Tierras raras: de la corteza terrestre al tablero geopolítico
Fundación Juan MarchEn la segunda conferencia de su ciclo en la Fundación Juan March, Ricardo Prego, profesor de investigación del CSIC y químico, pasa de las propiedades y usos de las tierras raras, tema de la sesión anterior, a una pregunta más amplia: ¿por qué unos elementos que no son realmente escasos se han convertido en un asunto de poder entre naciones? Su respuesta empieza en la geoquímica, sigue por la historia de las grandes minas y termina en las estrategias con las que China, Estados Unidos, Japón y Europa intentan asegurarse el suministro. Prego sostiene que el juego ya no consiste solo en tener los minerales, sino en dominar la tecnología para procesarlos y convertirlos en productos, y que Occidente ha perdido buena parte de ese conocimiento.
Recordatorio: quiénes son las tierras raras
Prego recuerda la clasificación que usará durante toda la charla. Las tierras raras ligeras son lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio y gadolinio. Las pesadas son terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio. Todas destacan por sus propiedades magnéticas, en las que se basan muchas de sus aplicaciones: imanes, bombillas LED, láseres o, en el caso del gadolinio, agentes de contraste para detectar cánceres. A estos quince elementos se suman el itrio y el escandio. No comparten esas propiedades magnéticas, pero aparecieron junto a ellos en los mismos minerales, cuando mineralogistas y químicos los descubrían antes de que existiera la tabla periódica.
El ponente advierte que, aunque la prensa hable de "17 elementos", en la práctica se trata de menos. El prometio, radiactivo, queda fuera. El escandio se obtiene por otra vía, como subproducto de otras minas. Por eso, dice, al leer una noticia conviene fijarse en qué elementos concretos se mencionan y si son ligeros o pesados. Parte de lo que expone procede de su libro divulgativo sobre tierras raras, incluido en la colección del CSIC, que a día de hoy suma unos 160 títulos, aunque asegura haber reenfocado y ampliado el contenido para esta sesión.
Por qué abundan unas y escasean otras
Según Prego, la geopolítica de estos elementos está condicionada por cómo se distribuyen en la corteza terrestre. Muestra una tabla de abundancias en partes por millón (miligramos por kilo de corteza superior): el cerio es el más abundante y el tulio y el lutecio, los que menos. Explica esa distribución con dos efectos, uno nuclear y otro geoquímico.
El efecto nuclear viene de la formación de los elementos en el universo. Los de número atómico par son más estables y, por tanto, más abundantes que los impares, que se descomponen con más facilidad. Por eso la gráfica de abundancias de las tierras raras dibuja unos "dientes de sierra". El escandio, impar, debería tener una abundancia parecida a la de sus vecinos, el calcio y el titanio, pero aparece muy por debajo. El cerio, en cambio, resulta más abundante de lo que cabría esperar.
El efecto geoquímico es de exclusión. Cuando el magma asciende desde el interior caliente de la Tierra y se enfría, los primeros minerales que cristalizan forman estructuras ordenadas en las que no encajan los iones de tierras raras. Estos quedan apartados y solo cristalizan al final. Que un ion entre en un cristal depende de su diámetro. Como todos los lantánidos tienen radios parecidos, del orden de los picómetros, si encaja uno pueden encajar los demás. De ahí que los minerales de tierras raras no contengan un solo elemento, sino casi todos a la vez. Según Prego, eso condicionó en su día su descubrimiento y condiciona hoy su explotación minera.
De este razonamiento saca varias consecuencias. El itrio, que no es un lantánido, tiene un radio similar al de las pesadas y aparece con ellas; por eso se hablaba históricamente de "tierras ítricas" (pesadas) y "tierras céricas". El escandio, mucho más pequeño, se incorpora poco. Su demanda mundial es reducida, entre 10 y 20 toneladas de óxido, y no se obtiene de minerales de tierras raras, sino como subproducto de la minería de uranio, titanio y níquel en China, Rusia, Kazajistán y Ucrania, un dato que según el ponente ya orienta sobre quién controla el elemento. Aun así, el escandio está en la vida cotidiana: se añade al aluminio de los cazas soviéticos para hacerlo más resistente sin perder ligereza, y también a palos de golf, raquetas y cuadros de bicicleta de aluminio.
Hay una "maldición" para los mineros: el torio y el uranio, radiactivos, tienen radios parecidos a los de las tierras raras ligeras y se incorporan con ellas a los cristales. Las explotaciones de ligeras suelen tener que eliminar esos elementos radiactivos. Las pesadas, de radio algo menor, cristalizan antes y quedan más abajo, más cerca del manto, mientras que las ligeras son más abundantes en la corteza superior. Por eso, concluye Prego, el "objeto del deseo" internacional son las tierras raras pesadas, mucho más escasas.
Los minerales y las arcillas iónicas
Existen unos 200 minerales distintos de tierras raras, pero los más explotados son cinco. La bastnasita es un carbonato; la allanita y la eudialita son silicatos; la monacita, un fosfato. Todos ellos son de tierras raras ligeras. Entre los de pesadas destaca la xenotima. Prego subraya que no existen nitratos, sulfatos ni sulfuros de tierras raras, y recomienda visitar el Museo Geominero del IGME, donde pueden verse algunos de estos minerales en las salas de elementos radiactivos y de fosfatos.
A esto añade lo que llama "la propina": las arcillas de adsorción iónica. Las aguas subterráneas calientes que ascienden desde 1.000 o 2.000 metros disuelven minerales de tierras raras, sobre todo pesadas, que son algo más solubles. Al atravesar zonas arcillosas, las arcillas retienen los iones de tierras raras y liberan otros, de modo que estos se acumulan. Estas arcillas son una de las principales fuentes mundiales de tierras raras pesadas y se encuentran en el sudeste asiático.
Dónde están las minas y cómo leer las noticias
Con un mapa de 2016, que reconoce algo desfasado, Prego sitúa las minas en producción y los proyectos en marcha: Mountain Pass en California, Bayan Obo en China (la mayor del mundo), Mount Weld en Australia, explotaciones en la India, el sudeste asiático y Rusia. Anuncia que hablará también de Groenlandia, de Ucrania, que no figura en el mapa, y de la reciente mina de Kiruna, en Escandinavia.
Insiste en que las minas "son parecidas, pero no iguales". Según el magma que llegó a cada lugar, unas tienen más ligeras y otras más pesadas, unas son radiactivas y otras no. Cada una exige un conocimiento detallado de sus minerales y un procesado específico para obtener los óxidos. Los elementos más abundantes y demandados son lantano, cerio, praseodimio, neodimio y samario.
También advierte contra los titulares sensacionalistas del tipo "han descubierto tierras raras en mi pueblo". Distingue tres conceptos:
- Ocurrencia mineral: una concentración anómala científicamente interesante.
- Depósito mineral: una ocurrencia con potencial económico.
- Yacimiento mineral: un depósito económicamente rentable por sus dimensiones, su ley y la coyuntura económica del momento.
Solo esta última categoría, afirma, tiene verdadera relevancia. Como obras de consulta recomienda un libro escrito por geólogos, útil aunque denso y sin índice de nombres, y otro de solo 123 páginas que considera muy claro.
Nódulos del fondo marino
Del subsuelo terrestre, Prego pasa al océano. En los fondos, a partir de unos 4.000 metros, hay nódulos polimetálicos que contienen tierras raras, y un proyecto europeo ha probado su recogida con robots submarinos. A esas profundidades la presión es de unas 400 atmósferas y ninguna persona puede bajar. El ponente lo presenta como una tecnología abordable en el futuro en caso de escasez, aunque "todo eso es matizable".
El principal matiz procede de un estudio publicado a finales del año anterior a la conferencia. Durante cinco años, equipos científicos extrajeron unas 3.300 toneladas de nódulos a 4.300 metros en la zona de Clarion-Clipperton y observaron una reducción del 32 % en la diversidad de especies dentro del área trabajada. Como el fondo oceánico es muy estable y ha alcanzado ese equilibrio durante mucho tiempo, la recuperación sería muy lenta. Prego deja abierta la discusión sobre si merece la pena explotarlos.
La Luna: más sueño que realidad
El siguiente escenario es la Luna. En el Oceanus Procellarum, una llanura de unas tres veces la superficie de España, las lavas basálticas contienen grandes depósitos de KREEP, minerales ricos en potasio, tierras raras y fósforo. El ponente muestra los alunizajes de sondas rusas, estadounidenses y chinas, y señala con curiosidad que ya hay parcelas de un acre "escrituradas" para su explotación.
Dice que no es una broma: hay una oficina de la ONU para asuntos del espacio ultraterrestre, la Unión Europea ha aprobado normativa, Obama la aprobó en Estados Unidos y hay grupos, que asocia a los dueños de Google y Tesla, estudiando cómo enviar cohetes. Aun así, se lo toma "con un poco de humor". El procesado de tierras raras necesita mucha agua y tecnología, y eso "está todo por desarrollar". Quizá algunos elementos escasos, necesarios en cantidades de pocos kilos, podrían traerse algún día, pero por ahora lo considera más un sueño que una realidad.
Cuatro periodos históricos: de la monacita a Mountain Pass
Para Prego, la historia de la explotación explica la geopolítica pasada y presente. Distingue cuatro periodos. El primero es el de la monacita, ligado al barón von Welsbach, que inventó la piedra de mechero y la camisa incandescente de las lámparas de gas, hoy presente en las de camping. El segundo, estadounidense, llega con la televisión en color y el estudio de nuevas aplicaciones: la bastnasita de Mountain Pass. El tercero es el dominio de Bayan Obo. El cuarto, el actual, es un periodo en el que el control chino se va diversificando poco a poco. Con datos de 2024, el 60 % de los óxidos de tierras raras procede de China, el 17 % de Myanmar y el 10 % de Estados Unidos, cifras sobre las que promete volver.
Mountain Pass, descubierta en 1949, ha pasado por fases alternas de actividad e inactividad. Prego se apoya en el libro de Julie Klinger, profesora de Relaciones Internacionales y Economía Global en la Universidad de Boston, que califica de muy informativo, denso pero con buen índice. Según ese relato, el mineral contenía elementos radiactivos y hubo seis vertidos importantes en el desierto de Mojave, con plomo, bario, uranio, torio y radio en concentraciones de 100 a 200 veces las naturales. La administración estadounidense decidió entonces enviar el mineral a China para procesarlo y recibir de vuelta los óxidos. Las paradas se explican en parte porque, en un momento dado, China dejó de procesarlo y pasó a producir ella misma.
En este periodo destaca una figura a la que llamaban "el señor Tierras Raras", un científico del Laboratorio Ames de la Universidad Estatal de Iowa. Según Prego, fue una autoridad en ciencia, tecnología e historia de estos elementos, asesoró a Estados Unidos en su aprovechamiento tecnológico e inició una colección de volúmenes que sigue publicándose y suma ya 68 tomos y 352 capítulos, una especie de enciclopedia sobre purificación y aplicaciones. Falleció en 2016.
Bayan Obo y la estrategia china
La mina de Bayan Obo, en Mongolia Interior, produce según el ponente el 45 % de las tierras raras del mundo. Empezó como mina de hierro en los años cincuenta y sesenta, con ayuda soviética, y también contenía uranio, que China quería para sus primeras bombas atómicas. Prego subraya que la purificación del uranio y la de las tierras raras han ido siempre muy unidas, tanto por los científicos implicados como por las explotaciones.
