última prueba usaba la placa de YouTube por los 100 millones de suscriptores, con la escritura de la isla pegada en la parte trasera. MrBeast la escondería y quien la encontrara primero ganaría la isla. Mientras los concursantes permanecían con los ojos vendados, él planeaba conducir lejos para que creyeran que la había escondido a distancia, pero regresar y ocultarla justo frente a ellos. Chandler propuso tirarla al océano, y MrBeast se negó recordándole que era la placa de los 100 millones y que solo tenían una.

Varios concursantes intentaban anticipar la estrategia. Uno insistía en "entrar en la mente de Jimmy"; otro aseguraba saber exactamente dónde la escondería. Algunos reflexionaban sobre la jornada. Hubo quien confesó que una parte de sí deseaba haberse quedado con los 50.000, pero que tuvo el presentimiento de seguir adelante. MrBeast estacionó el carrito de golf a distancia para no ser oído y enterró la placa entre unos árboles, muy cerca de donde estaba el grupo. Mientras tanto, alguien del equipo comentó que, tras perder una isla, había tenido pesadillas durante más de un año, y avisó a los finalistas de que aquello los perseguiría toda la vida.

Al quitarse las vendas, los concursantes se dispersaron: tres registraron la piscina, alguien revisó la casa del árbol y otro se perdió en el bosque. Algunos admitían no saber a dónde ir, ver solo rocas o no recordar bien cómo era la caja. Las imágenes mostraban que durante un rato nadie se acercaba al escondite, pero después varios concursantes pasaron junto a él una y otra vez sin verlo. Nolan reconoció que la había escondido muy bien. MrBeast subrayó que la isla era enorme, cuatro veces más grande que la que Chandler había ganado en otro video, y le preocupaba que anocheciera antes de que alguien la encontrara.

Algunos buscaban arena removida o sospechaban que Jimmy la habría puesto justo detrás del punto de partida. Finalmente, una concursante que estaba moviendo palos gritó que la tenía. Los demás reaccionaron entre la incredulidad y la tristeza, pero la felicitaron. Uno comentó que era el video más loco que MrBeast había hecho y que aún no le parecía real. Otro recordó, entre risas, que todos habían quemado 50.000 dólares delante de los demás.

La apertura de la placa y el cierre

Al final, el grupo abrió la caja de la placa, que según bromeó alguien "acababa de salir de la tierra". MrBeast la describió como más de una década de su vida representada en un objeto y volvió a dar las gracias a quienes se suscribieron, diciendo que el canal lo significa todo para él. Alguien del equipo añadió que en los últimos años habían vivido las experiencias más locas de su vida y que los seguidores lo habían llevado de ser conserje a donde está hoy.

Dentro estaba la escritura de la isla, que MrBeast entregó a la ganadora. Según él, el equipo gastó más de medio millón de dólares en el video. La última imagen es la de ella celebrando: "¡Gané una isla!".