Atribuye la ventaja china a tres factores: mano de obra muy barata, el hecho de que las tierras raras sean un subproducto de una mina de hierro, lo que abarata mucho su obtención, y unas exigencias ambientales poco estrictas. El resultado fue un coste de producción tan bajo que "hundieron el mercado": dejó de ser rentable explotar Mountain Pass u otras minas, y China llegó a una posición de monopolio. Cerca de la mina, en Baotou, junto al río Amarillo, se construyó una especie de "Silicon Valley de las tierras raras", una zona franca que atrajo a industrias extranjeras ofreciéndoles minerales a precios muy bajos.
El equivalente chino del científico estadounidense fue Xu Guangxian, considerado el padre de las tierras raras en China, que desarrolló técnicas para el difícil problema metalúrgico de la separación y el refinado. Según Prego, eso es lo que dio a China su peso internacional. Formado como químico en los años cuarenta, durante la invasión japonesa, se doctoró en Estados Unidos con una beca. Hacia 1950, ante una ley que obligaba a los ciudadanos chinos a marcharse o a quedarse sin poder salir, volvió a China con su esposa, y allí Mao los incorporó al programa de las primeras bombas atómicas. Después, así como Estados Unidos desconfiaba de los chinos, China desconfió de quienes habían estado en Estados Unidos y fueron purgados. Más tarde fueron rehabilitados para trabajar en las tierras raras, donde llegó su éxito final. Murió en 2015.
Prego describe una política china "muy clara". Con Deng Xiaoping se rompió con el modelo agrícola maoísta bajo la idea de que la fuerza productiva radicaría en las ciencias, con la frase atribuida a Deng: "Hay petróleo en Oriente Medio, hay tierras raras en China". China se propuso liderar la producción minera, bajó precios y se hizo con el monopolio. En el duodécimo plan quinquenal, el presidente de la Sociedad China de Tierras Raras declaró que el valor se consigue con el producto final: no basta con tener minas, hay que fabricar ordenadores, tabletas y aerogeneradores y exportarlos. China atrajo a Baotou a empresas occidentales con conocimiento, aprendió de ellas y, en el plan siguiente, según el ponente, se quedó con patentes europeas y consolidó una industria propia con investigación y desarrollo. El último eslabón, dice, son los coches chinos que hoy llegan a Europa.
El control de toda la cadena de valor
Tras un breve repaso del proceso (separación física por flotación en la mina, ataques químicos para obtener los óxidos y separación con disolventes), Prego da las cifras que considera clave. China controla hoy el 69 % de la minería, el 91 % del refinado y el 94 % de la producción de imanes. Esos imanes están en limpiaparabrisas y elevalunas de los coches, en los sistemas que mueven los alerones de los misiles, en tanques, aviones y en los motores de las neveras domésticas. Son unas cien veces más potentes que los de hierro, además de pequeños y silenciosos, y por eso, dice, las neveras de hoy no son las de hace veinte años. El dominio chino abarca minas, plantas de procesado, cadenas de suministro y personal capacitado, un factor que el ponente subraya.
Sobre la posibilidad de invertir, aclara que no existe un mercado bursátil de tierras raras. China fija los precios y muchas operaciones se cierran directamente entre comprador y vendedor, con entrega en el puerto de destino. Solo cabe invertir en las empresas mineras, muchas de ellas chinas y controladas por el Estado. "Pues invertiremos en oro, que va muy bien", bromea.
El coste ambiental y la "casa limpia" de Occidente
Prego dedica un apartado a la contaminación. En Bayan Obo, según los datos que muestra, cada tonelada de tierras raras genera un entorno ácido, fluoruros dañinos y una tonelada de residuos radiactivos en el agua. Todo va a un lago inmenso que ha perjudicado a las poblaciones locales y que, al no estar bien aislado, ha llegado al río Amarillo. Tras la advertencia de un científico chino sobre el riesgo para grandes poblaciones, se empezó a poner remedio. El ponente insiste en que es evitable, pero requiere invertir dinero.
Volviendo a Klinger, explica que la contaminación ha llevado a separar la mina del procesado. Australia envía el mineral de Mount Weld a Malasia, y Estados Unidos envía el de Mountain Pass a Estonia y a China. En Estonia hay una vieja factoría soviética, la única de Europa que obtiene óxidos de tierras raras. China también busca fuera de sus fronteras. Klinger propone priorizar la integridad de las vidas y los paisajes locales, exigir certificaciones ISO de calidad y reciclar. Todo es posible, resume Prego, pero tiene un coste, y quien lo asume pierde competitividad frente a quien vende más barato. Cita también a un grupo británico de geopolítica según el cual empresas y responsables políticos deben equilibrar necesidades económicas con consideraciones ambientales y éticas.
Su reflexión es crítica: podemos pensar que vivimos en países electrificados que no contaminan, con coches eléctricos y móviles, pero todo eso se produce en otros lugares donde se causa el daño. "No podemos cerrar los ojos", viene a decir, a tener nuestra casa limpia gracias a que otros tienen la suya sucia.
Las tierras raras en el medio ambiente y la salud
Otra cara del problema es que elementos que estaban enterrados entran ahora en circulación a través de móviles, televisores o fármacos. Prego retoma el gadolinio usado como contraste médico: se excreta por la orina, las depuradoras no lo retienen porque es muy estable y acaba en ríos y océanos. Se ha detectado en los Grandes Lagos de Norteamérica y en la desembocadura del Rin. Por eso considera necesario comprender el ciclo biogeoquímico de estos elementos, un trabajo que está en marcha.
Una ventaja es que son muy poco solubles y se mueven poco en el agua. Para ilustrar lo escasos que son como elementos traza, calcula que mil piscinas olímpicas de 3.000 m³ llenas de agua de mar contendrían solo unos 3 gramos de ellos. Estudiarlos exige medios considerables. El programa internacional GEOTRACES, con 35 países, analiza a gran escala oligoelementos e isótopos en el mar, e incluye las tierras raras porque sirven como trazadores de procedencia. Cada campaña oceanográfica puede costar, según su estimación, medio millón de euros solo en buque por zona muestreada.
El análisis exige salas blancas: recintos forrados de plástico, casi sin metales y con presión de aire positiva para impedir la entrada de partículas. Su grupo en Vigo tiene una desde 1998, que según Prego sigue siendo la única en un instituto marino del CSIC y, cree, también entre los no marinos. En cambio, lamenta que la flota oceanográfica española no disponga de contenedores limpios ni de material de muestreo no metálico para recoger agua sin contaminarla, lo que limita mucho su trabajo.
Sobre la salud, avanza que acaba de recibir un compendio que aún no ha podido leer. En resumen, las tierras raras no son necesarias para la vida y se desconocen sus funciones en los organismos. Las ligeras tienden a depositarse en el hígado y las pesadas en los huesos. Hasta donde él sabe, no ha habido problemas por esta causa. El riesgo real está en las minas mal gestionadas, para la salud de los operarios.
El pánico de 2010 y la carrera por diversificar
El cuarto periodo, el del "pánico", arranca en las islas Diaoyu/Senkaku, disputadas por China y Japón y con posible petróleo en la zona. Los pesqueros chinos faenaban allí y las patrulleras japonesas los perseguían sin mayores consecuencias, hasta que el capitán de una patrullera llevó un pesquero a puerto japonés. Japón liberó a la tripulación, pero retuvo al patrón para juzgarlo. La respuesta china, subraya Prego, no fue un embargo formal, como suele decir la prensa, sino algo "más sutil": los estibadores se negaron a embarcar los óxidos destinados a la industria japonesa. Japón entró en pánico porque toda su industria dependía de ese suministro. Para el ponente fue el primer embargo de la transición energética y digital. El terbio, que rondaba los 200 dólares el kilo, llegó a casi 2.800, y el europio también se disparó. Los precios se normalizaron después, pero el mundo había comprendido que quien controla los minerales controla la industria.
Las respuestas fueron reabrir minas como Mountain Pass, reciclar y buscar nuevos yacimientos. China, por su parte, además de sus propios recursos, se ha asegurado suministro de países como Madagascar, Birmania, Rusia y Afganistán. En este último, cuenta Prego, el servicio geológico que trabajaba durante la presencia estadounidense perdió su labor cuando un vehículo de los geólogos pasó sobre una mina de los talibanes. Hoy es China, como vecina, quien controla ese suministro. También participa en empresas extranjeras porque, según el ponente, prevé que a medio plazo sus propias reservas no le bastarán.
Con la diversificación, China produce unas 270.000 toneladas de óxidos y Estados Unidos, 45.000. Myanmar aparecía antes por delante en otras cifras, explica Prego, por una particularidad: sus arcillas iónicas de pesadas pueden meterse en sacos y la zona es de contrabando, tanto dentro de China como hacia ella, algo que Pekín intenta frenar sin éxito. Las reservas mundiales están repartidas entre China, Brasil, Australia, Estados Unidos, Canadá, Groenlandia, Rusia y África. No hay escasez absoluta, insiste. Lo que existe son zonas más ricas y más pobres, y eso permite el juego geopolítico. Dentro de China, las ligeras están en Mongolia Interior y las medias y pesadas en las arcillas del sur, en zonas como Jiangxi y Guangdong. Aunque China pierde peso en las ligeras, en las pesadas sigue teniendo prácticamente el monopolio.
La pérdida de expertos y el giro hacia la autarquía
Prego recomienda cuatro libros y extrae de ellos una idea central: Occidente ha perdido conocimiento. Cita a Abram, director de un centro de tecnología de materiales, según el cual en 2010 la industria estadounidense de tierras raras tenía solo 15 empleados, frente a 25.000 unos años antes. Añade que, según ha leído, en todas las universidades de Estados Unidos solo hay un máster sobre tierras raras. Guillaume Pitron, jurista en derecho internacional y periodista de investigación, escribe que "la cultura minera francesa se muere" y que China ha logrado su posición a expensas del dinamismo industrial y de buena parte de las patentes de Europa y Estados Unidos. El español Chomón, teniente coronel del Ejército del Aire, doctor en Derecho y máster en paz y seguridad, defiende un giro hacia la reindustrialización y cierto grado de autosuficiencia nacional. Prego lo considera un libro muy interesante, aunque como químico matizaría algunas cosas.
En un estudio que le encargó el Instituto Español de Estudios Estratégicos, el propio Prego señaló dos desafíos pendientes, el ambiental y el geoestratégico, y la necesidad de una política científica que permita a cada nación avanzar hacia la independencia energética según sus recursos. Su lectura es que se ha pasado de la globalización a una vuelta a la autarquía por bloques: China, Europa y Estados Unidos, con Japón dentro del bloque estadounidense. El reto en Occidente, resume, es recuperar expertos, devolver la industria a cada país, generar empleo y asumir el coste ambiental.
Las respuestas de Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón
Estados Unidos, según el mapa de su servicio geológico que muestra el ponente, es rico en tierras raras. Su estrategia tiene varios pasos. Primero, que Mountain Pass abastezca solo al mercado estadounidense, siguiendo la idea de Trump, ya que el país importa unas 10.000 toneladas al año. Segundo, abrir nuevas minas, como un importante depósito anunciado en Utah. Tercero, reforzar el procesado: se ha autorizado a Lynas, la australiana que Prego describe como primer refinador no chino del mundo, a construir una planta en Texas. El Estado invierte en compañías mineras nacionales y tiene acuerdos bilaterales con Australia, Japón, Malasia, Tailandia, Camboya y Vietnam. Para las pesadas se construirá una planta que procesará inicialmente mineral de Brasil y Chile, y Venezuela podría tener tierras raras pendientes de analizar. El gran impulso es el proyecto que el ponente llama "Bóveda", de finales del año anterior: un préstamo estatal importante, con capital privado, para crear una reserva estratégica, porque un corte chino podría impedir fabricar armamento. La ayuda pública compensa que, a precios de mercado, la producción estadounidense no pueda competir.
Canadá ha empezado a producir tierras raras ligeras y aspira a ser un eje de exportación hacia Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Europa. Australia, con Mount Weld, envía el mineral a la refinería de Kuantan, en Malasia, con implicación económica del Estado.
En Birmania, Prego señala una guerra con poco eco en la prensa española y europea, aunque sí en Japón y en medios como el New York Times. El Ejército para la Independencia de Kachin (KIA) controla una zona de arcillas iónicas con tierras raras pesadas y las usa como fuente de financiación. Según la cifra que da, el comercio de tierras raras de Birmania a China, donde se procesan, fue de 10.000 millones de dólares en 2023. Ahora el suministro a China se ha restringido un 89 %. El ponente no sabe cómo acabará, aunque cree que China terminará llevándose de nuevo el material. Mientras tanto, el Gobierno birmano denuncia graves daños ambientales y problemas de salud en las comunidades locales por la ausencia total de cuidado ambiental.
Japón, que sufrió la crisis de lleno, ha firmado acuerdos y ha descubierto depósitos ricos en tierras raras en el fondo oceánico, a unos 4.000 metros, en torno a la remota isla de Minamitorishima, en el Pacífico. Ya ha construido un aeropuerto allí y estudia la zona como vía para no depender de China.
Europa y España
La Unión Europea encargó al Servicio Geológico Británico un mapa de posibles zonas de tierras raras. La gran esperanza es Kiruna, en Suecia, una mina inicialmente de hierro, como Bayan Obo, y un país donde históricamente se descubrieron estos elementos, con lugares como la mina de Bastnäs, mencionada en la sesión anterior. Prego advierte que entre el descubrimiento de una mina y su explotación pueden pasar diez años. El procesado europeo depende de la antigua factoría soviética de Silmet, en Estonia, y de algunas instalaciones en Reino Unido y Polonia. La de La Rochelle, en Francia, está cerrada de momento. Europa ha abierto en Grenoble una línea piloto de reciclaje y remanufactura de imanes y tiene en Alemania su mayor planta de reciclado. Según datos de 2017, depende de China en un 95 % tanto para las tierras raras pesadas como para las ligeras, un problema grave sobre todo para la industria del automóvil.
En España, Prego enumera varios enclaves. La Sierra del Galiñeiro, junto a su laboratorio en Vigo, tiene riqueza explotable, pero no se explotará por la presencia de torio y uranio y por la oposición vecinal. Su grupo ha medido en la ría de Vigo unos 200 mg de tierras raras por kilo de sedimento seco, además de torio, y cree que probablemente sea la ría gallega más rica en estos elementos. El Campo de Montiel, en Ciudad Real, es a su juicio el sitio más factible: un placer aluvial de monacita, pobre en radiactivos, donde la erosión concentró el mineral, que se comporta como el oro por su resistencia a la descomposición. Sin embargo, no ha sido declarado de interés por la UE y los litigios con entidades ambientales lo mantienen paralizado. Menciona también las ramblas de Almería, sin tener claro su potencial, el complejo basal de Fuerteventura, en estudio por geólogos canarios, y una zona marina cerca de Gran Canaria con gran volumen de tierras raras en unos 1.000 km², a unos 1.000 metros de profundidad, con el añadido de la disputa con Marruecos. El único lugar de España donde hoy se producen tierras raras es Áridos Domo, en Salvaterra de Miño. En un antiguo depósito del río Miño, esta empresa de áridos separa por gravedad monacita, oro y circón, y obtiene unas 12 toneladas anuales de monacita que vende para su procesado.
Sobre Ucrania, las zonas con tierras raras están en parte ocupadas por Rusia. Los estudios, según cree el ponente, los hicieron geólogos soviéticos, así que no está claro si son explotables, pero Kiev los usa como moneda de cambio para mantener el apoyo estadounidense.
Groenlandia
Prego dedica atención especial a Groenlandia, con unas cuatro veces la superficie de España, el 85 % bajo el hielo y solo 57.000 habitantes. Según su cifra, si ese hielo se fundiera el nivel del mar subiría unos 8 metros. El deshielo de los glaciares está dejando más tierra firme explotable. Un grupo de trabajo del Gobierno groenlandés señala como más prometedoras dos zonas del sur, Kvanefjeld y Kringlerne. En la primera, los minerales contienen tanto uranio que Narsaq podría explotarse como mina de uranio, pero eso implicaría asumir la radiactividad, y en Groenlandia la extracción de uranio está prohibida. La segunda, Tanbreez, tiene tierras raras pesadas sin uranio y podría explotarse a cielo abierto, lo que la hace muy codiciada. La incógnita, según el ponente, es dónde se procesarían: en un fiordo groenlandés o en el gran puerto que se construye en Islandia, en Finnafjörður. Allí confluyen ambiciones europeas y estadounidenses.
El plan europeo para 2030 y la nueva partida
La UE ha definido una lista de materias primas críticas que incluye todas las tierras raras. Sus objetivos para 2030 son que el 10 % del consumo anual proceda de minas europeas, el 40 % se procese en Europa y el 25 % se recicle, y que ningún tercer país aporte más del 65 %. Hoy Europa recicla el 1 %. Hay previstas plantas de procesado en Polonia y Francia, y de reciclaje en Italia y Francia, con la industria automovilística francesa y alemana como principal interesada. Prego ve una desventaja frente a Estados Unidos, donde la administración Trump es muy ágil entre la decisión y la ejecución, mientras que Europa "se muere en los papeleos" que frenan cualquier explotación.
Su conclusión geopolítica es que la partida internacional no se ha detenido, pero ya no va de quién tiene los materiales, sino de quién tiene la tecnología para usarlos. China, dice, está inundando Europa con sus productos, y el mensaje implícito a la industria del automóvil es que, si quiere tierras raras, tendrá que aceptar la venta de coches chinos.
Cierre: la advertencia de Lavoisier
Para terminar, Prego vuelve al origen de la historia. El primer mineral de tierras raras se halló en Ytterby y su descubridor, el militar de artillería Carl Axel Arrhenius, viajó a Francia para conocer a Antoine Lavoisier, padre de la química moderna. Lavoisier trabajó para la Ferme Générale, la recaudación de impuestos, y mejoró la pólvora francesa hasta superar la de la artillería embarcada británica, algo que luego aprovechó Napoleón. Sus enemigos profesionales y su vínculo con la Hacienda lo llevaron a la guillotina en 1794. El ponente compara su destino con el de Moseley, muerto en el fallido desembarco aliado en Turquía: dos grandes cerebros perdidos, una tragedia para ellos y para la ciencia.
De Lavoisier recupera una frase escrita hace más de dos siglos que, a su juicio, retrata la situación actual: una nación en la que languidezcan las ciencias y las artes aplicadas será adelantada por las naciones rivales, perderá poco a poco su capacidad de competir, y su comercio y su riqueza pasarán a manos extranjeras. Cierra con un cuadro del Museo Metropolitano en el que Lavoisier mira a su esposa, Marie-Anne Pierrette Paulze. Ella aprendió inglés para ayudarle en sus relaciones con Inglaterra durante el trabajo sobre el oxígeno, era buena dibujante, ordenó sus papeles y, tras la ejecución, los preservó para la posteridad. Prego recuerda, sin estar seguro de que no sea una versión romántica, que Lavoisier se casó con ella para librarla de un matrimonio concertado con un hombre mayor y rico, y concluye que el químico le debe mucho y que ella merece ser recordada.
Vamos a seguir con el tema de las tierras raras que empecé anteayer. Anteayer toqué el tema de qué son las tierras raras. Sobre todo me centré en cómo se llegaron a descubrir, el porqué de su nombre y sobre todo las utilidades que tenían en nuestra sociedad de alta tecnología, en buena parte gracias a ellas.
Estos son los elementos de las tierras raras, para recordarlos. Entre ellos hay una serie que eran los elementos de las tierras raras ligeras, que son los ocho de arriba. Ahí están puestos con su aspecto metálico, digamos que anodino. Son buenos metales y sobre todo destacan por sus propiedades magnéticas, que le permiten todas las aplicaciones en nuestra sociedad. Por ejemplo, en lantano, electrodos. Bueno, lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, son las tierras raras ligeras. El otro día les hablé del gadolinio, sobre todo como agente de contraste para detectar cánceres. Tiene multitud de aplicaciones. Y después están las tierras raras pesadas, que son estos siete: terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio. Lo leo para que les vayan sonando los nombres.
El tulio, el iterbio tienen ahí sus aplicaciones: las bombillas LED, los imanes, los láseres. Y después estos se habían descubierto en minerales, y como un mineral iba dando oportunidad a los científicos a que descubrieran, de lo que quedaba de hallar un elemento, hallar otro, pues eran las familias de los elementos de las tierras raras, a los cuales se han sumado dos que no tienen las propiedades magnéticas de estos 15, pero que aparecieron con ellos. Y entonces, como era un proceso de los mineralogistas y los químicos en su descubrimiento antes de que existiera la tabla periódica, pues han entrado con ellos, ¿no?
Lo que comenté el otro día en parte pues está en este libro de las tierras raras. Hay una colección que sabemos del CSIC, que son 160 libritos a día de hoy, que tocan temas de divulgación y están en la página web del CSIC, así que ya hago propaganda de mi institución, ¿no? Buena parte de lo que dije anteayer pues está en el libro y también parte de lo que voy a comentar ahora, pero lo he reenfocado y ampliado, ¿no?
Lo primero que hay que preguntarse es si son importantes para la geopolítica los usos. Esos viene condicionada su presencia para la industria por cómo se encuentra la corteza terrestre, ¿no? Esta tabla de aquí pues da en ppm la presencia de estos elementos. Aquí está el nombre en inglés, que siempre lo ponen en latín. Y estas son ppm, son miligramos por kilo. Si cogen 1 kg de corteza superior terrestre y miran por término medio la cantidad de elemento que hay, pues es esta que aparece aquí. El que hay más en la corteza terrestre superior es el cerio y el que hay menos es el tulio y el lutecio, ¿no?
Cuando uno ve estas cosas, en principio el itrio y el escandio deberían ser más abundantes que el cerio, pero esto no ocurre así. Y esto se debe a que la abundancia de las tierras raras en la corteza terrestre, que es uno de los condicionantes importantes para la geopolítica actual, se debe a dos efectos, uno nuclear y otro geoquímico. Curiosamente, al formarse en el universo los elementos, y en particular los elementos de las tierras raras, los que tienen número de cargas positivas en el núcleo, es decir, número atómico positivo, son más abundantes que los que tienen número negativo. Es una cuestión de estabilidad. Si son más estables, son más abundantes, porque los otros se descomponen con más facilidad.
Esta es la tabla que les puse el otro día, no tiene mayor secreto, solo hay que fijarse en que cuanto más arriba esté, más abundante es. Y aquí la he vuelto a traer para llamarles la atención sobre los elementos de las tierras raras. Elemento par, elemento impar, elemento par, elemento impar. Y nos da unos dientes de sierra que condicionan la cantidad que está presente en la Tierra. El escandio, sin par, debería estar aquí arriba si su abundancia fuera semejante a los dos vecinos, el calcio y el titanio, pero está ahí abajo. Y después resulta que el cerio es más abundante. Estas diferencias condicionan su presencia en la naturaleza.
Y el otro condicionante en la corteza superior que afecta a su explotación es un efecto geoquímico por exclusión. Ustedes saben que el interior de la Tierra está bastante caliente y entonces las rocas se funden, y las rocas fundidas a veces suben hacia la superficie, y no tienen por qué llegar a la superficie, pero se van enfriando. Al enfriarse pues aparecen los primeros minerales. Los minerales son estructuras ordenadas donde los elementos ocupan lugares fijos, y lo que sucede es que cuando ocurre esta ordenación no quieren a los elementos de las tierras raras, con lo cual en el proceso de enfriamiento quedan apartados por exclusión y solo se forman al final. Entonces entran en, encajan en su estructura cristalina. Esto es un compuesto de tierras raras que es la monacita, que es un fosfato. Y ahí ven las esferas que están. Entonces, si un ion tiene un diámetro, porque pueden imaginarse los lantánidos o los metales como esferas, si tiene un diámetro adecuado, encaja, y si no tiene un diámetro adecuado, no encaja. Luego no existirá ese cristal que es el mineral del elemento.
Bien, esto quiere decir lo siguiente: que cuando los magmas llegan a enfriarse y formar los cristales de los elementos de las tierras raras, estos cristales dependen del radio del ion. Todos los elementos de las tierras raras, los lantánidos, tienen un radio parecido. Estas unidades son picómetros. Un billón de picómetros es 1 metro, para que se hagan la idea de la ínfima escala que son. Entonces, todos estos elementos tienen unos diámetros parecidos, de manera que cuando se forma el cristal del mineral de las tierras raras, encaja uno, pero también puede encajar otro porque el diámetro es parecido. Y eso llevó a que en la naturaleza los minerales de las tierras raras no tienen uno, tienen todos ellos presentes. Y eso condicionó su descubrimiento y también condiciona su explotación minera hoy en día.
Los elementos de las tierras raras eran los pesados, del terbio hasta el lutecio, y los ligeros. El itrio, que no es un lantánido, tiene un radio parecido a estos pesados, por eso aparece ahí, y al formarse los cristales de los elementos de las tierras raras incorpora el itrio. También, como su tamaño es parecido al de los pesados, pues aparece con ellos. Por eso anteayer les hablaba de las tierras ítricas y las tierras céricas. Las tierras ítricas eran los elementos de las tierras raras pesados.
Entonces, vamos a ver otra cosa, y es que en la de los ligeros pues están todos, pero ocurre que el escandio tiene un diámetro mucho más pequeño, con lo cual se incorpora a los minerales, pero es mucho más escaso. Y eso hace que la producción de escandio a nivel mundial, la demanda, es pequeña, entre 10 y 20 toneladas de óxido de escandio, y no se extraen a partir de los minerales de tierras raras, sino como subproductos de la minería de uranio, de titanio y de níquel, que curiosamente esa minería se explota en China, en Rusia, en Kazajistán y en Ucrania. Eso ya les orienta un poco cómo puede ser el control del mineral y del elemento.
El escandio no es un elemento que sea ajeno a nuestra vida. Los cazas de combate soviéticos tienen una estructura de aluminio y añaden escandio porque lo hacen mucho más resistente e igual de ligero. Si van a jugar al golf, los palos de golf de metal, de aluminio, tienen escandio. Si van a jugar al tenis, las raquetas, si no son de carbono, son de aluminio, tienen escandio. Si van a andar en bicicleta, el cuadro de la bicicleta, si no es de carbono, es de aluminio, tiene también escandio porque le da dureza. Esa es una de las aplicaciones que tienen estos elementos y que no son tan ajenos a nuestra vida corriente.
Y aquí, para castigo de los mineralogistas, sucede que el torio, elemento radiactivo, y el uranio, elemento radiactivo, tienen unos radios parecidos a las tierras raras ligeras, de manera que cuando se forma el cristal también se pueden incorporar ellos. Y esa es la maldición de las explotaciones mineras, que a veces tienen elementos radiactivos que tienen que eliminar, y como su radio es próximo a las ligeras, aparecen normalmente en las ligeras. Las tierras raras pesadas, que tienen el radio un poco más pequeño, pues lo que ocurre es que son las primeras en cristalizar, por eso se encuentran más abajo, más cerca del manto terrestre, mientras que las otras cristalizan más arriba y son más abundantes en la corteza terrestre. Eso hace que el objeto del deseo a nivel internacional es poder disponer de los elementos de las tierras raras pesadas, porque son mucho más escasos en la corteza terrestre.
Bien, después de esta introducción, que comprenderán mejor el motivo por el que les estoy dando un poco la vara con el tema, cuando nosotros nos pasemos a ver los cristales de los elementos de las tierras raras. Aquí hay unos cristales, bueno, están escogidos porque son preciosos, si no, no los hubiera puesto. Estos son unos cristales de carbonatos, la bastnasita; de silicatos, la alanita; la eudialita y la monacita. Todos ellos son silicatos de tierras raras ligeras, tienen esa característica. Minerales de tierras raras pesadas está la xenotima, que es este que se encuentra aquí. Si se fijan, esta diferente cristalización hace que no haya nitratos de tierras raras, no haya sulfatos de tierras raras y no haya sulfuros de tierras raras, ¿no?
Si tienen oportunidad y visitan el Museo de Minerales del IGME, del Instituto Geológico Minero, que es un edificio precioso que seguramente lo conocerán, y entran, pueden ir a la parte de elementos radiactivos. Ahí verán algunos minerales que contienen tierras raras, y si no, pueden ir a la parte de fosfatos y también encontrarán algunos minerales de tierras raras, porque a nivel mundial hay unos 200 minerales diferentes de tierras raras, pero los únicos o los más explotados son estos cinco que puse aquí.
Y después está la propina. La propina son las arcillas de adsorción iónica que están aquí puestas. Es que aquí entran en juego las aguas subterráneas. Las aguas subterráneas calientes que vienen de la profundidad de la Tierra, de 1000 m, 2000 m, pues tienen la característica de disolver los minerales de las tierras raras, ligeras y pesadas, pero sobre todo los de las pesadas, porque son algo más solubles. Entonces, cuando llegan a zonas donde hay arcillas, las arcillas cogen el metal, bueno, el ion de las tierras raras, y sueltan otros. Entonces se acumulan en este tipo de arcillas de adsorción iónica. Esta es una de las principales fuentes a nivel mundial de las tierras raras pesadas y curiosamente se encuentran en el sudeste asiático. Después ya les daré más detalles.
Bien, vamos a pasar al espacio, al espacio no extraterrestre, sino terrestre, donde se encuentran las principales minas que se están explotando de tierras raras. Las que están en amarillo son las que se encuentran en producción. Las que están en rojo son los proyectos en marcha y luego hay otras fuentes que están en verde. Este mapa es del año 2016, se ha avanzado algo. De todas maneras, yo les comentaré más adelante de la mina que se encuentra en California, de Mountain Pass, de la mina que se encuentra en China, Bayan Obo, que es la mayor mina mundial de tierras raras, y después también las hay en otros sitios. Es importante Mount Weld en Australia. Hay algunas explotaciones en la India, las que están en la parte del sudeste asiático, las que se encuentran en Rusia, y luego hay otras en explotación que también les comentaré. Comentaré algo de la situación en Groenlandia, algo de la situación en Ucrania, que ahí no aparece ni señalada, y también alguna mina nueva que ha aparecido en Escandinavia, en Kiruna, hace poco tiempo.
Cuando les estoy hablando de minas podrán pensar: "Ah, bueno, son minas de tierras raras". Sí, son parecidas, pero no son iguales. Cada mina tiene sus propios elementos de tierras raras. Según haya sido el magma que haya llegado allí, pues unas tienen más ligeros o más pesados, o dominan los pesados y no los ligeros. O sobre todo unas serán radiactivas, tendrán elementos radiactivos, y otras no los tendrán. Luego, cada mina requiere un conocimiento detallado de los minerales que las contienen y un procesado diferente para obtener el óxido del mineral. Por eso, aunque todo sea igual, pues es relativamente diferente. Y cuando alguna vez leen alguna noticia en el periódico, pues siempre es interesante saber a qué elementos se están refiriendo y luego cómo se van a explotar, ¿no? Lo más abundante y lo más demandado son lantano, cerio, praseodimio, neodimio y samario, normalmente, que son los ligeros, los que tienen más aplicaciones.
Y también leerán en la prensa: las tierras raras, las tierras raras, y son 17 elementos. Bueno, pero en realidad, como les expliqué antes, el prometio, que es radiactivo, se descuelga; el escandio va por otra vía, como un subproducto de otras minas. Entonces, en realidad se refieren a 15, y después también eso se va acotando, como les dije, en ligeras y pesadas. Entonces, siempre es importante saber las que hay cuando uno lee una noticia.
Y otro aspecto importante a tener en consideración, sobre todo porque uno dice: "Se han descubierto tierras raras en mi pueblo". Bueno, estupendo. Vale, muy bien. Pues enhorabuena, ¿no? Pero no es lo mismo una ocurrencia mineral, que es una concentración anómala de minerales científicamente interesante, que un depósito mineral, que es una ocurrencia con potencial económico, o un yacimiento mineral, que es un depósito económicamente rentable, pues por sus dimensiones, por su porcentaje de tierras raras en las rocas y por cómo ande la economía en el momento. Entonces tú puedes decir: "En mi pueblo hay tierras raras". Así, muy bien, de acuerdo, pero es una ocurrencia que no tiene mayor interés. Entonces es muy importante eso, pues a veces se leen noticias un poco sensacionalistas, y lo importante es llegar a la denominación de yacimientos minerales, que son los que están aquí en amarillo, y los probablemente futuros en color rojo.
Bueno, después de estas orientaciones, un par de libros que he manejado. Uno está escrito por geólogos; está bien como libro de consulta, ¿no? Como lectura es un poco más denso, pero de consulta en aspectos particulares está muy bien. Le falta un índice de nombres al final. Este es otro libro que a mí me gusta mucho. Son solamente 123 páginas y es muy clarito en la explicación de lo que hay.
Vamos a pasar de la Tierra al mar. En el fondo del océano hay multitud de riquezas y una de ellas son los nódulos polimetálicos. Esta es una foto de estos nódulos en el fango del fondo; se encuentran en el lecho marino y contienen elementos de tierras raras. Luego, una opción de cara a la escasez pues puede ser explotarlos. Esto es un proyecto europeo que ha hecho experimentos para ver si con robots submarinos se pueden recoger estos nódulos y traerlos a la superficie. Y tiene que ser con robots submarinos porque a 4000 m de profundidad no puede bajar una persona. Son 400 atmósferas, 400 veces la presión que estamos soportando aquí ahora. Y más o menos es una tecnología que se puede abordar en un futuro en caso de escasez o necesidad de elementos de las tierras raras, pero todo eso es matizable.
Este es el mapa del océano terrestre, y como estos nódulos se forman a partir de 4000 m de profundidad aproximadamente, pues estas son las zonas donde puede haber nódulos y donde se han empezado a investigar, entre otras, ¿no?, los nódulos. Ha habido un trabajo recientemente publicado a finales del año pasado, y es que durante 5 años equipos científicos, con una maquinaria parecida a esta, extrajeron unas 3300 toneladas de nódulos polimetálicos a 4300 m de profundidad en la zona de Clarion-Clipperton, que es
esta de aquí, y estudiaron qué efecto producía al fondo marino y observaron que hubo una reducción de un 32% en la diversidad de especies dentro de la zona trabajada donde extrajeron nódulos polimetálicos. Tengan en cuenta que el fondo oceánico es muy estable y ha alcanzado esa estabilidad durante mucho tiempo, con lo cual la recuperación sería muy lenta. Entonces, hay una discusión entre si vale la pena explotar estos nódulos polimetálicos o no. Ese es un tema.
Bueno, ya que hemos visto la Tierra y el mar, pues nos vamos a pasar a la Luna, ¿no? En la Luna, aquí hay una zona que es el mar Procellarum, que es la zona marcada por esta línea, por esta línea negra, ¿no? Bueno, antes de comentarlo, fíjense aquí, estos son los alunizajes de sondas de Rusia y de Estados Unidos. Y esta es la de una sonda china. Y estos cuadraditos de aquí pues son cuadrados de un acre que ya han sido escriturados para su explotación, curiosamente.
Bien. Sí. Bueno, pues el interés que tiene este mar, que los llamaban mar porque cuando los astrónomos los vieron por primera vez pensaron que eran océanos, eran océanos de agua, pues es una extensa llanura que tiene unas tres veces la superficie de España y las lavas basálticas que hay ahí contienen grandes depósitos de lo que le llaman KREEP. KREEP son minerales ricos en potasio, la K, tierras raras y fósforo. Entonces eso es una de las opciones que hay en un futuro, sobre todo para los más optimistas, de obtener tierras raras en la Luna, entre otros elementos, ¿no?
Pero no es una broma, porque ya hay libros que regulan la explotación del espacio, de meteoritos y de tierras raras. En la ONU hay una Oficina de Asuntos del Espacio Ultraterrestre. En la Unión Europea también han sacado una normativa y Obama la sacó en Estados Unidos, y ya hay grupos que están viendo cómo enviar cohetes y si se pueden explotar, que son los dueños de Google y de Tesla. Pero me lo tomo con un poco de humor, y es porque, claro, ahí hay tierras raras, pero ¿dónde las procesas? ¿Dónde las procesas, si necesitan mucha agua y necesitan tecnología? Pues eso está todo por desarrollar, ¿no? Tal vez algunos elementos escasos en la Tierra y que se han demandado de unos cuantos kilos se pudieran mandar y explotar en la Tierra, pero de momento esto es más un sueño que una realidad. Pero está ahí, por eso vale la pena que se lo comente, ¿no?
Bueno, hasta ahora hemos hablado del espacio. Ahora vamos a hablar del tiempo. El tiempo es cómo se han ido explotando las minas de tierras raras y los distintos periodos que ha habido. Esto es muy interesante porque marca toda la geopolítica pasada y presente.
Ha habido cuatro periodos. El primer periodo es el de la monacita. Es el periodo del que les hablaba hace dos días, del barón von Welsbach, que inventó la piedra de mechero, inventó la funda, que hoy en día la tenemos en las lámparas de Camping Gaz, pero que antes se utilizó mucho cuando la iluminación era por gas. Ese fue el primer periodo. Luego, cuando se descubrió la televisión en color y se empezaron a estudiar propiedades y aplicaciones, viene el periodo de Estados Unidos. La bastnasita es el principal mineral y está en la mina de Mountain Pass, en California. Luego la mina de Bayan Obo pues fue la dominante, y esta es la situación actual, en la cual todo el dominio de China se va más o menos diversificando.
Y datos que he sacado del año 24: el 60% de los óxidos de tierras raras, los REO que les decía el otro día, pues vienen de China, el 17% de Myanmar, es decir, Birmania, y el 10% de Estados Unidos. Lo de Myanmar y de Estados Unidos tiene sus matices y más adelante se los comentaré.
Ahora voy a atender a los distintos periodos. Vamos a Mountain Pass, a Estados Unidos. Esta es la mina de Mountain Pass, inmensa, en la zona de California, y que se descubrió en el año 1949 y estuvo activa, pues activa, inactiva, activa, inactiva, y ahora ha vuelto a estar activa. ¿Por qué ha ido pasando eso? Pues por una razón sencilla. Aquí Klinger nos lo comenta.
Klinger, la autora de este libro, es profesora de Relaciones Internacionales y Economía Global en la Universidad de Boston. Y entonces sacó este libro, que es muy interesante, tiene mucha información, es denso de leer, pero tiene un buen índice. Y en él pues ha traído esta pequeña historia de esta mina.
Esta mina explotaba los elementos de las tierras raras, pero tenían elementos radiactivos, como les había comentado al principio. Entonces hubo vertidos. Los vertidos fueron de plomo, de bario, de uranio, de torio y de radio, hasta cantidades de 100 a 200 veces la natural. Eso ocurrió en el desierto de Mojave. Hubo seis vertidos importantes, y entonces lo que decidió la administración estadounidense es decir: bueno, esto no puede suceder. Entonces cogieron el mineral, lo mandaron a China, lo procesaron en China y les mandaban los óxidos, los REO, de vuelta. Por eso aquí hay periodos a veces parados, porque en un momento determinado China dijo: "Ah, no, no, yo no los proceso, lo produzco yo". Y se acabó, ¿no?
Y en toda esta historia hay un científico, que es este hombre, que le llamaban el señor Tierras Raras, y eso es porque era un experto impresionante, una autoridad en todos los temas relacionados con la ciencia, la tecnología y la historia. Él trabajaba en el laboratorio Ames, en la Universidad de Iowa, y fue donde estuvo todo ese tiempo. Él fue el que asesoró a Estados Unidos en toda la tecnología de aprovechamiento tecnológico de las tierras raras, y él tiene una colección, fue el iniciador, el editor de una colección de volúmenes dedicados a las tierras raras que sigue en la actualidad. Han sacado 68 volúmenes y tiene 352 capítulos. Uno va a buscarlos, bueno, cada volumen no anda barato, pero uno puede ir a buscarlos, y pues tiene capítulos dedicados a la historia, capítulos dedicados a una aplicación láser, capítulos de todo tipo. Es como una enciclopedia de la purificación y la aplicación de los elementos de las tierras raras, ¿no? Pues este hombre, bueno, ya falleció en el año 2016, corresponde al periodo segundo.
Luego vino el tercer periodo, el periodo de la mina china. La mina china, esta es una foto de la NASA, y ahí se ve muy bien la zona de la explotación de la mina, la zona donde echan los desperdicios de la producción minera. Esta es la mina. Aquí se produce el 45% de las tierras raras del mundo, sí, 45%. Y estas son las factorías. Bueno, queda en la Mongolia china, en esta parte de aquí. Este es el sitio donde está.
Y tiene una historia curiosa, porque esto empezó como una mina de hierro, una mina de hierro que se desarrolló en los años 50 y 60 con la ayuda de la Unión Soviética. Era interesante porque también había uranio, y ese uranio lo querían utilizar los chinos para fabricar bombas atómicas. Ahí interviene la primera bomba atómica china. Como pueden ver por lo que les he dicho hoy y el otro día, pues la investigación, la purificación del uranio y las tierras raras van muy unidas, tanto en las personas, los científicos que trabajan, como en las explotaciones mineras.
Esto tiene una gran ventaja para China por tres motivos. Primero, la mano de obra. La mano de obra es muy barata. Segundo, no es una mina de tierras raras, es una mina de hierro, y como subproducto también obtienen tierras raras, lo cual la abarata mucho. Esas son dos condiciones que son bastante importantes. Y después, en temas ambientales no son muy exigentes. ¿Cómo se traduce esto en la realidad? Pues se traduce en que el coste de la obtención de óxidos de tierras raras es muy barato.
¿Qué sucede? Que han hundido el mercado. Hundieron el mercado. No es rentable explotarlas en Mountain Pass, en California, o en otros lugares del planeta. Y entonces llegaron a una situación de dominio, de monopolio en la explotación de los minerales de las tierras raras, ¿no? Y después también, ahí cerca de donde está la mina, bueno, a unos cuantos kilómetros, porque necesita explotación, pues han construido en Baotou lo que es el Silicon Valley de las tierras raras, que ha sido una zona franca para las industrias extranjeras, que las atrajeron, y también les ofrecían minerales de las tierras raras a precios muy baratos. Este río que se ve aquí es el río Amarillo.
Bueno, pues esto corresponde al segundo paso, y así como en Estados Unidos había un personaje, China también tiene otro personaje, que es Xu Guangxian. Este lo puedo pronunciar. Es el padre de las tierras raras en China. Y este hombre desarrolló tecnologías de extracción para solucionar el difícil problema metalúrgico de separación y refinado, que es lo que le ha dado el peso internacional y geopolítico a China. Este hombre ya falleció también, en el año 2015, y tiene una biografía curiosa, porque él se formó como químico en China en los años 40, con la guerra, con la invasión japonesa. Se fue a Estados Unidos con una beca. Allí se doctoró, y casi cerca de los años 50 pues en Estados Unidos sacaron una ley en la cual los ciudadanos chinos o se iban ya o no les iban a permitir irse. Entonces él y su mujer se fueron a China, y allí Mao Zedong los cogió para ayudarles a fabricar las primeras bombas atómicas chinas.
Luego viene otro periodo en el cual, así como en Estados Unidos desconfiaban de los chinos, pues los chinos desconfiaban de los chinos que estuvieron en Estados Unidos, con lo cual fueron purgados, y después finalmente fueron rescatados para todo el tema de la explotación de las tierras raras. Y ahí fue el éxito final tanto de él como de su esposa. Es decir, la explotación del uranio, la explotación de las tierras raras, el conocimiento de uno y el conocimiento de otro es importante. Este hombre fue una gran autoridad mundial, ¿no?
Y esto hace que China tuviera una política muy clara. Esa política muy clara empezó con el cambio, digamos, de la producción minoritaria de Mao. Cortó con su modelo agrícola y dijo: "La fuerza de la producción radicará en las ciencias. Hay petróleo en Oriente Medio, hay tierras raras en China". Deng Xiaoping era ingeniero agrícola. Esto es interesante. Entonces China decidió convertirse en el líder mundial de la producción minera. Se marcó ese objetivo, bajó los precios, hundió el mercado y se hizo con el monopolio de la producción de las tierras raras.
Pero no contento con eso, pues en el XII Plan Quinquenal, el presidente de la Sociedad China de Tierras Raras anunció: "El valor de las tierras raras se consigue con el producto final". Es decir, no vale el tener las minas, hay que elaborar ordenadores, hay que elaborar tablets, hay que fabricar aerogeneradores y exportarlos. Ahí es donde está la ganancia económica. Y entonces, pues lo que hizo fue absorber empresas occidentales que tenían el conocimiento, las trajo a China, a Baotou. Ellos aprendieron de Occidente y empezaron a hacer toda esta producción, que lo último que tenemos ya son los coches chinos en Europa, ¿no? Y después, para el siguiente Plan Quinquenal, admitió la absorción de patentes, es decir, se quedaron con las patentes europeas de todos los que fueron allí a trabajar, y buscó la consolidación de la industria basada en tierras raras, con lo cual el plan fue Made in China: no solamente tener la mina, no solamente tener la tecnología para los productos finales, sino también investigación y desarrollo en el tema de las tierras raras. Estos son los pasos que han hecho llegar a China a la situación actual, ¿no?
Bueno, después de este susto que hemos tenido con China, pues vamos a ver un momento que la explotación de los minerales tiene distintos pasos. En la mina lo que hacen es una separación física: son más densos, entonces se separan por flotación. Luego hay ataques químicos y se obtienen los REO, y luego con solventes pues se separan unos de otros. Bueno, esto es una pincelada que les he dado, porque lo importante es lo siguiente.
A día de hoy, China en la minería controla el 69%, China en el refinado controla el 91% y China en la producción de imanes el 94%. Los imanes están por todas partes: en los coches, el limpiaparabrisas, la ventanilla que baja y que sube, en los sistemas de control de los misiles para mover los alerones, en los tanques, en los aviones, en las neveras que tenemos en nuestras casas, que son los motores; llevan imanes de tierras raras que son 100 veces más potentes que los de hierro. Como les comentaba el otro día, son silenciosos y pequeños. Por eso las neveras de hoy no son las mismas que las de hace 20 años.
En resumen, el dominio chino se extiende a través de toda la cadena de valor: las minas, las plantas de procesado, los trabajadores y las cadenas de suministro. Tengan en cuenta que no solamente es explotarlo y no solamente es producir, sino que es tener personal capacitado para hacer todo esto. Y eso tuvo un efecto muy importante en Estados Unidos y en China.
Un matiz, si quieren invertir dinero en tierras raras, porque cada vez aumenta ahí y pueden pensar: bueno, vamos a ganar dinero. Es cierto, porque la demanda aumenta y el precio pues anda más o menos variando. No hay mercado bursátil de tierras raras, porque es China quien fija los precios, y muchas veces el negocio se hace entre el comprador y el vendedor sin pasar por intermediarios: yo te compro tanto, ajusto a este precio y te lo pongo en el puerto de destino. Ese es el coste que hay. Pero sí pueden invertir, si quieren, en las empresas que operan las industrias mineras, que son todas estas a nivel actual, de las cuales bastantes son chinas, y son semiindes, porque es siempre el gobierno chino quien las maneja. Bueno, pues después de no poder invertir en tierras raras, pues invertiremos en oro, que va muy bien, ¿no?
Bien. El problema de la explotación del mineral de tierras raras es que puede llevar una contaminación ambiental. Esta es la mina de Bayan Obo, y este es el efecto de la explotación. Una tonelada de tierras raras pues origina todo esto: un entorno ácido, un entorno con fluoruros, que son bastante dañinos para el medio ambiente, y una tonelada de residuos radiactivos en el agua. Y todo eso pues va a un lago inmenso, que lo que ha hecho, entre otras cosas, es hacer mucho daño a las poblaciones locales. Este no está bien aislado, ha pasado al río Amarillo, y el científico chino Xu Guangxian advirtió de que estaba afectando a las grandes poblaciones chinas, y entonces se ha empezado a poner remedio a este problema de la contaminación. Esto es algo que se puede evitar, pero hay que invertir dinero.
Volvemos otra vez a Klinger. Este problema que causa la contaminación ambiental ha hecho que las minas y el procesado estén en distintos sitios. Por ejemplo, Australia, la mina de Mount Weld, lo manda a Malasia. Estados Unidos, la mina de Mountain Pass, lo está mandando a Estonia y a China. En Estonia hay una vieja factoría de la Unión Soviética que es la única que hay en Europa que hace el procesado de tierras raras para obtener los óxidos. Y China está buscando algo más allá de sus fronteras. Por eso Klinger da un toque: que para la explotación de las minas hay que priorizar la integridad de las vidas y los paisajes locales, que tiene que cumplir un certificado ISO de calidad y que se tiene que intentar reciclar los elementos de las tierras raras. Es decir, todo esto es posible, pero tiene un coste. Si tú entras en un mercado internacional donde alguien lo está ofreciendo más barato, pues tienes un problema, porque no eres competitivo, ¿no?
Esto también lo comenta en Inglaterra el grupo de geopolítica. Dice que para las empresas y los responsables políticos explorar el panorama de las tierras raras requiere equilibrar las necesidades económicas con las consideraciones ambientales y éticas. Este es el riesgo que tiene, porque
Muchas veces uno puede pensar: «Qué bien, qué bien, vivimos en un país que está todo electrificado, no contaminamos, los coches son eléctricos, los móviles», pero todo eso se produce en otro sitio donde la contaminación y el daño ambiental se está haciendo. Es decir, no podemos cerrar los ojos a lo uno siendo nosotros, teniendo nosotros la casa limpia gracias a que otros tienen la casa suya sucia. Esta es la parte oscura de la explotación de las tierras raras que se puede evitar, ¿no?
El minerales de tierras raras, procesarlos y ponerlos en circulación. Es decir, algo que está escondido en la Tierra, de repente los traemos y los ponemos en circulación. En circulación, móviles, televisores, están entrando en nuestro, en el medio ambiente unos elementos que antes no estaban, que estaban enterrados en el suelo. Eso es lo que les decía yo cuando hablaba del gadolinio para las pruebas para detectar cáncer. A uno le inyectan gadolinio, se ve muy bien si tiene cáncer o no tiene cáncer. Luego lo excretan en la orina. El gadolinio no lo pueden retener las depuradoras porque es muy estable y acaba en los ríos y luego acaba en el océano, y está detectado en los Grandes Lagos de Norteamérica y también en la desembocadura del Rin. Bueno, pues esto lo que hay que hacer es comprender el ciclo biogeoquímico de los elementos de las tierras raras en la naturaleza. Y eso es algo que está en marcha, ¿no?
Aquí como una referencia, los elementos de las tierras raras tienen una ventaja de cara a la contaminación, que son muy poco solubles, luego se mueven muy poco en el agua. Y para que vean las cantidades que hay: si consideran una piscina olímpica que tiene 3000 m³ de agua y consideran 1000 piscinas olímpicas y las llenan con agua de mar, solo tendrán 3 g de estos elementos que están en azul. Es decir, son elementos traza que se encuentran en pequeñas cantidades. Luego, para conocer o estudiar su presencia en el medio ambiente, pues requiere unas exigencias bastante importantes.
Hace unos años ha empezado el programa internacional GEOTRACES, en el que intervienen 35 países, y quiere estudiar a gran escala la presencia de oligoelementos e isótopos en el medio marino. Entre los elementos traza están las tierras raras y los incluyen porque son muy útiles como trazadores de procedencia. Uno puede saber de qué zona provienen, pues por las características de lo que han analizado. Estas son las distintas campañas que se han realizado hasta ahora en nuestro planeta, ¿no? Tengan en cuenta que una campaña oceanográfica cuesta mover un barco y, a lo mejor, en cada cuadradín de estos el gasto en buque es medio millón de euros. Es una cuestión cara, por eso intervienen tantos países, ¿no?
Y requiere también un procesado especial, requiere salas blancas. Salas blancas quiere decir un entorno en el cual se evita toda partícula en el aire en lo posible. Nosotros tenemos en Vigo, desde el año 1998, una sala blanca para procesar elementos traza, entre ellos las tierras raras. Están forradas de material plástico, no tienen prácticamente metales, tienen una presión de aire positiva para que no entre el polvo y las partículas dentro, y nosotros, gracias a eso, podemos abarcarlo. Sigue siendo la única sala blanca que hay en un instituto marino del Consejo, y yo creo que también de los no marinos. Ello nos ha permitido pues trabajar en un entorno cercano, porque a nivel oceánico lo que se hace normalmente es trabajar con contenedores, y aquí se ve más o menos una reproducción de una sala blanca a bordo en un contenedor. En la flota de barcos oceanográficos españoles no hay ningún contenedor limpio y no hay material de muestreo para recoger las muestras de agua sin contaminarlas. Se requiere un material no metálico y se requiere una serie de precauciones, pues eso es un problema porque nos limita bastante nuestro trabajo, a pesar de los esfuerzos que se hacen, ¿no?
Así como están entrando en el medio ambiente, también pueden preocupar para la salud humana, bueno, humana y de los seres vivos en general, ¿no? Están apareciendo ya publicaciones. Hace poco ha aparecido un compendio que tengo en mi mesa, que le echaré un vistazo tan pronto pueda, pero, dicho de manera resumida, los elementos de las tierras raras no son necesarios para el mantenimiento de la vida. Se ha observado... bueno, se desconocen las funciones en los organismos, es algo que puede estar bajo estudio, ¿no? Las tierras raras tienden a depositarse, las ligeras en el hígado y las pesadas en los huesos. Son fosfatos, pueden entrar en la parte de los huesos. No ha habido, que yo sepa, problemas por esta causa. El único problema está cuando se trata inadecuadamente en las minas, en la explotación de estos minerales, y eso ahí es una amenaza para la salud de los operarios.
Bueno, ya hemos dado un vistazo a dónde está más o menos la punta de la investigación científica en tierras raras. Y ahora vamos a pasar al periodo de pánico, ¿no?, que es el periodo cuarto. Para el periodo de pánico tenemos que trasladarnos al mar de China. En el mar de China hay unas islas que se llaman Diaoyu o Senkaku, según la nombren los japoneses o los chinos. Esta es la línea que dice Japón que es suya hasta ahí. Y esta es la línea que dice China que es suya. Ahí hay islas, puede haber petróleo, y entonces las reclaman y, en un momento determinado, pues siempre hay disputas. Están los pesqueros chinos metiéndose a pescar en toda esta zona y las patrulleras japonesas, pues más o menos persiguiéndolos a los pesqueros chinos. Nunca pasó nada, pero en un momento determinado el celo de un capitán de una patrullera japonesa, pues cogió el pesquero y lo llevó a un puerto japonés, y se metió a juicio a toda la tripulación y al capitán, ¿no? Japón liberó a la tripulación y se quedó con el patrón del pesquero para juzgarlo.
La respuesta de China no fue un embargo. Normalmente en la prensa leerán «embargo de China de las tierras raras»; no, fue más sutil. Los estibadores que tenían que embarcar los óxidos de tierras raras para la industria japonesa se negaron a embarcarlos. Luego ahí entró Japón en pánico, en pánico porque toda su industria dependía del suministro de tierras raras, y eso constituyó el primer embargo de la transición energética y digital y causó un pánico mundial que queda muy bien reflejado en la variación de precios del europio y el terbio, por ejemplo. El azul es el europio y el rojo el terbio. Pues el terbio, por ejemplo, que es un elemento de las tierras raras pesadas, debía andar sobre los 200 dólares el kilo, pues pasó a valer casi 2800, y ahí se dispararon los precios. Después se volvió poco a poco a la normalidad, pero el pánico mundial ya estaba hecho. Y además se dieron cuenta de que quien controla los minerales controla la industria. Ese es el efecto del monopolio chino sobre las tierras raras.
Entonces, ese pánico mundial, pues decidieron tomar distintas medidas, ¿no? Medidas: puede ser reabrir minas, Mountain Pass; puede ser reciclar, o puede ser también descubrir nuevas minas. Pero en China el monopolio cuenta con vastos yacimientos, pero también cuenta con países ricos en tierras raras como Madagascar, Birmania, Rusia y Afganistán. En Afganistán hay tierras raras. Cuando estaban los americanos en Afganistán, había un servicio geológico minero de Afganistán e hizo sus investigaciones hasta que, yendo con su coche, pasaron por una mina de los talibanes y allá se fue toda la labor de los geólogos en Afganistán. En estos momentos, pues es China quien se ha hecho con el suministro porque es vecina y lo puede hacer, y también interviene con acciones en empresas que trabajan en otros sitios, porque a medio plazo piensan que no les llegarán las tierras raras de su propio país y las tendrán que importar de fuera, y eso ya nos hace ver muy bien el papel geoestratégico y geopolítico que tienen las tierras raras a día de hoy, ¿no?
Entonces, lo que se hizo fue: bueno, China nos da todas las tierras raras, pues no, vamos a diversificar. Entonces empezaron a producir en nuevos países o a reabrir minas. China produce 270.000 toneladas de óxidos de tierras raras; Estados Unidos, 45; Myanmar... En la otra placa que les puse, Myanmar estaba por delante de China, pero es un hecho curioso, porque esa zona de Myanmar es de tierras raras pesadas y son arcillas, arcillas iónicas que se pueden meter en sacos, y esa es una zona de contrabando. Hay contrabando de tierras raras pesadas dentro de la propia China y desde fuera de China hacia allá; es una de las cosas que está intentando evitar el gobierno chino sin éxito. Y luego se abrieron nuevas minas y aparecieron nuevos invitados, y otros que están ahí a punto de llegar. Al diversificar las minas, pues la dependencia de China es mucho menor y más o menos se intenta resolver el problema del monopolio.
Estas son las reservas mundiales que hay de tierras raras. Las mayores están en China; estas están en América del Sur, Brasil es importante; en Oceanía, Australia tiene un papel importante; Norteamérica, Estados Unidos y Canadá, y Groenlandia; en África pues están descubriéndose; en Rusia. Es decir, no hay una carestía de tierras raras. Hay tierras raras, hay suministros sin problema, pero el juego está en que, como los magmas cristalizaron en distintas zonas del planeta, hay zonas más ricas y más pobres, y eso permite un juego geopolítico en la explotación de las minas. Pero esto es China: Mongolia Interior es donde hay tierras raras ligeras, y todas las medias y pesadas se encuentran aquí. Toda esta zona de Guangxi, de Guangdong, es zona de arcillas intercambiadoras de iones, que son las que tienen tierras raras pesadas. Y es importante hasta el punto de que, aunque en las tierras raras ligeras ya está perdiendo dominio China, en las pesadas no: sigue teniendo prácticamente el monopolio.
Bien, pues aquí hay cuatro libros que los he escogido de mi biblioteca porque, si les pilla la curiosidad, pues siempre pueden dedicarse a ellos, ¿no? Y tenemos a Abram, que en su libro de 2015... Abram es doctor, es director de un centro de tecnología de materiales raros y eléctricos. Y él ha destacado cómo en el año 2010 la industria de tierras raras en Estados Unidos solo tenía 15 empleados y, pues, unos cuantos años atrás tenía 25.000. Eso, ¿qué quiere decir? Que han perdido expertos y tienen que recuperar los expertos para volver a ser competitivos. No sé dónde he leído que en todas las universidades de Estados Unidos solo hay un máster sobre tierras raras; es decir, han perdido la experiencia que tenían, y eso también lo recoge Guillaume Pitron en este libro. De Guillaume Pitron es importante saber qué es: es licenciado en derecho internacional y periodista de investigación, y entiende de economía, y dice: «La cultura minera francesa se muere. En el ámbito económico, China aspira a ser la gran vencedora», que ya lo es, «y lo ha hecho a expensas del dinamismo industrial de Europa y Estados Unidos, de buena parte de sus patentes». Y Pitron habla de los elementos críticos, que son más que las tierras raras.
Hay un autor español que es Chomón, que ha sacado este libro hace poco, y Chomón es teniente coronel del Aire, doctor en derecho y máster en paz y seguridad, y tiene mucha experiencia internacional. Ha sacado un libro que es muy interesante. Yo soy químico, entonces siempre tiendo a ser un poco crítico con algunas cosas, y hay algunas cosas matizables, pero es un libro que es muy interesante para leer, y también le falta un índice de palabras al final para hacer la búsqueda por páginas. Pero dice que la prudencia nos sugiere un giro hacia la reindustrialización y la búsqueda de un cierto grado de autosuficiencia y autarquía a nivel nacional. Esa es otra opinión.
En un estudio que me pidió sobre tierras raras y energía el Instituto Español de Estudios Estratégicos, pues está ahí, y ahí yo he marcado, entre otras cosas, que destacan dos desafíos pendientes a resolver: uno es el medioambiental y otro es el geoestratégico. Y hay que tener una política científica adecuada para encontrar soluciones que permitan a cada nación alcanzar una independencia energética adaptándose a sus riquezas naturales. Esto quiere decir que en un momento determinado, y les sonará, hace unos pocos años, la globalización, la globalización, todo en todas partes; pues ahora no, ahora estamos volviendo hacia la autarquía y a poder ser independientes, por lo menos dentro de tres bloques: el bloque de China, el bloque de Europa y el bloque de Estados Unidos. Después está Japón también por el medio, pero entra en el de Estados Unidos. Bien, el problema es la pérdida de expertos, que la industria vuelva a cada país, generar el empleo y asumir el medio ambiente. Este es el desafío que tenemos en Estados Unidos y en Europa.
Entonces, una de las opciones que ha tomado Estados Unidos, pues es lo que vamos a desglosar ahora. Pues Estados Unidos tiene elementos de tierras raras; el servicio geológico, que es muy potente, en todas estas zonas pintadas de este color. Es decir, Estados Unidos es rico en tierras raras, incluso en Australia. Entonces, la política que ha marcado sigue varios pasos. Un paso es la mina de Mountain Pass: de acuerdo con la idea de Trump, solo debe destinarse al mercado de Estados Unidos. Estados Unidos está importando actualmente 10.000 toneladas cada año. Y también, pues, descubrir nuevas minas, como por ejemplo en Utah, donde la empresa electrónica anunció el descubrimiento de un importante depósito de tierras raras, y ahí ya está impulsando nuevas minas para no depender de fuera. Y después también aumentar el procesado: Lynas Corporation es la que tiene bastante peso a nivel internacional y que está en Australia, entre otras cosas, que es el primer refinador mundial no chino, pues le autorizó a construir una planta de procesado en Texas. Y después también ha potenciado la inversión estatal en compañías mineras nacionales, y el procesado lo trae a veces de fuera; tiene acuerdos bilaterales con Australia, Japón, Malasia, Tailandia, Camboya y Vietnam. Y después también, para las tierras raras pesadas y no depender, construirán una planta de procesamiento y la traerán en principio de Brasil y de Chile. Y Venezuela también saben que puede tener tierras raras, aunque están pendientes de analizarlo.
Y después el gran impulso que ha dado es el proyecto Bóveda, que es de finales del año pasado, que es un préstamo importante del Estado y también con capital privado para crear una reserva estratégica, porque como tienen aplicaciones militares, bueno, y también industriales, pues no pueden quedar en un momento colgados, porque si no pueden fabricar armas porque China les corta el suministro, pues tienen un problema grave. Y ahí está la otra faceta que les comentaba antes: para ser competitivos tienen que rebajar el precio de producción y procesado. Como no pueden competir, está la ayuda estatal que les está ofreciendo actualmente en el proyecto Bóveda para poder recuperar tecnólogos, recuperar producción y que vuelva a tener una cierta independencia.
Esto es Canadá, que también ha buscado y ha encontrado tierras raras. Las tierras raras están en esta provincia y ya han empezado a producir. Son tierras raras ligeras. Y la idea del gobierno de Canadá es que es un eje entre Estados Unidos, la exportación a Japón y Corea del Sur, y también a Europa. Entonces esto es otra de las consecuencias que tiene una cierta necesidad de independencia.
Esta es la gran mina que está en Australia, en Mount Weld, y el procesado lo envía a la refinería que está en Kuantan, en Malasia, ¿no? Y ahí está también metiendo dinero el
Estado australiano, ¿no? Y después también hay otro aspecto, que es la guerra que está ocurriendo actualmente en Birmania, que no tiene mucho eco en la prensa a nivel internacional. En Japón, las noticias sobre tierras raras y en Estados Unidos también, si no miren el New York Times, tienen mucho eco. En España y en Europa tienen poco eco, salen poco en la prensa, aunque últimamente salen bastante más.
Bueno, pues hay un ejército rebelde, el Ejército de Independencia de Kachin, el KIA, que domina esta zona. Esta zona es importante porque tiene arcillas iónicas que contienen tierras raras pesadas, y eso lo utilizan como fuente de financiación. En el año 2023, cuando no tenían ese problema, el comercio de tierras raras desde Birmania a China, que es donde son procesadas, fue de 10 000 millones de dólares. De ahí la importancia que tiene toda esta zona hacia China, ¿no? Y en estos momentos han restringido el suministro hacia China en un 89 %. Ahí no sé cómo acabará la historia, pero acabará China llevándose de nuevo todo el material. En esa situación están en guerra.
Y las consecuencias de esta guerra es que en Birmania el gobierno denuncia importantes daños ambientales y problemas de salud en las comunidades locales. Entonces, llama la atención de que no hay ningún cuidado ambiental y se está haciendo mucho daño incluso a las personas.
Los japoneses, que han sufrido la crisis de lleno, aparte de firmar acuerdos de la nueva ministra japonesa, han descubierto que en una isla perdida en medio del océano Pacífico hay depósitos en el fondo del océano, a 4000 m, que son ricos en tierras raras, como les comentaba antes. Entonces, piensan que eso puede ser su solución para resolver la crisis y no depender de China. Esta es la isla de Minamitorishima. Ya han construido un aeropuerto y están estudiando toda la zona de alrededor.
Esto es el mapa de Europa. Europa también interviene buscando una independencia. La Unión Europea le ha pedido al Instituto Geológico Británico hacer un mapa donde puede haber minas de tierras raras. Esto es una interpretación que hace EON. Esta es la zona posible de producción de tierras raras. Ahí se ha descubierto en Kiruna una mina importante, en Suecia, que piensan que puede resolver bastantes problemas. Tengan en cuenta de que desde que se descubre una mina hasta que empieza su explotación pueden pasar 10 años, con lo cual no es una respuesta inmediata.
El único centro de procesado, como les decía antes, está en una antigua factoría de la Unión Soviética, en Estonia, en Silmet. Hay algunas en Inglaterra y hay alguna en Polonia. Había una en Francia, en La Rochelle, que de momento la han cerrado. Pues esto es un poco el mando, y Europa, al igual que Estados Unidos, pues han inaugurado en Grenoble una línea piloto para reciclaje, remanufacturación de imanes, y en Alemania pues está la mayor planta de reciclado. Es decir, están intentando conseguir la independencia por otras vías.
En España, ¿qué tierras raras tenemos en España? Bueno, pues en España tenemos tierras raras al lado de donde tengo yo mi laboratorio, en la Sierra del Galiñeiro. Es explotable por la riqueza que tiene, pero no se va a explotar. Tiene un problema de torio y de uranio radiactivo, aparte de que los lugareños se niegan totalmente a que en esa zona de la sierra del Galiñeiro se explote, ¿no? Nosotros, cuando analizamos el sedimento de la ría de Vigo, por la influencia de una veta que llega hasta justo al borde del mar, la ría de Vigo tiene 200 mg por kilo de sedimento seco de tierras raras y también tiene torio. Probablemente sea la ría de Galicia más rica en tierras raras, ¿no?
Otro sitio donde se explota es en Ciudad Real, Campo de Montiel. El Campo de Montiel es realmente el sitio más factible en estos momentos para la extracción de tierras raras, pero no ha sido nombrado de interés por la Unión Europea, con lo cual problemas o juicios con entidades del medio ambiente pues lo tienen cerrado. Ahí es una mina muy curiosa porque es un placer aluvial de monacita. Es decir, ustedes imaginan una montaña, viene la erosión, la montaña se va destruyendo, los minerales que tiene se van deshaciendo, el granito da arcillas, da arenas de la playa, de silicio, pero la monacita y los minerales de las tierras raras son muy resistentes a la descomposición. Todos se comportan un poco como el oro. El oro pues va arrastrado y se deposita en determinados sitios donde la corriente del río baja. Bueno, pues esa es una zona donde se depositó la monacita, y ya no hace falta hacer su extracción en una factoría: por gravedad. Y además es muy pobre en elementos radiactivos, con lo cual es un sitio que podría llegar a explotarse.
En Almería están las ramblas de las Granatillas, que no sé si son un yacimiento o un lugar donde hay más tierras raras, y las Islas Canarias probablemente sean el lugar más potente, en el complejo basal de Fuerteventura, que está en estos momentos bajo estudio por geólogos de las universidades canarias, y también en la zona de interplaca de Gran Canaria, donde hay un gran volumen de tierras raras, de unos 1000 km², pero que está a unos 1000 m de profundidad y que tiene su discusión con Marruecos. Eso es otro problema aparte.
Y aquí les he traído una foto de la monacita. Si van al Museo Geominero, a la entrada hay una urna de cristal donde ponen minerales críticos, y hay monacita. Allí la pueden ver, tiene este aspecto, son gránulos. Y esto lo he traído porque es el único lugar de España donde se producen tierras raras. Áridos Domo, que está en Salvaterra de Miño, y ellos se dedican a obtener áridos para construcción, para carreteras y demás. Es un antiguo depósito de sedimentos del río Miño. Y como les dije antes, pues la monacita no se destruye, aguanta. Lo que hacen es, por gravedad, como son más densos, pues separan la monacita, separan el oro y separan la circonita, que es como una pequeña ganancia extra que tienen. Más o menos al año producen unas 12 toneladas de monacita. Es el único lugar de España donde se están produciendo minerales de tierras raras, que los venden para su procesado.
La Unión Europea tiene un problema grave. Las tierras pesadas, el 95 % depende de China. Esto es en el año 2017. Las tierras ligeras, un 95 % depende de China, con lo cual tenemos un problema, sobre todo para la industria automovilística.
Esto es el mapa, aunque a veces no lo parece, de Suecia. Esto es donde se empezaron a descubrir los elementos de las tierras raras y sitios donde pueden ser explotables. A los que hayan venido hace dos días pues les sonará la mina de Bastnäs. Y esto es Kiruna, el último descubrimiento, donde hay una explotación importante de tierras raras en un futuro. Es una mina inicialmente de hierro, como la de Bayan Obo, y es la gran esperanza en el suelo europeo para lograr una cierta independencia, ¿no?
Esto es... bueno, ya lo han identificado inmediatamente como Ucrania. En Ucrania las tierras raras se encuentran en estos sitios verdes. Buena parte ya está invadida por Rusia y otra parte no. Estas son las distintas regiones, que las he conseguido del Servicio Geológico ucraniano. Todos estos estudios fueron hechos, si no me equivoco, por geólogos de la Rusia soviética, con lo cual puede ser que sean explotables o puede ser que no sean explotables, pero lo usan como una mercancía de cambio con Estados Unidos para que le siga dando apoyo.
Vamos a pasar ya, casi terminando, a Groenlandia, porque vale la pena. Groenlandia, sitio que ha saltado a la prensa, pues tiene grandes yacimientos de minerales de tierras raras. Groenlandia ocupa aproximadamente una superficie de cuatro veces España y el 85 % está recubierto de hielo. Si todo ese hielo se fundiera, el nivel del mar subiría 8 m. Eso ya nos da una idea, ¿eh? Y solo tiene 57 000 habitantes. Todos estos puntos que están marcados aquí es donde puede haber elementos de las tierras raras. Tengan en cuenta que, como se están descongelando glaciares, está apareciendo más tierra firme y es donde se puede explotar.
Esta es la zona más interesante actualmente. Y en esta zona más interesante, el grupo de trabajo del Ministerio del Gobierno de Groenlandia pues ha estimado que en el sur de Groenlandia, en la zona de Kvanefjeld y Kringlerne, son las zonas que más prometen, y están aquí abajo. El problema surge en que en el primero de ellos los minerales de las tierras raras tienen grandes cantidades de uranio, hasta el punto de que hay un sitio, que es Narsaq, que se podría explotar como fuente de uranio. Lo que pasa es que si se explota hay que asumir la radiactividad, y en Groenlandia está prohibida la explotación de uranio.
El otro sitio, que también queda ahí al lado, aquí abajo, es Tanbreez. Y ahí los minerales son pesados, no contienen uranio y serían explotables a cielo abierto, con lo cual es muy codiciado disponer de elementos de las tierras raras pesadas. La cuestión es: ¿dónde se van a procesar? ¿Fuera? ¿Se van a procesar en un fiordo groenlandés o en el gran puerto que están construyendo en Islandia, en Finnafjörður? Bueno, vale. Pues esa es la situación en Groenlandia actualmente, donde entran las ambiciones europeas y también las ambiciones norteamericanas.
Y en resumen, estamos yendo de una globalización a una autarquía, y esto es el plan, el proyecto de la Unión Europea para el 2030. Estos son los minerales que ha definido como críticos y estos son los elementos de las tierras raras. Ahí están todos. Pero aquí podemos destacar, por ejemplo, dónde hay mina, que es la que les comentaba antes, que es la gran esperanza de Europa, dónde hay sitios de procesado, que va a haber uno en Polonia y otro en Francia. Tengan en cuenta la industria del automóvil francesa, la industria del automóvil alemana. Y después también hay otros sitios donde se puede reciclar: están intentando reciclar en estos dos sitios, en Italia y en Francia.
Y la idea, la gran idea que tiene la Unión Europea, el proyecto, es que en el año 2030 el 10 % del consumo anual proceda de minas europeas, el 40 % del consumo anual se haya procesado en Europa y el 25 % se haya reciclado. Actualmente Europa recicla el 1 %. Y no más del 65 % desde un tercer país cuando se importe, para no depender de fuera.
Europa tiene una desventaja frente a Estados Unidos. En Estados Unidos, Trump dice, son muy ágiles entre la toma de decisión y la puesta en marcha. En Europa se mueren en los papeleos. Se mueren en los papeleos para todo tipo de explotaciones, y eso es uno de los frenos que tiene para todo este desarrollo, ¿no? Y en ese aspecto he cogido aquí que el juego internacional de la geoestrategia no se ha parado, sino que la partida ya no va de quién tiene los materiales, sino de quién tiene la tecnología para usarlos. Es decir, China en estos momentos está invadiéndonos a nosotros de sus productos. Si quieres tierras raras, la industria del automóvil, pues tienes que aceptar la venta de nuestros coches. Todo esto es un juego, es un juego de importación y exportación.
Y con esto voy a terminar, pero no sin antes volver al principio. El martes, cuando les hablaba, les comentaba que de los elementos de las tierras raras, el primero fue descubierto en Ytterby, el tungsteno de Ytterby, que luego sería el itrio. El descubridor del mineral era Arrhenius. Arrhenius era un militar de artillería que después viajó a Francia a conocer a Antoine Lavoisier, que fue el padre de la química, que la revolucionó. Y ahí viajó él y viajaron otros científicos suecos.
Antoine de Lavoisier tiene una vida muy interesante. Si tienen tiempo, pues lean su biografía. Es un químico que trabajaba para la Ferme générale, que es un poco la Hacienda. Entonces consiguió que se mejoraran las pólvoras de los cañones. Llegaron a ser mejores que las de los ingleses, la artillería embarcada. Y luego Napoleón también lo aprovechó en toda su artillería. Él consiguió algunos enemigos profesionales y también, como trabajó en lo que era Hacienda, pues fueron a por él, y en el año 1794 lo guillotinaron, le cortaron la cabeza. Tuvo un destino tan triste como el de Moseley, cuando murió en las llanuras de Turquía en el desembarco que hicieron los ingleses, bueno, los aliados, fallido. Y ahí se perdieron dos grandes cerebros para la ciencia. No solo fue una tragedia para ellos, sino también para la ciencia en general.
Y de él, cerrando el ciclo, he recuperado una frase para terminar, que marca muy bien la situación actual, a pesar de que esto está escrito a finales del siglo XVII: «Una nación en la cual las ciencias y las artes aplicadas languidezcan será adelantada por las naciones rivales y perderá poco a poco su capacidad de competición, su comercio; su riqueza pasará a manos de extranjeros». Yo creo que es un poco lo que desde el pasado nos lo ve.
Y aquí he escogido una foto, perdón, un cuadro que está en el Museo Metropolitano, donde aparece Lavoisier mirando a su esposa, Marie-Anne Pierrette Paulze, que fue su gran compañera de aventura en la química. Ella aprendió inglés para ayudarle en las relaciones que tenía con Inglaterra en el descubrimiento del oxígeno. Puso orden en sus papeles, era buena dibujante. Cuando él perdió la cabeza, pues puso en orden sus papeles y los legó a la posteridad. Y si no recuerdo mal, Lavoisier se casó con ella porque ella estaba destinada a un matrimonio con un hombre viejo pero que tenía mucho dinero, y entonces él la salvó casándose con ella. No sé si esto es una visión romántica, pero Lavoisier le debe mucho a su mujer; por eso merece ser recordada. Y este cuadro es muy significativo.
Bueno, pues con esta frase y esta anécdota doy por terminada esta segunda conferencia sobre la geopolítica de las tierras raras. [aplausos]
Artículo publicado
